Bueno CHICOS! Y chicas n_n (JAJAJAJ o me mataran los fundashis que leen xD) aqui les traigo estem el penúltimo chap de RUSH HOUR espero les sea de su agrado en lo personal me divertí y llore muco ToT espero que les agrade hhahahaha, para los que piden lemons paciencia! Lean las notas final n_n
Bye! Besos!
Gracias Abigail or ayudarme, le agregue unas cuantas cosas espero te agrade O.O! y les agrade a todas mis segadoras y seguidores n_n ROBERT TE EXTRANO! T.T
RUSH HOUR.
By:
Aurora la Maga.
6: Complicado, peligro y desesperación.
Queridos lectores, Morinaga Tetsuhiro reportándose… Lamento, desde el fondo de mi corazón haber desaparecido por tanto tiempo, pero una cosa llevo a la otra y Senpai en la ducha y entonces yo entre y bueno ustedes sabrán que esas oportunidades hay que apreciarlas y aprovecharlas al 10000%, *Sonrojo* je, je, je je *Le baja un hilito rojo por la nariz* Senpai que rico… ejm ejm ejm cof cof cof, ¿en que estaba? ¡Oh! ¡SIIII! que tristeza presentarme tan tarde, sucede que tuve demasiado trabajo puede que se lo cuente cuando termine esta parte de nuestra historia juntos…*Llora* Esto fue tan emocionante, realmente aprecio que hayan seguido mis experiencias juntos, por las calles de Nueva York y el conocer a cierto Tatsumi sabroso *B\ABEA* Ya de nuevo me estoy saliendo del tema, es que ja, ja, ja… ustedes sabrán por qué lo digo después de que lean estos dos capítulos que con todo el gusto estoy compartiéndoles desde el fondo de este corazoncito fogoso; sensual y terno… Bueno… Mientras tanto espero que puedan sentir la adrenalina y la desesperación que mi Senpai y yo tuvimos al enfrentarnos con ese viejo verde, que estoy seguro estaba loco… ¡LE ODIO!
El capítulo inicia con Senpai y yo en su flamante nuevo auto, no sé cómo le hace para sacar tanto carro, una vez le pregunte y él dijo que su padre le tenía unos cuantos guardados, por eso de trabajar en la CIA y todo eso… ¿Saben? Me gustaría ver que tantos carros tiene, pero más que todo me lo quisiera llevar a lo oscurito… *Derrame nasal otra vez* TETSUHIRO YAAAA DEJA DE FANTASEAR *Se golpea contra la pared* ¡ES QUE SENPAI TRIENE LA CULPA! *Sigue golpeándose* Esta bien, ya… ya me calme * le sangra la frente y la nariz* Iniciemos…. Luego de leer la dirección en aquel correo electrónico, mi pelos largos y yo habíamos salido disparados de la jefatura, no tuvimos tiempo ni de ponernos chalecos anti balas, puesto que podía ver la aflicción en todo lo largo de su rostro, ¿Ustedes saben lo sexy que se ve cuando, junta sus cejitas y pone cara de circunstancias? Es tan jodidamente sexy que me lo quisiera comer el nunca sabría qué le ocurrió *De nuevo fantaseando* Ya les prometo que esa es la última; *Suspiro* En fin la razón por la que Senpai tenía esa cara quizás era que a lo mejor el conocía muy bien a ese sujeto y no quería arriesgar el bien estar de Kunihiro y de sus lindos hijos. Mi propio sentir no se comparaba al suyo, yo quería matar a ese anciano, aunque eso estaba muy mal, pero se había ¡PASADO! Como se le ocurre tocar algo tan sagrado como la familia, si te metes con eso estarás muerto, yo cuido a muerte a mi nueva familia y juro que ese anciano tendrá muchas gomitas que comer en el infierno grrrrr, maldito *ENFADADO* PERO ADEMAS DE TODOS ESOS SENTIMIENTOS DESVOCADOS, TAMBIEN… estaba preocupado y enfadado tanto que le gritaba de manera agitada a mi Souichi.
-Souichi, si algo le pasa a ellos juro que, no me importará ser despedido por mandar a la morgue a ese vejete.
Mi, ojos miel me miro con rapidez, sonrió un poco, él sabía que hablaba enserio, la verdad en lo poco que nos conocemos ya sabemos mucho del otro y eso me emociona demasiado LO AMO el enseguida se dispuso a hablar en un susurro grave y serio:
-Pues no solo a ti…. Soldadito, nos tendrán que enviar a ambos patitas a la calle.
Ni bien había dicho esto, Souichi presiono el pedal del acelerador para ir más rápido, la cosa no estaba para ir con paso de tortuga y esta vez yo estaba completamente de acuerdo que fuera a 60, 70 o incluso 100 millas por horas, no importaba nada, lo que interesaba en ese preciso momento para los dos era la seguridad de estas tres personas. Mi hermano pobre como llegue a meterlo en tremendo lio y los hijitos lindos de Souichi ese maldito realmente me va a escuchar cuando lo vea, viejo desgraciado.
Souichi al tomar una intersección, aceleró nuevamente como un demente y volvió a tomar una vuelta cerrada. La dirección era evidente en el pedazo de papel, pero él sabía que esa era una trampa, descubrí que el auto se dirigía al otro lado de la carretera que debíamos tomar entonces, deduje que no se dirigía a ese lugar específico. Sabía muy bien que debía confiar en los instintos de Souichi, pero como compañeros debía indagar y saber que estaba planeando.
-¡Senpai! ¿A dónde vas?
-Si en algo conozco a ese maldito loco es que juega sucio.- Expuso eufórico y lleno de furia aquella voz, podía ponerte la piel crispada, Souichi no estaba nada feliz por lo que estaba pasando y en su mirada lo decía todo.- Ir a esa dirección seria la muerte, para mis hijos y tu hermano; está tratando de distraernos…-Dedujo con voz agitada y grave mi Souichi.- estoy más que seguro que él está en un lugar más llamativo, siempre le gustó actuar a lo grande.
Bramó metiendo otra velocidad y sacando con prisa el pie del medio de los tres pedales en el auto, el motor rugió, note a mi Souichi admirando al frente con entera seriedad entonces yo también gire a ver al frente en donde pude ver el puerto de Manhattan, la piel se me erizó al solo admirar la imponente estatua de la libertad, al hacerlo giré a ver a Souichi,
— ¿Souichi crees que está en ese lugar?
-No lo creo, lo aseguro…
El mayor esbozó una sonrisa maniática y aceleró aún más, el auto dio un enorme tumbo en una bajada que Senpai tomó estrepitosamente. Si la cosa era cierta debíamos hacernos de un bote, una lancha o un barco y las horas no nos ayudaban, estaba anocheciendo ya y todos los barcos pesqueros y las personas que venían en los botes que llevaron en tour a los turistas a aquel lugar regresaban. Souichi y yo nos aparcamos rápidamente al costado de un muelle, en donde los visitantes se bajaban con calma de un pequeño barco crucero, Souichi entró como loco empujando a medio mundo y gritando:
-¡Oiga. arranque esta cosa y lléveme a ese lugar!- Señaló agitado a la enorme mujer de hierro con una antorcha en una mano y en su otra un libro en donde se representaban las leyes.
-Pero señor, el museo de la estatua se ha cerrado…
Aquel pobre hombre temblaba como una gelatina al ver como mi Senpai sacaba de sus ropas un arma y susurraba con furia asesina:
-Muévete si no quieres que te haga otro agujero en la cabeza.
-¡AY, DIOS!
Me apuré a llegar al frente de Souichi y le aparté.
