Enamorados por Segunda Vez

(Falling In Love A Second Time)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya

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Capítulo 6: Una estufa caminante

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Sus cuerpos estaban pegajosos, calientes y sudorosos mientras colapsaban juntos. "Te amo," susurró ella mientras luchaba por recuperar el aliento.

"Estás segura?" preguntó él con toda seriedad, como si su respuesta fuera el comienzo o el fin de todo.

"Sí." Gimió ella mientras lo besaba apasionadamente.

Entonces él retiró el cabello de su hombro y hundió sus dientes en su cuello. Ella gritó de dolor, pero después de unos momentos el dolor subsidió y su cuerpo se envolvió en éxtasis. Ella podía sentirlo soportando su peso mientras hambrientamente bebía el exceso de sangre de su cuerpo. Luego la acostó gentilmente sobre la cama mientras tomaba su mano y la colocaba en su cuello aproximadamente en el mismo lugar que le mordió. "Tu turno," dijo él en una profunda y sexy voz.

Sin pensarlo dos veces ella hundió sus dientes en su cálida carne y bebió de su palpitante cuerpo. Podía escucharlo gemir suavemente mientras era apoderado por el mismo placer por el que había sido dominada un momento atrás. Una vez que su sangrado subsidió ella se separó de él y cerró sus ojos. Luego lo sintió descansar su cabeza sobre su pecho.

"Qué… pasó?" jadeó ella.

"Estamos unidos," dijo él con toda seriedad mientras levantaba su rostro hacia el suyo. "Estamos unidos por toda la eternidad… Y nada puede romper eso."

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Bulma salió de su sueño después de haberse dormido en su baño. Estaba jadeando fuertemente mientras todo su cuerpo estaba cubierto en sudor, y un dolor extrañamente familiar punzaba entre sus muslos. 'Se sintió tan real', pensó ella completamente sorprendida mientras movía su cabeza de un lado a otro incrédula. Aún podía sentir sus brazos envueltos alrededor de su tembloroso cuerpo, la fuerte esencia de pasión en la que los dos estaban bañados, y las poderosas palabras que dijo él; y aún, no podía verlo. Todo en el sueño estaba tan claro para ella, pero su rostro estaba muy brumoso para distinguirlo. 'Fue un sueño? Un recuerdo? Se sintió tan real, muy real. Y aún, por qué no podía verlo? Mi subconsciente está tratando de protegerme de algo?' pensó Bulma mientras cerraba sus ojos lentamente y dejaba a los recuerdos repetirse en su mente. 'Se sentía como mi otra mitad, como el vacío en mi alma que no ha sido llenado, pero cómo puede ser? De lo que me han dicho, no hay tal hombre en mi vida… nunca lo hubo…'

Un renovado sentido de devastación abrumó a la científica de cabello azul mientras no podía evitar sino recordarse de lo sola que estaba. Trece años después y todavía no había encontrado al hombre de sus sueños, un hombre que pudiera amarla por todo lo que era. Conteniendo las lágrimas que se formaran en sus ojos, Bulma salió de la ahora agua fría y tomó una toalla para secarse. Después de hacerlo agarró la larga bata de seda roja que colgaba en la puerta del baño y la envolvió ceñidamente alrededor de su cuerpo. Dejando su baño, decidió bajar por una taza caliente de té para calmar sus nervios.

Saliendo de su habitación, su cabeza iba gacha mientras trataba de dominar las desalentadoras realidades a las que había despertado. 'Aquí estoy, después de trece años, una madre soltera, sin amor, viviendo bajo un techo con un ex-asesino, y-' Los pensamientos de Bulma fueron interrumpidos de repente cuando su cuerpo convergió con el tema de su intriga.

La mano de Vegeta se detuvo en la espalda de Bulma para atraparla antes de que pudiera colapsar por el accidental impacto de sus cuerpos. "Debes ver más cuidadosamente por donde vas," susurró Vegeta observador, mientras soltaba de mala gana su agarre sobre ella tan pronto como recuperó su equilibrio. Podía sentir a través de la seda que nada además de la bata estaba escondiendo la perfección que era su cuerpo. Le tomó toda su fuerza controlar una reacción.

