Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Hola, bueno, de nuevo pasando a dejarles un nuevo capítulo, espero que siga siendo de su agrado, muchas gracias por el apoyo. Nos leeremos la siguiente semana.
Capítulo 06: Furia Interna.
Tanto Lily como Scorpius observaron al malhumorado hombre, preguntarle si todo estaba bien había sido de más, porque ya prestándole atención, tenía un aura un tanto pesada.
—Era sólo una broma, hermano –lo tranquilizó Scorpius –conmigo bromea igual.
—Claro bromea, conmigo no puede usar sus trucos que usa contigo para sacarte información, dudo que tu bocazas te permita estar sin presumir, así que ella aprovecha.
—Bueno, para que lo sepas, Scor y yo tenemos muchas otras cosas de las cuales podemos hablar, ni siquiera hemos hablado de la Academia, sólo hemos bromeado con lo mal que me ha ido –le informó –pero nada más.
—No sabía que mi amistad con Lily te molestara tanto, Ted –frunció el ceño.
— ¿Por qué tendría que molestarme, Scorpius? –Lo observó –a mí no me interesa si te acuestas con ella mientras Dominique te hace caso, es su vida.
—Yo no me acuesto con Lily –se puso de pie enfadado –y sí, me gusta tu cuñada ¿tiene algo de malo? Es linda y divertida, todo lo contrario al monstruo con el que te prometiste.
—No vuelvas a llamar así a Victoire –Teddy se puso de pie enfurecido.
—Es mejor que te vayas, Scor –pidió Lily sujetándolo del brazo.
—Sí Scor, es mejor que te vayas –se burló.
—Tú vienes conmigo, no voy a dejarte con un metamorfomago enfadado –sujetó a Lily del brazo –temperamental idiota –gruñó.
Teddy se dejó caer en el sofá cuando el rubio desapareció de su vista junto con Lily, últimamente lo veía hasta en sueños, en la Academia lo veía, fuera de la Academia lo veía, y no soportaba, tenía días de mal humor, incluso ese día, se había peleado con Victoire por lo mismo, ninguno de los dos parecía de humor, y pelearon por una nimiedad.
La lechuza que golpeteo la ventana lo asustó, estaba tan enfadado que todo a su alrededor se había vuelto confuso y borroso, se levantó, tomó la nota atada a la pata del animal y ni siquiera lo miró cuando se fue.
Lily, Luna, Potter.
No puedes culparme por jugar con tu nombre, es tan divertido ¿Quién de tus padres te nombró? Simple curiosidad, ya sabes lo curioso que suelo ser cuando se trata de ti, y no, no es una artimaña para que me presentes a tus padres, por no decir tu madre, mi abuelo podría colarse el día que le diga que me la presentarás ¿sabes? Creo que ya comenzó a planear la boda.
Dejaré mis bromas de lado, tal vez Scorpius ya te dijo del evento que tendrán los Cannons por eso de que firmé para ellos, bueno, quiero hacerlo oficial, y quiero llevarte como mi acompañante, no creas que soy un cobarde, planeo invitarte en persona, ésta nota sólo es para invitarte a salir para proponerlo, así que bueno, sé que estarás un poco ocupada entre esa Academia tuya y el trabajo, con un jefe como el que tienes, pero espero que puedas hacerte de un tiempo para mí, como ¿amigos? Por ahora. Claro, espero que contestes esto.
Jarvis Whisp. El que ha dejado de ser tan flojo y comenzó a poner su nombre completo porque cierta pelirroja se ha mofado de él porque sólo firmaba con sus iniciales.
Teddy arrojó el pergamino a la mesa, y volvió a desparramarse en el sofá, Lily Potter, la chica que odiaba más que nadie el Quidditch, se había conseguido al pretendiente más reconocido a nivel mundial, era irónico que odiando tanto el Quidditch como lo hacía, el mejor buscador del mundo, estuviese enviándole lechuzas e invitándola a salir, recordaba vagamente a Jarvis Whisp, James siempre se quejaba cuando jugaba contra él en Hogwarts, decía que tenía dientes de topo, y le olía la boca como basilisco muerto, que era chaparro y regordete, así que no se imaginaba a Lily saliendo con esa clase de chicos. Por muy famoso que fuese, después de todo, ella preferiría salir con un Auror prometedor que con un buen jugador de Quidditch ¿o no?
