SIN PALABRAS

(Unspoken)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya

------

Capítulo 5 - Descubierta

------

"Esperarás aquí a que regrese el Rey Vegeta," el hombre que me trajo al castillo declaró antes de cerrar fuertemente la puerta de la habitación a la que me trajo. Estoy sola, finalmente. Tomo el momento para liberar el punzante dolor en mi pecho, cuando noto de repente que escasamente he respirado desde la subasta.

Cómo pudo comprarme? Contemplo las intenciones de Vegeta. Es coincidencia simplemente? Después de escuchar su voz y darme cuenta quien había hecho la excesiva oferta, busqué su expresión para intentar interpretar qué estaba pensando. Sin embargo, sus ojos estuvieron desviados de los míos todo el tiempo. Estaba concentrado en Brolli. Debió hacerlo para molestar al hombre.

Camino hacia la enorme cama en medio de la habitación y me siento exhausta. Este desastre ahora me deja en una precaria posición. Le digo la verdad? O pretendo que nunca nos conocimos? Regreso al silencio por el resto del poco tiempo de vida que me queda?

Escucho pasos por el corredor. Me siento derecha. Tal vez deba esperar para evaluar mis opciones hasta después de que haya visto el comportamiento de Vegeta.

Mi oportunidad es inmediata cuando lo observo entrar. Regresó más pronto de lo que habría esperado. Siento un nudo en mi estómago. No me gusta la forma en que está mirándome. Su cuerpo está tenso y sus brazos cruzados sobre su pecho, como típicamente lo están, pero su expresión es imposible de leer.

Finalmente se detiene en frente de mí. Espero que diga algo. Permanece en silencio por un tiempo, mientras me mira de arriba abajo lentamente. "Levántate," ordena. Me levanto con cuidado. Está tan cerca que temo de nuestros cuerpos tocándose. Lo hacen, una vez que estoy de pie. Intento separarme, pero me detiene.

Una de sus manos se escabulle por mi espalda y retira todo mi cabello a un lado de mi cuello. Luego toma mi cabeza y me guía hacia él. Está inhalando mi esencia como lo hizo en nuestros dos últimos encuentros. Me pongo nerviosa.

"Justo lo que esperaba," su cálido aliento envía escalofríos por mi espina antes de retirar su cabeza para mirar mis ojos; la comisura de sus labios se levantan en un sonrisa casi cruel antes de darme la espalda.

"Desvísteme," ordena. Casi me caigo de espalda en la cama. "Me escuchaste. Eres muda, no sorda." Su tono es severo. Trago audiblemente.

Él me gruñe una vez más para apresurarme antes de finalmente conceder. Titubeante levanto mis brazos hacia sus hombros para desatar su capa. Su armadura sigue después. Me arrodillo brevemente para retirar sus botas. Me levanto de nuevo. Con algo de ayuda suya moviendo sus brazos, bajo su traje hacia su cintura. Toma mis manos, deteniéndome antes de que pueda bajarlo más. "Lentamente," ordena mientras presiona las puntas de mis dedos contra su cintura. Los guía hacia sus caderas y luego la parte superior de sus muslos antes de liberarme para removerlos completamente.

Una vez que se desvistió de todas las barreras, mi respiración se torna laboriosa, y mis nervios transparentes. No entiendo qué quiere de mí. Ya ha dejado claro que no quiere nada previamente tocado por Brolli. Un hombre no cambia su código de conducta de la noche a la mañana.

"Tu turno," insiste antes de girarse para encararme una vez más. Su excitación perfora mi pelvis. Me echo hacia atrás. "Cuál es el problema?" se burla de mi mientras sus dedos se deslizan hacia mis hombros. "Pensaste que esperaría para tenerte?" Él toma las delgadas tiras sosteniendo mi vestido. Sin esfuerzo, las rompe, haciendo que mi vestido cayera por mi cuerpo.

Defensivamente, subo mis manos contra mi pecho y sacudo mi cabeza. "No?" pregunta él mientras envuelve un brazo alrededor de mi cintura, levantándome en el aire, y colocándome sobre la enorme cama. Sus labios tocan mi garganta. Su cuerpo presionado contra el mío. Lucho contra él. "Tanto fuego," se burla de mi mientras atrapa mis muñecas y las sujeta sobre mi cabeza. "Si sólo pudieras hablar, imaginaría que esa lengua tuya sería igual de ardiente."

