Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de JKRowling y de Warner Bross, yo sólo hago esto como diversión.

-"……" PENSAMIENTOS

-…… CONVERSACIONES


CAPÍTULO 6: DURMIENDO CON EL ENEMIGO

Hermione estaba llorando desconsolada, estaba tirada en su cama abrazada a la almohada derramando lágrimas por Harry. La castaña no se podía creer que la persona a la que más amaba del mundo, el que pensaba que era el hombre de su vida, el chico que suponía para ella todo en todos los sentidos, se hubiera comportado como lo había hecho. La había dejado en el momento que más le necesitaba, la había dejado cuando más requería de su apoyo, cuando necesitaba sentirse protegida, cuidada y amada, justo en ese momento Harry la había dejado, la había dejado cuando estaba embarazada, y sabía que precisamente ese hecho era la razón para que el ojiverde la hubiera abandonado. Hermione nunca pensó que Harry pusiera ser de ese modo, nunca pensó que renegaría de su propio hijo, que podría llegar a ser tan ruin. Era cierto que Harry se había vuelto más arisco con la muerte de Sirius y era lógico, pero con ella siempre fue tierno, para ella siempre tuvo unas palabras de apoyo, para ella siempre estuvo allí, además Herms sabía como hacer que Harry se quitara la coraza que los duros sucesos de su vida le había forjado, sabía sacar a la luz el verdadero Harry. Un verdadero Harry que nunca la hubiese dejado por esperar un bebé, un bebé que ambos habían engendrado, que habían engendrado con amor, o eso pensaba Hermione.

La castaña empezó a pensar, a darle vueltas a todo, a pensar que todo había sido una mera farsa, que Harry sólo quería una cosa de ella, una cosa que había conseguido y de la que no esperaba obtener consecuencias, y que cuando esas consecuencias habían llegado él… él la había dejado tirada como un juguete viejo con el que ya no se quiere jugar.

La mente de Hermione iba muy deprisa, ideaba toda clase de teorías, pensaba mil situaciones diversas, no hacía más que intentar comprender porque Harry, su Harry, el padre de su futuro bebé, el hombre con el que quería compartirlo todota había abandonado.

Las compañeras de cuarto de Hermione, las víboras como ella las llamaba, intentaron ayudarla, animarla, pero sólo obtuvieron palabras hirientes de la boca de Herms, cosa que más o menos entendieron viendo el estado de histeria, rabia y tristeza en el que se encontraba la castaña. Mione les había dado tanta pena que ni siquiera intentaron saber la causa de tal lamentable situación. Solamente la dejaron sola, la dejaron sola con su dolor, con sus lágrimas y su almohada.

En un ataque de histeria, Hermione rompió todas las fotos en las que salía Harry, quemó la ropa que él la había regalado y tiró por la ventana todos los detalles que el ojiverde había tenido con ella: joyas, peluches, poemas… todo.

Sobre las dos de la madrugada, el haber descargado mucha rabia atentando como podía sobre todo lo que le recordaba a Harry se consiguió dormir por fin. Se durmió sin cambiarse, sin lavarse la cara, con manchas de maquillaje corrido por las lágrimas, con sus brazos rodeando la almohada instintivamente, pues su subconsciente le hacía creer que era el cuerpo de Harry. Se durmió. Se durmió y soñó. Soñó con que hacía el amor con Harry, soñó con que nada en el mundo los podía separar, soñó que él la amaba, con que iban a formar una familia, con que Harry la iba a cuidar, los iba a cuidar, soñó con lo que más deseaba en el mundo, con las cosas que no se tienen.


A la mañana siguiente, 15 de Enero, cierta leoncita con el pelo castaño y muy enmarañado se despertaba de un hermoso sueño, para volver a la pura realidad: que estaba embarazada y el padre la había dejado hacía escasamente unas horas.

Hermione tenía los ojos hinchados por las lágrimas derramadas, pese a haber dormido bastantes horas, unas enormes ojeras invadían su rostro, estaba desolada. Pese a eso se levantó y se metió en el baño. Llenó la bañera, se desvistió y se metió en el agua durante mucho tiempo. Quería relajarse, olvidar por un tiempo su desolación, perderse, dejar su mente en blanco, no sufrir.

No se puede saber con exactitud cuanto tiempo se quedó Hermione dentro de la bañera, pero al fin salió con una toalla, buscó su ropa y se cambió. Hizo su cama, recogió un poco la habitación, leyó un rato, terminó una redacción… quería tener la mente ocupada, estar haciendo cosas.

