PARTE 06
Cuando la comida estuvo lista y servida, tres platos de delicioso puré, y una pasta semi rostizada, lo cual había sido en parte culpa de los dos, Chris y la pequeña Navien, quien había seguido cada paso que el había dado con la comida, sonriéndole de vez en cuando al ver que su interés era real, y que de verdad deseaba aprender algo.
Así que cuando se sentó frente a su plato de comida la niña le miro extrañada, al el dar el primer bocado, y el no tuvo mas opción que bajar su cucharilla y preguntar que pasaba. Era muy sencillo, la niña estaba acostumbrada a cenar en familia.
Eso fue un golpe algo duro para el, quien, a pesar de no estar enfadado con su novio, quería dejarlo botado en el contenedor de basura mas cercano, deshacerse de el por darle esos sustos, pero quien era el para juzgar.
Miro con recelo la cerradura de la habitación, pensando seriamente en que no debería hacer esto, sabiendo que ambos necesitaban tiempo tanto como se necesitaban mutuamente.
Abrió la puerta en un impulso de adrenalina y entro en la habitación, la luz estaba apagada, por lo que no pudo ver mas que un pequeño rayo de luz colándose por la ventana, proveniente de la farola frente a la casa; se giro a su izquierda y encendió la luz, solo para encontrarse con Steve en la cama, aun con su traje puesto.
El abogado cerró los ojos fuertemente cuando la luz dio de lleno en sus ojos y se acurruco dando la espalda a Chris - ¿Qué sucede? -pregunto lo mas normal que podía, pero sabe que su tono de voz salió rasposo y extraño, había estado llorando no era para menos.
- La mocosa no comerá si no estamos todos a la mesa, así que vine a buscarte. - ¿Qué si le duele? ¡Por supuesto que le duele! Verle así le mata, le destroza el corazón y su mente le grita que es un maldito desagradecido, que cuando el falla Steve no le da la espalda, no, le habla, le ama, y le cuida sin rechistar. - Ven a cenar.
-No quiero comer nada -respondió simplemente, sintiendo que su dolor pasaba a ira ¿Solo para eso había subido? - Dile que bajare luego... que trabajo en un caso, lo que sea.
- Steve... - Chris se acerco, apoyando su rodilla en la cama, su peso haciendo a Steve moverse un poco con el movimiento.
El abogado no respondió solo se acurruco mas, luego de unos minutos agrego -Ella lo creerá solo dile eso.
- Pero no yo... - susurro por lo bajo, queriendo estirar sus manos y abrazarle. - Ven a cenar, por favor...
-No quiero - replico de nuevo - No se para que quieres que baje, sí antes para ti fue de mas interés todo el jodido mundo menos yo...
Con un suspiro, Chris se recostó a su espalda, cruzando un brazo por sobre su pecho y atrayéndolo a su cuerpo con un suave movimiento de arrastre que el abogado fue incapaz de detenerlo, no tenia la fuerza suficiente.
- Lo siento, estaba enfadado, primero por sus palabras y luego porque la trajiste sin consultármelo...pensé que haríamos todo juntos.
-Suéltame, no quiero hablar - susurro sintiéndose como un niño - Detesto que me ignoren, lo detesto todos siempre lo hacen... mis padres y ahora tu -dijo empezando a llorar y haciendo fuerza para soltarse de Chris a pesar de que su hombro aun estaba matándole del dolor, y su visión estaba borrosa del dolor, la ira y las lagrimas.
- Shhh... - Chris siseo a su oído, ahora abrazándole con ambos brazos, sus labios rozando el cuello del hombre que sollozaba inconsolablemente. - Lo siento, lo siento tanto por hacerte sentir así, lo siento.
Steve lloro cada vez peor durante unos minutos mas, su llanto parecía no parar y estaba preocupando a Chris, pero luego de un rato este se calmo y se dejaba arrullar sin decir nada -Siento haberla traído sin consultar, me tomo por sorpresa todo lo que paso en el bufet y no me dio tiempo de avisar -susurro débilmente.
- Esta bien, ya no importa... aun te sigo amando igual que antes... - susurro besando su cuello una vez mas, relajándose al sentir como Steve hacia lo mismo en sus brazos.
- Yo también te amo -susurro apoyándose en los hombros de su novio -Y ... lo siento no tenia una crisis de esta desde casi la adolescencia... de verdad detesto que me ignoren, lo siento
- No voy a ignorarte mas, y si lo hago, tienes que estar atento a recordarme que lo odias... - Chris sonrió, su mano liberando un poco el agarre que tenia sobre su cuerpo. - Eres un mimado.
