Ni idea de lo que pensaba mientras escribía esto...
Droga
Arthur le ama con pasión. Alfred le corresponde con locura.
Sin embargo, duele. La pasión los desgarra, la locura los hunde.
Arthur se esfuerza por ignorarlo.
A Alfred poco le importa. Lo único que quiere es seguir marcando aquella piel blanca que poco se resiste a él.
—Eres una droga —murmura Alfred deteniendo momentáneamente sus caricias.
—Cállate —contesta Arthur obligándole a juntar sus labios de nuevo.