Miró el reloj, eran las doce y media de la tarde, no había comido nada desde el al medio día anterior y sabía que tenía que comer, no tenía ganas, pero su hijo era más importante. Hermione no quería salir y después de pensar un rato supo como hacer para poder comer.


Harry y Ron estaban en la Sala Común. Ron sabía que algo había pasado. Harry estaba muy deprimido y además no había visto a Hermione en todo el día, pero pese a eso no sabía si debía preguntar que había ocurrido a Harry. Al final se lanzó.

-Tío¿qué te pasa?

-Nada.

-Joder en serio, te conozco y sé que te pasa algo, y sé que es Hermione. ¿Qué ha pasado?

-Nada.

-¿Sólo vas a contestar nada?

-…

-Vamos Harry, tú eres mi amigo, mi mejor amigo, mi hermano, y Hermione es mi mejor amiga, quiero saber que ha pasado.

-Hemos cortado.

-¿Qué?

-He cortado.

-¿Tú eres tonto o qué?

-Déjame en paz Ron, yo tengo mis razones y ya está.

-Joder tío, mira que eres.

-Por favor Ron déjame. Era lo que tenía que hacer y punto.

-Pues para ser lo que tenías que hacer no te veo muy contento que digamos.

-Joder Ron que me dejes un ratito en paz.

-Vale, vale tío lo siento, pero creo que has cometido una gran equivocación.

-Eso es algo que tengo que decir yo, no tú ¿vale? No te incumbe para nada.

-Pues lo siento mucho, pero eso no es cierto, en cierto modo me incumbe, claro que me incumbe, sois mis mejores amigos y ahora tú vas a estar mal, ella va a estar mal, y alguno de lo dos pierdo seguro.

-Eso no tiene porque ser…-Harry se calló al oír que alguien decía la contraseña de la Sala Común.-¿Dobby¿Qué haces aquí.

-Sí señor Potter soy Dobby, y bueno estoy aquí por una cosa.

-¿Toda esa comida para qué es?

-No para qué, sino para quién.-dijo el pequeño elfo doméstico y Ron rió.

-Bueno pues ¿para quién es?

-Dobby no puede decirlo, lo prometió. Ella…

-¿Es para Hermione verdad Dobby?-sólo bajó la cabeza.-Sube anda.

-El señor Potter no debe decir que sabe que es para Hermione. Ella no quiere que el señor Potter sepa de ella.

-No es señor Potter, es Harry, y tranquilo Dobby, no diré nada, yo no sé nada.-dijo cabizbajo. Dobby subió con sus pequeños pasitos para arriba, pero desde la escalera dijo algo que dejó a Harry muy mal.

-Hermione está muy triste y es culpa del señor Potter. Dobby no sabe que ha hecho el señor Potter, pero si Hermione está triste por eso, el señor Potter debe haber hecho mal.-y subió corriendo dándose de vez en cuando con la pared por haber insultado de alguna forma (según Dobby) a Harry.

-Ves tío, hasta Dobby se da cuenta de que has hecho mal.

-Bueno Ron, cuando se toma una decisión hay que asumirla¡vale?

-Vale, pero como me vengas llorando por Hermione, te va a hacer caso quién yo te diga.

-¿No hay mucho bullicio fuera?-dijo Harry para cambiar de tema.

-Sí¿no te acuerdas que hoy es el partido entre Slytherin y Ravenclaw?

-Ah, es verdad, se me había olvidado totalmente.

-Ves como no estás bien, tú olvidarte de las fechas de los partidos que se disputan en Hogwarts… cosa extraña, muy extraña.

-Déjame Ron. Me voy a la habitación, quiero estar solo. Adiós. Nos vemos cuando subas.

-¿No vas a salir en todo el día?

-No¿pasa algo?

-No, pero yo podría irme contigo, ayudarte a que desahogues, no sé.

-No Ron, yo quiero estar solo, nada más, yo solo. Vete con Luna, y anima a Ravenclaw.

-Vale tío, cuídate, pero ya sabes, si me necesitas…


Hermione comió muchísimo, pese a no tener ganas de comer su cuerpo necesitaba alimento, y le vino bien recuperar fuerzas.

Después se acercó a la ventana y vio mucho movimiento y pese al frío que hacía afuera abrió la ventana para ver que pasaba.

A ella también se le había olvidado que era el partido de Slyhterin contra Ravenclaw. Todos parecían contentos, ansiosos por el resultado del partido, esa era su única preocupación, el resultado del partido...

