Los personajes y la historia de Twilight pertenecen a Stephenie Meyer.

¡Hola a todos!, primero que nada, les agradezco sus reviews, sobre todo a Vero, Camiluchan, Grecia y Carmen Cullen. Y como les dije antes, Lillian apenas comenzara con sus maldades, jaja.

Otra cosa, también corregí un error en un capitulo, no se si alguien lo noto. Era un error de tiempo, pero ya lo quite, pero como les dije, es mi primer fic y se me fue, jaja. Bueno, los dejo entonces con otro capítulo. Espero que les guste.

CAPITULO 6. MOMENTOS ROBADOS.

BPV.

Abrí los ojos solo para encontrarme con la más preciosa imagen de todas. Me sonrió dulcemente y pasó tiernamente sus dedos por mis labios.

" ¿Dormiste bien?. Me pregunto Edward.

"Si." Y estire mis brazos hacia el frente, evitando bostezar. Edward rio un poco.

" ¿Qué te parece tan gracioso?. " le pregunte.

"Pues, anoche volviste a hablar dormida. Dijiste algo como aléjate de Edward o la pagaras, y luego algo como Edward es mio." Sonrió levemente. Yo lo mire, con mis ojos abiertos como platos.

" ¿De verdad dije eso? Esta mal…" me tape la cara con la almohada.

"A mi no me disgusta tanto. Me gusta que estés celosa." Sonrió de nuevo. Yo me quite la almohada de la cara y se la avente suavemente, en afán de jugar.

" ¿Asi que disfrutas que yo este celosa? ¿disfrutas que me sienta molesta por ella.?" Le pregunte un poco seria.

"No me malinterpretes. Quiero decir que me gusta… la idea de que digas que solo soy tuyo. Me agrada." Me sonrió seductoramente, dejándome sin aire.

Me sonroje antes de contestarle "A mí también me gusta la idea. Y créeme que yo también solo soy tuya." Le asegure acariciando la mejilla. El cerro sus ojos, como disfrutando la caricia.

"Lo se. Y esa es la mejor parte." Me aseguro. "Bella, tu papa ya se fue al trabajo. ¿Por qué no te preparas, y vamos a a la escuela para que recojamos nuestros certificados?. Después llevamos tu coche a reparar." Me sugirió.

"Me parece bien. ¿Volverás a tu casa a cambiarte?."

"Claro, sabes que no tardo. Dejare el auto aquí afuera. Volveré rápido." Me dio un pequeño beso antes de desaparecer por la ventana.

Mientras, yo abrí la regadera. El agua caliente me despertó por completo. Me sentía de mucho mejor humor ahora. Tal vez estaba exagerando respecto a Lillian. Debería de darle una oportunidad, como me decía Edward. Al final de cuentas , la chica había sufrido bastante en estos años.

Abrí mi closet y escogí un pantalón negro y una blusa blanca de manga corta. Seque y arregle bien mi cabello. Después baje tranquilamente por las escaleras y me prepare unos huevos fritos. Estaba terminando mis últimos bocados cuando apareció Edward.

Se veía radiante como siempre, vistiendo un pantalón de mezclilla y un sweater gris. De un salto llego hacia donde yo estaba.

" ¿Estas lista?"

"Solo deja cepillarme los dientes." Le sonreí y después me encamine hacia el baño. Un par de minutos después estaba lista.

Llegamos pronto a la escuela, donde recogimos nuestros certificados sin mayor problema. Al menos ya tendría más tiempo libre para estar con Edward. Nuestra boda ya estaba próxima.

Me sentía muy nerviosa, y a la vez feliz. Pronto me convertiría en alguien como él. Tendría la eternidad para estar a su lado. Eso me hacia inmensamente feliz. Pero, por otra parte, tendría que despedirme de otras personas a las que amaba profundamente, y que quedarían atrás irremediablemente: Charlie, Renee y Jacob principalmente. Extrañaría terriblemente a mis padres. Los amaba muchísimo y no quería que sufrieran. AL menos me consolaba el pensar que Renee tenía a su esposo, pero mi padre no tenía a nadie más, y eso me angustiaba mucho. En cuanto a Jacob, no sabía cómo sería la situación con el después de mi transformación. No sabía si él me trataría como una enemiga, o me aceptaría de la misma forma que yo lo había aceptado al saber que era un licántropo. Nuestra situación era difícil. Es terrible tener que alejarse de tu mejor amigo por razones tan absurdas como razas. ¿Qué más daba que yo fuera un vampiro, o que el fuera un licántropo?. Me parecía tan absurdo. Pero ya no quería pensar más en eso, o me volvería loca.

Al poco rato Edward me condujo hasta su casa. Mi camioneta seguía ahí, intacta.

Edward trato de arrancarla una vez más, y como al quinto intento finalmente lo logro. Pero el motor no sonaba nada bien, parecía que se estaba desbaratando.

"Creo que podrá llegar hasta nuestro mecánico. Menos mal que no esta muy lejos. Pero la verdad, Bella, ¿no prefieres olvidar este carro de una vez? Yo podría darte…." Comenzó a protestar Edward.

