Capítulo 6- Reunión de Bienvenida


Había oído los rumores que se esparcieron rápidamente por todo Shizume City, Yata Misaki había regresado. Todos los que fueron una vez integrantes del clan rojo se estaban reuniendo en Homra a causa de esto, o así dijeron, "¿Cómo pudo pasar que se fuera sin ser percatado y volviera de la misma manera? Casi como un fantasma". Según el capitán nuestra vigilancia quedo en ridículo una vez más ante esa pandilla de delincuentes…

Pero para ser sincero eso me importaba un comino, "yo quiero ver a Misaki".

"Misaki volvió" Sonrió abiertamente, aunque según sus subordinados ese era el gesto más maniático que hayan visto en la cara de su tercero al mando.

Horas atrás

Ya era tarde, las campanas sonaron avisando la entrada de un cliente pero el Bar cerraría pronto. Izumo giro para decir "Lo siento…" pero callo al ver a Kamamoto entrando nuevamente después de despedirse.

"Tal vez olvido algo" pensó. Pero una persona entraba detrás de él, por alguna razón se le hizo muy familiar.

"Kusanagi-san, parece que alguien viene a postularse para el empleo" Dijo señalando con el dedo gordo al chico detrás suyo.

"Ooh! En verdad?" y hecho un vistazo rápido al chico para después decir "Lo siento mucho, pero nosotros no podemos contratar a menores de edad" Dijo dando su mejor sonrisa, como si tratase con un chico de primaria

"Si, este chico es realmente muy joven. Tal vez no pase de los 16 años." Pensó.

De pronto el rostro del postulante pareció tensarse a la vista de Izumo, para después relajarse nuevamente diciendo calmadamente;

"eh? Pero yo tengo 20." Y sonrió.

De pronto al Barman se le cayó el cigarrillo de la boca. Kamamoto pegunto "Kusanagi-san?" ante el rostro probablemente blanco que tenía por la sorpresa. En su cabeza pasaron un montón de cosas alocadas, pero no podía estar mal, el reconocía este rostro, esa voz. Si se ponía a hacer memoria, 4 años atrás. "No, no puede ser"

Pero antes que pudiera formular una palabra se escucharon pasos provenientes del piso de arriba. Pequeños pasos apresurados que bajaban por la escalera, para después ver una figura atravesar la puerta.

"Misaki" Exclamó Ana mirando fijamente a su visitante.

Como un imán sus ojos se posaron en él, para que pudiera dar una afirmación de lo que la niña dijo. Y así fue, Yata sonrió nuevamente "Ana!" y fue directamente para acariciar la cabeza de la niña.

Kamamoto que no pareció entender nada por los primeros 30 segundos, quedo inmóvil para después mirar al Barman en busca de respuestas, que el mismo admitía, no tenía.

"Yata-chan?" Pregunto. Kusanagi no tenía ni la menor duda, más que todo porque Ana lo había reconocido, pero fue inevitable el interrogatorio.

Yata se separó de Ana y un poco nervioso comenzó "oh, Kusanagi-san ha sido un tiempo" poniendo una mano en la nuca de forma inofensiva, como un niño que acaba de ser descubierto mientras hacia una travesura.

"Yata-saan" Kamamoto exclamo emocionado y con lágrimas en sus ojos. Posiblemente con la intensión de dar la bienvenida a su amigo. Pero fue interrumpido por un aura oscura que provenía de Izumo. "…"

En completo silencio por unos 2 minutos Izumo formulo "Ana, es mejor que vayas a dormir."

"Ohh" Yata sabía lo que vendría, sintió el sudor frio en su espalda mientras sonreía nerviosamente. Ana no soltaba su mano y se lo agradecía pero eso también era malo, Ana no hizo caso a Kusanagi-san. "Ana ve a dormir" sonrió Yata. Últimamente se había acostumbrado a esa mueca falsa sin nada de emoción plasmada en su rostro. Pero Ana no reacciono, Yata debió de imaginar que Ana seria alguien que no podría engañar y más que todo porque ella estuvo presente siempre. Ella sabía lo que había pasado, lo que había hecho y deshecho. Pero Yata, por otro lado, no sabía cómo encarar con la Ana presente de carne y hueso delante de él. Ella es en definitiva un recuerdo constante de lo que el trato de olvidar por mucho tiempo y que por suerte con la ayuda de Hikari lo logro.

