Capítulo 6...Celos.
Hinata POV
Abrí los ojos lentamente y miré la pared unos instantes, lo suficiente para ser capaz de reaccionar. Estaba acostada en mi cama, de lado; mirando hacia la cama de Sasuke, quien como yo estuve, ahora dormía profundamente. Entre mis brazos, aferrado a mi pecho, mantenía apretado el libro que estuve leyendo antes de caer en brazos de Morfeo.
Con pasos torpes me levanté de la cama y puse el libro sobre la mesita de noche, cuya lámpara era la única luz en la habitación. El reloj marcaba las siete de la noche y me pregunté cuántas horas había dormido...quizás unas cuatro...pero por primera vez, en mucho tiempo, no había tenido una pesadilla...
Me quedé mirando a Sasuke unos minutos. Inconscientemente, una sonrisa se fue dibujando en mi rostro. Era tan fácil ser feliz cerca de él. Su mirada me hace sonrojar, su sonrisa me obliga a devolvérsela y su sola presencia me llena de paz. ¿Por qué? Quisiera saber que me pasa cuando estoy con él, qué lo hace distinto de los demás.
No podía desviar la mirada. El cabello de un profundo color negro, tan oscuro como la misma noche; las piel blanca, porcelana; el cuerpo perfecto, algo desgarbado; los labios entreabiertos y la respiración tranquila; los profundos e hipnotizantes ojos negros que me miran sin perder su brillo, pero que ahora están cerrados. El color de sus mejillas cuando las cosas se salen de control entre nosotros, la sonrisa torcida que adorna su rostro cuando me molesta...
-Te quiero- en un susurro pronuncia esas palabras, una pequeña risita escapa de mi persona, como hace tanto no lo había hecho.
Me acerco a su cama, sentándome sobre el suelo, lo suficiente cerca para acariciar su mejilla con mis dedos. –¿Sabes algo, Sasuke?- mi voz suena muy baja, no creo que pueda escucharme. –Yo también te quiero.- vuelvo a sonreír. Una sonrisa se extiende por sus labios, como si estuviera esperando que lo dijera, como si él anhelara esas dos pequeñas palabras...
Unos pequeños toques en la puerta me alertan de mi cercanía con el Uchiha. Con pasos apresurados me dirijo a la puerta, pero antes de abrir, noto unos penetrantes ojos negros observarme. -¿Es muy tarde?- pregunta con voz que delata que estuvo durmiendo hasta hace unos instantes.
-Pasan de las siete- respondí mientras abría la puerta, encontrándome con el rostro sonriente de Naruto. -¿Naruto?-mis ojos estaban abiertos como platos. La persona a la que menos esperaba ver...
-¿Qué hay, Hina?-el tono despreocupado de su voz me dio un mal presentimiento. -¿Tienes tiempo?-quise gritar que no, pero asentí. -¡Bien!-dijo feliz. -¿Qué tal si vemos una película?-una sonrisa maliciosa se formó en mis labios, después de todo, era viernes.
-Si, avísale al resto que iremos al cine. Nos vemos en una hora aquí. Gracias por la invitación, Naruto.-intentó replicar, pero cerré la puerta, y apoyada contra ella, solté un suspiro.
-¿No fuiste muy mala con él?-la voz de Sasuke me sobresaltó, había olvidado por completo que se encontraba despierto y...que estuviera tan cerca.
Su rostro estaba frente al mío, a escasos centímetros. Mis mejillas se fueron tiñendo de un color rojizo, mientras las sentía arder. Él me miraba divertido, y aunque me negara a aceptarlo, disfrutaba mucho tener su atención.
-Debemos darnos prisas, Sasuke. Naruto vendrá por nosotros en una hora.-dije, y disfruté ver su expresión desconcertada.
-¿no-nosotros?-tartamudeó sin salir de su asombro.
