SnK no me pertenece, hago esto sin fines de lucro solo por diversión
Breathe me
Capítulo 6 "Ansiedad"
Levi salió de la operación y suspiró, fue extraño como pasó todo. Eren no tuvo la delicadeza de esperarlo para explicarle lo que tenía que hacer así que Annie le explicó cómo pudo en base a las notas del otro…lo bueno es que habían pasado suficiente tiempo juntos como para entender sus garabatos y referencias.
Caminó a la sala de espera y habló con el joven que parecía confundido al verlo. Le explicó que su compañero no se había sentido bien y él realizo la operación en su lugar pero que todo había salido bien, el alivio en la cara del chico le hizo tranquilizarse un poco. En cuanto el rubio corrió hacia la habitación de su padre él tuvo que caminar al consultorio de Jaeger, quería asegurarse que estuviera bien o al menos que ya se hubiera ido a casa a descansar.
Abrió la puerta y su corazón se detuvo, Eren estaba en el suelo inconsciente. Corrió a su lado y pegó la oreja a su pecho tomando su muñeca para checar el pulso, sintió que los ojos le escocieron cuando escuchó los débiles latidos. Se enderezó y estiró para tomar el teléfono del escritorio pidiéndoles a las enfermeras que llevaran una camilla al consultorio casi a gritos y que llamaran al doctor Grisha.
Lo demás pasó tan rápido que no podía explicarlo con claridad, estuvo como ausente todo el rato y solo escuchaba las voces lejanas mientras sus ojos seguían a Eren. Tuvo que contarle a Grisha del Dilaudid para que pudieran tratarlo pues al momento de verlo en el suelo supo en seguida lo que había pasado por la experiencia con su madre.
En menos de lo que espero –o de lo que pudo procesar- estaba en una habitación, sentado al lado de la camilla, observando el cuerpo inmóvil del castaño.
Estaba viviendo esa situación de nuevo aunque no había querido antes, ¿acaso ese era su destino? Solo…ver a la gente que ama lastimarse de esa manera, ¿Eren iba a morir también?
—Levi—la voz de Mikasa lo hizo brincar. —Tienes horas ahí, ¿no quieres dormir? No has comido nada desde ayer.
— ¿Ayer? —preguntó confundido, notando apenas el cansancio al parpadear.
—Si…—se sentó a su lado y puso una mano en su hombro. —Llevas ahí sentado desde ayer, no has comido nada y por tu rostro no has dormido tampoco.
—M-mi…trabajo—se puso de pie, tembloroso. —Tenía una cita con Isabel hoy, su operación es en una semana…
Mikasa le detuvo haciendo que se sentara de nuevo para calmarlo.
—Le explique la situación a Corine y pospuse la cita para pasado mañana.
Suspiró más relajado y asintió.
—Gracias…—volvió la vista al castaño y se encogió en su lugar.
—Tienes que comer algo y descansar.
—E-eren…
—Eren estará aquí y yo me quedaré a cuidarlo, ¿sí? —le interrumpió e hizo levantar de nuevo para guiarlo fuera de la habitación aunque él se resistiera. —Historia te preparo algo para comer y mamá vino por ti para que vayas a casa a dormir, si pasa algo te llamaré.
—Pero es que él…
—Levi, Eren estará bien, lograron ayudarlo a tiempo gracias a ti.
—Tengo que estar aquí—se removió intentando zafarse. —Está así por mi culpa, lo deje y terminó así…
Ella negó y le obligo a verle a los ojos.
—Nada de esto es tu culpa, él lo decidió así y tú y yo no pudimos evitarlo aunque lo intentamos.
Levi sorbió la nariz y se limpió los ojos cuando su vista se nubló.
—E-es que…yo…
Su prima lo abrazo para evitar que continuara, necesitaba una buena siesta y despejar su cabeza.
—Ve a casa, duerme, deja que mamá te consienta mañana todo el día…y vuelve cuando estés mejor, Isabel te necesita, vas a salvarle la vida Levi.
No pudo protestar, temblando caminó fuera dejándose guiar por la menor hasta llegar con Historia que le sonrió de forma maternal para cubrirlo con una manta…hacía mucho frío.
—Doctor Ackerman, le preparé un sándwich que le gustará, su tía le espera en el estacionamiento.
Asintió a medias y se dejó guiar a su oficina donde sus cosas estaban listas sobre el escritorio y había un plato con el sándwich ahí. Hizo una mueca y se acercó a comer desganado, masticó apenas el primer bocado y tomó su maleta.
—Gracias…pero no tengo mucha hambre.
—Está bien, ¿le acompaño con su tía? —la rubia le sonrió notoriamente preocupada.
Negó y palmeó su espalda.
—Gracias, estaré bien…te veo en dos días.
—Cuídese, doctor—le pidió ella realmente preocupada.
—Lo haré—murmuró muy bajo caminando fuera.
