N/A Heee! Después de décadas, por fin aquí está el capítulo 6! Espero, en verdad, les guste. Sino aviéntenme piedras U-U. Nos vemos abajo!

XIMEN-ALEGracias por tu comentario ^^ me hiciste muy feliz.

Kristall BlauwJajaja, no te preocupes, quiero empezar con esto para que te alegres: no tengo planeado poner a los hermanitos hermosos Elric en una pelea, es decir, no habrá golpes, ni groserías, ni patadas ni… todo lo malo ¬¬.

Yo también estoy en esa rebeldía xD, te comprendo, pero no te dejes absorber por ella, debes encontrar algo que hacer de provecho, disfrutar de las actividades y no te quedes en casa, en tu cama exactamente -w- (creo que me estoy proyectando)

Jajaja, tampoco me gustan las telenovelas mexicanas, siempre son de amor. No es que no me guste el romance pero abusan! La última que vi fue Teresa pero el final lo odié… en fin, mejor no te aburro con mis comentarios. Espero te guste el capítulo. Nos vemos!

YurenyJejeje, aquí la continuación ^^ espero sea de tu agrado. Gracias por el comentario.

noaookami96Lo siento, traté de tener piedad xD, sé que tardé mucho pero aquí está!

Oyuky ChanAmiga! Esta vez creo que tardé más xP. Ah! Pero es que la inspiración no llegaba. Solo espero que te esté gustando tu fic, amiga, es con mucho cariño… y espera a leer el final xD, prometo que quedará perfecto… o eso espero ¬¬. Mejor no digo nada, luego no cumplo mis promesas.

Besos y abrazos Oyuky!

anfernarusakuGracias por el comentario, espero te guste este nuevo episodio!


Harina

Encontró el lugar fácilmente. Aún cargaba consigo la pistola en caso de que llegase a ocuparla. En esa ocasión no tenía miedo de matar personas… no cuando la vida de Winry corría riesgo. Recordó las palabras de aquel gordo. ¿Sería cierto? ¿La habrán vendido? ¿La habrán violado? Cerró sus puños con fuerza y miró el edificio con odio.

-Pronto iré por ti Winry… espérame… todo esto acabará.

Entró al lugar. Se encontró con un hombre en las escaleras, este lo miró de arriba hacia abajo y luego lo detuvo.

-¿Quién eres y qué haces aquí?

-Soy un cliente –exclamó el rubio doliéndole sus propias palabras.

-¿Tú un cliente? Eres sólo un niño.

-No soy un niño, idiota. Pagué mucho por venir.

-¿A quién le pagaste?

-A Clark Merrick.

-Clark ya no negocia con nosotros.

-¿Hace cuánto se fue?

-Un día exacto.

-Él me dijo que viniera a este lugar, ¿no esperaras que me largue sin siquiera ir por lo que pague?

-Por favor, se nota que ni tienes experiencia.

-No es necesario si vienes con una dosis específica de droga. Con eso me basta para entregarme a los brazos de Morfeo –el rubio actuaba bien, pero sus comentarios le dolían el alma. ¿Cuántos depravados habrán dicho lo mismo? Él contribuía a que ese negocio ilegal y oscuro continuara -¿puedo saber a dónde fue Clark?

-Dejó el lugar por una mejor oferta –mencionó el hombre mientras se encogía en hombros. Al parecer le cayó bien el enano.

-Quiero preguntarte algo. Pienso divertirme esta noche pero con una chica en específico. Clark me prometió a ella –comentó al tiempo que le enseñaba la fotografía de Winry. El hombre rió un poco.

-Entonces debiste pagar millones porque esa chica vale mucho.

-Lo sé… la quiero.

-Clark se la llevó consigo. Alguien le ofreció una mejor oferta. La mujer era virgen, yo también daría billones por penetrarla –Ed sintió irá en su pecho. Cerró los puños con fuerza pero mantuvo su rostro intacto.

-¿Puedes decirme a dónde fue Clark?

-Eso es imposible. Tenemos ciertas reglas.

-Oye, vamos… pagué mucho para follarme a esa chica, merezco saber al menos en donde está el bastardo que me engaño.

-… Te lo diré solo porque me caíste bien y también porque ese idiota merece un buen golpe.

-Se lo daré con gusto.

El hombre sonrió.

-Te escribiré la dirección, dudo que logres recordarla ya que parece que no eres de aquí; además si estás drogado… no quiero ni saber en dónde acabarás.

-Sé soportar grandes dosis –recibió el papel con gusto –por cierto… no soy un cliente.

El hombre lo miró con seriedad.

-Vine por ella porque es mi amiga… y no dejaré que nadie hable de ella de esa manera –y con eso golpeó con fuerza al hombre dejándolo inconsciente –gracias por el dato, estúpido depravado.

