Los personajes no me pertenecen, son de S. Meyer… yo sólo hago la historia. No, tranquilos tampoco lo hago con fines de lucro, aunque si me pagaran sería de lo más guay.
Capítulo VII: Café & TV parte II
PLAY: Blur - Coffe and TV
"Tienes las orejas llenas pero te sientes vacío, ofreciéndole tu corazón a gente que en realidad... no le importa cómo te encuentras."
Bella tomó mi mano y me sonrió. Tiró de mí para que la siguiera y yo como siempre le obedecí. Sentí como los demás nos llamaban pero nosotros comenzamos a correr entre la arena, bajo la mirad de muchos que sólo se reían de nuestros juegos de niños.
Cuando nos cansamos caímos al suelo y nos reímos a carcajadas. Ella se quedó mirándome por unos segundos y yo hice lo mismo y quería besarla, creo que era lo que más quería en aquel momento, pero me aguanté las ganas y le sonreí, me senté en la arena y me quedé mirando el mar, mientras veía como niños se tiraban agua riendo.
— Así que — comencé — no querías verme desnudo.
— Sabes que sí, pero no quería que las demás te vieran — me contestó guiñándome un ojo. Yo sólo reí, no sabía si lo decía enserio o no, pero me guié por la segunda.
— Eso podemos arreglarlo — le dije quedando sobre ella sin dejar ni un gramo de mi peso sobre ella.
— ¿Es una proposición indecente? — me preguntó
— Si quieres que sea indecente… — le dije lamiéndome los labios. Sí, la playa, la arena, era otra de mis fantasías.
— Contigo, quiero que todo sea indecente — me respondió acercándose a mi.
Iba a besarla, pero para mi mala suerte, Jasper llegó llamándonos. Me levanté de inmediato y la ayudé a levantarse a ella también, caminé yo solo hasta los chicos, Bella y Jasper se quedaron atrás conversando.
En la arena había una manta extendida y allí estaba toda la comida que habíamos traído para almorzar. Así que me senté junto a Emmett y saqué rápidamente un pan, no me había dado cuenta pero tenía un hambre voraz.
Jasper y Bella llegaron rato después, miré a mi chica y venía un poco callada y cuando me miró desvió rápidamente la mirada, se sentó lejos de mi y eso, en cierto sentido me molestó, pero lo deje pasar.
— ¿Qué vamos a hacer? — preguntó Rosalie dándole un mordisco a una frutilla.
—No lo sé, podríamos ir a bailar — contestó Alice
— Tendríamos que quedarnos hasta la noche y además no trajimos ropa — habló la rubia
— Eso es lo que tu crees — rió la duende.
— ¿Qué tramas Alice? — pregunté entrecerrando mis ojos
— Bueno, hay un local que abre a las 5 de la tarde y por dentro es como si fuera de noche — dijo encogiéndose de hombros — además la ropa no es problema.
— A mi no me importaría… me gusta sacudir el cuerpo, sobre todo si es con Rose – dijo levantando las cejas para darnos a entender el doble sentido de sus palabras. Alice le tiró un trozo de pan en la cabeza.
— ¡Cállate Emmett! — le dijo riendo, el grandote se levantó y comenzó a perseguirla por la playa.
— Esos nunca cambiaran — comentó Jasper tomando un poco de su bebida.
— Bien, entonces ¿vamos a ir a bailar? — preguntó Rose con un brillo en sus ojos.
— Seguro – contesté sonriendo — ¿Bella?
— ¿qué? — preguntó enfocando su mirada marrón en mí.
— ¿quieres ir a bailar? — pregunté sonriendo de lado por su falta de atención
— MH… seguro… — dijo bajito. Ella estaba pensando en otras cosas, como me gustaría leer sus pensamientos.
Llegamos rápidamente a nuestro departamento en la playa, era de los hermanos Hale. Se lo habían regalado para su cumpleaños número 20. Era grande y hermoso, tenía vista hacia la playa y tenía justo habitaciones para todos y yo era feliz en ese departamento.
Nos bañamos luego de un día en la playa y nos vestimos para ir a bailar al local.
Recuerdo la última vez que bailé con alguien. Fue con una chica llamada Heidi, era una hermosa rubia despampanante, tenía grandes atributos y era muy inteligente, era una arquitecta de nuestra empresa, era nueva pero se había adecuado muy bien al equipo.
Estaban tocando una canción de… no lo recuerdo creo que era una de Queen o algo así, ella me sacó a bailar, yo no tenia muchas ganas, ya que, me habían obligado a ir a esa fiesta y Bella no había podido ir conmigo porque tenía una exposición de arte que mostrar.
La cosa fue que estábamos bailando tranquilamente, cuando ella comenzó a hacer maniobras para traspasar la línea que dice "solo quiero tener un baile contigo" para pasar al territorio "no me importa que no quieras, te comeré" . Recuerdo que la empuje delicadamente para darle a entender que no quería nada con ella, sin embargo, fue el pie de Jane una compañera de trabajo (la cual me cae muy bien) la hizo tropezarse para caer en la mesa donde estaban los tragos y quedar empapada de ellos, fue cómico la verdad, al principio, luego fueron gritos e insultos y una bofetada en mi rostro.
