La conspiración del Amor

Capitulo VI

By: PanLee

-¿Consiguió el trabajo? Pregunto Seto tan pronto Joey entro en la casa.

-No- respondió el con desaliento y enseguida tomo a Noa-. Y estoy q exploto de leche. (N/A: Para los q no lo saben el puede darle leche a Noa sin necesidad de tener pechos okis?nn).

Para inconformidad de Seto, Joey se dejo caer en el sofá raído, se desprendió de la camisa, y procedió a amamantar a Noa, quien no tardo en ponerse a succionar con entusiasmo.

-¿Qué tal si salimos a cenar esta noche?- pregunto él-. Yo invito. (N/A: Kaiba picaron ya empezaste a bajarle la pareja a Moki, q hermano tan malvado.)

-¡Auch!- grito Joey, metió un dedo en la boca de Noa y lo obligo a soltar por un momento el pecho, hasta q volvió a prenderse-. Esos dientes- aclaró -. ¿Sabe? Antes de q Noa naciera yo estaba enamorado de todo eso de la lactancia. Pensé q seria algo dulce y hermoso, y lo es, pero también es…

-¿Doloroso?- pregunto el. Y cuando el sonrió como contestación, el le devolvió la sonrisa.

-Creo q, aunque Mokuba no me lo hubiera dicho, yo me habría dado cuenta de q usted es gay. Es tan perceptivo y, a pesar de parecer frío e indiferente, en el fondo es tierno, ¿verdad q si?

-Nunca me han llamado así- confeso Seto y miro hacia el espejo rajado y manchado q colgaba de su derecha. ¿Realmente parecía un hombre frió e indiferente?

-¿Cómo se portó Noa durante mi ausencia?

Seto sonrió y muy pronto se descubrió empleando una gran cantidad de energía en hacer un relato gracioso de su tarde con Noa.

-Creo q para navidad le regalare un juego de cuchillos, algo con lo q le resulte fácil lastimarse. Por que, lo q es ahora, tiene q esforzarse para poder golpearse en la cara y tratar de partirse el cráneo. Creo q facilitare las cosas.

-Cuchillos con piolines adheridos. No olvide los piolines, porque de lo contrario, ¿con q podría atragantarse?

-Si, claro. Piolines. Y creo q lo llevare de visita a una fabrica de papel. Lo depositare en la mitad del salón y dejaré q se abra pasó hacia la salida comiendo.

-Joey pasó a Noa al otro pecho y Seto le hizo señas de q levantara el brazo izquierdo para q el pudiera deslizarle un almohadón debajo y así no tuviera q soportar el peso de la cabeza del bebe.

-Y no olvide cajones q pueda abrir y después cerrar con los dedos adentro.

Ahora los dos reían a más no poder y Seto de pronto se dio cuenta de q, por primera vez en años, una mujer se reía de verdad de sus chistes. (N/Sh: Yo creí q Kaiba no sabia reír XD q era un robot sin sentimientos. N/J: Pues ya vez q mi Setito no es un robot es todo lo contrario es un humano y uno muy fogoso. N/Sh: ¿Oo Y tu como sabes si todavía no has hecho nada en mis historias con el? N/J: Eso es un secreto nn).

-¿Qué le parecería una pizza?- pregunto Seto en forma abrupta-. Una pizza enorme con todo encima. ¿Y refrescos gigantescos y pan de ajo?

-No estoy muy seguro de q pueda comer eso por mi leche- dijo Joey-. No se si es bueno para los bebes beber leche con sabor a ajo.

-Eso no parece molestarles a los italianos- fue la respuesta de Seto.

-Es verdad- acepto Joey y después le sonrió-. Pizza entonces. Pero solo si me deja pagar mi parte.

Antes de tener tiempo de pensarlo, Seto dijo:

-Usted es demasiado pobre para pagar nada.- Y enseguida quedo muy mortificado por lo dicho. (N/A: Valla q este tiene el tacto de un Madrid para decir las cosas ne?)

-Muy cierto- dijo Joey con tono bondadoso-. Tal vez durante la cena podamos cambiar ideas con respecto a q hacer con mi futuro. ¿Tiene alguna idea?

