NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE WILIAM JOYCE CON DREAMWORKS Y SOLO ME DIVIERTO AL ESCRIBIR
¡Hola a todo el mundo! ¿Cómo han estado? Ya sé que me tarde muuuuucho en subirles este capítulo, pero ya les había dicho que con éste fic me tardaré más. Además de que me ausenté de FF por cuestiones personales ¡pero heme aquí por un tiempo más! xD Como sea, este capítulo es más largo y aparecerán los demás Guardianes. Espero les guste =)
Comentarios:
Whahabk: ¡Hola! me alegra mucho que también te haya gustado esta historia. La demanda de Jack no te la puedo explicar por ahora, pero es al menos para mi criterio, muy fuerte. Lo aclararé en los próximos capítulos =)
shadamy1510: ¡Hola sobrina Shadamy! bueno, Pitch es un malvado en la película, pero en este fic sera un maldito. Y quizá puede que los demás quieran ahorcarlo al final, hará cosas realmente malas en este fic y asociadas con el miedo, para variar. Espero que disfrutes este capítulo.
PumpikinKuro: Jack Frost es tan... xD Ya sabes jajajaja. Me alegra que te guste el fic =)
Fanatica1Asoaso: habrá JackxTooth pero a su tiempo. Recuerda que en este fic apenas se conocen, quiero que el romance se vaya dando paso a paso, no de un día para el otro.
¡Disfruten mucho este capítulo!
Capitulo 6
Buscando ayuda
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Tooth agarró el periódico que siempre le dejaban en el umbral para leerlo mientras desayunaba tranquila en su casa. Tomaba sorbos de café y se ponía al día con las noticias locales. En la tercera hoja, con letras muy grandes, estaba el encabeza "Reforma educativa"
¿Qué?
Reforma educativa
El director de la Escuela Primaria de Burguess ha propuesta al comité educativo del condado una reforma para que la calidad de enseñanza pueda llegar a niveles más altos. Según la reforma, todo tipo de actividades extracurriculares serán suspendidas para aumentar la cantidad de estudio en materias como inglés, matemáticas y ciencias.
"No es posible que los niños se la pasen jugando en el patio cuando deberían estar estudiando" declaró el director Pitch "Tendrán una vida por delante para divertirse. Por ahora deberían encerrarse hasta las tres de la tarde estudiando y estudiando, así es como debe de ser" afirmó además el director que todos los maestros de la escuela primaria estaban a su favor.
El comité ha manifestado su apoyo al proyecto y está llevando a cabo los trámites correspondientes para que la reforma pueda ser posible. De ser proclamada, las escuelas del condado y muy probablemente las del estado eliminarían las actividades artísticas y recreativas de las horas de estudio en niveles desde preescolar hasta preparatoria. Aunque aún se están pidiendo opiniones de expertos antes de llevar a cabo cualquier decisión.
—¡¿Es que están locos?!—gritó Tooth, incapaz de contenerse.
Apenas iba a lanzar otro grito no decente cuando sonó su teléfono celular. Sorprendida por ver un número que no conocía contesto discreta.
—¿Bueno?
—¡Tooth, que bueno que estás despierta! Oye ¿Puedo pedirte un favor?
La voz se le hizo familiar.
—¿Jack?—preguntó—¿Cómo obtuviste mi número de teléfono?
—Me lo dio Norte el día que cuidó a Pippa—respondió—Pero no has respondido a mi pregunta ¿Puedes?
—Eh… claro. Es que… sí ¿Qué clase de favor ocupas?
—No sé si has leído el periódico hoy.
—Claro que sí—contestó casi indignada.
—¿Viste lo de la reforma educativa?
—¡Es una tontería!—se apresuró a decir—Solamente a Pitch se le podía ocurrir semejante idiotez.
—Ya estamos de acuerdo. En fin, lo que quiero es llevar a cabo una protesta para que no se efectúe la ley.
Los ojos de Tooth se abrieron sorprendida.
—Pensé que los maestros estaban de acuerdo—o al menos eso leyó en el periódico.
—Qué va, al menos yo no. Pero necesito personas que me ayuden. Necesito pedir información y después planear algo.
—Tienes todo mi apoyo—sonrió, a pesar de que él no podía verla—¿A dónde irás a pedir información?
—A la secretaria de educación, está en el centro del pueblo.
—Puedo acompañarte si quieres.
—Gracias, pero rápido porque entro a clases a las ocho.
Tooth miró el reloj, eran cuarto a las siete.
