Todos los derechos reservados, todos los personajes son de Stephenie Meyer nosotras solo jugamos con los personajes, y el fic de de July y mío.

Cap. dedicado a Mrs. Black UbT, tkm amii mil gracias por ser la primera en comentar! Esperamos que les guste el cap. Y muchos rr.

Nos leemos abajito! ;)


Estaba nervioso... era la primera vez en toda mi existencia que sentía algo como aquello. Solo ella, la dulce Bella, había despertado esos sentimientos tan humanos en tan poco tiempo. No tenia palabras, nada que decirle, ni tenía idea de que hacer; estaba en blanco. Sin embargo, ya no tenía tiempo de pensar, pues habíamos llegado al prado. Pero, en aquel momento, una idea hizo acto de presencia en mi mente, junto con la esperanza que de que la misma funcionara. El miedo de que ella se enterara de lo que sentía me carcomía...

Baje a Bella de mi espalda, pensando en la falta de resistencia de Bella y su admiración por el lugar. Ella parecía anonadada, mientras sus ojos brillaban ante la imagen que veían. Sin embargo, ella seguía sumida en sus pensamientos, por lo que aproveche el tiempo para crear un plan. Me preocupaba que ella no hablara, a la vez, que otra parte de mi cerebro procesaba la idea de que seguramente Alice había arreglado el tema de nuestra ausencia.

Planeaba no decirle mis sentimientos, por miedo a su rechazo. Odiaba la idea de que ella se alejara de mi; sabía que si ella dejara de hablarme o simplemente me privara de su cercanía, ya nada tendría sentido para mí. Ella rápidamente se había convertido en mi primer - y esperaba el único- de mi existencia. Podía sonar extraño, teniendo en cuenta el poco tiempo que ha trascurrido desde que la conozco. Sin embargo, he caminado entre los míos por un siglo y nunca he encontrado un alma tan pura como la de ella. Bella se había robado mi corazón, y no esperaba devoluciones. Ella sola, con una simple sonrisa, lograba que mi muerto y congelado corazón se derritiera; ella sola, con una simple mirada proveniente de sus pozos chocolate, me dejaba hipnotizado y a su merced.

Inspire profundo, tome fuerzas.

-Bella... dime qué piensas- Dije desesperado. Resultaba molesto y extraño no poder leer sus pensamientos. Si fuera humano me encontraría en pleno ataque de histeria, pero, al no serlo, podía disimularlo. Pero, ella, siendo tan perspicaz se había percatado, por lo que se volteo y me miro con su rostro inexpresivo, mientras, supuse, su mente trataba de asimilar lo sucedido en la cafetería.

-Y-yo… no se muy b-bien que decir... ¿gracias?- Tartamudeo. Estaba aliviado... de que al menos, no había salido huyendo. Al final aquel agradecimiento había sonado mas como una pregunta, por lo que fruncí el seño, claramente confundido.

Bella... mmm... ¿por qué me agradeces?- No tenía idea de que hacer, que decir o cómo reaccionar-. Debí haber acabado con aquellas muchachas, nunca debieron meterse contigo- Mi lado sobreprotector salió a flote. Sin notarlo, ya me había parado frente a ella, y comenzaba a vacilar sobre si abrazarla o no, mientras la necesidad de su calor se ampliaba, sintiendo que una parte de mi me faltaba si ella no estaba junto a mi-. Deberías ya saber, que nunca dejaría que nada te pasara... preferiría estar muerto- solté sin medir mis palabras. Ella se tenso y abrió sus ojos como platos, sorprendida. Termine de acercarme y la abrace, escondiendo mi rostro en la abertura de su cuello e inspirando su embriagador aroma. Aquello me hiso sentir tan humano, tan frágil entre sus brazos; con ella todo era posible. La idea de decirle todo lo que sentía se hacía más tentadora, pero el miedo a perderla me invadió nuevamente. Debía poner mi plan en marcha, y para aquello necesitaría la ayuda de Alice...