-Senpai, tranquilo, si lo ponemos nervioso no nos llevará, es nuestra última opción. Ya chequé los demás barcos y este es el más rápido.
Souichi se relajó, me miró con ganas de quererme degollar pero guardando su arma susurró:
-Entonces, hazlo a tu estilo.
Giré y miré a aquel hombre que temblaba y aparentemente rezaba por su vida, yo me aclaré la garganta, le dibujé una sonrisa y luego me disculpé como se debía. Después puse mi carita de perro apaleado y le susurré:
-Señor, esto es una emergencia, sus hijos y mi hermano están atrapados con un loco narcotraficante en ese lugar, por favor, le mostraré mi placa somos policías…
-¡POLICIAS!-La emoción se dibujó en su cara.
-Sí, así es… he dicho.
El hombre estaba completamente impactado, su rostro se tornó apasionado y con una emoción acorriendo todo su rostro y emocionado dijo:
-¡¿Por qué NO LO DIJERON ANTES?!-Se movió lo más rápido que pudo retiraba las amarras y gritaba.-¡Sujétense caballeros! vamos a ir a ese lugar a salvar el mundo.
-¿Eh?
Tanto mi amado como yo nos asustamos ese hombre parecía un demente en el volante, la lancha rápidamente tomo camino, mientras el conductor reía como un maniaco, yo no sabía si eso era bueno o era malo; lo que si pude notar es que Souichi se le unió y le gritaba.-
1MAS RAPIDO INFELIZ MUEVE ESTE CACHARRO!
-¡LORETA NO ES NINGUNA LENTA!-
Al escuchar aquellos gritos me pregunte ¿Quién es Loreta? Pero al apreciar mejor aquel barco pude ver el nombre de esta en la proa y girándome a un costado note también el nombre escrito a un costado, mi emoción fue tremenda estaba seguro que en un dos por tres llegaríamos a nuestro destino, pues la diosa de hierro se hacía más cercana…
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
La noche estaba en su mejor inicio, la marea se agitaba como presintiendo el vital suceso que estaba a punto de ocurrir en ese monumento. Los hombres de Johnson se habían esparcido por toda la entrada luego de que todos los turistas salieran, claro que hubiese querido que todos se quedaran a apreciar su hermosa venganza en contra del departamento de policía y de la jefatura en particular. Pero a costa de su conciencia (Si es que tenía) dejó irse a todo el mundo, incluso mandó a sacar a los trabajadores que asustados por ver las armas y el número de hombres que las poseían, partían asustados en la última embarcación. Más de alguno llamó a la policía con prisa, pero tardarían horas en llegar.
Ya dentro del museo de la dicha estatua, Johnson y sus hombres empujaban a los pequeños y al castaño, quien al ser severamente empujado, realizó un movimiento brusco para no caer, pero la venda que llevaba en los ojos se deslizó y pudo ver el lugar a plena luz. Analizo los múltiples cuadros pegados en las paredes, los recuerdos para turistas y el ascensor que decía "Solo personal autorizado". Kunihiro tragó grueso y pensó:
-"Se suponía que íbamos a una casa, pero esto, esto es…no pude ser…"
Escuchaba los sollozos de los niños, se notaba que estaban muy afligidos, él se juntó a ambos y susurró con voz grave:
-Por favor, tranquilícense, si les mostramos miedo disfrutaran más el secuestro.
-Kunihiro tiene razón.- Murmuraba Suitetsu moviendo la cabeza y dejando caer la venda en los ojos, su hermana hizo lo mismo, demostrándose muy asustada.- No, te preocupes sé que papá, vendrá y el abuelito también.
-Sí, Suitetsu-niisan.-Dijo la chica tragando grueso pero con una mirada orgullosa.
-¡Oh, vaya!, que lindos son estos pequeñajos, creen que su papi vendrá a verlos. Jajajajajajaja ¿Aquí?-Se escuchó la voz ronca y horriblemente fuerte de Johnson quien empujaba a los chicos al elevador- Están muy equivocados, su torpe padre pelos de trapeador, no vendrá nunca.
-¡NO LE DIGAS ASI!
-Hijo de puta.- Golpeó Suitetsu la chimpinilla del hombre.
Kunihiro susurraba:
-Hana, Suitetsu.
-¡AHHGG, MALDITOS MOCOSOS!- Gritó furioso el adicto a las gomitas, sujetando por el cabello a Suitetsu quien solo jadeó y admiró a su agresor a los ojos lleno de odio y furia.-Maldito enano, eres la viva imagen de tu padre, disfrutaré matándote a ti primero.
Kunihiro se movió ágil y se posó al frente gritando:
-¡No lo hagas, no le hagas daño!- Gritó valiente el adolecente quien respiraba agitado y admiraba con sus orbes verdes al secuestrador.
Johnson se movió lentamente y sujetó su cara entre su ancha mano y susurró a unos escasos centímetros de ésta:
-Tomaré a bien tus palabras, serás el primero.
Los hombres del mayor rieron con locura, al abrirse la puerta del ascensor, se apreció una sala, que más bien parecía un restaurante o una sala VIP. Kunihiro al distraerse, no notó que Johnson se preparó para golpearlo, le dedicó un severo golpe en el rostro y lo lanzó fuera. Hana gritó y Suitetsu intentó ayudarle pero los hombres del ex policía corrupto, lo detuvieron diciendo:
-No se te ocurra hacer algo estúpido chiquillo, su destino ya está marcado. Va a morir primero.
El hombre se acercó al castaño quien respiraba agitado en el piso y admirándole con una mirada iracunda Kunihiro escuchó:
-Tú no nos interesas, solo estabas en la hora y en el sitio equivocado… jovencito estúpido, eres un clásico caso, fortuito.
Johnson reía al mismo tiempo que golpeaba con ganas al castaño en el piso, estaba divirtiéndose cuando escuchó:
-¡SEÑOR!- El grito provino de uno de los radios que traían sus hombres.
-¡Qué quieres, estoy divirtiéndome!
-Señor…- Murmuró en el radio nervioso.-Esos sujetos, vienen para acá.
-¿QUÉ?- Corrió a una de las ventanas y gritó.- MALDITO TATSUMI, ¿Cómo SUPO QUE LO DE LA CASA ERA UNA TRAMPA?
-Es inteligente o solo te conoce muy bien.
-Ninguna de las dos, el estúpido viene solo, como siempre.-Se mofó- Su orgullo es su mayor problema.- Dijo levantando a Kunihiro de los cabellos y grité arrojándolo a uno de los suyos.- Aten a este tarado a los otros dos, como lo planeamos.
-Sí, señor.
Se movilizaron rápidamente mientras él se acercaba a un sofá blanco y pulcro y susurraba:
-Bueno, Souichi, me has encontrado, pero como siempre has venido solo, así que… ¿Serás capaz de subir hasta aquí sin salir lastimado?
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
En el pequeño transporte el viento azotaba con fuerza. Faltaba poco para llegar a su destino y Souichi sabía que las cosas se iban a poner muy mal, asique a costa de que sus hijos y el mismísimo Kunihiro corrieran peligro, decidió hacer la llamada que enorgulleció a su compañero, mientras él se disponía a decidirse y llamar por refuerzos, Tetsuhiro se encargaba de buscar algunas cosas en la lancha, había abierto lo que parecía un compartimento de emergencias y susurraba.
-Esto deberá servir.- Observo al dueño de Loreta y grito.-Oiga, señor, tomare estas prestadas.-
-Claro, no te preocupes... ya casi estamos llegando.-
Souichi, espero tres tonos y escuchó rápidamente:
-¿Hola?