La pelirroja no regresó, posiblemente Scorpius aprovechó su mal humor para obtener algo más, se negaban a que tenían un romance, pero lo que demostraban, claramente era algo más que una bonita amistad, cuando él era amigo de Lily, no lucían como pareja. Tal vez porque ella era una niña de siete años y él un adolescente. Pero jamás se había tomado tantas libertades con la pequeña Lily como Scorpius las tomaba. Y Harry no parecía perder la cabeza a pesar de que era un Malfoy el que lucía más que un buen amigo de su hija, una cosa era la amistad que tenía con Albus, y otra, el evidente flirteo que había entre la menor de sus hijos, y el heredero Malfoy ¿Por qué Harry no perdía la cabeza tanto como él?
Edward Lupin, entró aún más enfadado que de costumbre a su aula, odiaba más que nada que Harry lo hubiese degradado tanto como para ponerlo de profesor en la Academia, no sabía si quería decirle que no era lo suficientemente bueno como para enseñar, o lo suficientemente malo para ir a las misiones, no sabía las intenciones de su padrino, y a pesar de que tantas veces le había pedido que le dijera el porqué de la decisión, se había negado con un simple: yo sé lo que hago, Teddy.
Lily estaba a la mitad del salón, callada, como siempre, sabía lo buena que era en teoría, después de todo sus EXTASIS habían sido los más altos, no había casi nada que ella no supiera siempre y cuando estuviese en un libro o en la mente de Hermione Weasley, si esa pelirroja hubiese sido hija de Ron y Hermione, entendería muchas cosas, bueno, Ginevra era más inteligente de lo que todos pensaban.
— ¿Seguiremos pateando el trasero de Potter profesor? –se burló Jack Goyle.
—Seguiremos con la práctica, con el hechizo Expelliarmus –informó –y no avanzaremos hasta que todos aquí lo manejen a la perfección –soltó.
—Eso quiere decir que nadie podrá avanzar si Lily Potter no es capaz de manejarlo al menos decentemente.
—Así que todos aquí creen que la única que no puede manejarlo con eficiencia es su compañera ¿no es así? –se giró hasta ellos, todos se quedaron callados cuando el cabello de Teddy comenzó a ir de un color a otro sin motivo aparente.
—No es necesario que me defienda, profesor –soltó Lily.
—No te estoy defendiendo, Potter –se burló –nadie aquí es digno de decir que maneja a la perfección el hechizo, y voy a demostrárselos.
Todos siguieron las ordenes de un molesto Teddy, e intentaron desarmarlo tan sólo usando Expelliarmus, sin embargo, cuando el polvo se dispersó, Teddy seguía de pie, con su varita en mano, avanzó un paso y lanzó el hechizo contra varios de sus alumnos y los demás se alejaron, corriendo para evitar ser desarmados, era una prueba y lo sabían, la única que no corrió fue Lily, la mirada oscura y enfadada de Teddy se posó en ella y un segundo después, estaba desarmada, no le tomó más de quince minutos al enfadado hombre desarmar a sus alumnos por completo, todos estaban bastante confundidos, si bien tenía mal humor normalmente, ese día había sido un poco extraño.
—Al menos también desarmó a Potter –soltó Jenny Smith.
—Ninguno de ustedes es tan bueno como alardea, así que su compañera Potter no es la única que los retrasa, no sé qué les diga Malfoy en sus clases, pero ustedes no durarían ni medio segundo en una misión real, pueden irse.
El día de Teddy fue un completo fastidio, y la clase que más perdía el tiempo era exactamente donde estaba Lily, todos parecían más interesados en molestarla que en prepararse en ser Aurores.
Se observó al espejo, su cabello seguía yendo de un color a otro sin molestarse en permanecer medio segundo de una tonalidad, sus ojos iban en el mismo curso, lo único que le faltaba era que comenzara a ir de joven a viejo en un santiamén, para terminar de joder su día.
Hacía tanto que no estaba así de furioso, y mientras más intentara calmarse, más se enfadaba consigo mismo, ser profesor de la Academia, su madre sin duda se sentiría avergonzada de él.
