Capitulo 6
"¿Cómo amaneciste hoy?"
Tony observo desde su cama a Pepper, mientras entraba en la habitación con una taza en sus manos.
"Un poco mejor. Solo te diré que por el bienestar de Maria, espero poder levantarme en la fiesta de año nuevo."
"¿Bienestar? Tú no buscas el bienestar de nadie."
"Claro que sí, el que sigas viva es prueba de ello."
Después de recuperar sus fuerzas y de dejar pasar algunos días; Maria fue a la torre para revisar unos asuntos con Pepper. En cuanto Tony y ella se toparon sin la vigilancia de Pepper, comenzaron a pelear por lo sucedido con el chocolate y en unos cuantos minutos Maria ya había doblado su brazo y azotado su espalda contra el piso duro de madera.
"Bueno, eso lo aprecio mucho; pero tu oíste a Bruce, si hubiera dejado de respirar unos segundos más, sus células cerebrales hubieran sufrido un daño severo y permanente."
"Nah! No creo que se puedan dañar más; además debes admitirlo, verla morir hubiera sido divertido."
Pepper rió un poco y se sentó a su lado. "A propósito, te traje esto."
Tony tomo la taza y dio un sorbo. "Claro, chocolate. Tú si que tienes buen sentido del humor."
"Aprendí del experto."
Tony sonrió y comenzó a beber más de su chocolate.
"Bueno ya que estamos hablando de ella… estuve pensando ¿sabes? "
"Eres inteligente y humana, no me sorprende que pienses."
"Si, pero, pues se me ocurrió que tal vez…no sé. Estuve haciendo las invitaciones de la fiesta y se me ocurrió que tal vez podríamos invitar a…"
"¡Ni se te ocurra siquiera mencionar su nombre! ¡La próxima vez que la vea solo será para hacerla pagar por todo!"
"¡Por Dios Tony! ¿Podrías dejar de ser así? Solo es una invitación, no te estoy pidiendo que te hagas su mejor amigo. Solo que me dejes invitarla."
"No, no puedes. Fury dejo muy claro eso de no relacionarse demasiado con sus agentes, y antes de que objetes la pelirroja y Legolas son parte del equipo."
"Por favor…piensa en Steve, siempre está con ella, se sentirá solo si no va."
"¿En serio crees que a ella le interesa? Es la persona más fría que he visto en mi vida, y él es un completo idiota, tanto que no se da cuenta de ello. Y eso de que siempre están juntos… Nunca los he visto caminando juntos o comiendo juntos. ¿Qué sabes tú que yo no?"
"Tú sabes que si supiera algo de ellos, y te contara, Maria me mataría. Además yo soy prudente y no digo las cosas solo porque si. Es estúpido e inconsciente. Eso es lo que tú no entiendes."
"Bueno tu tampoco entiendes que lo estúpido e inconsciente seria invitarla a la fiesta."
"No preguntaré porque es estúpido… ¿Pero me dirías porque es inconsciente?"
"Porque me odia. ¡¿Qué no es obvio?! ¡Me mataría!"
"Para empezar, siempre haces algo que la provoca, y la mayoría de las veces te lo mereces. No es que apruebe sus métodos, pero en ocasiones no sé ni cómo te soporto yo. En segundo ¿Qué daño me haría que murieras? Solo me quedo con la compañía. Estaría en buenas manos."
Tony se quedo con la boca abierta mirándola fijamente. "Entonces… dejare escrito en mi testamento que si muero por causas desconocidas te tengan a ti como principal sospechosa."
Pepper sonrió y se acerco a Tony. "Por favor…"
Como odiaba que hiciera eso. Ponía esa cara de ojos tiernos y hacia su tono de voz más suave. Era como una niña pequeña, y podía lograr maravillas con esa cara (a excepción de la ocasión en que solamente obtuvo el 12% de la torre)
"No me pongas esa cara, te conozco lo suficiente como para saber qué quieres manipularme. Pero esta vez no caeré."
"De acuerdo." En un cambio drástico de actitud, Pepper puso su mirada seria y se levanto de la cama dirigiéndose a la puerta.
"¿Sabes? No tengo porque pedirte permiso para invitarla. Los vengadores son tus invitados, pero ella y Jane son mis invitadas y puesto que soy la directora y es mío el 12% de la torre, creo que tengo derecho a invitarlas. La verdad no venía a pedirte permiso, venía a avisarte lo que haría para que no te desmayaras ese día que te enteraras. Pero ahora menos me importa tu opinión."