-Isogai, escúchame con atención.
-SOUICHI BASTARDO ERES TÚ, ¿EN DÓNDE CARAJOS TE HAS METIDO?
-Escúchame estúpido y guarda silencio.-Refutó, saliendo de sus casillas, paro luego de unos segundos calmarse y suspirar.-Los niños, están en el museo de la estatua de la libertad, necesito que traigas todo lo que tienes, ¿En dónde está mi viejo y ese rubio federal?
-Ellos van hacia Virginia, leyeron el papel que dejaron tirados cerca del cubículo de Ranger.
-Noo, esa es una trampa, ESE VIEJO NO ESTA AHÍ, ese viejo está en nuestras narices.
-Te llamo luego.
-¡ISOGAI!- Gritó pero fue imposible el evitar que el otro cortara la llamada.
-¿Qué dijeron?- Cuestionó Morinaga con las cejas juntas.
-Nada, te lo dije, no me creen…esos idiotas.
-Bueno, entonces creo que debemos hacerlo nosotros solos.- Expuso serio Morinaga, dirigiendo su mirada a las faldas de la estatua, era demasiado enorme y a penas podías alcanzar a verla desde abajo. Souichi por otro lado admiró a su compañero, era acariciado por el violento viento, sus cabellos se aferraban al costado de su rostro estaba de lado Tatsumi aprecio el perfil refinado y varonil el cual creo un sentimiento confuso en su pecho, no sabía cómo rayos Morinaga se había vuelto aún más atractivo, trago grueso y susurró:
-Tetsuhiro…- El mencionado, giro su rostro y agrandó la mirada impresionado.- Mis hijos están allá arriba.
-Lo sé…. Mi hermano mi familia está allá arriba, Souichi.
-Te prometo que, no permitiré que les pase nada.
-Yo también.
-Pero, debes prometerme que si algo pasa…escaparás con ellos.
-¿Souichi?
Morinaga lo vio moverse a la parte trasera y en cuanto dejó de sentir el viento azotarle se percató que ya habían llegado ¿Qué quiso decir el oji miel con eso?...
Se bajaron rápidamente, el conductor se alejó de inmediato a órdenes de Morinaga, no quería más víctimas en el suceso, mientras ellos se acercaban, escondiéndose entre los pilares del portón que llevaba al jardín central de la entrada, Souichi miraba a todos lados, buscando a los enemigos, pero no lograba ver mucho, pues las luces del lugar no se habían prendido aun, sumado a eso que no traía sus fieles lentes redondos. De pronto, las luces de afuera comenzaron a encenderse una a na, dando como resultado a que ellos se hicieran visibles y logró verlos a todos, los cuales rápidamente se agacharon y se ocultaron.
-Conté cuatro a un lado derecho.
-Hay seis al lado izquierdo y dos en la entrada principal.
-12 idiotas.- Susurró Souichi mirando a todos lados buscando un atajo que pudiera ocultarlos el lugar era demasiado descubierto, chasqueó la lengua- ¿Qué se te ocurre, soldadito?
-Esto.- Dijo Morinaga sacando unos tubos de luces de bengala, de sus bolsillos.- Las tomé del bote.
-Eres inteligente, eso me gusta.- Sonrió animado el pelo largo.- ¿entonces qué hacemos?
-Despreocúpese, cuando dé la señal correremos al centro y nos separaremos a los costados.
-Entendido.
Tetsuhiro estaba expectante a que el viento cambiara de dirección, la marea era así, cuando por fin sintió a éste golpearle por detrás, lanzó el tubo de almenas unos 20 centímetros de largo, salió de su escondite, dando giros en el suelo y con una mira perfecta, apuntó al tubo y disparó. En segundos se esparció el humo rojo por todo el jardín frontal.
-¡AHORA!- Gritó el peli azul-
Ambos corrieron y se encontraron. Souichi susurró:
-Ten cuidado.
-Sí, y usted también.
-Tetsuhiro…
-¿Dígame?
-Nada, regresa con bien y cuida a mis hijos.
-Sí, señor.
Se separaron de inmediato, aprovecharon el humo rojo que lo rodeo todo, mientras los hombres de Johnson gritaban.-¡¿En donde carajos se metieron?!-
-No se ve nada.-
-No importa disparen.- Las cosas comenzaron a darse aceleradas.
- Disparen.- Se volvió a escuchar el grito, de los maleantes.
No sabían si disparaban a la nada o a uno de ellos, cuando de pronto sonidos de golpes y de disparos dispersos se escuchaban, estaban siendo cruelmente desarmados y atacados por dos sujetos, los cuatro que estaban a un costado derecho eran severamente golpeados por Tetsuhiro, quien gracias a sus tácticas y entrenamiento militar, podía desarmarles con rapidez, dándole golpes en lugares en los que aquellos terminaron noqueados, sus respiración era acelerada, noto que el viento cambiaba de dirección y el humo rojo se esparcía en dirección a la mar; a lo lejos pudo ver a Souichi dando lo mejor de él. Morinaga se asustó al ver a Souichi siendo capturado por uno de esos hombres por detrás pero él se hizo hacia atrás con fuerza y dejo inconsciente a su atacante.
Ante ver que su compañero no necesitaba ayuda se dirigió a la entrada en donde fue recibido por los otros dos, una disparo fue lanzado y l logro esquivarlo protegiéndose tras una columna, sus ojos verdes admiraron su arma y pensó.-"No puedo malgastar balas."- Trago grueso, notando que Souichi también estaba posándose en el otro lado de la entrada, de la misma forma, observo a su compañero y le hizo una señal, para sorprender a los que estaban muy bien armados; Rápidamente se deshicieron de ellos.
En la planta baja, se encontraban dos grupos de 6 sujetos, el segundo grupo se fue directo a la segunda planta del museo, cubriendo la entrada del elevador. Mientras en la entrada los vidrios eran rajados por balas y por los cuerpos de los que eran vencidos por un furioso peli largo, quien entro de inmediato y grito.
-Entremos de una maldita vez.-
-¡Si!
-Ve por las gradas date prisa yo distraeré a estos infelices.-
-Tenga cuidado.-
-Ya lárgate.- Dijo disparando a los seis que intentaban acabar con Tetsuhiro quien corrió rápidamente a las gradas que daban a la segunda planta, el lobby del museo se estaba volviendo añicos, Souichi entonces grito furioso ocultándose tras una enorme repisa de vidrio y madera.-Ahora sí, pedazos de mierda, los haré a todos carne para gusanos.- El clima se tornó silencioso, Souichi esperaba el ataque, pero no lo hubo en más fue rodeado.
-A lo mejor tú te conviertas en carne de gusanos policía.
-Interesante, seis contra uno, ¿Por qué no hacemos esto más justo y luchamos… sin armas?
La risa de los que estaban apuntándoles, se escuchó esparciéndose por todo el lugar, el apenas las escuchaba pues, apreciaba los disparos en las gradas, sus ojos color miel temblaron, debía saber si Morinaga estaba bien, con calma y lentitud se asomó a ver por un instante y su alma regreso a su cuerpo al enterarse que estaba bien, pues le vio subir las gradas con total rapidez, mientras él.
-No me digan que ¿tienen miedo?-
-Infeliz tu no deberías de ser tan impertinente, aquí los armados somos nosotros y somos más que tu.-
-¿Crees que no se contar ya te dije cuántos son.- Susurraba con calma.- No veo por qué deberías de tener miedo a mi propuesta, son más ya lo dijiste.-
El malhechor agrando sus ojos y susurro.-Realmente crees que… ¿Podrás contra todos?
-La pregunta aquí es, si ustedes podrán conservar sus dientes en su lugar.