Mis ojos se abren. Por qué no lo vi antes? Está incitándome. Ya me dijo que no estaba atraído a mujeres que previamente han sido usadas por sus rivales. Debe estar haciéndome esto para hacerme hablar. Debe tener sospechas, pero cómo? Pensé haber sido cuidadosa.

Empujo mis brazos contra él, aún luchando contra sus avances. Me domina con mínima violencia; soy extrañamente tranquilizada por el gesto. "Dije algo para molestarte?" él nos levantó para sentarme encarándolo en su regazo. Estamos en medio de la cama. Nuestras piernas están entrelazadas; siento su excitación presionada contra mi pelvis. De nuevo intento luchar contra él, pero atrapa mis brazos tras de mi. "Cuál es el problema? No te sientes tan segura sin una deforme carpa escondiendo cada curva tuya?"

Me congelo abruptamente al escuchar sus palabras. Mi mentón se levanta para igualar el suyo mientras lo miro por primera vez, mirándolo realmente con ojos descubiertos. Es un hombre apuesto, no por estándares tradicionales, sino por su oscuro color, sus rasgos fuertemente cincelados, y esos infinitos ojos ébano que no son nada corto a hechizadores. Una pena que sea Saiyajín.

Siento mis labios separarse, no estoy segura cómo reaccionará a mi confirmación de sus sospechas. Supongo que podría permanecer en silencio, pero Vegeta no es como Brolli. Es muy inteligente para ser abordado por mis mentiras. "Adelante," me aconseja, "Inadvertidamente Brolli me dio suficiente información para descifrar tu secreto. La única forma de salvarte ahora es al intentar la verdad." Su agarre en mis brazos se aprieta, y luego advierte, "Si te creo, puedes suavizar tu castigo."

Esta vez desvío la mirada. No quiero odiar a este hombre. Se estaba volviendo lo más cercano a un amigo que he tenido en cinco años. Los Kami realmente deben odiarme por alguna razón. "Sólo te mentí sobre mi especie y posición en casa de Brolli, nada más."

Una de sus manos deja mis brazos para tomar mi mentón. Me obliga a mirarlo mientras frunce, "qué hay de tu lengua?"

"Le mentí a Brolli sobre mi inhabilidad para hablar, no a ti." Su expresión se relajó, pero sólo mínimamente antes de bajar sus ojos para concentrarse en mis labios.

"Por qué cree que eres muda?"

Mis ojos se desvían hacia la vacía pared tras él, mientras respondo, "No le daría la satisfacción de escucharme gritar mientras me violaba. Asumió que era incapaz de vocalizar algo." Siento sus brazos apretarse levemente, mientras acerca más mi cuerpo, nunca soltando mi mentón.

"Por qué estaba tan inexorable sobre alejarte de mi?" Su tono es más oscuro, más enojado, "Y aún hoy estuvo dispuesto a venderte."

Mis ojos permanecen fijos en la pared mientras respondo, "Me atrapó regresando tarde después de encontrarme contigo la otra noche. Pensó que estábamos teniendo un romance a sus espaldas. Venderme es mi castigo."

Mis ojos regresan a los suyos a tiempo para ver un momento de reconocimiento cruzar por su rostro, como si algo de repente tuviera sentido para él. "Eras una de sus favoritas." Él lo verbalizó como una declaración, pero soy bien consciente de que la planeó como una pregunta.

"Quería que fuera voluntariamente a él, pero como el infierno se congeló se ha decepcionado repetidamente. Simplemente era un desafío para él, nada más." Él me mira escéptico antes de regresar sus ojos a mis labios. Lo ha hecho varias veces.

"Lo odias?"

"Por supuesto," gruñí con vigor. Es una estúpida pregunta.

"Deseas que pague?"

"Más que nada," confirmo. Es otra pregunta estúpida.

"Entonces aún podríamos ayudarnos mutuamente," sus ojos encontraron los míos rápidamente, "después de que seas castigada apropiadamente por engañarme." Él acerca más su cabeza a la mía, tan cerca que puedo sentir su cálido aliento contra mis mejillas. "Pon tus labios en los míos," es un cruce entre una orden y una súplica, "igual como lo hiciste ayer."

