Hola preciosas.
Tengo una noticia que no sé si gustará mucho….Tengo bastante reviews de Demon que no podré responder. Por no decir todos. Pero se me hace muy difícil contestar a todas y escribir al mismo tiempo.
Me da pena…porque me gusta escribiros…pero es que de verdad..no puedo con todo.
La historia de Demon Prince es la que tiene mas reviews y se me hace muy difícil de poder seguir escribiendo capítulos y contestar a reviews…espero que lo comprendáis. Con los otros fics contestaré igualmente. Y si teneis alguna duda; por suspuesto que os la aclararé, como he hecho siempre. Espero que me comprendáis. Besos lindas. Nos leemos abajo.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es mia. Gracias por leer chicas!
ENEMIGO NATURAL.
Soy Esme Cullen.-se presentó la señora a Rosalie y Emmet.- ¿Y esta niña tan preciosa, quien es? ¿Vuestra hija?.
Rosalie negó con una sonrisa perlada y agitó el cabello cobrizo de la niña con sus manos.
-No. Es la hija de Bella.
-Ah.- dijo de pronto Esme.- No sabíamos que Charles Swan fuese abuelo…
Rosalie y Emmet se miraron y luego sonrieron a la señora sin saber que decir.
Ella les ofreció atentamente que la siguieran y al subir los peldaños de mármol de aquella enorme casa, pudieron escuchar los fuertes sollozos de Bella…era desgarrador. Tanto que Rosalie comenzó a gimotear, acompañando a su amiga en aquellos amargos momentos.
…
Capitulo 6.
La noche fue fría, extraña y a momentos terrorífica.
El abogado de Charles Swan ,se habia presentado mas allá de las doce de la noche; entre los gemidos abnegados de su hija Bella; sin escrúpulos. Con la vista clavada en Carlisle Cullen y en su mujer cuando traspasó el umbral de la puerta.
-¿La hija de Charles? No Tanya. La otra. La mayor. ¿Ha llegado ya?.- Preguntó el abogado, con gesto hosco a el patriarca Cullen, que lo miraba absorto.
-Es muy tarde. No creo que la chica tenga el cuerpo para asuntos legales; Felix. Está velando a su padre.
-No me haga reir; Cullen. Es por deseo expreso del señor Swan que estoy aquí….es precisamente lo que debe de hacer la hija de Swan; vela, peror por los intereses familiares.
Felix caminó hacia las escaleras y Carlisle le cogió un codo que lo hizo volverse y encarar al hombre rubio.
-¿Qué quiere decir?.- En su voz habia un tinte de pánico y el abogado levantó levemente las comisuras de la boca.
-No es problema suyo. No, todavía; claro.
El hombre siguió escaleras arriba y Carlisle buscó a Esme con la mirada.
Decidieron quedarse a pasar la noche en aquella casa. Creyendo así que podían controlar la situación. Nada mas; podia alejarse de la realidad…nada mas podia ser más falso.
Al cabo de unas dos horas, el abogado bajó con rostro solemne y no los miró siquiera.
Carlisle estuvo a punto de quitarle de la mano izquierda, el maletín de cuero que oscilaba de un lado a otro al andar; pero se dijo a si mismo que aquello era un claro síntoma de desesperación y él no estaba desesperado. ¿O si?.
El abogado abrió la puerta y se fue.
La casa con una tenue iluminación; daba autentico horror.
Isabella se hallaba con su padre y sus acompañantes dormidos en sus respectivas se preguntaba que hacian ellos dos allí…¿Esperando qué?
Era vox populi que la amistad entre él y Charles Swan era nula…Pero se moria por la curiosidad….y también se lo habia prometido a su hijo. A Edward.
…
Isabella aún miraba aquellos documentos impasible; delante del cuerpo inerte de su padre.
¿Pero porque? ¿Y porque ahora?
Ella no habia vuelto para quedarse; habia vuelto para despedirse de él. Que extraño plan habia organizado su padre antes de morir. ¿O acaso él sabia que su hora era próxima? ¿O peor aún? Una muerte anunciada. Alguien que lo asesinó; dejando sus manos limpias.
Todos eran interrogantes y a ella le iba a estallar la cabeza. Casi amanecía y no habia ido a recostarse un poco. Despues de la visita de Félix Vulturi; los nervios se habían apoderado de ella , poniendo patas arriba su sencilla vida, allá en Canadá.
Charlie sabia que ella habia tenido un hijo. Así lo ponía en aquellos documentos, en las fotos que habia guardado, tomadas por algún que otro fotográfo pagado por él. Bella chasqueó la lengua y maldijo entre dientes.
¿Pero porque nunca le refirió nada de de aquello? Porque nunca habia ido a conocer a Renesmmee.
Y luego aquella extraña claúsula que habia firmado con el suegro de su hermana.
Algo de locos; totalmente.
Las acciones de Tanya se volvían automáticamente hacia Charlie de nuevo si ella no tenia un hijo en un plazo de tres años después de su boda.
Y ahora su padre, le habia dejado todo a ella…y nada a su hermana Tanya.