"Amor, no empieces. Déjame usarlo un poco mas… por favor." Le pedí dulcemente. Yo quería mucho este coche, y deseaba usarlo al menos un poco más de tiempo. Sabía que pronto tendría que dejarlo, por mi trato con Edward, pero quería manejarlo solo un poco mas.

Edward bufo en señal de derrota. En eso salieron de la casa Alice, Rosalie y Lillian. Analice cuidadosamente a Lillian, quien ahora esbozaba una sonrisa encantadora y llena de cordialidad. Realmente no estaba segura de que pensar sobre ella.

Alice me recibió con un abrazo, y sorprendentemente Rosalie también me sonrió.

"Bella, estaba pensando. Ahora que no tenemos clases ni nada de eso, ¿Por qué no vamos a ver algunos adornos para la boda?. Necesitamos aun escoger muchas cosas, y lo mejor será que tu, como novia, las elijas." Me dijo sonriendo.

"Pues, no se… ¿a ti que te parece la idea, Edward?" me dirigí a mi novio, pero Alice me interrumpió.

"Pensaba más bien en una reunión de chicas. Ya sabes. Además, Edward ya te había prometido llevar tu auto con el mecánico ¿no?." Termino Alice.

Edward y yo intercambiamos miradas. La verdad tenia muchísimas ganas de decir que no. Pero Alice insistía tanto.

A Edward no parecía molestarle la situación. "Creo que estará bien. Al final de cuentas solo lo llevaría con el mecánico y tu te aburrirías."

Para nada, si antes me la pasaba horas con Jacob en su taller arreglando las motos. Pensé para mis adentros, pero preferí ser más prudente y cerrar la boca.

"Perfecto, entonces vamos" comenzó Alice. "Lillian, ¿Por qué no nos acompañas tu también?, sirve que ustedes dos se van conociendo."

De momento me disgusto la idea de que nos acompañara, pero después pensé que sería mejor. Al menos estaría con nosotras y muy lejos de Edward. Sé que eran absurdos mis celos, pero aun no podía evitarlos. Lillian sonrió en señal de aceptación.

Pero en ese momento Rosalie gruño levemente.

"Si ella va, mejor yo me quedo." Dijo cruzando sus brazos contra su pecho en señal de molestia.

"Descuida, Rosalie. Entiendo que aun nos estamos conociendo, y lo que menos deseo es causarte un disgusto. Ustedes tres ya llevan mucho más tiempo juntas y sé que este momento es importante para ustedes. Nosotras ya tendremos nuestro tiempo, ¿Por qué no mejor me quedo con Edward y los demás? Ustedes vayan." Lillian dijo con una voz tremendamente dulce y unos ojos vidriosos, como si quisiera llorar.

¡Desde luego que no! Pensé para mis adentros. De ninguna manera la dejaría sola con Edward, para nada…

"Es una buena idea. Ustedes, vayan. " dijo Edward. Entonces se acerco a mi y me dio un leve pero dulce beso. Yo estaba tan molesta que ni siquiera le pude responder. El lo noto y me miro extrañado, pero no me dijo nada.

" ¡Entonces vámonos chicas!" dijo Alice alegremente, mientras nos halaba a Rosalie y a mi a su auto.

¡Esto era el colmo!, yo que planeaba pasar el dia con Edward, y ahora, gracias a las ocurrencias de Alice y al berrinche de Rosalie, lo dejaría en garras de Lillian. ¿Cómo es que nadie se daba cuenta de las intenciones de esta chica?. ¡Maldición!.

Ya dentro del auto de Rosalie, pude ver a través del espejo retrovisor como Lillian literalmente se pegaba a Edward, y el no parecía disgustado. Definitivamente, ella tendría problemas conmigo, vampira o no, no permitiría que se acercara mas a Edward. Y en cuanto a el, se había ganado un gran problema conmigo. No podía creer lo ingenuo que era.

EPV.

Cuando me despedí de Bella pude sentir que estaba muy disgustada conmigo. Yo no quería que ella me malinterpretara. Pero al ver que Rosalie finalmente se acercaba a Bella para ser su amiga, no quise que la presencia de Lillian interfiriera, por eso sugerí que se quedara. Pero al parecer a Bella no le pareció nada bien. Lástima que no podía leer la mente de Bella, al menos sabría que es lo que me espera cuando regrese.

Lillian tenía pensamientos algo tristes sobre Rosalie. Parece que le afectaba esta situación. Yo quise decirle que no se preocupara, pero no quise interferir más en su mente.

"Entonces, ¿te acompaño al mecánico?. " pregunto ella dulcemente mirándome fijo a los ojos. Eso me puso algo nervioso.

"Si, vamos. No creo que los chicos quieran acompañarnos ahora."

Abrí la puerta de la camioneta de Bella para que Lillian se sentara. Ella entro cautelosa, y a la vez divertida. Observó el auto de arriba abajo, analizándolo.

Me senté a su lado y comencé a conducir. La presencia de Lillian me ponía algo nervioso. Y no sabía porque. Llegamos después de un largo rato al mecánico. A mi me pareció muy largo debido a la lentitud de la camioneta de Bella. Yo estaba acostumbrado a grandes velocidades.