Bulma tragó cuando hizo contacto visual con el dueño de la voz que la había aconsejado. "Ah… lo siento," se disculpó ella, sintiéndose tonta de haber sido tan descuidada. Su espalda se enderezó cuando se dio cuenta de que sus intensos ojos se fijaban sobre su cuerpo. Sintiéndose cohibida de repente, apretó discretamente más su bata mientras ofrecía calmada su agradecimiento. "Supongo que debí haber prestado más atención de por dónde iba," ella colocó una apenada sonrisa en su rostro mientras encontraba difícil retener contacto visual con él; su mirada era muy intensa.

Vegeta se permitió una pequeña risa, disfrutaba su torpeza, la encontraba atractiva. "Parecías molesta cuando saliste de tu habitación, por qué?" Él se concentró en la razón de su falta de atención.

Bulma parpadeó cuando escuchó la evidente preocupación en su voz. Realmente le importaba a este hombre si estaba molesta? 'Tal vez ahora es un momento ideal para tener esa conversación que había estado contemplando,' decidió ella, antes de levantar dudosa su mirada para encontrar la suya; aún estaba intimidada por el hombre, principalmente porque no tenía idea de qué debería esperar de él, pero decidió continuar de todas formas. "He tenido algunas cosas en mi mente," admitió ella tranquilamente antes de atreverse a preguntar algo que nunca se hubiera imaginado preguntarle. "Tal vez, puedas ayudarme a salir de mi confusión."

Vegeta parpadeó, no podía creer que en realidad estuviera lista para hablar con él, mucho menos ahondar en temas personales con los que ella estaba tratando. 'Tal vez su vínculo no es tan inexistente como pensé. Debe saber que puede confiar en mí, pero tal vez no entiende por qué.' "Haré lo que pueda," aceptó él, antes de seguirla en silencio abajo y a la cocina. Tomó asiento en la mesa mientras esperaba a que ella se preparara una taza de té. "Me gusta miel en el mío."

"Perdón?" Bulma parpadeó. Ella volteó completamente confundida por su comentario.

"Dije, me gusta la miel en mi té," sonrió Vegeta. "No vas a sacarme información sin tanto como la cortesía de hacerme una taza de té, verdad?"

De repente Bulma sintió sus labios curvarse en una medio sonrisa. Este parecía más el Vegeta que recordaba. "En realidad, había intentado ser tan descortés," ella rió ligeramente antes de terminar con sus preparaciones y regresar a la mesa con dos tazas. Colocó una ante él y sonrió calmada. "Pero, supongo que podría hacer una excepción esta vez."

"Que magnánimo de ti," sonrió Vegeta mientras levantaba su taza y tomaba un rápido sorbo. Tan pronto como el líquido tocó su lengua, él frunció.

"Cuál es el problema?" preguntó Bulma con su falsa expresión de ingenua.

"Esto está frío," dijo él lo obvio, sonando extrañamente ofendido.

"Sí?" Ella quedó boquiabierta, completamente sorprendida en apariencia. "Debo haber olvidado hervir el agua. Lo siento tanto," sonrió ella. Comenzaba a sentirse más cómoda actuando así, como ella.

Vegeta decidió jugar su pequeño juego mientras una sonrisa de las suyas adornaba sus labios; con memoria o no, no iba a dejarla ganar. "Está bien," concedió él, "Sé que estás en medio de uno de esos ratos olvidadizos."

Los ojos de Bulma se fruncieron mientras trataba de ignorarlo, pero su atención sólo se perdió brevemente cuando volteó para ver a Vegeta enfocar una pequeña concentración de energía azul en la punta de su dedo índice. Él colocó su taza sobre el ki y observó impresionada cuando el líquido comenzó a hervir. Después de pocos segundos disolvió su ki y tomó un sorbo. "Mejor," sonrió él mientras miraba a su desconcertada compañía.

Bulma hizo un puchero silencioso, no gustándole que este hombre la hubiera superado. En su adolorido humor de perdedora, ella aplastó una sarcástica expresión en su rostro, mientras lo felicitaba, "oh, estoy terriblemente impresionada. Debes estar tan orgulloso de ser una estufa caminante."