"Kamamoto llévate a Ana" volvió a ordenar Kusanagi-san.

"No Izumo, Misaki está cansado, déjalo" Yata parecía haber escuchado mal, Ana desobedeciendo tan abiertamente y por su culpa. Pronto, sentía, iba a ser hombre muerto; por lo menos, hasta que escucho un suspiro y vio a Kusanagi-san agarrándose la sien con una mano y suspirar nuevamente.

"Ana ve, solo voy a hablar con el" Entonces, la pequeña miro fijamente por un tiempo el rostro del barman, asintió y volvió a subir por las escaleras sin decir más.

Kamamoto parecía estar confundido. No sabía que sentir; él siempre le tuvo todo el respeto a Yata, pero estaba un poco dolido por haberlo dejado de lado e irse sin ningún problema. Él sabía, si Yata hubiese confiado un poco más en él, todo sería más fácil en estos momentos. Pero no fue así, y a pesar de que está dolido, también se encuentra feliz por ver que Yata-san volvió sano y salvo de donde quiera que se allá metido. "Yata-san qué diablos te paso?"

"eh?" Yata no supo que contestar, supuso que estaba preguntando sobre su apariencia… pero esta se debía a una única y sola palabra "Ayaka" nombro y suspiro con toda culpabilidad; ahora mismo esa niña seguro estaba llorando por alguna parte. Si, Yata no se despidió de Ayaka correctamente cuando volvió; fue difícil para el irse así como así, pero esa chica había creado un tipo de lazo extraño. Ella le había hecho prometer que si volvería alguna vez la llevaría con él, pero fue una promesa que Yata desde el comienzo sabía que no podría cumplir, exponer a Ayaka en dramas que no le concernían seria problemático además de preocupantes, ella no sabía nada con respecto a su vida; los reyes ni los clanes; una vida normal y tranquila es lo que ella merecía…

"Te vas?" pregunto Hikari en la habitación que una vez fue de su madre y que hace unos meses había sido ocupado por un extraño.

"si" contesto Yata poniendo algunas de sus pocas pertenencias que había acumulado en ese corto periodo de tiempo en una mochila "es hora de volver" sonrió.

"que es lo que te hace cambiar de opinión tan de repente?" y se acercó al más pequeño para poder verle la cara correctamente "sabes que no está terminado, aun así volverás?"

"Aunque me quede, maldita sea que nunca lo terminaras! Tuve suficiente de tus estúpidas terapias de grupo con Runa. Ella me odia, lo sabes! Además lo único que quieres es convencerme para que me arrepienta y sabes de sobra que eso no es posible." Dijo mientras cerraba el cierre de la mochila y se la ponía en el hombro "Pero aun así, eres un bastardo cabeza hueca que no quiere terminar lo que prometió porque todavía se puede volver atrás. No entiendo por qué proteger algo que no es necesario proteger, créeme si lo haces no me arrepentiré de nada; al contrario será un alivio para mí… me sentiría más seguro al volver." E hizo un pequeña pausa para acercarse un poco "Lo harás no es así?"

"Eres imposible, a diferencia de tu apariencia, realmente no sé si tu personalidad empeoro o mejoro" y Hikari suspiro del cansancio "Lo prometí. Supongo que tengo que cumplir después de todo. Pero antes despídete de Ayaka"

Ante esto Yata desvió la mirada hacia la ventana que daba a la casa de Ayaka "Así que todo este tiempo… no lo hacías por ella, imbécil?" murmuro.

"tú no la amas, si lo hiciera, ella no se perjudicaría posiblemente hasta la ayudaría" Dijo Hikari poniendo una mano en el mentón.