—Estaré en la secretaría en veinte minutos.
—Te veré entonces. Y Tooth.
—¿Si?
—Muchas gracias.
—No hay de qué.
Colgaron.
-o-
Jack estaba afuera de las oficinas jugando y hablando muy entusiasmado con Pippa. No nevaba ese día, pero había suficiente nieve en el suelo como para hacer pequeñas figuras con ella. A Jack le hubiera encantado hacer una pelea con bolas de nieve, pero ambos debían ir a la escuela y estaban vestidos de forma presentable. Nada que no podía atrasarse a la salida del recinto educativo.
Tooth les sonrió y saludó efusivamente a Pippa, agarrándole la mano mientras entraban en la oficina. Jack era maestro y sabía muy bien a quién dirigirse para pedir información. No tardaron ni quince minutos en salir ya mejor informados sobre la situación. El proyecto de ley apenas se estaba llevando a cabo, pero si la sociedad no estaba conforme no procedería. Necesitaban recaudar un mínimo de mil mil firmas (ya que la población de Burguess era casi tres mil) para que la ley detuviera el proceso.
—¿Y de dónde podremos sacar mil firmas en dos semanas?—se preguntó Jack, mientras salían de las oficinas.
Tooth pensó un poco.
—Ya sé.—respondió—Tengo unos amigos que estoy segura nos ayudarán—sonrió emocionada—Podemos hacer una pequeña campaña para pedir firmas ¿No te parecería bien?
—Una campaña suena muy aceptable.
Pippa miraba a los adultos, entendía a medias lo que decían. La niña era muy inteligente, pero Jack tenía cuidado de que no se preocupara por cosas que no le correspondían.
—¿Eso no te meterá en problemas Jack?—preguntó Pippa con inocencia.
Jack sabía perfectamente a lo que se refería.
—No Pippa. Una campaña no mete en problemas a nadie—le sonrió cándidamente—¿Segura que tus amigos te ayudarán en esto?—preguntó a Tooth.
—Completamente—sonrió con ganas—Iré a verlos de inmediato ¿Crees que podrías reunirte con ellos a la salida de la escuela?
—Por supuesto ¿A qué hora y en dónde?
—Tú ven a mi casa a las cuatro.
—Ahí estaré.
Jack y Pippa se fueron a la escuela para que no se les hiciera tarde. Tooth en cambio llamó a su secretaria para que cancelara las citas de esa tarde—afortunadamente muy pocas—esa era una de las ventajas de ser tu propio jefe. Tooth se subió a su automóvil emocionada y se dirigió a unas cuantas calles de distancia.
Era un establecimiento no muy grande con un enorme letrero encima que decía "¡Duerma bien y sueñe a lo grande!" a Tooth siempre le causaba una sonrisa porque le recordaba la siempre alegre mirada de Sandy. Ernest Sanderson, apodado por sus amigos Sandy, era un pequeño empresario que siempre le encantó dormir porque era cuando más y mejor podía soñar. Creía firmemente que los sueños se hacían realidad con ahínco y mucho esfuerzo. Era la persona ideal para el trabajo.
Tooth estacionó su auto y entró al establecimiento donde vendían colchones y uno que otro mueble para las recámaras. Sandy estaba sentado en el escritorio y la saludó con una enorme sonrisa. Él no hablaba mucho, por no decir nada. Tooth solamente escuchaba su voz las pocas ocasiones que decía "si" y "no". Cuando lo conoció pensaba que era mudo. Era un poco bajito y regordete, pero sus expresiones siempre afables lo hacían ver carismático. De piel clara y cabello rubio, casi dorado, tenía ojos color miel.
—¡Hola Sandy!—lo saludó—¿Has leído recientemente el periódico?—preguntó después.
Sandy negó, estrechándole la mano.
—Bueno, quieren hacer una ley para reformar las escuelas. Quitarían los juegos y cualquier actividad recreativa.
Sandy frunció el ceño, negando vehementemente.
—Yo tampoco estoy de acuerdo—se apresuró a decir—Tengo un amigo que es maestro. Los dos queremos evitar esa ley y haremos una campaña para recolectar firmas—su voz ahora sonaba ansiosa, imaginando todo lo que estaba dispuesta a hacer para llevarlo a cabo—Pero necesitaremos ayuda ¿Crees que podrías ayudarme?
Sandy asintió enérgicamente y después sacó su teléfono celular. Al dárselo Tooth notó que estaba señalando un contacto particular.
