Heme aquí… no pasó tanto tiempo yay!
Disclaimer: Ni Yu-Gi-Oh ni las canciones utilizadas en este fic son de mi pertenencia, sino de cada autor y demás incorporados.
--...-- diálogos
//...//pensamientos…a menos que sean
POV's xDD! -
(...) estupideces mías
(N/M…)
notas aparentemente importantes mías…um…dudo que alguna
vaya a aparecer, pero por si las dudas u.u
Letra
de canción
[...
otros sonidos, como onomatopeyas y toda la cosa o.o
World of Glass-Capítulo 5
-TIC TAC-
Joey había tenido que inventar una explicación a sus amigos sobre por qué había faltado al segundo período de clases, aún era demasiado pronto para decirles que Seto Kaiba y él habían ya comenzado una relación, hace a penas un día.
No tuvo elección más que mentirles de que se había sentido enfermo y por eso había regresado a casa, pero claro, para algunos fue demasiada coincidencia que a la par en que el rubio se sentía mal, Kaiba había tenido que ir por urgencia a Kaiba Corp, pero ni modo de sacarle a la fuerza la verdad… ¿o si?
--Vamos amigo, ya dinos la verdad… no nos creas tontos, es obvio que no te sentías mal, su hubiera sido el caso, nos hubieras avisado antes de irte… además genio, no te llevaste tus cosas—le reprochaba Tristán mientras le aventaba su mochila con las cosas de la escuela.
--o//o Ya lo había notado… ejeje… bueno, lo lamento chicos, pero es que aún no les puedo decir qué pasó ayer…--intentaba explicar Joey a sus amigos que le veían incrédulos.
--Obviamente te fuiste con el ricachón de Kaiba, aquí el mono nos dijo que te verías con alguien en el receso, y da la cuenta de que después del descanso, tú y el todo poderoso desaparecieron así como así—explicó Duke a lo que los demás asintieron
--Lo que no entendemos Joey, es ¿por qué te fuiste con Kaiba?—preguntó esta vez Malik—es decir, ya nos habías dicho que de ahora en adelante intentarían fraternizar y toda la cosa, pero se nos hace tan raro todo esto…
--Bueno… chicos yo… lo que pasa es que…--intentaba sacar una buena explicación de todo aquello, pero era difícil la situación—por favor no me hagan esto amigos, es muy complicado para mí, les prometo que si son pacientes, les contaré todo… por favor
--Joey, tennos más confianza, siempre te hemos apoyado… pero si crees aún no estar listo esta bien, esperaremos a que lo estes—le dijo el pequeño Yugi de forma reconfortante acompañado de una linda sonrisa
--Gracias chicos…-- soltó más aliviado el rubio
--Sí, sí… como sea… pero nos la debes—espetó Tristán resignado a que, por lo menos ese día, su amigo no les contaría lo que se traía entre sí
Después de eso, cambiaron para alegría del rubio, de tema, algo más banal, y siguieron así toda la tarde en la casa-tienda de los Motou.
Por otro lado, en la mansión Kaiba se encontraba el CEO en su estudio repasando mentalmente una y otra vez aquél plan que había comenzado a maquilar desde que hubo enterado de que su cachorro sentía esa ligera atracción por el faraón.
Tenía ambas manos entrelazadas llegándole a la altura de los labios y se sostenía de su escritorio por los codos, con la mirada fija hacia ningún punto en específico, tan sólo ahí, sin moverse o hacer ruido si quiera.
Un toque a su puerta fue lo que lo sacó de sus cavilaciones, sabía perfectamente quien era… más bien, quienes eran. Con un "pasen" se dejó abrir la puerta y de esta se asomaban un par de abec-itas, una azabache y la otra turquesa. Los pequeños Kaiba que habían llegado a penas de la casa de un amigo de ambos.
