Hola, vuelvo con otro capitulo de este fic. Espero que les guste. Ahora no tengo mucho que decir/escribir por lo que dejo que inicien la lectura.

Los teen titans no me pertencen.

Capítulo 6 — mirada reflejo.

—¿Te importaría dejar de ensuciar platos y vasos cada que me doy la vuelta?— pregunto Rachel mirando seriamente al pelirrojo.

El chico aparto la mirada, dispuesto a replicarle la acusación, y fue cuando reparo en los tres platos y los dos vasos que estaban a su alrededor. Volvió a mirar a Rachel y le dedico una sonrisa inocente.

—No son tantos— comento sin aun quitar la sonrisa y riéndose con nerviosismo.

Rachel se cruzó de brazos.

—¿Y cuándo planeas que lo sean? ¿Hasta que no tenga ni uno limpio?— cuestiono con severidad.

—Pues tal vez hasta que te queden dos o tres limpios— respondió— será entonces cuando me preocupare por lavarlos.

La chica arqueo una ceja y continuó mirándolo sin algún cambio de expresión.

—Bueno tú ganas— se rindió Roy levantándose del asiento— ya los lavo.

Una pequeña sonrisa de victoria se formó en los labios de Rachel al observar como el joven recogía los platos y se dirigía a la cocina. Lo siguió para asegurarse de que en verdad los lavara y no se limitara a dejarlos apilados en el fregador escurriendo agua.

—Esto es explotación Rachel— se quejó el joven arquero— se supone que es mi día de descanso. Lo que menos quiero hacer hoy es lavar los platos o hacer cualquier cosa que me recuerde el trabajo.

—¿Y por eso debo asumir que vienes a ensuciar mi casa para no tener que limpiar después la tuya?— interrogo Rachel con ironía.

Roy dejo salir una risa, despego la mirada del plato que estaba fregando y la poso sobre la joven.

—No, vengo aquí porque se lo mucho que te encanta tenerme cerca— respondió digiriéndole un guiño.

Rachel bufo y rodo los ojos pero no respondió por temor a que el joven supiera que estaba en lo cierto. Por mucho que le costara admitirlo le gustaba que él estuviera cerca; su presencia, comentarios y risas le proporcionaban una distracción para todos los pensamientos que arremolinaban su mente con frecuencia. Pensamientos que por mucho que tratara de sofocar la inundaban cuando se encontraba sola pero cuando tenía la compañía del pelirrojo no hacían ademan de presentarse.

Roy Harper se había convertido en una especie de barrera en su mente, era como si el chico fuera una aspirina contra aquello que la joven no deseaba cuestionar y a Rachel había dejado de importarle cuantas veces tendría que "tomarse la aspirina" pues al fin y al cabo estar con él tampoco era algo que le desagradece.

—Te quedaste muy callada— formulo la oración Roy al acercarse y notar que Rachel yacía sentada en la silla con la mirada perdida en la mesa.

La joven alzo la mirada y sacudió la cabeza.

—Vagaba un poco por mi mente— dijo a la ligera levantándose y haciendo una seña con la mano para restarle importancia.

Roy frunció un poco el ceño, sabía que lo que fuera que estuviera pensando no era nada bueno para haber dejado en Rachel una expresión de incomodidad. Quiso presionar para que ella le dijera la verdad, sabia que en muchas personas el presionarlas hasta que explotaran funcionaba pero con Rachel era un caso completamente distinto, que la persuadiera a que confesara solo provocaría que ella se cerrara más con el asunto.

—Si tú dices— comento Roy encogiéndose en hombros— aunque sería mejor que quitaras esa cara larga.

—No tengo ninguna cara larga— lo contradijo Rachel haciendo una mueca.

—Ahora tienes cara molesta— la señalo Roy con un dedo en un acto infantil— será mejor hacer algo para cambiar eso.

Y antes de que ella pudiera decir o algo para detenerlo el chico cerro la distancia que había entre ambos y comenzó a hacerle cosquillas. Rachel trato de no explotar en carcajadas pero su intento se vio frustrado cuando el pelirrojo duplico las cosquillas por lo que la chica no tuvo más que retroceder lentamente mientras que continuas risas se escapaban de sus labios.

—Roy…basta…— balbuceaba entre risas— sabes que… odio las… cosquillas.

Pero el aludido simplemente la ignoro y la siguió mientras que continuaba con su tarea de hacerla reír. La risa de Rachel era bonita y agradable, no se trataba de una risa falsa y llamativa que hacían algunas de las chicas que solía tratar era más bien como una risa autentica, natural.