-"Ojala mi única preocupación también fuese como queda mi equipo en un partido… Joder Hermione, que estás embarazada. ¿Qué van a decir tus padres¿Tus amigos¿Los profesores? Tarde o temprano se van a enterar, esto no es algo que se pueda esconder, no es algo fácil de llevar en secreto, es muy evidente, demasiado evidente… ¿Qué voy a hacer ahora? Mejor dicho¿qué vamos a hacer ahora? Estoy sola. No tengo a nadie. Estamos solos"-pensaba mientras se tocaba el vientre.

Hermione siempre pensó que cuando se quedara embarazada sería la mejor sensación de su vida, sería el mejor momento de su vida. Y aunque de algún modo se sentía feliz de que su hijo estuviera creciendo dentro de su ser, se sentía sola, vacía, muy triste, abandonada. Se sentía sin fuerzas para seguir adelante, pese a saber que las tenía que sacar de donde pudiese por su hijo, para sacarlo adelante. Iba a ser muy difícil. Un duro trabajo. La mayor prueba que tuviera que pasar en la vida. El mayor obstáculo que sobrepasar y el que más alto estaba para poder saltar.

De repente se encontró llorando otra vez y se dijo a sí misma que así no podía continuar, que tenía que levantar cabeza, salir de su cuarto y despejarse, divertirse un poco. No podía amargarse por Harry Potter, además él ya encontraría su merecido, de eso ella se iba a ocupar personalmente, no se iba a ir de rositas tan fácilmente habiendo hecho lo que había hecho.

Y con esos pensamientos, se secó las lágrimas, abrió su armario, cogió una falda algo corta negra, una camisa holgada de trasparencias blanca y un sujetador muy sexy negro. Se cambió, se puso también unas medias de su tono de piel y unas de rejilla negra encima, después se puso unas botas blancas de no demasiado tacón, pues aunque quería desfasar sabía que estaba embarazada.

Después se maquilló un poco, cogió su capa y salió de su cuarto. Lo que no sabía es que en la Sala Común se iba a encontrar con la causa de sus males. No le quiso mirar, pasó por su lado mostrando la mayor indiferencia posible, haciendo de tripas corazón y parecer fuerte.

-Se dice hola eh.-Hermione no contestó, pero sí que se paró. No se esperaba que Harry la hablara.-¿Dónde vas?

-No te importa.

-Cierto, no me importa.

-Pues ya está.-y Hermione volvió a andar.

-Sólo una cosa: vas muy tapada ¿no? si sales a ligar así no…-Harry se tuvo que callar y comerse sus palabras tragando saliva pues Hermione se había dado la vuelta y se había desabrochado la capa, mostrando así su vestimenta.

-¿Has cambiado de opinión Potter?

-…

-Eso querrá decir que sí.-y se fue con una sonrisa de satisfacción, aunque con el corazón hecho pedazos y un vacío en el alma.

-"Estaba preciosa. Muy sexy. ¿Dónde va así? Ella no es así, joder soy un tonto, pero es que con esas circunstancias yo no podía seguir con la relación, no puedo seguir con la relación, sé que soy un egoísta, pero… joder soy tonto."-y unas lágrimas emanaron de su bonitos ojos, los cuales parecían haber perdido el brillo, la ilusión.-"Tengo la sensación de haberme hecho mayor de repente, y no lo puedo evitar."


Hermione se dirigió al campo de Quiddicht. Parecía que ya había acabado y por las caras de desilusión de los Ravenclaw, Slytherin debía haber ganado el partido. Hermione caminaba en dirección a ninguna parte, sin rumbo fijo, sólo caminaba. Se paró y miró a su alrededor. Fijó su mirada en dos jóvenes que estaban hablando, una de ellas su peor pesadilla. Eran Cho y Draco. No sabía de qué estaban hablando, tampoco la importaban, seguramente sería algo referente al partido.

-"Pero si es referente al partido… entonces ¿por qué Cho también está sonriendo? Bueno da igual, no importa."-Herms bajó su mirada, estaba allí de pie, sin saber que hacer, no sabía muy bien porque había salido, algo la había impulsado a salir, a salir de su encierro de aquel modo vestida, pero no sabía porqué. Bueno sí lo sabía, para sacar de su vida a Harry, para hacerle sufrir tanto como él a ella. Se podía definir en una palabra… venganza.