Me siento dividida en hacerlo. Una parte de mi quiere revivir el breve momento de placer que experimenté el día anterior, pero otra parte de mi teme a las consecuencias de tales acciones. Es, después de todo, un Saiyajín, un Saiyajín que ahora sabe que no soy simplemente una criada. "Y luego dónde me tendrás poniendo mis labios? Aquí?" Pregunto mientras alcanzo y toco su pulsante erección. Sus ojos se cierran momentáneamente, saboreando claramente la sensación. Inmediatamente la termino, "Seré fornicada por ti no más dispuesta que con Brolli."

Sus ojos se abren, y se fruncen instantáneamente. Puedo ver que lo he enojado. Bien. Mejor que me tome con violencia a que nos lleve a pensar que nuestra revolcada será algo más que lo que verdaderamente es: una transacción física unilateral entre amo y esclava.

"Preferirías ser presionada de espalda por Brolli, que por mi?"

"Sí," apenas susurro.

Su agarre se aprieta. Sus ojos están encendidos. Lo he insultado. "Por qué?" Su tono es mortal.

"Porque, estaba comenzando a pasar a tu especie," de repente estoy insegura de cómo articular sensaciones que estoy segura nunca entenderá. "Brolli por siempre tendrá mi odio. No hay más mal que pueda hacerme para cambiar la intensidad con la cual lo aborrezco. Tú, sin embargo, no tienes que hacer algo para ganarte mi odio más que nacer de la especie que aniquiló a la mía. Pero si te fuerzas en mi, llegaré a odiarte tanto como a él - tal vez más. Tú, después de todo, pareces tener más sentido y una conciencia mejor desarrollada que él."

"No tiene que ser forzado entre nosotros," su voz aún es baja, pero menos enojada.

"Entonces cómo lo tendrías?" Espeto. No entiende. "Siendo tu compañera de cama voluntariamente? Viviendo sólo para satisfacer cada urgencia sexual tuya? Quieres disfrutarme siendo de tu propiedad? Quieres disfrutar que no tenga más valor que a través de lo que mi cuerpo pueda ofrecerte? Y luego qué pasará cuando te aburras conmigo? Estarás agradecido de que tome la poca dignidad que me quede y la tire en unas noches para olvidar los últimos cinco años de infierno por los que he vivido? No, si quieres mi cuerpo, no puedo detenerte de tomarlo; pero no creas por un minuto que vendré a ti voluntariamente. Deseas hablarme, tenerme para ayudarte a destruir a Brolli - eso lo haré por mi propia y libre voluntad, pero nada más."

Siento sus manos deslizarse por mis brazos, y luego agarra mi cintura y me levanta de su regazo. Se levanta de la cama y comienza a pasearse por la habitación. Se ve más perturbado que molesto por mi arrebato. No sé cómo reaccionar. "Bien," la palabra es siseada entre dientes. Girándose para encararme, cruza sus brazos sobre su pecho mientras explica, "Tenemos un enemigo mutuo del que necesitamos ocuparnos, así que por ahora me reiré de tu declaración, pero sólo en privado. La creencia de Brolli de que eres dócil y muda será ventajosa para nosotros."

"Para ti, querrás decir?" Murmuro por lo bajo.

Él ignora mi comentario, y continúa, "Te usaré en cualquier forma que vea útil para destruir a Brolli, comenzando este fin de semana mientras está aquí con Nappa, desafiando mi gobierno."

"Y cuándo se termine? Cuando me hayas usado al máximo para destruir a Brolli, qué harás conmigo entonces?" Mi pregunta es directa. Supongo que debería preguntar más detalles sobre lo que espera exactamente de mí, pero en vez todo lo que puedo preguntar es sobre lo que me depara el futuro.

Desciende sobre mí rápidamente, sus brazos tocan la cama a cada lado mío mientras jura lentamente, "eso está por verse."

Alejándose de mí, se gira y dirige hacia una puerta lateral. Abriéndola, anuncia, "Te quedarás aquí por ahora." Lentamente me levanto de la cama, siguiendo el camino que ha tomado hacia la salida. Mientras indica que entre a la nueva habitación, lo hago con leve asombro. La habitación es más pequeña, pero está mejor decorada. Los colores son más vibrantes, y más muebles se alinean en las paredes.

Antes de tener una oportunidad para cuestionar mis alrededores la puerta se cierra detrás y la escucho asegurarse. Estrello mi puño contra ella inmediatamente después. Al no recibir respuesta, cierro mis ojos. Después giro para hundirme contra la puerta. He sido una tonta al pensar que este hombre es diferente. Me usará como Brolli - para sus propios propósitos egoístas.

