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Capitulo 5: Día de Campo.
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Habían pasado un par de semanas desde el último ataque y las personas que habían sido atacadas se habían recuperado gracias al poder del Cristal de Plata.
Serena había ido a casa de sus padres a visitarlos, ya que tenía tiempo sin verlos, por sus estudios y el nuevo enemigo.
— ¿Cómo te ha ido con tus estudios? Debes estar muy ocupada ya que nos tienes muy olvidados—Su madre le lanzo un mirada de reproche, mientras de acercaba con una bandeja llena de galletas—Te quiero mucho mi pequeña y me da gusto que seas una mujer independiente.
—Lo siento mama—Respondió mientras tomaba una de las galletas—He tenido mucha tarea, y algunas otras ocupaciones.
—Entiendo—La mirada de su madre, expresaba más de lo que decía.
—Pero sabes—Se apresuro Serena—Este fin de semana saldré con las chicas, estamos organizando un día de campo.
—Que bien hija, es bueno que te distraigas un poco, después de la carga de estudios, pero tampoco te pases mucho tiempo sin visitarnos te extraño mi pequeña—Sirvió un poco de té.
—Serena…—Su hermano que hasta el momento se había mantenido callado llamo su atención— ¿También ira con ustedes Hotaru?
—Así es, irán todas la chicas—Respondió Serena tomando un sorbo de te—¿Por qué el interés en particular?
—Lo que pasa es que el otro día me topé con ella fuera de la preparatoria, al parecer estamos en la misma institución y ella es muy…—Un leve sonrojo apareció en sus mejillas. Sammy era ahora un atractivo joven.
—Al parecer le gusta esa jovencita—Respondió Ikuko—Ha hablado de ella toda la semana.
—Te gusta Hotaru—Repitió Serena las palabras de su madre—Ella es una chica muy linda. Si quieres puedes venir con nosotros, y yo les arreglo una cita romántica—Serena sonreía.
— ¡Serena tonta! Claro que no. Además yo tengo muchas cosas que hacer—Se paro de golpe y salió de la habitación.
—A veces se me olvida que tanto tu como tu hermano ya han crecido y son adultos—Sonrió Ikuko.
—Si mama, yo también a veces aun veo a Sammy como mi hermano pequeño—Dio un ultimo trago a su te—Mama ya me voy, tengo que comprar algunas cosas, nos vemos luego—Abrazo dulcemente a su madre, quien correspondió el abrazo con cariño.
—Está bien hija, ve con cuidado, recuerda que te amo y eres muy importante para tu padre y para mí.
—Y ustedes para mi mama—Levanto un poco la voz para que su hermano escuchará—Por cierto la reunión será en el parque número diez, por si Sammy cambia de parecer.
El oscuro pasillo de piedra negra solo era iluminado por algunas antorchas colocadas en ambas paredes. La silueta del joven se movía de un lado a otro. Estaba inquieto, sus fríos ojos azules miraban todo con exasperación. Su mirada se volvió hacia la oscuridad cuando el sonido de pasos acercándose llamo su atención.
—Llevo rato esperándote—Apretó la mandíbula en una mueca de rabia, atravesando a la mujer con sus afilados ojos azules.
De entre las sombras emergió una figura femenina.
— ¿Qué necesitas?—Pregunto la mujer con total desdén—Tu y yo no tenemos nada de que hablar.
—Lilith…—La mirada ambarina de la guerrera perdió un momento su severidad al escuchar su nombre de aquellos labios—Necesito tu ayuda—Continuo el joven.
— ¿Para qué? —Respondió disimulando el interés.
—Mi señor Thanos. El necesita más energía—Respondió el joven—Pero ellas…las Senshis, se meten en mi camino.
— ¿Qué necesitas de mí?—Volvió a preguntar.
—Tú puedes sentir la energía de las Sailor Senshis, aunque estén sin transformar. Tú sabrás donde están y podrás entretenerlas.
—Elensis…—Su mirada se suavizo. Algo en ese joven le provocaba nostalgia—Tu…
—Lilith, se que puedes ayudarme, solo tú puedes.