Yata sabía a qué se refería Hikari. Ayaka había sido clara con sus sentimientos todo este tiempo "si si, lo sé, pero parecía que pensabas que si lo hacía"

"no lo entiendes Misaki. Solo quiero que hasta que arregles tu asunto, Ayaka no tenga nada que ver contigo; lo más probable es que la lastimarías"

"Yo no lo haría!" pensó al alterarse un poco. Pero sus sobresaltos sabía que no ayudarían en nada; es más trataba de evitar cualquier emoción fuerte. Cuando logro relajarse, se rasco parte de la nuca y saco un papel del bolsillo "toma" dijo y se lo entrego a Hikari "tú sabes, ella va a hacer un escándalo, no me dejara ir o me obligara a que la lleve. No me puedo despedir, así que en cuanto regrese de buscar a Toyo, entrégaselo"

"ahora soy el mensajero de las desgracias de Ayaka" dijo Hikari con un tono de protesta mientras que recibía el papel.

"no, sos un amigo" Yata dijo con una amplia sonrisa "Ahora termínalo de una maldita vez, me tengo que ir antes que regrese"

Y aunque Yata pudo ver el disgusto en la cara del otro por un momento. Hikari no hizo más que asentir.

"Quien?" Pregunto Kamamoto.

"No es importante ahora" dijo mientras su ceño se fruncía un poco "Kamamoto, lo siento… pero podemos hablar mañana? Necesito hablar con Kusanagi-san"

"eh?" Kamamoto quedo un poco en Shock; era Yata Misaki en frente el… diciendo "lo siento" y siendo amable? el antiguo Yata-san hubiese dicho "Lárgate de una maldita vez gordo graso y deja de molestar" o algo así, mientras le daría un patada… estaba preocupado -¿Qué mierda había pasado con su amigo?- así que con cara de haber visto un fantasma Kamamoto asintió y dijo "Adios", y se fue sin más.

Mientras tanto el camarero, se recompuso de su sorpresa y encendió otro cigarrillo. Todo lo que veía en frente suyo le hizo pensar que nunca jamás se sorprendería de nada en este mundo "Bueno, Yata-chan siéntate" señalo un taburete "y cuéntame."

Yata entendió perfectamente; Kusanagi-san no le iba a reclamar nada –tal vez solo por Ana- y tampoco preguntar; es más difícil hablar cuando no te preguntan específicamente que es lo que es lo que quieren saber, hasta simplemente podría evitarlo y decir "necesitaba alejarme de todo un tiempo" y dejarlo así. Pero no podía hacerlo, se lo debía a Kusanagi, iba a decir la verdad tal vez no toda pero a medias. "Recuerdas la carta que me entregaste?" Yata pregunto.

Kusanagi solo asintió. Sabía que esa carta tenía que ver con todo la huida de Yata.

"Bien, era de Totsuka-san"

En sector 4

"Ahora nos dirigiremos hacia el Bar Homra ya que la mayoría de sus integrantes se encuentran reunidos dentro, esto simplemente puede ser por el regreso de su ex vanguardia o una excusa para reunir fuerzas y atacar en contra del sector 4, como sabemos, nuestro capitán hace 7 meses mato a su Rey por lo que esto puede ser un intento de venganza." Dijo Seri Awashima en la puerta de entrada de la mansión, para mantener al tanto a sus subordinados.

"Capitán" y la mujer se inclinó ante el Rey Azul "Estamos esperando sus órdenes".