Rachel aún retrocedía y de vez en cuando intentaba dar manotazos para apartar a su amigo pero entre contenerse la risa, revisar por donde iba y tratar de sujetarle las manos tuvo que descuidar algo por lo que termino chocando con el respaldo del sillón y cayendo hacia atrás. A penas si alcanzo a tomar la mano de Roy para sujetarse pero el chico al venir tan poco concentrado en el camino como ella no conto con tener que detener la caída por lo que el tirón de Rachel provoco que ambos cayeran al sillón.

Se encontraban muertos de risa por lo que no se percataron de inmediato en la posición comprometedora que mostraban estando Roy sobre Rachel. Fue hasta que sus risas cesaron que lo notaron. La sonrisa de Rachel se desvaneció de su rostro y fue suplantada por un leve sonrojo en sus mejillas. Roy observo como el rostro de la chica se teñía de color y una pequeña sonrisa de lado se formó en su cara. Elevo una mano y acaricio la suave mejilla de la joven, notando como ella lo miraba con cierta confusión pero sin querer hacer ademan de apartarlo.

Le recorrió con la yema de los dedos la mejilla, la frente, la punta de la nariz y finalmente se detuvo en sus labios. No pudo evitar morderse el labio inferior cuando con el pulgar trazo el contorno de la boca de Rachel. Para sus ojos los labios de Rachel se veían tan inocentes y tan apetecibles que le costaba demasiado seguir resistiéndose a ellos. Deseaba que fueran sus labios y no sus dedos los que estuvieran recorriendo la boca de la joven pero no podía hacerlo, no era tan descarado como para atreverse a besar a la novia de un compañero titán.

Aunque por un lado ella no lo recordaba, no tenía idea de que mantenía— o había mantenido— una relación con el velocista de los titanes. Para Rachel nunca había existido Wallace West y tampoco los sentimientos que entre ambos se habían profesado así que eso significaba que lo que estaba haciendo no estaba mal. Todavía había posibilidades para que continuara con lo que su interior tanto anhelaba, bastaba solamente con que deslizara su mano debajo de la barbilla de la chica y le alzara el rostro.

Quiso hacerlo pero entonces sus ojos se volvieron a posar en los de Rachel y lo que vio en ellos lo dejo sorprendido. Rachel también lo deseaba, se veía en sus ojos que ella también ansiaba que él continuara con lo que tenía planeado y solo por eso fue que Roy desistió de unir sus labios con los de la chica.

Se apresuró a levantarse y le tendió la mano para que ella hiciera lo mismo. Rachel lo miro extrañada y una vez de pie abrió la boca para preguntar a que se debía aquel cambio de actitud pero antes de que alguna palabra saliera él pronuncio:

—Me tengo que ir, olvide que tengo algo que hacer. Nos vemos mañana a la misma hora.

Y se encamino con rapidez hacia la puerta y salir sin permitir que Rachel pudiera despedirse. La chica observo confundida la puerta que su amigo había atravesado por breves segundos y después se dejó caer en el sillón. Apoyo los codos sobre las rodillas y se sostuvo la cabeza con las manos preguntándose mentalmente ¿Qué había hecho para provocar que Roy se apartara de aquella manera?

Roy entro a su apartamento con rapidez. Cerró la puerta a sus espaldas y se recargo en ella sintiendo como su espalda se deslizaba por la madera hasta que llegaba al suelo. Una vez en el suelo se permitió revivir la mirada que Rachel le había dirigido, aún estaba sorprendido por la manera en que los ojos de Rachel habían actuado; como un espejo, reflejando exactamente lo que los suyos mostraban.

Suspiro y se llevó la mano a la frente, apretando con fuerza. Aquello estaba mal, no se suponía que debiera de pasar así. Robin le había explicado claramente que su intromisión en el plan era cuidar de Raven por un par de meses hasta que se aseguraran de que no corría ningún riesgo, después él debía que regresar con su equipo. Tenía permitido intervenir en la vida de Raven pero solo como amigo, no provocando en ella sentimientos que después, en caso de que recuperará la memoria, ambos podrían lamentar.

Kid Flash no se merecía eso, él no se merecía estar sufriendo porque su pareja lo olvido mientras que un compañero de equipo se aprovechaba de la situación. Roy sintió la culpabilidad invadirlo y no trato de pensar en nada con lo que pudiera combatirla. Lo que había estado por hacer estaba mal y hubiera estado aún más mal si al ver la mirada de Raven hubiera continuado. La joven solo debía utilizar esa mirada para el velocista, no para él. Y en caso de que se la llegara a dedicar a él no debía de ser de aquella manera; con todos sus recuerdos borrados incluso los del chico que, con facilidad se podía asumir, tanto había amado hacía solo algunas semanas y ahora no conformaba ni un pequeño recuerdo en la mente de Rachel.