Dejando caer mi cabeza en mis manos, intento darle sentido a este drástico cambio que ha tenido mi vida de repente. Por unas horas a la semana, estaba comenzando a conocer la liberación de la compañía, de alguien que vio más allá del cuerpo que contiene mi espíritu. Ahora esa ilusión se ha ido, junto con la protección que me hizo más que sólo un objeto sexual.

"Él no es mejor que Brolli," maldigo mientras empujo mi codo contra el metal. "No puedo confiar en él; no puedo permitirme ser manipulada por él," me prometí poniéndome de pie.

No, no puedo desperdiciar más tiempo siendo destrozada. No puedo ser más pasiva. Esta puede ser mi única oportunidad de libertad. Tengo que encontrar una manera de agarrarla, antes de encontrarme sirviendo a otra sentencia en mi espalda, sólo que esta vez con un protector diferente.

------

"Está seguro que es sabio poner tanta confianza en una extraterrestre?" Radditz me frunció significativamente. No ha perdido tiempo aconsejándome de que mi plan es arriesgado. "Cómo sabe que no es a quien ha estado engañando todo este tiempo? Esto podría ser un elaborado plan creado por Brolli para atraparlo."

Podría ser. Ya lo he considerado, pero estoy más inclinado a creerle. Sé cómo se ve el odio genuino en los ojos de una persona; lo he visto muchas veces en los míos. Ella odia a Brolli. No creo que se aliara con él bajo ninguna circunstancia. "Mantendré mis ojos abiertos," prometí, para borrar las preocupaciones del hombre. Debería saberlo mejor antes de sugerir que una mujer extraterrestre pudiera manipularme.

"Igual yo," Radditz también juró antes de aclarar su garganta nervioso, "Entonces, desde que todo está arreglado, puedo tenerla durante la noche?"

Mis cejas se levantaron antes de recordar prometerle a Radditz que podría entretener a mi adquisición antes de saber exactamente a quién terminaría comprando. Con algo de irritación, me doy cuenta que estoy dudando en desilusionarlo. "No. Por ahora creo que es mejor que no arriesguemos darle alguna razón para odiarnos. No es una participante voluntaria en la cama como alguna de las otras mujeres en este planeta. Tendrá una sensación de seguridad y de lealtad si la dejamos en paz mientras tanto."

"No va a usarla del todo?" Radditz sonó con una mezcla de sorpresa e impresión por mi sugerencia.

"Sólo para castigar a Brolli y a Nappa, por ahora; después, supongo que veré cómo van las cosas." Es una honesta valoración de mis intenciones. Sinceramente, tengo poca idea de qué demonios voy a hacer con la mujer una vez que todo sea dicho y hecho. Tanto como odie admitirlo, una parte de mi se ha estado encariñando con la mujer con la que me he estado reuniendo clandestinamente casi noche de por medio en la semana. Pero ahora que la tengo solamente en mi posesión, ahora que sé quién y qué es verdaderamente, estoy dividido entre mi deseo de mantener la camaradería desarrollándose entre nosotros y mi dominante urgencia de lanzarla en mi cama y fornicar con ella hasta que mi cuerpo esté totalmente saciado, si puede ser saciado.

Nunca he conocido un miembro del sexo opuesto que me haya excitado tan fácilmente como ella. Su esencia, su voz, su sabor, la sensación de su suave y lechosa piel contra mi dureza es como nada que haya sentido antes. La noche en casa de Brolli, la noche que presionó sus labios en los míos en el lago, y temprano esta noche, cuando debí haber estado furioso con ella, cuando debí haberla reprendido, todo en lo que pude pensar fue en tenerla desnuda y en mi cama! Hago una mueca al pensar en lo que podría haber hecho si me hubiese quedado un poco más en la misma habitación con ella. Todo lo que necesito es estar rodeado por su presencia para perderme dañinamente.

Puedo entender cuán fácilmente Brolli se obsesionó con ella. Tiene el espíritu de pelea de una mujer Saiyajín, pero toda la suavidad y el consuelo que un guerrero quiere aliviándolo en su cama cada noche. Mantener mis manos lejos de ella hasta que haya cumplido su propósito será un reto sin duda.