-Ninguno en absoluto- respondió el, sonriendo-. Siempre podría casarse con un medico joven y agradable y entonces no tener q salir a trabajar.

-¿Un medico? Ah, se refiere a Mokuba. Pero si yo no le intereso.

-Esta loco por usted.- Dijo Seto.

-Usted si q es raro. Mokuba esta enamorado de todas las mujeres y uno q otro chico de este pueblo; por eso es tan popular. Además, yo no soy un vividor y no quiero q ningún hombre me mantenga. Quiero hacer algo al respecto, pero no estoy seguro de poder. Si tan solo tuviera algún talento, como por ejemplo cantar o tocar el piano.

-Pues a mi me parece q tiene el talento de ser un buen padre.

-Joey inclino un pocota cabeza.

-Usted es muy dulce, ¿lo sabia? ¿Con ese teléfono suyo puede pedir q nos traigan la pizza?

-Si, por supuesto- contesto el con una sonrisa.

Mas tarde, mientras Noa dormía en el sofá, encendieron velas y se pudieron a conversar. El le pregunto sobre su vida con Bakura. Después de negarse un poco al principio, Joey empezó a hablar y Seto muy pronto se dio cuenta de lo mucho q necesitaba el hablar con alguien.

-Y, mientras lo oía, Seto empezó a ver al borracho del pueblo bajo una luz diferente. Ryo Bakura había sido objeto de las burlas de la gente de Domino desde q, a los catorce años, comenzó a beber. Chocaba automóviles casi con la misma velocidad con q se subía a ellos. Sus padres tuvieron q hipotecar la casa para poder pagar la fianza y sacarlo de la cárcel una y otra vez. Pero Joey vio en el interior de ese hombre algo q nadie había visto.

-Seto había pedido una pizza gigante y, mientras hablaba, sin darse cuenta, Joey fue comiendo las tres cuartas partes. Hacia mucho tiempo q Seto había olvidado lo q era estar en una situación en la q una pizza era un manjar poco frecuente. (N/Sh: Para poder realizar esta escena tuve q dejar sin comer a pobre de Joey una semana XD si no nunca se habría comido toda esa pizza. N/J: Q malvada eres Shinigami ni siquiera agua me dabas T¨T)

Tan pronto la última porción desapareció, Joey dio un gran bostezo, y aunque apenas eran las nueve de la noche, Seto le dijo q fuera a acostarse. El se puso de pie y se agacho y alzo al bebe sin despertarlo.

-Usted es un padre nato- dijo Joey con voz soñolienta mientras se dirigía a su dormitorio.

Sonriendo por el comentario de Joey, Seto puso a Noa en el destruido corralito q era también su cama, y después abandono sigilosamente la habitación. Era curioso, pero el también tenia sueño. Por lo general no se acostaba hasta la una o dos de la mañana, pero el hecho de tener q apartar todo el día a esa criatura de un peligro tras otro lo había dejado exhausto.

-Fue a su cuarto, se saco los pantalones y se desplomo en la cama en camisa y en ropa interior sin tener conciencia de nada, hasta q oyó el grito agudo de Noa. Se levantó de un saltó, corrió a la cocina y vio allí a Noa en su silla mecedora, amamantado por Joey. Los dos estaban completamente vestidos, a pesar de q afuera seguía oscuro.

-¿Q hora es?- pregunto Seto y se froto los ojos.

-Alrededor de las seis y media. Esta mañana Noa durmió hasta tarde.

-¿Q fue ese grito?

-Supongo q una cuestión de práctica. A él le gusta gritar. ¿No debería usted ponerse algo de ropa encima?- dijo de manera juguetona y una sonrisa cargada de picardía.

Seto miro sus pernas desnudas.

-Si, claro.- Después miro el rostro encendido de Joey. El no tenia problema en sacar a relucir su pecho, pero lo ponía incomodo q el tuviera tan poca ropa encima como para ir a nadar. Con una sonrisa frente a la cara vuelta hacia otro lado de Joey, Seto sintió una oleada de placer al comprobar q el lo atraía. (N/A: Y aquí empiezo yo al ataque con situaciones poco favorables para el lindo de Joey y no aptas para cardiacos XD).