-Bella... sé que no es el mejor momento, pero quisiera pedirte una disculpa... ya sabes... por lo que grite. Fue atrevido de mi parte, pero aquellas muchachas- murmure fríamente-, lograron sacarme de mis casillas- le dije, refiriéndome a lo sucedido en la cafetería. Aun mantenía mi rostro en su cuello, reusándome a perderme en sus profundos ojos y decirle toda la verdad. Ella se estremeció cuando suspire y mi aliento choco contra su piel. Desde el momento es que mis brazos habían envuelto su cintura y pegado a mi pecho, sentía aquellas descargas eléctricas por todo mi cuerpo, para nada desagradables. Bella aun no hablaba, por lo que proseguí-. De verdad no era mi intención, pero la necesidad de protegerte pudo conmigo.

Y todo era cierto. Lo daría todo por ella. Pero ella seguía callada, y comenzaba a desesperarme. Sin tan solo pudiera leer sus pensamientos, todo sería más fácil.

-Bella, di algo- suplique. Me tranquilice cuando ella correspondió a me abrazo, por lo respire aliviado.

-Ed, no te preocupes, ya deja de disculparte. Te agradezco, en verdad, que me defendieras-. Me respondió dulcemente. La mire a los ojos y pude ver agradecimiento y... ¿amor? ¿Sería posible?... seguro mi mente me juega una mala pasada… pensé tristemente.

-Gracias Bella, me alegra que no estés molesta. Sé que esto sonara raro- hice una mueca-, pero ya que todo el instituto piensa que somos novios, pues, es una idea bastante loca, pero podríamos fingir ser novios, y así no nos fastidiaran- termine. La idea de fingir que ella era mi novia no me desagradaba, pero hubiera deseado que lo fuera de verdad.

-Y así, Tanya tampoco te molestara- bella dijo con tristeza y desilusión. ¿Por qué sería? ¿Me correspondería ella? ¿Podría decirle lo que en verdad sucedía?.

-No me molesta... todo sea por que nos dejen en paz- termino, aun con la mirada triste, y su voz un poco rota, notándose que aguantaba las ganas de llorar. Nuevas dudas poblaron mi mente ante aquel descubrimiento. Se volteo, dispuesta a irse, pero en un rápido movimiento tome su mano y la voltee, impidiendo que se fuera. Verla así, tan frágil, me rompía el alma, y más si yo podía ser el causante de su sufrimiento.

-Bella, ¿qué sucede?- inquirí. Sabía que no me respondería, pero tenía que intentarlo-. ¿Por qué estas triste? ¿Dije o hice algo mal? Si no quieres seguir con el plan, solo tienes que decirlo- le dije con voz dulce. Que no se separe de mi, suplique en mi mente.

Pov Bella:

Me sentía sumamente triste. Me era difícil ocultar la desilusión que en aquel momento sentía, y las lágrimas traicioneras ya se notaban en mis ojos. Tenía que huir antes de que él me viera llorando, pero, sin embargo, tenía que responder. Sabía que ayudarlo, me rompería el corazón, pues todo sería una farsa. No sabía que me pasaba, y cientos de dudas alborotaban mi mente.

-De verdad, no hay problema... no te preocupes por mi...- Piensa, Bella, piensa, me gritaba internamente-, fue solo un recuerdo de mis padre, que me entristeció- mentí. Nunca se me había dado muy bien, pero esperaba que él lo creyera-. Nos vemos más tarde; estaré en la casa- termine, para luego salir corriendo en dirección a la casa Cullen. Las lagrimas caían sin cesar por mis mejillas... que el sintiera algo por mí, había sido solo una ilusión.

Cuando llegue, nadie se encontraba allí, por lo que me dirigí directamente a mi cuarto, cerrándolo con llave, para luego acostarme en la cama, dejando que mis lágrimas fluyeran con total libertad. No me gustaba, pero dicen que es lo mejor para limpiar el alma. Enterré mi rostro en la almohada, para así ahogar mis sollozos, en caso de que alguien llegara.

Llore tanto, que mi cabeza comenzó a doler, por lo que me dirigí al baño a enjuagarme el rostro y arreglarme un poco. Mi nariz y ojos estaban rojos, sin mencionar que mi cabello era una maraña, por lo que lo cepille un poco, para después echarme polvo en la nariz y así ocultar el sonrojo. Cuando quede presentable, baje por un vaso de agua y unas aspirinas. Las encontré en la cocina y luego de tomar una, me dispuse a caminar de regreso a mi cuarto. Con lo que no contaba, es con encontrarme con Tanya, la cual me vio de arriba abajo, mientras me lanzaba dagas por los ojos.

