Hola, hola gente bonita.

¿Saben qué hora es?

Así es, ¡Es hora de actualizar!. Yey, y como lo último que queremos es hacerlos sufrir más vámonos directo a la viñeta de hoy.

Solo que…

Antes un pequeño anuncio: algunos ya se habrán dado cuenta pero para los que no, los invito a unirse a nuestra página de FB "RavenxRobin: Dark lovers and Other Secrets" y también a nuestro foro homónimo que podrán encontrar en la sección de foros de esta página.

Ahora sí, sin más nada que decir…

¡Comencemos!

En…

3…

2…

1…


Hola lectores y lectoras, bueno, a mí me tocó esta palabra mágica como contribución a este proyecto, espero que sea de su agrado, sé que la mayoría serán viñetas, pero ya saben, mi estilo es más los one shots, y dejé la historia poco más compleja, espero que no desempate con los trabajos que ya subieron y trataré de dejar algo más acorde la próxima vez, por lo pronto, disfruten de la historia. Saluditos.

Decisiones

Redactada por: Lucila Wheeler

Palabra sugerida por: Jackesita Frost

Disclaimer: Tees titans no me pertenece sí no a su creador y socios comerciales. Se ha escrito este fanfic sin fines de lucro y con el único propósito de entretener a los fans de la serie.

Sus cuerpos agitados y sudorosos se fundían en uno solo, sus respiraciones parecían querer delatarlos pero ambos sabían que la noche y la lejanía los ocultaba de cualquier ojo curioso que quisiera interrumpir su idilio, o eso pensaban…

Ella no sabía cuándo había empezado, ni él cuando terminaría, ellos sabían que esto era inapropiado a todas luces. Pero no les importaba, no en este momento; dejarían los remordimientos para otra ocasión, ahora solo deseaban hacer lo que estaban haciendo…

Ella sintió su cuerpo agitarse y algo dentro de sí misma parecía querer explotar; él no estaba en mejores condiciones, sus caderas danzaron con mayor rapidez ante las contracciones que marcaba el cuerpo de su amante; ella lanzó un suspiro tan potente, que más parecía un grito ahogado, echó la cabeza hacía atrás, su espalda se tensó en un arco de placer, él tuvo que acelerar las arremetidas… ambos lanzaron un último suspiro, ella se abrazó a su cuello mientras sus piernas se aferraban a las caderas de él, como si no quisiera terminar, él la besó con salvajismo, pero con un toque de ternura que a ella tanto le gustaba…

Al final, ambos suspiraron terminado, el se corrió dentro de ella llenándola de su semilla, ella también acabó con él dentro, a una tiempo, en la perfecta sincronía…

Unas horas antes…

Él habría esperado verla desaparecer de su habitación, que saliera a escondidas o cualquier cosa… menos lo que vio en aquel monitor.

La figura oscura con la X roja en su pecho aparecía frente a la cama, ella parecía dormir plácidamente; su instinto de detective le impidió ir a darle una paliza al que se atrevía a invadir la intimidad de la mujer que amaba, algo dentro de sí le dijo que debía esperar.

Observó como Red X rodeaba la cama de la titán, lo vio quitarle las sábanas y acariciarle el rostro, como él mismo lo hacía, ni la máscara ni la oscuridad le impedían imaginar la ternura, ternura con la que él mismo trataba a la ocultista.

Sintió celos al notar que la figura de su mujer moverse y finalmente acomodarse; Raven estaba despierta, ciertamente, pero lejos de alertar sobre la invasión, se abrazó al cuello de su invasor, Robin sintió la sangre hervir de celos, algo dentro de él sintió romperse, Raven lo traicionaba, no solo como titán, como líder, lo traicionaba como hombre.

Los había seguido hasta un pent-house en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, su agilidad y astucia fueron superiores a la de la pareja. Pero aquella traición no hizo mella sobre la sorpresa al ver el rostro del ladrón despojado de su máscara para poder posar sus labios en los de la demoniza; sus binoculares no podían engañarlo, ese era el rostro de Jason Tood, su sucesor y hermanastro, el que había muerto a manos del peor de los criminales de Ciudad Gótica –imposible– pensó; esperó a que las cortinas de la ventana se cerraran, pero eso nunca pasó, como si supieran que estaba presente y no temieran que se enterara.

No supo que era lo que lo había mantenido mirando todo el espectáculo, no era el morbo, aunque no podía negar que algo en él había despertado, ¿la traición? ¿La incredulidad? No sabía exactamente, pero no se marchó de aquella azotea hasta que su mujer y su hermano terminaron el acto sexual y comenzaban a vestirse, en camino a la torre no podía evitar preguntarse ¿Por qué, entre todas las mujeres que había tenido, ella precisamente era la que lo traicionaba? Y más aún, ¿por qué precisamente con él? Su hermanastro ¿ella sabría en realidad quien era Jason Tood? ¿Sabría quien había sido antes de ser Red X? y en medio de todo, las imágenes del acto de traición cometido entre aquellos, no dejaba de irrumpir en su mente, por mucho que él quisiera olvidar.