Hermione volvió a subir la vista para ver a Cho y Malfoy, y para su sorpresa los dos ya no estaban juntos. Sólo veía a Draco, a un Draco que se dirigía a ella, que se acercaba a ella con paso decidido y sonrisa en sus labios.

-"¿Qué querrá éste ahora?"-pensó la castaña. Al final Draco al poco rato llegó hasta donde estaba Hermione.

-Hola Granger¿qué haces tan solita aquí?

-¿Qué es lo que quieres Malfoy?

-¿Qué pasa, que no puedo venir a saber que hace una chica tan guapa como tú aquí tan sola?.-Hermione levantó la ceja, no entendía muy bien a qué venían las palabras de Malfoy.

-Puedes hacer lo que quieras, pero yo también, y no tengo ganas de nada ahora mismo.

-¿De nada? Vamos Granger que es sábado, somos jóvenes, hay que disfrutar que la vida pasa.

-¿Quién eres y qué haces en el cuerpo de Malfoy?.-dijo Hermione sin poder evitar sonreír.

-¿Acaso no es cierto lo que digo?

-Hombre si razón tienes toda la del mundo, pero no sé, es raro escuchar ciertas cosas de tu boca.

-Hay muchas más cosas que se hacen con la boca, y que yo personalmente, hago muy bien.-Draco concluyó la frase con una sonrisa pícara y una mirada tentadora, fijando su vista en los ojos de Hermione.

-Joder pues gracias por decírmelo, si no me lo llegas a decir ya no duermo esta noche. Estaba yo dándole vueltas todo el rato¿hará o no hará Malfoy las cosas bien con la boca?

-Vaya, vaya, si parece que Granger domina la ironía.

-Pues sí, ya ves, hay muchas cosas que nadie sabe de mí.

-Simplemente por tu osadía te voy a proponer una cosa¿vale?

-A ver, ilumíname con tus palabras.-Malfoy sonrió.

-Hay una fiesta en la Sala Común de Slytherin por nuestro gran partido¿quieres venir?

-¿Yo¿A Slyherin? Tú estás loco, yo allí no voy ni muerta.

-Oye, que no comemos.

-¿Ah las serpientes no comen?

-No si no quieren.

-Ya…

-Vamos Hermione, creo que te has peleado con Potter, pues que mejor manera de olvidar que una gran fiesta de desfase total.

-En primer lugar, no eres nadie para decirme que tengo que hacer, y en segundo¿cómo narices sabes lo de Harry? Ah, y también… ¿Hermione¿Quién te ha dado derecho para llamarme por mi nombre?

-Tranquila, sosiega un poquito. Iré punto por punto. Primero, vale tienes razón no soy nadie para decirte que hacer, pero es que no lo estaba haciendo, solamente te proponía una opción, un opción porque te he visto triste, porque se nota en tus ojos que has llorado, y bueno pues para que te animaras; segundo, no sé de ningún modo lo de Potter, es sólo que ato cabos, estás sola y muy triste, pues imagino que te ha pasado algo con ése-dijo mintiendo- Y bueno llamarte Hermione… ¿no es tu nombre?.-Hermione sonrió, la verdad es que Malfoy tenía razón. Se le quedo mirando. Parecía otro. Parecía una persona normal, pese a ser… Malfoy. ¡Hasta estaba sudando del partido! La castaña sonrió ante sus pensamientos.-¿No dices nada?

-Es que… tienes razón.

-Gracias por reconocerlo, pensé que no lo ibas a hacer. Bueno y entonces¿qué dices, vienes a la fiesta?

-No sé… yo sola no puedo ir, no me van a dejar entrar.

-No vas a ir sola mujer, vienes conmigo.

-"Definitivamente éste no es Malfoy. Está muy raro. Está hasta atractivo… ¿Hermione pero qué dices¡Qué es Malfoy!..."

-Vamos anda di que sí, si te lo vas a pasar muy bien, de verdad. Yo me voy a cambiar y luego te espero para que te cambi…-Hermione se abrió la capa como había hecho hacía un rato con Harry.

-¿Me cambie? Creo que eso ya está hecho.

-Bueno pues entonces la que me tendrá que esperar serás tú, si no te importa claro.

-Es que hace frío.

-Puedes entrar al vestuario.

-¿Qué?

-Tranquila, hay como una sala con unos bancos donde no se ve nada que pueda molestarte.

-¿Molestarme?.-dijo con una sonrisa con mucha picardía.

-Uy, uy, uy… pero qué peligro tienes.

