Cuando la Sangre Veela se impone

-/-/-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/

-/-/-

Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

Sumario: El gran secreto de los Malfoy, que los lleva a ser hermosos, arrogantes, orgullosos y… que tengan el cabello tan rubio platino es que… tienen sangre Veela. Y como buenos alumnos/as todos sabemos que a los 16 años estas criaturas eligen la pareja que los acompañara para toda la vida. Y es así que Lucius Malfoy en su 6to año en Hogwarts, muy a su pesar, se da cuenta que es cierto castaño de ojos dorados de Gryffindor quien el destino (y su sangre veela) ah escogido como pareja. Totalmente AU de mi pareja favorita Lucius/Remus y sip, nuestro querido dragón hará su aparición estelar pero bajo el nombre de Draco Lucius John Malfoy-Lupin ñ.ñ

Parejas: principal Lucius/Remus, secundarias James/Lily (porque Harry tiene que nacer ¬¬) Sirius/con el resto del colegio y Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U

Aclaraciones: en este fic Lucius tendrá la misma edad que la de los Merodeadores (por razones obvias) no creo que las escenas de sexo sean muy especificas pero las habrá (ò.o no desesperen) es muy posible que los personajes sean OCC (ligero) sobre todo cuando aparezca Draco, porque teniendo un padre como Lupin no va a ser tan insoportable como en los libros XD ¡Ah! Y evidentemente va a haber embarazo masculino ;)

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.

-N/A: notas de autora.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-/-/-

Capitulo 6: ¡Severus al rescate!

-/-/-

-¿Estas bien, Lucius? No tienes buena cara.

-Si, estoy bien y otra cara no tengo, así que deja de molestar y vete por donde viniste, Narcissa.- fue el gruñido de respuesta.

-Lo siento.-musitó avergonzada, agachó la cabeza y salió de la biblioteca a paso apresurado, maldiciendo mentalmente a su hermana Bellatrix.

-No tenías porque tratarla así.- siseó Severus fulminándolo con la mirada.- Ella solo estaba tratando de ser amable.

-Amable, si.- bufó irónico- La verdad es que todos quieren saber que mierda me esta pasando. Partida de curiosos.-masculló enfadado.

-Narcissa no es así.

-Ya se, pero es la más estupida de los Slytherins, por eso la mandan a ella para que averigüe.

-¡No llames estupida a mi Cissa!- exclamó indignado Severus.

-La llamo como yo quiera. Y no es tu Cissa hasta donde yo se.- espetó.

-Llevas una semana insoportable, Lucius. Será mejor que me vaya antes de que digamos cosas de las que luego nos vamos a arrepentir.

Lucius vio como su amigo se iba con una sombra de tristeza en sus ojos. No era su culpa estar tan irritable. Pero es que desde hace una semana que no tenía ningún contacto con su pareja. Nunca lo encontraba solo para poder hablarle y aclarar las cosas. O si… porque esa misma tarde se había dado cuenta de que SI había actuado como una adolescente histérica. ¡Maldita herencia! Lo había acechado todos los días pero él siempre estaba acompañado de sus insufribles amigos y, normalmente, eso no debiera significar un problema, él se podría deshacer fácilmente de esos idiotas si interferían en su acercamiento con su pareja. Pero eran las miradas de frialdad que le mandaba Remus lo que le detenía.

Y justo que había preparado todo un discurso de disculpa (Porque un Malfoy nunca se disculpa, pero este era un caso extremo. Y como él no sabía disculparse tuvo que pedirle a Severus que le enseñara ù.ú), él no tenía acceso al objeto de su deseo. Y eso lo estaba enloqueciendo de a poco llevándolo a gruñirle o hechizar a cualquiera que se atreviera a molestarlo por tonterías. Y ahora Severus estaba enojado con él. Eso significaba que su límite había llegado, porque su amigo siempre le aguantaba todo. Suspiró abatido, debería buscar una solución pero ya.

Aunque es más fácil decirlo que hacerlo…

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-Mmmhhh… ¿Lily?- tono inseguro- ¿Podemos hablar?

-Claro, Lupin. ¿De que deseas hablar?

