Hola! Uno le hace bullying a Miku y todos ríen, le haces a Luka y pierden la cabeza :v

Oh por cierto, ¿no les dije que este era el último capitulo? ¿no? Ah en ese caso: Este es el último capitulo lol ... Aunque si recuerdo haberles dicho que sería un fic corto xD

Capítulo Final

Era una linda mañana soleada. Perfecta para descansar y meditar sobre los sucesos de la última semana. Lástima que era lunes y se había levantado tarde y ahora corría desesperadamente para llegar a su clase a tiempo, con la peor ropa posible, su uniforme escolar.

– ¿Por qué teníamos que hablar hasta tan tarde? – Preguntaba una chica de coletas agobiada, ella odiaba llegar tarde a cualquier sitio.

– No sé, pero no negarás que fue divertido. – Respondía como podía una chica de cabellos rosas mientras corrían por las calles de la ciudad para llegar a la escuela.

Miku comenzó a recordar su fin de semana, el más extraño de su vida hasta donde lograba recordar.

– Claro Luka, me encantaría salir contigo.

La pelirrosa solo podía sonreír de alegría. – ¡¿Me has llamado Luka?!

Miku solo sonreía ante la cara de asombro y felicidad absoluta de su cita. – Sí Luka.

– ¿Y aceptas salir conmigo?

Miku comenzó a reír sonoramente. – Parece que tu "mal día" se ha llevado todas tus neuronas. – Le respondía divertida.

– Oh lo siento, es que con todo lo que ha pasado, no me extrañaría que solo sea una broma tuya.

– Bueno, no sé para qué negarlo más, tú me gustas y yo te gusto… no creo que haya que darle más vueltas al asunto.

– Sí, supongo que tienes razón… – Luka no sabía que más decir, se quedaron viendo por largo rato, hasta que Luka comenzó a sentir frío. – Esto… no es por arruinar el ambiente, pero creo que si no nos vamos nos resfriaremos.

– jajaja – Miku comenzó a reír. – Esta es la mejor cita de mi vida, dudo que algo lo pueda arruinar.

– Ya lo creo. – Luka no hallaba como expresarse ahora a la peliaqua. Quería saber si las palabras de Miku significaban que solo saldrían en otra cita o que eran novias, ¿o qué? – Entonces… ¿novias? – Preguntó muy nerviosa la pelirrosa.

– Sí. – Dijo en un tono de voz muy bajo Miku, en lo que se acercaba a Luka, ella había pensado que lo que Luka quería decirle cuando la ola "atacó" sorpresivamente era que salieran otra vez en una cita, pero dado que Luka le ofrecía saltarse todas esas formalidades, ella no desaprovecharía la oportunidad, y evitaría que alguien más invite a salir a su ahora novia.

Luka sonrió como nunca en su vida lo había hecho, se acercó también a Miku hasta que el espacio entre ellas fue nulo, sentir su cuerpo; aunque mojado, fue la sensación más grandiosa que Luka había experimentado. Acercó su rostro poco a poco al de Miku, hasta que sus labios rozaron en un suave y casto beso. Ella no hallaba como describir lo que sintió, una especie de corrientazo recorrió por todo su cuerpo y creyó ver estrellas y fuegos artificiales.

Luka se separó un poco, pero Miku volvió a anular el espacio entre ellas en un beso más necesitado, ahora movían sus bocas una contra la otra. A Miku le importó muy poco estar en un lugar transitado y que muchas personas se les quedara viendo. Ella disfrutaría de los labios de la pelirrosa todo lo que pudiera.

Luka acepto con gran gusto el nuevo beso de su novia peliaqua, comenzó a pensar si realmente fue un mal día… ella se separó un poco de Miku y posó su frente en la de ella. – Si todos mis malos días terminaran así, que todos mis días sean horribles entonces. – Le dijo, al tiempo de volver a besarla, pero esta vez mordió un poco el labio inferior de Miku para introducir su lengua.

Se besaron por largo rato, hasta que el aíre pidió ser introducido en sus pulmones. – mmm Luka, creo que deberíamos irnos, ya es algo tarde y nos resfriaremos. – Comento con una voz algo melosa Miku.

– Sí. – Fue su respuesta, junto con un pequeño beso.

Caminaron hasta la estación del metro tomadas de la mano. Hablaron un poco de todo durante el camino. Miku aún se burlaba de todo lo malo que le había pasado a Luka durante la cita, y ella solo se reía, el ambiente se había aligerado bastante para la pelirrosa.