- No lo soy -dijo sonriendo un poco, su sonrisa indicaba su cansancio y su rostro desecho por las horas que lloro -Necesito tomar algo...
- Espero que eso sea agua, porque no tolerare nada mas. - Le aseguro Chris sentándose en la cama.
- Suenas como mi madre -contestó de inmediato riendo - Y solo me refería a algo para el dolor...
- Las pastillas son malas también, ven a comer algo hecho en Kane, delicioso e increíble como yo. - susurro inclinándose contra sus labios, besando la comisura de los labios de Steve.
Steve rio, esas siempre adorables arruguitas formándose debajo de sus ojos y a la vez estremeciéndose por completo de nuevo con el contacto lo que provoco en Kane una sonrisa - Bien vamos a comer amor -dijo levantándose con algo de dificultad -Pero si ocupare algo para el dolor, a menos que tu comida sea mágica -bromeo.
- Es mágica, vamos, no quiero que la pequeña dama se preocupe... - movió su cabeza hacia la puerta, tomándole de la mano para jalarle lejos de la cama. - Mmmm...creo que tendremos que remover estos... - susurro, tomando la corbata de Steve y comenzando a desatarla sin su permiso, para luego una vez desatada lanzarla hacia atrás, comenzando a desabotonar la camisa.
Steve se mordió el labio cuando Chris lo jalo, casi quiso gritar del dolor, pero sus pensamientos se desviaron cuando sintió las manos de Chris quitando la corbata, los botones de su camisa y su camisa, tragó en seco nervioso sonrojándose, pero dejándose hacer, en un leve momento fugaz su mente pareció decirle o advertirle que si tenia algún moretón o lo que sea en el hombro, Chris lo notaria y se enojaría, pero estaba concentrado en la sensación tan maravillosa de esas manos quitando su ropa, que hasta el dolor disminuyo.
- Estas demasiado vestido. - susurro el de ojos verdes, como si sus palabras justificaran sus acciones, desvistiéndole con sus manos temblorosas, mas cuando logro tener contacto con la piel de su pecho, dejando que las yemas de sus dedos acariciaran sus abdominales, antes de subir a sus pectorales, las palmas de ambas manos rozando los pezones, antes de posarse sobre sus hombros por debajo de la camisa, para arrastrarla y dejarla caer por sus hombros.
Steve no puedo contener los múltiples suspiros que salieron e su boca, con cada pequeño rose - Ya no lo estoy -susurro en respuesta, alzando su mirada hacia la verde y perdiéndose en ella.
Las manos suaves a pesar del maltrato de la vida en ellas, bajaron por sus brazos, no notando nada fuera de lo normal, porque los ojos de Chris estaban fijos en los azules de Steve, era hermosos ver cada temblor, y mas cuando sus manos llegaron a su torso, subiendo rápidamente a los rosados botones que permanecían erectos por el frio de la habitación.
Steve siente sus pezones endurecerse mas, y sabe que no es por el frio o por el dolor que esta ahí débilmente aun molestando, sabe que es por Chris y por la necesidad de que le toque, pero no quiere moverse no puede, esta pegando ahí al piso esperando y deseando que Chris este preparado... confiando solamente en el.
Unos golpecitos en la puerta le hacen a ambos sobresaltar, rompiendo ese momento, pero de manera extraña, porque Steve al encogerse del susto no puede hacer mas que tomarse el hombro evitando sollozar.
- ¿Estas bien? - pregunto tomándole de la cintura.
-Si, si, si no es nada -gruño dejando salir unas lágrimas, joder lo que es de increíble la mente humana, ahora que salió de su nube de amor con Chris, el dolor parece casi insoportable y siente que esta casi dejándose caer al suelo, se da cuenta que es así cuando Chris le sostiene con mas fuerza preocupado.
- ¿Por que no me habías dicho que te dolía? Dios...esta comenzando a ponerse purpura... ¡Navien, ¿¡puedes venir aquí! - Chris miro hacia la puerta entreabierta, donde sabia que estaba la niña, que al entrar se cubrió los ojos al ver la situación. - Esta bien, toma una camisa de ese closet, una de las negras, llevaremos a Steve al hospital...
- Si Chris - responde la niña con fuerza saltando al closet con sus ojos tapados graciosamente.