-Bueno, yo no iré sola con él. Iremos todos, y eso te incluye a ti.-le di un empujón, y apresuradamente saqué una falda corta de mezclilla, una blusa de tirantes negra y mis zapatos. Abrí el armario de Sasuke, a pesar de su quejas sobre: "No debes invadir mi privacidad" y los típicos: "No toques nada", para arrojarle unos jeans y una camisa azul.
Entré al baño, tomé una ducha y en cinco minutos ya me encontraba sentada frente al tocador maquillándome. Sasuke salió unos minutos después ya listo. El cabello negro estaba goteando sobre sus hombros, pero eso no quitaba que a mis ojos, fuera perfecto.
Sus ojos se clavaron en los míos, y perdí la noción del tiempo. Cuando los aparté, fue porque tocaban a la puerta. Suspiré pesadamente, y la abrí. Solo Naruto estaba frente a ella.
-¿Y el resto?-pregunté un poco sacada de lugar.
-No quisieron, dijeron que ambos podíamos asistir.-puse los ojos en blanco, estaba segura que Neji lo había "ordenado". Ese primo mío...
-No quiero ser grosera...-dije de forma fingida. –Pero, tu y yo no podemos salir, Naruto. No quiero darte una esperanza que no existe...no puedo.-pude ver en sus ojos brillar la decepción. –Solo te quiero como amigo, no esperes nada más.- asintió y se marchó. Me quedé con la boca abierta, no dijo nada, no suplicó, no hizo nada al estilo Naruto...
Aun con la expresión de total desconcierto, me giré hacia Sasuke, quien me miraba de igual forma. Y nos reímos, ambos, juntos...
Nunca había escuchado su risa, pero el sonido era encantador.
Tomó mi mano y me jaló fuera de la habitación, apenas alcancé a tomar mi bolso antes que la puerta se cerrara.
-¿Qué pretendes?-con pasos rápidos, intenté ,alcanzarlo, pues prácticamente me llevaba arrastrando por la acera.
-Iremos al cine, sería un desperdicio haberte arreglado tanto para luego quedarse en casa.-dijo de forma socarrona. Hice una mueca y me detuve.
-Entonces, ¿no me veo bien cuando estoy en "casa"?-pregunté de forma molesta, aunque en realidad, estaba fingiendo. Abrió los ojos con desesperación, balbuceó algunas palabras que no entendí y bajó la mirada. –Sabes que bromeo, ¿cierto?-sus mejillas se tiñeron de un suave matiz rojizo mientras yo sonreía triunfante. Tomé su mano, y seguí caminando rumbo al cine.
-Sabes...-dijo después de un rato, rompiendo el silencio que se había instalado entre nosotros. –Tu...siempre te ves bonita.-me detuve de nuevo, incapaz de moverme, se adelantó y quedó frente a mí. Mi rostro estaba rojo. –En especial, cuando te sonrojas.-me abracé a él. Algo en mi interior hizo "clic" al escuchar sus palabras, porque alguien me las había dicho cuando era pequeña. "Él" me las había dicho antes de mudarse. Y ahora, Sasuke, las repetía como si...
Sasuke POV
-Eres un tonto, ¿lo sabías?- su voz sonaba dulce, inocente. Sus palabras eran las mismas que de pequeños, cuando le dije lo mismo. Como si intentara darme a entender que era ella, y lo que mas deseaba...era decirle que ese pequeño era yo.
-No siempre, solo cuando estoy contigo.-sus ojos se clavaron en los míos, me miraba curiosa, como intentando encontrar algo en mi rostro. -¿No iremos al cine?-pregunté con fingida molestia. Ella asintió y me dedicó esa sonrisa que casi nunca veía.
La función empezaba unos minutos después de nuestra llegada, contábamos con tiempo suficiente para comprar algunos caramelos. Terminamos comprando palomitas, refrescos y unos chocolates. La película era de terror, no esperaba que ella escogiera esa...aunque se lo agradecía, pues me moría por verla.
Ocupamos unos lugares al final de la sala, había poca gente, estaban por quitarla. Las luces se apagaron, y los cortos comenzaron. Ella miraba embobada la pantalla, sus ojos viajaban de la película a la butaca desocupada de enfrente, solo cuando se asustaba.
