La sensación desconocida de volver a la realidad encontrándose entre los brazos de otra persona, llenó de inquietud su rostro que entre parpadeo y parpadeo empezaba a abrir los ojos. El corazón palpitando en el pecho de su amado y confundiendo su ritmo con el suyo propio era extrañamente hermoso, cual esperar que en un momento se sincronizaran para volver a sentir que eran uno… tal y como había sentido la noche anterior, noche que puede existir aún, ó puede haber pasado hace mucho tiempo, no lo sabía, las sensaciones y emociones que aún dominaban su cuerpo le impedían razonar, simplemente sabía que existía… que estaba ahí… entre los brazos de su amado mago de hielo y escuchando su corazón latir, por lo que intentando conservar aquel calor que había encontrado sobre su pecho, levanta su cabeza de su hombro y la apoya un poco más cerca de su pecho, sonriendo por la inmensa felicidad que la recubría y parecía engullirla en esos momentos, pasó su mano sobre el pecho del joven y seguida por su mirada la llevó hasta el inicio de su abdomen, sintiendo sus costillas que se expandían con cada respiración que daba, misma que le traía los recuerdos que tanto quería atesorar, aquella respiración tranquila, era inigualable a como le había escuchado la noche recién pasada, no la recordaba como alguna clase de ahogamiento, más bien… el aferramiento al mismo aire para poder sobrevivir a toda aquella emoción, porque si de algo estaba segura, es que Gray-sama no se ahogaría por privación de aire, si se ahogaba… sería dentro de Juvia.
-Fue increíble…, -sonríe para si misma y cierra los ojos, entrando en modo Fangirl, las nubes rosas y los corazones volaban a su alrededor, mientras el poseedor de aquel pecho con la marca azul del gremio de Fairy Tail, no había mencionado aún una sola palabra, se limitó a empezar a reir de la nada al escucharla. -¡Gray-sama hagámoslo de nuevo!, -restriega su mejilla contra el pectoral del mago, a quien finalmente se enfoca, estaba demás que cansado, pero con la expresión compensadora de la emoción reflejada en ella, igual ó incluso más extasiado que ella.
-Claro… sólo… dame un segundo, -cierra los ojos mientras sonríe, para luego continuar riendo más abiertamente, -Vas a matarme…
-Juvia sólo…, -sus palabras en broma, la hicieron despegarse de él al instante, observándolo sumamente preocupada, -No era intención de Juvia… ¿Te sientes bien?, -se movió rápido y se acercó a su rostro para verlo a los ojos, en espera de una explicación, pero lo único que recibió fue un beso tierno y compensador por aquella preocupación, la tomó con delicadeza de la mejilla y acercándola a él, besó sus labios dulcemente, tal y como lo hizo hace tan solo un par de horas… mismas que habían pasado desde su encuentro.
La condición de la Loxar era demasiado frágil, no podía dejar de preocuparse, pero él se encargaría que olvidara la situación, al menos por un tiempo…
Habían regresado a la casa del Fullbuster y el ritual de sus besos proseguía a un lado de su cama, habían caído sentados en el suelo, envueltos entre promesas, colores alucinantes y el corazón latiendo a tanta velocidad que podría salirse de sus pechos si lo deseara. La rodeaba con sus brazos por la cintura, mientras ella con sus brazos alrededor del cuello adornado por aquella cadena plateada, se agachaba sobre su rostro, para no dejar escapar ninguno de sus alientos, entre beso y beso, que juntaban sus cabellos azules a los hombros del Fullbuster al caer sobre estos.
Estaba loco… lo había vuelto loco, sintió como su cuerpo empezó a pedir más de ella, cual un vicio infinito que jamás saciaría si te trata de ella, así como amaba su magia de hielo, empezaba a amar aquella sensación, que aunque le propiciara el aumento de su temperatura corporal e incluso le provocaba sudar más de lo que pensaba podría soportar, le embriagaba y la adicción a aquella mujer de cabellos azules lo extasiaba.
Entre beso y beso, escalaron el pequeño espacio que había entre el suelo y la cama, en la cual en un principio la sentó y se miraron, cual se pidieran permiso y buscaran acuerdo de seguir… con lo que había despertado entre los dos. La respuesta de ambos fue volver a besarse y cerrando los ojos, la recostó lentamente sobre la cama.
