Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.


HISTORIA EN PROCESO DE BETEO. Próximamente el capitulo sera modificado, así que perdón por las molestias que podía ocasionar.


El pequeño de mamá

Outtake. Ojos Chocolate.

Su madre, Esme Cullen le había sugerido, bueno más bien exigido que se inscribiera en alguna actividad pues esta alegaba de que se pasaba todo el día en el hospital y cuando salía solo iba a casa a dormir. Esme Cullen sabía que su hijo quería tener más práctica pues apenas estaba comenzando, pero los dobles turnos que tomaba en el hospital, le iban a traer consecuencias a su hijo.

Así que ese miércoles, Edward Cullen se encontraba en una sala de la biblioteca lleno de gente aburrida. Soltó un bostezo el "Club de lectura" aun no comenzada y estaba a punto de quedarse dormido. Le gustaba leer, estudiar medicina había hecho que su gusto por la lectura aumentara.

El libro que iban a leer todos juntos parecía un poco interesante. Decidió sentarse en una silla que estaba una esquina del fondo mientas todos los participantes iban llegando. Abrió el libro y empezó a hojearlo.

—Parece ser que el grupo ha aumentado, ¡Eso es maravilloso!—Hablo una mujer al frente, tal vez era la organizadora—Muy bien creo que ya somos todos…que tal si abrimos nuestros libros en la pag…

La puerta que daba acceso a la sala en el que se encontraba fue abierta.

—Lo siento mucho por el retraso…—Edward levanto su rostro del libro para ver quien era la dueña de esa dulce voz.

Sujetando el pomo de la puerta estaba una chica joven y alta con el cabello sujeto en una coleta alta. Su pecho subía y bajando por la respiración rápida de la chica.

—Adelante pasa—la organizadora rodo los ojos y contesto con voz molesta.

Edward volvió su vista al libro.

—Hola… está ocupado este asiento—Edward volvió a levantar su mirada y junto a él estaba la chica que acababa de llegar tarde. La miro a los ojos y se perdió en el profundo color chocolate de sus ojos.

— ¿Qué? no…adelante—Edward quito su mochila del asiento que señalaba la chica. Edward paso su mano por el cabello sumamente nervioso, se sentía extraño junto a esa chica.

—Por cierto soy Bella Swan—le extendió la mano sonriente.

—Edward Cullen—tomo su mano, sintió un cosquilleo extraño. Bella le sonrió y se agacho a tomar para tomar su libro.

—Este libro me encanta—dijo para sumergirse en la lectura. Edward solo la miro embelesado.

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Bella llego tarde como siempre, Edward siempre se sentaba en su lugar habitual en la esquina del fondo. La siguió con la mirada para ver como se sentaba en los asientos de enfrente. Estaba hablando con una señora de unos cincuenta años un poco pasada de peso, cuando Bella lo miro levanto la mano y lo saludo desde lejos con su sonrisa característica. Edward le regreso el saludo.

Edward siempre se sentaba en el miso lugar con la esperanza de que ella se volviera a sentar junto a él como el primer día. Pero no, al siguiente miércoles, el día del club de lectura, Bella se sentó justo al frente y así paso lo mismo por los siguientes miércoles.

Edward la observaba siempre desde la distancia, no se atrevía a hablarle. Algunas veces se sentía con el valor de volver a hablarle pero ella siempre era la primera en salir prácticamente corriendo. Era la última en llegar y era la primera en irse.

Pero hoy era probablemente la última vez que la viera, se tragaría todos sus miedos y la invitaría a salir, ¿qué era lo peor que pudiera suceder?

Ese miércoles llego a la misma hora de siempre y se sentó en su lugar habitual. Los minutos pasaban y ella no entraba por la puerta. Abrió el libro y volvió a leer el final, pero no podía concentrarse. Miro su reloj en la muñeca y se dio cuenta que habían pasado diez minutos. Miro a su alrededor pensando que tal vez no se había dado cuenta cuando llego, pero ella no estaba. Todos estaban sumergidos en la lectura, así que con un suspiro de resignación se sumergió en su libro.