Había llegado a la conclusión de que tal vez SI amaba a Malfoy. Lo extrañaba horrores y el caso era que no sabía porque, si habían estado dos veces juntos tan solo besándose, aunque pensándolo mejor la ultima vez el rubio... En fin, desde aquella pelea no dejaba de pesar en él y anhelarlo todo del rubio-platino. Sus besos, sus caricias, su voz… de repente y sin pensarlo se había vuelto dependiente de Lucius Malfoy. Y lo peor de todo es que su lobo interior cada vez estaba más proteston por la separación. No pasaba un día sin que soñara con cosas NC-17 donde Lucius y él eran los protagonistas, donde todos los escenarios habidos y por haber eran permitidos. No sabía de donde había sacado tanta imaginación pervertida. Seguro es por las cosas que me cuentan Sirius y James… Pero allí estaban esos sueños, todas las noches. Y eso era lo que peor lo tenía porque sus amigos se habían dado cuenta a sus accidentes matinales. Y siendo ellos quienes eran, no dejaban de fastidiarlo burlándose al respecto.

Así que había decidido que debería aclarar sus sentimientos y que necesitaba consejo. Pero no podía hablar con cualquiera acerca de sus dudas con respecto a si amaba o no a Lucius Malfoy. No quiero ser hechizado o que me miren como si estuviera loco…, se dijo desolado. Así que pensó que la única persona que podría ayudarlo era alguien que ya sabia sobre el tema. Claro, lo sabía por pura casualidad, pero estaba al tanto y se había mantenido callada hasta ahora y eso le daba cierta tranquilidad y confianza. Y esa persona era, justamente, la pelirroja Lily Evans y el castaño le agregaba además el plus de que, al parecer, ella era una experta en problemas del corazón. ¿Será por eso que James nunca puede conquistarla, por utilizar los métodos de seducción que usa con las demás?

-Es algo privado, Lily. ¿Te importaría acompañarme al jardín del colegio?

Ella lo miró extrañada, sin embargo le sonrió y acepto la invitación.

-¿Por qué Moony se esta llevando a mi Lily fuera de la Sala Común con esa actitud tan sospechosa?- preguntó receloso James.

-No lo se, Moony ah estado actuando raro toda la semana.- respondió Sirius frunciendo el entrecejo.

Luego de unos segundos…

-¡Sigámoslos!- exclamaron los dos al mismo tiempo.

Pero al salir del retrato de la Señora Gorda una voz severa les detuvo.

-¿Adonde creen que van jovencitos?- dijo Minerva McGonagall mirándolos reprobatoriamente- Si mal no recuerdo ustedes deben cumplir un castigo dentro de exactamente 5 minutos, así que quiero verles desfilando para el despacho del Señor Filch. ¡Ahora!

-Si, profesora.- respondieron desganados, dejando atrás una nueva oportunidad de Merodear.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-¿Y bien Lupin, de quieres hablar?

-Es sobre Lucius.- musitó avergonzado. (N/A: Lo hago demasiado tierno ¿? A mi me gusta así XD)

-¿Perdón?

-Que quiero hablarte sobre Lucius Malfoy.- dijo ahora más claramente.

-Oh…- es lo único que pudo murmurar tras el shock recibido. ¿Que tengo que ver yo con ese?

-Veras Lily… yo, creo… que me enamoré de él.

-¿Eh? - ¿Y porque me lo dice a mi?, pensó desconcertada. Merlín… esto es lo más extraño que me ha pasado en la vida…

-Pues eso.- se mordió el labio inferior nervioso- ¿Que piensas sobre ello?

-No se que quieres que te diga, Lupin. La noticia me dejo tan descolocada que creo que perdí la capacidad de pensar.- sonrió ante su respuesta.

Remus le devolvió la sonrisa.

-Lo siento.- murmuró- Creo que debí empezar de otra manera. Es que… bueno, tú fuiste testigo de nuestro primer acercamiento, ¿recuerdas? En aquel pasillo, estabas junto a Snape.

-¿Era el primero?- él asintió- Vaya… no lo parecía.-irónica.

Ambos rieron divertidos, Remus algo ruborizado.

-Bien… creo que… nos dejamos llevar.- admitió sonriente- Después de eso hubo otro encuentro donde tuvimos más contacto, pero al día siguiente me encontró hablando con una conocida y me hizo una escena tremenda de celos…

-Espera… ¿Acabas de decir que Malfoy te hizo una escena de celos?- preguntó, creía no haber escuchado bien.