-"Mokuba- pensó-. Mokuba. Mokuba esta enamorado de Joey."

-Esto estaba junto a la puerta de calle esta mañana, y hay un automóvil afuera- dijo el y con la cabeza indico un periódico enrollado q había sobre la mesa de la cocina.

Sin prestar atención al pedido de Joey de q se vistiera, Seto saco la banda elástica q sujetaba el periódico y extrajo una nota q había adentro alrededor de unas llaves. Era un mensaje escrito q maquina q le avisaba q su ropa estaba en la parte de atrás del automóvil y q ya se había tomado en cuenta las otras instrucciones y q volverían a ponerse en contacto con el.

-Parece el mensaje de un espía- dijo Seto en voz baja y después levanto la vista para comprobar si Joey lo había oído.

Pero el no había oído nada, y la expresión de su rostro era tan intensa q al principio el pensó q a Noa le pasaba algo. Pero el bebe estaba muy entretenido en la tarea de untarse con avena la oreja, de modo q Seto volvió a mirar a Joey.

Con señas, indicaba el periódico q el había extendido sobre la mesa. En el había un aviso de doble pagina acerca de una importante liquidación en una tienda para bebes ubicada a unos quince kilómetros de Domino. El dueño había armado habitaciones completas, con muebles y ropa de cama, y vendia los conjuntos por doscientos cincuenta cada uno. Joey indicaba la fotografía de una cama, una silla mecedora, una mesa para cambiar pañales y un móvil q parecía tener vaqueros y caballos. De sus labios salía un sonido estrangulado parecido a "Oh oh oh".

De pronto Seto no pudo evitar hacerlo sufrir un poco.

-¿Queda un poco de cereal en la casa, o Noa ya se lo devoro todo?- Tomo el periódico y lo abrió.- Parece q el precio del oro bajo. A lo mejor debería comprar un poco.- Sostenía el periódico de modo q el inmenso aviso quedara justo frente a la cara de Joey. (N/A: Mendigo Kaiba le encanta hacer sufrir a mi lindo cachorrito T¨T).

Finalmente, el recupero la voz. Sin prestarle atención a Seto, dijo:

-¿Podré comprar esas cosas? ¿Qué opina? Quizá debería llamar a Mokuba y pedirle prestado el dinero. Oh, no, tenemos q estar en la tienda a las nueve, la hora en q habré. ¿Cómo puedo hacer para llegar allá? A lo mejor Mokuba…

En ese momento Seto bajo el periódico y agito las llaves del auto delante de la nariz de Joey.

-Iremos a ver a Mokuba- se apresuro a decir Joey-. Más adelante le pagare a usted el precio del combustible. Mire aqui, en la parte de abajo del aviso. Me pregunto si la ropa estará incluida en la oferta. "Todo para el bebe." Cielos, si Noa nunca tuvo ninguna prenda q no hubiera sido usada antes por otra criatura. ¿Puede prestarme el teléfono para llamar a Mokuba?

-Yo le prestare el dinero- propuso el y deseo haber incluido ropa en las ordenes q le había impartido a su secretario.

-No. Yo puedo devolverle el dinero a Mokuba con trabajo, pero usted no necesita nada.

-Al oírlo, Seto frunció el entrecejo, aunque sin saber bien por que. (N/Sh: ¿Por que será?) ¿No seria mejor q Mokuba le prestara el dinero? Después de todo, el plan era unir a Mokuba y a Joey. Hablando de eso, ¿Por q Mokuba no había venido a visitarlo la noche anterior?

-Vaya a echarle un vistazo a mi automóvil- le ordeno Seto-. Y después vuelva y dígame cuanto cobraría por limpiármelo.

Con un "Cuídeme a Noa" dicho por encima del hombro, el salió por la puerta de calle. Diez minutos después regresó.

-Cien dólares- dijo con tono inflexible-. ¿Cómo puede ser tan cochino y tenerlo tan sucio?

Lo único q Seto pudo hacer fue sonreír, avergonzado. ¿A Motou se le habría ido la mano con el auto?

-Y otros ciento cincuenta por hacer algo con la ropa q hay en el asiento de atrás. Realmente, señor Kaiba no tenia idea de q fuera tan desaliñado.