Pero a mitad de la película, la noté distinta.
Un chico la miraba desde la otra punta de la fila, ella se movía inquieta en su lugar. Nerviosa y avergonzada, buscaba con sus ojos una salida fácil.
-¿Hinata, que ocurre?-seguí la trayectoria de su mirada y mis ojos chocaron contra aquel sujeto. Él no me miraba, ni siquiera parecía haber notado mi presencia. Sentí algo nuevo en mi interior, unas ganas asesinas de levantarme y matarlo. Pero no lo hice, iba a demostrarle algo...mi orgullo estaba implicado. –Hinata...-la llamé despacio, aparté el porta-vasos del asiento y esperé que se girara.
Cuando lo hizo, la besé.
Mis labios atraparon los suyos con suavidad, y aunque al principio la sentí impresionada, comenzó a relajarse y a responder. Pero no era uno de esos besos que nos robábamos de vez en cuando, este era como aquellos de nuestra infancia.
La tomé con un brazo por la cintura y la atraje hacia mi, dejándola sentada sobre mi regazo. Sus brazos rodearon mi cuello, y aun con un brazo la mantenía firmemente junto a mí, mientras que el otro acariciaba su muslo.
Con la lengua acaricié su labio inferior, pidiendo un permiso que me fue concedido.
Sin apartarla, busqué con la mirada al hombre que la observaba antes. Ya no estaba.
Sonreí entre el beso, e inconscientemente mi mano subió un poco más de lo permitido. Su corta falda se levantó un poco más, mostrando la blanca piel de las piernas. Mi otra mano, la que tenia puesta sobre su cintura, comenzó a acariciar la piel desnuda de su espalda bajo la blusa.
Eso era algo nuevo para mí, un deseo que no había experimentado antes.
Rompí el beso y detuve las caricias. Me faltaba aire y a ella también. Su pecho subía y bajaba agitadamente, sus mejillas estaban sonrosadas y sus labios un poco hinchados. Pero volví a besarla, suavemente, y luego bajé por su cuello. Con sus manos se aferró a mi espalda y su pecho se presionó contra el mío.
Junté mis labios con los suyos una vez mas, y luego las luces se encendieron.
La magia se perdió.
Salimos del cine sin decir nada, pero en sus mejillas siempre estuvo ese sonrojo que me gustaba ver.
¡Hola! ¿Cómo están?
Primero que nada, quiero agradecerles su apoyo y la larga espera a la que los he sometido. Créanme que realmente lo lamento. Esta mañana me levante y dije: "Como acabo de cumplir años –el domingo 1- voy a auto-regalarme una actualización masiva xD Todos mis fics SasuHina, GaaHina y EdxBe han de ser actualizados este día y mañana. Nótese que son muchos xD Espero lo disfruten.
La semana de trabajos pasó con muchos inconvenientes, me maté para hacerlos...por eso no es bueno ir a la escuela. La de exámenes fue la semana pasada, no me fue tan mal.
El viernes me fui de vaga con amigos / as de la prepa, ya saben...una tarde en el parque xD comimos, reímos y jugamos volleyball. El sábado me fui a una carne asada en casa de una amiga de la secundaria...y terminé sin comer y con tres botes de coca-cola y un k-freeze en el cuerpo. Y el domingo vinieron dos amigas con un pastel y estuvimos gran parte de la tarde hablando de libros, viendo televisión y cosas de chicas.
Ahora ya estoy de vacaciones. ¡Gracias a Kami-sama! Que me ampara xD
Estoy viendo InuYasha y llevo una semana de atraso con los fics de Twilight, así como no he leído ni uno de Naruto en...¿siglos? y que decir del manga de Naruto...¡voy atrasada 4 capítulos! Y tengo inconcluso el manga de TRC, que también acabo de empezar hace poco...
En fin...muchas cosas que hacer y todas las vacaciones por delante xD
Nos leemos pronto
¡Besos!