Sonrió, con un brillo en esos ojos miel, había herido el orgullo de sus enemigos uno de ellos hablo diciendo.
-¡ESE POLICIA BASTARDO! ¡JAZZ! ¡Démosle lo que quiere!, lo dejaremos tan mareado que ni siquiera sabrá que lo golpeo.-
-De acuerdo, aceptamos tu propuesta ahora sal de ahí.-
-¿Me crees idiota?- Gruño el pelo largo.-Tiren las armas.-
-Ya oyeron.-
-PERO.-
-HAGANLO.-
Souichi admiro como cada uno dejaba caer su arma y entonces el salía para lanzar la suya lejos, en el momento que apareció fue rodeado por todos los seis tipos los cuales elevaron sus puños, mostrando un rostro lleno de emoción.
Souichi se lanzó a golpear al primero a su frente, rápidamente, noto como este sacaba un arma, los malditos eran unos tramposos; con agilidad lo desarmo, al jalar una de sus brazos y romper el pulgar que sostenía la base del arma, aquel soltó un grito desmedido y el cual se silencio, al recibir un golpe tremendo en su garganta rompiendo su tráquea de prisa y dejándolo sin aliento, el primero había caído.
-MALDITO.- gritó el que parecía el líder del grupo de seis sujetos.
El resto de los hombres de Johnson se le lanzaron enzima al furioso ojo miel, pero quien con prisa los enfrentó. Se movía con rapidez, esquivando golpes, pero cinco contra uno era demasiado, recibió el golpe de una silla en su espalda, se giró para admirar a su atacante, el cual admiro el rostro demoniaco de Tatsumi y quien le dedico una cruel patada que se encajó en su abdomen y le dejó sin aliento a su atacante y susurró:
-¿Sabes que destruir propiedad privada es penado con cárcel? IDIOTA.- Gritó dando un último golpe y mandándolo a dormir en el acto.
Los otros tres lo sujetaron de los brazos y el cuarto, se posó a su frente para darle dos buenos golpes en el estómago.
-¿Qué te parece esto?
Souichi arrugó las cejas pero resistió susurrando:
-Me parece que eres un maldito cobarde.- Se impulsó hacia abajo haciendo que los que lo sujetaban se agacharan precipitosamente y chocaran sus cabezas.
-IDIOTAS.- Gritó el que estaba al frente.
Souichi no se movió a un costado y admiró que el hombre que antes lo golpeó elevaba su arma.
-¡AH! ¡Oye tarado, dijiste que pelearíamos cuerpo a cuerpo!-El pelo largo se ocultó tras una columna de cemento recibiendo las descargas en ese sitio.- Pero como veo que, son unos tramposos no me queda otra opción…- Sujetó deprisa un extintor y lo lanzó a ellos con pesadez dos de ellos cayeron y Souichi sacando su arma le pegó directo al tanque- Salió de ahí corriendo gradas arriba, evitando usar el elevador.-Esos tontos.- Decía si entiendo el sabor a sangre en su boca y susurrando-Tetsuhiro, sal de ésta vivo.
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
En el otro piso, el peli azul se las veía negras también, se le habían acabado las balas, y estaba maldiciendo tras una columna de cemento, sus enemigos eran a comparación de Souichi 10, no había podido inmovilizar a ninguno, pues desde que subió las gradas lo abatieron a tiros, respiraba agitado pensando en una salida cuando de pronto escuchó:
-Oye, ¡No seas tonto y entrégate, será más fácil todo! Sabemos que ya no tienes balas.
-Si lo saben entonces… vengan por mi.- Dijo valiente.
-Suena una idea estupenda, yo quiero ir.- Dijo un hombre con rasgos asiáticos.- Porque no nos divertimos un rato, hace mucho que no ejercitamos el cuerpo.
-Oh, sí, tienes razón.- Dijeron la mayoría de ellos, quitándose las camisas y los chalecos para susurrar.
-¿Qué te parece si sales y nos das una muestra de tu entrenamiento?
Morinaga tragó grueso, no es que no fuera muy bueno en el asunto de ataque corporal, lo que pasa es que odiaba eso, no porque fuera débil sino más bien por qué.
-¡Odio ver los huesos salidos y la sangre regada por todos lados!- Suspiró hondo y susurró- Pero no hay opción.- Dijo saliendo y arrojando el arma a un costado.
Sus atacantes estaban tronándose los huesos de los dedos y susurraban:
-Vamos a comprobar si los de la Army tienen buenas técnicas de ataque corporales.
-Disculpen pero yo no quiero luchar, mejor ríndanse y llévenme con su jefe.
-JAJAJAJAJAJA!- Rieron todos.- Este idiota creo que le hizo daño el humo de las bengalas.
Morinaga reía también.
-¿Idiota de que te ríes?
-De nada… es que sus risas son contagiosas.
-Hijo deeee..
-Oye no, a mi mamá no la maltrates así, es una bruja y todo pero no es eso.- Gruñó Serio el peli azul oscuro.
Los hombres comenzaron a rodearle, al instante en que era rodeado, notó como el borde del segundo piso y analizando todo a su alrededor, ideó un plan pero tenía que llevarlos al borde primero, Recibió los primeros ataques, de sus enemigos, uno se lanzó en un claro puñetazo, el cual esquivó apresurado y lanzándose a un costado, luego otro le dejaba ir una patada se apartó al otro costado, esquiva con pasos torpes los ataques de esos hombres los cuales gruñeron y gritaron:
-¿Qué demonios estás haciendo?
-¿Huyo? -Respondió con una linda sonrisa, marca Morinaga.
-Cobarde, ¡ATACA!
-¿Eh, de acuerdo?
El del cabello azul empezó a repartir golpes. A uno le desarmó la nariz, a otro le dejó sin aire, al siguiente le torció el brazo en una llave y el otro una rodilla, y al que no pudo correr demasiado deprisa, le tacleaba con una patada en pleno pecho, Finalmente, a otros dos, los lanzaba al piso con fuerza. Los había colocado ordenadamente cerca del borde del balcón en la segunda planta, mientras ellos se levantaban adoloridos y gruñendo.
-¿Cómo es que este sujeto nos está dejando en ridículo?
Morinaga se quitaba la camisa, mostrando su bien formado cuerpo, sus músculos abdominales podían apreciarse al, el poner una pose de pelea y sus brazos con sus músculos tensos y tríceps que solo uno era atenuado por la venda del balazo anterior, Morinaga se miraba exquisito y fuerte, los hombre gruñeron y ya se ponían de pie débilmente, Morinaga aprovechó el momento y gritó señalando arriba:
-¡OH, MIREN!- Todos se giraron con rapidez a ver, y él, con prisa, se apoderó de una bandera. Con el palo en forma horizontal los empujó dejándolos caerse por la orilla. Observaba divertido hacia abajo y decía.-Imposible, sí cayeron ja, ja, ja.-Notó como varios se rompieron piernas y hombros y uno que otro el cuello, puso una cara pálida.-Ay, rayos, ¡Gomenasai!- Gritó asustado.
-¿Son unos tontos no es cierto?
Morinaga se quedó rígido, esa voz había sonado a su costado, notando a un hombre que nunca se movió de su puesto, era de estatura media, delgado y una mirada asesina y penetrante, sus cabellos negros rapados y sus ojos que demostraban su descendencia japonesa.
-¿Usted, no parece serlo?
-No, pero conmigo basta, ahora es una pelea honorable, ¿Verdad?- Hizo reverencia.