Rápidamente se dirigió a aquella dirección. Entró al lugar con el arma cargada y apuntando a dirección donde estuvieran sus ojos. Recorrió el lugar por completo, abriendo puertas y puertas, pero sin hallar a Winry o a ese tal Clark. De repente sus ojos se enfocaron en un rincón de una habitación. Ahí descansaba un cuerpo. Se acercó con cierto temor, no podía evitarlo y, al estar lo suficientemente cerca, pudo notar que aquella persona ya estaba muerta.

Se agachó a su lado sin bajar la guardia. Fue asesinado, tenía un agujero en la frente. Tomó su billetera y leyó su credencial.

-Clark Merrick –lo nombró con un hilo de voz. Cerró sus puños y comenzó a temblar. Su única pista estaba muerta. Dios, ¿por qué era tan difícil? Miró al hombre nuevamente y lo golpeó en el rostro. Al menos que en el infierno sintiera un puñetazo por haberle hecho eso a Winry.

Escuchó algunas voces. Se puso de pie y se escondió detrás de la puerta junto con su arma, lista para usarse. Escuchó la conversación.

-¿Ya lo mataron? –cuestionó un hombre, al parecer el jefe.

-Si, señor.

-Bien… ¿y la chica?

Ed apretó sus dientes. De seguro hablaban de Winry.

-Ya está con nosotros, desde hace un día.

El hombre rió un poco.

-Estúpido Merrick, cayó en la trampa. Miren cómo hasta con dinero baila el perro –nuevamente rió –Me muero por hacer mía a esa rubiecita.

Dicho eso se alejaron. Ed lo siguió de cerca y con sigilo. Los vio subirse a una camioneta y con rapidez se aprendió la placa. Pronto los encontraría.

Pasando los minutos y conforme la luna mostraba mayor brillo, logró llegar a una casa enorme.

Ahí, al menos esperaba que así fuera, estaba Winry.


-¡¿Qué? ¿Cómo que no está Havoc? ¿Buscaste bien?

-Lo siento jefe. Fui a su departamento y no estaba. Él dejó la puerta abierta, suerte que nadie había entrado a robar.

-¿Qué descubriste?

-Encontré algo desordenado el lugar.

-¿Una pelea?

-No… más bien parecía que, con desesperación, lanzó y lanzó objetos al aire. Me dirigí a su cuarto y no encontré su maleta.

-Rayos –musitó Roy, ahora entendía todo. ¿Por qué fue tan idiota como para no prever eso? ¡El niño había ido a Xing! -¡Teniente Havoc busque el teléfono que nos proporcionó el emperador de Xing! ¡Ahora!

-¡Si señor!

-¡Riza consígueme unos boletos para viajar esta noche a Xing!

-Roy no seas impertinente, piensa bien las cosas.

-¡No voy a pensar nada! ¡Edward se largó a Xing y apenas nos damos cuenta!

-¡Debe estar con Alphonse! –exclamó la rubia con rapidez. Roy se tranquilizó –Si es así, entonces no hay de qué preocuparse.

-No importa Riza. Apoyaré a Acero. Iré a Xing esta noche.

-… Entonces serán dos boletos señor porque pienso acompañarlo.

-¿Qué? No. Tú debes quedarte.

-No puedes obligarme Roy.

El pelinegro silenció.

-Señor, hemos contactado con Alphonse. En la línea 1.

-Entendido –tomó el teléfono -¿Alphonse?

-Si, soy yo ¿Qué ocurre coronel?

-… Ya no soy coronel.

-¡A lo que estás Roy! –gritó Riza. El nombrado sudó frío.

-¿Dónde está Edward?

-¿Q-Qué?... ¿No… no está allá?

Roy tragó saliva.

-¿No está en Xing?

-Co-coronel…

-Escucha Al, lo lamento, Ed escuchó todo. Estoy seguro que está en Xing.

-Señor Roy… ahorita estoy en Xing, en especifico en la mansión de Ling –su voz sonaba asustada y preocupada –y mi hermano no está aquí.

Roy peinó su cabello, demostrando su estrés. Genial, ahora Ed había desaparecido. Se sentía tan culpable. Todo por ser Fuhrer ¡maldita sea!

-Yo sé donde está –escuchó a alguien familiar detrás de la línea.

Alphonse miró al incognito. Era el emperador junto con Ran Fan. Ambos agarrados de la mano (Qué tierno!)

-¿Dónde? –casi grita Alphonse. Empezó a llorar.

Ling suspiro.

-Primero déjame comentarle al coronel. Luego te explicaré a ti.

Alphonse le entregó el auricular.