--Hola Seto—saludó el mayor de los pequeños Kaiba, Noa Kaiba…
--Hermano… ¿qué haces? ¿Por qué tan… oscuro?—saludó y preguntó el más pequeño, Mikuba Kaiba, viendo que su hermano mayor estaba con las luces apagadas.
Seto se paró de su asiento y rodeó el escritorio para acercarse más a sus hermanos, se recargó sobre el mueble y se cruzó de brazos mirándolos con fijeza.
--¿Qué pasa hermano?—preguntó Noa que, junto con Moki, se acercaron hasta llegar a los costados de Seto
--Díganme hermanos… ¿qué pensarían si les dijera que ya he encontrado por fin una pareja, eh?—preguntó a la vez que se inclinaba un poco para estar más a la altura de los pequeños Kaiba, rodeándoles a ambos los hombros con su par de brazos.
La reacción no se hizo esperar en sus hermanos, que al instante se les dibujó una enorme y radiante sonrisa en sus lindas car-itas. Mokuba se le abalanzó al cuello para abrazarlo, prácticamente trepándosele en la espalda, mientras Noa se limitó a abrazarlo con efusividad por la cintura.
--Ya era hora hermano, pero dinos quién es por favor, me muero de las ganas por saber la persona que por fin te va a sacar de tu trabajo temprano, ¿verdad Noa?—hablaba Mokuba emocionado dirigiendo la pregunta al peliceleste, que sujetó a Seto de una mano para mangonearlo un poco.
--Sí Seto, por favor dinos… ¿la traerás a casa? ¿es bon-ita?... seguro que lo es… también debe ser muy simpática ¿verdad?—interrogaba el hermano intermedio
--Sobre eso… bueno, veo que les agrada la noticia de que salga con alguien, eso me hace feliz—asentimiento de Moki y Noa—la cuestión ahora es si aceptarían que mi pareja no fuera sino un... chico— Los dos pequeños soltaron de su agarre al CEO y se pusieron en frente de él.
Kaiba esperaba nervioso lo que vendría a continuación, tal vez se adelantó a darles la noticia, pero necesitaba de la ayuda de sus hermanos para llevar a cabo lo que tenía planeado.
--Bueno Seto… la verdad...—comenzó a decir Noa
--Pues… ¿cómo decirlo?—le siguió el pelinegro
El castaño tragó duro, realmente no esperaba que la situación se pusiera tan tensa, creyó que sus hermanos lo aceptarían, pero no los culpaba. ¿A quién en su santo juicio se le ocurría soltarles de golpe a sus dos hermanos menores que salía con alguien del mismo sexo? No quería ni imaginar cuando se enteraran de quién era ese "alguien".
--Hermano… ¿te preocupa tanto lo que pensemos de tu relación?—inquirió Noa mirando directamente a los ojos al empresario quien inmediatamente asintió
--Por supuesto, necesito que mis herman-itos estén de acuerdo—respondió intentando sonar sereno
--Um… pues si tanto quieres saber nuestra opinión, entonces déjame decirte que no le veo lo malo que estés con otro chico, ¿y tú Noa?—Mokuba se giró hacia su hermano
--Opino lo mismo que tú Moki… y entonces Seto… ¿quién es EL afortunado?—los dos hermanos voltearon a ver al mayor que sonreía aliviado y satisfecho. Definitivamente sus hermanos eran los mejores.
--Una última cosa antes de decirles de quien se trata… sólo por curiosidad, ¿podrían decirme quién les gustaría que fuera?—les preguntó sólo para verificar que ellos le ayudaran a conseguir su cometido…
Noa y Mokuba se miraron entre sí y se sonrieron de forma traviesa volviendo ambos su mirada a Seto…
--Esa persona sin duda sería…--canturreó Mokuba
--Y sin lugar a dudas esa persona sería—siguió Noa riendo un poco
Kaiba se comenzaba a desesperar… ¿desde cuando ese par se ponían de acuerdo para terminar o sincronizar frases? Comenzó a sudar frío… sólo esperaba que no salieran con alguna tontería de querer emparejarlo con cualquier idiota…
El par de hermanos quedaron en silencio para luego empezar a reírse como locos, los ojos les lagrimeaban y se sostenían el estómago por la risa… hasta que al fin se decidieron a soltar el nombre de que para ellos era la mejor persona para acompañar en ese rubro romántico a su amado hermano mayor….