Pero la puerta principal se abrió con un estruendo, y ahí apareció Bella Swan que de nuevo venia con la respiración agitada por haber corrido del estacionamiento hasta la sala de lectura. A Edward el corazón le volvió a revolotear en el pecho. Las manos le volvieron a sudar y empezó a recordar el discurso que le iba a decir a Bella el cual olvido en cuanto la vio entrar.

Bella no le dirigió ninguna mirada solo se acerco a la organizada a la cual le dirigió unas cuantas palabras, Bella asintió y se sentó en su lugar casi enfrente, saco su libro y empezó a leer.

Edward suspiro frustrado, Bella no le había dirigido ninguna mirada.

—Muy bien, ¿Quién quiere empezar con el debate sobre el libro? ¿Qué tal usted señor Cullen?— ¡Mierda! Ni se acordaba de que iba el libro.

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—Gracias por haber participado chicos, espero que la experiencia haya sido grata para ustedes—la organizadora se despidió de todos al acabar el Club de lectura—La próxima semana iniciamos un nueva lectura a los que les interese pueden acercarse conmigo.

Edward miro como Bella revisaba su teléfono celular y abría los ojos sorprendida, luego empezó a guardar sus cosas rápido. Edward respiro profundo, puso su libro bajo su brazo y se acerco a una Bella atareada.

—Hola Bella.

— ¿Edward? Hola—Bella le respondió mientras se pasaba la correa de su bolso por su cuello para que quedara cruzada.

— ¿Tienes prisa?—pregunto al ver que Bella miraba la puerta.

—Solo un poco ¿Necesitas algo?—Bella lo miro fijamente clavando sus ojos chocolate en el, Edward no supo que decir.

—Yo...eh…—Bella sonrió dándole ánimos—Me preguntaba…. ¿si tú querías salir conmigo? —Edward sentía que estaba empezando a transpirar.

—Mmh… ¿como una cita?—Bella levanto su ceja.

—Si…bueno…no…digo…solo si tú quieres que sea una cita.

Bella recordó lo que le había dicho su madre, ella aun era joven y debería de salir con chicos. Tal vez podía salir con Edward como amigos, aunque tal vez cuando le contara sobre ella, el saldría despavorido como los otros hombres con los que había salido por las citas que le había organizado su madre. Edward parecía un buen chico y además le había atraído desde el primer dia.

—Sí—Bella le sonrió.

— ¿Qué?—pregunto Edward.

—Si quiero salir contigo. —Bella le volvió a sonreír. A Edward le encantaba eso. Edward le sonrió de vuelta.

— ¿Cuándo te parece bien?—Edward estaba realmente emocionado. Bella repaso su agenda mentalmente

— ¿Qué tal el viernes a las 8:00?— ¿El viernes? Eso era muy pronto, pero Edward no quiso desaprovechar ningún momento.

—Está bien, ¿paso por ti?

—No, mejor nos vemos ahí —Edward quería que fuera una cita en todos los aspectos ;quería recogerla de la casa de sus padres o de su departamento, cenar y luego volver a dejarla, pero no se podía tener todo. Pronto Edward le sugirió ir a un nuevo restaurant de comida tailandesa a lo cual Bella acepto. Se despidieron los dos con un abrazo y ambos con las mejillas sonrojadas.

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Edward esperaba ansioso sentado en una mesa de aquel restaurante en donde se encontraría con Bella, por los nervios había llegado diez minutos antes de lo acordado, ya iba por su segundo vaso de agua. Edward apoyo sus brazos en la mesa y agarro su cabeza. Debía de controlarse. Estaba sumamente nervioso, nunca en ninguna cita lo había estado tanto. Bella le importaba, de lo poco que la conocía sabía que era una mujer que muy pocas veces se encontraban, no podía sacársela de la cabeza. Así que suponía que esa era una señal importante.

—Aquí esta su mesa señorita—Edward levanto la cabeza y vio a una Bella sonrojada y con una sonrisa nerviosa.

—Hola—Edward se paro en ese instante, los dos se fundieron en un abrazo amistoso —Espero no venir demasiado elegante—Bella se separo de Edward. Hasta ese momento Edward se dio cuenta en cómo iba vestida, llevaba un vestido color hueso que le llegaba un poco arriba de la rodilla, con un escote tipo corazón, Edward retiro la mirada rápidamente de ese lugar.