—Te ayudare…—Respondió y sin más se giro caminado hacia la oscuridad.
—Gracias—Contesto el joven.
—Elensis…—Susurro Lilith mientras se alejaba.
…
Era sábado por la mañana el sol brillaba en el cielo. Un suave viento soplaba moviendo lentamente las hojas de los arboles.
Serena y Lita preparaban el lugar del día de campo, mientras Darién y Andrew platicaban.
—Las chicas aun no llegan y ya tengo hambre—Serena tomo uno de los panquecitos dispuesta a morderlo. Sin embargo alguien salto frente a ella y se lo arrebato.
—Eres una glotona, quiere comerte todo tu sola—Comento Reí que recién había llegado. Y sin más mordió el panquecito.
El joven de cabellos azul oscuro, que llego acompañando a la morena solo miraba la escena.
— ¡Reí! —Grito Serena mientras se lanzaba sobre su amiga.
—Ellas son siempre así—Afirmo Andrew acercándose hasta Zaid; quien ahora era novio de Reí.
—Veo que son muy buenas amigas—Respondió el educado joven.
Momentos después llegaron Haruka, Michiru y la pequeña Hotaru.
Y minutos después Amy acompañada de Tristán.
—Que pasa y ese alboroto—Pregunto intrigada Haruka antes de ver a las personas que se acercaban.
—Ya te dije que no era necesario que me acompañaras—Grito la rubia al joven que la seguía—En ningún momento te lo pedí.
—Aun así, debes de estar agradecida—Respondió el joven con una sonrisa—Muchas chicas darían lo que fuera por pasar un día conmigo—Continuo el arrogante el joven de cabello naranja.
—Pues vete con ellas—Mina se giro para encararlo—Yo no te necesito.
— ¿Que pasa Mina, él te está molestando?—Haruka camino hasta quedar en medio de la pareja en una pose protectora.
—Ser molesto es algo totalmente natural en el—Mina miro al joven con una sonrisa picara—Pero no es peligroso.
—De cualquier manera admite que te encanta que este aquí contigo—Dominic camino dejando de lado a Haruka y si situó frente a Mina mientras le guiñaba un ojo.
Mina se sonrojo, aunque lo no aceptara aquel chico le parecía muy atractivo.
—Está bien puedes quedarte, pero si me sigues molestado, mis amigos te pondrán en su lugar—Se sujeto al brazo de Haruka, mientras esta se erguía valientemente.
—No te preocupes aquí hay muchas chicas lindas, por que limitarme a alguien tan horrible como tú—Le lanzo una mirada coqueta a Michiru.
—Eres un…—Haruka estaba a punto de decir algo.
—Hola—Dijo tímidamente el rubio jovencito que llegaba al lugar.
—Sammy viniste—Respondió animosamente la rubia de coletas abrazándolo.
—Sammy teníamos tiempo sin verte—Miro de reojo a Dominic—Valla que has crecido y estas muy guapo—El joven de cabellos naranja solo giro la cara disimulando los celos.
—Si fue algo de tiempo sin verlas—Con la mirada buscaba a la más joven de las chicas. Sus ojos azules se toparon con las amatistas, provocando un sonrojo en ambos.
Así pasaron la tarde jugando, comiendo y platicando.
Serena, Darién, Andrew, Lita, Reí, Haruka, Michiru y Zaid jugaban con un balón, mientras Amy y Tristán leían unos libros.
Hotaru y Sammy platicaban mientras caminaban a un lugar apartado.
Darién estaba a punto de golpear el balón, pero este cayó al suelo. Algo llamo la atención del pelinegro en el último momento, un presentimiento. Sin pensarlo se arrojo encima de Serena arrojándola a un lado. En lugar donde antes había estado Serena, ahora había un gran y profundo cráter provocado por un poderoso impacto.
Todos se quedaron desconcertados sin saber que pasaba exactamente. Cuando el polvo se disipo vieron aparecer la silueta de la rubia guerrera de la oscuridad.
—Se que están aquí Sailor Scouts, puedo sentir su energía más vale que salgan o destruiré este lugar—En su mano formo una esfera de energía rojiza.