Llegaron a la entrada de la casa de Miku, Luka se despedía con un beso en la boca de su novia, cuando la puerta fue abierta de repente.

– Miku por qué llegas a esta hor… – Su padre se quedó congelado ante la escena que encontró ante él.

Luka empezó a desear que dieran las doce de la media noche inmediatamente… ¿no que su día había mejorado?

Miku se separó muy rápidamente de Luka, casi haciendo que la pelirrosa se cayera. – H-hola Oto-san… – Miku comenzó a sentir muchos nervios… la verdad ella no sabía cómo tomarían sus padres su orientación sexual.

Hubo un largo e incómodo silencio, hasta que la madre de Miku apareció por la puerta, detrás de su esposo. – Miku querida, nos tenías preocupados. ¿Por qué no nos dijiste que llegarías tarde?... – Nadie hablo, y en ese momento su madre notó a la pelirrosa. – ¿Y tú eres?

– Ah esto… s-soy Megurine L-Luka. – Dijo como pudo la pelirrosa.

– ¡Oh! ¿Eres amiga de Miku?

– A-algo así. – Fue la respuesta de Luka, quien ahora miraba a Miku en busca de ayuda, pero la peliaqua había estado en la misma posición por largo rato y parecía haber perdido la capacidad de moverse.

– ¿Cómo así? – Preguntó la madre de Miku mirando fijamente a su hija.

– Creo que es la novia. – Respondió su esposo.

– ¡Oh! Mucho gusto, encantada de conocerte Luka-san. Por qué no entras, tomamos un té con galletas mientras nos hablas de ti.

La madre de Miku se adentró en la casa, seguida del señor Hatsune. Luka observó a Miku, quien tenía un rostro indescifrable. – Miku… creo que deberíamos entrar…

Miku no se movió un solo milímetro. Parecía que aún estaba en shock por el hecho de que su padre la descubrió besándose con una chica.

– ¿Miku? – Luka ya comenzaba a preocuparse por el estado de su novia.

– ¿Eh? – Ella al fin pareció reaccionar.

Su madre en ese momento regresó. – Miku, ¿no piensas hacer pasar a tu novia?

Miku ahora observaba a su madre como si fuese un ser de otro planeta. Ella movió sus pies y entro a su hogar seguida de Luka. Su madre llevó a la pelirrosa hasta la sala donde su padre estaba sentado en su sillón de siempre, y le indicó que se sentara en el sofá. Luego tomó a la todavía inmóvil Miku y la sentó al lado de la pelirrosa. Ella se fue a la cocina a preparar el té, y volvió minutos más tarde con una bandeja con cuatro tazas y varias galletas.

–Entonces Luka-san… ¿desde cuando sales con nuestra hija?

– Oh bueno… – Luka iba a responder pero en ese instante Miku pareció reaccionar y la interrumpió.

– ¿¡NO LES IMPORTA QUE SALGA CON UNA CHICA!?

Sus padres se vieron uno al otro y luego volvieron sus miradas hacia su hija. Su padre fue el primero en responder. – Bueno Miku, la verdad es que ya lo sabíamos.

– ¡Eh! ¿Es que todos saben que pienso? – Decía algo abatida Miku.

– Miku deja de hacer tanto alboroto, menos frente a tu novia, quien sabe que va a pensar de nosotros esta encantadora chica… – Decía tranquila su madre. Luka solo pudo sonrojarse tenuemente ante el trato de los padres de su novia. – Y pues no sé por qué pensabas que no sabíamos… es algo bastante evidente. – La señora Hatsune ahora dirigió su vista a la pelirrosa. – Entonces cuéntanos algo de ti Luka.

Luka pensaba que decir, pero nada salía de su boca. – Puedes empezar con tu edad, o de donde conoces a Miku. – Decía el padre de Miku, Luka se sentía aún más nerviosa que en la mañana cuando sus padres la interrogaron. Volteo a ver a Miku en busca de ayuda, pero la encontró nuevamente pérdida en sus pensamientos.

– Tengo 18 años, voy en tercer año y conocí a Miku porque vamos a la misma escuela.

– mmm interesante. Ya pensaste en que universidad te inscribirás y que estudiarás.

– S-sí.

– Oh al parecer nuestra niña sale con una chica que no solo es linda y encantadora, también inteligente y aplicada.

