HEMOS LLEGADO DE NUEVO, PERDÓN POR EL RETRASO, PERO ES LO QUE TIENEN LOS PUÑETEROS EXÁMENES.
Dougie POV
Comemos la pizza a una velocidad de depredadores, porque lo que realmente deseamos es otra cosa. En cuanto termino de comer el último trozo, mientras me limpio los morros, Matt se levanta y se acerca a la habitación. Me deja solo, sentado, con una sonrisa en los labios.
-¿Debo interpretar eso como que me invitas a tu cama?-le pregunto, en tono juguetón.
-Tendrás que venir a averiguarlo-me responde en el mismo tono.
Sonrío y me acerco.
Lo veo tirado encima de la cama, está guapísimo. Me tumbo a su lado para besarlo. Nuestros labios se complementan a la perfección. Por un segundo, me pregunto cómo será besar a Danny. Lo alejo de mi mente en cuanto Matt enreda sus manos en mi cabello, volviéndome loco. Los besos se vuelven más y más frenéticos. Le quito el jersey. Mis manos se han vuelto torpes pero nos apañamos bien. Él me ayuda a desvestirnos pero no dejamos de besarnos y acariciarnos ni en un solo momento.
Me pongo a su altura para que él pueda situarse encima.
-Dougie.-Jadea.
Sonrío. Matt es el que se vuelve loco más fácilmente.
El sexo se prolonga un rato más y, finalmente, termina entre caricias, besos y algún que otro suspiro. Como estamos cansados, no tardamos en dormirnos, abrazados.
No sé cuánto tiempo ha pasado cuando suena un teléfono. Es el mío, sólo yo tendría de tono de llamada Dammit de blink-182. Él es más de Lana del Rey y Lady Gaga y esas cosas que a mí no me gustan nada.
-Dougie, son las...-Mira el despertador y se gira hacia mí.- Son las 10, muy pronto para un fin de semana. Quita esa música.- Enfatiza "esa" y se abraza a mí.
-A ver, osete, me están llamando pero me apresa y no puedo cogerlo, entonces la música esa no parará de sonar.- Me suelta inmediatamente. Salgo de la cama, cojo el móvil y voy al salón en ropa interior.
"Desconocido" aparece en pantalla. Dudo entre cogerlo o no. Últimamente hay mucho pesado suelto con las llamaditas en número oculto. Finalmente lo hago.
-¿Sí?-Pregunto. Una voz familiar no tarda en contestarme.
-Dougie, ¿eres tú?
-Sí, ¿quién eres?- Sospecho que sea Danny. Sonrío para mis adentros. Algo empieza a moverse en mi interior.
-Soy Danny.- La verdad es que quiero hablar con él, pero después de lo que hizo, lo que ME hizo, creo que es mejor colgarle. No tengo muchas ganas de estar otro rato cara a cara hablando con él. ¿Quiero o no? ¡Me estoy haciendo un tremendo lío! Si paso un rato con él, lo más seguro es que acabe dándole un guantazo.
-No me apetece hablar mucho, la verdad.-Escojo la segunda opción.
-Antes de que cuelgues, déjame decirte una cosa. Lo que te dije ayer era verdad, cada palabra. Podemos quedar y te lo explico todo.
-¿Ah sí? Cien por cien cierto, ¿hasta cuando te pregunté en el restaurante si eras Danny Evans y me dijiste que no? Danny, eres un cabronazo, me lo hiciste pasar muy muy mal, y a tus demás seres queridos, pero especialmente a mí.
-Yo pensaba que nadie me quería, joder, que estabais conmigo por pena. Soy un puto desecho social.
-Sí que te queríamos.- Se hace un silencio que corto rápidamente.- Y no eres un desecho.
-Pero Dougie, por favor.- Suplica. Soy capaz de imaginarme su cara al otro lado de la línea y me ablanda un poco.
-¡Que no!
-Por favor, necesito hablarlo contigo. Cuando te dije que no era ese Danny me arrepentí porque pensé que podría no volver a verte. Te he echado muchísimo de menos estos años.