--¡Ya! ¡Digan quién les gustaría que fuera!—gritó ya totalmente desesperado el gato
--…………….obviamente nos referimos a ¡¡¡JOEY!!!—gritaron al unísono que de nueva cuenta se echaron a reír. Definitivamente sus hermanos era geniales pero eso no les quitaba lo locos, pensaba el Kaiba mayor.
--Qué buen tino tienen ambos—les dijo irónico Kaiba quien se recargó con una mano en el escritorio y sonriendo divertido
--¿A qué te refieres?—preguntó Mokuba dejando las risotadas y quedando de repente serio siendo imitado por Noa que miraba atento a su castaño hermano.
--Pues es eso… que estoy saliendo con nada más y nada menos que con su querido amigo Joey Wheeler…--anunció divertido al ver la cara de sus hermanos, pero poco le duró la diversión al divisar que los dos niños se le aventaban con tal fuerza que lo tiraron directo a su asiento reclinable-ellos quedando encima suyo-, abordándole con una lluvia de preguntas.
--¿Desde cuándo? ¿No bromeas? ¿Cómo? ¿Ya se han besado? ¿Besa bien? ¿Hace cuánto te diste cuenta de que te gusta? ¿Quién más lo sabe? ¿Realmente lo quieres? ¿Por qué no contestas?– bombardeaban al pobre dragón que no tuvo de otra más que levantarse de su sitio y en el acto dejar caer a su par de torbellinos directo al suelo, y ganándose un rezongo de cada uno.
--A ver… en vez de niños, ustedes dos parecen un par de niñas adolescentes queriendo saber el último chisme de la semana… compórtense—les riñó viéndolos seriamente desde arriba el presidente de Kaiba Corp, mirando los rostros apenados de los chiquillos, a los que tras segundos, dedicó una sonrisa—Bueno… desde ayer empezamos a salir, no, no bromeo, pues simplemente no lo soporté más y me le declaré, sí, ya nos hemos besado… no besa bien, lo hace maravillosamente y me di cuenta hace ya varios meses, nadie más lo sabe y para ser sincero… lo amo… listo—respondió a cada una de las preguntas anteriormente hechas en orden con un adquirido tono rosáceo en sus mejillas.
Tanto Noa como Mokuba quedaron boquiabiertos ante las revelaciones que su hermano mayor les acababa de dar, sinceramente no creían que les iba a responder de manera tan abierta. Ambos sonrieron después de todo.
En definitiva, Joey Wheeler estaba hecho para Seto Kaiba y viceversa.
Seto quedó mirándolos y sonrío de forma satisfactoria. Todo marchaba a su favor, sólo era cuestión de tiempo…
Preparatoria Oficial de Domino City- Jueves 10: 15 a.m.
La campana sonó para que los alumnos salieran a tomar su receso. Ésta vez Joey decidió traer su almuerzo para no tener que lidiar con qué producto comprar.