-¿Señor Roy Mustang? Habla Ling Yao.

-Hola emperador. Creo que escuché mal, ¿acaso tú…?

-Sí. Edward vino esta mañana.

Roy suspiro aliviado. Alphonse también se tranquilizó pero entonces ¿dónde estaba?

-¿Puedo hablar con él?

-Lo siento Roy, pero él ahora no esta aquí.

-¿En dónde está?

-… Supongo que lo sabe.

-… ¿Qué horas son allá?

-Eso es lo que más me preocupa. Aún no llega y son más de las dos de la madrugada.

-¡¿Tan tarde y no ha llegado?

-Le pido que se calme. Ya mandé a la policía a buscarlo. Ran Fan también ayudará.

Acarició su sien. Estaba desesperado. ¿Por qué ese enano hacía las cosas más complicadas?

-Entiendo, te lo encargo. Yo también iré a Xing. Hoy en la noche tomaré el tren.

-Como guste, lo estaremos esperando.

El pelinegro le entregó el teléfono a Alphonse. Este se acercó con duda.

-Coronel…

-Perdóname Alphonse… yo no…

-No se preocupe. Fue mi culpa, nunca debí engañar a mi hermano. Tenía derecho a saberlo… ahora no sé como lo veré a los ojos –Al dejó salir más lágrimas –Coronel, estoy preocupado.

-Ya verás que lo encontraremos, igual que su amiga Winry, yo también me encargaré de eso… escucha, Al, hoy iremos a la estación de tren. Llegaremos a Xing más o menos en dos días.

Alphonse se alegró, al menos, se sintió más aliviado.

-Gracias coronel –dijo. Estaba a punto de colgar cuando escuchó la voz de Roy decirle:

-Y Alphonse… soy Fuhrer.


No sabía cómo le había hecho, pero había saltado la gran barda y ahora se encontraba caminando hacia la entrada de la mansión. Buscó con la mirada algún acceso que le permitiera entrar, pero nada… dio la vuelta ¡Bingo! Una ventana.

Con cuidado de no hacer ruido o de lastimarse se subió a una enredadera para comenzar a escalar y seguido entró a la ventana. Estaba en un cuarto algo oscuro. Lucía elegante pero estaba vacío. Se acercó a la puerta y la abrió con cautela. Había un pasillo alfombrado que unía varias recámaras. Tenía que buscar en cada una de ellas. Demonios, no tenía tiempo, ¡tenía que hallarla ya!

Abrió la primera. Había una mujer acostada en una cama, lucía completamente drogada… pero no era Winry. Después de encontrar a la rubia se prometió que golpearía a todos los depravados conspiradores de ese delito y que después de eso rescataría a todas esas pobres mujeres.

Fue a un segundo cuarto… nada.

Fue a un tercero… vacío.

¿El cuarto?... maldición…

Fue a la puerta que estaba enfrente…

Sus ojos no podían creerlo, se dilataron inmediatamente. Comenzó a temblar mientras que su piel se tornaba pálida. Sintió un frío espectral que congeló sus labios y al parecer también sus músculos y nervios.

-Winry… -la nombró con dolor.

Su amiga, su amada… el amor de su vida estaba en esa cama completamente drogada. Vestía un camisón blanco que le llegaba hasta su muslo. Probablemente estaba desnuda. Su corazón se dobló y se cayó hacía su estómago. La rubia ladeó un poco la cabeza. La presencia de luz proveniente del pasillo le estaba molestando, pero, no del todo consciente, pudo distinguir la sombra que la observaba con tanto dolor.

-Ed –susurró la rubia y volvió a cerrar sus ojos.

Edward casi pierde el equilibrio de la impresión hasta que…

-No te muevas…


N/A Wii, ya la encontró!

Pero Winry está drogada, malditos pervertidos estos ¬¬ y lo peor es que ya vieron a Ed… esperemos no le hagan nada.

Lamento mucho la tardanza, solo espero logren perdonarme con este capítulo. Prometo que en el próximo no tardaré tanto, pero es que ya viene la parte buena del Lemon y, ciertamente, no sé cómo escribirla. Debe ser especial, súper especial, debe contener escenas románticas y apasionantes y… ah! Realmente espero que Dios me ilumine ^^

El capítulo se llama Harina porque, en cierta forma, la harina se te puede escapar de las manos, es también confusa, puedes crear una neblina con ella; jajaja, estoy inventando. En sí a Edward le pasó eso, parecía que se estaba perdiendo en el odio, ¿cuándo imaginaron a Ed apuntando el arma a alguien más? igual y no tiene mucha relación, era el único ingrediente que quedaba ¬¬

Les mando un besote y prometo no tardar tanto, pero por favor ténganme paciencia.

Atte: carlac94