Capítulo 6: "Te espero en el parque"
Sin darme cuenta ya se había hecho muy tarde. Después de la conversación con Tomoyo no pude evitar sentirme nerviosa… ¿Habrá sido verdad lo que Tomoyo me contó?, Shaoran me amaba, y a pesar de eso me dejó ir, era difícil de creer. Yo me sentía muy segura de lo que sentía por él, pero nunca me preocupé por preguntarle a él lo que sentía por mi, no pasaba de solo curiosidad, pero, se lo dijo a Tomoyo ¿Porqué se lo habrá dicho a Tomoyo, y no a mi?, Shaoran y Tomoyo nunca se llevaron bien, es por eso que no pude evitar sacar conclusiones acerca del tema, pero no encontré ninguna razón concreta. A pesar de eso, a pesar de que él de verdad me quiso alguna vez, el tiempo se había encargado de borrar todos aquellos sentimientos, era estúpido pensar que tal vez, solo tal vez, él siguiera sintiendo lo mismo, además, según Tomoyo, Shaoran tenía novia, así que aquellos sentimientos pasaron a ser solo recuerdos de un pasado triste y confuso, solo eso podía ser. Pero, el destino se encargó nuevamente de volver a juntarnos, algo cruel pienso yo, pues un reencuentro así solo podría causar más sufrimiento, para los dos, y no tenía intenciones de volver a pasar por una situación así nuevamente. Volveríamos a vernos en la escuela, pero la decisión estaba casi tomada, yo ya no interferiría en su vida, él seguía triste, pero nadie lo notaba, y yo no tenía intenciones de interponerme en esa mentira, y, a pesar de que todas las circunstancias me alejaban más que nunca de él, yo si que seguía sintiendo lo mismo, y no podía evitarlo, hace unas cuantas horas yo juraba que todo aquello había quedado atrás, pero vasto haberlo visto tan solo una vez para que todos esos sentimientos volvieran a nacer dentro de mi.
La casa de Tomoyo quedaba a unos cuantos pasos del parque, tuve inmensas ganas de verlo de cerca, pero al dar el primer paso me quede inmóvil nuevamente, él estaba ahí, sentado en uno de los columpios, tal y como ese día… sentí miedo, y mucha tristeza. Me quede parada detrás de un árbol pues por ningún motivo quería que me viera, seguí mirando cuidadosamente, que triste era tener que recordar ese momento, esa mirada, su ropa, la lluvia, mi paraguas botado en el suelo… todo volvió a ese día en particular y las lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos, la tristeza volvió y salí corriendo del lugar… corrí lo más fuerte que pude hasta llegar a una esquina, estaba cansada y por sobretodo triste… sentí pasos detrás de mi, era él, me había seguido… me asusté pensando que se había dado cuenta de que era yo, y en el intento de volver a correr me percate de que su mano ya estaba en mi brazo, intentando que no huyera…
-¡Oye!Espera!...no corras ¿Estás bien?...
-¡No¡Suéltame¡déjame en paz! …todo es tu culpa, tú tienes la culpa de todo ¡no sabes como te odio!
Después de eso, realmente no supe como, salí corriendo de ese lugar con los pedazos de mi corazón en la mano y casi sin poder respirar. Nisiquiera quise voltear atrás, no volvió a perseguirme, tampoco sabía si se había dado cuenta de que era yo pues no logró que volteara hacia él, y, aquellas palabras llenas de rabia y angustia se las dije totalmente de espaldas a él, y con la oscuridad de la noche de mi lado era bastante difícil que se hubiera percatado de que era yo. Llegué a mi casa, y volví a sentirme segura y tranquila, las lagrimas se habían ido, solo la tristeza se había quedado conmigo, y al parecer, sin intenciones de irse. Mi papá ya estaba durmiendo, la comida seguía servida y alado del plato una nota que decía;
"Sakura, él estuvo aquí, te ha visto salir del aeropuerto y ha venido a buscarte, quiere hablar contigo, le dije que habías salido así que me pidió que te entregara esto, es una nota, hija, no te preocupes, que todo estará bien"
Al otro lado del plato había otra nota, la abrí para saber que decía;
"Te espero en el parque, Shaoran"
Sentí como si todo mi cuerpo se helara de un momento a otro y comencé a llorar nuevamente, la tinta de la nota se corría con cada lagrima, él había estado esperándome en el parque, era por eso que estaba ahí… y yo… se me había hecho tan tarde que ya no alcanzaba a llegar, me había visto salir del aeropuerto y ahora sabía que yo había vuelto, además, todo lo que le dije, debió haberse dado cuenta de que era yo. No supe que hacer…. Mi almohada fue mi único consuelo, y antes de que el sueño me invadiera, la voz de Shaoran resonaba en mi mente repitiendo la última frase que salió de su boca la última vez que estuvimos juntos, su voz triste y falsa, su mirada triste llena de culpa y las últimas palabras de ese angustioso día… " ! Sakura!... no te vallas"