-Como lo oyes. Bueno, el caso es que discutimos y de eso ya hace una semana. No nos volvimos a hablar ni mucho menos a acercarnos. Y se que él intentó hacerlo pero yo lo esquivo, es que estoy confundido.

-¿Por eso me dijiste que crees estar enamorado de él?

-Así es.- volvió a morderse el labio inferior- Porque desde ese día no dejo de pensar en él, de desearlo como nunca deseé a nadie.

-Pero el deseo no es amor…

-Lo se, lo que pasa es que también siento algo mas. Pero yo nunca me enamore antes y no estoy seguro de que sea eso.

-A ver…- puso su actitud de sabelotodo- ¿Sientes mariposas en el estomago cuando estás cerca o cuando piensas en él?- asentimiento- ¿Te sentirías furioso si lo vieras coqueteando con alguien más?- fruncimiento de ceño y asentimiento vigoroso- ¿Suspiras o tienes sonrisas bobas cuando piensas en él?- nuevo asentimiento- ¿Te lo imaginas como padre de tus hijos?- rubor y asentimiento tímido- Muy bien, si a esto le agregamos que extrañas su compañía todo parece indicar que si estas…

-Lupin tenemos que hablar.- dijo Severus irritado apareciendo de quien sabe donde e interrumpiendo la conclusión de Lily.

-¿Sobre que?- espeto Remus mirándolo receloso.

-Es sobre Lucius.- respondió lanzándole una mirada que indicaba que no se iría de allí hasta que hablasen.

Remus le dio una mirada de complicidad a la pelirroja que ella entendió claramente. Ella le dio otra de ánimos acompañada de una sonrisa.

-Esta bien, Lupin. Después nos vemos. Snape.- asintió como saludo en dirección al Slytherin.

-Evans.-devolvió el saludo con un similar asentimiento de cabeza.

-¿Y bien Snape?- hablo cuando Lily se hubo alejado- ¿Que tienes que decirme acerca de Lu – Malfoy?- se corrigió rápidamente.

-No aquí.- crispó sus labios mientras miraba receloso a los lados- Sígueme.

El hombre-lobo lo siguió algo dudoso, pero si esto servía para arreglar las cosas con el chico del que, según Evans, estaba enamorado lo seguiría. Eso sí, varita en mano, con los Slytherin uno nunca sabía.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-Hola Lucius.

-Hola Severus.- murmuró el otro.

El rubio estaba sentado en el alfeizar de la ventana viendo como las hojas de los árboles caigan en una actitud demasiado melancólica para el gusto del pelinegro.

Se masajeo el puente de la nariz claramente irritado. Habló con Lupin por su amigo, pero en mayor medida para que Lucius dejara ya de lado ese estado de ánimo tan desconcertante que estaba poniendo los pelos de punta a todos los Slytherins, al no saber como comportarse estando cerca del rubio. ¡El no era una maldita celestina! Sin embargo esto era necesario, por el bien de su salud física y mental y del resto de sus compañeros de Casa.

-Tenemos que hablar, Lucius.

-Ahora no Severus. Estoy pensando.

Snape gruñó.

-¡Ahora si, Lucius! Es sobre Lupin, hablé con él.

Sus palabras hicieron el efecto deseado, en cuestión de segundos Lucius se encontraba junto a él con sus ojitos plateados brillando de forma extraña. Ese brillo hizo que Severus se irritara aún más. El veela tenía totalmente dominado a su amigo.

-¿Y que te dijo?- preguntó ansioso, retorciéndose las manos.

El pelinegro tuvo que cerrar los ojos para controlarse. Su amigo estaba actuando de forma tan Gryffindor o peor aún Hufflepuff.

-Me explico que es lo que realmente estaba haciendo con esa Ravenclaw.

Ante la mención de la rubia, el Lucius Malfoy que todos conocemos regresó. Su rostro se tornó frío y sus ojos se entrecerraron por el enfado. Severus suspiro imperceptiblemente aliviado, él sabía como tratar con ese Lucius.

-Cuéntame.- pidió en un siseo mientras volteaba para sentarse elegantemente en su cama.

-Pues resultó que yo tenía razón.- sonrió irónico- Ellos si estaban solamente hablando, la muy estupida le estaba pidiendo que si no le hacía el favor de arreglarle una cita con el idiota de Black.-gruñó.

-Oh… - fue lo único que su amigo dijo.