"¡No dejare que lo hagas!"
"¿Ah sí? ¿Y cómo piensa detenerme señor Stark? Sabes que no puedes usar la armadura."
"Olvidas algo: soy Tony Stark. No necesito de unas piezas de metal para levantarme y quitarte esa invitación. Solo me levantare y… ¡OUCH!" Tony trato de incorporarse, pero lo único que logró fue retorcerse aun más la espalda.
"¿En serio quieres ir a esa fiesta? Entonces será mejor que te quedes allí. Descansa cariño."
Pepper comenzó a reír mientras dejaba detrás de la puerta a un Tony Stark cruzado de brazos, literal y metafóricamente hablando.
Maria se encontraba tranquilamente haciendo papeleo en su escritorio… en realidad no estaba nada tranquila, ya llevaba 3 noches y 4 días trabajando en un reporte que debía entregar en la primer semana de enero al consejo explicando todos los daños ocurridos en la batalla contra los chitauri, número de fallecidos, reembolsos a las empresas, reportes presentados a la ONU y otras instituciones, estadísticas, probabilidades de otro ataque y una opinión concisa y objetiva sobre los vengadores… eso era demasiado complicado de hacer; claro que podía criticarlos y dar su verdadera opinión sobre ellos. Pero aun así era difícil decir que el hombre que la había apoyado cuando lo necesito, era un peligro para la humanidad.
Su escritorio no estaba nada ordenado, había como 4 vasitos de café vacios en su escritorio, copias de facturas, tratados, reportes y otros papeles que había que escanear para tenerlos de manera digital (afortunadamente había demasiados novatos para hacer ese trabajo), tenía unas enormes ojeras alrededor de su ojos, su cabello estaba un poco desacomodado a causa de las veces que se había estrujado la cabeza por su desesperación y no tenía ganas de recibir a nadie.
Claro que pudo haber hecho este trabajo hace algunos meses, pero no… había decidido dejarlo al último, por alguna extraña razón siempre lo hacía. De todos modos no tenía nada que hacer, así que se dedicaba a trabajar todas las mañanas y todas las noches, no tenía una familia que le recriminara el no haber estado en navidad y que tampoco pensara celebrar año nuevo. Era mejor así, sin depender de nadie. "No soy egoísta. Simplemente me ahorro el quedar bien con todos los demás. Nadie depende de ti, tú no dependes de nadie… es solitario pero tranquilo."
Si el tío Gary la pudiera escuchar la hubiera regañado y obligado a celebrar año nuevo con sus primos, que por lo poco que había escuchado, actualmente eran un desastre como seres humanos. Ella era mejor: salvaba al mundo, ayudaba a proteger a las personas, tenía un buen sueldo (pero no lo demasiado para apostar con Stark), un buen puesto, y tenía todo lo que quería… sin familia, amigos, dedicada siempre al trabajo, viendo morir gente. Claro, tenía todo lo que deseaba; ese era su consuelo cuando hacia trabajos como el que hacia ahora.
Un pequeño golpe en la puerta atrajo su atención. "Adelante"
La puerta se abrió y Steve se asomo cautelosamente detrás de ella.
"Demonios. ¿Por qué ahora? ¿Porqué siempre aparece cuando no estoy de buen humor?"
"¿Estas ocupada?"
"¿En serio no ve tu cara de cansancio y todos estos malditos papeles?"
Maria le señalo con sus manos los montones de documentos que se encontraban enfrente de ella como si fuera lo más obvio del mundo.
"Ya veo, volveré cuando puedas."
"No, espera…" "¿En serio lo acabas de detener?"
"Dime que necesitas."
Steve entro y cerró la puerta. "No es nada importante comparado con lo que debes estar haciendo."
"¿Sabes? La mayoría de la gente por aquí ni se atreve a tocar la puerta cuando me ven con esta cara, sobre todo si es poco importante. Pero tú si te atreviste así que debe ser importante."
"No sabía sobre esa regla, ahora entiendo porque todos me miraban con miedo cuando caminaba hacia acá."
"Que gracioso." Le contesto con una mirada seria.
"¿Entonces porque no ríe? Como me gustaría preguntarle…pero tal vez no es buen momento."
"Bueno en realidad venia a…"
"Si me vienes a regañar y dar un sermón por lo de Stark, se lo merecía. Y tú lo sabes, el idiota casi me mata y no puedo creer que lo hallara divertido."
