DISCLAIMER: Esta historia no me pertenece, es solo una adaptación, su verdadera creadora es xALEJANDRAx todos los créditos a su persona. Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
Capítulo 6.
-¡Doctor!- gritaba Historia desde la cama del hospital donde Ymir le había conseguido un buen cuarto, nadie la atendía, Sasha había salido a preguntar mientras Historia se retorcía de dolor en intervalos de 20 o 25 minutos.
-Historia cálmate, si te exaltas conseguirás más dolor- trataba de confortarla Ymir.
-Ymir... deberías hablar con alguien... di que eres Ymir Lindberg y... necesitas un médico... nadie te niega nada.
-Sasha está viendo eso, mientras piensa en algo relajante, un campo verde con grandes árboles que dan sombra, tú estás acostada ahí, imagina que tienes un tazón de frutas, imagina que...
-¡Ymir Lindberg!- dijo tomándola de la blusa- ¡imagina calmantes para mí y tráelos!
-Ok...
Ymir iba a salir cuando Sasha ya venía con el médico.
-Buenas tardes señorita, señora...
-Hola doctor... podría darme algo para el dolor... por favor.
-Su ginecóloga viene en camino nos recomendó no darle nada, no debe tardar.
-¡Ymir! ¡Dile algo!- dijo Historia empezando a llorar.
-Doctor, tal vez deba darle algo no cree, mírela- dijo la morena preocupada.
-Lo siento señorita...- dijo el médico esperando el nombre de Ymir.
- Lindberg, Ymir Lindberg.
-¿Lindberg?... entiendo déjeme ver dónde está su doctora- el médico salió apresurado del cuarto y volvió a los 2 minutos con una jeringa en la mano.
-Vaya, tienes un apellido mágico- le dijo Sasha al oído.
-Señora Reiss hablé con su ginecóloga, me dijo qué puedo ponerle, esto debe quitarle el dolor en poco tiempo- dijo mientras metía el líquido en el suero de Historia.
-Gracias...- dijo Historia secándose una lágrima.
El médico esperó unos minutos y después de checar su reloj salió, Historia cambió de expresión en cuestión de segundos.
-Ymir... te amo, gracias- dijo Historia con una expresión de relajación.
-Eh... sí Historia yo te quiero también.
-Sasha... a ti también te amo.
-Cuanto amor tienes para dar hoy...- dijo Sasha riendo.
-Sí... ¡Hanji! También te amo- dijo viendo hacia la puerta. Ymir se paralizó, no recordaba que su ginecóloga era la misma.
-Hola Historia... Sasha, ¿Ymir qué tal va todo?- dijo la doctora poniéndose una bata.
-¿Se conocen?- preguntó Sasha.
-Sí claro, Ymir es mi...
-Paciente, ella me checa a mí también.
Hanji frunció el ceño pero en ese momento puso toda su atención en Historia a la cual el poderoso pero pequeño sedante estaba pasando.
-¡Ok Historia ahora empuja!- decía la doctora en la sala de partos.
-¡No! ¡Duele!
-Historia, mientras menos empujes más dolerá, ¡empuja!-
Historia acostada en la cama con el cabello pegado en la cara por el sudor y lágrimas asintió, Sasha tomó su mano mientras Ymir estaba casi a un lado de la doctora, esperando para ver nacer a su hija.
-Muy bien Historia, empuja una vez más, lo más fuerte que puedas, será la última.
Historia tomó aire y cerró los ojos mientras pujaba, sintió un dolor más fuerte que los anteriores la cual la hizo gritar con toda la fuerza que sus pulmones le permitieron, después de eso, Historia dejó de sentir tanto dolor y su cuerpo se relajó.
Ymir estaba muy nerviosa, vio salir una pequeña cabecita con cabello un poco claro, no distinguía si era castaño como el de ella o rubio como el de Historia, Ymir sintió que su corazón salía del pecho al escucharla llorar, era su hija, la cual estaba en los brazos de Hanji, Ymir siguió a Hanji mientras Sasha se quedaba dándole apoyo y secando el sudor y las lágrimas que aun salían de los ojos de su amiga.
-¡Es niña!- Se escucha a Sasha a lo lejos.
-Dios… es maravillosa- dijo Ymir a punto de llorar de emoción mientras Hanji la limpiaba, no quiso tener ayuda de nadie más aunque un pediatra estaba ahí para cualquier cosa.
