Hola, aquí publicando ya el capítulo 6 de este fic, finalizando con la saga de pre-cuelas, de aquí vienen 2 paralelas y 6 secuelas, solo esperen y verán!

Hola, soy Luki, el futuro heredero del dojo ninja Megurine, y si, lo sé, es muy difícil de creer que seamos ninjas, pero no somos de esos ninjas estereotipados, el clan Megurine se especializa en el arte de la infiltración y protección, algo así como los samuráis, pero a sueldo, aun así, en la actualidad somos forzados a llevar una vida escolar normal y a la vez llevar el duro entrenamiento que conlleva ser parte de esta familia.

Siempre me he considerado alguien invencible y confiado, a diferencia de mi hermana que no podía confiar en nadie que no fuese de la familia, pero lo malo de esto es que mi confianza a veces se convertía en vanidad y, en casos extremos, una gran molestia para los que estaban a mi alrededor.

Conocí a mi mejor amigo en mi último año de la escuela primaria, Meito Sakine, el tenia una hermana menor al igual que yo, teníamos actitudes similares y dones similares, en otras palabras éramos casi iguales, por eso no lo soportaba.

- Un partido de football se está dando a lugar en el patio de la escuela –

- Tu puedes! Luki-sama! – gritaban varias fanáticas alocadas.

- gracias por su apoyo! – agradecí a mis admiradoras como era debido, sin perder de vista el partido.

- Meito-san! Eres el mejor! – este grito causado por otro grupo de fanáticas opositoras me llamo mucho la atención.

- Thank you! – respondió un castaño del otro equipo, luciéndose con ese idioma que no entendía.

- el partido estuvo muy reñido, básicamente porque cada vez que yo hacia una gran movida, este castaño se interponía en mi camino, era el único que estaba a mi nivel –

- This is All – susurro el castaño al quitarme la pelota y patearla hacia el arco, metiendo el último gol del partido – Gracias por su apoyo! Chicas! I Love You All !

- Meito-san! – gritaban y chillaban varias chicas con corazones en los ojos.

- y ese quién es? – susurre algo extrañado por la atención que el recibía.

- es Meito Sakine, nuestro compañero de clase? – me respondió un compañero del salón, Alfred.

- Thank you! dear fans! – agradecía el chico, entonces la multitud d chicas se dispersó.

- Hola Alf! – saludo alegre el susodicho Meito, acercándose a nosotros..

- Que Hay socio! – ambos hicieron un extraño saludo, muy complicado en mi opinión – This was a Nice Game, wasnt it?

- i couldn't agree more with you, my dear friend! – Respondió el castaño, ambos sonrientes y olvidándose de mí presencia.

- que idioma es ese? – pregunte, sintiéndome perdido – chino?, Tailandes? Latin? Español? Polaco?

- jajaja pero que dices? – el castaño empezaba a parecerme irritante – es ingles, INGLES

- yo le enseñe todo lo que sabe jajaja – alardeaba Alfred, se veía muy feliz.

- aun así, el ser vencido por ese castaño me hizo sentirme irritado, al punto de hervir en cólera –

- Luki-senpai! – llamaba una chica de cabellos purpura, desde lejos.

- Gakuko-chan! – el verla era la mejor cura para mi enojo, o eso creí al principio, pero..

- Kya! Pero si es Meito-sempai! – chilló Gakuko de alegría al darse cuenta de su presencia, olvidándose de la mía.

- hola jovencita, me llamo Alfred, y tu eres? – este intento llamar la atención de Gakuko, misión imposible.

- muévete! Hermano perdido de Frankenstein – el rechazo de Gakuko debió haberle dolido demasiado al pobre, terminó en un rincón tirado en posición fetal, después de todo, y yo seguía blanco como el papel.

- jejeje – el Meito ese mantenía una sonrisa tensa – me disculpas un momento?

- el castaño se dirigió a ayudar a su deprimido amigo –

- Alf, estas bien? – Meito se veía extremadamente preocupado.

- amigo, te encomiendo nuestro sueño – Alfred se desmayó tras decir sus "últimas palabras"

- Alf?... – El castaño actuaba como si su amigo se hubiese muerto – AAALLLFFF!

- [¿Qué onda con esta escena sacada de un final de manga shonen?] – al fin pude volver en mi, solo para ver como Gakuko, enfurecida, sacaba sus dagas de madera y mostraba un instinto asesino aterrador.

- pero que cruel, senpai – dijo Gakuko con una sonrisa, que rápidamente cambio en una mueca aterradora - no debe ignorar a una admiradora…..

- en ese momento, no sé porque, sentí lastima por el castaño, cerré mis ojos y voltee la cabeza para evitar ver el baño de sangre que saldría de un arranque de furia de Gakuko, cosa en la cual ya era muy experto –

- las chicas dan miedo! – gritaron Alfred y Meito en coro, abrazados el uno del otro y temblando, ambos tenían muchos moretones.

- para que aprendan! MUAJAJA! – Gakuko se veía muy orgullosa del acto de violencia que acababa de cometer – por cierto, Gakuko-sempai..

- hm? Pasa algo? – dije, pasando por alto al dúo de simplones.

- solterón – dijo ella antes de desaparecer entre risas a la velocidad del sonido.

- MALDITA GAKUKO! – grité aunque sabía que ella ya me podría escuchar.

- la bruja mala se fue? – preguntaron los dos al unísono.

- ya se fue, dúo de simplones – respondí molesto.

- jeje , conoces a esa aterradora chica? - preguntó el castaño, recuperando sus colores.

- es una amiga, pasa al….. – no pude terminar de hablar pues cierto comentario me molestó.