"Tranquila, no venia por eso. Yo hubiera hecho lo mismo si me hubiera tratado de asesinar."
"No lo creo. Tú le hubieras dado un sermón sobre el porqué no se debían jugar ese tipo de 'bromas' y le hubieras hecho prometer no volver a hacerlo."
A Steve le causo gracias como hablaba con una sonrisa sarcástica y hacia énfasis en las comillas con sus manos. Al ver que estaba un poco más relajada, tomó asiento en la silla enfrente de su escritorio.
"Tal vez tienes razón. Pero no venía a eso."
"Entonces ¿a que venias?" Maria volvió a concentrar su vista en su tablet y los papeles que estaba sellando. Le sorprendía que ella pudiera hacer varias cosas a la vez sin inmutarse.
"Bueno...este… veras…"
Ahora tartamudeaba…eso era mala señal. Normalmente hacia esto cuando no estaba seguro de si lo que diría le haría gracia a Maria. Ella sentía que cuando tartamudeaba le pediría algo de lo que se arrepentiría toda la vida. Como esa vez en que le pidió que Tony los acompañara en el jet y casi lo estrella. En su defensa dijo que nunca menciono ser buen piloto. O bien como hace poco tiempo; Steve fue el que le dijo que aceptara esa taza por parte de Stark y acabo con su cara y garganta hinchada. Definitivamente esos dos le hacían la vida imposible. Aunque reconocía que Steve no lo hacia conscientemente, simplemente trataba de ayudarla y nunca le salían las cosas como él quería. El resto del equipo si la molestaba con intención.
"No le des más vueltas y ve al grano." Maria ni se molesto en verlo a los ojos. Con su voz fría basto para hacer que hablara más fluido.
"Pepper me pidió que me diera esto." Steve saco de su chaqueta negra un sobre dentro de un empaque de plástico con cierta cautela.
"¿Qué es esto?"
"Descúbrelo por ti misma."
Maria saco la invitación del sobre. Era para el baile de fin de año que hacia Stark a beneficio de no sé qué hospital o fundación. Para ella, solo lo hacía para congraciarse con sus rivales empresariales. Aunque también opinaba que este tipo de fiestas las hacía para tener un motivo para embriagarse.
Steve observo como su vista leía rápidamente la invitación. Supo que había llegado al precio cuando observo que sus ojos se abrían y sus manos estrujaban el papel. En serio tenía una cara de angustia demasiado graciosa. Afortunadamente supo controlar su risa.
"¡¿EN SERIO CREE QUE YO VOY A PAGAR ESTO?!"
"No, ignora esa parte. Pepper me dio que había olvidado quitar eso de nuestras invitaciones. Nosotros vamos gratis." Steve le retiro la invitación de la mano antes de que la rompiera y se la aventara en la cara.
"¿Nosotros?"
"Sí, todos van a ir. A excepción de Fury."
"¿En serio? ¿Y qué empresa van a representar? ¿Shield o Los Vengadores SA de CV?"
"Que buen humor tienes hoy."
"Creo que debí haber venido más tarde."
"No iré."
"¿Por qué?"
"No tengo tiempo. Además no tengo que ponerme para esa clase de tonterías."
"Estoy seguro que con cualquier cosa te veras hermosa."
"Claro, Steve siempre tan caballeroso…Idiota, deja de mirarlo de esa manera." Al ver que comenzaba a suavizar su mirada, Maria bajo la cabeza hacia su tablet mientras sus mejillas se ponían rojas. Steve no pudo evitar sonreír al notarlo.
"Esa no es suficiente razón para ir. Haz un mejor intento para convencerme."
"Creo que no se me ocurre nada. Y a mí me parece una buena razón."
"No soy el tipo de personas que van a este tipo de eventos y tienen la facilidad de socializar con los demás."
"¿Y crees que yo sí? A mí también me cuesta trabajo relacionarme con este nuevo mundo."
"Si. Pero tú eres más amable, y no estás predispuesto a lo que pasa."
"Es por eso que tienes que ir. Yo te ayudo a que no tengas prejuicios de la gente y tú me ayudas a no pensar bien de todos. Será divertido, podremos criticar a todos desde lejos."
Maria sonrió sinceramente. Este tipo sabía como convencer, además de que ponía una mirada que te obligaba a hacerle caso. Esos malditos ojos la estaban suavizando. Y demasiado.
"La verdad no lo sé. Tu propuesta parece muy tentadora."
"Lo es."
