"Todo eso... lo hizo por ti"

(…)Mientras despedía a Bulma con un fuerte abrazo, Abuelo y nieto fueron a su encuentro. Al verla con lágrimas en sus ojos, creyeron que se trataría de una situación de disgusto o pena, pero al notar que la mujer se encontraba con una sonrisa de satisfacción, sus especulaciones desaparecieron rápidamente…

— Milk. Por fin volviste — Dijo Ox Satan rompiendo el silencio mientras se encaminaba, junto a su nieto, al encuentro con su hija — Oye, se puede saber qué te sucede — Citó con intriga.

— Hay, papá… — Respondía con tardo en el habla al mismo tiempo que secaba sus lagrimas y se dejaba caer en brazos de su padre con una auténtica sonrisa — Tengo una excelente noticia para contarles —Anticipó mientras se separaba del gran hombre.

— ¿Qué sucede mamá? ¿Y qué es eso de la excelente noticia? — Interrumpió Gohan sin ocultar su entusiasmo (…)

—No… ¡NO! — Irrumpió el Semi Saiyajin, aún sin recobrar su conciencia. Mientras comenzaba descender, separando sus extremidades y volverlas a su lugar de costumbre, apartándose de la postura anteriormente adoptada, al mismo tiempo que hacía desaparecer esa bola de energía de gran tamaño en su mano. Acción que tomo por sorpresa al Príncipe Saiyajin, quien sin entender el accionar del muchacho permaneció observándolo y prestando atención a cada movimiento.

— ¡¿Por qué haces esto?! — Grito exigente Vegeta al mismo tiempo que empuñaba un lastimado brazo— ¡¿Acaso no te das cuenta?!... ¡Te estás dejando llevar, sabandija! — Exclamó al encorvado joven, mientras que, dándole la espalda, comenzaba a apartarse del lugar a paso lento. — Nunca serviste para esto, y nunca lo harás. Fue una total pérdida de tiempo haber venido a detenerte — Citó con amargura y decepción mientras continuaba su camino, pero algo lo detuvo. Fue un golpe que no alcanzó a leer. Gohan se encontraba detrás de él sosteniendo su cabeza al mismo tiempo que volvía a golpear su espalda con total frialdad. Al notar esto, los que en su momento fueron espectadores del espeluznante accionar de Gohan fueron donde él, a excepción de Trunks quien se encontraba paralizado ante la manera de actuar de quien había sido su maestro en otro tiempo.

— ¡Gohan detente! — Exigía Pikoro al momento de tomarlo del brazo que sostenía la cabeza de un torturado Vegeta — ¡Detente ahora mismo! — Grito, buscando que su pupilo reaccionara ante sus exigencias tan parecidas a suplicas. Sin embargo, Gohan lo tomo de sus prendas al mismo tiempo que lo miraba a los ojos y expulsaba su ki de manera destructiva, causando un dolor sin igual en el ser perteneciente a Nameku, destrozando partes de sus prendas y magullando la piel del ser de otro planeta. Al notar el acercamiento de otro sujeto, Gohan se libro del anterior enemigo, lanzándoselo a quien ahora se le estaba acercando. Siguiendo torturando a quien sostenía de la cabeza, repitiendo los golpes en la espalda e intercambiándolos por patadas altamente rápidas aplicadas al abdomen del enemigo.

— Gohan, por favor, detente. Nosotros no somos tus enemigos. Deja de torturar a Vegeta, por favor — Suplicaba Krilin al mismo tiempo que intentaba acercarse con gran valor. Buscando la mirada de quien ahora estaba ignorándolo. Sin respuestas, se acercó a Gohan, quien al notarlo cerca, le regalo la mirada que tanto estaba buscando. Pero no era lo que él esperaba, la mirada de Gohan era aterradora, sus ojos estaban completamente blancos, su seño fruncido, las venas que cruzaban por parte de la frente del Semi Saiyajin estaban altamente hinchadas, y sus dientes apretados de tal manera que provocaba que sus encías sangren por la alta presión recibida. La mirada calma de Krilin había cambiado de súbito, su miedo no se escondía, de demostraba de gran manera, por lo que impulsado por aquello dio un paso no muy estable en retroceso. Gohan, al notar que el sujeto intentaba escapar, levanto su brazo, dejando la palma de su mano rozando el rostro de su adversario.