La mañana despuntó con la normalidad acostumbrada, cada uno se levantó de sus camas a la misma hora, no hubo indicios de que alguno se hubiera desvelado.

Robin indicó que debía salir –encontré una pista importante, pero debo ir solo, contáctenme solo si es muy necesario, ¿entendido?

-Pero, ¿Cuál es tu destino, amigo Robin?

-Es secreto Starfire.

-Robin…

-Sí, Raven –preguntó el chico maravilla sin voltear a su novia.

-Cuídate; te amo – dijo mirándolo directamente.

Robin la miró, negó con la cabeza con una sonrisa sarcástica y salió sin decir nada más.

El chico maravilla fue directamente al pent-house que Red X había comprado, seguramente, con el dinero de sus robos.

-Increíble, pasaste de parte de una de las más renombradas familias de héroes, a ser un vulgar ladrón – pensó Richard en voz alta al llegar al departamento, no como Robin, sí no como Dick Grayson.

-Cuando sabes que no tienes otro destino que allá abajo – se escuchó una voz por demás conocida –ya no importa buscar el cielo, lo sabrías si hubieses muerto alguna vez, Dicky-

Richard volteo, frete a él estaba el más infame de los ladrones, peor que su alter ego Red X, el hombre que le había robado a su mujer. Lo comprobaba con sus propios ojos, Jason estaba vivo.

-Así que quieres hablar de hombre a hombre, hermano – dijo Jason con cinismo -¿Quién te dejó entrar? Este es un edificio privado-

Richard tuvo que contener sus ansias por devolver a su hermano al infierno del que nunca debió salir; se acercó a su interlocutor –tengo mis medios-

Ambos sonrieron desafiantes. Jason fue el siguiente en hablar –así que Raven me delató, nunca creí que lo haría, pero, ya conoces a las mujeres, dan la vida y matan-

-¿La amas?

-Más que tú.

-Lo dudo pero…

-Así que no me delató – interrumpió Jason –nos descubriste.

-Sabes que si tuviera que decidir, me elegiría a mí.

-También sé que si la confrontas es porque la terminarás – Jason se levantó y sacó una botella de cristal de su bar privado – ¿Wiski?

Richard afirmó con la cabeza para aceptar ambas frases –Gracias y tienes razón, si ella descubre que yo lo sé, tendré que dejarla – se acercó a la barra y tomó el vaso que le había servido.

-¿Entonces? ¿Qué decides?

-Podrías tu decirle que sé todo, pero nos mandará al cuerno a los dos

-O… - ambos se miraron decididos – ¿Estás seguro?

-La amo demasiado, no me puedo dar el lujo de perderla

-Yo moriría de nuevo sin verla.

-Brindemos hermano, por ser los idiotas que se enamoraron de la misma mujer

-Salud… - contestó Richard.

Ambos vaciaron el vaso de wiski al tiempo que la botella de fino cristal cortado se hacía pedazos. Supusieron la causa pero no investigaron, sus instintos de detectives quedaron dormidos por esa ocasión.

Raven se acomodó su capucha y escapó del sitio levitando sin ser vista por los varones que acababan de tomar decisiones por ella y sin consultarla.

Ambos rieron, ya verían después que era lo que la portadora de lo oculto decidiría.

-Richard no es nadie para meterse en los asuntos de su hermanastro – comentó Dick al ver que Jason sacaba una nueva botella.

-Pero seguramente ahora Robin tiene más motivos para capturar a Red X – afirmó Jason al tiempo que servía de nuevo aquel licor.

-Si yo fuera Robin, le diría a Red X que se fuera de la ciudad y dejará en paz a la titán Raven –respondió Dick mientras su vaso se llenaba.

Por ahora conviviría con su hermano, ya el tiempo tomaría sus decisiones…


Siguiente…

Palabra: ebriedad

Sugerida: Caro

Escritora: Mariniti

En espera…

Fantasma. Por Mariniti. Para Raven Yaz.

Ganas. Por Raven Yaz. Para Jackesita Frost.

Húmeda. Por Luisa Mateus. Para PinknOz95

Incitar. Por L. Para Lucila

Sigan enviándonos palabras que esto no se acaba hasta que terminemos todo el abecedario.

Bueno gracias por leer y recuerden que sus comentarios son el alimento de las almas de estas escritoras.