-Hai…
Ambos pusieron una pose de pelea. El ambiente se volvió tenso, ninguno de los dos quería ser el primero en golpear, pero sin duda alguna Morinaga no tenía tiempo para eso, así pues, se animó dando el primer golpe con una de sus piernas, pero que pronto el que tenía al frente lo esquivó.
-Eres muy rápido.
-Tú también, estabas haciendo una buena técnica del estilo borracho.
-¡LA CONOCES!- Dijo emocionado.
-Por supuesto, y tú debes conocer esta.- Dijo atacándole de forma ágil, golpeando en sus puntos más vitales, dejando inmóvil no de sus brazos.
-Ahg, el estilo de la mantis…
-Si…
-Eres un rival potente.
-Te agradezco el halago.
-Sería bueno que te unieras a la policía.-
-No gracias, lo mío es ser Yakuza…-
-Entonces, te veré en la cárcel.- Mustio Morinaga, dando otro ataque, aplico todas las técnicas que él conocía, pero ese hombre parecía ser un roble, incluso recibió una fuerte patada en una de sus piernas y él no se mosqueo para nada, era impresionante, definitivamente era un rival de primera. Tetsuhiro volvió a atacar ahora con diferentes combinaciones en sus técnicas, pero era imposible inmovilizar a ese hombre, quien tenía una facilidad para atacarle tremenda. Morinaga estaba sudando la gota gorda cuando de pronto analizó algo importante.-"Él sabe todos los estilos, pero estoy seguro que no sabe este."
Morinaga corría a atacarle en una pose de tigre, que el sujeto a su frente leyó con entera facilidad, pero al instante Morinaga se detuvo y dejo ir un puñetazo tremendo en su rostro, justo en la nariz, aquel callo en el piso sentado y sujetando su rostro pataleo gritando.
- ¡AHG, ¿QUE ESTILO ES ESE?!-
-Ese es el estilo Souichi Senpai.- Sonrió con ganas orgulloso.- ¿Verdad que duele?
Morinaga conectaba otro golpe en su rostro y lo mando a dormir, Tetsuhiro al verlo tirado en el piso y admirar que ya no había nadie para atacarle recuperó un poco el aliento, llevo su mano a su brazo el cual estaba inmovilizado y dando un fugaz golpe lo movió y este recobró el movimiento. Luego de reponerse un poco, fue corriendo al elevador, rápidamente llevo sus dedos al botón de aquel para llamarle a bajar. Pero este lo hacía con una enorme lentitud que él se desesperó.
-Date prisa carcacha.- Gritó, cuando las puertas se abrieron una pistola tyser se posaba a su frente.-Oh rayos.-
-JA, JA, JA, VE A DORMIR.- Escupió Johnson clavándole los ganchos en todo el cuerpo y dándole una descarga electica descomunal que lo dejó inconsciente….
En el otro extremo del museo justo en las gradas de emergencias, Souichi todavía se las arreglaba contra todos esos tontos que encontraba, varios pasaron a mejor vida en el piso, mientras que otros lograban conectarles golpes al pelo largo quien frustrado y furioso murmuraba.
-Ese maldito viejo verde, ¡juro que te haré algo muy malo cuando este arriba!
Finalmente logró pasar a costa de no sentir sus puños y también mostrando una deplorable expresión de cansancio, era imposible, esa estatua parecía el hormiguero de todos los delincuentes de Nueva York. Como pudo arrojó a uno de esos tontos a la puerta y esta se abrió, de inmediato, dejando ver por fin el cuarto VIP, en donde Johnson estaba sentado y de espaldas a su nuevo visitante sobre una silla giratoria y reclinable.
Calaba con calma su cigarrillo y susurraba:
-Hasta que por fin llegas, Souichi.
-Johnson…
-Me alegra que hayas sido inteligente y llegaras hasta aquí.- Se giró.- Así me evitas la fatiga de enviarte el video de como asesiné a tus hijos.
-¡DÓNDE ESTÁN, MALDITO BASTARDO!- Se agachó a él, con ganas de quererlo ahorcar.
El hombre susurró.
-Yo que tú, tendría cuidado mi amigo.- Señaló a un costado, derecho, Souichi sintió la brisa provenir de ese lugar, las luces que iluminaban a la estatua, le permitieron ver como Hana, Kunihiro, estaban colgando de sus brazos, asustados y aterrados miraban hacia abajo.- Y por allá.- Dijo señalando al otro extremo de la habitación, Souichi notó a Morinaga, quien colgaba inconsciente de sus brazos.
-¿En dónde está Suitetsu?
-Oh, él…- Dijo señalando al fondo en donde el chico estaba fuertemente amarrado y sujeto por un grandulón.- Él es mi pase de salida.- Dijo el hombre poniéndose en pie y susurrando.- Mientras tú decides a quienes salvar, yo me voy con tu hijito, será un lindo regalo para mi.- Dijo serio.- Siempre quise una mascota platinada.
-HIJO DE PUTA.
-OYE, OYE, NO DEBERIAS ESTARTE PREOCUPANDO POR MI.- Dijo el anciano, notando como el amarre de Hana y Kunihiro se estaba rompiendo.
-¡MGGGG!- Gritó la chica y el castaño.
-¡HANA, KUNIHIRO!
-Que encrucijada.- Susurró.
Johnson mostrando al otro costado en donde Morinaga estaba aún inconsciente y también a punto de caer al vacío, Souichi no podía moverse, miraba a Suitetsu, a Hana y Kunihiro y a Morinaga. La rabia comenzó a invadirlo, notó como Johnson se movilizaba hacia su victoria mientras esto sucedía, Souichi gritaba:
-Suitetsu, se fuerte, juro que iré por ti hijo.
Enseguida se lo llevaron dejando solo al peli largo quien no podía moverse ni un músculo, miraba a ambos lados y sudaba helado, ¡A QUIEN SALVAR! Se gritaba internamente, su hija, el chico y Morinaga eran demasiado importantes para él. Tragó grueso y enseguida escucho sonidos de alguien despertando.
-Ahg… ¿Qué pasó?
-Morinaga…
-¡SENPAI!
-No te muevas.- Dijo descolocado, el pelo largo.
El peli azul, dio un vistazo rápido a todo lo que ocurría, admiro que bajo sus pies solo estaba el inclemente vacío, sus cabellos se azotaron con el viento que golpeo la ventana causando un silbido espeluznante, mientras que a su frente tras de Senpai estaba Hana y Kunihiro colgando al igual que él, Tetsuhiro trago grueso y rápidamente gritó:
- SÁLVALOS, SÁLVALOS A ELLOS, SOUICHI.
-Pero Morinaga.
-No puedes salvarnos a los tres, pero al menos podrás salvar a los que más quieres.
-Morinaga…
-No se preocupe, lo entiendo… so-solo hágame un favor…- Susurro con el corazón en la garganta y las lágrimas que de sus ojos brotaron, era el final, sabía que no sería salvado; debería de sacrificarse por los su hija y su hermano menor.- Senpai, por favor, cuide a Kunihiro…
-Maldición.- Gritó, escuchando como se rasgaba de nuevo las ataduras de ambos lados, pensaba apresurado, pensaba como nunca lo había hecho, tragaba grueso el corazón se le iba a salir de forma rápida, se movió en el último momento y grito, al mismo tiempo que se lanzaba al costado derecho.- ¡MORINAGA!
Souichi había lanzado la silla la cual antes había sido usada por Johnson, mientras corría hacia su hija y el castaño, aquella silla quedaba atorada en el ventanal. Morinaga sintió romperse su amarre y caer deprisa, pero en último intento se sujetó de una de las patas de la silla. En el otro extremo, Hana y Kunihiro eran atraídos a dentro, con fuerza, cayeron los tres al piso, con prisa, Kunihiro, elevo sus manos y se arrancó la venda en la boca y grito:
-¡NII-SAN!