—Hola, te ves muy linda —Bella se sonrojo.

—Tú también te ves…lindo—ambos sonrieron por el adjetivo. Edward ayudo a Bella a sentarse y los dos se quedaron en silencio observándose.

— ¿Sabes?…no sé nada de ti más que tu nombre—Bella puso su servilleta en sus piernas.

—Bueno ¿qué quieres saber?

—No lo sé…lo que tú quieras—Bella rio, pensó un momento— ¡Ya se! ¿Cuántos años tienes y de que trabajas?

—Eso es fácil—se recostó en la silla y puso su dedo en la barbilla—Tengo 26 años y estudie medicina, tengo unos pocos meses trabajando en el Virginia Mason Hospital, acabo de graduarme.

—Wow, eso es asombroso—Bella se acerco a la mesa— ¿Qué especialidad?

—Pediatría, pero por el momento estoy en emergencias. ¿Ahora cuéntame de ti?

—Bueno, tengo 24 años, estudie literatura y trabajo en un pequeño periódico que acaba de comenzar como editora y a veces escribo algunas columnas…déjame ver…también trabajo en una editorial, ellos me enviaron al club de lectura para ver la aceptación del libro.

—Dos trabajos y tan joven…eso si es admirable ¿Además te acabas de graduar, no? Lo digo por tu edad.

—Bueno, me gradué un año antes que mis compañeros por algunas cuestiones personales.

Los dos se quedaron en silencio, pensando en más preguntas para hacerse.

— ¿Eres soltera?

—Edward, si no fuera soltera no hubiera salido contigo—rio— ¿Eres tu soltero?—le siguió el juego.

—Tienes razón—rio Edward— y también soy soltero.

Los dos siguieron preguntándose cosas y haciendo pequeños chistes sobre la gente que se encontraba en el lugar, cuando llego la comida ambos comieron en silencio mandándose risas y miradas mutuamente.

—Me divertí mucho esta noche Edward—Bella tomo la mano de Edward entre las suyas, Edward la apretó en acuerdo.

—Yo también—Se encontraban parados fuera del restaurant a un lado del coche de Bella.

—Creo que es mejor que me vaya—Bella señalo su auto, separando su mano de la de Edward.

— ¿Quieres volver a salir?—pregunto nervioso.

—Me encantaría—Bella le volvió a sonreír mostrando todos sus dientes blancos. Cada vez que miraba a Edward no podía evitar hacerlo.

— ¿Qué te parece el próximo viernes?

—Perfecto—los dos se miraron fijamente a los ojos—Es tarde.

—Si—Edward salió de su aturdimiento—Tienes razón.

Ambos no sabían qué hacer, los dos se acercaron lentamente y se dieron un abrazo torpe. Se separaron nerviosos.

—Adiós Edward—Bella se volvió a acercar y le dejo un beso en su mejilla—Nos vemos el viernes.

— ¿En dónde?—Bella busco en su bolso y extrajo una pluma y un pequeño papel. Escribió unos cuantos números y se lo entrego a Edward.

—Es mi número…por qué no me llamas para concretar —le guiño, mientras se dirigía a su auto. Edward sonrió emocionado.

2° cita

—Hola—Bella se acerco nerviosa a Edward, hoy le contaría un gran secreto.

—Hola Bella— se acerco a ella le dio un beso en la mejilla y la abrazo durante más tiempo del permitido en unos amigos.

—Estas realmente hermosa hoy—Edward la halago, hoy no quería que fuera una cita de amigos, quería que fuera una cita de dos personas que podían llegar a una relación romántica.

—Gracias—Para esta cita, Edward había elegido un restaurant mucho más elegante que la vez anterior.

Pronto un mesero llego con una botella de vino y les sirvió en sus copas.

—Es un lugar muy lindo.

—Lo es—Edward no apartaba la mirada de ella, tomo su mano entre las de ella. Bella entrelazo sus dedos con los de él y sonrió tímida. Edward sentía que iba a explotar de la emoción.

— ¿Cómo te fue en tu trabajo?—pregunto Bella tratando de iniciar un tema de conversación.