-¿Y por qué no viniste a buscarme?¿Por qué no me llamaste? Tanto te costaba, sólo quería escuchar tu voz, creerme que no habías muerto. Me rompí por dentro, en mil trozos y ahora que tengo el caparazón más o menos recompuesto, no puedes venir a tumbarlo de nuevo como si fuera un castillo de arena. ¡No tienes excusa!- Salgo al balcón porque estoy dando voces y no quiero que Matt venga y encima me vea llorando.
-No podía...Bueno, esta tarde iré al banco donde siempre quedábamos. Estaré sobre las tres. Si quieres venir y saber el por qué de las cosas. Perdonarme si eres capaz, te estaré esperando.
-Ojalá pudiera perdonarte Danny, ojalá.- Cuelgo. Me apoyo contra el cristal de la puerta por dentro del balcón. ¿Qué hago?¿Voy?¿No voy? Quiero perdonarle y para hacerlo tengo que quedar con él para saber la verdad y sus motivos. Joder, es que viene como un fantasma del pasado, y no sé si dejar que pase dentro de mí, que conviva de nuevo conmigo. Pero fue tan impactante. Tengo que ir y cruzarle la cara por todo. Sí, decidido. Iré esta tarde al banco y le dejaré un regalo especial en la mejilla, que precisamente no será un beso.
Vuelvo al dormitorio. Me meto dentro de las sábanas calentitas. Matt me inmoviliza con un de sus abrazos. Soy un asqueroso bipolar, no en el sentido de la enfermedad. Siempre había deseado que no se hubiera muerto, y cuando me entero de que no se suicidó, me enfado. Y tengo motivos para hacerlo. Pero...es Danny, no sé, si lo hizo sería por algo, él jamás me haría daño a propio intento. Me defendía. Recuerdo cuando le salvaba de que le pegasen y venían a darme una paliza. Él se ponía por delante. Le quedaban todavía más moratones y heridas, pero me respondía que le daba igual que le pegasen si era por defenderme y que nunca iba a dejar que me pusieran la mano encima. Recibía por mí y por él. Sólo espero que no haya cambiado, y siga siendo el mismo. Hombre, ha crecido y está más guapo. Jo, está guapísimo, más que nunca. Pero que siga siendo la misma persona es lo que pido, y que el cambiar de identidad no haya afectado a su forma de ser.
-Dougie.- Enreda sus dedos en mi pelo mientras lo dice.- ¿Quién te había llamado antes?- Giro mi cabeza y cuerpo quedándome frente a él.
-Era un amigo, para quedar esta tarde.
-Ammm...Es que como hablabas muy alto y no sé, pensé que estabais discutiendo.
-Sí, pero porque me tenía que devolver algo y decía que no podía contactar conmigo cuando tenía mi número. Excusas...Oye Matt, hoy he soñado una cosa rarísima.- Se extraña, levantando una ceja.
-¿Ah, sí?¿Y qué ha sido esta vez?- dice otra vez, porque mis sueños son de todo menos normales. Miedo me daría saber todo lo que pasa por mi subconsciente
-Pues tú y yo éramos mejores amigos y nos separamos al ir a la universidad. Un día me llegaron noticias de ti, te habías suicidado. Lo pasé fatal, entré en una terrible depresión porque yo te quería, aunque no lo supieses. Pasaron los años y apareciste, bueno, me encontré contigo por casualidad en un restaurante y fui a hablarte porque deseaba que todo hubiera sido mentira.- Me mira sorprendido. Sigo contándolo como si de una historia se tratase.- Me dijiste que no eras esa persona, pero cuando salí del establecimiento me seguiste y empezaste a consolarme por tu propia muerte, me puse a llorar. Dijiste algo propio de ti y me di cuenta de quien eras. ME contestaste que me querías.- Dejo un silencio en el aire al terminar.
-Pues menudo cabronazo que debería ser para hacerte eso, ¿no? Y encima volver y decirte "te quiero" como si nada.- Coincide totalmente con lo que pienso.
-Si el sueño siguiese, Matt, ¿qué crees que debería hacer?- A ver si con su opinión me da una pista sobre lo que hacer.- ¿Perdonarte o no?
-Bueno, primero tendrías que hablar conmigo para ver por qué hice eso. Si es verdad que te quería (en el sueño, en verdad con toda mi alma, rubio), tendría algún motivo para haberlo hecho. Tú deberías intentar comprenderme y yo a ti por el daño que acarrearon mis actos, y, ¡hala! Felices y a comer perdices.- pero en mi vida, querido Matt, no puede ser "felices y a comer perdices" porque tú estás en ella y tendría que elegir entre los dos, cosa que no quiero plantearme jamás.
