¿Listos para un nuevo episodio? Ya conocen a Zuko, no es malo, pero se le da mucho eso de meter la pata. Bueno, bueno, este capitulo es largo.

Por cierto, en el capitulo anterior, más de la mitad se fue en Itálica, lo correcto es sólo esta parte:

Mi amada Yini… Temo que deberás tomar mi lugar en el trono. Mi hermano es ingenuo y soñador. Ahora entiendo que él nunca podrá guiar a la nación. El reino está en tus manos.

Pero, padre, no sé qué hacer, no estoy preparada.

Nadie nunca lo está, querida. No temas, sé que lo harás bien. Eres inteligente, bondadosa, transparente, fuerte y muy hábil. Veo mucho de mi en ti, y tienes el corazón de tu madre.

Yini, confía en tu instinto, rodéate de personas sabias y en las que puedas fiarte.

Lo que sigue a ese texto es presente.

Gracias por leer.

oOoOoOoOoOoOoOoOo

VI.

He pensado mucho en nuestra última conversación. Me parece que lo es mejor es que cada quien siga su camino. No es mi deseo arrastrarte a una senda de errores y sufrimiento. Estoy seguro de que encontrarás a alguien que pueda hacerte realmente feliz.

¡Que arrogante es usted, Señor del Fuego! Al asumir que mi felicidad o mi tristeza depende de usted.
¡Que idea tan tiene del amor! El amor trasciende todo el mal que pueda ocurrir, es compañía, confianza, apoyo en la virtud y en la penuria...
Sin embargo, le doy la razón, ambos debemos seguir el camino que se nos ha fijado. Tenemos una responsabilidad con nuestro pueblo.
Le deseo la mayor de las alegrías, con su permiso.

Yin se apresuró a salir, las lágrimas estaban al borde de sus ojos. No deseaba que nadie la viera en ese estado. Al escuchar las primeras palabras de Zuko creyó que este le pediría una unión eterna, creía que él deseaba estar a su lado tanto como ella y no fue así, entendía que estaba confundido, pero le lastimó su indecisión, su conformidad y sobre todo el que quisiera alejarla.

Mu Ten le abrió la puerta del carruaje y se internaron en el.

¿Su majestad, se encuentra bien?

Sí, no es nada. Prepara todo, por favor, regresaremos esta tarde al reino.

Se hospedaban en una de las mansiones del Señor del Fuego, como cortesía se las había ofrecido durante su visita. Estaban allí, para la firma de unos tratados, mismos que darían inicio a la Restauración de la Armonía. Todo estaba hecho, reuniones, acuerdos y firmas se asentaron. Mientras su reino se reconstruia, su corazón se derrumbaba sin remedio.

Zuko enfrentó las consecuencias de alejar a Yin, pero justo por esos días, las circunstancias por fin le permitieron resolver otro asunto que le apremiaba. Acudió con Azula, que residia en una institución mental para que lo ayudará a encontrar a su madre, y así fue, luego de años de creerla muerta, la encontró en la Isla donde ella había nacido, con un rostro distinto y sin saber quién era él o quién había sido ella.

En su aventura, encontraron a un espíritu llamado la madre de los rostros, quién reveló que su madre había pedido olvidar y cambiar de apariencia. Luego de ayudar a unos hermanos con ese mismo ente, este devolvió el aspecto de Ursa junto a su memoria.

Y una parte de él regreso. El rompecabezas que era su vida estaba poco a poco tomando forma. Comenzó así, la restauración, trabajó junto a Aang. Primeramente en las colonias de la nación de fuego, algo que tomó un poco más de trabajo, la idea era que estas fueran reubicadas dentro de la nación, pero muchas de ellas, con familias enteras ya tenían una vida muy bien hecha en cada lugar, pocos eran los que deseaban mudarse.

Pasó cerca de un año. El reino tierra continuaba con sus reformas, en ese periodo, las condiciones en los sectores más bajos mejoraron poco a poco. Por primera vez, un monarca se preocupaba y ocupaba en pos del progreso de cada sector. El índice de delincuencia y pobreza disminuían gradualmente. Se crearon poco a poco oportunidades para que cada persona pudiera superarse.

Como en cualquier gobierno, existían rebeldes que se oponían al nuevo orden, que a su vez, se unieron a la llamada Sociedad del Fénix, que tenía como objetivo ejecutar los planes de conquista del anterior señor del fuego Ozai. Prometiendo a los rebeldes de la tierra, poder, control, tierras y riqueza dentro de aquella nación.

No tardaron en planear un golpe en cada sector del reino, siendo el primero el más frágil de la capital. Atacaron el muro, derribando la parte central. La noticia del ataque llegó a oídos del equipo Avatar.

Es preciso que actuemos y ayudemos al reino tierra, de lo contrario, el caos se esparcirá y pronto tendremos guerras en todas las naciones. Indicó Aang.

Todos se prepararon. Zuko, estaba preocupado por Yin.

Al llegar, encontraron la muralla deshecha, algunos desertores se defendían de los contraataques del reino tierra.

La ciudad se veía poco afectada, al parecer, ya todo estaba siendo controlado. Los soldados, procuraban la seguridad de los habitantes. Hallaron a Iroh, ayudando a algunas personas. Zuko se alivio al verlo a salvo.

¿Tío, sabes algo de Yin?

Fue directo al primer sector, es allí donde están los mayores problemas.

¿Qué? ¡No es posible!