-Más del que tú te imaginas. "¿Pero qué haces Herms? Estás tonteando con Malfoy. Esto no está bien, es… es… es Malfoy. Espera un momento, éste parece que tiene ganas de guerra y¿cuál sería una buena venganza para Harry? Que yo me líe con su peor enemigo, con la persona que más repulsión le produce… quizás no sea tan mala idea esa de ir a la fiesta…". ¿Sabes?

-¿Qué?

-Que me parece que sí que voy a ir a esa fiesta, creo que me lo puedo pasar muy bien allí¿tú no?

-Va a ser una gran noche.

-La mejor de tu vida¿vamos al vestuario?

-Vamos.


-Y¿has visto a Herms?

-No, no la he visto. Tampoco he querido subir a verla, debe estar hecha polvo.

-Joder es que también Harry… ¿te ha dicho por qué la ha dejado?

-Pues no, no me lo ha querido decir. Me ha dicho que es lo que tenía que hacer, que él tenía sus razones.

-¿Nada más¿No ha dicho nada más?

-Pues no, no ha dicho nada más.

-Pobre Herms, ahora voy a buscar a Ginny y subimos las dos a verla. Pobrecilla, con lo que ella quiere a Harry… Ron, de verdad, tú amigo es un…

-Eh, que también es tu amigo, y tampoco podemos juzgar nada, no sabemos l que ha pasado.

-Herms estaba muy rara últimamente. Seguro que se olía lo que iba a pasar.

-¡Cómo puedes decir eso Luna! Pero si últimamente estaban genial, muy juntos, siempre iban los dos… estaban mejor que nunca.

-Las apariencias engañan Ron, las apariencias engañan.

-No sé.

-Pobre Mione, ella no se merece esto.

-Oye que Harry tampoco está lleno de júbilo y alegría, no es que sea el alma de la fiesta, de hecho no está para ninguna fiesta. Le he notado muy triste, deprimido.

-Oh sí claro, pobre Harry, que lástima nos da…-dijo con sarcasmo Luna.

-Luna, te repito que no somos nadie para juzgar. No nos podemos meter en cosas de pareja, nos tenemos que limitar a ser amigos, a apoyar y no a calificar a nadie de bueno o malo¿vale?

-Sí, si eso es cierto, pero Ron, mírame a los ojos y dime que no piensas que Harry ha hecho algo y por eso han cortado.

-Luna, él ha sido el que ha cortado, a lo mejor la que ha hecho algo malo es Hermione y por eso Harry la ha dejado.

-Ron…

-Joder Luna, piénsalo un momento, si Harry hubiera hecho algo malo-Luna le cortó.

-Como liarse con Cho.

-¿A qué viene ese ahora?

-Vamos Ron, Herms siempre sospechó de eso, y la verdad es que pinta tiene, y posible es.

-Conozco a Harry, y sé que no.

-Muy seguro estás tú…

-Bueno déjame seguir con lo que estaba diciendo.

-Vale, sigue.

-Si Harry hubiera hecho algo malo, Hermione hubiera sido la que hubiera dejado la relación¿o no?

-Sí, pero…

-Déjame seguir, pues ya está.

-¿Ya está, qué?

-Pues que también hay que pensar en la posibilidad de que si Harry ha sido el que ha cortado con la relación, Hermione puede haber sido la que haya metido la pata.

-¿Me estás diciendo qué Hermione se ha liado con otro tío? Venga hombre.

-Pues sí, sé que es extraño, que es Hermione, lo sé, pero si somos jueces con Harry, Hermione debe ser juzgada en las mismas circunstancias que él.

-Eso lo dices porque Harry es tu mejor amigo, nada más, porque sino dirías lo mismo que yo, que es imposible que Hermione esté con otro tío porque ella está superenamorada de Harry.- Ron giró la cabeza, y contempló asombrado algo que jamás pensó ver.

-¿Estás muy segura no?

-Pues claro.

-Pues mira hacia tu izquierda un momento y dime qué es lo que ves?-Luna miró con pesadez y sus ojos se abrieron tanto como su boca.

-No… no puede ser… es imposible…

-Pues lo estás viendo tan claramente como yo.

-Ya, pero es que… Hermione está con Malfoy, y ése la lleva de la cintura.

-Has visto como siempre hay cosas ocultas.

-Joder… no me lo puedo creer. Anda vamos a ver a Harry, pobrecillo.

-¿Ahora es pobrecillo?

-Pues sí¿qué pasa?

-Nada, nada, que eres muy veleta. Cambias mucho de opinión.