-Lo siento.- Susurró Souichi.
-¡NII-SAN!- Gritaba con fuerza llorando.
Hana también lloraba en el pecho de su padre, mientras en el otro extremo.
-¡O-OIGAN, ESTEM, ME ESTOY RESVALANDO, ALGUIEN AYUDEEEEEME.
Los tres se sorprendieron y se pusieron de pie de prisa, llegaron a este, rápidamente lo sujetaron y lograron meterlo.
-¡SENPAI ME SALVASTE!
-¡Estás bien, que alegría!- Dijo emocionado y mirándole con esos ojos de dios te amo.
-Ejem, padre.- Gritó Hana.
-¡Suitetsu!- Gritaron con prisa los cuatro.
Empezaron a correr como desesperados.
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
Mientras que en las costas cercanas a la estatua, varios autos de la policía llegaban y Souji.
-¡Quiero que movilicen a todos!, desplieguen un helicóptero en la zona, preparen, todo para ir a esa ¡maldita estatua!
-Sí, señor.
El de la coleta, estaba furioso, su hijo había sido tan cabezón que no les avisó hasta el último momento.
Los policías se movilizaban de prisa, para alistarse a llegar al sitio en que las cosas se habían puesto muy calientes, con prisa, Souji se posaba sobre un bote de la policía su mirada no era exactamente amigable, podías ver arder Troya en ellos, si había algo por lo que odiaba a su hijo, era porque siempre ocultaba todo y trataba de hacer las cosas él solo, Isogai a su lado murmuro.-Es definitivo Souji, tu hijo debe aprender a trabajar en equipo.-
-Me va a escuchar cuando lo vea.-
-Señores, esto es asunto del FBI.-
-Agente Junya no me haga bajarlo de esta lancha en movimiento.-
-Entiendo entonces, tiremos todos los protocolos.- Tomo su celular y susurro.- Apresúrense a movilizar a todos en la bahía, la policía y nosotros trabajaremos juntos, hay que atrapar a ese sujeto a como dé lugar.- Gruño aquel con una mirada decidida..
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
En cuanto a Johnson…
Se apuraron a entrar al bote en el que escaparían, arrojaron a Suitetsu en el asiento trasero y al hacerlo el menor se golpeó la cabeza quedando inconsciente, Johnson gritó:
-Estúpido, arranca de prisa.
El bote rugió, mientras recibían descargas de balas.
-¡JOHNSON!
Se escuchó a lo lejos el grito de batalla de cierto policía tirano, quien no parecía estar para nada feliz, en más estaba furioso, el viejo sudo una gotita, luego cambio su mirada a un rostro furioso ya que Hana, Kunihiro y el compañero de Souichi estaban aún con vida.-
-¡COMO MALDITAS MIERDAS LE HACE PARA SALIRSE CON LA SUYA!- Vocifero por lo alto mientras era severamente atacado por las balas que se dirigían a él, de no haber sido por la marcha de la lancha, él hubiera caído muerto.-Ese maldito idiota.- Gritó el anciano, esquivando la balas.-¿Cómo CARAJOS LE HACE PARA SER UNA MOLESTIA?
El acelerador del motor se apretó a fondo, Souichi llegaba tarde, admirando como se alejaba la nave.
-¡SENPAI, POR ACÁ!- Gritó Morinaga golpeando a los hombres que estaban casi huyendo en otra lancha.
Souichi rápidamente corrió a ese lugar Hana se juntó a él y éste gritó:
-¡No Hana tú y Kunihiro quédense aquí!
-Pero, papá…
Souichi admiró a lo lejos, las luces reconocidas de la policía.
-El abuelito viene en camino, por favor, cuida a Kunihiro.
-¿Eh?- Kunihiro sudo una gotita.
-¡TE DEJARÉ SALIR CON ÉL SI LO HACES BIEN- Gritó Souichi trepándose a prisa a la lancha con Morinaga.
Mientras Kunihiro.
-¿Qué fue lo que dijo?
-¡QUE YA SOMOS NOVIOS!- Gritó la chica abrazándose a su brazo.
-Santo cielo.
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
El viento azotaba sus rostros y las heridas ardían por la sal que se elevaba en cada momento que se adentraban más y más al mar abierto, Johnson parecía tener un plan, a lo lejos se podía apreciar un enorme barco, Souichi se asustó y gritó:
-¡Ese imbécil piensa escapar en eso! ¡Morinaga date prisa, mi hijo está en esa lancha!
-Sí, Senpai.
Los motores rugieron y entonces las lanchas por fin se estaban acercando. Johnson comenzó a dispararles, Souichi casi es alcanzado por una bala si no fuera por Morinaga quien le apartó y gritó:
-Senpai, tenga cuidado.
-Tú solo maneja. Acércame, date prisa.
-Pero, ¿qué quiere hacer?
-Quiero partirle la cara a ese infeliz YO MISMO.
-PERO.
Por fin las lanchas se acercaban a una distancia prudente. Johnson intentó disparar su arma pero ya fue tarde. Souichi se lanzaba a esta y le caía enzima, mientras que Morinaga también hacia lo mismo, pero fue recibido por el enorme sujeto que había metido a Suitetsu en esa lancha. Los cuatro se daban de golpes y en un momento a otro, un tumbo de mar los hizo caerse al piso resbaloso de la lancha, cuando esto ocurrió, Suitetsu cayó al agua.
-¡SUITETSU!- Gritó Souichi loco.
Morinaga al ver aquello no perdió tiempo, rápidamente se abalanzó al agua, llevándose consigo al enorme sujeto que antes le atacaba; mientras que Souichi era golpeado por su ex compañero.
-¡VAYA, HACE MUCHO QUE NO VEIA ESA EXPRESION DE ANGUSTIA EN TU ROSTRO, COMPAÑERO!
-Eres un malnacido.-Gritó realmente furioso Souichi.-Si algo le pasa a mi hijo o a Morinaga…juro que…
-Quién lo diría, tú preocupado por tu compañero, puedo entender que tu hijo sea importante, pero ¿ese sujeto?
-Él es mejor que tú en todos los aspectos, viejo verde.
-Oh, ¿En serio?
-Si… él es fiel.- Golpeó su cara con fuerza.- Buen amigo.- Golpeó de nuevo.- Sincero.- Golpeó de nuevo.- ES JOVEN, GUAPO Y TIENE ALGO QUE TU JAMÁS TENDRÁS.
-¡AGG, AHHHG!-El rostro de Johnson se desencajo, el dolor en su nariz y la sangre que salía por esta lo delato, estaba muy mal esos puñetazos le dolieron a horrores, pero no le evito el preguntar.-¿Cómo qué?
-Un buen culo, gilipollas-Souichi se agarró a su cuello con ambas manos.
-AGG.- Souichi lo estaba ahorcando.- Maldito loco.
-Tú eres el maldito loco, asqueroso viejo tonto, no te mataré porque estarás mejor en la cárcel.- Gritó para darle un buen golpe en el rostro y dejarlo inconsciente por largo rato.
Souichi se hizo del volante de la lancha y se giró de prisa, con el corazón en la garganta buscaba a su hijo y a Morinaga gritando.
-¡MORINAGA, SUITETSU!
En cuanto a ellos, Morinaga al caer al agua, busco apresurado al chico, en las profundidades del mar, gracias al cielo, la luna estaba iluminándolo todo y abajo se veía oscuro pero la tenue luz lo llevo a ver al de cabellos platinados el cual se hundía rápidamente, Tetsuhiro nado con fuerza a su cercanía, lo sujeto por detrás y se elevó moviendo las piernas con fuerza, saliendo rápidamente del agua, se sintió aliviado y respiraba agitado.