-No me duele- se quejo el abogado cerrando los ojos -Solo, es que no se... pensé que se pasaría
- ¿No te duele? Estas llorando como un bebe... vamos siéntate en la cama... - El mismo le lleva, sin dejar que Steve haga ningún movimiento por si mismo, simplemente recostándolo en la cama y tomando la camisa que la niña le da, es una camiseta, y no tiene que moverlo mucho para colocársela. - ¿Cuando sucedió?
- Eso... no tiene mucha importancia -dijo tratando de sonar convincente -Me golpee con la puerta del auto -agrego al ver que la primera no convenció a Chris, menos la segundad, Aquí habían dos opciones o el era muy malo mintiendo o Chris lo conocía muy bien, pues ya le miraba enarcando una ceja y claramente incrédulo. Suspiro - Cuando ibas a cerrar la puerta, no tenia la fuerza para mantenerla entonces metí mi hombro para impedir que la cerraras
- Eres un idiota. - Mascullo el castaño, casi queriéndose golpear por no haberse dado cuenta antes de lo que pasaba, se giro a la pequeña que les miraba preocupado. - Esta bien, es un tonto pero seguramente estará bien... - sonrió, tratando de calmarla, antes de girarse a Steve y tomarle de la cintura y detrás de las rodillas, alzándole en brazos de inmediato. - Igual te llevare al hospital.
- Exageras - murmuro con un puchero -Solo es un golpe
- No exagero, ¿Cuando exagero? - pregunto Chris con una sonrisa cómplice.
-Ese doctor era un salvaje -se quejo Steve como por quinta vez mientras veían a Chris alistar sus medicamentos, algún des-inflamatorio y algo para el dolor, había dicho el salvaje del doctor.
Habían regresado hace una hora del hospital. Navien se había quedado dormida hace bastante y Chris la había llevado a una de las habitaciones vacías y la había recostado en una cama, y arropado, sonriendo ligeramente al ver a la pequeña tan vulnerable, tan sola... definitivamente la vida no era justa como una pequeña se enfrentaría sola al mundo, sin sus padres, sin nadie; ni todo el dinero del mundo compensaba eso.
Mientras que Steve aun se quejaba con un puchero del doctor, y es que se había comportado como un niño toda la maldita consulta, Chris cree que incluso si no lo hubiera agarrado este hubiera salido corriendo.
-Debería demandarlo -gruño de nuevo el de los ojos verdes recibiendo una risita de su novio en respuesta -¿Que te parece gracioso?
- Que un hombre tan grande como tu sea capaz de lloriquear tanto. - Respondió alzando ambas cejas de forma juguetona, arrastrándole a la cama que les esperaba pacientemente.
- Es que me dolió - se quejó de nuevo -Lo demandare.
- Ya déjalo, baby; no vale tu tiempo. - susurro retirando la camiseta con cuidado, sus manos esta vez tocándole con mas confianza, que erizaba cada vello del cuerpo de Steve.
-Chris -suspiro removiéndose -Me gusta que me digas bebe -dijo con una sonrisa pequeña, sintiendo la mano de su novio hacer círculos al parecer desinteresados cerca de sus pezones
- Lo se... - suspiro sobre la piel de su hombro que había quedado al descubierto, podía ver pequeños lunares en la piel de Carlson, y lo único que podía pensar era en probarla, continuar la exploración que se había visto interrumpida. Dejo besos rápidos por su piel, llegando a su cuello, hasta llegar detrás de su oreja, donde succiono ese punto sensible, sus dedos pellizcando ambos pezones.
-Oh por dios -gruño o mas bien jadeo, sorprendido que con una sola vez Chris recordara sus puntos sensibles y como hacer que se derritiera, se arqueo cuando sintió sus pezones siendo pellizcados de nuevo, mandando corrientes de placer a todo su cuerpo -Chris -jadeo con el mismo movimiento por tercera vez, su amante no le estaba dando oportunidad a nada, a nada estaba buscando enloquecerlo y lo estaba logrando.
Ahora sus manos bajaban por su torso, pasando sus uñas no muy largas por toda la piel que recorría, causando que las sensaciones del de ojos azules se intensificara, volviéndose mucho mas placenteras de lo que eran antes.
- ¿Estamos listo para esto? - pregunto Chris en su oído, algo temeroso de una respuesta negativa,
- Tal vez... solo podamos ir lento... no hace todo hoy... solo algo -sugirió Steve algo nervioso, sin moverse ni un centímetro de los brazos de su amante.
Chris acaricio la hebilla del pantalón de Steve, aun dejando besos suaves por la piel, calentándola con cada roce que daba, casi podía sentir la sangre del rubio latiendo con cada toque. - No hacer todo, puedo lidiar con eso... - susurro, empujándolo hacia la cama.