-Ya lo sé. Anda vamos, que además hace frío. Ron voy a necesitar un psicólogo para que me ayude con el trauma queme va suscitar las imágenes que he visto. Madre mía, Hermione y Malfoy, pero si es que suena a historia de terror.

-Tranquila Luna, tranquila, para mí también ha sido un sock, acabo de ver a mi mejor amiga en actitud muy cariñosa con Draco Malfoy, a mi mejor amiga, a Hermione con es hurón. Esta noche no voy a poder dormir.

-Hubiera sido peor verlos besarse o algo así¿no?

-No me pongas supuestos por favor, que al final me da algo. Vamos para el castillo anda.


-¿Estás seguro de que me van a dejar pasar? Porque la verdad es que yo muy claro no lo tengo.

-Conmigo claro, eso nunca lo pongas en duda. Si tú eres mi pareja¿cómo te van a dejar pasar?

-¿Soy tu pareja?

-Por lo menos a esta fiesta¿o no?

-Hombre mirado así…

-Pues ya está.-dijo Malfoy pasando su mano por la cintura de Hermione.

-¿Qué haces Malfoy?

-Si eres mi pareja tendremos que comportarnos como si lo fueras.

-¿No hemos quedado en que pareja de fiesta?

-Sí… pero…

-No hay peros Malfoy.

-Vamos no seas así guapa, y por favor llámame Draco, es mi nombre por si no lo sabes.-la castaña sonrió.

-Bueno por esta noche nos comportaremos como amigos. Total pareces ser el único que me trata como tal, pese a no serlo.

-Exacto como amigos. Sólo una cosa…

-¿Qué?

-¿Amigos con derecho a roce?

-No juegues con tu suerte Malf… Draco.

-Sólo era una simple pregunta.

-A la que yo te he respondido.

-¿Entonces no tengo posibilidades no?

-Nunca se puede decir de esta agua no beberé… pero es que para ti esta fuente está seca.-Draco rió.

-Bueno, te aseguro que aunque la posibilidad sea muy, pero que muy, remota, la aprovecharé.

-Muy seguro estás de ti mismo¿no?

-Ya ves. Vamos es por aquí.


Al final llegaron a la entrada de la Sala Común de Slytherin. Todos miraron con una mezcla de curiosidad, desprecio y sorpresa a Hermione, pero nadie se atrevió a reprimirle nada a Malfoy, nadie osó a abrir la boca para recalcar que Hermione era una griffindor, y además era de origen muggle. Malfoy significaba respeto, significaba que lo que él hiciera estaba bien, sobretodo porque si alguien le llevaba la contraria sabía que lo pagaría bien caro…


Harry estaba solo en la Sala Común de Griffindor, contemplaba el fuego. Sus ojos brillaban no solamente por la textura cristalina que ofrecen las lágrimas, sino también por los reflejos dorados, cobrizos y anaranjados que daban las llamas de la chimenea. El ojiverde no había podido dejar de llorar todo ese tiempo. Se sentía muy solo, vacío. Echaba mucho de menos a Hermione, pero después de lo que sabía no podía, era demasiado para él, no sabía como podía afrontar aquel problema de Hermione; porque sí, para Harry era solamente problema de Hermione. De ella únicamente, para Harry él no tenía anda que ver.

La quería con todo su alma, pero aquello era más de lo que podía soportar, era demasiado, era muy joven para tener que acarrear con un problema que de pequeño no tenía nada.

Su soledad la rompieron Ron y Luna cuando llegaron. Harry no les respondió al saludo, estaba callado, no quería decir nada. Luna y Ron se sentaron uno a cada lado del ojiverde, pero Harry parecía seguir sin reaccionar. Luna le cogió una mano.

-Harry no sabes como lo siento.-dijo la ravenclaw.

-Sí, tío, lo siento ante me he pasado, no sabía que la cosa fuese tan grave.-dijo Ron y ante esas palabras Harry sí que reaccionó.

-"¿Cómo se ha enterado de la causa de que haya dejado a Hermione?" ¿Tú qué sabes?

-Todo. Lo he visto con mis propios ojos.

-Yo también lo he visto.-dijo Luna.

-¿Visto¿El qué?

-Pues a Hermione con Malfoy.-dijo Ron como la cosa más obvia.-Y tío, es que encima con ese hurón… lo de Hermione no tiene nombre.-Harry seguía sin entender nada.

-Mione es mi amiga, pero lo que ha hecho me ha dejado muy asombrada. No sé como ha podido hacerte eso, y encima con ése.

