Nuevo capítulo. Serenemoon, trataré de hacer los capítulos un poco más largos en el futuro, pero espero que disfrutes lo que hay escrito hasta el momento ;)


"Lo que yo necesito para sobrevivir no es el fuego, alimentado con odio y rabia. Tengo bastante fuego por mí misma. Yo que necesito es el diente de león en primavera. El brillante amarillo que significa renacimiento en lugar de destrucción. La promesa de que la vida puede seguir adelante, sin importar qué tan malas sean nuestras pérdidas." Sinsajo.


Capítulo 6. La bruja y el súper soldado.

- Una… ¿qué?

- Una bruja.

Ginny extendió su mano y ordenó: "Incendio!" un fuego se extendió por sobre la mesa, para gran sorpresa de Steve, pero ella enseguida realizó otro movimiento con la mano: "Aguamenti". Un chorro de agua apagó el fuego.

- También tengo una varita, aunque desde que llegué a Nueva York, he aprendido a no usarla.

- No puede ser cierto… eso es- es imposible.

- La guerra que vivimos hace años también es la razón de que asesinaran a mi esposo y a mis hijos. Harry Potter era el máximo héroe de la guerra para todos los magos y brujas de Inglaterra.

Steve seguía encontrándolo difícil de creer, tal vez Ginny había perdido la razón, pero acababa de ver sus poderes… la miró a los ojos. Ella no mentía. ¿Y quién era él para opinar, el soldado que venía de otro tiempo? ¿El que debería haber muerto hace más de sesenta años?

Necesitaba sentarse. Estiró una silla y se dejó caer sobre ella.

- Si en realidad existe toda una comunidad de… personas con magia, ¿cómo es que no lo hemos sabido?

- Nos escondemos muy bien, desde la época de la caza de brujas. En ese entonces, muchos muggles inocentes vivieron, y nosotros fuimos perseguidos y odiados.

- ¿Muggles?

- Personas sin magia. Aunque creo que aquí, en Estados Unidos, les dicen No-Maj. Sólo las máximas autoridades muggles están informadas de nuestra existencia… aunque eso sucede en la mayoría de los países, pero aquí en Estados Unidos el Mágico Congreso decidió mantener el secreto absoluto.

- ¿Están por todo el mundo?

Ginny asintió.

- Siempre hemos estado, mezclados entre ustedes, pasando desapercibidos. También hay lugares restringidos para los muggles, aunque nunca se han dado cuenta porque los encantamientos nos protegen.

- ¿Por qué me cuentas esto ahora?

- El Ministro de Magia de Inglaterra vino a verme hace unos días. Cree que estoy en peligro. O más bien, que todos estamos en peligro.

Esto alertó a Steve.

- ¿Cómo?

- No puedo decírtelo Steve, no todavía… de todas formas, no sé muy bien lo que está pasando. Pero parece que existe una organización… un grupo de magos que han roto el Estatuto del Secreto y se han aliado con criminales muggles. Es la primera vez que ocurre, y han ocurrido cosas que afectaron a varios países en Europa… por eso, la Confederación Internacional de Magos está considerando también trabajar con muggles, a pesar de que apeligre nuestro secreto.

Se produjo un largo silencio, mientras él asimilaba todo lo que ella le había contado. ¡Había estado tan preocupado de hablar con Ginny sobre su secreto, cuando ella soltaba esa gigantesca información!

- Me gustaría seguir llevando contigo la vida que hemos tenido hasta ahora. Estos meses contigo… - Ginny sonrió, pensando en que eran las mismas palabras que alguna vez habían sido dirigidas a ella. – han sido como un sueño. Pero si vamos a estar juntos, necesitas saberlo todo. Tú también has peleado una guerra por tus convicciones, y sabes lo que siento respecto a lo sucedido con mi familia… si llega el momento, tendré que volver a pelear. Inglaterra me ha pedido que me una a ellos.

Steve suspiró, y finalmente, sonrió.

- Oh por Dios, y pensar que estaba tan preocupado… y había tanto que no sabía… - él se puso de pie y la abrazó. – Gracias por decírmelo. Sé que no es fácil… yo también había estado pensando en cómo decirte sobre mi situación.

- ¿Tu situación?

- Me hablaste de tu guerra. Es justo que yo te hable de la mía. Gin, la guerra en la que combatí fue la Segunda Guerra Mundial.

- ¿La… Segunda Guerra Mundial? Pero eso sucedió hace setenta años.