Siguió allí parada, mirándome despectivamente, por lo que logro cansarme; no estaba de humor para que me fastidien.

-¡¿Qué? ¿Acaso tengo monos en la cara?- le espete, destilando odio en cada palabra.

Ella sonrió arrogantemente. ¿En que estaba pensando? ¿Acaso pensaba que yo era débil? estaba equivocada. No era una buena idea meterse conmigo en aquel momento.

-Isabella está enojada- me dijo con una mueca burlona al mismo tiempo que temblaba teatralmente. Yo solo me limite a rodar los ojos. Sin embargo, opte por irme, antes de que le arrancara cada pelo de su cabellera rubia.

Estaba dispuesta a irme a mi habitación, pero ella no parecía darse por vencida, ya que comenzó a gritarme:

-Aléjate de Eddie, porque él es mío y he venido a recuperarlo- dijo. ¿Era tan difícil llamarlo por su nombre?, ¿tan difícil era decir Edward? ese apodo esta colmando mi paciencia- será mejor que te alejes de él, porque él me quiere, yo a él, y tú no eres más que un estorbo, un insulsa e insignificante hibrida-. Término destilando veneno. Fue ahí cuando mi paciencia llego a su límite.

-¿Ah sí?, y ¿si no quiero alejarme de él?- la rete. Sus ojos dorados centellaron de furia, y yo sonríe triunfante.

-Niña insolente- replico ácidamente- si te veo cerca de mi Eddie lo pagaras caro- nuevamente el tonto apodo pensé mientras bufaba. Ella era tan arrogante, algo totalmente opuesto a la forma de ser de Edward. Su diminuto cerebro no procesaba que él no estaba interesado en ella; pero como dice el dicho: "A palabras necias oídos sordos". Sin embargo, la bruja irritante, lograba sacar lo peor de mí, y ya estaba pensando seriamente en darle un golpe en la cabeza, para ver si comenzaba a funcionar o simplemente estaba lleno de aire…

Pov Edward:

Estaba en completo shock, si es que era posible en el caso de un vampiro. Desde que Bella había salido corriendo, no había ni siquiera pestañado. Cuando salí de mi abstracción, me percate de la presencia de Alice, frente a mí, con una expresión que no pude identificar, surcando su rostro. Continúe allí parado, sin moverme. Mi mente trabaja para resolver las dudas que se habían creado en base al comportamiento de Bella.

-¡Edward!- grito mi hermana haciéndome reaccionar. Enfoque mi mirada en ella, a lo que frunció el ceño-. Bueno, pensé que querrías mi ayuda, y por cierto, Tanya no piensa dejar en paz a Bella- eso logro hacerme reaccionar. Abrí los ojos como platos, y luego pregunte:

-¿Qué le hará esa bruja a mi Bella?- inquirí. Automáticamente me arrepentí de mis palabras. Yo y mi gran bocota. Si hubiera podido, ya estaría completamente sonrojado. Había dicho "mi Bella" frente a Alice. Ella solo sonrió, a lo que yo enarque una ceja.

-Me alegro de que al fin hayas reconocido tus sentimientos por Bella. ¡Es genial!- termino chillando, mientras daba saltitos. Me reí de su infantil actitud... en verdad era gracioso. En eso estaba, cuando recordé que mi hermana había mencionado que Tanya no pretendía dejar en paz a Bella. El miedo me invadió; ella era capaz de cualquier cosa por sacar a la bella castaña del mapa. Alice se percato de mi reacción, por lo que hablo:

-Tranquilo- intento calmarme-, por ahora no hará nada- ella esbozo una gran sonrisa-. Antes de que te de un ataque por estar lejos de ella, te informo que te ayudare a enamorarla- dijo con emoción-. Pero debes saber, que le molesto que quisieras fingir un noviazgo- fruncí el ceño-. Pronto lo sabrás, hermanito- murmuro con voz picara, para luego quiñarme un ojo-. Ahora corre, ve. No puedo ver a Bella porque es hibrida, pero Tanya no tenía buenas intenciones con ella. Yo me llevare tu volvo-. Dicho aquello salí disparado para la blanca mansión.