Serena aun en brazo de Darién miraba a todos lados un tanto confundía. En ese momento se dio cuenta que no estaban Haruka y Michiru.
Lilith levanto la esfera en alto dispuesta a lanzarla.
— ¡Tierra Tiembla! —El poderoso bólido dorado, fue directo hacia Lilith, pero esta lo esquivo.
—Mi planeta protector es Urano, el planeta del viento. Soy la Sailor del aire Sailor Uranus.
—Mi planeta protector es Neptuno el planeta de las profundidades marinas, soy la Sailor de Agua. Soy Sailor Neptune.
El par de guerreras Sailor hicieron frente a Lilith.
—Por fin aparecen…—Las miro con odio—Pero faltan las demás y más vale que aparezcan o destruiré todo—Su mirada se fijo en Serena.
—Te aseguro que con nosotras bastara—Respondió Neptune.
— ¡Maremoto de Neptuno!—La brillante esfera acuática se dirigió a la mujer pero esta rápidamente contraataco.
— ¡Estrellas del Vacio! —El ataque de Lilith impacto contra el de Neptune, levantando una gran nube de polvo.
—Ahora chicas, vamos—Serena hablo a sus amigas—Darién quédate con los demás—Y desaparecieron para transformarse.
—Está bien—Darién se giro, pero detrás de él solo estaba Andrew— ¿Y los demás?
Andrew lo miro y negó con la cabeza.-
—No lo sé.
—Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la justicia, soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre de la Luna—La voz de la guerrera de la Luna lleno el lugar.
—Tu…—La voz de Lilith, estaba cargada de odio.
— ¡Destello Lunar!—Un brillante haz plateado salió de las manos de Serena directo a la mujer.
Lilith no tuvo tiempo de reaccionar y el golpe le dio de lleno arrojándola al suelo.
—Esto es lo que esperaba—Contesto Lilith poniéndose en pie. Algunos mechones rubios le caían en la cara, sus ojos ambarinos brillaban—Les daré lo que merecen guerreras de la Luna—De su mano salieron varias pequeñas esferas oscuras que lanzo hacia las Sailor.
Las chicas saltaron esquivando fácilmente el ataque.
— ¿Esto es todo?—Pregunto Júpiter. En ese momento del suelo salieron varias raíces negras atrapando a las guerreras.
—Este es todo el poder de la heredera de Selene—Lilith se paro delante de Sailor Moon. El sonido de una fuerte bofetada hizo eco en el lugar—Esto es por el golpe que me diste.
—Maldita—Grito Venus.
— ¡TORRENTE DE FUEGO! —El ataque de fuego hizo saltar a la oscura guerrera alejándola de las Sailor.
Ignis de inmediato corrió a enfrentarse a Lilith. Mientras Cold e Iron ayudaban a las Sailor a liberarse.
—Tenemos una batalla pendiente—Declaro el guerrero de fuego.
—Esperaba terminarla—Contesto la mujer.
El corazón de Hotaru saltaba en su pecho. Ahora recordaba bien al chico rubio que caminaba a su lado, y a decir verdad él le provocaba una emoción y nerviosismo que no conocía. Y en rápido movimiento Sammy rozo su mano y luego la tomo entre las suyas. Hotaru sintió un calor en las mejillas levanto la mirada para encarar los ojos azul oscuro del chico.
El chico la miro de frente, sentía el calor de sus manos entre las suyas. Estaba a punto de decir algo, cuando una fuerte explosión llamo su atención.
De inmediato Hotaru sintió varias presencias en el lugar donde estaban sus amigas, hizo un intento de correr, pero un grupo de seres oscuros le prohibió el paso.
De un salto Sammy se interpuso entre los mostros y la chica morena.
— ¿Qué es esto? —Pregunto mientras levantaba los brazos para proteger a Hotaru—No importa, todo estará bien—Dijo mirado a Hotaru por encima del hombro.
Uno de los monstros corrió hasta quedar frente a Sammy y de un fuerte golpe lo arrojo a un lado.
— ¡Sammy! — Hotaru corrió hasta quedar cerca del chico.