Fue lindo.
Pero ahora sería distinto, hoy quería hacer algo con Bella, aunque sea besarla, saber lo que se siente. Hoy daría el primer paso para conquistarla, hoy sería especial.
— ¡Eddy! — gritó mi hermano desde el otro lado de la puerta – sal Eddy, ya nos vamos.
— Emmett, ¿cuándo en mis 28 años de existencia me ha gustado que me llames así? — le pregunté abriendo la puerta para verlo con unos lentes fosforecentes — ¿qué rayos?
— Es de cariño Eddy ¿te gustan mis lentes? — preguntó guiñándome un ojo. Me encogí de hombros, él nunca cambiaría.
— Están bien para ti — le dije riéndome.
Bajé las escaleras y estaban todos allí esperándome. Busqué a Bella con la mirada y allí estaba mirando por la ventana hacia fuera, se veía hermosa con aquel vestido negro que le legaba un poco más arriba de las rodillas y estaba con el collar que yo me había regalado el año pasado para su cumpleaños número 26, se veía lindo en ella.
— Bien, entonces ¡a bailar! — gritó la pequeña mientras corría hacia su auto. Emmett la siguió de cerca y los demás fueron a paso lento negando con la cabeza.
— ¿Bella? — la llamé, estaba perdida en su mundo.
— Mh… — fue su respuesta, me miró por unos segundos eternos y se acercó a mi. No quitó su vista en ningún momento, entrecerró los ojos y dejó su rostro a centímetros del mío, pensé que iba a besarme, pensé que iba a besarla, pero sólo nos quedamos así, mirándonos por largos segundos, sin hablarnos.
— ¡Vamos chicos, de prisa! — nos gritó la duendecilla. Ella se separó de mí y caminó hacia fuera.
No había entendido absolutamente nada.
El camino estuvo lleno de risas y gritos. Íbamos todos en el mastodonte de Emmett, mejor dicho Jeep, había insistido que era mejor llevar un solo auto a que lleváramos todos y que él no iba a tomar así que sería el conductor designado. A la mierda. Él siempre tomaba.
Llegamos a la disco. Su nombre brillaba entre el sol y su propia luz, había un guardia en la puerta y había unas personas en una fila intentando pasar. Nos pusimos en ella mientras Jasper tomaba de la mano a Alice que estaba real, realmente emocionado con todo esto.
Como si no fuera de parranda todos los fines de semana.
Al poco rato entramos y descubrí que Alice tenía razón.
Como siempre.
Ella y Jasper rápidamente fueron a la pista de baile. Estaba sonando música electrónica. Nosotros comenzamos a buscar alguna mesa que estuviera disponible para poner nuestras cosas ahí. Al final vimos una vacía que quedaba en el medio de varias más. Nos acercamos y nos sentamos tranquilamente en ella.
— Bien ¿quién quiere tragos? — preguntó Emmett sonriendo
— ¿No que no ibas a tomar? — pregunté arrugando el ceño
— Y no lo haré Eddy, sólo seré buen chico y le traeré tragos a nuestras chicas — me dijo guiñándome un ojo.
— Un ron cubano para mi — dijo Bella sonriendo. La miré sorprendido, ella no tomaba… mucho, sólo cuando quería evadir algo.
— Un Vodka para mi — dijo Rose mientras se levantaba y acompañaba a Emmett, él cual la agarró por la cintura y besó su cuello. Desvié la vista antes de quedar con algún trauma y la posé en Bella que miraba la pista.
— ¿Pasa algo? — le pregunté mirándola fijamente. Ella se encogió de hombros.
— Nada ¿por qué? — contestó
— Desde que hablaste con Jasper estás rara — hablé tomando su mano — sabes que puedes confiar en mi.
— Lo sé – quitó su mano de la mía — voy a bailar un rato.
Me preocupé. Algo le pasaba y me lo estaba ocultando.
Una punzada de algo que no supe definir llegó a mi. Pero no llegó a mucho, ya que los tragos llegaron, supongo que la tarjeta de Alice cubriría todo eso.
Había ron, vodka, algo de pisco y habían traído jugo y bebidas para acompañarlos. No era de las personas que tomaba, sin embargo, con amigos era distinto, me gustaba esa sensación que te dejaba, aunque al otro día la sensación no ayudara mucho. Sonreí. Sería un largo día.
Tomé un vaso y lo llené de ron y bebida. Me lo tragué de una sola vez.
— Wow Eddy – dijo Emmett — ¿quieres emborracharte hoy?
— No, sólo quiero estar a tono — le sonreí y rellené mi vaso.
El se hecho uno de 70 de pisco y 30 de bebida y se lo tragó igual que yo. Sólo esperaba que alguien más no tomara o sino sería, de nuevo, el conductor designado.