--Chicos… ahora los alcanzo—les dijo Joey sonriéndoles—sólo voy a buscar un… algo que necesito ejeje nnU
--Esta bien Joey… pero, ¿seguro no quieres que te esperemos? Es más, te ayudamos a buscar lo que sea que necesites—habló el pequeño Yugi acercándose
--No Yug… esta bien así… vayan ustedes primero… nos vemos—les pidió el rubio lindo con bastante nerviosismo…
--Como quieras amigo… entonces te esperamos en donde siempre—se despidió Tristan y todos dieron media vuelta para salir
--Hasta que por fin se fueron—habló hastiado el ojiazul que había presenciado toda aquella escena, si tan solo les pudiera gritar a esa bola de ineptos que Joey era suyo… otra cosa sería…
--No hables así Seto… sólo se preocupa por mí—el ojimelado se acercaba de forma sensual, inconcientemente claro está, hasta el asiento de Kaiba quien se paró de su lugar para poder abrazar a su niño bon-ito… abrazo que fue inmediatamente correspondido— ¿Qué? ¿Acaso Seto Kaiba esta celoso?—preguntó travieso elevando sus manos alrededor de la cintura del mayor
--Claro que no //No tienes idea de cuanto//-- le respondió frígido como era su costumbre, ocasionando un puchero en su cachorro—es una perdida de tiempo celarse por esos amigos tuyos, no valen la pena //En especial de ellos…//… además, sé que sólo te fijas en mí //Y en cada uno de ellos//
--En serio neko, no hables así de ellos, no tienes por qué… si te acercaras un poco más a mis amigos verías que son muy buenas personas
--Lo sé… por eso los elegiste //Antes que a mí//-- apretó más el cuerpo de Joey hacia el suyo para empezar a atacar con una serie de besos por su cuello, rostro y cabeza, causándole al menor cosquillas…-- pero eso no les quita que sean unos perdedores //Estoy celoso//…
--Hn… ¿no vas a cambiar, verdad?… ya que—sin más se dejó hacer por los cariños de su castaño novio—ya me tengo que ir… nos vemos al rato neko—le plantó un corto pero dulce beso en los labios-- ¿seguro no vienes?—recibiendo una mirada asesina como negativa—bueno, ya… entonces no… nos vemos—y volvió a juntar sus labios, pero esta vez Seto no se conformaría sólo con un roce. Hizo más presión y con su húmeda lengua se hizo fácilmente acceso a la boca de Joey.
El rubio fue ascendiendo sus manos hasta la altura del pecho del ojiazul, en donde apretó el trozo de tela que tenía bajo estas. Se paró en puntas para tener un mayor contacto y Seto lo sostuvo de la cadera para que no se cansara tanto.
Estuvieron entrelazando lenguas, intercambiando saliva y cerciorándose de conocer por completo la boca de cada uno, plasmando sus sabores en el paladar, hasta que se separaron, dejando entre ellos un hilillo de saliva.
Ambos totalmente sonrosados, los ojos entre-abiertos con la respiración acelerada y el pulso a mil. Era ya una dulce adicción asfixiarse en cada uno, saboreándose mutuamente.
Joey recargó su cabeza ladeada en el pecho de Kaiba, y sus manos las bajó de nueva cuenta aferrándose a la cintura del gato, quien le acariciaba cariñosamente la espalda.
--Ahora sí neko… ya me voy, porque si sigo un minuto más contigo no creo que pueda bajar después… así que, el último y me voy—acercándose a los labios del Ceo dando un último beso corto antes de tomar su almuerzo u dirigirse a la puerta del aula. Volteó y le "mandó" un beso lanzado con sus dedos índice y corazón un beso y luego salió corriendo.
Seto se quedó unos instantes parado en el mismo sitio de antes para luego acercarse al ventanal y recargarse en él y ver salir del edificio a su dulce rubio que se corría entusiasta hacia sus amigos abalanzándose sobre ellos.
Al principio sonrío ante la imagen de Joey pero esa sonrisa fue sustituida por una mirada de rencor dirigida hacia "esos" que osaban tenerlo más que él. Dio sus pasos hasta su lugar, de donde sacó de su maletín lo que parecía una hoja de papel blaco doblada en tres, que después colocó de manera descuidada en el interior de la mochila del cachorro.
Faltaba poco antes de que Joey fuera totalmente suyo…
--Joey, ¿encontraste lo que querías?—preguntó Malik quien jugaba animadamente con Ryou uno de esos juegos de manos cooperativas (N/M: De esos juegos como "marinero") sin canción.