—Estoy bien—Dijo él. Un delgado hilo de sangre corría por su frente.
Un nuevo ataque estaba a punto de ser lanzado por los oscuros seres. Sin embargo el grupo de mostros se impacto contra un campo de fuerza invisible.
—Todo estará bien—Hotaru le sonrió, mientras un aura violeta rodeaba su cuerpo.
— ¡Por el Poder del Cristal Del Planeta Saturno, Transformación!
Sammy observo con los ojos abiertos como Hotaru se convertía en una de las guardianas Sailor.
— ¡Espada del Silencio! —de la punta del Silent Glive, salió una enorme esfera violeta y en un instante destruyo a todos los horribles seres.
—Eres un Sailor Scout—Susurro Sammy aturdido.
El lugar estaba lleno de seres oscuros que atacaban a la gente. De entre las personas un joven de cabellos dorados corrió para ayudar a una pequeña que había caído al suelo. La tomo en sus brazos y giro la cabeza para mirar a los horribles seres a punto de atacarlo.
—Grito Mortal—La enorme esfera de energía rojiza dio de lleno en los seres aniquilándolos.
—Que sorpresa—Elensis apareció en el lugar—No deberías estar con las demás.
—Y perderme la diversión—Replico la Sailor del Tiempo—No permitiré que sigas con esto.
—Tifón Cronos—Del la llave del tiempo surgió un ventisca rojiza que atrapo al rubio guerrero arrojándolo contra uno de los edificios. De inmediato Elensis se incorporo acumulando en sus manos una gran masa de energía.
— ¡Tormento Infernal! — Un bólido de energía oscura fue lanzo contra Plut, la Sailor lo esquivo hábilmente. Sin embargo la esfera giro en el vacío y regreso impactando por la espada a la Sailor del Tiempo. En segundos su cuerpo se vio rodeado de rayos oscuros.
El joven de cabellos dorados corrió hasta su salvadora para tratar de ayudarla. Pero fue arrojado al suelo por las descargas de energía oscura.
—No lo hagas—Susurro Plut casi sin energía.
Elensis miro al joven que intentaba ayudar a la Sailor. Al acercase la daga comenzó a brillar detentando una gran cantidad de energía proveniente de él.
—Tu serás mi próximo objetivo—Dijo mirando al joven, el cual le devolvió una mirada llena de determinación y miedo.
— ¡Torrente de Fuego!
Ignis lanzó un brutal puñetazo, concentrando todo la energía del que fue capaz. Una explosión de energía naranja brotó de todo su cuerpo en menos de un parpadeo, avanzando con la potencia de una avalancha. No obstante, el trayecto de su puño concluyó de repente como si se hubiera encontrado con un grueso muro de piedra. Lilith le sonrió cara a cara, conteniendo su puño con una sola mano.
Pero no estaba dispuesto a darse por vencido tan fácilmente. Aprovechando la distancia casi inexistente que los separaba, Ignis dejó de hacer presión con el puño para inclinarse y contraatacar con un golpe utilizando su mano libre.
Lilith dio un salto hacia atrás y se lanzó disparada como una flecha hacia el guerrero, haciendo arder una energía agresiva y poderosa.
Lo que sucedió a continuación fue demasiado rápido y brutal como para entenderlo en un primer momento. En menos de un segundo, la oscura guerrera lanzo una fuerte descarga de energía en contra de Ignis lanzándolo varios metros en el suelo.
Ignis y Lilith seguían con una batalla cuerpo a cuerpo, lanzándose ataques, mientras los demás observaban.
—Debemos ayudarlo—Sailor Moon se sostenía débilmente en pie.
—El estará bien—Hablo el guerrero del Hielo con una voz tan fría y clara como la nieve —Está disfrutando la batalla.
— ¡Torrente de Fuego! — Llamas, cientos de ellas, brotaron como una tormenta en torno a Ignis, saliendo disparadas en todas direcciones a una velocidad descomunal.