Se detuvo al ver a Scorpius gritándole al grupo de Lily, ni siquiera observó a Lily, mientras su equipo la excluía, sabía que por mucho que eso afectara a Scorpius Malfoy, no podía intervenir de la manera en la que él realmente deseaba.
— ¡Al menos los trolls tienen una excusa! –Gritó enfadado –ellos pudiesen hacer esto mejor que ustedes, y ni siquiera tienen permitido usar una maldita varita –chilló colérico.
Suspiró, al menos no era el único que se sentía frustrado de estar ahí, en lugar de estar yendo a misiones, haciendo algo realmente bueno por la comunidad mágica, y no ahí, siendo niñero y viendo a tontos jugando a querer ser un Auror de verdad, esa clase de actitudes no eran permitidas cuando él entró a la Academia, pero no podían hacer nada, o los tacharían de preferir a Potter.
oOo
Lily entró al salón de clases donde había olvidado un pergamino que planeaba entregarle a Audrey en la oficina, distinguió de inmediato a Teddy, su cabello seguía yendo de un color a otro, los encantamientos estaban activados, así que aunque le hablara no la escucharía y no podría pasar la barrera, las luces de colores iban de un lado a otro, mientras él las esquivaba, como si no fuesen nada, realmente era bastante bueno en eso, entendía la razón por la cual su padre lo había elegido como profesor, si el gran Harry Potter no pensara que tuviese una gran habilidad para transmitir todos esos conocimientos, jamás lo hubiese dejado en la Academia, pero posiblemente Teddy era incapaz de ver eso, por eso estaba tan enfadado.
Cuando había ido con su madre en la noche anterior, le contó que había discutido con Victoire a causa de ese tema, el hecho de sentirse un fracasado por ser degradado de la nada, por no ser digno de permanecer más en el Departamento de Aurores, de no ser tan bueno como su madre, y bueno, su prima Victoire había aprovechado para decirle que no tenía nada de que quejarse, pero en cambio ella, y todo se había vuelto en la pobre Victoire que no ha sido ni siquiera considerada por los Chudley Cannons.
Llegó al apartamento cerca de las once de la noche, el trabajo había aumentado un poco así que prefirió olvidarse del estrés de la Academia en el trabajo, le agradaba el extremo de su vida, eran tan contrarios su trabajo y sus estudios, que podía olvidarse fácilmente de uno estando en el otro.
—Sigues enfadado –musitó al verlo recostado en el sofá.
—No –gruñó.
—Tu cabello sigue yendo de un color a otro, Teddy –soltó ella.
—Bueno, entonces no sé porque tienes que hacerlo más obvio.
—De acuerdo, lo siento –se disculpó.
—Te llegó esa nota anoche –le informó y Lily observó con cuidado.
—Es de Jarvis –musitó –iré a dormir, que descanses –se alejó, pero se giró para verlo –estuviste asombroso en clases –sonrió tímidamente a pesar de que él no la veía, seguía con los ojos cerrados, hizo una mueca de malestar.
Lily regresó en sus pasos y aventó uno de los cojines directo a la cabeza del hombre que abrió los ojos, que brillaban de enfado, se puso de pie y la encaró.
— ¿Quieres dejar de molestarme? –Bramó –ya tengo suficiente en mi vida como para que ahora también comiences a enfadarme más.
—Sé porque estás enfadado –le informó y él se burló –puedes reírte, pero sé la razón, Ted.
—Ni siquiera te imaginas porque estoy tan enfadado –la sujetó del brazo –no porque salgas con un chico quiere decir que conoces a todos –le informó.
—Solíamos ser amigos –sujetó la muñeca del hombre para que la soltara pero no lo hizo –y puedes hacer lo que quieras con tu cosa de metamorfomago –hizo un ademan señalándose el cabello –pero no puedes cambiar el hecho de que los próximos tres años estarás encadenado a la Academia, te vi esta tarde mientras entrenabas, comprendo esa furia, estaría igual de enfadada que tú si supiera que soy tan buena en mi trabajo pero aun así, estoy con un montón de idiotas –Teddy observó a otro lado y la soltó.
—Ni siquiera tienes idea del porque estoy enfadado y estás sacando conjeturas, no sé si es una característica de las mujeres o sólo de las mujeres de tu familia.