El interrogatorio, es decir, la conversación continuó durante otros minutos donde los padres de Miku le hacían varias preguntas a Luka. Miku en ningún instante reaccionó. La verdad es que ella no esperaba que sus padres se tomaran tan a la ligera el hecho de que a ella no le gustaban los chicos. Teniendo en cuenta que es hija única, ella pensó que al menos lamentarían el hecho de que no tendrían nietos.

– Bueno Luka-san, la conversación ha sido amena, pero ya es un poco tarde y supongo que tus padres se preguntarán dónde estás. – Comentaba el señor Hatsune.

– Sí querida. – Continuaba la madre de Miku. – Además, pienso que debes cambiarte esa ropa mojada, al igual que Miku. No queremos que se resfríen.

Luka se despidió de la familia Hatsune, el padre de Miku se ofreció a acompañarla hasta la entrada se su casa y la señora Hatsune le insistió en que organizaran una reunión para conocer a los padres de ella.

– Hasta mañana Miku. – Se despidió Luka con un beso en la mejilla, no soportaría una sola broma más de parte del padre de Miku.

– H-hasta mañana Luka… y por favor perdona la actitud de mis padres, a veces pueden ser algo extraños.

La pelirrosa se reía de la preocupación de su novia. – No te preocupes, los míos pueden ser peores. – Le aseguró ella.

Al día siguiente Miku tuvo que ir a la casa de Luka, ya que por el hecho de que su padre la acompaño, los Megurine querían conocer a la novia de su hija… Miku no quería ni imaginar que barbaridades dijo su padre a los Megurine. Aunque también descubrió que Luka tenía razón en decir que sus padres podían ser peores.

Debido a aquella reunión ellas no pudieron conversar a solas en ningún momento del día, por lo que al llegar la noche, Miku regresó a su casa y se quedó hablando con Luka por teléfono hasta pasada la medianoche, por lo que al día siguiente se despertó muy tarde para ir a la escuela y tuvo que arreglarse muy a prisa. Cuando salió de su casa se sorprendió por ver un borrón rosa pasar corriendo. Al darse cuenta que era Luka la llamó y se puso al corriente con ella, por lo que en ese momento iban las dos corriendo por la entrada de la escuela.

– Bueno, no lo negaré… pero a la próxima debemos hablar a horas más… decentes. – Le contestó Miku.

– Sí tienes razón.

Llegaron al lugar donde se dividían sus caminos para sus respectivas aulas. – Nos vemos en el almuerzo Luka. – Miku ya se iba cuando la pelirrosa la detuvo.

– ¿Así te despedirás de tu novia? – Le dijo con un tono de súplica.

– P-pero estamos en un pasillo. – Contrarrestó Miku.

Luka puso cara de gatito. – No hay nadie.

Miku resopló, observó a todos lados y se acercó a Luka para darle un beso. – De acuerdo. – Miku presionó suavemente sus labios con los de Luka, pero en ese instante escucharon el sonido de un objeto caer al suelo. Ambas se congelaron y observaron hacía la dirección del sonido, encontrando a un hombre de cabellos morados que las veía asombrado.

– K-Kamui-s-san… – Dijo en un tono asustado Miku.

– ¿Qué hacías ahí? – Preguntó Luka algo más relajada. La verdad ese chico nunca le llamó la atención, y pues si le decía a todos poco le importaba, ella no iba a negar su noviazgo. Si sus padres y los de Miku las apoyaban, ¿qué más daba lo que pensarán los demás?

– Pues esperaba a Hatsune-san para pedirle el favor que te entregara esto. – Él se agachó y tomó lo que se le había caído, que al parecer era un obento. – P-pero, ya no le veo la necesidad.

¿Por qué de todas las personas posibles que las podía ver, tenía que ser él? ¿Cómo hacer frente a Gakupo ahora que ella y Luka estaban saliendo?

– Pero… puedo comprenderlo. – Dijo algo cabizbajo.

– ¿Si? – Dijo sorprendida Miku.

– Megurine-san es una chica excepcional, cualquiera caería a sus pies, hasta una linda chica como tú. – Miku estaba bastante asombrada por la reacción de Gakupo, esperaba gritos e insultos, o algo así.

Y luego cayeron en un muy extraño silencio, hasta que sonó el timbre que indicaba el inicio de las clases. – Creo que debemos ir a nuestros salones. – Dijo Luka mientras caminaba en dirección de los salones de tercero.