No habló con nadie ni respondió al saludo de las enfermeras que encontró en el camino, estaba demasiado absorto en sus pensamientos como para poder si quiera poner atención a su entorno. Al cruzar la salida vio a la nada, estaba oscuro y no podía distinguir el carro de su tía entre tantos que había.
Pegó el portafolio a su pecho y se encogió en su lugar, se sentía tan inútil…
—Levi—reconoció la voz pero no se movió. —Aquí estas, Mikasa me dijo que necesitabas unas doce horas de sueño así que nos vamos a casa ya—la pelinegra abrazó a su sobrino y lo refugió en su pecho, desde la muerte de su hermana que él estaba así de distraído y ahora con lo de su amigo se había puesto peor.
—Mi niño, mira como estas—suspiró y palmeó al menor que parecía un chiquillo perdido y confundido. —Está helando y tu sin tapar, te enfermarás—lo condujo despacio hasta el auto y le hizo subir. —Lo bueno es que preparé un baño y tu cama para cuando lleguemos, mañana podrás tener descanso apropiado…lo mereces.
Levi asintió una vez, parecía congelado en una misma posición.
—Levi…háblame—suplicó la mujer, recordó que cuando habían internado a Kuschel él había estado igual. —Por favor…solo dime que me escuchas.
—…sí…—murmuró muy bajo.
La mayor suspiró e hizo una mueca, la situación estaba peor que esa vez.
—Cariño, ya vamos a llegar, ¿quieres tomar el baño primero? —hizo una mueca al no recibir respuesta y suspiro. —Bueno tal vez necesites ir directo a la cama…—estacionó el auto y suspiro, él solo necesitaba tiempo…
-/-/-/-
Le sonrió a Isabel cuando entró al consultorio en compañía de su cuidadora y la abrazó cuando ella llegó a su lado con una amplia sonrisa. Tres meses enteros habían pasado de su operación y aunque aún estaba en recuperación se veía mucho mejor, sus mejillas ya tenían color.
Levi sentó en la camilla a la niña con la que tanto se había encariñado y revisó la cicatriz para quitarle los puntos, estaba contento por cómo había mejorado.
— ¿Has hecho los ejercicios que te mande? —le preguntó después de escuchar los latidos de su nuevo corazón.
—Sí, la señorita Corine me ayuda a hacerlos todos los días.
—Y aun no haces ningún esfuerzo físico, ¿verdad?
Ella asintió sonriente y se acomodó la ropa.
—Muy bien Isabel, en un par de meses más cambiaré la rutina.
— ¿Ya podre nadar?
—Vamos poco a poco, pero si, en un par de meses ya podrás aprender a nadar.
La pequeña pelirroja sonrió y le abrazó, quería mucho a su doctor.
—Gracias por ayudarme, doctor Levi.
—No es nada, pequeña—sonrió y palmeó su espalda con delicadeza. —No vamos a modificar la dieta aun, ¿está bien?
—Está bien~
—No te preocupes pequeña, en un par de años podrás comer de todo.
—Pues lo más que podamos darle—la mujer suspiró llamando la atención de los otros dos. —El orfanato está pasando por tiempos difíciles y tal vez lo cierren…Isabel será enviada a otro orfanato y no sabemos si la cuidaran tan bien como nosotros.
— ¿Se la llevarán?
—Probablemente el siguiente mes, por eso nos urgía que la operara pronto.
—Pero no pueden llevársela…necesita cuidados y llevamos un tratamiento—aún no había soltado a la niña, menos quería ahora…Isabel era tan dulce… —No puede viajar tampoco—excusas nada más…bien podía tratarla otro médico a donde fuera.
—Entiendo que hay que tener ciertos cuidados pero…si cierran el orfanato lo mejor es que vaya a otro lugar donde al menos tenga donde dormir, espero en verdad que podamos encontrar a alguien que quiera adoptarla en este mes.
—Nadie me adoptara, estoy grande…la gente solo quiere bebés—murmuró triste la menor recargando la cabeza en el hombro del doctor.
—Oh, no digas eso, hay algunos a los que no les molestaría adoptarte.
— ¿Usted me adoptaría? —preguntó enderezándose para verlo.
Levi le sonrió a la niña y revolvió su cabello, nunca había considerado esa opción.
—Oh, Isabel, no molestes al doctor con esas preguntas.
La pelirroja se sonrojó y soltó una risita apenada.
—Lo siento, tiene razón, señorita—carraspeó y se dejó bajar de la camilla por el doctor. — ¿Cómo está su novio, doctor?
— ¡Isabel! —reprendió Corine provocando una risa divertida de Levi. —No preguntes cosas personales al doctor.
—No pasa nada, Corine—Levi escribió en la receta los nuevos ejercicios de Isabel y algunas indicaciones. —Eren no es mi novio, Isa—le entregó el papel a la mayor y vio a la niña que lo observaba atenta. —Pero…aun no despierta…su papá cree que no lo hará.
— ¿No lo hará? —hizo una mueca triste y suspiró. — ¿Por eso ha estado tan triste?