— ¿Entonces porque estás tan enfadado? –soltó.
—No es algo que te importe –le informó y se alejó.
Lo escuchó azotar la puerta de su habitación, comenzaba a creer que debería mudarse cuanto antes, posiblemente era ella la razón de que se sintiera así, no era la misma libertad a la que solía estar acostumbrado Teddy Lupin.
El mal humor se le había ido a Teddy, y sólo le había tomado una semana y media, en ese tiempo sembró realmente miedo en su clase, Lily adoraba pensar que así se sentían muchos cuando el profesor Severus Snape estaba infiltrado, y haciéndoles pensar a todos que realmente no tenía sentimientos, pero como todos, al final siempre los tuvo, añadiendo a que Teddy prefería el color azabache que castaño para sus clases, era algo divertido, por supuesto que no lo externaba, ni siquiera con Scorpius, que parecía que se habían arreglado las cosas entre ellos.
oOo
Teddy entró a su apartamento, estaba agotado, su estado de animo de hace unos días y tanto derroche de habilidades le habían cobrado la factura, observó a su alrededor cuando se topó con un hombre en su apartamento.
—Creo que me equivoqué de chimenea –soltó llamando la atención del hombre.
—Tú eres… oye ¿cómo se llama tu compañero? –gritó.
—Ya deja de gritar por todo –soltó Lily saliendo a la sala, tragó saliva y apretó la toalla más a su cuerpo cuando la mirada de los dos hombres la recorrieron de arriba abajo y viceversa.
—Joder –soltó Jarvis –llegó tu compañero de apartamento, creo –señaló a Teddy.
—Ted –soltó cohibida ante la atenta mirada del metamorfomago.
—Lily –contestó.
—Iré a vestirme, no tardo, Jarvis –dio un paso hacia atrás.
— ¿Segura que puedes sola? –se burló.
—Idiota –negó –por supuesto que puedo sola.
—Solo preguntaba, quería estar seguro de que podías tu sola y no querías que te ayudara a secarte –le guiñó un ojo.
Teddy observó de nuevo al hombre junto a él, así que era el famoso Jarvis Whisp ¿Qué demonios hacía en su apartamento? Tuvo que morderse la lengua ante la idea que cruzó su mente, era simple, Lily desnuda, él ahí, no necesitaba ser un genio para suponerlo, así que esa relación se había vuelto un tanto seria.
—Soy Jarvis Whisp, amigo de Lily –estiró la mano.
—Edward Lupin –estrechó de mala gana.
—Bonito apartamento, un poco pequeño, pero bonito, imagino que para ustedes dos es más que perfecto.
—Así es –admitió.
— ¿Tu y ella son muy amigos? Scor me dijo que bueno…
—Eres amigo de Scorpius, me imagino que de James también ¿no?
—No, James sigue odiándome, no soporta la buena competencia, mi relación con Scorpius no iba tan amistosa, me odiaba, pero bueno, Lily logró hacernos amigos, así que ahora lo somos, salimos de vez en cuando a divertirnos.
—Supongo que es divertido hablar con Lily sobre Quidditch –se burló.
—No hablamos de Quidditch, creo que me atacaría de alguna forma, temo por mi integridad física –bromeó –la verdad es que estoy tan harto del Quidditch que me encanta el hecho de tener alguien que no me pregunte sobre que me gusta del Quidditch, a quienes admiro, qué jugador me inspiró y todo eso, es aburrido y repetitivo.
— ¿Qué soy repetitiva y aburrida? –Soltó Lily junto a él –creo que tendrás que decirle a tu abuelo que me sentí indispuesta.
—No seas tan malvada, Lils –soltó Jarvis –mi abuelo te adora, a pesar de que no sabes nada de Quidditch –sonrió.
—Ya conoces a su familia –se burló Teddy.
—Pero yo no a la suya, es una desventaja ¿cierto?
—Totalmente, deberías presentárselos a tu familia, Lily, creo que a James le encantaría saber cómo se volvieron amigos.
—James –puso los ojos en blanco –es sólo dramático, se pondrá histérico como cuando Albus dijo que era amigo de Scorpius, y después, querrá robarlo como mejor amigo, siempre es lo mismo, vamos, Jarvis.
—Hasta luego, Edward –se despidió y salió con Lily.