- Solo... si tu quieres... porque si quieres todo yo puedo... es decir -hablo nervioso -Solo no quiero decepcionarte...
- No, no me estas decepcionando. - Se apresuro a hacerle saber, lo de menos que quería era que Steve se sintiera inseguro, o que tenia que darlo todo solo por complacerle, ya había sido suficiente de eso; ahora era su turno de compensarle. - Estoy bien con no hacerlo todo... además, no podemos ser tan ruidosos. - susurro con picardía a su oído.
Steve rio bajito pasando el brazo no vendado por el cuello de su amante -Navien, ¡cierto!, no quiero que mañana pregunte que era el ruido - dijo con diversión - Sabes... amor, No...dijo nada cuando le dije que eras mi novio, no se si porque no entiende o no le importa -agregó curioso, suspirando cuando sintió la lengua de Chris pasar levemente por su cuello.
- ¿Con eso me quieres decir...que?
- Nada... nada solo... era una observación -dijo algo nervioso -Eso ¡si! una observación, nada más
- No te estoy reclamando. - Chris no pudo evitar reír al verlo tan nervioso, tartamudeando por solo una pregunta. - Esta bien, solo me refería a que, si con eso te dabas cuenta que para todos no estamos enfermos... - susurro la palabra, tomando los labios de Steve antes de que este respondiera, besándolo unos minutos hasta que logro que sus rodillas temblorosas dieran con la cama.
Steve sintió su respiración mas lenta, su mundo en general mas lento con esos labios encima, cada movimiento, cada leve mordisco era casi como estar en el cielo... y se sentía muy bien, la terrible soledad que estaba acechándolo desde ante que decidiera hacer lo correcto con Chris, casi era ya un murmullo indeseable en su mente... Chris se separó y él de inmediato se impulsó hacia este de nuevo dejando pequeños besos en sus labios, solo pequeños roses.
- Eso ya lo sé... solo que a veces vuelve a mi mente, pero se que no lo estamos -afirmo seguro - Nunca he estado tan seguro de ello, además... todo el jodido mundo puede decir que esta mal que para mi no... Te amo demasiado, mi lugar es contigo
- Esas son las palabras mas hermosas que pudiste haberme dicho alguna vez. - Los ojos de Chris centellaron con cada palabra que salió de sus labios, parecía desprender amor y orgullo.
Por primera vez en mucho tiempo, los buenos recuerdos que habían hecho entre toda la tempestad de ese lugar, lograron llegar a el, incluso el recuerdo del primer día en que ese pequeño de ojos azules llego al infierno tan pequeño, tan débil.
Ahora tan fuerte y seguro en sus brazos, reviviendo lo que una vez había muerto en su alma.
La esperanza.
- Es la verdad - respondió casi encima de los labios del otro - Lamentó haberles creído -susurro antes de atrapar esos labios entre los suyos, esta vez fue el que se dedico a pasar se lengua por cada rincón de esa boca, deseando probarlo todo, cada sabor, cada rincón, él quería todo de Chris, todo y más y su beso se volvía voraz, rápido buscando y demandando, una necesidad, ¡eso!, eso era ese beso para él , una necesidad de sentir al mayor a su lado, después de todo lo que habían pasado.
Sin notarlo ambos cayeron en la cama, con Chris sosteniéndose en sus antebrazos para no aplastar el delicado y dulce cuerpo de su novio; extasiado por la forma desesperada en la que Steve le estiraba casi dolorosamente su cabello, solo para acceder aun mas profundo en su boca, como si el fuera todo lo que necesitara para vivir.
- Deja...me...amarte... - dijo entre el beso, su erección se rozaba contra el muslo de Steve, y estaba seguro que eso que sentía contra el propio era la de Carlson.
-Hazlo -susurro cuando se separo, casi sin aliento - Soy tuyo Chris... solo tuyo y de nadie más.
Chris lo tomo como una orden, apoyándose en sus rodillas para comenzar a desvestirse el mismo, sacando su camisa por encima, dejando al descubierto, y para lujuria de Carlson, su torso bien trabajado esos últimos meses; la vista de Steve duro poco allí porque enseguida se centro en las manos de Chris trabajando con su hebilla, quitándose el cinturón hasta que sus boxers se asomaron.