Al llegar, entre sigilosamente; no pretendía que nadie me escuchara. Ambas estaban en la cocina, y pude escuchar a Tanya hablarle a mi Bella.

Bella se escuchaba bastante enojada. Me sentí mal; ella no debía pasar por aquello y todo era mi culpa. Iba a interrumpir su charla, pero la curiosidad pudo conmigo, así que me quede escuchando. Si Tanya intentaba hacerle algo a mi preciosa castaña, intervendría; nunca permitiría que le pasara algo. Continúe con mi atención enfocada en su conversación. Contuve la conversación, intentando que no se percataran de mi presencia.

-Isabella está enojada- dijo Tanya sarcástica, no tomando en serio el enojo de mi Bella. Yo en su lugar, no la hubiera hecho enojar... ella en verdad daba miedo.

Bella la ignoro e hizo ademan de irse, pero Tanya hablo de nuevo, llamando su atención.

-Aléjate de Eddie, porque él es mío y he venido a recuperarlo- Y dale con el apodito, pensé. Yo sabía que ella podría hacer algo así, querer borrar a Bella del mapa. No entendía como no podía comprender que yo no sentía nada por ella; muchas veces he intentado cortésmente rechazarla pero ella parece no entenderlo. Con o sin mi dulce castaña, yo nunca la aceptaría. Volvió al ataque con nuevas amenazas: -Será mejor que te alejes de él, porque él me quiere, yo a él, y tú no eres más que un estorbo, un insulsa e insignificante hibrida- exclamó. Aquello me hirvió lo que sea que tenga en las venas, para no decir sangre, pensé. El monstruo dentro de mi suplicaba por salir y hacerla pagar por meterse con mi dulce y frágil Bella. Sin embargo, tenía que ver hasta donde era capaz de llegar Tanya... temía que buscara otro momento para dañarla. Además, ¿cómo es eso de que yo la quiero? ¡En que estaba pensando! ¿Acaso estaba loca? ni aunque fuera la única mujer en el mundo yo lograría sentir algo por ella. Prefería exponerme y enfrentarme a los Vulturis, que pasar una eternidad con ella y sin mi Bella.

- ¿Ah, sí?- dijo con un deje de escepticismo en su tono de voz-, Y ¿si no quiero alejarme de él?- contraataco la dulce castaña. ¿Ella... en verdad no quería alejarse de mí?; ¿sería solo una forma de ayudarme con el tema de Tanya? sin embargo, logro que una creciente esperanza se instalara en mi muerto corazón. ¿Sentiría ella algo por mi? no era mi intención darme falsas esperanzas o podría salir herido, pero aquel sentimiento ya se albergaba en mi.

Los pensamientos de Tanya eran amenazadores hacia mi Bella, y ya no pude soportarlo.

-Niña insolente- Respondió la... Tanya- si te veo cerca de mi Eddie lo pagaras caro- Continúo destilando odio en cada una de su palabras. No aguantaría mucho más que ella continuara insultando a mi ángel; ella no debía sufrir, no lo merecía y menor lo haría por mi causa. En eso estaba, cuando me percate de las intenciones de Tanya hacia Bella... ella planeaba hacerle daño físicamente. Sin embargo, otro de sus pensamientos me llego, y me dejo allí, helado y preocupado. Tanya sabia quienes eran los padres de mi amor, a raíz de que mi familia les había informado de la situación. Según las conjeturas de Eleazar, se trata de… Los Vulturis. ¡No!, me grite internamente. Debía tratarse de un error. Sin embargo, las malas noticias no terminaban allí: Tanya planeaba entregarla a ellos para deshacerse de mi castaña. Ya enterado de las intenciones de nuestra invitada, tenía muy claro que no me alejaría de Bella; no permitiría nunca que nada le sucediera y planeaba protegerla aunque la "vida" se me fuera en ello.