Teddy observó la puerta, seguramente usarían aparición, por eso salieron, según lo que tenía entendido, es que a Lily no le importaba que Scorpius le dijera Lils, pero sólo Scorpius ¿entonces porque demonios Jarvis Whisp podía decirle Lils sin que ella hiciera un maldito drama como el que le hizo a él años atrás?
—Deberías robarme tú a mí –se quejó Scorpius bebiendo de su cerveza de mantequilla –ese imbécil me la ha robado.
—Ese imbécil dijo que era tu amigo –le informó Teddy.
—Sí bueno, Lily le quitó lo engreído, es genial, cuando intentó alardear con ella sobre su puesto de Quidditch y ella le dijo que ni siquiera lo hubiese conocido de no ser por… una amiga en común, no sabría que existe, su rostro fue asombroso, se le quitó lo engreído en muchos aspectos –admitió –pero como la pretende, la roba de mi lado, ya no tengo a quien llevar a comer y pida algo delicioso que pueda robar de su plato –suspiró.
—Realmente son amigos ¿he? –se burló –así que seré un buen amigo y te diré, que hay un chico pretendiendo a Dominique –le informó –así que si en verdad te interesa, es momento de intervenir.
—Eso no me gusta –frunció el ceño –el evento de los Cannons en honor al idiota roba amigos es en tres días –informó –llévala, por favor.
—Victoire no querrá que lleve a Dominique –le informó.
—Le diré a Rose que la invite.
Lily regresó al apartamento cerca de la una de la mañana, riendo divertida con Jarvis.
—Deberías invitarme a pasar y posiblemente pasar la noche –la besó.
—Deberías correr antes de que posiblemente te apaleemos –sugirió Scorpius junto a ellos.
Lily soltó una carcajada divertida cuando vio sólo la cabeza de Scorpius asomada por la puerta principal, Teddy estaba junto a él, por lo visto habían estado bebiendo.
—Deberías irte –negó divertida y se mordió el labio inferior cuando observó a Jarvis.
—Deberías pensar en lo que te propuse, es un buen trato.
—Ya me cansé de hacer tratos contigo, Jarv –admitió.
—Lils –enarcó una ceja –este trato me agrada más.
—Sólo yo le digo Lils –lo señaló Scorpius.
—Él puede llamarme Lils –le encaró a Scorpius.
—Traidor –susurró y Jarvis sólo se burló divertido.
—Nos veremos después, Potter, piénsalo –se acercó a ella besándola de nuevo.
—Lo pensaré, Whisp –negó.
—Ya te besuqueas con él, Lily –la reprendió Scorpius y la arrastró hasta la sala.
—Eso no te incumbe, Scorpius.
—Yo estoy aquí, sufriendo porque a mi chica la pretende otro y mi mejor amiga teniendo sexo salvaje con su nuevo pretendiente.
— ¿Alguien pretende a Dominique? –interrogó.
—Sí, un compañero de San Mungo –informó.
—Bueno, Dominique es hermosa, no me sorprende.
—Pero ella se vería perfecta junto a mí, porque soy el sueño de toda chica, menos tuyo, tú nunca me hiciste caso y eso que te me insinúe todo el tiempo, fui un cualquiera contigo –bromeó.
—Deberías invitarla al evento –sugirió.
—Inteligente, ya se me ocurrió a mí solo esa idea.
—Puedo decirle, pedirle apoyo, ya sabes, evento de Quidditch más Lily Potter, no buen resultado –sonrió –y bien ¿por qué lo dejaste tomar, Teddy? –preguntó.
—Es un adulto oficialmente.
—Se pone dramático cuando toma –soltó –tendrás que dormir en el sillón, porque no he aprobado mi examen de aparición y Teddy está ebrio también, no quiero que terminen dejando una parte de ustedes atrás.
—Bien pensado –sonrió Scorpius –será buen Auror, si deja de esconderse en las prácticas.
—Aun le importa más lo que opinen de ella que lo que es capaz de hacer por si sola.
—Es muy fácil decirlo cuando eres asombroso ¿cierto?
—No todos somos asombrosos –negó Teddy –algunos sólo somos profesores.
—Sí –renegó Scorpius –unos sólo somos fracasados profesores de la Academia de Aurores.