—Ya sabes, lo normal. Aun tengo que estar en urgencias algunos meses antes de que me den mi propio consultorio —Edward no le importaba hablar de su trabajo, solo quería que Bella le contara toda su vida. Tal vez era un poco loco, pero desde la anterior cita y conocer algunas cosas de ella, se dio cuenta de que se estaba empezando a enamorar — ¿Y a ti como te fue la semana?

—Oh bueno…también me fue bien… esta semana trabaje desde casa, es uno de los beneficios de ser editora—le guiño.

La cena transcurrió entre pláticas parecidas, ambos estaban muy nerviosos, cada uno tenía que confesar algo y eso los mantenía en suspenso.

El mesero retiro los platos de comida y volvió a rellenar sus copas.

—Bella tengo algo que decirte—Empezó Edward nervioso.

— ¿Qué pasa?

—Yo…— ¡Diablos! Se estaba comportando como un adolescente—Me gustas y me gustaría intentar algo contigo, no se a donde nos llevara, tengo intensiones serias contigo. Me gustas de verdad.

Bella se quedo callada por un momento, no sabía que decir, las palabras no le salían. Ella sentía lo mismo que Edward.

—A mí también me gustas, Edward—le sonrió, Edward tomo su mano y entrelazo sus dedos, acaricio su mejilla con el dorso de su mano—Pero me gustaría que fuéramos lento.

—Todo lo que quieras.

Bella nunca había sentido lo que estaba sintiendo en esos momentos, decir que estaba enamorada de Edward era muy pronto. Pero lo que si podía decir es que sentía una conexión muy profunda con él. Pero aun era muy pronto para empezar una relación. Edward tenía que saber lo ms importante de ella y eso sería la prueba.

Se siguieron acariciando por varios minutos más. Las caricias se sentían tan naturales, como si se conocieran desde siempre.

Bella tomo el último sorbo de su copa para darse ánimos.

Edward sostenía su mano mientras hacía círculos con su pulgar.

—Edward, tengo que decirte algo antes de que esto que tengamos vaya más lejos.

Edward se irguió en su silla y la escucho atentamente.

—Tengo un pequeño, su nombre es Christopher, tiene cuatro años.

Que no se sorprendió seria mentira, que casi se ahoga con el vino también, la idea lo asusto un poco no hay que mentir.

—…y debo decirte que mi hijo es lo más importante para mí y antes que cualquier hombre está el.

Edward se quedo sorprendido, en su mano derecha sujetaba su copa. Miro con los ojos abiertos a Bella. Era algo que no se esperaba ¿un hijo?

—Edward di algo…

— ¿Un hijo? Wow no me lo esperaba ¿por eso te tuviste que graduar antes?—Bella asintió incapaz de articular ninguna palabra — ¿Cuántos años tiene?

Bella carraspeo.

—Tiene tres.

Edward quería decirle que no le importaba que tuviera un hijo, eso la hacía una mujer ejemplar, ahora entendía muchas cosas de las cuales le había hablado. Se dio cuenta que tendría que luchar el doble por el corazón de Bella. Iba a tratar de conquistarla a ella y a su hijo, pero las palabras no le salían.

—Es aún muy pequeñito.

—Sí, sí lo es…—Se quedaron en silencio por algunos minutos—Edward basta—él la miro sorprendido—Te puedes ir, ya estoy acostumbrada a esto.

—No sé de que hablas—la miro interrogante.

—Los hombres huyen despavoridos cuando saben que tengo un hijo, es por eso que no tengo citas.

— ¿Y quien dice que voy a salir despavorido?—la miro sonriente.

—Yo…emm…

—Bella—él la tomo de la barbilla para que se miraran a los ojos—Te admiro…eres una gran mujer, y sería un loco si te dejara partir. Amare a tu hijo, tanto como estoy seguro que te amare a ti.

—Edward yo…

—Bella no me des ninguna promesa, solo te estoy diciendo que me estoy enamorando enserio de ti. —Los ojos de Bella empezaron a llenarse de lagrimas—voy a ser lo posible por ganarme el corazón de ambos.

—Gracias Edward, eres un gran hombre—Bella se limpio una lagrima que salió involuntaria de su ojo. Edward tomo sus manos y las beso.