Zuko, tranquilizate, seguramente ya tiene todo bajo control. Te llevarás una gran sorpresa cuando la veas.

Así, el equipo se separó por sectores, Sokka y Suki se quedaron a ayudar a Iroh, Katara y Toph fueron al segundo, por último, Aang y Zuko se dirigieron al primero en busca de la reina.

Mientras tanto, la reina, Mu Ten y algunos agentes Dai Li habían sido emboscados, paralizado sus extremidades, evitando que hicieran tierra control.

Vaya, jamás espere poder tener una audiencia con Ud. Su majestad.

¿Quién es usted? ¿qué es lo que desea?

Soy Li Kui. Y lo que deseo es muy simple, quiero su trono, su poder, estas tierras. ¡Lo quiero todo!

¿Cree que le será tan sencillo tomar esta ciudad?

Su majestad, no está en condiciones de decir algo como eso, los tenemos rodeados.
Este no es un asunto diplomático, en esta ocasión no podrá endulzar los oídos de ningún negociante. No es una amenaza, ni siquiera es capaz de controlar la tierra, es sólo una niña rica, con algo de cerebro a la que se le dio la corona.
La rendición es su única opción, si no accede, la mataremos a usted y a todos los habitantes de la capital que se resistan.

No hubo respuesta por parte de la joven.

Ya deseo ver el rostro de todo el mundo cuando sepan que he tomado al reino tierra, y que me hecho con la vida de su reina.

Señor Li Kui, cometió dos errores muy graves. Ha escrito su propia derrota. Comenzó calmada Yin.

¿Ah, sí? Deseo saber cuáles son esos errores.

Creer que puede atacar a Ba Sing Se y salir victorioso.

Li Kui comenzó a reírse. Hizo una señal y con ella varios de sus soldados mostraron a decenas de rehenes que habían capturado.

Piense muy bien sus siguientes palabras, su majestad. ¡Sobre sus hombros recae la vida de estas personas!

En un instante, la tierra bajo los pies de todos tembló, lanzando a los secuestradores a un mismo punto, dejando intactos a sus rehenes. Solo Li Kui permanecía de pie, atrapado, el mismo movimiento lo situó frente a la reina.

Y el segundo fue haber subestimado mis habilidades. Finalizó mirándolo a los ojos de manera victoriosa.

Yin realizó un movimiento con su cabeza, que movió la placa superior del suelo, liberándose a sí misma y a sus aliados. Con un ligero movimiento de su mano, lanzó al líder con los demás.

Aang y Zuko llegaron en ese momento. Al ver a Yin, el señor del fuego recordó las palabras de su tío: "...te llevarás una gran sorpresa cuando la veas."

Así fue, no tenía idea de que Yin era una maestra tierra, nunca demostró ese poder y nunca mencionó nada al respecto. Y al parecer, no era el único, lo vio en la reacción que tuvo el líder de la rebelión, los agentes Dai Li y algunos otros maestros tierra presentes.

Luego de aprender a los malhechores, uno de los generales se presentó a darle un informe.

Su majestad, cómo lo ordenó, hemos realizado una inspección a lo largo del muralla, la parte frontal es la más dañada.

Debemos restaurar el muro cuanto antes. Indicó la soberana.

Tardaremos algunos días en reconstruirlo, nuestros mejores hombres están exhaustos por el combate de hoy.

No se preocupe general, sus hombres pueden descansar. Yo me encargaré de esto.

Pero, su majestad. Con todo respeto, para construir la muralla se necesitaron un centenar de maestros tierra de la más alta categoría. Es muy peligroso que usted se haga cargo sola.

General, gracias por preocupación. Puede descansar junto a sus hombres.

La reina se encaminó firme hacia la parte con más daño, acompañada de Mu Ten, soldados y un par de sus generales, también por Zuko y Aang. La muralla imponente se alzaba frente a ellos.

Su majestad, puedo ayudarla, será más sencillo si lo hacemos juntos.

Agradezco mucho su ayuda, Avatar, pero no es necesaria. Como reina de esta nación, es mi deber proteger a todos los que la habitan. Haré que la muralla sea impenetrable para cualquier intruso que ose atreverse a invadirnos nuevamente.

Aang no dijo más, entendía la razón de la reina.

Yin cerró sus ojos y se concentró, minutos más tarde, la tierra comenzó a temblar. La parte que había sido demolida, se erguía ante sus ojos. Yin alzó sus manos, haciendo movimientos ascendentes.

¡Lo logró! Dijeron los espectadores.

Esperen, algo brota del suelo.

La reina continuó realizando movimientos marcados. Para fascinación y asombro de todos, vieron cómo la muralla estaba siendo cubierta por una placa de cristal verde. Era el mineral que el reino usaba en diversas actividades, conocido por su dureza.

Pero sólo unos pocos maestros tenían la capacidad para manipularlo, era un poder sumamente raro.

Minutos más tarde, la muralla mineral se extendió a lo largo y ancho de Ba Sing Se.

Era una muestra al mundo de que el reino tierra no estaba desprotegido, de que poseían una fortaleza y espíritu inquebrantable como ese mineral.

Yin se desmayó al terminar este acto, Mu Ten detuvo su caída.

Esta manifestación de mineral control, requiere mucha demanda de energía. Si me permiten, llevaré a la reina a descansar.

Zuko no pudo acercarse, pero se mantuvo cerca para saber noticias de ella.

oOoOoOoOoOoOoOoOo

Hasta la próxima semana. :)