—Ah, aún no he hablado con Aster ni Norte, pero lo haré—añadió sonriendo—Nos reuniremos en mi casa a las cuatro ¿Crees poder ir?
Sandy levantó el dedo pulgar en una afirmación. Tooth le dio un abrazo, incapaz de contener su emoción.
—¡Muchas gracias! No sabes lo mucho que nos servirá tu apoyo.
Sandy insistió dándole otra vez el teléfono, pero ahora marcaba una llamada a Norte. Tooth agarró el móvil, lista para hablar con su vecino.
Esto se pondría bueno.
-o-
El timbre de salida hizo que todos los pequeños en el preescolar comenzaran a saltar de emoción. Los padres fueron llegando puntualmente a recoger a sus pequeños, unos cuantos haciendo comentarios sobre la reforma.
—Maestro Frost ¿Usted está de acuerdo?—le preguntó una madre, con ojos angustiados.
Jack debió ser sincero.
—No, no lo estoy.
La mujer suspiró aliviada.
—Bueno, quiero que sepa que somos varios los padres de familia que estamos en contra de esa reforma.
Jack le dedicó una sonrisa.
—Eso supongo. Gracia por su apoyo.
Los niños comenzaron a irse y en ese momento Pippa apareció, pero en vez de su habitual sonrisa había una mueca de preocupación en su rostro. Eso a Jack no le gustó para nada.
—¿Ocurre algo, Pippa?—se inclinó frente a ella, con una radiante sonrisa intentando calmarla.
—Jack ¿Está bien lo que estás haciendo?—preguntó inocentemente.
—¿Qué cosa?
—Lo que haces con la doctora Tooth.
—Ah… si, Pippa. Es legal, no te preocupes ¿Cuándo he hecho algo contra las leyes?
La niña bajó los ojos al suelo.
—Nunca, pero…
—¿Pero?
Los ojos de Pippa repentinamente tenían lágrimas.
—Tengo miedo, Jack…
Apenas pronunció esas palabras y Jack la abrazó fuertemente, calmando los sollozos de su hermana menor. Pippa envolvió sus brazitos en el torso de su hermano intentando calmarse. Siempre que olía la colonia de Jack su mente se calmaba.
—No pasará nada, Pippa. Sólo debes creer en mí ¿de acuerdo?
Ella asintió.
—¿Confías en mí?
—Sí, Jack. Confío en ti.
—Pues bien—teniéndola aún abrazada, le hizo un poco de cosquillas en sus costados y la niña comenzó a reír—¡Entonces no hay que tenerle miedo a nada! ¿verdad?
—No.—respondía entre risas—¡Jack!
—Vamos Pippa, debemos ir a la casa de Tooth.
—¿Podré ir a jugar con Jamie?—los ojitos de la niña se iluminaron, olvidando su antigua tristeza.
—Supongo que sí.
—¡Qué bien!—comenzó a saltar hacia la salida de la escuela.
Ya no había niños en preescolar, así que Jack cerró la puerta y caminó con su hermana agarrándole la mano hacia el automóvil de él. Pippa comenzó a platicarle lo que vieron en el salón de clases y él prestaba absoluta atención a todas las cosas que ella le platicaba. No tardaron ni quince minutos en llegar a la casa de Tooth. Y le llamó mucho la atención al chico los dos autos extraños estacionados enfrente.
Jack y Pippa caminaron hacia la entrada de la casa y tocaron el timbre. Tooth no tardó ni dos minutos en abrirles la puerta.
—¡Hola!—saludó—Pasen, ya llegaron mis amigos. Pippa, Jamie y Sophie están en la sala si quieres jugar con ellos.
—¡Si!
Jack vio a su hermanita correr para reunirse con los otros dos niños y ponerse a jugar enérgicamente. Había una pequeña puerta que conectaba la sala con el comedor, en donde otros hombres estaban sentados. Ellos veían a la recién llegada con expresiones de alegría. Tooth encaminó a Jack hacia el comedor.
—Jack, déjame presentarte—le dijo—Bueno, ya conoces a Norte.
—¡Hola Jack!—saludó el amable ruso.
—Hola—asintió a modo de saludo.
—Ellos son Sandy—un hombre rubio le tendió la mano sin decir nada—Y Aster—asintió un joven moreno y atlético de ojos verdes.
—Mucho gusto.
—Todo el mundo, él es Jack Frost. Es maestro y quien nos pide ayuda para la reforma.
