Ya es suficiente.- pensó Bella. Después de notar todas las miradas que le enviaban. Había una mezcla de sentimientos en sus miradas. Esme la miraba con pena y tristeza al igual que Carlisle. Edward con rabia, deseando asesinar al miserable se atrevió a tocar a su Ángel.

Rosalie aun no salía de su estupefacción, aunque se podían notar las lágrimas que se formaban en sus ojos. Emmet seguía con la expresión tensa. Y una mirada triste en sus ojos. Ya habían lastimado a su hermanita una vez y no permitiría que volviera a ocurrir. Y Jasper expresaba tristeza y repulsión por lo que le habían hecho a la dulce chica que estaba frente a sus ojos.

Aun no terminaban de procesar lo que Bella había confesado minutos atrás. Pero la realidad se abrió paso por sus mentes como si solo se tratase de una.

James era un secuestrador y violador. Violador. Había violado a Bella.

Y ahora tenía a Alice. Y a Sophie.

Por lo que ahora todos compartían un sentimiento.

El horror.

Esme se acerco a Bella. Y la abrazo tan maternal como siempre.

-Lo siento tanto mi niña. No teníamos ni idea de lo que pasaste.

-Bueno, pues no es algo que salga a flote en una conversación cotidiana- respondió irónicamente.

-Bella, tu equipo llegara en unos pocos minutos- dijo Emmet. Bella recupero la compostura. Secó sus lagrimas, estiró su camisa debajo de la chaqueta y esbozo una expresión profesional.

– Lo mejor será que salgamos de aquí. De ahora en adelante será mi escena del crimen- Jasper bajó la vista- Jasper, lo lamento. Pero no podrás quedarte aquí por un tiempo. Intentaré sacar algunas de tus pertenencias después de que el lugar se analizado.

Él asintió. –Podrás quedarte en nuestra casa-dijo Esme- Sabes que siempre eres bienvenido.

-Gracias, Esme.

-No hay de que, cariño.

Todos salieron de la casa. Segundos después llegaron dos autos del FBI.

Bella se puso las gafas de sol para ocultar sus ojos rojos. Había uno 34 grados, por lo que no estaba fuera de lugar.

Del primer auto bajaron dos chicos. Ángela y Seth. Ángela era una de las amigas de Bella. Con su cabello castaño oscuro y sus ojos avellana detrás de sus lentes parecía ser la única que la entendía sin necesidad de palabras. Y Seth, era nuevo en el área de criminología por lo que aun estaba un poco inseguro. También lo consideraba su amigo.

Del otro salió por la parte del conductor salió Ian y de la otra puerta Tanya. Como la odiaba.

Todos se acercaron y procedió a las presentaciones.- Ella es Ángela Weber la médica forense. Seth Clearwater, el criminólogo forense. Ian Light y Tanya Denali los criminalistas. Yo soy la antropóloga forense y Emmet el detective de campo- terminó.

Todos tenían expresiones confundidas en sus rostros. Sin duda habían escuchado algunos de esos términos en alguna serie como CSI o Bones. Pero en la vida real nunca. Por lo tanto no tenían ni idea de lo que significaba.

Bella procedió a explicarles- Ángela es la médica forense. Ella determina el origen de las lesiones sufridas por un herido o, especialmente, la causa de la muerte mediante el examen de un cadáver.

Jasper puso cara de horror-¿Cadáver?- dijo con voz entrecortada.

Ángela habló por primera vez- Tranquilo señor…

-Withlock- completó él con un hilo de voz.

-Haremos lo posible para que yo sea una inútil en medio de todo esto- dijo con una sonrisa para darle ánimos.

- Muchas gracias señorita Weber.

-Llámame Ángela.

-Jasper.

Bella se alegro que su amiga interviniera, y se sintió mal por no haber tenido más tacto. Pero prosiguió- Seth es el criminólogo forense y el…

-¡Hola!- saludó con una sonrisa. Él siempre estaba sonriendo.

- Yo me encargo de la delincuencia, y como evitarla. De entender el porqué de los actos delictivos y todas esas cosas. Algo así como adivinar cuál será el siguiente pasó del criminal en cuestión. Y así poder atraparlo.

Seth era un poco más alto que Bella, pero no tanto como Emmet. Su piel era de un suave color canela, y su cabello color azabache un poco largo y despeinado. Tenía 24, un poco más joven que Bella. Recién egresado pero sin duda con mucho potencial.

Ahora Ian dio un paso al frente, derramando la confianza muy característica de él. Era uno de los mejores amigos de Emmet. Su piel estaba bronceada por el sol de Miami, recién había sido transferido. Ojos color aguamarina y cabello color arena. El chico perfecto. Por lo que a sus 28 años era el soltero codiciado de la institución.