"Awashima-kun, solo reúna 2 coches, no creo que tengamos contratiempos, solo iremos a verificar que todo se encuentra en orden" Munakata apareció con esa cara impenetrable llena de seguridad. Sabía perfectamente que el ex clan rojo ya no tenía poder para ser su oponente de ninguna manera, excepto por la strain que apenas es una niña y que al parecer no tiene el menor interés en un enfrentamiento, por ahora. Pero la mera curiosidad que siempre le atraía ese grupo hacia que llegara al extremo de relevar algunos asuntos importantes para llegar a fondo de estos movimientos imprevistos. Además, había sido, estaba seguro, el ultimo de ver a la vanguardia antes de desaparecer y recuerda perfectamente el fuego en sus ojos con el que se había marchado ese día. No lo puede negar, eso atrajo su curiosidad. Se preguntaba, si Yata Misaki encontró lo que había ido a buscar con tanto ahínco.

"Si solo es una verificación ¿Por qué el Rey Azul está interesado en presentarse?" la voz monótona y aburrida de Fushimi lo saco de sus pensamientos.

Aunque Fushimi nunca parecía interesarse por nada en general, siempre media el terreno donde pisaba. Preguntas como estas que no parecían guardar ningún interés resguardaban la esperanza de una respuesta a la inquietud, que sabía, le decía que el rey azul ocultaba mucho más de lo que mostraba. Si no, para que preguntar si en realidad no estás interesado?

Ya acostumbrado a estas preguntas, Munakata no tenía el mínimo interés de responder, así que concluyo "mmm… tienes razón Fushimi-kun, tal vez deberíamos quedarnos" dijo mirando fijamente los ojos de su tercero al mando. Una vez que obtuvo la reacción que esperaba, sonrió "Awashima-kun se puede a hacer cargo de la situación, no es así?"

Ante esto ella se quedó sorprendida por unos segundos, después de todo, sabía cuánto Fushimi había buscado a la vanguardia. Realmente iba a negarle el derecho a ir a confirmar su regreso?... "si!" dijo inclinándose. Ella no era nadie para contradecir lo que había decidido el rey azul. Y subió de manera eficaz a uno de los móviles que ya estaban listos para arrancar después de seleccionar a quienes la acompañaría.

"va a ir sola?" dijo Saruhiko algo frustrado, mientras seguía los pasos del Rey azul hasta la mansión. "no estamos seguros que…" pero su intento fallido de poner seriedad al asunto fue cortado por las palabras del Rey azul…

"Fushimi, Lo dijiste tú mismo, verdad? es solo una verificación, además Awashima–kun es conocida del dueño del Bar, no la lastimaran es más la recibirán mucho mejor a ella sola que todo a un grupo de Azules que lleguen a su puerta"

"tsk" Fushimi giro el rostro con los puños apretados, escondidos en los bolsillos de su uniforme. El sabía, el Rey azul sigue escondiendo un extraño interés en Homra, es como si nada hubiese terminado con la muerte de Mikoto Suoh.

En Homra

Desde la madrugada, mucho antes que el Bar abriera, había llegado Kamamoto y algunos otros camaradas que Yata no había visto en algún tiempo, entre ellos Eric, Chitose y Banduo. Yata al principio se preguntó por qué la rapidez de los acontecimientos, pero supuso que Kusanagi estuvo involucrado, no le iba reclamar nada pero iba a dejar que los otros si lo hicieran por él.

Toda la mañana había sufrido todo tipo de insultos, de los cuales él estaba acostumbrado, sin contar el chihuhua de Eric. Pero podría, ahora mismo, ir en busca de Ayaka y agradecerle infinitamente que insistiera en que usara esas ropas y etc de cosas que a esa mujer le gustaba hacer en él. Eso disminuía muchísimo la reacción de todos ante la sorpresa y los malditos interrogatorios se volvían menos tediosos en relación por que se había ido a concentrarse en que mierda le pasó. Aunque era más embarazoso se transformaba en algo menos problemático de explicar.

"Es extraño, definitivamente mucho" Dijo Banduo, mientras que seguía mirando el rostro de Yata.

"Es como que el perro callejero, se convirtiera en uno con pedigrí de la noche a la mañana" Contesto Eric.

"Hey! pero los chihuhuas no son perros con pedigrí?" interrogo Banduo, "ósea, se supone que si se llama chihuhua a alguien no es que pienses que es un perro callejero en un primer momento."