-Yo, bueno… - comenzó a decir el, sintiéndose como una criatura regañada por su madre.

-Ahora valla a ponerse algo de ropa. Después, venga y tome su desayuno. Quiero estar en esa tienda cuando abra sus puertas. El dueño dice q solo tiene ocho juegos de artículos para vender. ¿Sabe? Apuesto a que esto tiene q ver con un divorcio. Por eso el prefiere prácticamente regalar estos muebles en lugar de permitir q su esposa tenga dinero. Algunas personas carecen de toda conciencia moral. Me pregunto si habrá hijos involucrados. ¿Por qué se queda allí parado mirándome? Valla a vestirse. No siga perdiendo el tiempo.

Parpadeo con incredulidad frente a la asombrosa historia ideada por Joey, Seto fue a su dormitorio para ducharse y volver a ponerse su ropa sucia y arrugada. ¿Cómo se le habría ocurrido a Motou poner en el auto esa ropa desaliñada q llamaría la atención de Joey?

Cuando fue a la cocina para comer su bol de cereales, Joey tenia el aspecto de un gato q acaba de robarse la crema. Sin duda planeaba algo, pero él no tenia idea de que.

-Tome prestado su teléfono- comento el con su tono mas dulce-. Espero q no le importe.

-Claro q no- contesto el y después bajo la vista hacia el bol-. ¿Estaba impaciente por hablar con Mokuba? (N/A: XD Kaiba ya caíste redondito en las redes de este lindo cachorro XD)- Esas palabras brotaron de su boca sin poder evitarlo.

-Nada de eso. Solo hable con algunas amigas mías. Pero me temo q un par de esas llamadas fueron de larga distancia. Se las pagare… de alguna manera.

-Yo tengo un departamento- dijo el, y los dos se echaron a reír cuando Joey lanzó un gruñido ante la sola idea de limpiarle esa vivienda.

Joey quiso salir de la casa a las siete y media, y cuando Seto abrió la puerta del auto, quedo estupefacto. ¿Qué demonios le habían hecho a ese vehículo? El interior estaba cubierto de barro, q se había filtrado en cada hueco. Dudaba mucho de q las ventanillas se habrían debido al barro que se había deslizado entre el vidrio y la puerta. En el asiento de atrás había una pila de ropa sometida al mismo baño de lodo.

Como Joey ya había visto el auto, estaba preparado y desplegó una vieja colcha sobre la butaca del acompañante y solo entonces subió, se sentó, y puso a Noa sobre sus piernas.

-No hace falta q me lo cuente- aseguró el en voz baja una vez q la puertezuela estuvo cerrada-, pero supongo q su amante se vengo de usted metiendo el auto y su ropa en un lago. ¿Fue así?

-Algo parecido- farfullo Seto, mientras pensaba q tendría q hablar con su secretario. Cuando le había dicho q el interior debía estar sucio, se refería más bien latas de gaseosa y bolsas de papas fritas.

-Lo extraño es q el motor no este cubierto de barro- dijo el al ver q el auto arrancaba con toda facilidad-. ¡Oh, no!

Seto condujo el auto hacia la calle y lo miró, intrigado.

-El le lleno el auto de barro, ¿no?

-¿Podríamos no hablar de mi vida personal?- saltó Seto. Estaba hartó de todo ese asunto de q tenia un amante hombre. (N/A: Espero q hayan leído la explicación del capitulo anterior si no pues léanlo por q luego va a haber un gran embrollo en todo esto okis?)

Por un momento Joey no dijo nada, y el lamentó su estallido de furia.

-Espero q en la tienda haya asientos para auto- dijo, lo miro y el le sonrió.

-¿Usted lleva efectivo? Yo no…

-Si, mucho- respondió Seto, feliz de q ese momento tenso allá pasado-. ¿Qué otros empleos trató usted de conseguir, además de lo de la limpieza?- preguntó el mientras Joey sostenía firmemente a Noa sobre sus piernas. Si la policía llegaba a verlos y a detenerlos, serian arrestados por no llevar a Noa sujeto a una silla especial en la parte de atrás. Y Seto no quiso pensar siquiera en lo q le sucedería a Noa si llegaban a tener un accidente. Movido por un impulso, extendió el brazo y le apretó la mano al pequeño, quien le devolvió el gesto con una sonrisa.