Miré a la pareja mientras se hacía mimos y mi vista se dirigió a la pista donde Alice y Jasper se restregaban mutuamente. El reggeton sonaba por todos los parlantes. Busqué con mi vista a Bella, ella estaba bailando con un tipo de cabello rubio y tuve un flash de Newton.
Tomé otro vaso y lo rellené nuevamente con algo más fuerte, no supe lo que era, mis ojos no se despegaban del cuerpo de Bella. Se movía con gracia por la pista. Era muy torpe en algunas cosas, pero en eso no, creo que alguna vez me dijo que era una de sus pasiones.
Al poco rato llegaron a Alice y Jasper y comenzaron a tomar con nosotros. Creo que llevaba siete u ocho vasos de algo, después del tercero deje de ver que me echaba al vaso.
— ¿Dónde está Bella? — preguntó Alice mientras sorbía su trago.
— Con… ese de allá — le dije con vos pastosa. Miró por encima de su hombro y sonrió
— Parece que la está pasando bien — nos dijo riendo. e miró por unos segundos y yo desvié la mirada.
Me enfurecí. Ella realmente la estaba pasando bien mientras que yo me emborrachaba como perro aquí. Volví a mirar a la pista y ella no estaba. Arrugué el ceño y busqué al tipo ese.
Estaba con unos amigos riéndose. Imbésil.
Mire las botellas que ya estaban casi vacías y sacudí mi cabeza. No podía estar así, seguramente me veía patético. Me levanté con cuidado de no caer y caminé al baño. Olía realmente mal pero lo único que quería era levarme la cara y despejarme un poco. Abrí la puerta y sentí unos gemidos de un cubículo, hice una mueca y me apresuré a lavarme las manos. Con las manos mojadas lavé mi rostro y surgió de inmediato el efecto deseado, aunque aun estaba algo mareado.
Salí de allí rápidamente, los sonidos de la pareja me perturbaban un poco. Mi vista se dirigió a la pista y ahí estaba de nuevo Bella, aunque sola esta vez.
Me encaminé rápidamente hasta ella, esquivando a la gente que bailaba acalorada.
Acerqué mi pecho a su espalda y me pegué a ella. Respiré en su cuello, mientras se tensaba.
— Mh… ¿por qué tan solita? — pregunté mientras me apegaba más a ella. Se tranquilizó y comenzó a moverse al compás de la música.
— Estaba esperando a alguien con quien bailar — me dijo cerca de mi oído. Estaba jugando.
— Pues aquí estoy yo — respondí frotándome contra ella.
— Mh… — fue lo único que dijo y comenzamos a bailar.
Ella se dio la vuelta y puso una de sus hermosas piernas entre las mías mientras se apegaba a mi cuerpo y me miraba fijamente, con algo que no supe descifrar. Tal vez ella también había tomado algo.
Acercó su boca a mi oído y comenzó a respirar pesadamente en él. Yo reaccioné rápidamente a ella. Bajé las manos a su espalda baja y la acerqué para que me sintiera. Ella estaba ganando esta vez. Lo único que hizo fue dejar escapar un gemido por lo bajo.
— Edward — susurró
— Siente como me tienes Bella — le dije mordiendo el lóbulo de su pequeña oreja.
Ya estaba jodido. Le había dicho entre líneas que no me era indiferente. Que en realidad ella me ponía bastante caliente. Jadeó mientras tocaba mi pecho e intentaba subir mi polera. Mierda, esto se estaba pasando, pero no me importó mucho.
Toqué parte de la piel de su estomago haciendo círculos en ella y gimió bajito. Descubrí que me gustaba ese sonido y mi parte baja también lo descubrió. Sentí como su mano se aventuraba y tocaba los músculos de mi pecho, delineándolos con cuidado.
— Bella — susurré besando su cuello y mordiendo partes que sabía que existían pero que nunca había podido descubrir.
Y creo que ahí morí.
Cuando toqué sus labios carnosos y dulces, sabían a Ron, dulce, dulce ron y se movían a un compás lento, suave, seductor. Nuestras lenguas se juntaron y danzaron hasta que la canción terminó al efecto que otra comenzó a sonar rápidamente. No me fijé que canción era, sólo podía sentir a Bella pagada a mi, su lengua luchando con la mía y sus manos delineando mis pectorales mientras que la sujetaba de la cadera para no dejarla ir jamás.
Joder. Estaba besando a Bella.
Y se sentía condenadamente bien.
¡El primer beso de nuestra pareja!. Sé que me odian, pero aun así estoy feliz. Espero les guste el capítulo y ¿saben que sería aun más genial? Que se pasaran por mi nueva historia de Charlie&Renne, es un One Shot.
Eso, ya saben cualquier cosa, aprieten el botón de abajo – sí, el verde – saludos y feliz navidad y año nuevo ultra atrasado.
Sean felices.
Velöurýa.