"Búscame si tenemos algún problema de Brolli antes de que comience esta farsa de una pacífica conferencia. De lo contrario, mira que no sea molestado durante los dos días antes de este montaje. Quiero asegurarme de que mi cómplice sea entrenada apropiadamente para eso." Con eso despedí a Radditz, y pronto después partí hacia mi dormitorio. Desperdicio poco tiempo en desvestirme de mi traje formal. Sin mi capa, guantes y armadura, camino hacia la puerta adyacente donde duerme mi engañosa compañera.

De repente cuestiono mi decisión de ubicarla ahí. Alguna vez fue de mi madre, y apropiadamente destinada para la mujer Saiyajín que va a concebir el próximo príncipe. Claramente la habitación no será ocupada pronto, pero tendré que hacer un esfuerzo para asegurar que no se descubra que la he ubicado en una habitación de semejante estatus. Simplemente estoy manteniéndola ahí para guardar las apariencias, y para mantener a la pequeña fuera de problemas. Imagino que se encuentra en más de uno.

Abriendo el pasador, entro en la habitación, tomo un respiro mientras revivo recuerdos que he creído enterrados por mucho tiempo, recuerdos de mi madre siendo golpeada por mi padre, de él deshonrándola públicamente, humillándola por su afecto hacia mí. Era muy suave para una mujer Saiyajín, pero el crimen ciertamente no le merecía su continuo castigo.

Siento mis puños apretarse mientras pienso en la participación de Brolli en la muerte de mi madre. Quiero que pague, Nappa, cada hombre que tuviera algo que ver con su muerte - como lo hizo mi padre.

"Estás bien?" Esa gentil voz hace eco en mi oído, y mi cuerpo inmediatamente se afloja. Mi repentino estrés ante el recuerdo de mi madre debe haber sido palpable en mi cara. Su delicada mano sube para rodear mi rostro y de repente recuerdo que el fantasma de una mujer con la que he estado soñando estas últimas semanas no es más un mito, sino una mujer de carne y hueso que está bajo mi posesión por tanto como lo vea conveniente. La idea envía ondas de calor por mi cuerpo.

Cubriendo su mano con la mía, la deslizo por mi rostro hasta que está en frente de mi nariz. Inhalo su esencia. El calor se eleva. "Mucho mejor," sonrío mientras me giro para mirarla. Está vestida de nuevo, esta vez en un uniforme Saiyajín. Podría ser asesinada por un acto tan descarado, pero me doy cuenta que la había encerrado en la habitación sin acceso a ninguna otra prenda. Supongo que puedo perdonarla, considerando lo deliciosa que luce en el ceñido traje. "Enviaré un sirviente para que hagan ropa para ti."

Ella retiró su mano lejos de la mía, y frunció antes de preguntar, "Y qué me harás usar?"

Tan poco como sea posible es mi inclinación, pero fallo en vociferarlo, "Puedes tener dos juegos, uno de tu elección para usarlo sólo cuando estés dentro de las paredes de esta habitación o la mía. El otro será elaborado de la misma forma como para cualquier otra consoladora mujer; que lucirás cada vez que estés fuera de estas habitaciones."

"Y qué tan seguido será eso?" Ella traga después de la pregunta. Soy nuevo en estudiar sus rasgos. No puedo decir si ésta es una señal de su rabia o temor.

"Tan seguido como sea necesario para convencer a Brolli que estás extasiada de haber sido liberada por mi."

"Qué?" Ella levanta una ceja en una expresión de confusión. Casi odio suprimirla.

Cruzando mis brazos sobre mi pecho, comienzo a explicar, "En dos noches me acompañarás a todas mis reuniones con aquellos que desean derrocarme. Estarás vestida para hacer que cada hombre en el salón babee, pero solamente enfocarás tus atenciones en mí. Brolli fácilmente estará enojado por mi manipulada compra y con tu traición en favor de su enemigo. Sólo será cuestión de tiempo antes que sea enceguecido con rabia para que cometa uno de dos costosos errores. Que me desafíe en un corte abierta, en cual caso lo derrotaré sin esfuerzo, o que intente lastimarte o alejarte de mi. Si eso pasa, tendré motivos para retarlo públicamente y además darle un final a su miserable vida."

Los ojos de la mujer se oscurecieron, una vez que terminé de anunciar mi plan. Aparentemente no está complacida. "Tan conmovida como estoy de que desees colgarme como carnada ante un grupo de lobos hambrientos, debes darte cuenta que matar a Brolli sólo resolverá una parte de tu problema. Es más querido por las élites de lo que eres tú."