— ¡Salud por eso! –levantó un vaso con whiskey de fuego y lo tomó en sincronía con Scorpius.
—Se quejan demasiado para mi gusto –negó.
Le dio un par de cobijas a Scorpius para que se acomodara en el sofá, y caminó hasta su habitación, Teddy estaba recargado en la pared sosteniéndose la cabeza.
—No debiste tomar demasiado –lo reprendió.
—Me reprendes a mí, en lugar de reprender a tu amigo –le informó.
—Scorpius es un irresponsable, él estará como si nada mañana, Edward.
—Yo también estoy acostumbrado a tomar, también voy a juergas.
—Él no es un metamorfomago –le recordó –estuviste como una guirnalda de luces por una semana y media ¿tengo que recordarte eso? –Frunció el ceño –no se tiene nada claro sobre tus habilidades, pero tengo mis teorías, como que tanto desperdicio de energías te tiene agotado ahora que estás completamente en paz.
—No estoy en paz –contestó bruscamente.
—Seguirás con toda esa furia interna ¿hasta cuándo? –Avanzó hasta él y se agachó para poder verlo a los ojos –ni matando a mi padre volverás al Departamento, Teddy, toma esto como unas vacaciones…
—No puedo tomarlo como unas vacaciones, pregúntale a Scorpius, se siente de la misma manera.
—Si mi padre no pensara que eres lo suficientemente bueno, no estarías en la Academia, posiblemente es mi culpa que tú y Scorpius estén aquí, atrapados en medio de esta locura de profesores –se encogió de hombros.
— ¿A qué te refieres? –frunció el ceño.
—Cuando te vi en el aula entrenando lo entendí, mi padre es muy parecido a mí, la razón por la que te envío a ti y a Scor, Teddy, es obvia, no he visto a Scor en acción pero te vi a ti, eres –se quedó callada y Teddy la observó atento –increíble –sonrió –verte entrenar, no es ni siquiera parecido a que tan asombroso tienes que ser en las misiones, si hubiese enviado a James y a Albus como profesores hubiese sido demasiado obvio ¿no lo crees? Además dudo que fuesen tan imparciales como ustedes dos al momento de dar clase, mi padre no confía en mí, tanto como lo hace con James, Albus, Scor o tú, por eso los envió, para que aprendiera de los Aurores en quienes más confía, en que puedan enseñarle a su torpe hija a defenderse.
—No creo que sea la razón.
—Scorpius me protege demasiado, incluso más que mis hermanos, Teddy y tú… -se quedó callada.
—Yo estoy aquí porque está enfadado conmigo, porque piensa que no soy lo suficientemente bueno como él o como Ron, como mi madre.
—Ya basta de eso –pidió –a pesar de que nuestra amistad se terminó Ted, sabe que eres la única persona capaz de inspirarme a tal grado de querer hacer bien las cosas y no dejarlas a la mitad –suspiró –eres la razón por la que odio el Quidditch –rió y él la observó confundido –caíste de tu escoba en un partido –se encogió de hombros –duraste en la enfermería una semana, fue mi primer partido al que asistí, y el único, y casi perdí a mi mejor amigo en un accidente, no me importaba que tan asombroso dijeran que era ese juego, sólo podía recordar tu golpe y tu caída, y supe que yo no podría disfrutar de un juego por el cual estuve a punto de perderte, Teddy, eras la única persona que me comprendía.
—Ya tienes a Scorpius –soltó serio.
—Fuiste mi primer mejor amigo –se encogió de hombros –eras más importante para mí de lo que crees, me alegra que serás parte de la familia gracias a Vic –admitió –te ayudaré a ir a tu cama –Teddy pasó su brazo por el cuello de la chica y la acercó a él, olía a fresa y vainilla, mezclado con otra aroma fuerte, y de inmediato recordó que ese olor debería ser de Jarvis Whisp.
—Puedo solo –la soltó y avanzó a trompicones hasta su habitación.
Teddy Lupin, era la persona más complicada con la que se había topado, pensó Lily, al menos ya le había dicho la razón por la cual estaba atado tres años a la Academia.
El día siguiente, le costó un poco levantar a los dos ebrios, les dio una poción que les ayudó a tener mejor cara.