Joey no pareció advertirlo, pues en ese momento le hablaba a Seto de todos los empleos para los q se había postulado y hasta había conseguido, pero q después perdió por una u otra razón.

-Dos veces tuve q renunciar por que el jefe… Bueno…

-¿Lo acosaba?

-Exactamente. Y por esa zona es tan difícil conseguir trabajo. Se me ocurrió q podría dedicarme a la aromaterapia. ¿A usted q le parece?

El hecho de q el frente de la tienda apareciera delante de ellos salvo a Seto de tener q contestar esa pregunta. Pero quedo consternado por lo q vio: debajo del cartel de El paraíso de los bebes, había como quince mujeres con cochecitos de bebes que aguardaban a que la tienda abriera.

-Dios mío- dijo Joey-. Yo solo llame a siete amigas. Sin duda ellas llamaron también a sus amigas y, oh no, veo q llegan mas autos y seguro q son para El paraíso de los bebes por q las demás tiendas abren hasta las diez.

-¿Usted llamo a todas esas personas? – preguntó Seto.

-Tuve miedo de q no vieran el aviso y se perdieran así la liquidación. ¿Sabe una cosa? Es extraño q no haya aquí todavía mas personas. ¿Qué me dice de los q vieron el periódico en la mañana? A lo mejor piensan q se trata solo de una estratagema de venta y q no es una verdadera liquidación. Quizás no sea la primera vez q el dueño hace esto y en el interior ya no queda mercadería. Tal vez…

Antes de q Joey se lanzara a otra de sus caprichosas historias, Seto se bajo y le abrió la puerta.

-Venga, vayamos a la puerta de atrás y veamos si podemos entrar unos minutos antes q los demás.

-¿Eso le parece justo?

De espaldas a Joey, Seto puso los ojos en blanco.

-Probablemente no, pero recuerde q esto es para Noa, ¿no?- dijo el y le saco el bebé de los brazos-. Además, hace demasiado frío para esperar allá fuera, y faltan treinta minutos para q la tienda abra sus puertas.

Joey le dedicó una sonrisa seductora.

-Usted si que sabe arreglar las cosas, ¿no?

Mientras se daba media vuelta y Noa se acomodaba en los brazos, Seto no pudo menos q sonreír, porque Joey siempre se las ingeniaba para hacerlo sentir muy importante. Cuando llamo a la puerta posterior de la tienda, y se abrió, quedo asombrado al ver q uno de los principales ejecutivos de su oficina de Tokio estaba allí de pie, con un overol gris y una escoba en la mano.

-¿Quiere ver la mercadería ya?- preguntó el hombre, con una forma de hablar q hacia q resultara imposible imaginar q era un graduado de la Facultad de Ciencias Económicas de Harvard.

Enojado, Seto se limito a asentir. No le gustaba que sus empleados hicieran cosas q el no había aprobado primero. Ni siquiera el hecho de q Joey lo tomara del brazo y le diera un apretoncito logro calmarlo.

Cuando salieron del sector posterior de deposito y entraron en el salón de ventas, Seto quedo incluso menos complacido, pues había allí dos de sus vicepresidentes, ambos de overol, moviendo muebles para bebes.

-Ustedes son nuestros primeros clientes, así q pueden elegir el lote q deseen- dijo una voz masculina y, al girar, ambos vieron a un chico deslumbrante de pie detrás de ellos. Era, desde luego, el secretario de Seto, solo q no vestía su habitual traje Arman sino algo q el estaba seguro q había comprado en un Kmart, y llevaba su pelo rojizo en una pequeña colita dejando sus mechones dorados salir despreocupadamente. Tenis tres lápices amarillos sujetos en su cabello. Aun así, no podía ocultar el hecho de ser un chico esbelto y seductor con esa carita llena de inocencia como cualquier muchachito virgen. (N/Sh: XD Si claro).

Motou ni siquiera parpadeo cuando Seto y Joey lo miraron.

-¿Qué color desean?- pregunto-. ¿Celeste? ¿Rosado? ¿Verde? ¿Amarillo? ¿O preferiría ver el único juego de marca q tenemos?