Vegeta vociferó una corta, pero estruendosa risa, antes de que su compañía no pudiera evitar sino liberar una risa de las suyas. Parecía que el hielo había sido roto, y tal vez eso podría llevar a algo más. Observando con diversión, los examinantes ojos de Vegeta siguieron a Bulma mientras agarraba su propia taza de té y casi hipnóticamente sopló el humo de la taza. Luego, sumergiendo la punta de su lengua en el agua caliente, probando su temperatura, abrió su boca y lentamente tomó su primer sorbo. Cada movimiento que hacía era lento y delicado, en incluso la más sencillas de las tareas Vegeta podía recordar lo mucha mujer que era su esposa. Por un momento se preguntó cómo el destino podría haber sido tan generoso para colocar semejante angel sobre él.

Le había tomado notar que estaba siendo observada tan cuidadosamente. Había intentado no dejar que la molestara al principio, pero la forma en que la miraba, era tan anhelante, tan necesitada; no pudo evitar sino pensar lo que estaba escondiendo de ella. "Vegeta," preguntó ella cuando el silencio y la curiosidad se habían vuelto demasiado para ella. "Puedo preguntarte algo?"

"Eso es por qué estamos aquí, o no?" preguntó él rápidamente mientras salía de su trance. Mentalmente se castigó por mirarla tonta y evidentemente.

Bulma asintió antes de hacerle su primera pregunta. "Tengo que decir que estoy un poco," ella pausó para encontrar la palabra correcta, lo último que necesitaba era ofenderlo y perder su oportunidad de tener sus preguntas respondidas, "confundida de por qué todavía vivirías aquí? Eres un hombre adulto. No quieres ir a comenzar una familia o al menos experimentar el amor de una mujer?"

'Pero ya lo tengo,' Vegeta frunció, si sólo recordara que ella era su razón para quedarse aquí, su razón para todo. "Yo no soy un hombre de 'familia'," técnicamente Vegeta le dijo la verdad, "No tengo necesidad o deseo de buscar 'amor' y familia. Tengo todo lo que necesito aquí."

La ceja de Bulma se frunció ligeramente ante su respuesta, no pudo evitar sino sorprenderse, "Hubiera pensado que un hombre con un ego tan grande como el tuyo querría todo un clan de pequeños Vegetas que pudieran ir a hacer estragos en el universo después de que estuvieras muerto."

"Eso no es divertido, mujer," Vegeta gruñó ante su valoración. "Eso es todo lo que deseabas preguntarme?"

"Sí," dijo Bulma con un suspiro antes de corregirse, "Digo, no - o, no sé si puedas responder la pregunta que más me plaga."

"Pruébame," ofreció Vegeta simplemente. No había ser en el universo que él conociera mejor que su mujer. Si algo estaba molestándola, estaba seguro que podría poner a descansar la ansiedad que tuviera.

Bulma trazó su dedo del medio alrededor del borde de su taza pocas veces antes de atreverse a preguntar lo que había querido saber. "Conociste al padre de Trunks?" Preguntó ella tan tranquilamente que si Vegeta no hubiera sido Saiyajín hubiera perdido completamente la pregunta. "Tengo la clara impresión de que preguntar sobre él es alguna especie de tabú, pero, no puedo evitar sino pensar…" sus ideas murieron, su angustia en la situación era demasiado evidente.

La mano de Vegeta se levantó hacia su pecho cuando sintió su anhelante y completo deseo, que ella parecía incapaz de comprender, pulsando por sus venas. Quería tan desesperadamente decirle la verdad, revelar sus sentimientos por ella, y sus sentimientos por él que no podía recordar. Pero se contuvo. Por mucho que quisiera que fuera consciente de su conexión, no podía hacerlo al precio de su salud. Se rehusó a amenazar su recuperación en cualquier forma. "Deseo poder ayudarte," admitió él honesto, "pero el tema que traes no es uno del que pudiera hablar justamente." No era una declaración completamente incierta, cómo podría poner en palabras la intensidad que existe entre ellos?

"Entiendo," Bulma aceptó su enigmática respuesta como una admisión de que no conocía al padre de Trunks lo suficiente para comentar del hombre. No estaba sorprendida; realmente no podía ver a Vegeta como el tipo social que se tomara el tiempo para conocer gente. Parecía que su diálogo no sería tan productivo como había esperado. "Bueno, gracias por al menos escuchar," dijo ella antes de levantarse de su silla, preparándose claramente para salir de la cocina, "No te molestaré más."