En aquel momento, decidí hacer notar mi presencia, arto de todo aquello, y poner en su lugar a aquella mujer que planeaba quitarme a mi dulce castaña, mi corazón…

En menos de un segundo, me encontraba delante de mi Bella, en una postura defensiva, y tomando su cintura firmemente apretándola contra mi espalda. Tanya, frente a mí, estaba hecha una fiera, mientras mantenía su mano suspendida en el aire, con la clara intención de pegarle a la castaña a mi espalda. Pero ahora, conmigo allí, nada podía hacer... solo pegarme a mí, y ella sabía que no podría hacerme daño. Cuando se percato de que mi mirada no era muy diferente a la suya, se quedo allí, plasmada en su lugar, mientras Bella se aferraba a mi camisa.

-La tocas, y te mato- gruñí amenazadoramente- ella es mi novia... tócale un solo cabello, y no respondo- termine en el mismo tono. Veía todo rojo, completamente cegado por la ira. Tanya miro a Bella envenenadamenté, mientras que en su mente la insultaba, lo que ocasiono que mi enojo creciera.

-¡¿Cómo que tu novia?- grito furica- ¿cómo pudiste fijarte en una simple y frágil hibrida, sin nada de gracia, la cual pone a tu familia en constante peligro?- sus palabras no estaban ayudando mucho a apaciguarme. Bella no era ningún peligro para nosotros; había llegado para traernos felicidad. Mire con evidente enojo a Tanya; su mirada continuo marcada por el profundo odio profesado hacia mi ángel, pero, sin embargo, por dentro ella me tenía miedo.

-¿qu-e-e qu-ieres dec-i-ir?- inquirió la voz rota de la castaña ubicada a mi espalda, conteniendo su llanto.

-No le creas, Bella. Ella solo esta celosa- la reconforte suavizando el tono de mi voz. Volteé, para encontrarme con sus ojos anegados en lágrimas. Odiaba verla en aquel estado, me partía por dentro. Se veía tan vulnerable, frágil e inocente, que la necesidad de protegerla salía a fuera, como el animal dentro de mí lo hacía, en plena expedición de caza.

-No me hagas quedar como una loca celosa. Esta chiquilla solo nos traerá problemas, Eddie- murmuro haciendo un puchero. Estaba controlando el fuerte instinto que me gritaba que le arrancara su cabeza, sabiendo que aquello lo haría gustoso-. Vamos, deja de protegerla y entrégala a los Vulturis para que no se metan en nuestras vidas... y así, seremos feliz juntos- termino con su voz chillona y una radiante sonrisa, convencida de que su idea seria de mi total agrado. ¿Como podrían ser feliz sin Bella? si ella no estuviera a mi lado, si algo le pasara, no tardaría en acompañarla a donde sea que fueran los de mi especie antes de morir.

-¿Quie-quienes son… los vul-vulturis?- Inquirió mi dulce castaña entre suaves sollozos. Un escalofrió recorrió mi cuerpo, al escuchar su voz teñida de miedo y sufrimiento. La idea de torturar a Tanya hasta la muerte me cegó, y no me desagradaba para nada la idea.

-Pues querida, son los que, casualmente por tu culpa, mataron a tus padres- le respondió, a lo que yo gruñí audiblemente. Bella no tenía la mas mínima culpa de lo que había sucedido; los Vulturis eran muy estrictos en lo que respectaba al cumplimiento de sus reglas, y cualquier mínima falta ocasionaba su ira. En algunos casos, las escusas de las matanzas que ocasionan son exageradas y ridículas, pero nadie nunca se ha atrevido a desafiarlos. Tanya, por su parte, continúo con su relato, sin inmutarse por mi fiera mirada-. y, a su vez, nos pones en peligro a todos nosotros, porque al dejar que te quedes aquí, podemos ser acusados de complicidad contigo-. Esbozo una malvada sonrisa, mientras yo volvía a gruñirle. Mi Bella no merecía ser tratada de esta manera; nunca había sido su intención meternos en problemas.