--¿eh?...—Evidentemente no tenía ni idea de lo que le acababa de preguntar su egipcio amigo
--Sí… nos dijiste que tenías que buscar no s qué y por eso nos adelantamos—Explicó Yugi quien se encontraba resguardando su bento de las manos de Tristán. Joey cayó en la cuenta de lo que hablaban sus amigos. Debía responder rápido o sospecharían algo.
--Cierto… ejeje, pues sí, así es, pude encontrarlo
--¿y se puede saber de qué se trataba?—preguntó Tris metiendo a su amigo en un problemilla. Todos voltearon entre curiosos y un poco ansiosos por saber qué era ese "algo" que el rubio había necesitado buscar en ese momento; seguramente algo importante si había detenido al cachorro de ir directo a descansar.
--pues… sí… esto… lo que pasa es que… lo que tenía que encontrar era... era… mi bolígrafo negro—fue lo único que se le ocurrió decir en ese momento, golpeándose internamente por no haber podido inventarse algo más creíble—ya ven que luego ya no se encuentran las cosas y pues lo necesitaba para escribir en las demás clases nnU
--cada vez pienso que conforme pasan los días eres más raro—expresó Duke llevándose un asentimiento de sus amigos y un suspiro aliviado departe del ojimelado.
--No es cierto… tú eres el raro aquí dad-ito—habló el recién llegado fingiéndose ofendido, aunque bueno, en realidad había sido parte actuado, parte real.
--Bueno chicos, ya. Mejor hay que empezar a comer—ésta vez fue el turno de Gardner para hablar a la par que elevaba su bento y sus palillos alegremente, lo que hizo que su molesta y tonta voz sobra aún más chillona. Todos estuvieron de acuerdos y comenzaron a comer sus almuerzos, compartiendo como si de un "picnic" se tratase.
El descanso pasó normalmente, así como las clases de segundo periodo. Ya estaban por salir, sólo les faltaba guardar sus cosas en sus mochilas e irse. En eso estaba Joey siendo esperado por sus amigos, ya que como la mayoría de las veces, era e último en estar listo al estar recogiendo su pequeño desastre en su pupitre. Se levantó de su asiento y alzó su mochila para poder colocarla sobre su hombro en un movimiento completamente distraído, ocasionando así que de uno de los bolsillos abiertos, cayera la hoja blanca que horas atrás su novio le había metido.
Yugi vio el papel descender al suelo de la mochila de su rubio amigo, por lo cual se agachó para recogerlo.
Kaiba, que estaba expectante a lo que hacía el pequeño tricolor, decidió salir sin una palabra o gesto, en su arrogante forma como era de suponer.
Salió del aula dirigiéndose a los pasillos para poder salir el instituto.
El pequeño ojivioláceo viró hacia al CEO viendo su ida. Se giró, pero ésta vez para llevar su atención a el papel que tenía entre sus manos. Iba a dársela a Joey, pero cuando estaba a punto de llamarlo, se entreabrió la hoja dejando ver el nombre de la persona a la que iba dirigida lo que le pareció una carta, sorprendiéndose de quien se trataba, y por curiosidad, la leyó. Mal hecho Yugi, ¿no has escuchado que la curiosidad mató al gato?
Mientras leía sus grandes ojos se abrían aún más llenándose de inmensas lágrimas y sus pupilas se contraían a cada palabra escrita.
Los demás notaron en seguida el estado de Yugi y le preguntaron qué le pasaba y qué era lo que estaba leyendo. No les hizo caso, más se acercó en un par de pasos al que había considerado durante tanto tiempo su mejor amigo, su hermano. Le golpeó el pecho sosteniendo aún la hoja.
--¿Por qué lo hiciste Joey?—preguntó el pequeño para después echarse a llorar en l suelo con desespero no pudiendo retener ni un sollozo—Te pregunté varias veces si no tenías inconvenientes y siempre me respondía que no, que tomara mi oportunidad… ¿Por qué Joey? ¿Por qué?
