Perdon por haber tardado, espero que les guste

Era un día muy hermoso, los pájaros cantaban y el viento soplaba suavemente haciendo mover las copas de los arboles.

InuYasha se encontraba sentado en una de las ramas del goshimboku esperando a que Kagome volviera de la aldea, ya que fue a comprar algunas cosas para la anciana Kaede. El se encontraba con los ojos cerrados disfrutando la calma del lugar, hasta que sintió el aroma de su compañera. El no movió ni un solo musculo, estaba esperando que ella lo llamara… no porque no quisiera bajar, quería escuchar el sonido de su vos y no quería parecer desesperado… aunque lo estaba.

-InuYasha- dijo Kagome tranquila mirando la copa del árbol. Pero el no respondió.

-InuYasha- volvió a decir- baja por favor.

De repente, para la sorpresa de Kagome… unos brazos la rodearon por la cintura y alguien susurro en su oído:

-¿Qué pasa compañera?- dijo InuYasha con una sonrisa traviesa.

Kagome tuvo un escalofrió… le encantaba el nuevo InuYasha, era mucho más abierto que antes, y tenía que admitir que era muy tierno cuando se lo proponía.

-Hola- saludo simplemente dándose vuelta para ver a los ojos a su ahora novio.

Se quedaron unos segundos mirándose, la verdad era que en su relación no hacían demasiada falta las palabras. Ellos con solo mirarse a los ojos lograban transmitirse lo que sentían.

Inuyasha estaba deseoso de besarla, y la verdad es que estaba comportándose bastante seductor… según él, pero en el momento en que Kagome lo miro a los ojos, se sonrojo completamente.

Kagome noto el sonrojo del muchacho y soltó una suave risa.

-De que te ríes- se quejo InuYasha frunciendo el ceño.

-Te ves tierno cuando te sonrojas.

-Khe, no seas…- pero no pudo terminar la oración ya que Kagome lo había callado con un beso.

Estuvieron besándose por un largo rato hasta que el aire se hizo esencial.

-InuYasha- dijo Kagome en un suspiro.

-Shhhh- la silencio.

Sus labios estaban a punto de unirse cuando….

-¡InuYasha! ¡Kagome!- grito Shippo.

Ambos se separaron rápidamente con las mejillas sonrojadas.

-¿Qué pasa Shippo?- pregunto Kagome con una falsa sonrisa.

-¡Un monstruo está atacando la aldea!- volvió a gritar Shippo.

-¡¿Pues que esperamos?!- pregunto-¡Hace mucho que no luchamos!- anuncio alegre el medio demonio subiendo a su compañera en su espalda para marchar rápidamente a la aldea.

-¡Esperen!... ¡no me dejen aquí solito!- lloriqueo Shippo al ser dejado atrás

EN LA ALDEA

-Chicos, rápido vengan- grito Sango mientras esquivaba el ataque del monstruo

Cuando InuYasha llego al rescate, dio un largo suspiro…

Era un monstro con varios tentáculos, algo grande, pero no lo suficiente para que haya una batalla emocionante, la verdad podía destruir a ese monstruo con un solo ataque de su espada.

-¡Qué esperas para ayudar InuYasha¡- exclamo Miroku evitando uno de los tentáculos que lo atacaban

InuYasha solo giro los ojos en muestra de su aburrimiento. Saco al colmillo de Acero y con solo mover su espada venció al monstruo.

Miroku y Sango estaban bastante cansados… pero claro, ellos eran humanos.

-Lo lograste InuYasha- dijo Shippo mientras subía a su hombro

-Khe, no fue nada, estoy aburrido… desde que Naraku se escondió no ha aparecido ningún enemigo fuerte…la verdad es que ustedes se están comportando como un grupo de niñitas, deben entrenar más duro.

Me senté en el suelo viendo como Kagome me miraba con reproche desde arriba

-¿Que?- pregunte

-Eres un arrogante-Kagome frunció el seño

-¡Que¡

-No tienes que ser tan presumido, tu sabes que nosotros no tenemos los poderes que tienes tu

-Khe… ¡pero al menos podrían esforzarse más!-Le grite mientras me paraba y Shippo se bajaba de mi hombro

-Nos esforzamos todo lo que podemos, no todos tenemos armas mágicas- grito aun más fuerte la muchacha de cabello azabache mientras sus miradas se desafiaban.

-¡Ellos eran los que estaban peleando, tu no estabas haciendo nada Kagome, tu nunca haces nada!

Ups… la había cagado

Las lágrimas se acumularon en los ojos de Kagome mirándolo con furia…. La mañana había empezado tan linda con él y lo tenía que arruinar… pero después de todo era verdad…. Ella no hacía nada, solo curaba las heridas de ellos luego de las batallas en las que podría haber ayudado… pero nunca lo hacía… por qué no era lo suficientemente poderosa como para poder vencer al enemigo.

Mientras InuYasha estaba re calculando en su cabeza… había dicho una estupidez solo para ganar la discusión

-K…Kagome yo…- Intento disculparse en vano ya que….

-¡Abajo!- y salió corriendo hacia el bosque

El… el estaba recibiendo los insultos y quejas de todos sus compañeros, ya que había dicho una idiotez monumental… todos necesitaban a Kagome

-Ve por ella InuYasha- le grito Sango

-¡Si perro!- dijo Shippo mientras saltaba en la cabeza del hanyo

Antes de que otra queja se escuchara salí corriendo en dirección a Kagome

Cuando llegue a donde estaba Kagome la encontré llorando cerca de una laguna, viendo su reflejo en ella

-Vete- susurro la colegiala mientras tapaba su rostro con sus manos-Soy una inservible.

InuYasha se acerco a ella y la tomo del mentón. La miro con esos ojos dorados como el oro

-Tonta… tú no eres inservible

-Si lo soy-lloro aun mas

-¡No!... cada día tu puntería mejora y tus habilidades de sacerdotisa también… tu eres la que nos cuida cuando no podemos, y nos has salvado la vida más veces de las que puedo recordar, así que no llores- termino de decir mientras lamia las lagrimas que quedaban en sus mejillas

Ella soltó una suave risilla.

-Aun no me convences de que me necesitas- dijo sonriendo

-Pues déjame mostrarte cuanto te necesito.

InuYasha comenzó a dar suaves besos desde sus mejillas hasta sus labios los cual beso con ternura… mostrándole cuanto le importaba y necesitaba, pero… poco a poco sus besos se fueron volviendo cada vez mas y mas apasionados hasta que tuvieron que separarse… pero en vez de detenerse como usualmente lo hacían… InuYasha fue besando suavemente su cuello hasta comenzar a lámelo con pasión, y todo "empeoro" cuando escucho un leve gemido proveniente de Kagome….eso elimino toda su cordura…. fue quedando poco a poco encima de Kagome mientras besaba su cuello con pasión… Kagome clavo sus uñas en la espalda del hanyo…. Esto la estaba enloqueciendo.

-Kagome- gimió entre besos- no sabes cuánto te necesito- dijo con la vos ronca mientras comenzaba a deslizar su mano por debajo de su blusa y…..

Continuara

Jajajaja, lamento el dejarlos con las ganas, seria mi primer lemmon.

ATENCION: si quieren que haga lemmon coméntenmelo y si no quieren también.

Si quieren que algo en especial suceda avísenme, ustedes saben que aquí los que importan son ustedes. Entonces esta ves, en vez de darles opciones de lo que quieren que pase, quiero que simplemente me lo escriban( que sea coherente) y veré si lo puedo poner o no.