-Es tu hija Ymir… te pedí que cortaras el cordón umbilical pero no reaccionabas, lo hice yo.
-No te escuché, discúlpame… ¿puedo cargarla?- dijo mientras veía a la pequeña de piel blanca como la nieve, cabello liso y rubio, no podía ver sus ojos ya que la niña aún lloraba a todo pulmón con los ojos cerrados.
-Llévala con Historia.
Al momento de cargarla la niña calmó su llanto y en el camino hasta donde estaba Historia se calló, Hanji las observaba atentamente, Ymir llegó hasta con Historia y Sasha, la morena le dio un beso en la frente a la pequeña, después se la dejó en el pecho a Historia y la besó de igual manera en la frente.
-Es hermosa… Sasha… no habría podido hacerlo, mírala, es tan pequeña- dijo Historia llorando de emoción tomando su manita.
Sasha asintió y sonrió, después se acercó y besó a ambas mujeres, mientras Ymir parecía estar en trance, solo las observaba, entendió lo que Historia había dicho, en algún momento pensó en abortar pero no lo hizo, unas lágrimas de culpabilidad empezaron a bajar por sus mejillas pero después nuevos bríos nacieron en ella, nunca podría dejarla, ni a Historia ni a su pequeña.
-Historia, te pasaremos a tu habitación, nuestra labor aquí terminó, llegando allá será mejor que empieces a darle de comer- dijo la doctora.
-Claro… ¿tienes hambre pequeña?- dijo Historia tocando el escaso cabello de su hija- cabello rubio…- dijo para después sonreír.
Historia fue mandada de vuelta a la habitación, Sasha estaría con ella mientras Ymir iba a hablar con la doctora sobre los cuidados de Historia.
-Ymir esto es fascinante- dijo la doctora dentro de su auto con puertas y vidrios cerrados.
-¿Exactamente qué es tan fascinante y por qué?-
-Tu hija… creo que sabe quién eres tú, al cargarla dejó de llorar, eso solo pasa cuando los carga su madre...
-Soy su madre- dijo Ymir en voz baja volteando a todos lados.
-Sí Ymir pero los bebés se calman porque escuchan el corazón que han escuchado 9 meses… ella no tuvo contacto directo contigo, ¿cómo sabe que eres su madre?-
-Si tú no sabes que eres la doctora, yo que soy la paciente menos...
-Necesito estudiar a tu hija.-
-¿¡Qué!? No, definitivamente no, no la quiero metida en todo esto, ¡es un bebé por dios!-
-Ymir... Historia no sabe nada ¿verdad? no sabe de ti, no sabe que su hija es tu hija también.-
-...N-No-
-¿Por qué? ¿Qué escondes? ¿Son amigas solamente? ¿Fue una noche de copas y ella no recuerda? ¿Por qué temes tanto decirle?-
-Ella no lo entenderá, yo quiero estar cerca de mi hija, lo estoy ahora, todo el embarazo estuve con ella, yo fui con ella, le compraba lo que se le antojara a Historia, vivo casi con ella...
-No se trata de eso Ymir, no es de compañía o comprensión.-
-Tú no la conoces Hanji, no has estado con ella día y noche, cuidándola, conviviendo 8 meses, sentir las patadas y movimientos de mi hija en la mano, nunca te recargaste en ella esperando que se moviera, Historia nunca se quedó dormida en tu brazos mientras veía las noticias de las 10, nunca te levantaste a media noche a calentar leche porque no podía dormir, nunca la consolaste ni trataste de tranquilizarla cuando las hormonas la hacían estar voluble, limpiando sus lágrimas, riendo con ella, tú solo la revisabas cada mes, la veías media hora una vez al mes, no pretendas venderme la idea de ser madre ni decirme cómo tratar a la madre de mi hija ni de cómo cuidarlas.-
-…Tienes razón…-
-Debo irme, iré a cuidar a mi hija- Ymir salió del auto y caminó hacia dentro del hospital.
Cuando Ymir volvió al cuarto encontró a Historia durmiendo, mientras Sasha estaba de pie cargando a la niña, Ymir se acercó hasta donde estaban en silencio, para mala suerte de las chicas el ruido de Ymir al entrar despertó a la pequeña, tenía mueca de que iba a empezar a llorar.
