BPOV
Me desperte demasiado temprano asi que decidi desayunar. Luego me subi y busque la ropa mas decente que tenia, pero mi intento fue un fracaso, solo encontre una blusa de cuello largo y unos jeans que estaban un pocos desgastado. Me vi en el espejo y suspire, ya que mas podia hacer.
Cuando llegue a aquella mansion, por que si era una mansion!. Era demasiado grande como para que una persona viviera alli sola con su esposa e hijos. El patio era enorme y tenia unos pequeños columpios, supongo yo que eran de los pequeños. Toque la puerta y me abrio una señora, que parecia ser amable, de tez morena y me saludo.
-Hola-me dijo-tu debes ser Isabella, la nueva niñera-
-Solo dime Bella-le dije-y si soy yo-y le sonrei amablemente-
-Disculpa por mi descortesia-me dijo avergonzada-pasa debe de estar helado alla afuera aaa y perdon, yo soy Carmen la cocinera y ama de llaves-me dijo con una sonrisa-
-Si no te preocupes, de echo creo que he llegado un poco temprano-
-No, nada de eso-me dijo-de hecho el señor Cullen esta a punto de bajar a desayunar-oi que alguien bajaba por las escaleras-a miralo ahí viene-
Cuando voltee me quede sin habla como cuando lo vi en el parque, se veia tan hermoso que mi memoria no le hacia justicia. Llevaba un elegante traje negro con un camisa azul y una corbata tambien negra que apenas se venia acomodando con la cabeza baja, se veia espectacular.
-Buenos dias Carmen, no sabes si ya llego la nueva niñera-dijo sin aun levantar la mirada-
-Buenos dias señor-dijo ella-y si ya llego de echo esta aquí a mi lado-
Levanto la vista y de nuevo volvi a ver aquellos ojos que me quitaban el aliento, en cuanto me vio sonrio, con esa sonrisa que me mataba, y dejo entrever sus blancos dientes. De pronto me senti mareada y descubri que era porque habia dejado de respirar. Me recupere y lo salude.
-Buenos dias señor Cullen le dije extendiendole la mano-
-Buenos dias Bella-dijo estrechando mi mano, y de nuevo senti esa corriente electrica que habia sentido ayer por la tarde en el parque-y por favor no me digas señor Cullen, me haces sentir viejo, eso dejaselo a mi padre-rio y yo me rei con el-dime Edward-me dijo y de repente poso su mirada en Carmen-ya se lo habia pedido a ella pero nunca me hace caso, se la pasa diciendome señor Cullen y yo no estoy tan viejo para que me digan asi-y luego rio de nuevo-
-Ok-le dijo Carmen-tratare de decirle Edward, pero no le prometo nada-le dijo riendo-
-Bueno eso esta mejor-le sonrio y luego dirigio su mirada a mi-en cuanto ati Bella que opinas?-
-Yo tambien lo intentare-le dije y sonrei-
-Bueno, lo siento Carmen pero ya no tengo tiempo de desayunar-dijo con apuro en su voz-tengo que llegar temprano a la oficina y después irme a una junta-dijo dirigiendose a la perta, pero de repente se volvio y dijo-aaa y se me olvidaba, Tanya va a llamarme pero como voy a estar en una junta y no le voy a contestar deseguro marcara aquí asi que dile que me encuentro en una junta y que después le hablo yo-
-Si no se preocupe señ…-se interrumpio de repente, sonrio y se corrigio-Edward yo le digo a su esposa donde se encuentra-
-Muchas gracias-dijo abriendo la puerta-aaa y por favor dale a Bella todoas las indicaciones para el cuidado de los niños por favor-dijo saliendo por la puerta-
-Si señor-
Y entonces se cerro la puerta y se escucho que un coche se encendia y arrancaba. Carmen giro y me volteo aver, me sonrio y me dijo.
-Ven conmigo te dare las indicaciones-
Y asi paso la tarde, Carmen me dio las indicaciones, era una persona demasiado amable y muy amigable, me platico de que el señor Edward se habia casado con su esposa la famosa modelo Tanya Denali porque ella habia quedado embarazada, aparte de que el joven la "ama", y dijo la palabra ama con ironia, mi curiosidad me gano y le pregunte porque decia asi y me dijo:
-El señor Edward cree que la ama solo por que es la madre de sus hijos y es que aparte la señorita Denali no lo quiere-dijo con tristeza en la voz-yo me he dado cuenta de que solo es por su dinero y de eso no se da cuenta el señor, aparte su hermana se lo dice a cada rato-
Y después de eso la mañana persiguió tranquila. Atendi a los niños, los baje para darles de desayunar su leche, los bañe, les cambie la ropita y luego baje con ellos y nos quedamos en la sala de juegos, pero de repente sono el telefono. Y como seguia suene y suene y Carmen no contestaba decidi levantar el auricular.
-Bueno-dije yo
-¿Carmen?-
-No, yo soy Bella la nueva empleada-
-¿Y se puede saber para que te contrato mi esposo?-
-Para cuidar a sus hijos-
-Debi de suponer que contrataria una nueva-dijo un poco recelosa-y sabes donde se encuentra ahorita porque le marco a su celular y suena apagado-
-Mmmm según lo que dijo hoy en la mañana esta en junta-
-¿Ya vienes mi amor?-se escucho una voz de hombre y en ese mismo instante comprendi de que ella lo engañaba y me lleno tanta la ira.
-¿Le puedes decir que llamo su esposo?
-Si claro-dije con un enojo profundo y con los dientes entrecerrados-
Pero antes de que pudiera colgar a tiempo se escucha la voz de ella repondiendole: -Claro cariño-y lo peor es que lo dijo riendo-