-Esperad un momento¿de qué estáis hablando¿Creéis que he dejado a Herms porque me ha sido infiel con Malfoy?

-Claro¿no es por eso?-dijo Ron.

-Pues no.

-Pero nosotros la acabamos de ver yéndose con él, y Malfoy la tenia cogida por la cintura.-aquellas palabras fueron cuchillos en el corazón de Harry.

-Pues os aseguro que esa no es la razón…

-Lo siento tío, pensé que como lo habías dejado tú pues que ella habría tenido que hacer algo, porque tú la quieres y no la has dejado porque ya no sientas lo mismo.

-Hermione tiene un problema, y ese problema es el que me ha hecho cortar con la relación.

-¿Qué le pasa a Herms?.-dijo Luna preocupada.

-Eso da igual, es una cosa nuestra, bueno suya, que da igual. ¿Me podéis explicar es de Malfoy?-Ron y Luna se miraron con cara de que habían metido la pata, pero que ya no iban a poder salir de esa situación tan fácilmente.

-Pues eso, lo que ha dicho Luna que los hemos visto ahora juntos. Han salido de los vestuarios de los slytherin's y se han ido andando hacia la puerta del castillo. No sé dónde iban.

-Harry lo siento, no debimos meternos, pero es que…

-Tranquila luna, además esto me hace plantearme algunas cosas…

-¿Qué cosa?-preguntó Ron.

-Nada, cosas.

Ron y Luna sabían que iba a ser inútil intentar sacarle algo a Harry, el ojiverde era una caja fuerte, nuca decía más de lo que quería, sabía guardarse para sí todo lo que no quería que los demás supiesen. Para cambiar de tema Harry preguntó acerca de otra cosa.

-¿Quién ha ganado el partido al final?

-Slytherin.-dijo Ron.-Ahora lo estarán celebrando.

-Han ganado por sólo veinte puntos, 200-180 pero que se le va a hacer…

-Luna, Ravenclaw ha jugado muy bien, y además limpio, cosa que no pueden decir los slytherin's¿verdad Harry?

-Estarán celebrando.-dijo Harry en bajo.

-¿Qué?

-Ya se dónde iba Hermione con Malfoy.

-¿Ah sí?.-dijo Luna.

-Sí, se ha ido a la fiesta de Slytherin.

-Pero¿la van a dejar entrar?.-dijo Ron.

-Va con Malfoy¿tú qué crees?

-Pero¿qué pinta Hermione en una fiesta de los serpientes?-dijo Luna.

-¿Hermione en una fiesta de Slytherin¿Qué me he perdido?.-preguntó una desconcertada Ginny que bajaba por las escaleras.

-Hola hermanita, ahora no preguntes,.

-Eso tía, luego te cuento.

-No¿qué pasa¿Qué hace Herms en una fiesta de Slytherin¿Harry me lo puedes explicar?

-Pues no. Que te lo explique tu amiguita de primera mano cuando vuelva. Yo me voy a la cama. Adiós.-y se fue con una expresión en la cara difícil de definir. Ginny se sentó al lado de Luna.

-¿Qué le pasa?

-Harry ha cortado con Hermione.

-¡Qué?

-Pues eso.

-Contarme, porque no entiendo nada.

-Pues anda que nosotros…-dijo Ron.

-Luna, dime todo lo que sepas, pobre Hermione.

-Cuando te cuente no sé si vas a pensar igual.


-¿Qué quieres tomar¿Algo fuerte?-preguntó Draco a la castaña.

-Eh…

-Seguro que sí, voy a por ello.

-"Bueno da igual, luego lo que me traiga lo hechizo para que no tenga alcohol."-pensó Hermione mientras se sentaba en una silla y miraba a su alrededor como todos la observaban con desdén. No confiaban en ella, eso se notaba desde lejos. Seguro que pensaban que ella estaba allí espiando o algo parecido. Sonrió ante sus pensamientos, y buscó con la mirada a Malfoy. El chico estaba de espaladas frente a la mesa de la bebida, estaba hablando con otro compañero, con otro Slytherin, probablemente de ella, pensaba Hermione. Se quedó mirando a Malfoy un momento. Tenía que reconocer que el chico estaba muy bien. Estaba muy bueno, pero es que era Malfoy. No se podía creer que de veras estuviera pensando que una de las personas, por no decir la que más, la había vejado desde su inicio en el colegio, estaba muy bien. A ella nunca le había importado el físico de aquel modo. Siempre buscaba que el interior fuese lo que enamorara, nunca había estado con un chico porque estuviera muy bueno, pero ahora esa posibilidad su cabeza la estaba barajando para con Malfoy.