-Shh pequeña, despertarás a mamá- le dijo Sasha- ¡Ymir! La acababa de dormir, Historia está exhausta quiero que descanse.-
-Dámela antes que llore.-
Sasha le pasó a la niña, la morena se la recargó en el pecho y la pequeña rubia después de unos segundos volvió a dormir.-
-Vaya... – dijo Sasha realmente sorprendida.
-¿Ya viste sus ojos?- preguntó tratando de no hacer mucho ruido.
-¿A qué te refieres?-
-Al color de sus ojos, ¿los tiene como Historia?- dijo Ymir meciendo a la pequeña.
-No, no ha abierto los ojos, es muy pequeña aún.-
-Ah...-
Ymir esperaba ver algo de ella en su hija, a pesar de contar con la confianza de Historia, la rubia no le había dicho como fue el embarazo, siempre manejó lo que le dijo a su madre, que el padre de su hijo era un buen hombre pero que estaban separados por acuerdo mutuo, solo Sasha sabía la verdad por boca de la misma Historia.
La bebé se movió y empezó a hacer ruido.
-Creo que tiene hambre- dijo Ymir, Sasha se acercó a verla y en eso la pequeña abrió los ojos lentamente y fijo su mirada en Ymir.
-Te está viendo...
-No puede ser, un bebé a esa edad no ve nada más que sombras- la pequeña seguía viendo fijamente a la morena.
-Mira sus ojos Ymir... son color miel... hermosos- Ymir sonrió y volteó a ver a Sasha- son... como los tuyos...
Ymir desvió la mirada hacia su hija nuevamente, ella seguía viéndola.
-Tiene hambre, Historia sigue durmiendo, ¿qué hacemos?- dijo Ymir.
-Nadie más puede hacer ese trabajo ahora más que Historia, esperemos un poco si no despierta la despertamos.-
Las chicas esperaron unos minutos, Sasha le pidió a la niña, cuando ésta dejo los brazos de Ymir empezó a llorar despertando a Historia.
-Parece que no le caigo bien- dijo a Historia.
-¿Por qué dices eso?- dijo tallándose los ojos.
-La carga Ymir y está tranquila, la cargas tú y está feliz, la cargo yo y comienza a llorar... tanto que quiero a mi sobrina- dijo dejándosela a Historia en el pecho.
-¿Por qué llora?- pregunto Historia preocupada.
-Tiene hambre, no tiene nada malo- dijo Ymir.
-Mm... veremos- dijo acomodándose a la niña para después descubrir su pecho, la pequeña como si supiera qué hacer pegó los labios al pezón de su madre y empezó a succionar, Ymir presenciaba toda la escena, vio el rosado pezón de Historia con los pequeños labios de su hija en él, recordó lo que ella misma le hizo a ese pezón meses atrás, la forma cruel como la lastimó solo porque podía hacerlo, recordó las lágrimas de la rubia... empezó a sentirse muy culpable, Historia era buena chica, tal vez en otras circunstancias habrían sido buenas amigas como eran ahora, si ella no tuviera ese trauma creado por su madre, el poder que le daba el dinero y la falta total de autoridad, no habría lastimado a Historia pero si no la hubiera lastimado su hija no estaría ahí ahora, no era lo correcto pero... el celular de Ymir comenzó a vibrar en su bolsillo trasero, lo sacó y vio el identificador.
-Hola papá- dijo la morena aclarando su garganta y sus pensamientos viendo hacia la apacible escena que le regalaba Historia mientras Sasha buscaba ropa limpia para ambas en la maleta.
-¿Ymir? Soy Reiner, los muchachos y yo necesitamos hablar contigo, ¿crees que puedas venir a la bodega en una hora?- dijo la voz de unos de los hombres que la acompañaban en las noches.
-Claro papá, te veré en una hora, espérame ahí- dijo y colgó- chicas... tengo algo que hacer, volveré e horas, si necesitan algo me llaman- y salió rápidamente con una opresión en el estomago.
La morena manejaba su auto mientras lágrimas de felicidad y culpabilidad salían de sus ojos, estaba tan feliz de tener a su hija pero a la vez la conciencia la torturaba a cada momento, compró un café y se detuvo en una esquina a beberlo y calmarse, tenía mucho que analizar, lo que importaba ahora era estar con Historia y su hija… ¿qué nombre le pondría Historia? De seguro le preguntaría a Sasha y a ella pero la decisión sería de Historia, sería "algún nombre Reiss"… por qué no podría ser "algún nombre Lindberg" o mejor aun "algún nombre Reiss Lindberg o Lindberg Reiss" Ymir sonrió, la ley no permitía ese tipo de registro en el nombre de un bebé, ni siquiera lo tenía contemplado, con Ymir hasta las leyes cambiarían, terminó su café y volvió a su camino, llegó puntual a la cita en la bodega.