Lilith dio un apresurado salto hacia atrás, eludiendo justo a tiempo el ataque. En un rápido movimiento su puño se estrello violentamente contra el suelo, generando una extraña explosión de energía oscura que abrió la tierra con escalofriante facilidad. Varias columnas de luz rojiza salieron del destruido suelo inundando por completo el lugar.
Ignis saltaba en medio de la destrucción eludiendo los ataques.
—No ganaras…—Grito el guerrero de fuego—A diferencia de ti yo tengo por quien luchar y quien proteger. Tú no eres nada, no tienes a nadie.
Las palabras golpearon la golpearon como una bofetada. Un fuerte mareo lleno su cabeza cuando un distante recuerdo llego a su memoria.
°Recuerdo°
"Tú no eres nada, no tienes a nadie"
—Sus vidas me pertenecen hasta que la guerra termine—El hombre guardó silencio unos instantes, mirándolas fijamente a los ojos—Traicionaron a su pueblo, traicionaron su orgullo de guerreras, nada les queda, si mueren ahora nadie las recordara—Miro al par de jovencitos rubios. Una chica y su hermano pequeño—Ni siquiera a ustedes que son hermanos. Lo mejor será eliminar ese lazo de una vez por todas. Borrar de su mente que los une un lazo de sangre y de amor.
°Recuerdo°
Lilith regreso a realidad y se detuvo en seco, mirando por encima del hombro…para encontrarse solo con la imagen de un suelo totalmente destruido y cubierto de fuego. Ignis había desaparecido. Fue la leve perturbación en el aire, lo que le indicó que alguien estaba a sus espaldas. La oscura guerrera afirmó sus talones sobre el suelo, intentando voltear lo más rápidamente posible, pero nada pudo hacer para evitar el brutal puñetazo que impactó de lleno en su rostro.
Lilith salió disparada hacia atrás como si un inmenso gigante le hubiera dado un manotazo. Durante un segundo, el sabor de la sangre en su boca y el retumbar de su cabeza, como si alguien le estuviera sacudiendo el cerebro dentro del cráneo, fue lo único que pudo sentir.
—Mi Hermano…—Era todo lo que su cabeza pensaba—Ahora recuerdo, eres mi hermano Elensis—Un susurro salió de boca. Recordó al pequeño niño de cabellos rubios. A su pequeño hermano—Tu que sabes, ya también debo proteger a alguien—Lilith lo observaba con una expresión helada en el rostro, completamente vacía de emoción. Una poderosa aura rojiza envolvió por completo el cuerpo de Lilith. En sus manos formo una esfera de energía que lanzo contra Ignis a una velocidad increíble.
Ignis callo varios metros más adelante aturdidos.
Todos se quedaron sorprendidos por el poder del ataque de Lilith.
Las chicas hicieron el intento de correr a ayudarlo. Pero el las detuvo.
—No se metan en esto, está es mi batalla—Un hilo de sangre corría por su labio. Sus ojos brillaban como el fuego.
—Es un terco—Respondió Cold.
—Deberíamos pelear todos juntos—Se apresuro Sailor Moon preocupada.
—No debes preocuparte—Contesto Iron, con su habitual tono educado—Me atrevería a decir que Ignis es el más fuerte de todos nosotros. Ella no lo vencerá tan fácil.
—Me confié un poco—Ignis se levanto con algo de esfuerzo—Pero no pasara otras vez—Un aura de fuego lo cubrió por completo.
— ¡Espada del Silencio!
La Sailor del silencio extendió los brazos por encima del cuerpo, liberando una mortal tormenta violeta. Los enormes mostros fueron destruidos al instante abriendo un camino delante de ella.
— ¡Hotaru!—Grito el joven, siendo arrastrado por un enorme ser oscuro hacia una arboleda.
Saturn se giro hacia donde provenía el grito, y vio al joven que era apresado por un humanoide oscuro. Gruesas raíces rodeaban el cuerpo del muchacho.
— ¿Qué harás ahora? —Hablo el oscuro ser con vos cavernosa.
Saturn miro los ojos del joven rubio y vio reflejada valentía.
—No te preocupes por mí. Sé que Serena esta en algún punto peleando igual que tu.