Mientras en la mesa de la bebida, el amigo de Malfoy le intentaba sonsacar las razones por las que había llevado a la casa de los sangre limpia a Granger.

-Pero tío, no entiendo porqué la has traído, ella no pinta nada aquí.

-John, me da igual lo que pienses, yo sé lo que hago¿vale?

-Pero…

-No hay peros¿o me vas a decir tú lo que tengo o no tengo que hacer?-dijo Draco mirándole fijamente a los ojos.

-No, yo nunca haría eso, pero ¿no has pensado que ella podría estar aquí para espiar o algo parecido?

-A ver, como te explico… eso no puede ser, porque ella no quería venir, la he traído yo porque yo la he convencido de que venga.

-¿La has hechizado o algo?

-No, no digas tonterías, ha venido por su propia voluntad.

-Sólo digo que cuando Potter se entere de que has traído a su novia a Slyhterin…

-En primer lugar potter no me miedo, en segundo no tiene ése que hacer nada pues -Granger ya no es su novia.

-¿No?

-No.

-Pues no lo sabía.-dijo John.

-Hay muchas cosas que no sabes, y que nunca sabrás. Y bueno tío te dejo que allí tengo a una preciosidad esperándome.

-La verdad es que está muy buena.

-¿No me digas? No me había dado cuenta.-los dos rieron.- A ver si cae.

-Ya me contarás.

-Adiós.-y Malfoy se acercó a Hermione.

-Has tardado mucho.

-Ese imbécil que me ha entretenido. O siento.

-No pasa nada.

-Toma, espero que sea de tu gusto.

-Seguro que sí.

-Draco.-llamó alguien al rubio. Era Pakirson.

-¿Qué?.-dijo Draco y los dos se pusieron a hablar diciéndose las cosas al oído, momento que Hemrione aprovechó para conjurar la bebida que Malfoy la había llevado.

Draco bebió muchísimo esa noche, estaba cansado por el partido, pero no era lo que parecía. Hermione se sorprendió al ver como bailaba el chico, no lo hacía mal. El chico no la dejó sola en ningún momento. Bailó toda la noche muy pegadito a ella desprendiendo en su aliento un fuerte olor a alcohol. Se vez en cuando a Draco se le fue la mano con el cuerpo de Hermione. Al principio ella se resistió y hasta le dio una pequeña bofetada; pero al final, y pese a que ella no había probado ni una sola gota de alcohol, se dejó llevar mucho dejando que Malfoy se sobrepasara bastante.


Harry tirado en su cama no podía dormir. No hacía más que darle vueltas al hecho de que Hemrione, su Hermione, la chica de sus sueños, la mujer de su vida… Herms estaba en una fiesta con Malfoy, y dios sólo sabía lo que podría pasar allí.

-"¿Pero cómo puede ella estar con ese gilipollas? Ese siempre la ha tratado fatal. Ella siempre le ha odiado¿cómo puede ahora irse con él¿Cómo puede irse con el enemigo¿Cómo es capaz de traicionarnos de tal modo¡Cómo es capaz de hacer eso? Ellos dos se odian, ellos dos no se soportan. Pero bueno, del amor al odio sólo hay un paso, así que al contrario también debe ser igual. Pero ¿qué dices Harry¡Cómo puedes habar de amor estando hablando de Hermione y de Malfoy! Son conceptos que en la misma frase no pueden ir, es inimaginable. Ella no puede estar con él. Está enfadada nada más, quiere olvidarse de mí, no puede estar con ése… no puede."-las lágrimas y la rabia volvieron a inundar a Harry.


Hermione se despertó pesadamente. Abrió despacio los párpados. No sabía donde estaba. Se restregó un poco los ojos y miró hacia su alrededor. Estaba claro que no estaba en su habitación. Aquella tenía muchos motivos plateados y verdes. Había serpientes por todos lados. Hermione empezó a recordar y se empezó a asustar. Miró a su lado. Había alguien. Ese alguien estaba tapado y no veía quién era. Tragó saliva y levantó las sabanas y la colcha. Era un chico, un chico que estaba desnudo, un chico desnudo y rubio con ella en la misma cama. Se acercó para ver su rostro, aunque ya sabía quién era, estaba segura de quién era, pero quería asegurarse. En efecto, era Malfoy.