-Hola muchachos, ¿qué pasa?- dijo entrando.
-Hola Ymir- dijo Reiner- wow, te ves preciosa vestida de mujer.
-Ah gracias… ¿para qué querían verme?- preguntó sentándose frente ellos.
-El gobierno retomó nuestro caso, quiere darnos un trabajo bien pagado y un tratamiento nuevo a base de células madre o algo así, el caso es que quiere que vayamos a Jinae.-
-¿Al sur de Rose?- preguntó Ymir.
-Sí hay mucho trabajo que hacer allá, la población es poca y necesitan hombres fuertes como nosotros.
Ymir rió de muy buena gana -Sí claro… ¿qué clase de trabajo harán allá?- preguntó después de reír.
-Algunas cosas de carga pesada en el pueblo… Otras en el río...- dijo Reiner.
-¿Qué necesitan de mí? No me llamaron solo para despedirse ¿o sí?-
-No… queremos pedirte dinero prestado… para poder llegar allá…-
-¿Cuánto necesitan?-
-Sería viaje en avión y después en tren…-
-¿Cuánto necesitan Reiner?-
-1000 dólares…-
-¿Cada uno?- preguntó Ymir.
-Sí…-
-Ok, como bien saben nunca cargo chequera ni nada de eso, mañana les traeré el cheque.
-Ymir cómo quedará… ya sabes, lo que hacíamos antes.-
-Quedará como está, en el pasado, después de mañana, ustedes no me conocen ni yo los conozco, no les he visto ni me han visto jamás.-
-Claro, gracias Ymir, te extrañaremos.-
-Lo sé chicos, cuídense- dijo Ymir abrazándolos y saliendo de ahí.
Las cosas estarían bien, esto debía ser una señal, los chicos se irían y estarían mejor que ahí, nada la ligaría con su escabroso pasado, excepto Historia y su hija, desde el momento en que se enteró del embarazo su vida cambió, su forma de pensar cambió tenía solo 20 años, casi 21, tenía toda la vida por delante para estar con su hija y con Historia… sin duda Historia era hermosa y le gustaba, no por nada la escogió aquella noche, pero, Historia nunca hablaba de novios o novias… después de su experiencia era normal, aun así Ymir vislumbraba la posibilidad de estar con Historia… de volver a tenerla, esta vez sin violencia, esta vez sí le haría el amor, no la tomaría a la fuerza… Ymir sacudió su cabeza, Historia era solo su amiga, y si quería estar cerca de su hija debía seguir así, no quería hacer nada que pudiera alejarla.
Historia estaba en el hospital aún, la pequeña comió y se durmió.
-Sasha, esto es magnífico, es rubia, como yo… nada cambió en ella.
-Historia… algo cambió.
-¿Qué?
-Sus ojos… no son azules como los tuyos… son color miel…
-¿Miel?... ¿Miel como tus ojos?- preguntó Historia con temor.
-No, un poco más claro… como los ojos de Ymir… lo siento Historia.
Historia se recargó en la cama y suspiró.
-Historia, sus ojos son hermosos, debes verla…
-¿Tráela quieres?- dijo Historia refiriéndose a la niña, Sasha fue a la cuna que tenía ahí en el mismo cuarto.
-Está dormida, trataré de no despertarla- dijo mientras la levantaba, después de sacarla de la cuna la llevó con Historia y se la puso en los brazos, Historia la observó detenidamente.
-Mira Sasha, cabello rubio, mi mismo color de piel… pero tiene ojos miel y al parecer tendrá pecas…-
-Historia, es tu hija, no tu clon, no podía ser igual que tú…-
-Lo sé, solo hago el recuento de los daños como se dice popularmente, no me importa si no tiene ojos azules, la amo como es, es perfecta- dijo besándola, la pequeña se movió y abrió los ojos un momento para después volver a dormirse.
-¿Viste sus ojos?- preguntó Sasha.
-Sí, muy lindos… ten, llévala de nuevo a su cuna, quisiera dormir un poco antes de que vuelva a darle hambre.-
Sasha tomó a la niña y se quedó observando a Historia caer en el sueño que tanta falta le hacía.
Continuará...