Joey ya tenía entre sus manos la carta que había caído de su mochila y la abrió para en seguida leerla…
FLASH BACK
Los menores Kaiba seguían a la expectativa de lo que diría en seguida su hermano, mirándolo curiosos como ellos solos podían.
--¿Estarían los dos dispuestos a ayudar a su hermano a ser feliz… cueste lo que cueste?—preguntó el mayor atrayendo a su par de hermanos que se volvían a mirar entre sí, eso no se lo esperaban.
--Hermano, sabes que yo por ti soy capaz de cualquier cosa. Tú me has dado todo lo que te he pedido y me has hecho un niño muy feliz, así que te ayudaré y apoyaré en todo lo que digas y hagas—apoyó Mokuba determinado y sonriendo tan radiante como lo era todo en él.
--¿Qué hay de ti Noa? ¿Me ayudarás?—preguntó directo al peliceleste, que debatía entre mirar a su hermano mayor o a su hermano menor. No sabía que tramaba Seto, pero de todas formas le ayudaría a alcanzar esa felicidad de la cual hablaba.
--Claro que sí Seto, cuentas conmigo para lo que desees—y de esta manera, los tres hermanos Kaiba compartieron un animoso abrazo. No había fuerza alguna que pudiera romper esa unión.
--Bien. Lo que necesito que hagan es lo siguiente, así que pongan atención y no hagan preguntas ni otro tipo de interrupción hasta que termine de hablar, ¿de acuerdo?—les hablaba como un profesor a sus alumnos, y los pequeños sólo atinaban a asentir varias veces—Como podrán ver, Joey se la pasa demasiado tiempo con sus amigos, y lo que es peor, recién descubrí que el cachorro siente cierto tipo de atracción hacia el faraón de quinta…
--Pero, el está con Yugi—aclaró Moki siendo reprendido con la mirada por su hermano.
--¿Qué les dije sobre las interrupciones? Es verdad Mokuba, el enano tiene babeando como idiota a su absurda oscuridad, pero, imaginen que por alguna razón, ya sea Atemu, Devlin, o cualquier otro inepto se le ocurriera la maravillosa idea de querer conquistar a Joey y éste por alguna causa cósmica o lo que deseen cediera… y no se equivoquen, que podría suceder ¿ustedes permitirían que alguien, quien sea, me arrebatara a Joey?... –ambos pequeños negaron—me alegra que piensen así. Ahora, estuve pensando detenidamente que la única forma de que esto no suceda es alejar a toda costa al cachorro de absolutamente todos y todo, ¿qué les parece?—terminó para cederles la palabra a sus hermanos
--Supongo que tienes razón Seto, ¿pero nosotros qué podemos hacer?—preguntó Noa siendo apoyado por Moki por leves asentimientos, que lo miraba insistentemente.
--Lo que harán es muy fácil. Mokuba, sé muy bien tu talento para copiar perfectamente la tipografía de cada individuo que se te presente, y no intentes negarlo, sé que no has hecho nada perjudicial o incorrecto con esto, así que transcribirás esta carta imitando el tipo de letra de Joey; Noa, tu ayudarás a Moki para darle detalles como errores ortográficos o signos que seguramente él haría… sé que tienes la capacidad de imitar este tipo de cosas—les explicaba pasándoles la ya mencionada carta que él había hecho.
Los menores leían impresionados el mensaje, la cual iba dirigida a Atemu de parte de Joey. Ahora más que nunca querían saber de qué iba todo esto.
--¿Qué más tenemos que hacer hermano?—se apresuró a preguntar el pelinegro
--Por ahora será todo, espero no les moleste
--No dudes que lo haremos, pero primero dinos por favor qué estas planeando—volvió a hablar el menor.