-¡¿Oh!- se alteró- ¿Eso es lo único que tienes que decirme? ¡¿OH! ¡¿Después que tuve que humillarme al hablar con Lupin y hacerte de celestina!- siseó furioso.

-¿Y porque te tomaste el trabajo de hacer tal cosa?- preguntó tranquilamente.

-¡Porque si sigues así todos los Slytherin acabarán por hechizarte! Tu actitud de los últimos días ah dejado mucho que desear. No fuiste tu mismo desde aquella estupida pelea.- evito decirle que pensaba que se estaba comportando como un Gryffindor o un Hufflepuff o sino el hechizado sería él. ¡Sería lo único que me faltara, pensó sarcástico.

-¿Estas seguro que decía la verdad?

-Le di Verisaterum.- admitió incomodo por la reacción que pudiera tener el veela.

Lucius lo miro entrecerrando los ojos pero no dijo nada. De hecho pensó que era una buena idea. ¿Cómo no se me ocurrió a mí? (N/A: Serán… pobre Remus)

-Bien, supongo que debo agradecerte Severus. Así que… gracias.- se levanto y se acomodo la túnica con la elegancia que solo un Malfoy podría tener.

-De nada. Ahora ve y has algo.- le apremió.

Lucius asintió en dirección a su amigo haciendo un gesto de agradecimiento, luego salió de la habitación. Una vez solo Severus suspiro masajeándose la cabeza. Espero que todo salga bien o yo seré el primero en maldecirlo.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-Maldito Slytherin.- farfulló malhumorado.

Se había prometido tener cuidado, pero acepto inocentemente esa botella con jugo de calabaza y minutos después se encontraba relatándole cosas privadas a Severus Snape. ¡Es que tenía sed! Aunque aún no entendía para que quería el pelinegro saber eso. Y él que se había ilusionado tanto en poder arreglar las cosas con Lucius… ahora volvía al punto de partida. Sin rubio-platino y con deseos insatisfechos.

-Mmmhhh… al fin te encuentro.- susurró alguien a su oído mientras era abrazado posesivamente por la cintura.

-Lucius… - musitó sonrojado y sonriente.

-Tenemos que hablar.- masculló arrastrándolo a un aula vacía.

Una vez dentro Lucius cerró la puerta con un estratégico puntapié y procedió a tomar posesión de los labios del castaño. Remus no se hizo del rogar y se dejo hacer, ahora podía sentir todas aquellas sensaciones que Lily le había descrito, sip… estaba enamorado. La pregunta era: ¿Lo estaba el Slytherin de él?

-Pensé que íbamos a hablar…- dijo divertido.

-Después.- gruño el medio-veela y volvió a besarlo.

Necesitaba eso; besarlo, acariciarlo, oler su aroma… marcarlo. Su parte veela se lo estuvo pidiendo toda la semana y él a duras penas pudo controlarse, a expensas de ganarse el enojo de toda su Casa ya que desquitaba su frustración con cualquiera que pasara frente a él. Si no fuera porque todavía mantenía algo de su autocontrol (Y porque era un Malfoy ò.ó) estaría llorando de felicidad al tener a su pareja así, gimiendo bajo su toque.

Con su lengua pidió acceso a la boca del castaño y este no se le fue negado. Empezaron una frenética danza que terminó con ambos acostados en el piso. Sus ropas empezaron a molestarlos y se deshicieron de ellas a un ritmo desesperado. Lucius no perdió tiempo para besar y marcar esa pálida piel. Busco las tetillas y las saboreó a conciencia. Los gemidos provenientes de su pareja eran música para sus oídos. Lo hacían sentirse feliz, realizado. Siguió con sus caricias hasta el vientre de su amante y tras detenerse unos minutos en el ombligo busco aquella parte que más deseaba besar y saborear. Y podía sentir que el pene de Remus lo necesitaba con urgencia.

Retiró los pantalones y la ropa interior con un movimiento rápido. Gimió roncamente cuando al fin tuvo frente a él lo que hacía hombre a Remus Lupin. Sin perder tiempo deslizó su lengua desde la base del mismo hasta el glande, en donde se detuvo a mordisquear para luego chupar como si de una golosina se tratase. Esta vez no solo consiguió gemidos, sino también gritos de puro placer. Que suerte que insonorice el cuarto, pensó divertido. (N/A: En que momento lo hizo… ni yo misma lo se) Siguió con su trabajo metiéndosela completamente en la boca, chupando y mordisqueando de vez en cuando, hasta que Remus se vino en su boca con un gemido de éxtasis. El no dudó en ningún momento en tragarse la semilla de su amor. Aunque fuera la primera vez que lo hacía, al venir del amor de su vida, podía darse ese gusto.