"No eres una molestia," Vegeta se levantó de su asiento, alcanzando descuidadamente para detenerla. Odiaba la idea de ella dejándolo, aún si sólo fuera para regresar a su habitación. Había estado alejada de él por tanto tiempo, sólo necesitaba más tiempo con ella. Sus manos envolvieron su brazo deteniendo su salida, pero pareció hacer aún más cuando volteó hacia él con una vacía expresión en su rostro.

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Él tomó a Bulma por el brazo para mantenerla en posición mientras retrocedía un paso. Con su clásica sonrisa llevó la esfera de energía a centímetros de su pecho.

Un largo trago aclaró la garganta de Bulma mientras lentamente movía sus ojos de los suyos hacia la brillante esfera de ki, y luego regresó a sus ojos. "Hazlo," dijo ella en un tono casi desafiante.

Vegeta apretó sus dientes. "Dudas de quién soy, mujer! He matado muchas naciones por mucho menos de lo que me has dicho. Honestamente crees que no seguiré!"

Los ojos de Bulma se fruncieron mientras lo observaba de cerca. "Me atengo a lo que dije," discutió ella fuertemente mientras continuaba mirándolo a los ojos.

Vegeta liberó un enfurecido gruñido. "Verdaderamente eres una mujer idiota! Crees que por la tonta hospitalidad de tu familia perdonaré todas sus vidas! En verdad crees que estoy dispuesto y me permitiré ser insultado en tan ofensiva manera y no hacer nada en respuesta? No eres nada para mí, mujer! Tu familia, tus amigos! Los mataré a todos una vez---"

"AAAAHAHHHHAAAAA!"

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"Aha!" gimió Bulma mientras retiraba su brazo; retrocedió unos pasos de Vegeta, de repente temiendo por su vida. Levantando su mano para cubrir su pecho, sintió de repente como si sufriera un atentado a su vida. "Trataste de matarme una segunda vez,"susurró ella mientras continuaba alejándose de él hasta que su espalda golpeó el mesón.

Vegeta movió su cabeza, completamente confundido. Un minuto parecían estar más cómodos con el otro, al próximo estaba sintiendo completo temor pulsando por sus venas. "De qué estás hablando? No estoy tratando de matarte."

"No, tú… me disparaste… con tu ki… yo… puedo recordarlo!" Objetó Bulma, todavía temblando del intenso recuerdo.

La mente de Vegeta corrió para intentar concluir a lo que se estaba refiriendo. Rápidamente recordó el evento. 'De todas las cosas que podrías haber recordado, mujer,' pensó amargamente antes de intentar aliviar la situación. "Eso fue hace mucho tiempo, un año o dos después del último recuerdo que tienes. Fui un tonto entonces; te lo juro, no soy más así."

Bulma sintió algo de seguridad con sus palabras. Parecía lógica, su explicación, pero eso aún no hacía más fácil de manejar el recuerdo. "Bien, eres un hombre cambiado, lo entiendo," ella trató de verse menos intimidada; falló miserablemente. Quería alejarse de él; diría cualquier cosa que tuviera que decir, para dirigir su escape. "Quiero ir a la cama." Ella miró la puerta e hizo su rápido escape sin esperar por la respuesta de su contraparte.

Tan pronto como ella se fue, Vegeta tomó su taza descuidadamente y la lanzó por la habitación, enfurecido por este acontecimiento. La ironía por supuesto no fue perdida para él, de cómo su pasado estaba regresando a patearlo justo en su trasero. Sin embargo eso no evitó su rabia. Debería haber visto la recuperación de un recuerdo como una mejoría, pero parecía que cualquier compostura que había ganado alrededor suyo ahora se había ido.

'Maldición!' pensó él antes de agarrar frustrado una toallita para limpiar el desastre que había hecho. Lo último que necesitaba era a Bulma despertando a la mañana siguiente, con los pies descalzos y entrando a la cocina, cortándose con los vidrios rotos. Ella ya lo odiaba mucho para su gusto; no iba a exacerbar más una ya devastadora situación.

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Continuará…

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Nota de la autora: Ah, y justo cuando pensaban que estaban progresando… Y, qué viene en el siguiente capítulo? Bueno, Bulma todavía está preocupada en averiguar sobre el padre de Trunks. A quién irá por la verdad? Bueno, puedo decirles esto, a Vegeta no le va a gustar! El próximo capítulo dentro de poco…