La plática con Lillian fue bastante entretenida. La verdad me agradaba mucho su compañía. Aunque en ocasiones su mente me confundía. Era como si quisiera ocultarme algo, pero no podía adivinar que era. Su mente era muy rápida y sabia como cubrir sus ideas, lo cual me impresiono. No todos podían hacerlo conmigo.

Pasamos con el mecánico, quien después de unos cuantos ajustes al motor lo arreglo, al parecer no era tan grave como parecía. Unas horas después volvimos a la casa, en donde me encontré con mis hermanos en el patio, nos estaban esperando. Por lo que escuche en sus mentes, planeaban ir a Port Angeles.

Lillian y yo bajamos de la camioneta y nos acercamos a ellos.

Jasper comenzó a hablar, dirigiéndose hacia mi. "Edward, ya que las chicas no están, estábamos pensando en ir a ver una película."

"Ah si, ¿y cuál?." Me pareció gracioso.

"Pues, no recuerdo su nombre, pero se trata de una casa embrujada y sobre fantasmas asesinos, Ya sabes, mucha sangre y ese tipo de cosas.. ¿Qué te parece?" dijo Emmet, esbozando una sonrisa.

Porque no ir, al final ir al cine no era peligroso para nosotros. ¡AH!, lo había olvidado, Bella también quería ver esa película de los fantasmas. Mi novia también tenía gustos extraños. Pero, ¿Por qué no tenerlos? Ella ya debía de ser rara para enamorarse de mí, un vampiro.

"Oigan, ¿y si esperamos a las chicas?." Sugerí.

Emmet se negó girando la cabeza. "Rosalie y Alice detestan esas películas, solo quieren ver las románticas. Además, ya conocemos a Alice, quien sabe hasta que hora regresen."

"Me parece bien, y ¿tu qué opinas, Lillian? " le pregunte. Tal vez a ella no le guste la idea.

"Si claro, pero te advierto que me puedo asustar un poco." Dijo, en un tono de broma. Me pareció bien. Además todos necesitábamos alguna distracción "más humana" por así decirlo.

"Esta bien, pero y conduzco. " les dije. Los cuatro nos dirigimos a mi volvo. Le abri la puerta a Lillian para que se sentara a mi lado, y Jasper y Emmet se encontraban atrás. Conduje velozmente hasta el cine en Port Angeles. Y alcanzamos una función de las cuatro de la tarde. Esperamos un rato viendo una tienda de artículos deportivos. Jasper compro algunas pelotas de baseball para nuestro próximo juego. Según Alice, en un par de días habría una tormenta eléctrica, y necesitábamos un nuevo bat y pelotas después de cada juego, ya que quedaban destrozados.

En punto de las cuatro nos acercamos al cine. Entramos y nos ubicamos en los asientos de en medio. La película, para mi gusto, fue muy exagerada y muy sangrienta. Emmet y Jasper estaban divertidísimos, y Lillian, de vez en cuando daba unos saltitos por la sorpresa y escondía su cabeza en mi hombro. El gesto me pareció muy infantil, pero dulce.

Cuando termino la película vi la hora, ¡Eran las seis de la tarde!. Si Bella estaba de regreso, seguro estaría molesta. Insistí a mis hermanos para que nos fuéramos de prisa a la casa. Ellos no parecieron molestarse. Conduje velozmente a la casa. Cuando llegamos, me di cuenta de que la camioneta de Bella ya no estaba. ¿Por qué no me espero?. Eso me molestaba mucho.

Los cuatro bajamos de mi auto y entramos a la casa. En cuanto Alice y Rosalie nos vieron, se les echaron encima a besos a Emmet y a Jasper. Lillian y yo los miramos, algo incómodos.

"Disculpa… Alice…" comencé, distrayéndola de sus besos con Jasper. Los dos voltearon a verme, algo fastidiados.

"Solo quiero saber que paso con Bella."

"Ella se fue desde hace un rato. Me pidió que te agradeciera por lo de la camioneta." Me dijo mi hermana. Pude leer su mente por un momento, y vi el rostro de Bella, muy disgustada. Al parecer no le había gustado nada mi ausencia.

"Entonces iré a verla. Si me disculpan." Gire hacia la puerta para irme, pero unos pequeños brazos me detuvieron. Lillian se acerco hacia mi y me dio un tímido beso en la mejilla.

"Gracias por este dia, Edward, me la pase muy bien." Decían sus labios, mientras su mente me decía Gracias por ser tan bueno conmigo.

"No hay de que." Le sonreí. Pero al levantar mis ojos me di cuenta de que Rosalie y Emmet habían desaparecido. Pude escuchar sus mentes, y ya estaban en sus cuartos. Ya estaban haciendo lo que imaginaba. Pero el que me sorprendió fue Jasper. El miraba a Lillian de una forma extraña. No de forma molesta, sino especulativa. Como si se sintiera incomodo ante ella. Me pareció mal, pero la verdad ya no quise perder más tiempo en leer su mente, y me dirigí sin mas hacia el bosque. Quería ver a Bella.