Ackerman observó a la pequeña y revolvió sus cabellos, era demasiado notorio, hasta ella se había dado cuenta.
—Sí, él es un buen amigo y yo quiero que despierte…pero solo puedo esperar a que lo haga.
— ¿Y si le pone la alarma? A Corine siempre la despierta.
La mujer se sonrojó y reprendió en voz baja a la niña que la vio sin comprender el motivo del regaño.
—No creo que funcione, Isa, Eren está en un sueño muy profundo y solo si él quiere lo hará.
—Está bien… ¿Cuándo vaya a verlo le puede decir que yo también quiero que despierte?
El azabache le sonrió y asintió acomodando un mechón de pelo tras su oreja.
—Lo haré…a Eren le gusta escuchar sobre ti.
— ¿En serio? ¿Me conoce? —preguntó sorprendida y sonrojada.
—Claro, fue él quien me animo a tratarte.
—Entonces… ¿Puedo ir a saludarlo?
—Isabel, no le des molestias al doctor, ya tenemos que irnos y…
—Tranquila, Corine, no creo que pase nada malo si Isabel va a saludar, Eren la pasa solo durante el día y un poco de compañía no le vendría mal.
La castaña suspiró y asintió, podía notar lo mucho que Levi se había encariñado con la niña y no quería arruinarlo.
—Está bien, iré a hablar con el doctor Grisha mientras, les veré en la cafetería cuando terminen.
—Gracias, señorita Corine—Isabel abrazó a su cuidadora y tomó la mano de Levi. —Vamos.
Él asintió y le guio fuera para llevarla hasta la habitación de su amigo, Eren era cuidado por Annie y Mikasa cuando él estaba trabajando, en su tiempo libre se la pasaba en la habitación esperando el momento en que abriera los ojos.
Entró al cuarto y sintió su corazón encogerse al verlo, le pasaba cada vez que entraba. Isabel vio curiosa al castaño que permanecía quieto sobre la camilla…parecía dormir nada más. Levi cargo a la niña para que se sentara en la orilla de la camilla y viera mejor al otro.
—Señor Eren—le llamó la pelirroja como esperando a que le viera…nada paso. —Señor Eren, despierte…por favor—agregó recordando que debía pedir las cosas por favor. —El doctor Levi lo extraña y se ve triste todo el tiempo…
Levi suspiró y acarició el cabello de la niña, era tan pura y dulce…le encantaría adoptarla pero…no quería que pasara lo mismo, le dolería mucho perderla.
—Señor Eren…—siguió insistiendo mientras lo movía un poco, aunque no parecía escucharle para nada. —Creo que no me escucha.
—Yo creo que sí pero que es difícil despertar…
—Pero yo no quiero que siga asi mucho tiempo.
—Ni yo…pero debemos ser pacientes.
—Está bien…ojala despierte antes de que me vaya.
—Tienes que cuidarte mucho, ¿sí?
—Pero no quiero irme, me gusta vivir aquí.
—Y te entiendo pero a veces no hay nada que hacer más que aceptar lo que ocurre.
La pequeña suspiró y observo al castaño que respiraba tranquilo.
—Quisiera quedarme con usted, doctor Levi.
Él la abrazo y la refugio en su pecho.
—No tengas miedo, puede que venga un cambio bueno…de cualquier forma, sabes dónde estoy y como encontrarme si lo necesitas, ¿está bien?
—Sí—dijo bajito correspondiendo al abrazo con cariño. —El señor Eren despertará pronto, lo sé.
Levi sonrió y besó su frente, realmente agradecido.
—Gracias, Isa, confío en tus palabras.
Ella sonrió contenta y salieron para volver con Corine que ya les esperaba.
—Espero verlas el otro mes—dijo el doctor con una media sonrisa, no quería que se fuera. —Y si no…espero que Isa encuentre un buen hogar.
—Gracias, doctor Ackerman.
Isabel le pidió que se inclinara a su altura y besó su mejilla.
—Gracias, Levi, te quiero—la niña sonrió y lo abrazó agradecida.
—Y yo a ti, Isa—suspiró cansado pero agradecido. —Cuídate y se buena niña, ¿sí?
—Sí, lo prometo.
El azabache se mordió el labio al verlas partir, no sabía si adoptar a Isa era buena idea, quería darle todo porque esa niña era increíble pero…no se sentía capaz de ser un buen padre, no quería ser como su madre, su padre o su padrastro…tenía miedo de lastimarla, ¿qué le diría Eren sobre eso?
Suspiró y sacudió la cabeza para sacarse la idea de la cabeza. Ahora debía enfocarse en el trabajo…
Ufff bueno, este cap iba a ser mas largo pero no pude escribir más xD en fin, agradezco su paciencia y prometo que subiré la conti de los otros fics en la semana, a este fic ya le queda poco jeje espero que me acompañen hasta el final :) les quiero muchísimo
Espero que lo de Isabel les haya gustado xD en fin, gracias! nos leemos el domingo!
Ja ne!
Rave~