El control de la empresa estaba de nuevo en manos de los Swan….los Cullen pasaban a un segundo plano…iba a tener que librar batallas muy duras con una de las personas que le habia prestado su hombro para llorar la muerte de su padre; Carlisle Cullen.
Luego estaba lo otro.
Aquel sobre lacrado. Cuando lo abrió se quedó sin palabras. Su padre habia averiguado la identidad del padre de su hija….algo que según las palabras escritas en aquel sobre. Si algún dia te encuentras con él. No debe enterarse nunca, Isabella. Por tu bien y por el bien de tu hija que ese hombre es su padre"
Bella apretó aquella misiva con rabia.
No recordaba apenas las facciones de aquel hombre que la habia hecho suya de aquella manera tan…irracional.
Algunas noches; podia escuchar su voz, despertando del sueño inquieta y buscando la luz para prenderla y dormirse con ella encendida.
Todavía no podia dar crédito a las palabras de su padre. Él sabia quien era el padre de Renesmee….¿entonces Charlie descubrió todo?
…
Llovía. Llovía mucho. Una manta de lluvia colosal calaba hasta los huesos a todos los parroquianos que habían honrado con su presencia asistir al funeral de Charles Swan.
Edward caminaba nervioso de un lado a otro de la parroquia.
Las campanas de la iglesia habían cantado la primera vez y todavía no había llegado el cuerpo del muerto, ni la hija mayor de Charlie.
Tanya estaba en el primer banco, ebria e intentando tapar su aliento con un pañuelo negro, con el cual tapaba su boca de vez en cuando.
Su padre y su madre, estaban con ella. Y algo tensos. Algo habia ocurrido aquella noche en casa de los Swan y Edward apuntó hacia esto, cuando se preguntó porque se hallaba tan nervioso.
Él mismo quería darle el pésame a la hermana de Tanya.
Alice le habia dicho que era una buena muchacha que sin duda hubiera sido su mejor amiga si no se hubiera marchado antes de la boda por motivos de trabajo.
Edward se paró en seco y avanzó con dos paraguas en la mano. Uno cerrado y otro abierto.
El coche con el cuerpo sin vida de Charlie llegaba y sin lugar a dudas; su hija mayor acompañaba al chofer.
Otro coche lo seguía a una distancia prudente.
Caminó hacia el coche fúnebre y abrió la puerta para sonreir de manera lánguida a su cuñada y profesarle sus condolencias.
-¡Bella!.- Dijo alguien.
Edward miró hacia el coche que habia aparcado justo detrás y fue cuando sacaron el ataúd de Charlie para posarlo en una especia de mesa con ruedas.
El cuerpo iba para la iglesia. Edward se quedó mirando el ataúd embelesado .
-Perdón.- la voz de un hombre lo apartó; dando un paso hacia atrás y observó al dueño, con interés.
-Ven, Bella. Debes estar hecha polvo. Rosalie se ha quedado con la nena…ven, cielo.
La lluvia caia incesante.
El fortachón cogió a una figura pequeña y delicada por los hombros; aferrándola a su pecho.
La mujer suspiró y volvió su rostro para mirar Edward.
Edward Cullen soltó en paraguas que llevaba en la mano y trastabilló, caminado hacia atrás sorprendido.
Abrió la boca , los ojos y jadeó por la impresión al mismo tiempo.
La muchacha lo observó con indiferencia y caminó pasando al lado de él, arropada por los brazos del hombre que la habia ayudado a bajar del coche.
Edward estaba empapado. Pero no sentía la lluvia. La humedad impregnándose en sus huesos.
No sentía nada en su maldito cuerpo. Nada mas que el retumbar de su corazón.
"Es ella".- se dijo; atusando su cabello, hacia atrás. La lluvia le habia mojado completamente el pelo y le molestaba en los ojos.
" Dios mio…..es la hermana de Tanya…."
La ultima campanada anunció la misa del muerto y caminó hacia la iglesia. Entró hecho unos zorros y Carlisle y Esme lo miraron con extrañeza, se armó de valor y caminó hacia su cuñada.
-Soy Edward Cullen.- le dijo, haciendo que ella alzara la mirada para observarlo.- El marido de tu hermana. Siento mucho lo de tu padre.
Ella le sonrió y asintió con la cabeza.
Edward le ofreció su mano y ella se la tomó.
El contacto los dejó a ambos en un estado de letargo infímo. Pero para ellos fue abismal. Las terminaciones de los dos cobraron vida y miles de cosquilleos subieron con ferocidad desde las palmas de las manos, hacia los codos, de allí a los hombros, de los hombros a el pecho y del pecho a las partes intimas de cada uno; haciéndolos jadear. Se separaron abruptamente y apartaron las miradas el uno del otro.
Bella se sentó en el banco de la iglesia algo mareada y Edward fue al lado de su esposa.
-¿Qué te ocurre hijo?.- preguntó su madre algo extrañada por la actitud de Edward.
-Creo que me ocurre de todo; mamá. Absolutamente de todo.
Continuará….
Ya saben…las quiero Besazos hermosas!
Mañana no sé si subiré. Ok? Prometo contestar a los reviews de este fice. …