-Creo que tienes razón. Si me sueño la segunda parte, ya sabré qué hacer.- Sonrío y le acaricio la mejilla.
-Eso espero, no querría perderte.- Me da un beso en la frente y sale de la cama. Lo último que me ha dicho ha sido como un mazazo en mi estómago."No querría perderte". Mis neuronas empiezan a darle vueltas a las cosas. Si perdonase a Danny y volviera a quererle como antes, o más, perdería a Matt, pero si perdiese el contacto con Danny, no me lo perdonaría nunca. No puedo elegir ninguna de las dos opciones, pero sé que al final tendré que elegir. Mi corazón elegirá.
Danny POV
He discutido con Gerard. Me ha gritado pero no he dicho nada porque sé que tiene razón. Al fin y al cabo, él no conoce a Dougie. Él no me delataría jamás. No hago caso a sus voces y salgo de su despacho tras la atenta mirada de Tom.
-¿Qué?- Le digo hoscamente.
-¿Un mal día?- Me pregunta amablemente. Me acerco a él y me siento en una esquina de su mesa donde no hay ningún trasto. ¿Por qué tiene un mini-Darth Vader en su mesa? Es un friki. A Dougie le chiflaba la Guerra de las Galaxias, las vi muchísimas veces por él.
-Sí, un poco...
-Se te ve un poco alicaído, ¿quieres que vayamos a tomar un café? Yo acabo de terminar una fase de este programa. Tengo la cabeza saturada. Necesito un pequeño descanso.- Asiento con la cabeza y nos ponemos en marcha. Salimos por la puerta, despidiéndonos de Giovanna que estaba allí. Él se sonroja. Le gusta. La verdad es que ella es una persona estupenda. Harían buena pareja.
Vamos al café de al lado, pedimos dos tazas y nos sentamos en la barra.
-A ti te pasa algo. No parece ser por lo de Gerard. Parece más fuerte.- es un máquina este chico. Acierta de pleno.
-Bueno, tiene que ver un poco con él, pero el agujero del huracán no es Gerard precisamente. Más bien, problemas personales.
-Problemas del corazón.- ¿PERO QUÉ?¿Cómo leches lo ha averiguado?¿Es adivino o algo?Me sonrojo y él se ríe.- Ja, tenía razón. Tom nunca se equivoca en estas cosas.
-Bueno, sí, es que...
-Oye, Danny, no hace falta que me cuentes si no quieres, no te voy a obligar, es personal. Si no quieres decirme nada, lo entendería.
-Es que me da un poco de vergüenza, sólo es eso. Bueno, Tom, son las dos y media, tengo que irme a arreglar esos problemas amorosos. Otro día tomamos otro café.
-Vale, Danny. Que te vaya bien. Prepara las palabras que vas a decir, te ayuda a calmarte aunque luego se te olvidan.- Vaya, que tranquilidad me ha entrado de repente.
Salgo de la cafetería deprisa y corro hacia Hyde Park. En veinte minutos estoy allí, en nuestro banco. Tengo diez para pensar qué decirle a Dougie y que me perdone. Tiene que perdonarme. No puedo permitirme esto. He pasado noches contando cosas hasta el 1382, una y otra vez, para despejar mi mente, para borrarle de mi mente, pero no puedo. Yo le quiero demasiado.
Veo una figura rubia caminando hacia mí, protegido por una bufanda y un tierno gorrito de lana. Es él, es Dougie. HA VENIDO. Pensé que no lo haría. Sonrío muhco, aunque él tiene una cara muy amarga. Me entran ganas de abrazarle y no soltarle, jamás.
-Dougie, has venido. No me lo puedo creer, pensaba que no vendrías, pensé que no querías saber nada de mí.- Me doy un abrazo que no corresponde, me separo rápidamente.
-Yo tampoco lo creía.- En el instante en el que cierro los ojos, una mano me golpea la cara.- Lo siento, pero te lo merecías.
¿OS HA GUSTADO? MUEJEJEJEJJEJEJEJE
DEJAD REVIEWS, PLIIIIIIS