— ¿En qué momento quedé en calzoncillos? –interrogó Scorpius a Teddy.
—No tengo la menor idea –negó –ni siquiera recuerdo ir a mi habitación.
Lily sonrió ante los dos hombres, así que Teddy había olvidado lo que le había dicho, pero por la forma que la observó, le hizo dudar, de todo.
—Te llegó esto hace una hora –le informó Scorpius.
—Es de Jarvis –frunció el ceño al ver su letra un poco extraña, abrió el pergamino ante la atenta mirada de Teddy, ya que Scorpius comía distraído –eres un demente, Jarvis Whisp –sonrió y negó.
— ¿Qué hizo ahora? –interrogó Scorpius.
—Creo que oficialmente, soy novia de Jarvis Whisp –informó dejando el pergamino en la barra.
—Crees, pero no estás segura –soltó Scor.
—Ayer lo propuso, le dije que eso sería imposible, hicimos un trato –se encogió de hombros –hizo su parte, tengo que hacer la mía –negó.
— ¿De qué fue el trato? –preguntó Scorpius externando la duda de Teddy, después de todo, no sentía la confianza de preguntarle, interrogarla sobre el tema de su nuevo noviazgo con el idiota de Jarvis Whisp.
—Le dije que sólo sería su novia si conseguía que su abuelo me obsequiara la carta que el profesor Albus Dumbledore le escribió –sonrió –pensé que sería imposible, pero al parecer –señaló la nota –su abuelo quiere a la hija de Ginevra Weasley en su familia –río –no puedo creerlo, es lo más asombroso que alguien hiciera por mí.
—Te conseguí trabajo –frunció el ceño el rubio –lo conociste por mí.
—En realidad no, lo conocí por Audrey –besó la mejilla de su amigo –no por ti, pero gracias.
Tomó la nota y salió de la cocina, dejando a los dos hombres sorprendidos y completamente en silencio.
—Este imbécil va en serio –soltó Scorpius –es la primera vez que le veo ir tan en serio con alguien.
—También a Lily –informó Teddy.
—Cierto, parece que realmente se gustan –negó –una semana y la perdemos en el romance.
Todos llegaron a la Academia por un lado diferente, para evitar que todos murmuraran, de por si era lo único que hacían últimamente, no podía con ello, si no era porque era bastante mala, hablaban porque era amiga de Scorpius.
—Esta vez la prueba será por separado –informó Teddy –no irán todos tras todos, formaré un grupo al azar y tendrán que defenderse de ellos, muchas veces allá afuera, aunque vayas en escuadrón, tienes que separarte para revisar una zona, y puedes tener un enfrentamiento, puede ser uno contra uno o veinte contra ti.
La suerte para Lily estaba terminada, cuando Teddy nombró a Jack Goyle, supo que eso no terminaría tan bien como pensó en un inicio.
Corrió a esconderse tras una de las rocas más grandes, cualquier hechizo estaba prohibido, únicamente Expelliarmus, así que no pudo esconderse bajo hechizos, era lo único malo.
— ¡Expelliarmus! –soltó y la varita de Jenny salió volando, uno menos, quedaban nueve.
Corrió cuando el Expelliarmus de Goyle golpeó en la roca, podían llamarla cobarde, por correr, y prefería ser una cobarde a una idiota al quedarse y atacar cuando sabe que no tiene posibilidad.
— ¡Expelliarmus! –lanzó contra Daniel, desarmándolo, sonrió satisfecha, llevaba dos de los contrarios, y ellos eran mejor que ella en la práctica.
Su varita cayó un poco lejos cuando chocó contra el hombro de Jack Goyle, se sujetó la cabeza porque todo le daba vueltas y se abalanzó sobre su varita pero la jaló del pie, Teddy había prohibido el resto de los hechizos, pero no habló nada sobre lo físico.
Le reventó el labio con la patada y la levantó del tirón de cabello, Lily pensó que en cualquier momento se quedaría con el mechón entre los dedos y ella caería al suelo.
— ¡Expelliarmus! –gritó Lance y Lily salió volando, golpeándose contra las rocas antes de caer al suelo, sofocándose.
—Necesita tener su varita –informó Goyle.
—El profesor dijo que sólo Expelliarmus, nunca aclaró que sólo si estaba armada.