— ¡APARTATE! — Exclamó al mismo tiempo que expulsaba gran cantidad de energía en el rostro de, quien en su momento, trató de huir. Lanzándolo contra una roca y provocando que se golpee fuertemente la nuca.

— ¡GOHAN, YA BASTA! — Gritó Pikoro al mismo tiempo que se acercaba y daba un golpe en rostro del muchacho. Provocando el enfurecimiento en él, y dejando caer a Vegeta quien hace rato, obligadamente, había dejado su transformación de Súper Saiyajin. Totalmente enfurecido, el hijo de Gokú lanzó un gran número de bolas de energía a quien con gran velocidad las esquivaba. Pero de repente, cuando la última bola de energía chocaba con el antebrazo de Pikoro, Gohan, desde el cielo, golpeó fuertemente en la cabeza a su mentor. Provocando una caída libre y dura contra el suelo. Rápidamente, el Semi Saiyajin se encaminó hacia su presa levantándolo del suelo, al mismo tiempo que apretaba fuertemente con su mano derecha lo que parecía ser el esófago del Namekusejin.

— Go…. Gohan… Deten-te — Intentaba decir con ansias su maestro. Gohan al notar su insistencia, alejó su brazo izquierdo, con intención de darle el golpe final — Estás olvidando quien eres… Pero, por lo menos recuerda quien soy — Suplicaba Pikoro.

— ¡CALLATE! — Exclamó aterradoramente.

— Recuerda… Se… que estás furioso… También se por qué… Pero no por eso tienes que ceder ante tu naturaleza. Tú… eres mejor que esto. — Dijo esto último con poca fuerza, provocando extrañes en el muchacho, quien comenzaba a cambiar su expresión. — Gohan… Tú eres el ser más poderoso de todo el universo… Pero no por eso puedes abusar de tal autoridad. Por favor… Recuerda quien eres… quien soy… y también recuerda…. Quien es tu padre, y la autoridad que te entrego al sacrificarse por ti y este planeta — Monologó con menos aire esta vez — Todo eso… lo hizo por ti. Lo estás… olvidando. ¿Recuerdas cuando te llevé a entrenar?... Habías dicho que no querías pelear… y que tú no tenías tal clase de poder. En ese momento… me sorprendí en gran manera. Y ahora no tengo más que estar orgulloso por el nivel de pelea que acabas de alcanzar — Esas últimas palabras provocaron un recuerdo repentino en el joven que lo hizo dudar de su actuar.

— Señor Pikoro — Monologó en forma de cuestión, sin estar seguro de lo que decía.

— Por favor Gohan… De-tente — Esto último provocó un reconocimiento exacto de quién era y de lo que estaba haciendo el joven. Por lo que su sangre comenzó a bajar de temperatura y sus músculos a calmarse, haciendo también que sus pupilas comenzaran nuevamente mostrarse. Mas cuando estuvo a punto de soltar a su maestro, un golpe extremadamente destrozador, recibido en la nuca de Gohan, lo hizo soltar a su maestro y caer al suelo, dejando de lado esa extravagante transformación anteriormente adquirida.

— ¿Pero qué haces? ¡Ya se había recuperado! — Exclamó fuera de si el Namekusejin, por la extraña manera de actuar del Príncipe Saiyajin.

— No seas estúpido, para esto no hay recuperación fácil — Rebatió con apatía y un poco de asco Vegeta — Además deberías agradecerme, dudo mucho que fuera a recuperarse de manera tan fácil solo con unas simples palabras — Dijo al mismo tiempo que comenzaba a elevarse lentamente — Será mejor que atiendas mejor a ese enano calvo. Está en peores condiciones que ese chiquillo— Explicó enseñándole el mal estado de Krilin, al mismo tiempo que se dirigía a un tieso Trunks. — Creí haberte dicho que no les permitieras a estos insectos intervenir en mi pelea — Se quejaba un lastimado Vegeta, mientras golpeaba a su hijo en el vientre. Posteriormente se marchó rápidamente del lugar, no sin antes mandarle a su hijo que arreglaran todo el destrozo provocado por Gohan.