-Soy Ian- dijo con una sonrisa radiante- criminalista. La personas que se encargan de reunir, analizar e interpretar las evidencias encontradas en el sitio del crimen. Me encargo de reconstruir, explicar y probar lo hechos. Y descubrir a los autores y verificar a las víctimas.

Y ahora la persona menos favorita de Bella abrió sus fauces ponzoñosas.

Bella y Tanya no se llevaban bien desde que Bella ingreso a la institución. Y menos después de que la ascendieron y la pusieron a cargo del grupo. A ninguno parecía molestarle a excepción de ella claro está.

Ángela y Bella solían llamar a Tanya "La bruja" a sus espaladas. Debido a que sus uñas tenían un largo antinatural. Y su pelo rubio fresa era tan largo como las brujas de los cuentos. A parte de su nariz respingona artificial.

-Hola soy Tanya- dijo dirigiéndose solo a Edward, el cual se estremeció casi imperceptiblemente-criminalista. Y estoy para serviles para lo que sea y donde sea- dijo claramente con doble intención.

Bella sintió su cuerpo en llamas, con ganas de asesinar a la bruja. Pero se contuvo porque ya eran suficientes crímenes por el día. Se paró enfrente de Edward, marcando territorio y la miro desafiantemente.

-Que amable de tu parte, Denali- dijo con sarcasmo.

-No hay de que, Swan- dijo su apellido como si fuera un escupitajo.

-¿Por qué no vas por ahí recuperando huellas dactilares?- preguntó, aunque ambas sabían que no podía negarse. Bella era la jefa, y le gustase o no debía acatar sus órdenes.

Por lo que con un giro airado se fue dando grandes zancadas.

Bella, satisfecha, se giro.

Y nuevamente todos la miraban, la mayoría suspicazmente. Pero otros como Emmet, burlonamente. Y Edward, dulcemente. Lo que la hizo sonrojar.

Emmet intervino- Yo soy el Detective, y utilizo todo lo que los nerds de laboratorio me dan para meter zánganos en prisión.

Bella lo golpeó- ¡Oye! Mas respeto, no somos nerds.

Emmet le apretó las majillas y le dijo como si le hablara a un bebé- Si lo eres, si lo eres.

Bella estaba a punto de asesinarlo cuando intervino Edward esta vez- Bella. ¿Por qué no nos dices que haces tú?- pregunto con su vos aterciopelada mirándola intensamente.

A Bella le tomó unos minutos responder- Soy la antropóloga forense, trabajo mayormente con huesos. Y determino causas de muerte si hay alguna evidencia en ellos. Eso ayuda para que los criminalistas tengan idea de lo que ocurrió. Por lo que ayudo a resolver casos. Eso me convierte en una especie de Detective como Emmet.

Emmet soltó una carcajada- No te compares con migo. No me llegas ni a los talones.

Bella lo miro furibundamente y con voz amenazante le dijo.- Tengo un arma y se cómo usarla.

Emmet rodo los ojos pero permaneció callado.

Bella se volteo hacia los Cullen y Jasper y dijo con vos solemne.- Tengo bajo mi cargo a los mejores en el campo de la criminología. Y no vamos a descansar hasta encontrar a Alice y su hija. No voy a permitir que el arruine su vida.

Se estaba poniendo emotiva otra vez por lo que se concentró en el caso. Se giro hacia su equipo y dijo- Por favor, entren y encuentren todo lo que puedan para ayudarnos. Ian, consigue cabellos, fibras lo que sea. Ángela, toma fotos de todo. Y toma muestras de la sangre. Seth, recrea la escena para mí. Manos a la obras.

Todos asintieron y se dirigieron a la casa.

-Emmet, a partir de ahora nadie entra y nadie sale sin permiso. Yo buscare la manera de conseguir los videos de seguridad de la calle.

Él asintió y se alejó para llamar a alguien por teléfono.

-Lo mejor será que se vallan a descansar. Les avisare tan pronto sepan algo.

Se despidieron entre abrazos y agradecimientos.

Carlisle y Esme se fueron en el Ferrari. Y Jasper en su BMW.

Solo quedaron Bella y Edward. Él se acerco mucho a Bella y le habló en un susurro- Gracias.

-No hay de qué.

-Debería irme.

-Tal vez.

Edward subió las gafas de sol y las colocó en la cima de la cabeza de Bella.

Se miraron durante unos minutos antes de que Edward se inclinara y besara suavemente lo labios de Bella.

Al principio se sorprendió pero luego se dedico a disfrutar del beso, y del aliento que él exhalaba en su cara.

Menta- pensó. Antes de separase. Juntaron sus frentes y suspiraron simultáneamente.

-Nos vemos mañana, Bella.- dijo con una sonrisa derrite-corazones. Y Bella se sintió morir cuando dijo su nombre con una caricia.

-Adiós Edward.

Él la acompaño hasta su auto. Y Bella se alejo de allí con una agradable sensación en el pecho.