-Eso fue…- jadeó Remus-… increíble.

-Lo se.- sonrió con superioridad buscando los labios del licántropo- Es una característica de los Malfoy… saber dar placer a sus parejas.

Remus le sonrió atrayéndolo para iniciar un nuevo beso. Lucius descendió una mano hasta atrapar el pene de Remus que con unas cuantas caricias volvía a estar duro. Pronto su mano bajo aún mas hasta buscar la entraba del castaño. Inmediatamente el Gryffindor se tensó.

-Lucius… yo nunca… eh… - musitó bajando la mirada.

-Esta bien, entiendo. Solo déjame… déjame tocarte.- jadeó- Iremos más allá cuando te sientas preparado.

El otro le sonrió agradecido, divido entre la ternura y la sorpresa que esas palabras le causaron. Entrecruzó sus dedos detrás del cuello de Lucius y lo atrajo para besarlo.

-Ok, pero si tu también me dejas tocarte.- dijo pícaro.

-Soy todo tuyo.- dijo el rubio sonriente.

Lupin no necesito otra invitación. Se lanzó sobre su amante y le propino besos que, aunque torpes, lograron encender de sobremanera al medio-veela. Notaba la inexperiencia de Remus y eso lo complacía, puesto que sus celos harían buscar a quienquiera que le haya propinado este tipo de caricias antes a su amor y lo despellejaría. El era conciente que su lobo tuvo relaciones con otras personas pero que nunca llegaron a nada serio y mucho menos al sexo, estas solo le dieron experiencia en el campo de los besos. Así que si pasaba lo que sin duda tenía que pasar entre ellos él sería el primero y el último, se dijo posesivamente.

Gimió y puso los ojos en blanco cuando sintió que su virilidad era devorada por la ansiosa boca de su amor. Tenía una forma… ¡Merlín!... extraña de dar sexo oral, utilizando la lengua y los dientes al mismo tiempo.

-¿Lo estoy haciendo bien?- preguntó indeciso mientras lo miraba con sus brillantes ojos dorados y lo masturbaba con una mano.

-¡Si Remus! No… no te detengas.- tartamudeó. ¡Genial! ¡Ahora me tiene a su merced, no que le molestara precisamente.

-No pienso hacerlo.- sonrió pícaro y continuó con su tarea.

Faltaron solo unos segundos más para que el Slytherin acabara en su boca. El tampoco dudo en tragar la semilla de su amante, quería tenerlo todo de Lucius Malfoy ahora que acababa de descubrir que lo amaba.

-Ven.- murmuró el rubio atrayendo a Remus hasta ubicarlo en su pecho.

Se besaron largos minutos hasta que el castaño quiso sacarse una duda.

-¿Que somos ahora?- murmuro sonrojado.

Lucius sonrió malicioso.

-¿Recuerdas la última vez que estuvimos juntos?

-Si… ¿Que con eso?

-Pues esa vez dijiste que eras mío. Eso eres tu Remus Lupin, mío.-susurró posesivamente apretando más el abrazo por la cintura del león.

El chico enarcó una ceja.

-Osea que si yo soy tuyo, tu Lucius Malfoy… ¿Eres mío?

-Así es.- asintió con la cabeza- Ahora somos el uno del otro.

-Bien… me gusta como suena eso.- murmuró somnoliento mientras escondía su rostro en la base del cuello del medio-veela.

-A mi también.- admitió el otro tomando su varita para realizar un hechizo de limpieza y también buscando algo para transfigurar en un colchón o algo más cómodo porque… ¡Por Salazar!... el piso de esa aula le estaba triturando la espalda.

Continuara…

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

N/A: Hola! Espero que les haya gustado el Lime. Desde ahora veremos concretada la pareja y los problemas que ello les llevara ù.ú

Nos estamos leyendo en cuatro días… Si Merlín quiere ¬¬U

Oh! Con respecto a los collage que hice me fije que la pagina NO me subió el enlace así que las que quieran verlo mándeme su mail que yo se los envío ;D