-Bella no tiene la culpa y mucho menos nos causara problemas- replique encolerizado-. Es más, nos trajo alegría, un sentimiento muy diferente al que tú produces. Nadie te quiere aquí, por lo que vete- le espete fuera de mis cávales, al notar como mi pobre castaña estaba hecha un mar de lagrimas. Tanya, por su lado, seguía allí, con una sonrisa de suficiencia grabada en su rostro. Seguí mirándola amenazadoramente y le solté otro gruñido. Si ella no se iba, yo mismo estaba dispuesto a echarla, pese a que mi lado caballeroso me lo impedía. Sin embargo, Bella era más importante, y sabia que aunque no lo hiciera yo, Rose estaría encantadísima de echarla, al nunca haberle caído bien la vampiresa parada frente a mí.

-Ay, Eddie, ya déjala. Ella no vale lo que yo. Es mejor que se vaya y nos deje en paz- volvió a atacar, abriendo sus brazos, en una clara invitación. Yo, por mi parte, la mira con la depresión marcada en cada gesto, intentando dejarle claro cuál era mi postura. Apreté mi agarre en la cintura de Bella, y la moví hasta que quedo protegida entre mis brazos. Ella enterró su rostro en mi pecho y comenzó a sollozar audiblemente.

.Tanya- le espete marcando bien cada palabra- entiendo que no te quiero, nunca lo he hecho ni lo hare. Bella es mi novia y la quiero-. Solté a Bella dispuesto a desmembrar a Tanya en aquel momento, pero la mano de Bella en mi pecho me detuvo, y con lágrimas en los ojos me dijo:

-Ed-Edward, vámonos- todo en mi se desmorono al ver su cara desfigurada por el dolor- por favor- susurro, abrazándose a mi cintura con fuerza, a lo cual correspondí, para luego llevarla a mi habitación. Me tumbe con ella en la gran cama, acurrucándola entre mis brazos. Ella lloro hasta que se quedo dormida, mientras el sentimiento de angustia prevalecía dentro de mí.

Mientras mi Bella tenía sueños no del todo agradables, debido al estrés y la tristeza, trate de mantenerla a raya tarareando una suave melodía, que comenzó a tomar forma en mi mente.

Al no tener su escudo activo, todos sus pensamientos me llegaban, y uno en particular, me aterro. Ella no sería capaz de hacerme aquello; me mataría, y por supuesto, no lo permitiría, no sucedería.

Ella quería irse, buscando la manera de escapar y así, alejarnos del peligro. Ella ignoraba el hecho de que, junto a nosotros, estaría segura, y podría pasar desapercibida. Sin embargo, si el asunto se complicara, yo la protegería.

A ira me invadió. Todo esto era por Tanya; Bella se sentía culpable a raíz de sus comentarios, pensando que la muerte de sus padres y un posible peligro para nosotros eran por su causa. Todos en mi familia estábamos felices por tenerla con nosotros, y no la creíamos un estorbo. Ella no podía hacerme eso, yo la detendría

La quería demasiado como para dejar que se alejara de mí, se llevaría todo de mí consigo...


Mil gracias por su apoyo y rr, de veras eso nos ayuda a seguir con este fic, y mil disculpas por tardar tanto, de veritas, espero que les haya gustado el cap, plis plis déjennos rr, porfisss siii? Cap. dedicado a Mrs. Black UbT, gracias por ser la primera en comentar y por tu apoyo amiii tkm, mis niñas preciosas July y yo estaríamos mega felices que nos dejaran rr porfiss! Sé que no es lo que esperaban pero se acerca de los entimientos de Ed pero fue lo que se nos ocurrió y no nos dijeron si querían solo 2 y dijeron que si pero no importa es diferente y esperamos les guste! Mil gracias por sus rr y por las lectoras fantasmaass! Nos da mucho ánimo para seguir escribiendo! Trataremos de subir pronto el prox cap.! Nos leemos prontoo! ^^ se les quiere! (L)

Anabel: buaaaaaaaa tuvimos pocos rr! Pero no importaaa! Porque hay muchas lectorasssssssss! Eso nos alegra muchísimo ¿verdad July?

July: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Gracias chicas por el apoyo! Es genial! Es muy motivante y emocionante leer cada rr y saber que el fic es de su agrado! (:

Att: July y Anabel.

Cap.6 Enfrentamiento por amor y descubrimientos.