"Bueno, que se pareciera a uno desde el principio, no quiere decir que sea uno en realidad" Eric defendió su teoría.

Yata hacia oídos sordos de la discusión estúpida que tenían esos dos sujetos. En ese momento, el juro nunca haber hecho tanto esfuerzo antes por no darle una buena paliza a nadie en este mundo. Sabiendo esto y conociendo el carácter de Yata todos se sentían extrañados de no escuchar ningún grito o groserías de su parte. Hasta Banduo que era el que más palizas recibía por parte de Yata, se sentía un estúpido al estar de guardia en cada momento que Yata cambiaba de posición por algún motivo.

Cuando Kamamoto se iba a sentar a analizar un poco más el cambio de comportamiento, se escucharon ruidos de coches a las afueras del Bar.

Entonces Chitose, que había recibido una llamada de una de sus novias y salió afuera para contestar su llamada, entro de la nada diciendo "Son los azules"

Al oír, todo el mundo se levantó de las mesas, con las caras que expresaban el enojo por ser interrumpidos por los malditos azules. Si, después de tanto tiempo y además de los intentos de Kusanagi por mantenerse en paz con ese grupo. Muchos todavía guardaban cierto resentimiento.

Yata se sentía extrañamente calmado y no evito ver reflejado en la cara de sus compañeros su "yo" de hace un tiempo atrás. Ni siquiera él pudo entender que es lo que había cambiado tan de repente. Tal vez la ansiedad de verificar si había funcionado, tal vez fue gracias a Hikari, Runa o hasta Ayaka. O la ausencia de Mikoto que le decía que tenía que tomarse todo mas calmadamente.

"Hey…! Calma muchachos" Dijo Izumo con una sonrisa en el rostro, mientras movía sus manos, como si estuviera espabilando moscas, en señal de calmar los ánimos. Luego miro hacia los sillones "Yata-chan parece que te extrañaron demasiado. Hasta se tomaron las molestias de venir a darte la bienvenida" salió detrás de la barra "Tal vez deberías ser un buen anfitrión e ir a saludarlos, no te parece?" y prendió un cigarrillo.

"Tch… maldición, yo no los invite" yata se levantó y con una media sonrisa se dirigió hacia la puerta pero antes de cruzar el umbral se detuvo y deseo tener la fuerza suficiente para enfrentar de la mejor manera posible a lo que venía, de pronto sintió un tirón hacia abajo y vio a Ana inexpresiva aferrándose a su saco negro. La miro y sonrió de una manera tan dulce hacia ella que muchos pensaron que se trataba de una visión tan hermosa como espeluznante.

Una vez afuera del bar todos los azules se quedaron en guardia mirando fijamente a cada persona que salió del bar. A pesar de ser el mismo Yata el primero en salir junto a Ana, nadie lo tomo en cuenta, por lo que se sintió insultado. Aun así sonrió porque sabía dentro suyo que tal vez esto no sería una desventaja.

"Vaya, vaya… pero que es esto Seri-chan? nunca me dijo que iba a traer tantos invitados a mi bar" Izumo interrumpió el silencio incomodo que se había prolongado durante un par de minutos. "Si se podría decir, cuál es su asunto con nosotros?"

"Hemos estado vigilando el establecimiento y sus actuales actividades son sospechosas ¿Puedo preguntar a qué se debe tanto…"

Pero Izumo no dejo terminar la pregunta de la mujer tan fría como el hielo, el simplemente sonrió y dijo "Yata-chan" señalando a la persona que estaba al lado de Ana.

Yata suspiro "así que este seguirá siendo la actitud de Kusanagi-san?" pensó, mientras respondía con un pequeño gesto con la cabeza.