--Prométanme los dos que cumplirán en ayudarme cueste lo que cueste—Ambos dieron un corto pero decidido "sí", por lo que el dragón les explicó—Pues bien. Lo que intentaré es que, con la carta que ustedes harán, de alguna manera hacer que el enano y todo la bola de sus amigos la vean, creando cierto recelo para con en el cachorro, y luego entre ustedes dos sembrarán más semillas de desconfianza en todos ellos, al punto de que ellos mismos rechacen a Joey, claro está, yo seré el único que lo apoyará en esos momentos. Tienen que evitar a toda costa que alguien se le intente acercar. Sólo yo estaré de su lado. Joey tiene que temerles, rechazarlos de igual forma en la ellos lo rechacen… repelerse totalmente. Un punto a nuestro favor es que su hermana esté en un internado, aunque bien podríamos manipularla a ella igual. De ésta forma…Joey Wheeler no será capaz siquiera de salir al mundo, estará tan atemorizado de que todos le traten de igual manera que sólo tendrá refugio entre mis brazos—concluyó por fin, con un gesto en sumo maquiavélico, una sonrisa siniestra y su mirada enloquecida. En su mente se decía lo que su gesto representaba, aquella frase del histórico personaje Nicolás Maquiavelo… "El fin justifica los medios". Era así. Haría lo que fuera necesario para tener sólo para sí a su niño.
Inesperadamente, Noa y Moki volvieron a mirarse por, tal vez, décima vez en ese rato, y se sonrieron. Se acercaron a su hermano mayor y le dieron un muy efusivo abrazo. Entrelazaron sus manos y se fueron corriendo a la habitación del menor para comenzar a redactar la carta de "Joey"…
Seto se quedó en su estudio y se sentó en el pequeño sofá en donde hace poco había estado con su hermosa obsesión, compartiendo su calor y sabor. ¡Ah! ¡Qué maravilloso había sido aquello! Hasta que fue arruinado abruptamente por ese estúpido remedo de faraón. Pero ya no más, se aseguraría de eso. No má Joey Wheeler para el mundo, sólo a menos que el mundo se llamara Seto Kaiba. Pasó varias veces su mano por donde había estado el hermoso cuerpo del rubio, tentándolo a cada movimiento que hacía.
Sonrío para sí mismo. Ya no podía esperar más…
FIN FLASH BACK
¿Qué era todo eso? Él no había escrito eso; jamás se atrevería a expresarse así de su querido amigo… seguramente era una broma de mal gusto. No lo comprendía.
Yugi se levantó sin mirar a Joey, tomó sus cosas y se fue sin despedirse, pasando de largo la presencia del castaño que estaba oculto tras la pared vigilando la escena que se creaba.
Los demás, tan confundidos por no sabe si quiera qué se traía su pequeño amigo, decidieron también irse, sin pedir explicaciones al ojimelado, ya mañana le preguntarían. Se despidieron y salieron sin percatarse ninguno del CEO.
Duke fue el último en salir, pero antes le dedicó una mirada de comprensión a su muy amado amigo. Sólo esperaba que nada le pasara al cachorr-ito.
Kaiba hubiera matado a Devlin si sus ojos hubiesen sido dagas. Tenía que tener al creador de los dados de monstruos en la mira. Sonrió de todas formas y tomó su camino a la salida, mientras en el aula, Joey, leía y releía la carta que "él" le había escrito a "su amado faraón"…
Continuará…
Este… la carta en el siguiente capi .U
¡Uh! No hice interrupciones o… estoy orgullosa de mí misma -
Por fin terminaron los mald-itos proyectos de las escuela xX… y dieron paso a los exámenes ¬3¬UU… no sé si alegrarme por lo primero o iorar por lo segundo T-T
Perdonarán que esté tan corto, pero lo que cuenta es que les guste, ¿ne? Les gusto, ¿verdad? O.o
En fin! Pasen y dejen un comentario, todos son bien recibidos, ya lo saben… son gratis, claro que si quieren cooperar para mi boleta para ir a ver a L'ArcenCiel el próximo año se les agradece xD (wheeeee!! Vienen a México!!! o) nah! Wuenu sí 3 … ijijiji miau! Ia!