El tiempo terminó de perderse en aquel momento, la culminación de lo que jamás pensaron hacer con el otro, pasaba frente a ellos como un vicio sin fin, apresándolos del sentimiento de compañía, cual lo perdieran fuera lo peor, capaces de morir y de rogar por más de aquello si es que llegaran a perderlo, pero estaban seguros que esa posibilidad estaba demasiado remota, se amaban tanto, lo habían hecho desde hace tanto tiempo, por un lado manteniéndolo en secreto al negarse a si mismo y por el otro, aguardando el momento en su propia oscuridad.
Para él… ella tan bella…
Para ella… él… tan… perfecto.
Nunca se había considerado un mujeriego, pero también era verdad que las mujeres lo perseguían… no sólo las mujeres… tenía la desgracia de ser popular entre los de su mismo sexo también…, no sabía si se había percatado de eso, hasta que la conoció, una chica… una acosadora… eso era algo innovador… le llamaba demasiado la atención, ¿Qué pasaría por la cabeza de aquella maga para perseguirlo de esa forma?
La apariencia física no era algo demasiado importante para él, lo único que le interesaba era ser un mago cada vez más fuerte, pero sin notarlo… toda aquella atención propiciada por la peliazul hacia él, fue interesándolo cada vez más, hasta que se acostumbro a encontrarse rodeado de su presencia todo el tiempo, llegaba a… extrañarla… porque ella buscaba en él todo… y cuando se trataba de su yo, en su totalidad… significaba que estaba dispuesta a apreciar toda la oscuridad, que aunque fue sellada por su maestra años atrás… su corazón aún guarda… de cierta forma como recordatorio de lo que significa la verdad.
…Eso le gustaba…
…Ella sería su protectora… y él sería su guardián… nadie iba a tocarla… NUNCA.
La besó y la besó como nunca, ya era demasiado tarde… toda su locura interna y su amor desenfrenado escondido se había desatado, era verdad que había perdido la visión en su ojo y empezaba a doler cada vez más, que su costado ardía en varias direcciones… y le dolía un poco al respirar, pero eso no le iba impedir amar a la mujer que ama como se merece… si esta sería la única y última vez de tenerla entre sus brazos no iba a contenerse.
Sus besos tibios se fueron embraveciendo, cada vez más, al ritmo de sus caricias y el movimiento de sus manos, mismas que habían subido hacia el pecho de la joven y al sentirse estrujada en su seno izquierdo por la mano del Fullbuster se aferra a él con un abrazo que lo rodea completamente, dejándolo incauto, ¿acaso eso significaba que se detuviera?
-Lo siento… yo…, -se sonrojó al percatarse de lo que estaba haciendo… ó más bien de lo que estaba tocando… recuerda que cuando la conoció pasó lo mismo, en una extraña situación demasiado diferente pero… no puede negar que pasó… la había tocado… y sentido… lo mismo en su mano y era verdad… los únicos senos que había tocado eran los de Juvia…, -entonces sonríe para si mismo al pensar que hasta en un pensamiento tan extraño como ese, era ella la protagonista, todo era ella… siempre ella… -Te amo…, -le susurra en el oído al tenerla tan cerca como ella lo tenía a él.
Con esas palabras, la maga condujo la mano del joven hacia el broche de su vestido en la espalda, -Juvia también te ama… Gray-sama…, -se separa de él y lo observa sonrojada y sumamente embelesada con el momento.
-¡Demonios Juvia!, -no puede evitar expresar al verla tan hermosa y tomándola de nuevo entre sus brazos la besa, así… el broche se desprendió… el vestido cayó al suelo… y con él otras prendas… una por una…
Continuará…
Siii, si.. si si… lo sé… querían la escena a Full xDD, pero tenía que darle un poco más de preámbulo xDDD, si van a hacer algo van a hacerlo bien xDD, más picadas?... gome xD, además que fue lo que me salió :D, con los arduos días de trabajo que he tenido…
Saludos especiales a: rita uchiha namikaze, kAeDe-HiMe, Dixie Ulquiorra, Giulii, Ushiio-chan, y al huésped xD.
En verdad, les agradezco mucho por leer!
ARIGATO MINNA-SAN!
YA NEE!