– Hasta luego Hatsune-san. – Se despidió el pelimorado para caminar detrás de Luka.

– H-hasta luego Kamui-san. – Y luego de superar su asombro salió corriendo en dirección a su salón.

Cuando al fin llegó tuvo que soportar la reprimenda de su docente, el cual la dejó entrar solo porque era la primera vez que llegaba tarde. Se sentó en su silla al lado de Gumi y delante de los gemelos. Sus tres amigos se la quedaron viendo fijamente. A ella le pareció extraño, pero trató de ignorarlos y prestar atención a su clase.

La hora de cambio de clase llegó y sus tres amigos la acorralaron. – Miku-chan. – Comenzó con voz cantarina Rin. – Aún no nos dices el nombre de la chica que te gusta.

– Ni si la conocemos. – Continuaba Len.

– O si ya le has hablado. – Terminó Gumi.

– Además. – Reanudó la conversación Len. – Hoy te vez más feliz que siempre.

– Sin contar que… – Gumi buscaba las palabras para no ofender a su pequeña amiga. – Te vez terrible, que pasó con tú cabello, esas coletas están muy desordenadas, no llevas el maquillaje que estabas usando y tu uniforme se ve algo arrugado.

– No me digas que ya pasaste a tercera base, lo hiciste todo el fin de semana y por eso no contestabas nuestras llamadas ni mensajes, encima no aguantaste las ganas y lo hicieron en el baño de la escuela. – Decía en tono perverso y muy rápidamente Rin.

En cada intervención de sus amigos Miku trató de defenderse, pero ellos no la dejaban ni abrir la boca. Sin embargo, ese último comentario de Rin sí que se pasaba. – ¡N-no! ¡Luka es muy decente y respetuosa!

Ante la mención de la pelirrosa todos la quedaron viendo estupefactos, Len intentó decir algo pero nada salió, y en ese instante Miku se dio cuenta que cómo siempre sus amigos la hicieron hablar de más. – Ah esto… no es lo que piensan.

Y ese fue el detonante, llegaron a ella muchas preguntas con diferentes tonos de voz. – ¿Te gusta Megurine-san?

– ¿Cómo que ella es respetuosa?

– ¿Le gustas a Megurine-san?

– ¿Por qué no contestaste nuestras llamadas y mensajes el fin de semana?

– ¿De dónde se conocen?

– ¿Por qué la llamaste por su nombre?

Esa última pregunta fue la que hizo que el estallido de preguntas cesara. Rin la observaba con la cabeza inclinada. – Sí Miku, ¿Por qué la llamaste por su nombre?

– Oh bueno esto… ¿qué pasa si les digo que tengo novia?

– ¿¡TIENES NOVIA!? – Gritaron al tiempo una castaña y una rubia, haciendo que todo el salón volteara a ver a aquel trio de chicas. Luka miró a todos lados, esperando no haber llamado mucho la atención. Notó que una pelirroja con una especie de antena llamada Miki, la observó sonriendo mientras que con una de sus manos le daba un signo de aprobación. Que al fondo se veía un abatido pelimorado, quien al parecer no se enteraba de lo que le decían sus amigos, un peliazul y un castaño. Y que algunos otros chicos y chicas la miraban asombrados, quien diría que la chica que parecía perfecta gustara de niñas.

– Les dije que les tenía que contar algo, pero no que tenían que gritarlo.

– ¿Te gustan las chicas? – Preguntó asombrada Meiko ignorando el regaño de su amiga. – No es que me importe, solo me sorprende.

Luka sonrió, ella se imaginó que sus nuevas amigas no la rechazarían, y era agradable ver que así era. Ella no se lo pensó dos veces el contarles que tenía novia apenas pudiera, la emoción dentro de ella era apenas contenible. – Sí.

Lily dio un largo silbido. – ¿Quién lo pensaría?

– ¿Y quién es la chica?

– ¡¿Sales con Megurine-san?! – Los gemelos y Gumi no salían de su asombro, por suerte no habían hecho esta pregunta en voz alta.

– Ja, tú vas por las ligas mayores, ¿no? – Y ahí va otra vez Rin con sus comentarios. – De todas las chicas de la escuela, te fijaste en la más popular.

– Pero, por qué dices que es la más popular, yo nunca la noté hasta la semana pasada.

– Oh eso es porque eres una despistada. – Gumi como siempre señalando sus defectos.