-Oooohhhh.- Joey emitió un sonido q le brotaba del corazón y de los labios, y después comenzó a seguir a Motou como si estuviera en trance.

Motou mantenía una conversación muy fluida mientras caminaban.

-Son dos artículos de liquidación de existencias. No hay nada usado; Son, más bien, mercaderías discontinuadas. Espero q no le importe que en realidad sean del año pasado.

-En absoluto- afirmo Joey con una voz artificialmente aguda-. ¿Verdad q no nos importa, señor Kaiba?

No espero la respuesta de Seto por que delante de ella había una habitación modelo y hasta el tuvo q reconocer q su secretario se había superado. Alcanzaba a oler pegamento para empapelar, así q el debió de haber trabajado toda la noche para conseguir ese resultado, y tenis q admitir q había creado un cuarto fabuloso. Y, con su buen ojo comercial, supo q lo q tenia delante era lo mejor de lo mejor. Sin duda Motou había comprado todo en Tokio y después lo había traído a Domino en el jet de propiedad de Seto.

Era el cuarto de un varón, con empapelado a rayas celestes y blancas, con Magos obscuros y Dragones Blancos de ojos azules peleando. La cama parecía una nueva versión de un trineo, pero con los barrotes de seguridad y barandas laterales que se podían bajar; en un rincón había un conjunto de personajes de Duelos de Monstruo (N/A: XD no pude evitarlo). La ropa de cama estaba bordada a mano con diseños de pequeños Dragones Negros de ojos rojos en chibi, algo q Seto q a Noa le encantaría. Para probar su teoría, puso a Noa en la cama, donde el inmediatamente se puso de pie y enseguida trato de agarrar el móvil suspendido encima, hasta q consiguió meterse en la boca la cabeza de un Kuribo.

El resto del cuarto tenía muebles de idéntica calidad. Había una mecedora, una mesa para cambiar pañales, un asiento de automóvil, una silla alta, una caja para juguetes q sin duda había sido decorada por japoneses nativos, y, en un rincón, una pila de cajas blancas.

-Mas ropa de cama y otras cosas- aclaro Motou mientras seguía la mirada de Seto-. Hay también algunas prendas, pero no estaba seguro del talle…

-Esto cuesta mucho mas de lo q tengo- afirmo Joey, y había lagrimas en su voz.

-El precio de todo el lote es de doscientos cincuenta dólares- se apresuro a decir Motou.

Joey miro al chico con los ojos entrecerrados.

-Estas cosas no serán robadas, ¿No? ¿Es un distribuidor de mercancía robada?

-Podría decirse que, en cierta forma, lo robadas- dijo enseguida Seto-. Si estas cosas siguen en posesión del dueño de la tienda cuando llegue el momento de declarar impuestos, tendrá q pagar por lo q valen en realidad. Pero si las vende con perdida, el monto de los impuestos será sobre la cantidad q recibió, que es un verdadero regalo. ¿Tengo razón?- le pregunto a Motou.

-Sí, totalmente- respondió el y volvió a dirigirse a Joey-. Tal vez a usted no le gusta el cuarto. Tenemos otros.

-No. Este es perfecto- declaro Joey. Después, antes de q el pudiera pronunciar otra palabra, Seto dijo:

-Lo queremos. Hágame mandar todo hoy mismo.- Al decirlo, miro a sus dos ejecutivos que, inclinados sobre sus escobas, observaban la escena con una leve sonrisa socarrona. Al día siguiente, en su oficina no se hablaría de otra cosa.- Y creo q también debería enviarme a un empapelador.

Al oírlo, Joey lanzo un pequeño gemido q indicaba q estaba seguro de q Seto conseguiría q el chico se retractara del negocio.

-Por supuesto, señor- acepto Motou muy serio y giro hacia Noa, q estaba en la cama. Ahora estaba acostado boca arriba y trataba de bajar los laterales a fuerza de patadas, y el sonido reverberaba en toda la tienda.- Que criatura tan hermosa- dijo el y extendió los brazos como si se propusiera alzar a Noa.

El bebé lanzo un alarido q sacudió la cama. Inmediatamente se acerco Joey, con los brazos extendidos hacia su hijo.