Steve se pasó la lengua por los labios sin poder evitarlo, ardía en deseo de sentir a Chris como fuera, solo sentirlo... solo quería sentir que esto no era un sueño, o una broma cruel, que Chris estaba ahí... para él, y es que su amante era hermoso, esos profundos ojos verdes, que parecían resplandecer cuando lo miraban... a él, su cuerpo están indudablemente duro y tonificado y no pudo evitar que su mano subiera traviesa por esos abdominales, haciendo círculos y pellizcando un poco, solo sintiendo el calor que desprendía. -Eres hermoso...
Una sonrisa suficiente apareció en Chris, bajándose los pantalones hasta las rodillas, dejando que Steve fuera el de la decisión final; queriendo que fuera su novio quien bajara sus ajustados boxers.
Steve entendió a los minutos, mientras ambos se veían a los ojos lo que quería su amante, sus manos temblorosas subieron despacio por los muslos, solo paseándose como conociéndolos, subió en determinando momento y con su vista clavada en el boxer lo bajo de inmediato, el color volvió a sus mejillas con mas fuerza. Delante de él el duro miembro de su amante, endurecido, bastante firme y largo, pero no por eso menos grueso, era grueso y con una punta que en estos momentos a su parecer y al de su boca, estaba muy suave y caliente, sacó su lengua un poquito y sin avisar la paso por la cabeza de esta, y lo comprobó, comprobó lo muy suave y caliente que estaba esa punta.
El estremecimiento de Chris le hizo darse cuenta de que ese nimio toque casi lo había enloquecido, esto era algo nuevo para ellos, algo que en esa corta noche de pasión no habían experimentado, solo con el deseo de sentirse el uno al otro. Esta vez era diferente, y Steve se encargaría de enseñarle a Chris lo paciente que debía ser en la cama, y que eso les serviria para conocerse y unirse aun mas de lo que estaban ahora.
Una mano de Chris se enrollo en el cabello largo de su amante, mientras que la otra acariciaba su espalda.
-¿Te gustó eso?-pregunto divertido, recogiendo con su lengua una pequeña gotita de liquido que había salido después de su caricia, se paso la lengua por los labios esparciendo la gota en todos ellos antes de subir y besar a Chris de nuevo, lentamente apenas rozándose y separándose cuando el mayor trataba de hacer mas rápido el beso
- Nadie pensaría que fueras de ese tipo... - susurro devolviendo el beso, de forma desesperada por sentirlos de nuevo totalmente contra los suyos.
Steve no parecía querer concederle lo que buscaba, así que no tardo en llevar sus manos al miembro de su novio, acariciándolo por encima del pantalón.
- Hummm -jadeo, separándose un segundo - ¿Cuales son "esos"? -pregunto curioso, gimiendo cuando Chris apretó su mano levemente sobre su necesitado miembro.
- Del tipo sucio. - respondió Chris, atrayendo sus caderas contra las suyas. - Aun estas demasiado vestido.
- No, lo soy -contesto con su mejor cara de inocencia - Solo me gusta jugar un poco -rio cuando Chris empezó a desabrochar sus vaqueros, estaba nervioso había pasado tiempo desde la ultima vez que el y Chris se acostaron, y sí su cuerpo no le gustaba al mayor, o algo... - debió sumirse muchos en sus pensamientos porque Chris se paralizó, y le miro con duda.
- ¿Quieres que me detenga? - pregunto con suavidad, subiendo sus manos al pecho de su novio, infundiéndole seguridad con sus caricias. - No me molesta ser el único desnudo.
- No, no es eso, es que y si, y sí no te gusta mi cuerpo, es que yo no soy tan firme... o, lo siento no puedo evitar tener estas inseguridades... - rio nerviosamente viendo a Chris con una disculpa en sus ojos.
- ¿Y? - Inquirió Chris con una sonrisa. - Eres lo más hermoso que he visto, no me importa si eres firme, o no lo eres, ¿Crees que puedo pensar en eso ahora? - Chris casi quiso burlarse de su inseguridad, pero se contuvo.
- Lo siento -dijo apenado - Solo se me ocurrió... pienso demasiado, aunque tal vez debería pensar en ir a un gimnasio -afirmo pasando sus manos por el cuello de su amante que le miro reprobatoriamente -Sigue - contestó Steve riendo.
- No quiero que hagas eso... ya verás que cuando comencemos a tener sexo, comenzaras a ponerte firme. - le susurro seductoramente, alzando su ceja de forma que le daba a entender que eso sería mucho sexo.
Christian volvió su atención a los pantalones de vestir de su novio y los desato, dejando que cayeran de sus caderas para que Steve mismo se los retirara, lanzándolos a un lado de la habitación con prisa. Kane coloco entonces una mano en el pecho del abogado y lo recostó contra la cama, dejándolo caer sobre el colchón.