- En 1945, tuve que dirigir un avión al mar… permanecí congelado desde entonces, y el año pasado me encontraron y me reanimaron. Cuando desperté, todo lo que conocía había desaparecido.

- Pero ningún ser humano puede simplemente permanecer congelado y no morir. – y entonces Ginny pensó en todas las veces que había creído que Steve no era un ser humano normal.

- No una persona común – admitió él. – pero durante la guerra, me administraron un suero… algo que me dio ciertas habilidades que la mayoría de las personas no poseen. Entonces me convertí en el Capitán América.

- ¿El Capitán América?

- Ese era… o lo sigo siendo. Acabo de acceder a unirme a S.H.I.E.L.D., una organización que se encarga de mantener a raya a terroristas y otros… peligros.

- Steve…

Él suspiró.

- Supongo que la vida juntos será inevitablemente peligrosa, ¿no es así?

Ella le miró a los ojos, a esos hermosos y limpios ojos azules.

De entre todas las personas que pudo haber conocido, tenía que ser él, un muggle que ni siquiera era normal, que tenía el espíritu de un héroe y que por todo lo que sabía, arriesgaría constantemente su vida… pero era tarde para retractarse. Era tarde, porque se había enamorado de él.

- Así es. Es tu oportunidad para escapar de mí, Capitán.

Steve sonrió. Eso era lo que él debería estar diciendo.

- Creo que he lidiado con situaciones peores. Estoy preparado para lidiar prácticamente con cualquier contingencia.

- ¿En serio?

- En serio.

Ella se acercó más a él, susurrándole al oído de manera seductora.

- ¿Estás totalmente seguro? ¿Aunque tengamos que guardar nuestros secretos sólo para nosotros?

- Totalmente – contestó él, su respiración agitándose.

Ella se uso de puntillas y enterró su cabeza en el cuello de Steve, inhalando su esencia, grabando su olor en la memoria para nunca, jamás olvidarlo.

- Te quiero, Steve. – confesó ella. – Ahora mismo, eres lo más importante que tengo en la vida.

Era la primera vez que ella lo decía, y Steve tenía la respuesta a la pregunta que tantas dudas le había causado. Nada más que eso importaba.

- Tú eres lo único que yo tengo. Estoy enamorado de ti.

La cena fue olvidada totalmente mientras él la llevaba a su dormitorio, desnudándola en el trayecto, y mientras él la amaba Ginny pensó que podía vivir en ese mundo que había considerado horrible, podía vivir en ese mundo para siempre, si tan sólo lo tenía a él.


- Cuéntame más de tu mundo – le pidió él, mientras descansaban en la cama más tarde esa noche.

- Bueno, hay un colegio de magia al que vamos casi todos cuando cumplimos los once años, Hogwarts. Antes de ir a Hogwarts, mamá me enseñaba en casa… la mayoría de nosotros no va a colegios muggles, excepto los niños que vienen de familias de no magos y no saben nada de sus poderes. Es que a veces, cuando somos pequeños, tenemos brotes de magia accidental, y mantener el secreto es muy importante…

Ella le habló de todo: de sus seis hermanos mayores, de su primer año en Hogwarts y cómo conoció y se enamoró de Harry Potter, le contó del diario de Riddle y lo mucho que eso la había afectado. Le contó del regreso de Lord Voldemort y el inicio de la guerra, cómo Harry y ella se enamoraron pero él la dejó para ir a cazar a Voldemort. Le habló del Ejército de Dumbledore y de Luna y Neville, y sobre la batalla de Hogwarts y cómo perdieron a Fred.

Era increíble que pudiera contar todo eso en relativa calma en esos momentos, cuando tiempo atrás todo era aún un pasado que ella se resistía a recordar. Él la escuchó hasta el final, todavía más maravillado con la mujer de la cual se había enamorado, y en retorno, le contó todo sobre Bucky, sobre Peggy, sobre su transformación y la guerra, y cómo luego de estrellar su avión en el ártico, había despertado en uno de los edificios de S.H.I.E.L.D. y todo el mundo había cambiado.

- Pero todo está cayendo en su lugar ahora. Si no hubiera sido congelado y no me hubieran hecho despertar en estos años, no te habría conocido a ti.

Ginny sonrió. Steve, la vida lo había devuelto para que pudiera alcanzarla y ayudarla a ser feliz otra vez.


Siguiente Capítulo: Los Vengadores.

"Finalmente ha sucedido"

"Quiero ayudar."

"¿Se conocen?"

"Pero qué demonios..."