—Te prometí que te protegería—Saturn le regalo una sonrisa. Y luego miro al mostro—Te equivocaste de Sailor. Un aura morada comenzó a rodear su cuerpo y puso su báculo delante de ella sujetándola con ambas manos de manera vertical.
— ¡Revolución de Luz y Oscuridad! —De su báculo salieron cintas de luz oscura y blanca. Las oscuras se dirigieron hacia el mostro y las blancas atraparon al chico. Cuando el chico quedo a salvo, Saturn movió su báculo hacia adelante.
—Abertura del Silencio—Aun atrapado entre las cintas el horrible ser fue absorbido por la zona de energía oscura.
— Gracias— Susurro el chico acercándose hasta Saturn.
Sailor Plut era debilitada lentamente por los rayos oscuros que rodeaban su cuerpo. Elensis se acerco hasta ella para darle un último golpe. Pero el joven de cabellos dorados se interpuso.
—No seas ansioso, después de acabar con ella seguiré contigo—Elensis lo miro con arrogancia.
—Ni lo intentes, ella lucho por protegernos. No la lastimaras.
—No me hagas reír, hazte a un lado—Elensis podía sentir una gran energía de aquel muchacho, pero aun así no le parecía peligroso.
Sin embargo el joven no se movió. Se quedo parado viéndolo con mirada desafiante. Elensis extendió su mano y expulso una ráfaga de energía oscura. El muchacho fue lanzado al suelo, con algunas heridas, pero aun así volvió a ponerse de pie.
—No lo hagas—Susurro Plut. Pero nadie pudo escucharla.
El joven se puso de nuevo entre Plut y Elensis. Su cuerpo estaba débil y sus rodillas no eran capaces de soportar su peso.
—Eres una molestia—Elensis formo en su mano un esfera de energía y la lanzo hacia el joven, pero antes de tocarlo esta se desintegro como si chocara contra algún campo de fuerza invisible. Por un segundo Elensis pudo ver como un aura dorada cubría el cuerpo del joven y luego se desvanecía.
Entre asustado y furioso Elensis dejo escapar una ráfaga de esferas de energía oscura hacia el joven. Pero esta vez nada impido el impacto. El joven fue alcanzado por cada uno de los ataques arrojándolo contra al piso. El suelo debajo de él fue destruido dejándolo totalmente herido.
Moviéndose rápidamente Elensis salto hasta quedar encima de él y hundió la oscura daga en el vientre el del chico. El joven dejo escapar un grito de dolor. La daga brillo llena de energía.
—Cuanto poder—Elensis sonrió. Pero cuando Elensis se disponía a tomarla esta se desintegro en una ráfaga de luz. La misma aura dorada de antes envolvió al joven y un símbolo dorado brillo en su frente. Como si algo lo hubiera golpeado Elensis fue lanzado algunos metros, por el poder del aura dorada.
— ¡Príncipe Febo!—Grito Orión corriendo hasta donde estaba el joven envuelto en aquella brillante aura. Este brillo también alcanzo a Plut liberándola la oscura energía. Orión también comenzó a brillar con el aura dorada y su cuerpo de minino comenzó una transformación. Una brillante luz envolvió todo el lugar. Cuando el destello termino, donde antes estaba el minino, ahora estaba un joven de ojos dorados y de corto cabello naranja. Lucia una brillante vestimenta blanca con adornos dorados. En sus brazos sostenía el cuerpo inconsciente del príncipe del Sol.
Plut se había puesto de pie, sus energía parecía haber a regresado a ella y sus heridas habían sanado.
—Crees que me sorprendes, por haber tomado esa forma—Elensis se había puesto de pie y miraba curioso aquella escena—Lo que de verdad me sorprende es saber que ese joven es el último de la dinastía solar. Ahora entiendo porque sentía una gran energía dentro de el.
—Has ido muy lejos—Los dorados ojos de Orión brillaban llenos de furia—Te atreviste a lastimar lo más preciado para mí en este mundo—Camino hasta quedar frente a Elensis—Querías una batalla, tendrás una batalla…querías poder, yo te mostrare lo que es el poder.
Aureo-Chan