- Además, no la tienes pequeña si es lo que te preocupa aunque yo siga siendo el más grande.
Steve rio, una carcajada enorme salió de su boca - Bien, entonces te seguiré en ese programa único de ejercicios -dijo seguro para luego agregar con una sonrisa picara - Al pie de la letra, ah y solo es un poco más grande -indico llevando su mano a rodearla.
- Quizás... deberíamos ver cual es más grande...o jugosa...
Un jadeo sorpresivo salió de los labios contrarios con la repentina caricia, antes de que sus ojos verdes se volvieran a abrir y fijarse en Steve.
- Oh pues de algo estoy seguro... - dejo caer sus brazos a los lados de la cabeza de Steve, acomodándose entre sus piernas, dejando que sus testículos y su polla aun sujeta por la mano de Steve quedaran posicionadas sobre la polla de su novio aun cubierta.
Sus labios se rozaron contra los del abogado, respirando su aire. - Estoy seguro de que la tuya será mucho más dulce...y mucho más jugosa que la mía.
- Oh... Chris... solo hay una forma de saberlo - habló coqueto -Pero primero bájame el bóxer, anda...
- ¿Seguro de eso? - preguntó rozándose sin piedad, recordándole a Steve, quien se sonrojo aun más, la forma que Chris tenia de embestir en el, dentro de él.
-Oh mierda -jadeo abrazándose más a Chris, estremeciéndose por completo. -Si sigues así eso, oh, Ahhh -jadeó - Ohhhh
- ¿Haciendo qué? - preguntó sin prestar atención al rostro de Steve, que aunque era caliente observar las expresiones que hacia al sentir más placer del acostumbrado, darle un vistazo a donde tenía su vista puesta el abogado donde sus pollas se frotaban lo era mucho más. Podía ver como terminaba de endurecerse, sintiendo su polla más firme contra la contraria, pero sobre todo como con sus embestidas rápidas y rudas podía ver como la punta del miembro de Carlson comenzaba a asomarse por el elástico de su ropa interior, dejando ver como se estaba mojando asimismo. El solo quería lamerlo, tal como Steve ya había hecho con él.
-Moverte... moverte así, yo... quítame el bóxer -pidió de nuevo con un jadeo pequeño de por medio, al sentir la mirada de Chris sobre él. -Creo que un... un 69 sería una buena opción...
Christian casi combustiona con esas palabras, dejando caer su cabeza contra el hombro de Steve para calmar la necesidad primitiva de liberarse encima de su novio que más sensual no podía ser, y en caso de que así fuera, definitivamente se encontraría muerto muy pronto.
- ¿Un qué? - preguntó con voz ronca; alzando sus ojos a los de Steve.
- Un... -se sonrojó - bueno un 69...digo-se mordió el labio – Dime, por favor que no tengo que explicarlo - preguntó súper apenando.
Chris se lamio los labios al verlo. - No tengo idea de que es. - Respondió, rogando por escuchar más palabras sucias de la boca de su novio; sin duda estaba volviendo a ser él, un bastardo seguro de todo.
-Mentiroso -acusó con un puchero -Tú sabes, claro que sabes, ¡Es obvio! Es decir ¿Quién no?- dijo adorablemente, entre nervios y risas pequeñas -Ósea... tu... me la... chupas a mí, mientras yo -suspiro - te la chupo... a ti, ósea posiciones invertidas... ¡No puedo creer que me hicieras decir eso! -chillo más rojo, ocultando sus rostro con sus manos.
- ¡Oh dios! - Chris exclamo, besando toda su tez, lamiendo toda la línea de su barbilla hasta introducir su lengua dentro de su oído. Una de sus manos apartando las de Steve, que ahora gemía por lo bajo, apenado de sus gemidos. - Dilo de nuevo, adoro que digas que me la chupas.
-Pervertido -le acusó el abogado entre bajos jadeos - Yo... te la voy... a chupar... -susurro bajó, aun apenado pero sintiendo deliciosamente las manos de Chris por todo su cuerpo deseando seguramente abarcarlo todo. -Chuparte... la polla - agregó travieso, esperando ver que ocasionaba siendo un poco más explicito en su novio
- Si... quiero poner mi polla en esos labios, en cada parte...quiero estar en cada parte de ti. - estaba sin aliento y apenas había hecho esfuerzo físico, cualquiera le entendería si tuviera a semejante belleza debajo sí.