- que horrible monstruo – exclamó Alfred, cosa que no sé porqué, no pude pasar por alto.

- A-L-F-R-E-D…. – Alfred volvió a temblar de miedo, aunque ahora era yo quien lo provocaba.

- no lo hagas! Megurine! – gritaba el castaño desesperado, incapaz de moverse.

- no puedo dejar pasar esto por alto – respondí, recogiendo las dagas que había dejado Gakuko tras su "mini-masacre"

- padre nuestro que estás en el juego, santificado sea tu nickname, venga a nosotros tu server, hágase señor tu voluntad en la tierra como en las salas, danos hoy nuestro gold de cada día, y perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los noobs, no nos dejes caer en la lista negra y líbranos de todo lag, amén! - rezaba Alfred, de una forma muy extraña, mientras que sostenía un mando de videojuegos quien sabe de dónde lo había sacado.

- Por favor! Megurine! – seguía gritando el castaño – el es muy sensible por dentro!

- re-ven-ge! – grité la única palabra que conocía en ingles antes de clavarle las dagas en la pierna a Alfred, pero….

- Te invitaré a comer sushi! – gritó el castaño, deteniendo mi ira y mi ataque totalmente.

- acepto el trato – dije justo antes de que el timbre sonase, indicando que ya estábamos llegando tarde a la siguiente clase.

- GRACIAS GAME-MASTER! – gritó Alfred mientras que lloraba.

- por cierto! – gritó el castaño, soy Meito, y tú?

- Luki… - seguí caminando – por cierto, buen partido.

- igualmente – entonces seguí mi camino hacia el salón de clases, aunque de todas maneras llegué tarde, por lo que no me dejaron entrar al salón, ni tampoco a Meito o a Alfred y, con el tiempo, nos volvimos grandes amigos.

Mi vida no era perfecta, pero era realmente feliz, lo era, hasta que cierto incidente acabó con todas mis esperanzas.

- estaba saliendo de la escuela cuando divisé a Gakuko y a cierto cubo de hielo andante, conversando.

- entonces, nos encontraremos aquí, ok? – Gakuko se veía extremadamente feliz – senpai?

- como sea – el no se veía tan feliz que digamos, siempre odie esa cara fría que él tenía.

Al día siguiente tenía una práctica del equipo de soccer, por ello, fui al colegio y los vi.

- Gakuko estaba abrazada del brazo de ese joven albino, ambos parecían dirigirse a una cita –

- no es como si me importase – susurré para mí mismo, apresurando el paso.

- TACLEADA DE OSO BORRACHO! – escuché un grito antes de ser tumbado varios metros en el aire.

- MALDITO SEAS MEITO! – grité iracundo hacia mi agresor, preparándome para responder – CORTE DE PEZ-ESPADA!

y entonces me di cuenta de que por los alrededores se encontraba un dúo de jóvenes, que seriamente peleaban nombrando seriamente cada uno de sus ataques y que no de los dos fue seriamente noqueado y que el otro se sentía seriamente orgulloso de eso, un momento, esos éramos nosotros.

- Meito se encontraba en el suelo, con un atún gigante metido en su boca.

- mira que pelearnos así – me quejaba mientras que intentaba deshacerme del polvo en mis ropas – ya no somos niños.

- lo somos….en espíritu – respondió escupiendo el atún – así nos mantenemos jóvenes, a que no?

- Supongo – no podía quitarme esa escena de la cabeza, de Gakuko abrazada de él – démonos prisa.

- cierto! – se levantó y empezamos a correr – Hurry Up! My Friend!

- cállate! – gritaba mientras que corríamos – ODIO EL INGLES!

- La practica pasó en un abrir y cerrar de ojos, ya me había olvidado de la cita de Gakuko, decidí pasearme por un parque antes de regresar a casa, entonces los vi –

- ¿POR QUÉ ERES TAN FRIO CONMIGO?! – el gritó dolido de Gakuko resonó en mis oídos.

- … - no pude escuchar lo que el desgraciado de Dell le dijo, pero ella rompió a llorar.

- Dell IDIOTA! – ella empezó a correr, con la vista nublada con las lagrimas.

- que haces idiota.. – no podía soportar ver eso – DETENLA MALDITO IDIOTA!

- mi gritó fue callado por el ruido de unos neumáticos al derrapar en la calle—

-…..—Me quedé en shock, su delgado cuerpo había sido impactado por un automóvil y había sido lanzada, impactando su cabeza contra un árbol, acababa de ver a la persona más importante para mi ser atropellada – Ga..GAKUKO!

- estaba desesperado, corrí directamente hacia ella y empecé a gritar por ayuda, por suerte alguien llamó una ambulancia, la cual no demoró demasiado en llegar. Cuando voltee hacia donde estaba el causante de todo esto, el maldito tempano de hielo había desaparecido –

- desgraciado.. – después de eso no pude articular palabra alguna por alrededor de un mes.

Al parecer el cuerpo de Gakuko no sufrió demasiado daño, por lo que su vida no estaba en peligro, tristemente su mente era un caso diferente.

Su capacidad de razonamiento se había reducido a casi 0 , era casi como un cascaron vacio.

- Pasaron los meses y no hubo cambios, el maldito albino ni siquiera vino a visitarla, y me di cuenta de dos cosas, que realmente quería a Gakuko con todas mis fuerzas, y que odiaba a Dell Honne con incluso más fuerza.

Hola, lamento no haber actualizado en todo este mes, pero la inspiración se había vuelto 0, así que me costó algo escribir este cap, prometo retomar la vieja rutina, así que NOS LEEMOS!