Como decirlo de forma simple. Yata había cambiado demasiado para ser exactos, aquel recuerdo que se tenía de él, hace unos meses atrás no le hacían justicia, "realmente este es yata Misaki?... Yatagarazu?" Muchos se preguntaron, pero más allá de la apariencia era la atmosfera que lo rodeaba. Era una atmosfera tranquila y de sobriedad, casi de estoicismo, sus movimientos eran gráciles y cuidadosos. Si recordaban bien, este nunca jamás podría ser Yata… claro, hasta que abrió la boca…

" Oí..! ¡Qué carajo están mirando?!" al decir esto no pudo dejar de sonrojarse "tch!" él no podía con este tipo de sentimientos, que va desde el egocentrismo por ser admirado y la vergüenza por el mismo motivo, no era algo que él podía controlar fácilmente, por eso lo había evitado por tanto tiempo. Para ser justo con el mismo, sabía muy bien de sus puntos "fuertes". La belleza tan parecida a la de una mujer era uno de esos puntos fuertes, que su madre había recalcado aún más poniendo el nombre absurdo que le puso para ser un hombre. Nunca quiso sacarle provecho a esto, es más había tratado de ocultarlo sin lugar a dudas, por eso se comportaba como se comportaba, creía que así se sentía más tranquilo y menos incomodo ante las miradas de otras personas. Pero había decidido aceptarse, hacer lo que Totsuka le dijo, hacer de su debilidad su mayor fortaleza… o algo así. Y para ser precisos Ayaka había ayudado mucho con esto.

Suspiro de solo el cansancio que le producía de estar parado frente a los presentes, todos ellos tenían esa cara de confusión, algunos se miraban entre sí para saber si todos veían lo mismo o no, hasta que sintió un tirón en su mano, claro Ana todavía estaba a su lado.

"¿Qué sucede Ana?" dijo con una sonrisa, por alguna razón Ana tenía el poder de mantenerlo tranquilo y en paz, "capaz es el recuerdo de Mikoto-san que siempre se va a mantener con ella" se dijo así mismo, cuando se dio cuenta de sus cambios de humor.

"Vamos a dentro, es mejor hablar con calma" ante esto Yata miro de reojo a Kusanagi- san para tener una confirmación y volvió su mirada a la pequeña "si, tienes razón".


Si, 800 años en continuar la historia. Lo siento mucho.

Es que yo a veces creo que debería editar mas pero la verdad me cuesta mucho cambiar después de haber pensado las cosas de una manera que ya había previsto. Tengo un montón de diálogos hechos pero continuamente estoy pensando que la idea se pierde con facilidad. Lo siento en verdad, estoy aprendiendo a escribir. Algo parecido me pasa con -mi condena-, que sé que nadie lee (jaja, por el número de visitantes) y con toda razón por que solo tiene 1 capitulo que dice casi nada, pero esta parada porque a pesar de que me encanta, los tiempos bson un poco confusos. Así, que creo que va a dejar de tener capítulos y como en un principio lo había planeado va a ser un one-shot de aprox 10.000 palabras. Todavía lo sigo editando, espero pronto volver a publicarlo. Dolorosos ayeres tuvo buenas críticas, creo, así que si! Va a tener continuación.

Bueno, además empecé la facu y para no matarme demasiado y tener mi vida un poco más leve me inscribí en un curso. Jajaj (ironía) Ósea prácticamente estoy sin tiempo libre. A pesar de todo quiero decir que no quiero dejar las historias colgadas, espero seguir y terminarlas. Solo paciencia, en realidad me siento un poco mal.

Espero que les guste este capítulo, sé que no tiene mucho Sarumi, pero pronto, su relación es muy difícil y sigue siendo difícil con Ayaka en medio, sin contar los sentimientos de Yata borrados. Aunque hay trampa. Espero que alguien se haya dado cuenta.

El cambio de Yata… desde el principio quería Yata cambiara su forma de ser (madurar) y por qué no su apariencia, así que a partir de ahora o tal vez desde siempre va a ser occ. Esto también tiene que ver con la carta de Totsuka. Es un proceso lento pero seguro. (O eso espero)

Cualquier crítica o recomendación, saben que me encantaría recibirla!

Saludos y nos leemos!