Por fin logro liberar la polla de su novio, bajando sus bóxers por los pálidos músculos, pero dejándolos en sus rodillas, lamentando el tiempo que sus labios no estaban adheridos a esa piel que se le antojaba lamer.
- Hazlo -incito sonriendo un poco -No aguantare mucho... eres demasiado sexy…
- Eso es porque no te has visto en un espejo o porque no tienes mis ojos. - se tomo su tiempo para observarle, deleitarse con la vista de su polla, que descansaba contra su pierna. - ¿Quieres que este arriba? - preguntó, llevando su manos a la entrepierna de la que no podía apartar la vista.
-No, es cierto tu eres demasiado sexy y tentador me vuelves loco - dijo acariciándose un poco sus pezones. - Si... quiero que estés arriba... siempre.
- Arriba será. - Chris se inclino una última vez a besarle antes de tomar una almohada y colocarla debajo de la cabeza de Steve, para luego girarse en la cama.
El abogado suspiro pronto tuvo al alcance de su boca la parada y muy dura verga de su novio y nunca, nunca admitiría lo mucho que se le hizo la boca agua con sentirla tan cerca. Nunca había chupado una polla, pero trataba de no pensar en ello o empezaría de nuevo con sus inseguridades, deseaba hacerlo bien, seria mentirse a sí mismo que no lo ha deseado varias veces tanto en el pasado como ahora.
Su cuerpo no le deja mentir, sus duros pezones, su respiración errática y su erección lo demuestran.
- Ahhh -jadeó de sorpresa pura, al sentir a Chris agarrar con sus manos su erección, lo que lo hace reaccionar es una caricia atrevida que rodea su glande con los labios del hombre entre sus piernas que estrella también su lengua contra la punta para luego chupar un poco.
El sabor es salado y aunque extraño a sus labios, no es muy diferente de cuando ha mamado una antes. La piel tersa se siente como un pecado contra su lengua, pero en el buen en sentido, en el más caliente de ellos, su polla misma vibra contra la lengua experta de su novio, que lame por donde sobresale una ven morada, que le da un aspecto más apetitoso a su polla, aunque él no lo vea así.
Chris está fascinado con su sabor, saborear esa hombría le hace estremecerse ligeramente y no puede detenerse así mismo de probarlo todo con su lengua, incluyendo los temblorosos muslos; que parecen esforzarse por no embestir contra su boca, que hasta ahora no ha querido, por decisión propia, introducírsela dentro. Quiere hacer a Steve suplicarle, quiere hacer desear que un hombre se la chupe, pero no un hombre cualquiera, solo él, como debe ser.
-Chris -llamo estremeciéndose, pasando su lengua por toda la extensión de la polla de su amante -Por favor, por favor
- No sé lo que me pides... - negó con la cabeza.
Uso ambas manos para abrir las piernas de Steve, apartándolas delicadamente hacia los lados para dejar al descubierto los redondos testículos de su novio, libres de vellos, y tan suaves como las manos que su novio usaba para acariciar distraídamente sus muslos. Aunque por un segundo tuvo la curiosidad de lamer la entrada que el mismo había desvirgado, se contuvo a tiempo, centrando su atención en salivar sobre las bolas de Steve, dejándolas húmedas y brillantes de su saliva, haciéndolo aun más provocativo con su polla chorreando liquido pre seminal.
-Cabron -dijo Steve serio -Chúpala... por favor, solo chúpala
- ¿O qué? No veo que te lo estés ganando. - respondió con sorna, ahora si evitando del todo cualquier roce con su polla, incluso de su largo cabello que caía sobre los muslos abiertos de su novio.
-Es que... yo nunca -comenzó a decir, pero decidió callarse a sí mismo y un rápido movimiento meterse en la boca por completo la polla de su amante hasta que esta llego al fondo de su garganta.
Trato de calmar la sensación asfixia y concentrarse en el sabor... en el sabor y nada más, cuando lo logra empezó a subir y a bajar por esta, algo despacio tanteando que tan rápido podía ir.
Christian estaba jadeando contra sus muslos, su mano de forma ausente masturbándole, Steve parecía querer enloquecer al inadvertido Chris, quien tenía hasta sus ojos cerrados, extasiado con la repentina caricia que Steve le daba, su boca era el cielo, tal como lo había esperado con tanto deseo y lujuria.
- Steveeee...dios... - en lugar de morderse sus labios, decidió que era mucho mejor morder la piel de su novio, incluso lamiendo la unión de su muslo con cadera.