-Suit…- No pudo decir su nombre ya que el mar lo tragaba de nuevo a ambos, Morinaga había sido jaloneado por el otro enemigo que cayó al agua y era atacado siendo estrangulado, por esas enormes mano, sus ojos verdes se impresionaron al ver a aquel enorme sujeto que le apretaba la tráquea, la angustia lo rodeo de pies a cabeza, pero más fue cuando, vio hundirse al joven chico de nuevo. El corazón se le paro en ese momento, miro al otro con odio y sujetando con sus manos las de su opresor intento quitárselo de encima pero no podía, recordó rápidamente la técnica que aprendió en el ejército para poder salir de esta situación y sujeto con ambas manos la cabeza de aquel hundió sus dedos con fuerza en los parpados de aquel el cual soltó un grito y burbujas, mientras sus ojos derramaban sangre, Morinaga rápidamente y sin aire alguno nado nuevamente para sujetar a Suitetsu y esta vez sí emerger, su garganta se recargo de aire, tanto que quemo su garganta, mientras el chico no reaccionaba, Tetsuhiro grito.
-Suitetsu despierta, Suitetsu.-
No hubo señal alguna, cuando de pronto escucho el grito de Souichi y entonces Morinaga saco fuerzas y aire de su garganta para gritar
-Senpai, por acá.
Escuchó apenas los gritos, pues el ruido del agua y el motor no se lo permitían, pero en cuanto logró ubicar de donde provenía la voz, con prisa rodeo hasta poder bajar la velocidad y descargando el ancla, dejó de moverse la lancha, Morinaga estaba siendo hundido por el peso de Suitetsu. Con prisa Souichi le ayudó, subió el cuerpo de su hijo y Morinaga también subió, dejándose caer en el piso y gritando:
-¡Senpai, no está respirando!
-¡SUITETSU!- Gritó Souichi, moviéndolo.-¡DESPIERTA, HIJO, POR FAVOR, RESISTE!
-No está funcionando.- Gritó Morinaga notando como Souichi comenzaba a llorar y a desesperarse.
-Por favor, no.
-Senpai…- Dijo apartándole y sacando de su cansado cuerpo fuerzas, para agacharse a el chico y darle respiración en su boca, para pronto masajear su pecho.
Souichi estaba temblando, sus ojos temblaban y susurraba:
-Tetsuhiro, por favor sálvalo.
Hizo lo mismo por tres ocasiones más y no pasaba nada, cuando lo hizo de nuevo Tetsuhiro se apartaba y negaba.
-Lo siento mucho, Senpai…pa-paso mucho tiempo en el agua… yo…
-No, NO, NOOOOOOO, ÉL NO PUEDE ESTAR MUERTO, NOOO.
-Souichi.- Tetsuhiro lo abrazo sintiendo el llanto desgarrado de su peli largo, estaba llorando descontrolado, cuando de pronto, un sonido extraño se presentó en el joven, quien vomitó agua, Tetsuhiro se apresuró a girarle y susurrar.-Respira Suitetsu, respira, despacio…- El joven ahora respiraba acelerado y tocia, llorando, se giró en el piso por fin admirando a su padre quien le sujetó de la mano y gritó:
-SUITETSU.
-Papá ¿Estas llorando?
-Ba-Baka.- Se agachó para apretarse a su pecho y llorar más duro.
La policía llegó deprisa, rodeando la lancha y alumbrándoles con las enormes luces. Pronto llegaron Hana y Kunihiro al lado de los tres, mientras Souji y Hana llegaban a ellos y gritaban:
-¿Cómo está?
-Ya está mejor.- Dijo el peli largo, los adultos suspiraron hondo.
Souji notó como el barco era rodeado e incautado, descubriendo en su interior, miles de dólares y armas, incluso droga.
Johnson fue despertando despacio, era revisado por los policías que lo intentaban esposar, pero sin darse cuenta notaron como él sacaba una de las armas de uno de los policías y gritaba:
-¡SOUICHI, siempre estarás solo!
Souichi notó rápidamente a quien apuntaba el viejo. Morinaga era su objetivo entonces el corrió, a ponerse al frente, con prisa el disparo lo alcanzó.
Los gritos se formaron en el lugar, al ver caer a Souichi, Morinaga se lanzó a él, mientras notaban como los policías disparaban a Johnson y lo asesinaban, pero el peli largo, parecía estar mal.
-¡SOUICHI!
-¡HIJO!- Gritaron, los padres.
Mientras Morinaga en el piso, gritaba, el peli largo escuchaba las voces alejadas y tremendamente distantes, lentamente fue desmayándose…
~~~~~~~~*R*~~~~~~~
Los días habían transcurrido, aproximadamente dos semanas. Él apenas despertaba luego de ese tremendo día, sus ojos color miel se acomodaron a la luz de la habitación, la cual era la del sol que entraba por la ventana, hecho un vistazo a su alrededor, tenía maquinas a sus lados y se sentía mareado, descubrió intravenosas en su mano derecha y un dolor punzante en su pecho le hizo recordar lo que paso; intento hablar pero su garganta escocia horriblemente, no podía, más que solo quejarse.
En la habitación, Tetsuhiro se despertaba, había sido una noche dura y unas semanas duras, al notar que Souichi estaba despierto llamó a los doctores, antes de que llegaran el ojo verde se acercó derramando una lagrima en cada ojo susurró:
.-Bienvenido a casa, Souichi.
-¿Qu….
-No hables, espera a que vengan los doctores.
Los médicos y enfermeras entraron y revisaron con calma al pelo largo, a quien explicaron:
-Señor, Tatsumi, no podrá hablar por unos días, el tubo que le pusimos al operarlo lastimó un poco sus cuerdas bocales, pero estará bien en dos días.- Sonrió el medico.- Fue una suerte que la bala solo haya rozado su corazón, si no hubiese sido así usted ya no estaría aquí.- Souichi agrando la mirada.- Le dejaré para que se acomode mejor a la respiración.
Tetsuhiro estaba sentado en una silla cabizbajo admirando el piso de la habitación, Souichi le observaba atento, notaba como éste comenzaba a llorar. Intentó hablar pero no lo logró, se movió para dejar caer el control de la cama y hacer ver al peli azul hacia donde estaba él. Morinaga se irguió un poco y susurró:
-Cielos, deje de moverse, a este paso le dará vuelta a las máquinas de oxígeno.
Morinaga recogía el control y se lo entregaba, pero Souichi lo dejó caer en la cama y sujeto su mano rápidamente, Morinaga le observó confuso, en los ojos de Souichi se apreciaba la preocupación.
-¿Qué sucede?
Souichi intentó preguntarle que le pasaba por qué lloraba, pero él no era bueno con las muecas y ni explicaciones con sus manos.
-Jejeje, no le entiendo Senpai.
-Grrr.- Ahora sus ojos se mostraron furiosos. Notó en la mesa de noche del hospital una libreta y un lápiz y señaló.
Morinaga admiró la mesa y susurró:
-¡Oh, sí! esas flores las trajeron Hana y Suitetsu.
Souichi se golpeaba la frente y soltaba un soplido.
-Senpai, no me mires así, no te entiendo.
-Mmmmm.- Señalaba el pequeño libro de notas.
-Oh, ¿Quieres escribir?
Asintió y hasta aplaudió.
-De acuerdo.- Dijo llegando a su lado y depositando la libretita en sus piernas.