– Además de nunca querer venir los fines de semana a nuestra casa. – Dijeron al unísono los Kagamine. – Solo a veces a la de Gumi, en ese caso la hubieses conocido a la semana de su traslado.

– ¡Oh!

– Pero, cuéntanos como se dio todo. – Presionaba Gumi. Miku no vio porque seguir ocultando las cosas, por lo que les contó todo… o bueno casi todo, no quería avergonzar a su novia contando los sucesos de su "desastrosa" cita.

– ¿M-Miku-chan? – El rostro de sus amigas era todo un poema. – ¿Es en serio? – Ella solo asintió con la cabeza mientras tenía una sonrisa de ensueño.

Lily y Meiko se miraron una a la otra. – ¿Desde cuándo te gustaba?

– ¿Cómo comenzaste a hablar con ella?

– ¿Ella te acepto?

– ¿No pensarás jugar con ella, verdad?

– ¡Te mataremos si lo haces!

– !Nunca haría eso! – Se defendió Luka, quien pasó a contarles lo sucedido en la última semana y como la chica que siempre observaba desde lejos terminó siendo su novia.

– Pobre nii-san, le ganó una chica inocente de coletas aguamarina. Bueno, aunque tampoco es que él fuese partido para ella. En fin, en cualquier caso me alegro por ti Miku. – Decía muy contenta Gumi. Ella ya tenía suficiente material para molestar por lo menos un año a su hermano.

– Nosotros también. – Hablaron a la vez los gemelos como siempre. Luego continúo Rin. – Aunque aún no me creo que seas novia de la chica más sexy de la escuela… oh si Miku logró eso, quizás tengo esperanzas con Kaito-senpai.

– Aquí vamos otra vez. – Rodaba los ojos Len, una vez su hermana comenzaba a hablar de Shion no había quien la detuviera.

– Oh vaya, eso explica por qué la berenjena con patas ha estado abatido toda la mañana. – Reía Lily.

– Si, pobre. Le pidió a Miku-chan ser su cupido y el que terminó de celestina fue él. – Continuaba entre risas Meiko.

– Oh no se rían del pobre… además veré si le compro algo en agradecimiento.

La mañana pasó rápido, por lo que en ese momento podían disfrutar al fin de sus almuerzos. Miku prácticamente salió corriendo para ver a su pelirrosa. Y Luka hizo lo mismo desde su salón. Se encontraron en el patio donde Miku siempre pasaba la hora del almuerzo, ambas mirándose con una gran sonrisa. Al poco rato se unieron los rubios y Gumi y no mucho tiempo después llegaron a la mesa Lily y Meiko.

– Supongo que ahora en adelante pasaremos todos juntos la hora del almuerzo. – Comentaba Lily.

– Ya lo creo. – Decía con una sonrisa Gumi. Sonrisa que molestó un poco a Len.

– Aun no me lo creo. – Terminaba Meiko.

– Ni yo. – Dijeron al unísono Miku y Luka con una sonrisa estúpida en sus labios.

La hora del almuerzo pasó rápido y la hora de los clubes llegó, Miku le contó a Miki-senpai los resultados de haber seguido sus consejos y lo agradecida que estaba con ella. Comenzaron con la práctica de canto y Miku había avanzado tanto que Miki le aseguró que por lo menos tendría un dúo en el festival escolar.

Ese día había sido muy largo para Miku, primero la maratón de la mañana, luego encontrarse con Gakupo mientras se despedía a Luka y finalmente las innumerables bromas de sus amigos… su día había sido muy agotador. Ella se dirigía a la piscina de la escuela a buscar a Luka para irse a casa, cuando fue abordada por lo que parecía un borrón azul.

– Aahhhhh! – Gritó al sentir que era jalada al interior de un salón que estaba vacío.

– H-hola Hatsune-san.

– ¿Shion-san?

– Je… bueno Hatsune-san, yo… yo lamento haberte jalado así, pero quería pedirte un favor.

– ¿Un favor? – Miku no quería pensar que tipo de favor quería Kaito.

– E-es algo muy sencillo.

– ¿Qué es? – Preguntó ella con desconfianza.

– Quiero que entregues una carta. – Ella lo miraba desconcertada. – E-es que Gakupo me comentó que hace poco le hiciste ese mismo favor y yo pensé que…

Pero no terminó su idea ya que una exasperada Miku lo interrumpió. – ¡NO! No lo haré. No volveré a hacer de cupido nunca más en mi vida. – Gritó, para luego salir corriendo, dejando a un estupefacto Kaito con las palabras en la boca.