Haciendo que el joven debajo suyo casi saltara, los pequeños mordiscos hacia su cuerpo moverse deseoso, empujando hacia la mano que lo recibía, sus mano mientras tanto subieron traviesa y empezaron acariciar muy lentamente casi de forma tortuosa las bolas de su novio, que podía jurar o quizás estaba loco... estaban casi por vaciarse. Y con ese pensamiento, ese pensamiento de recibir semen en su boca por primera vez, y no cualquier sino él de Chris aumento el ritmo de la mamada, totalmente caliente y enloquecido por ese detalle, por el sabor, por el calor, por todo, ¡Le encantaba!.
Esto es lo que se había estado perdiendo, y sinceramente, se arrepentía de haberlo hecho.
Chris eligió ese momento, en el que sentía como Steve aumentaba el ritmo, para tomar entre sus labios por fin alrededor de toda la extensión del abogado, tomándolo casi todo en su boca, y comenzando a succionar aun un ritmo no tan vertiginosos como el de su novio, pero si el suficiente para distraerlo de su tarea. Las vibraciones de los gemidos que soltaba el abogado yendo directamente a su polla; enterrada en su boca.
La habitación se lleno de los sonidos que ambos hacían al succionar, solo eso y jadeos, casi gritos de vez en cuando, cada uno perdido en el sabor del otro, embriagándose de cada uno, disfrutando casi como adolescentes en su primera vez... y tal vez no era la primera vez que tenia sexo, pero si la primera en que se entregaban completamente el uno al otro, con amor, compresión y paciencia.
El primero en correrse es Steve, vaciando su semen tibio entre los labios de Chris, que se traga todo lo que su novio tiene para darle, satisfecho por haberlo hecho venirse cuando su dedo travieso le ha acariciado la apretada entrada. Solo un pequeño roce que a descontrolado a Steve; pero aunque este haya acabado Kane no se detiene, sigue succionando y masturbando con su mano lo que no entra en su boca.
El descontrol que Steve siente en todo su cuerpo al correrse solo hace que cierre su boca con más fuerza y pronto escucha un grito de placer y el semen caliente de su amante bajando sin tregua por su garganta, llenándolo sin cuidado alguno, haciéndole sentir como nunca antes se ha sentido, con nadie excepto Chris y sabe más que nunca que él pertenece a ese hombre y a nadie más.
La polla de Chris vibra uno segundos más dentro de la boca del abogado antes de que el mismo Chris la deslice fuera de ella, levantándose y dejándose caer de espaldas en el colchón, respirando agitadamente, su pecho subiendo y bajando erráticamente.
Steve se mantiene así unos segundos, antes de empezar a reír descontroladamente mientras toma y chupa los últimos rezagos de semen de sus labios.
Chris le ve extrañado desde sus pies, alzando una ceja hacia él. - ¿Qué?
- Ven aquí y te digo - dijo coqueto Carlson aun con una enorme sonrisa en el rostro.
A pesar de aun estar un poco confundido, Chris se estiro, dando un bostezo antes de subir a donde Steve estaba, apoyando su barbilla de su hombro no herido. - Dime.
-Me encanta chuparte la polla -dijo sincero, sin vergüenza y como si acabara de encontrar su juguete favorito - Antes me hubiera aterrado por ese pensamiento, pero ahora... simplemente me encanta, soy un gay muy feliz -dijo haciendo saltar el corazón de su compañero, era la primera vez que Steve lo decía en alto, su condición sexual, era... como la mayor prueba de que estaba seguro y que lo había aceptado finalmente.
- Y yo estoy jodidamente enamorado de ti. - aseguró Christian una vez se recupero de la impresión por las palabras de su pareja. - Tantos años de negar esto, debo de tener una polla mágica. - Quería reírse de la risa que el mismo había provocado en su novio, aunque sonara redundante. - Te amo.
-¡Todo tu, Chris todo tu eres mágico! - sonrió acurrucándose contra el pecho del mayor - Te amo...
- Espero no hayamos despertado a la pequeña - susurró contra el cabello de un muy dormido Steve, que se abrazaba a él sin importarle que estuviera desnudo.
-No... Duerme como monstruo- informó Steve casi dormido - Gracias..., Chris, gracias por quererme -fue lo último que dijo antes de que su respiración se hiciera más pesada, indicando que se había dormido.
Escuchando su respiración pausada Chris suspiro, tomando con algo de dificulta la sabana para cubrirles a ambos, dejando que Steve le usara de almohada, y con el pensamiento de que todo estaba mejorando y algún día podría estar del todo bien, se entrego a los brazos de Morfeo.