De pronto una duda el asalto. Estaba poniendo demasiado esfuerzo en convencerla. Bueno, eso no era tan raro. Lo raro que solo lo hacía cuando se trataba de algo profesional. En lo personal nunca trataba de hacer que coincidiera con sus ideas.
"¿En serio quieres que vaya?"
Steve noto su mirada sospechosa. "Si no quieres, está bien."
"Si o no. Y porque."
"¿Por qué quieres saber? Quiero que te integres al equipo."
"Pues vete haciendo a la idea de que nunca lo hare."
"Bueno, no es por eso."
Maria lo miro penetrantemente. En verdad era buena con esto de los interrogatorios.
"Voy a estar solo si no vas. Todos tienen pareja."
"¿Por qué no te quedas con Banner? No creo que vaya con alguien."
"Te equivocas. Según Tony, Jane le presentara a una supuesta amiga suya… una Darcy, o algo parecido."
"Bueno, entonces si Tony esta tan al pendiente de ese tipo de cosas ¿Por qué no te presenta a ti una persona?"
"Ya lo intento…"
"¿Y bien?"
"Creo que ya es tiempo de ser sincero."
"No quise, le dije que solo iría con una persona en el mundo…" Steve sintió como se le revolvía el estomago al solo pensar en lo que le estaba diciendo.
"¿Qué persona?" Maria no quería preguntar porque temía conocer la respuesta. Pero algo dentro de ella le pedía saber si era ella, era un anhelo que no era capaz de admitir.
"Tú."
Maria levanto la mirada totalmente asustada mientras sentía como si estuviera descendiendo desde una gran altura. Y él no estaba tan tranquilo que digamos. Tenía la cara completamente roja y sus ojos se veían llenos de vergüenza. Tal vez era miedo de que ella lo rechazara.
Después de mirarse mutuamente por lo que pareció una eternidad, Maria parpadeo y recobro el aliento.
"Yo creo que…"
El teléfono en su escritorio irrumpió en el silencio de la habitación, tanto que incluso sobresalto a ambos.
"¿En serio? ¿Alguien tenía que llamar justo ahora? Soy capaz de matar al idiota que se atrevió a interrumpir esto."
"Contesta, no hay problema."
Inmediatamente tomo el teléfono y contesto visiblemente fastidiada.
"¿Maria? Soy yo, Tony."
"Claro, el único idiota que tiene la suerte de llamar en este tipo de momentos. Me sorprende que me sorprenda…"
"¿Qué quieres?" Eso basto para que Steve supiera que el que llamaba era Tony Stark.
"Bueno, estas más amable que de costumbre, no me estas insultando."
"No tengo todo el tiempo."
"De acuerdo, solo hablaba para decirte que tal vez te llegue un sobre misterioso y que no va dirigido para ti. En realidad era para otra Maria Hill que trabaja en Shield. Tal vez no la conozcas, es nueva."
Maria sonrió. "Gracias por la advertencia, pero ya lo abrí."
"¿Ah sí?..."
"Si. Déjame aclararte un par de cosas: Primero, Steve me la entrego personalmente y soy la única Maria Hill que conoce; segundo, si hubiera sido para otra persona, Pepper le hubiera dicho quien era; y tercero…"
"Creí que solo eran un par de cosas."
"Y tercero, yo soy el ultimo filtro dentro de las entrevistas de trabajo y créeme que si hubiera entrevistado a una persona con el mismo nombre que yo, lo seguiría recordando."
"De acuerdo… solo te sugiero que no vayas. La verdad opino que tu…"
Maria puso cara de aburrimiento mientras escuchaba miles de excusas por las cuales no debía ir a su fiesta.
"De acuerdo… ¿si digo que no iré, me dejaras en paz?"
"Si, por ahora."
"De acuerdo…"
"¿En serio? ¡Guau! Que amable estas hoy, bueno graci…"
Maria le colgó antes de que pudiera terminar y sonrió malévolamente.
"¿Crees que puedas llevarme esa noche?"
"Claro. Pasare por ti a las 8."
"De acuerdo, ahora si me permites, tengo cosas que hacer."
"Claro. Te veo luego."
Mientras Steve salía iba agradeciendo calladamente a Stark y su incompetencia, a la vez que deseaba que ella no fuera a olvidar lo que acaba de decirle
Hola! perdón por la tardanza... bueno una pregunta: si Steve y Maria bailaran una canción... ¿Cuál les gustaría? de preferencia en ingles, pero si esta en español es igual...
mandenme sus sugerencias