Mi mentón se apretó. Sé que dice la verdad, pero aún estoy enojado para escucharla de ella. "Preocupada sobre mis problemas?" Levanto una ceja burlón, "Pensé que sólo te preocupabas por derrotar a Brolli."

"Bueno, sí," objetó inmediatamente. "Pero, he estado pensando, tal vez podamos salir con un arreglo más generoso entre nosotros. Uno en el cual ambos obtengamos más de lo que podamos haber esperado."

Mi interés se enciende. Tal vez ella haya cambiado de opinión, y desee más entre nosotros que una alianza por negocios. Ciertamente estoy dispuesto a cambiar los estatutos. "Estoy escuchando," anuncio antes de caminar hacia el rincón de la habitación donde dos sillas están ubicadas. Ella tentativamente toma la opuesta a la mía antes de develar su plan.

"Estoy dispuesta a ayudarte no solamente a derrotar a Brolli, sino a destruir la insurgencia la cual está amenazando con tomar la corona."

Río. No puedo evitarlo. "Ese es un impresionante intento, cómo demonios te acreditas con la habilidad para cambiar completamente la mentalidad de toda una especie con un mínimo esfuerzo presionando la tuya?" Sus ojos se fruncieron, y luego se puso de pie y comenzó a pasearse por la habitación. La he enojado. No necesito experiencia en juzgar su expresión para estar seguro de eso.

Le toma varios momentos componerse antes de girarse hacia mi, sus ojos llameando mientras explica, "Tu especie es bárbara. Por supuesto que nunca podría superar a uno de los tuyos por la fuerza, pero eso no es lo que estoy ofreciendo. Si la fuerza bruta pudiera resolver este problema, ya la hubieses usado, pero ambos sabemos que no lo hará. No puedes meterle el respeto a la gente. Tu pueblo te ve como un débil en la filosofía fundamental que usas en la vida. No eres como tu padre quien sólo pensaba con sus puños. Tú eres diferente, más inteligente, y aquellos menos inteligentes te temen. Temen que cambies su simple y bestial forma de vida. La única manera en la que vas a cambiar esa imagen es mediante una guerra de mentes. En eso, puedo ayudarte."

Mis dientes están apretados mientras me trago cada insulto que le lanza a mi pueblo y a mí. Es tentador no estar de acuerdo con sus argumentos, pero fundamentalmente sé que tiene razón. Así que en vez de cuestionar sus habilidades, demando, "Y qué es lo que puedes hacer que será de beneficio para mi?"

"Puedo espiar por ti. Cuando los hombres creen que eres muda, son mucho más libres con sus lenguas." Ella regresa a su asiento, una mirada optimista de excitación en su cara. "Puedo trabajar contigo para derrumbar a cada uno de los líderes de la rebelión. Brolli, Nappa - son simples hombres, fácilmente manipulables por una cara bonita. Si purgas sistemáticamente todas las élites que fueron más leales a tu padre, legalmente, sin parecer ser egoístamente vengativo y sin preocuparte por la voluntad de tu pueblo, podrás contener la resistencia. Entre más pronto sea olvidada la era de tu padre, más pronto podrás continuar con la tuya."

Es una oferta tentadora. Tiene razón, los hombres Saiyajín fácilmente caen presa de mujeres con belleza, esa es parte de la razón por la que el comercio de esclavas es tan próspero. Tengo poca duda de que ella pueda encantar, seducir o engañar a cada miembro de la oposición. Podría ser útil, aunque tengo que preguntar exactamente a qué precio, "Y a cambio?"

Sus labios se cerraron mientras su expresión se torna seria. Espero algo como la cabeza de Brolli en una bandeja, pero en vez lo que recibo es mucho más racional. "Quiero mi libertad."

Libertad? Ciertamente es un motivo legítimo para arriesgar su vida como lo planea con su plan, pero tengo que preguntar exactamente a qué grado la desea. "Libertad de ser una mujer consoladora, quieres decir?"

"No," espeta resuelta. "Quiero mi libertad de este planeta. Quiero un pasaje seguro y un pequeño obsequio en dinero para viajar a algún planeta distante donde pueda vivir mi vida en mis propios términos, como tengo el derecho."

