Hola! Como están? Espero que bien n.n aquí va otro capitulo, espero que lo disfruten :)
-por esto- dijo ella, y antes de poder preguntar cualquier cosa, sus suaves y carnosos labios estaban sobre los mios, seguía en shock cuando ella se alejo de mi- se que amas a Evans- musito con tristeza, los griffindors parecían petrificados por la sorpresa a nuestro alrededor, igual que yo. Quise desmentir eso, pero ella siguió hablando- lo se, y lo entiendo. Bueno no, no entiendo porque la amas, exactamente- hizo una mueca- pero estoy resignada a ello- me miro con sus ojos algo vidriosos- pero solo quería que supieras como me siento respecto a ti- apretó nuestros dedos entrelazados- siempre… siempre estare aquí, para ti, para ayudarte, o para conseguir hacerte al menos un poquito mas feliz, aunque solo sea como amiga-.
-oh por Merlin- se rió Potter, reaccionando al fin, antes de que yo pudiera decir nada- hemos dado con alguien aun mas patético que Quejicus- aplaudió, y Pettigrew le acompaño con las risotadas, sin embargo, Black parecía desalentado, mirando a MI castaña con tristeza y decepcion.
-callate, Potter- gruñi, apuntándolo, mientras pensaba en el mas horrible maleficio que se me ocurriese. Segundos después estaba de cabeza en el aire, maldito cobarde de Black. Un gritito me hizo girar hacia Hermione, Potter la apuntaba y ella también estaba de cabeza, cerrando los ojos con fuerza, su rostro estaba rojo por la humillación, y note sus pestañas humedas. Sus manos sostenían precariamente su falda escolar, intentando ocultar con tembloroso éxito su ropa interior. Mis ojos también se sintieron mas húmedos, pero era pura ira, ni siquiera intente cubrirme, ella estaba siendo humillada por estar a mi lado "por quererme" pensé, atesorando esas palabras en mi mente, junto al suave roce de sus labios. Ella ya había abierto los ojos, se veía serena y sus ojos se habían convertido en hielo. Una digna slytherin, me miro y sonrio, ME SONRIO! En esa horrible situación, ella me estaba haciendo saber que no se arrepentía de permanecer a mi lado. Mi corazón se aceleró, y a pesar de la situación, sentí una gran calidez en mi pecho. Felicidad.
-que tal si vemos que oculta la pequeña vivora tras esa faldita?- ese fue el degenerado de Pettigrew, vi todo rojo, una vez mas. Vi que ellos solo la miraban a ella, y aproveche la ocasión para intentar tomar mi varita, que había quedado en el suelo al terminar suspendido de cabeza. La salvaría, me costase lo que me costase, no dejaría que le pongan un solo dedo encima. La risa tintineante pero fría de mi castaña, atrajo mi atención.
-Bajame ahora mismo si sabes lo que te conviene, Potter- ella parecía realmente divertida por la situación. Me descoloco un poco el deje de locura que eso suponía- te gustara saber que si sigues con esto, Dumbledore no te amparará. Los tres serán expulsados-
-si, claro- se burlo Potter, mientras extendia su mano hacia la de ella, que sujetaba la falda. Me removí como loco, en un intento de recuperar mi varita- el director jamás nos echaría, no por una vivora como tu-.
-a mi padrino no le gustara que me digas vivora, Potter, creeme. Ni que creas que no te expulsara- mis ojos casi se me salen de las cuencas, y cese mis movimientos. Los tres griffindors parecían congelados, la sangre había huido de sus rostros. Un segundo después sentí como caia al piso, y me gire para ver a Hermione levantarse también, los tres habían huido como a quien persigue el diablo.
-Dumbledore es tu padrino?!- exclame, asombrado. Ella me miro como si estuviese diciendo una enorme estupidez.
-claro que no- rio, mientras se ponía de pie, y sacudia el polvo de su falda- pero no iba a dejar que vieran mi ropa interior, o si?- mi cara seria un poema, porque ella solto una pequeña carcajada que intento reprimir, rápidamente. Su risa clara sonaba como campanas, hermosa, como todo en ella. Me tendio la mano, ayudándome a levantarme. Gracias al ímpetu que puse al pararme, nuestros rostros quedaron realmente cerca, sentía su calida y dulce respiración sobre mis labios, sus mejillas comenzaron a sonrojarse.
Lleve mi mano hacia su mejilla, acariciándola, casi por impulso, mientras buceaba en esos ojos de caramelo, vi como su mirada se desviaba hacia mis labios, y al observar los suyos, tan húmedos y deliciosos, ya no pude contenerme.
Lo próximo que mi mente pudo notificar fue que nuestras bocas estaban unidas, en una suave danza de reconocimiento, que ella respondia con entusiasmo y dulzura, mientras sus manos se hundían en mi horrible y grasoso cabello. Nunca nadie lo había tocado y acariciado asi, por un instante me preocupe por si ella encontraría desagradable ese tacto, pero ¡demonios! Se sentía tan bien, mis manos cobraron vida propia, enredándose en la cintura de MI castaña, pegándola a mi. El beso subió de intensidad ante ese gesto, yo no tenia ninguna experiencia, pero había recibido indeseables consejos/anécdotas de Lucius, que en aquel entonces me irritaban y ahora agradecia. Tentativamente, lami su labio inferior, pidiendo entrada a su calida y deliciosa boca, ella dio un pequeño respingo, pero antes de que me maldijese a mi mismo, sentí sus labios abrirse sumisamente ante mi petición.
Estabamos en una batalla que ninguno quería perder, a pesar de la falta de aire, como dos buenos slytherins, ambos queríamos dominar aquel beso cuando…
-100 PUNTOS MENOS POR CONDUCTA INDECENTE EN EL PASILLO!-
Saludos!