-Lo siento- murmuro-. No se lleva muy bien con los desconocidos.- Y en ese momento Noa a los brazos de Seto.

Seto no quería mirar a sus dos vicepresidentes por que sabia q ellos darían por sentado q Noa era hijo suyo. ¿De q otro modo explicar q Seto no era un "desconocido" para la criatura?

-Yo pagare mientras recorre el salón- índico Seto y siguió a Motou a un mostrador cercano-. Lo de los lápices fue un poco demasiado- agrego tan pronto estuvieron lejos de Joey para q el no los oyera.

-Sí, señor- dijo el y se los quitó del pelo.

-¿Y que hacen aquí esos dos?

-Hubo q comprar la tienda para llevar adelante el plan. Y no creí tener autoridad suficiente para negociar semejante suma de dinero.

-¿Cuánto puede costar una tienda tan chica como esta?

-El hombre me pidió q le dijera q se llamaba Duke Deblin y q usted entendería.

Seto puso los ojos en blanco. En la secundaria había robado a Duke la novia el día antes del baile de graduación.

-¿Conseguiste comprarla por una cantidad de menos de siete dígitos?

-Apenas. Señor, ¿q hacemos con toda la gente q espera afuera? Ese aviso apareció solo en su periódico, pero de alguna manera…

-Son amigas de Joey.- Por un momento miro a Noa, q trataba de sacar el teléfono del escritorio, mientras Joey deslizaba la mano con amor sobre los muebles para bebe.- Ofréceles lo mismo. Véndeles todo a perdida. Asegurate de darles todo por lo q puedan pagar. Separa la mercancía de cada habitación para q cada mujer se lleve algo q necesite.

Cuando miro a Motou, noto q el lo observaba con la boca abierta.

-Y q esos dos vuelvan a Tokio en cuanto terminen con el empapelado.

-Sí, señor- le respondió Motou en voz baja y lo miró como si fuera la primera vez q lo veía (N/Sh: Y como no si ese riquillo de quinta no suelta nada aunque lo tengan bajo amenaza, y de buenas a primeras empieza a regalar casi creo todo sin obtener nada a cambio eso es como para no creérsela nunca XD).

Seto apartó las manos de Noa de la cortina q colgaba sobre una cuna.

-Y, Motou, cuando enviar el lote, agrega algunos juguetes. No- se contradijo-. No agregues nada. Yo mismo comprare los juguetes.

-Sí, señor- dijo Motou.

-¿Axel vino aquí?

-Sí, vino conmigo. Se aloja en la casa de su papa, como el resto de nosotros.- Por la expresión de su cara, Motou parecía a punto de entrar en shock.

-Ahora cierra la boca y ve a abrirles a las otra clientas- ordenó. Volvió a apartar las manos de Noa de la cortina y regreso junto a Joey.

°°°°°°°°°°°°°Continuara°°°°°°°°°°°°°°°°°

Bueno hasta aquí llega este lindo capitulo y agradezco a todas las personas q me han apoyado en este fic y espero q les este gustando si no les gusta pues… pueden mandarme sus ideas estoy abierta a sugerencias.

También e de decirles q desde aquí Yugi ya va a salir mas en el fic jejeje aunque para serles sincera nadie me ha pedido q saliera pero bueno a falta de personajes tuve q ponerlo. No te enojes Yugi pero la verdad es q nadie me lo pidió.

Y: Esta bien te perdono de seguro mis queridas fans no han leído tu fic por q los protagonistas son Kaiba y Joey TnT.

Bueno pero ya te puse así q ya quita esa cara.

Supongo q se preguntan donde están Kaiba y Shinigami verdad pues… digamos q Pan decidió hacer un video sadomasoquista con Kaiba, Joey y Bakura y pues no los veremos por el momento nnU pero me prometió dejarme relatar el video en mi próximo fic así q todos sabremos lo q paso ahí.

Bueno Yugi despídete por q ya nos vamos.

Y: ¿A donde?

A tratar de conquistar el mundo jajá jajá XD.

Y: ¡No sea payasa!... Bueno nos vemos y gracias por leer el fic de Pan Lee espero q manden reviews.

Los quiero mucho, besos.