Estoy impresionado por su fortaleza, pero no fácilmente movido. Liberarla establecería un peligroso precedente. Tendría que hacerse tranquilamente, involucrando en su mayoría la farsa de su muerte; eso es, asumiendo que esté dispuesto a partir con ella. Si es la mitad de útil como declara, prometerle la libertad podría ser un serio error. Ahora, si fracasa, el tiempo invertido en ella sería una colosal decepción. Tal vez es mejor hacerlo un juego digno del riesgo.

"Está bien, quieres tu libertad; quiero mis puntos en línea. Si llega el día en que el levantamiento haya sido derrumbado, y eres una parte instrumental en esa derrota, haré que Radditz te escolte personalmente al planeta de tu elección donde puedas vivir el resto de tu vida como te plazca." Pauso, tomando un momento para elegir mis palabras con cuidado antes de levantarme, con ella siguiéndome inmediatamente, "Sin embargo, si pruebas ser de poco uso para mi, o los asuntos fracasan en resolverse por sí mismos, debes unirte voluntariamente a mi por el resto de tu vida. Eso significa que cumplirás cada obligación que ponga sobre ti, como sea que llegue en la forma de tu ayuda política, tu compañía intelectual o tus talentos en mi cama. No contendrás parte de ti para mí. Estás de acuerdo?"

Ella no dice nada por un tiempo mientras toma varios y lentos respiros. "Son términos rígidos," dice ella mientras sus ojos dejan los míos. Mantiene su mirada en el piso por unos momentos antes de mirarme. Su respuesta es dicha con una extraña sensación de calma, "Tienes un trato - uno en el cual no tengo duda que terminaré arriba."

Las comisuras de mis labios se levantan mientras escucho su consenso, asegurando que ganaré sin importar el resultado. "Entonces vamos a sellarlo," antes de que tuviera un momento para darse cuenta de lo que estaba por hacer, envuelvo mis manos alrededor de su cuello, y halo sus labios contra los míos. He estado deseando por días revivir la sensación de sus labios contra los míos. Sé que no debo sentir de esta forma, sabiendo quién es ella, sabiendo quién la ha tenido estos últimos cinco años.

Mi sangre se enfría ante la idea, y la halo más fuertemente contra mí. No quiero pensar sobre cómo mi enemigo la ha tenido, cómo la ha usado, y lastimado. "Bulma," susurro su nombre, demandando en silencio que separe sus dientes, para concederme acceso sin necesitar la fuerza. Cuando se rehúsa, desenrollo mi cola de mi cintura, y lentamente la extiendo para rodear su pantorrilla, antes de subirla por la parte trasera de su pierna en espera de distraerla lo suficiente para profundizar mi invasión. Sin embargo, mis intenciones son aplastadas al momento que mi cola se desliza entre sus muslos.

"No!" Me empuja con una fuerza tan sorpresiva que pude hacer poco sino obedecer. Retrocediendo, cruza un brazo por su pecho y el otro por su pelvis mientras se da la vuelta. "Jamás pongas esa cosa dentro de mi," apenas susurra mientras se hunde de rodillas junto a la cama. Su cabeza cae contra el marco mientras se joroba contra el costado. Me toma varios momentos darme cuenta de que se ha referido a mi cola. Tomo nota mental de no usarla con ella en público. Si reaccionaba así, nuestra treta rápidamente sería vista. "Los odio, monos," murmura, y elijo no quedarme y cuestionar su volátil reacción. Su rechazo es lo plano suficiente.

"Vendré a recogerte en dos noches," la promesa es mi última antes de partir de la habitación. La victoria que siento del trato que he hecho con ella rápidamente se ha disipado.

Una vez que la gruesa puerta nos separa, me recuesto contra ella. Siento la repentina urgencia de regresar a su lado, tomar sus brazos con fuerza y ordenarle no mirarme de nuevo con el odio que ha demostrado bajo mi contacto. Pero, rápidamente decido lo contrario. Es una mujer con profundas cicatrices. Conozco ese sentimiento, lo he vivido; aún lo llevo. Su odio por mi pueblo es profundo; lo muestra que se opone a ser manipulada por nuestras colas, la personificación de la raza Saiyajín.

Sin embargo, no permitiré su resistencia a tolerarme por mucho tiempo. Garantizado, tiene sus demonios con quienes luchar, he luchado con muchos de los míos, pero no permitiré que su neurosis interfiera con mis planes para destruir todos aquellos que se oponen a mi. Sus problemas no significan nada para mi. Es un medio para un fin. No olvidaré eso.

Nunca puedo olvidar eso.

------

Continuará…