Enseguida Morinaga recibió la libreta en sus manos y con calma leyó.
-¿Por qué estas llorando, idiota?
Morinaga suspiró hondo a pesar de todo Souichi seguía siendo Souichi, lanzó un resoplido y murmuró:
- Nada… solo recordé algo.
Souichi volvió a escribir.
-¡NO TE CREO NADA!
-Bueno… es que…- Susurró cabizbajo.- Por mi culpa usted salió mal herido.-
Souichi volvió a escribir.
Morinaga leyó despacio.
- No, te preocupes yo quise salvarte.
-Pero a cambio de eso, estuvo al borde de morir.- Susurró triste Morinaga, comenzando a llorar.
Souichi negaba con las manos y tomaba la libretita, Morinaga leía.
- No llores… estoy bien, y tú también.
Él dibujó una sonrisa y asintió limpiando sus lágrimas. Feliz el peli largo volvió a escribir.
-¿En dónde están mis hijos y tu hermano?
-Oh ellos, están estudiando…. Vendrán más tarde.
-Entiendo… ¿Y el federal de mierda?
Morinaga suspiró hondo y susurró:
- Senpai…
-Lo odio.- Puso tres veces en el papel.
-Él se fue, regresó a Washington. El caso del Papi se cerró. Johnson murió luego de que te atacó, y sus conexiones también, en Colombia, me imagino que deben estar muy ocupados con la DEA tratando de encontrar a más traficantes.
Souichi escribió.
- ¡Me alegra!
Morinaga asintió y susurró:
- Senpai ahora que está despierto… quería despedirme de usted.
Souichi no entendía nada, escribió.
-¿Despedirte?
-Sí, le he causado muchos problemas, creo que debo mudarme a otra ciudad. No soy una persona apta para usted, cause muchos errores en este operativo.- Se excusó.- Lo siento.
Estaba tomando sus cosas para retirarse cuando, Souichi se sofocó y como pudo grito:
-¡NO TE VAYAS!
Morinaga se giró de prisa, notando como él quería ponerse en pie.
-¡SOUICHI QUE HACES!
-No… te irás.- Dijo con voz maltratada.- No puedes irte por que… porque… eres mi pareja.
-Souichi…
-Por favor, no te vayas.- Dijo con rostro angustiado y triste.- Yo no quise a nadie en estos años…
Escuchaba Morinaga como la voz de Souichi se averiaba más.
-Souichi no, te harás daño.
-No escúchame.- Refutó- No aprecie a nadie, porque no soportaba a nadie, pero en cambio tú… - Tembló.- Desde que te vi, sentí algo, un sentimiento diferente al que había sentido antes. Eras como un rival para mí, pensé… pero después te fui conociendo y me gustó mucho tu estilo.
-Souichi…- Se acercó a él, lo tomó de las manos.
-Además, no se me olvida lo que pasó en el apartamento.
-¿De verdad quieres que esté a tu lado?
-Si… Quiero que estés a mi lado, hasta que seamos viejos y unos policías canosos y horrendamente gordos.
-Senpai.- Sonrió divertido.- Me quedaré, no porque quiero ser solo tu compañero si no porque…- Se acercaba a sus labios.- También quiero repetir aquello que pasó en el apartamento.- Souichi comenzó a toser pues la furia contenida selló su garganta.-¿E-ESTÁS BIEN?
-Pervertido.
-Jajaajajaj, tú lo quieres también.- Dijo feliz el Peli azul…
Las cosas habían salido bien, a pesar de todo, los días transcurrieron y el peli largo ya estaba fuera de peligro, estaba en el hospital nada más que por gusto de su padre y de Hana quienes decían que no lo dejarían irse a su casa hasta que se repusiera por completo, esa ocasión llegaron visitas.
Morinaga estaba jugando con Souichi cartas cuando escucharon en el lumbral de la puerta.
-¡HOLA!-
-Isogai.- Dijeron ambos.
-Alguien nos dijo que ya estas mejor.- Dijo llegando a la cama y golpeando las piernas del peli largo.- Toda la jefatura te extraña, dicen que ya se acostumbraron a tus locuras y enfados.
-Ahg, esa bola de inútiles.
-Senpai.
-Bueno, bueno, pues que te digo todos estamos de acuerdo en que te den una medalla al mérito por salvar a un compañero.- Sonrió el Taichirou animado.- ¿Qué te parece?
-Nada, de eso, yo solo cumplía con mi trabajo.
Morinaga suspiró hondo, Souichi negaba que lo había salvado por que lo amaba.
-¡Bueno, por eso te queremos premiar!
-Hagan lo que quieran.- Dijo serio.
-Hola.
Se escucharon las voces de sus hijos entrar y correr directo a su padre abrazándolo con fuerza y emoción.
-¡ENANOS!
-¡Papá!
Los chicos estaban llorando de emoción cuando por fin, Souichi susurró:
-¿Qué tal esta todo, como van las clases, eh?
-Bien…- Susurraron ambos.
-Holaaa~~- Se escuchó la voz de una mujer de rasgos asiáticos entrar y sonreír tiernamente a Souichi.
-¿Serena, que haces aquí?
-Alguien me dijo que ya estabas mejor, cariñito.
-¿Cariñito, de cuando acá tú me llamas así?
Morinaga se puso serio.
-¿Cariñito?
-Hijito.- Gritó amable Hana.- Creemos que es buena idea que tú y Serena se casen para que estén juntos y sean felices con sus hijitos.
-NOOOOOOOOO!- Gritaron tanto Souichi como Morinaga incluyendo los niños.
Souji y Hana sudaron una gotita.
-¿Podría saberse por qué no?
-Nooo, mi papá, debe estar al lado de Mori-kun.- Gritaba Hana.
-Sí, Mori-kun me cae bien es tan genial!- Expresaba Suitetsu.
-Bueno, señor Souji, señora Hana, agradezco el aprecio, pero jejeje, desde que me acosté con su hijo le tomé odio a los hombres así que mejor pasó.
Ambos hombres suspiraron, el ambiente se volvió ameno en la habitación. Souichi reía con sus hijos los cuales contaban extraordinarias aventuras suscitadas en los viajes escolares, además le contaban como Morinaga los estaba cuidando en el apartamento. El que no estaba muy sociable era Kunihiro al fondo quien se mantuvo con los brazos cruzados y la mirada cabizbaja, pero luego de que Hana lo jaloneara a reunirse, también fue atacado por preguntas de parte del de cabellos largos. Morinaga admiraba la escena. Lentamente se fue poniendo en pie y salió de la habitación muy despacio, afuera suspiró.
PAUSA!
En ese momento me deprimí mucho porque pensé que mi Souichi no volvería a abrir sus ojitos y todo por protegerme pero, las cosas se pusieron muy amenas desde ese momento, mejor pasemos a un mes después que es donde las cosas se ponen mejor.
Pero eso será en el último capítulo… no me odien ni a Aurora tampoco el próximo capítulo está a la vuelta de la esquina yay!
¡Hasta entonces!
Yay!
Como me costó seguir este fic O.O! se los juro mi Morinaga interno me ponía mucha perversión y yo le decía noooo, Souichi está en el hospital tarado y así pues xD jajajaja ABIGAIL gracias por ayudarme!
Bueno despreocúpense por el siguiente capítulo ya lo tengo casi listo así que será entregado a lo mucho este fin de semana o la inicios de la próxima espero les haya gustado ¿Comentarios? Bueno los esperare con ansias n_n
SALUDOS A TODOS LOS QUE LEEN ESTE PEQUEÑO ESCRITO!
Gerardo me debes! *