—La gran mujer aquí, eres tu Bella. Lo dije de verdad, te admiro.

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—Gracias por esta noche, Edward.

De nuevo estaban fuera del restaurant junto al auto de Bella.

—Gracias a ti—volvió a tomar sus manos y beso sus nidillos — ¿Cuándo podre conocer a Chris?

—No lo sé… aun es muy pronto, puede que Chris confunda las cosas, además apenas nos estamos conociendo recuerdas.

—Tienes toda la razón, Bella quiero hacerte una pregunta ¿quieres ser…?

—Edward espera, no te precipites, nos estamos conociendo, ¿qué tal si mañana decides que no quieres estar conmigo?

—Nunca diría eso—Bella puso los ojos en blanco.

—A lo que me refiero es que hay que ir lento, no quiero apresurar las cosas. Mis actos no solo tienen consecuencia para mí, sino también para mi hijo.

—Cierto.

Los dos se quedaron mirándose fijamente.

—Tengo que ir a casa, Chris debe estar despierto esperándome.

Edward acorto la distancia entre ellos y bajo la mirada hacia Bella la tensión entre ellos era muy grande, podían sentir sus respiraciones.

—Puedo… ¿Puedo besare?—Edward levanto su mano y toco la mejilla de Bella.

—He esperado toda la noche para que lo hagas—Bella le sonrió y poso su mano en la mejilla de Edward.

Edward tomo eso como su señal para acercarse a Bella. Bella levanto la mirada y se puso de puntitas, mientras Edward bajaba su cara y la tomaba de su cintura acercándola más. Estaba nervioso, se acerco lentamente, Bella paso su lengua por sus labios anticipándose al momento. Sus labios se tocaron y sintieron que todo el mundo tembló a su alrededor.

Se besaron lentamente, disfrutándose mutuamente, Edward mordió el labio de Bella, para pedirle permiso para profundizar el beso. Bella acepto, una nueva sensación la embargo cuando el beso subió de tono.

Siguieron besándose por unos minutos, hasta que la respiración de ambos empezó a fallar. Edward posó su frente contra la de Bella.

—Sera mejor que me vaya.

—Sera lo mejor—Edward la beso castamente y mordió suavemente su labio inferior. Se separaron.

— ¿Por qué no concretamos otra cita?

—Me parece genial, te llamo mañana. Chris debe de estar esperándote—Bella asintió y se sintió feliz al saber que Edward aun sin conocer a su hijo se preocupaba por él.

—Adiós.

—Adiós—Bella se subió a su auto y vio por el espejo retrovisor como la imagen de Edward se iba haciendo más pequeña.

Edward miro como el coche de Bella se perdía en la distancia. Se dirigió a su coche y se subió. Aunque solo le había dicho a Bella que le gustaba, la verdad es que ya la quería. Se miraba en un futuro con ella y con Chris. Solo esperaba que la vida y Bella le dieran la oportunidad de demostrar su amor.


Hola bonitas y bonitos, por si hay algún chico. Muchas gracias por su apoyo, nunca pensé que fuera tanto, me emociono ¿saben? Gracias por los reviews, las alertas, las suscripciones y por haber leído. Gracias (casi 30 reviews en este capítulo, wow).

Bueno no iba a decepcionar a los que votaron por el Outtake, así que aquí esta. Espero que les haya gustado. Ya sabe, si quieren dejar un comentario, una sugerencia, dudas, felicitaciones, saludos, si quieren preguntar de algo aunque no sea del fic, pueden hacerlo por un review o un MP. Los contesto todos y si tienen alguna pregunta los contesto en cuanto me llega.

Ahora les tengo una mala noticia. El lunes entro a la universidad (mi primer día), así que es probable que ya no actualice dos días a la semana. Tal vez la semana del 6 al 10 sea la última semana que actualice doble, no les puedo asegurar nada, tal vez esa semana solo actualice un día nomas. Así que los días de actualizaciones serán los viernes. Espero seguir contando con su apoyo. Pero pude que si no me dejan muchos trabajos y tareas algunas semanas actualice doble. Nada está escrito aun.

Nos leemos el lunes y si no es así. El viernes si es 100% seguro.

Saludos