Tooth le indicó a Jack que tomara asiento y eso hizo. Lucía un poco nervioso, pero esa sensación se le pasó cuando recordó porqué estaba ahí.
—Muy bien eh… buenas tardes ¿Ustedes tampoco están de acuerdo con la reforma educativa?—fue la primera pregunta.
—¡Eso es necedad de Pitch!—dijo Aster, sonaba como si estuviera enojado e indignado al mismo tiempo—Como el idiota no pudo tener una vida feliz ahora quiere crear una generación de resentidos amargados.
Jack tomó eso como un "no".
Sandy negó con la cabeza, sin decir nada. Norte fue menos efusivo que Aster y más conciso.
—Los niños merecen jugar. Sencillamente es una estupidez.
—Bueno—Jack respiró hondo—Muchos padres de familia tampoco están de acuerdo. Según la secretaria de educación si recolectamos mil firmas que rechacen la propuesta, la ley no podrá reformarse.
—¿Y para cuándo debemos entregar esas firmes?
—En dos semanas a más tardar.
—Una semana después del festival—razonó Norte en voz alta.
—Exactamente.
Jack frunció el ceño.
—¿De qué festival hablan?
Tooth le miró de reojo.
—El de navidad.
De repente el chico recordó que Pippa le había pedido permiso para ir con Jamie.
—¡Ah, ese festival!—frunció un poco el ceño—Eso nos quitará atención a nosotros.
Pero Norte sonreía con la clara expresión que se tiene cuando se forma una idea.
—¡No necesariamente!—miró a Tooth—¿Cuánto presupuesto nos sobró?
Tooth hizo cuentas mentales.
—Unos quinientos dólares—dijo—¿Por qué?
—¿No crees que podamos hacer un puesto más, donde podemos repartir volantes informativos y además pedir que rechacen la reforma?
Aster sonrió.
—Creo que esa sería una magnífica idea.
Para ese punto, Jack se había perdido en la conversación.
—¿De qué están hablando?
—Jack, nosotros cuatro organizamos los eventos festivos del pueblo—le explicó Tooth—El festival navideño es uno de ellos. Tenemos casi todo listo, pero nos sobró unos quinientos dólares.
—Podemos usarlos para construir un puesto más dedicado exclusivamente a una propaganda contra la reforma.
Jack lo meditó por un momento. Un festival de navidad debería ser pura diversión. Pero les quedaban dos semanas; y para colmo esa fecha coincidía con la cita en el juzgado. El tiempo se le acababa y debían ser prácticos.
—De acuerdo—asintió—¿Y quién se encargará de ese puesto?
—Tú.
¿Aparecer en medio del público gritando por el altavoz "abajo la reforma"? ¡Eso no!
Todos vieron su cara llenarse de espanto.
—No—dijo con firmeza—No yo… no puedo. No podría.
Tooth y Norte, que conocían un poco más a Jack, pudieron notar en su expresión que algo andaba mal. En cambio, esa actitud "miedosa" no le gustó nada a Aster. Frunciendo el ceño, le dijo:
—Haber, tú le pediste ayuda a Tooth y aquí estamos todos reunidos para quitar esa mugre reforma ¿Ahora sales con que no quieres participar en ésta propaganda? ¿Qué te crees?—no ayudaba que hubiera tenido un mal día de ventas en su tienda de artesanías australianas.
Jack inmediatamente sintió la agresión, pero la risa de fondo de los niños le contuvo de gritar o hacer espectáculo. Conteniéndose, respondió.
—No me gusta dejar a mi hermana sola entre tanta gente—miró hacia donde Pippa jugaba con Jamie—Y menos estar hablando por altavoz.
Norte iba a decir que él podía cuidar de Pippa, pues llevaría a sus nietos al festival. Pero la mirada de Tooth lo calló. Eso era una excusa y mejor sería no contradecirlo.
Jack y Aster se miraban mutuamente. El ambiente era tenso. Sandy le dio una palmada en el brazo a Norte para que reaccionara.
—Bien, Tooth y yo nos encargaremos del puesto—dijo, la dentista asintió—Sugeriría reunirnos mañana para poner en marcha otro tipo de planes ¿Les parece?
Jack le sonrió al ruso.
—Claro que sí.
Aster también asintió.
Eso es todo por ahora.
¿Qué les ha parecido? ¿Bueno, malo, pésima, excelente? ¡Sus comentarios me animan a seguir escribiendo!
¡mil gracias por leer!
chao!