– Pero yo solo quería que le entregaras una carta a Rin. – Dijo él a la nada.

Y Fin… jajaja les dejo a su imaginación si Kaito le entrega la carta a Rin, y con quién queda Gumi, si con Len o o con Lily :v

En serio espero que les haya gustado y pues agradezco a todos los que comentaron, dieron follow, favorito o simplemente leyeron… gracias xD

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jako: jejeje si pobre Luka(? jajajaj bien que te reíste... y no terminó tan mal, con novia y sus suegros no dijeron nada :v La verdad no sé cómo te hago reír, pero me alegro que te guste como escribo... así sencillito y todo xD

Shinobukun: See, pensé lo mismo, me dije "ya Miku ha tenido suficiente, es hora de Luka" :v Yo tampoco la tengo contra Gakupo o Kaito, solo es divertido y pues se prestan para bullying jajajaja... Bueno, ese fue el último, pero tuvo beso xD

KagamineIkumi: See pobre Luka(? Y no sola la interrogaron sus padres, también los de Miku lol Espero hayas reído con este también y emocionarte aunque sea un poquito ^^ Por qué me odias? Yo soy buena(? jajaja nah... ya en serio, te aseguro que de esta semana no pasa la conti de "Quisiera odiarte" ^^

Kihara CJ: Jajaja yo he tenido días peores :v pero bueno, nunca una cita así jajaja! Pienso igual, siempre me he preguntado porque hay quienes van al cine en una cita jajaja... es que tú tablón aqua es un encanto. A veces me pregunto si algún día escribiré una confesión medianamente "normal"... En serio es mi pechugona? Vale *¬* gracias xD

FanRubius: Me alegro que te haya funcionado el experimento... aunque extraño a decir verdad jajaja! Otra que me quiere odiar... por qué todos me quieren odiar? jajaja Nah, esta semana saco el segundo capítulo. No te preocupes, me gusta mi trabajo ^^ además es lo máximo vivir sola y no depender de tus padres :v

Chaton-sama :v evidencia? eso no existe, no hay evidencias de barcos pequeños hechos con papel rosa jajaja! Bullying? qué es eso? Claro ella lo único que quiere es una avalancha de arco-iris y unicornios... pues no, no la tendrás... un momento, *Volviendo a leer el capitulo* !rayos!... por cierto no soy tan mala, ya viste que a Gakupo no le pasó nada malo... solo se rompió su corazón en muchos pedazos, y esos en otros.

Champii: Gracias ^^ me alegro que te guste, espero también el ultimo capitulo.

Lemmon-sensei: jajaja see, pobre, algo me dice que jamás la olvidará(? te comprendo, yo también tengo un fic dónde aún me pregunto en que parte está mi inspiración... Ah ok ya entendí jajaja gracias por la traducción digo aclaración xD

Kurumi: awww quizás no merecía tan mala suerte, pero fue divertido escribirlo :v jajaja aquí la continuación, espero te guste este último cap.

Akuma White: Admítelo te reíste y bastante jajaja... y sip, no creo que hayas sido la única :v y no es sadismo, según es humor negro :v

nagisa-chan: wow que review ^^ah si es que no soportó tanto y terminó estallando, que suerte que Miku acepto :v hey debes prestar atención en clases... jajaja la imaginación no se me va, la que desaparece por ratos es la inspiración jajaja! Continuación de "Los mensajeros de la muerte" eh? Déjeme y lo pienso... ya lo pensé y nop, lo siento pero no, si he pensado en que pasa luego pero la verdad no quiero arruinarla, así que no! Aunque me da satisfacción saber que te gustó tanto ^^ Por qué insistes en querer odiarme? Yo que te he hecho? jajaja... nah te aseguro que lo publicaré pronto. En fin espero que te haya gustado el final (y no, no me pidas conti, no la haré!).

Karen Hyuga: Hola! Me alegro que te guste y lo esperes con ansias ^^ Espero que te haya gustado el final xD

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Si alguien llega a pedirme continuación de una vez les advierto, les diré lo mismo que le dijo Miku a Kaito :v

Por qué todos "quieren odiarme"? jajajajajaja ya en serio, les prometo que la otra semana publico el segundo cap de "Quisiera odiarte" xD

Saludos!