Roy expulso el aire con pesadez y elevo la mirada al techo.

—Perdóname Wally— mascullo débilmente antes de permanecer en completo silencio.

Fuera en una azotea un joven con un brillante traje amarillo contemplaba las ventanas de un apartamento con lágrimas de rabia y tristeza inundando sus ojos. Había estado observando todo desde el principio hasta el final y lo único que quería era introducirse en el edificio, golpear al pelirrojo que había estado por besar a la chica que amaba y tomar a la joven entre sus brazos y suplicarle que lo recordara.

Pero se había contenido en el momento en que Roy se había apartado de Rachel sin haber hecho algo y se había retirado. ¿Es que acaso después de todo el arquero se había acordado de su existencia? Kid Flash no lo sabía y tenía intención de averiguarlo. Solo era consciente de que se lo agradecía pero aun así las ganas de golpearlo no descendían.

Se había abstenido de seguirlo para contemplar la reacción que Raven pudiera tener y lo que vio no fue nada que lo ayudara a sentirse mejor, pues a pesar de la distancia podía distinguir sin dificultad que el semblante que la joven mostraba era de frustración y confusión y Kid Flash la conocía bastante bien como para saber que eso era debido a Roy. El mismo semblante lo había tenido antes de que iniciaran su relación, cuando Raven aún no estaba completamente convencida de que aquello pudiera funcionar. Así que ahora podía tratarse de los mismos pensamientos solo que en lugar de involucrarlo a él estaban ligados al arquero.

Wally expulso el aire con enfado y apretó los puños. ¿Qué hubiera dado por poder llegar con ella y repetirle cuanto la amaba y lo mucho que le hacía falta? ¿Qué no hubiera hecho por ser él a quien a Raven había estado por besar hacia unos minutos? Pero como era obvio no era él, se trataba de alguien más, alguien que tal vez pudiera hacer a la chica más feliz de lo que él podría siquiera imaginar.

Y fue con ese pensamiento todo su coraje se disipo. ¿Y si Roy podía hacer feliz a Raven en esa nueva vida? Lo que más anhelaba Kid Flash era que la joven hechicera fuera feliz y si ella lo podía ser en esa otra vida con alguien que no fuera él ¿no era egoísta al querer aferrarse al pasado en lugar de permitirle disfrutar? Robin había tenido razón en un principio; Raven siempre había querido una vida normal y ahora tenía la oportunidad de vivirla sin tener que estar sola. Roy estaba con ella y lo estaría sin importar que, Kid Flash ya había presenciado lo que necesitaba para saber con certeza qué el arquero se había enamorado de Raven, había tenido las mismas actitudes, gestos y comportamientos que él había tenido cuando sus sentimientos hacia la titán comenzaron a surgir.

Y no podía culparlo. Cualquiera se enamoraría de Raven o de Rachel. De la suerte valía que los sentimientos fueran correspondidos y en aquella ocasión la suerte había actuado en favor de Speedy de la misma manera en que tiempo atrás había actuado en favor suyo. No había tenido que acercarse a ella para darse cuenta, desde lejos se podía ver con claridad que la hechicera, su Raven, había comenzado a sentir algo por el arquero y él ya nada podía hacer.

Su papel en la vida de Raven parecía haber terminado y no por elección de alguno de los dos sino porque la vida de Raven había quedado en el olvido mientras que la de Rachel comenzaba a existir y en esa obra él no tenía algún papel protagónico, simplemente era un héroe que velaba por la seguridad de la ciudad y que posiblemente continuaría regresando aunque solo fuera para asegurarse de que ella se encontrara bien.

Se levantó de un salto y observo como la chica se recostaba en el sillón. Una triste sonrisa se formó en su rostro.

—Rachel o Raven de igual manera te voy a amar— susurro para si mismo antes de emprender retirada.

Sé que por ahora esto tiene mas pinta de ser Speedy/Raven o un triangulo amoroso pero no lo es, aclaro que esto es un fic KF/Rae pero por ahora el fic se desarrollara así hasta el momento en que Raven comience a recordar su pasado. Espero que les haya gustado y que me puedan dejar algun review en donde me digan lo que piensan.

Muchas gracias y saludos a: TsukihimePrincess, Katherine Valentine west, AngelicaBR , Road-chan , Ankoku no raito-gawa, Chica Cuervo por seguir comentando.