―El generador... el generador... está... ―Decía una voz entre las sombras delante del cuerpo de Devon, que descansaba sobre una especie de soporte de madera inconsciente.
―Si... con nosotros... yace... corrupto... pero... después de consumir... ―Respondió otra, ésta, era mucho más grave, sin embargo no importaba el tono, ambas, parecían estar distantes, representaban un sonido que jamás había sido escuchado, y que nadie debía escuchar, no ocupaban un lugar bajo las leyes normales de la física...
Devon... confundido y con grandes dificultades para mantener todo a su alrededor quieto, en vez de realizar miles y miles de vueltas sin sentido, empieza a levantarse lentamente con grandes incomodidades a su espalda, volteando a ver la molestia observa una gran estatua de una mujer, similar a Krystal... se levanta del suelo y observa la estructura, que debía tener al menos dos metros y medio de alto, efectivamente, ten;ia el mismo aspecto que Krystal, a excepción del cabello, que resultaba muy largo, llegando hasta más o menos la cintura, sus brazos estaban abiertos y estaba cubierta en gran parte por un vestido largo que llegaba hasta sus pies, colgaba de su torso con dos delgadas tiras y se formaba un escote permitiendo ver la pierna derecha, la estatua... no lucía hecha por algun metal que el conociera... no comprendía... no podía recordar como había llegado a tal lugar, alguien... alguien lo había metido allí, en un complejo sistema de túneles oscuros, si era capaz de ver la estatua se debía a dos antorchas ubicadas a los lados del estrecho "pasillo" a la altura de los hombros, en ese momento, distinguió algo que brillaba con curioso fulgor al ritmo tembloroso de las llamas... justo en la frente de la estatua: Una especie de pequeña piedra, que resaltaba con un color diferente a la estatua que lucía un color semejante a la madera, la piedra resplandecía de color blanco-celeste...
Desviando su atención de la estatua palpó su cinturón y notó como no estaba su blaster, y ningún artilugio tecnológico que tenía consigo antes de estar aquí, observó sus pantalones y notó las piernas estaban manchadas con un líquido rojizo y otro negro, ambos dispersos en una huellas semi reptilinias, tratando de ignorar todo realizó media vuelta y observó como ante él se mostraba un pasillo extrañamente iluminado, como si la luz del sol cruzara por una ventana o algo similar, varios metros más al fondo no se podía distinguir iluminación, sin embargo la que había le permitía ver un portal hacia una habitación a unos pasos desde donde estaba Devon, quien inmediatamente empezó a caminar en dirección al lugar, y al estar ubicado en el umbral de la entrada observó una pequeña habitación, que brillaba a pesar de que no habían entradas de luz.
Era pequeña, agua formaba charcos en las esquinas posteriores, y en medio de los dos charcos había una prenda que reconocía perfectamente, muchos restos de la ropa azul y negra de Krystal, en la pared del fondo había un conjunto de manchas rojas y en la habitación completa un olor fétido...
―Krystal?... qué están haciendo ellos aquí?... ― Pensó Devon, se alejaba de la habitación rápidamente y decidió continuar con el camino manteniendo su paso acelerado a pesar de que significase ingresar en la sección oscura al fondo había una gran iluminación y...
Allí se encontraba Vivienne... colgando del techo con una cuerda rodeando su cuello...
Devon aceleró su camino y cuando finalmente entró en esa sección, no era capáz de ver a su amiga en lado alguno pero encontró a sus pies pequeñas manchas de lo que debería ser el mismo líquido que se encontraba en su ropa... sacudió su cabeza y se palmó las mejillas... estaba alucinando... y ésto... ya había sufrido algo similar antes...
-Flash Back-
―No tendrán nuestro apoyo... ―Decía una voz grave, en la oscuridad de sus recuerdos.
―Se debían tomar medidas más extremas... pero... sería demasiado... ―Anadió otra más aguda, y mantenía profundo arrepentemiento en cada palabra pronunciada, a diferencia de la otra... esta parecía provenir de un ser vivo.
―En verdad... fue terrible... ―Mencionó una más lejana manifestando decepción...
-Fin del Flashback-
Devon observó a su alrededor y apreció con atención la habitación, ese mismo extraño aroma todavía permanecía en el aire, esta vez... más confundido miró por donde se continuaba el camino, hacia el fondo de esta habitación, en dirección contraria por donde había entrado, era capáz de observar casi al final de todo un pequeño punto de luz... y pensando en una posible salida se dirigió hacia allí, una vez más se rodeaba de oscuridad en ese pasillo como túnel, y cuando se encontraba tan adentro que casi no podía distinguir desde donde había venido algo rasguñó su brazo derecho, y a continuación escuchó como alguien corría a lo lejos...
―Alguien... por favor... necesitamos ayuda! ―Escuchó Devon, esa era la voz de Fox o más bien el eco de ella, pues escuchaba el lamento en toda la oscuridad rebotando sin fin aparente.
―Fox? ―Cuestionó Devon, no mostraba seguridad exacta de lo que estaba haciendo, entre la oscuridad levantaba la mirada y rogaba que un pequeño photon fuera capáz de permitirle distinguir la situación.
―Devon! Ayuda! ―Recibió la rápida y desesperada respuesta, pero mientras se encontrara allí, todo no era más sino un reclamo de la oscuridad... otro rasguño había llamado la atención de Devon, éste, se encontraba cruzando su pierna, y había logrado que se agachara y con sus manos tratase de cubrir la leve pérdida de sangre, que empezaba a marchar sobre la tela de su pantalón.
―Quién está allí? ―Cuestionó Devon observando a los alrededores y cegado por la oscuridad.
―El inicio... de la vida... ―Exclamó una voz a lo lejos, y mostró gran dificultad para hablar debido a la risa... estaba riendo mientras lo decía todo.
―Estás por el camino equivocado... regresa! ―Gritó la voz de Vivienne interviniendo en innumerables lamentos que de repente empezaron a surgir de niveles superiores en los que se encontraba , Devon, tapó sus oídos y empezó a correr de regreso sin titubear, sufriendo en el proceso un sinnúmero de heridas en todo su cuerpo, al estar una vez más en la habitación y rodeado de luz se desplomó contra el suelo inconsciente, los cortes habían alcanzado incluso su cuello, no podía continuar...
―Devon... debes buscar otra ruta... ―Decía Vivienne en sus sueños, al mismo tiempo se mostraba ante él una ruta hacia la izquierda de su posición actual, la zona incluía antorchas encendidas a lo largo de un corredor aunque al final de éste solo se msotraba un vacío... con algo moviéndose "asustado" en su interior...
Devon abrió sus ojos y sintió parcialmente sus fuerzas renovadas, esa especie de aviso por parte de su amiga, aunque solo haya sido un recuerdo de su mente, al mismo tiempo le había mostrado un camino... pero estaba confundido, parecía que simplemente el jamás habría cerrado los ojos...
Se levantó del suelo y se dirigió caminando rápidamente hacia el pasillo, al empezar a recorrerlo, observó grandes perturbaciones en el espacio vacío del "fondo"levemente iluminado por el último par de antorchas, el juego de luces que ocurría por allí lo mantenía preguntándose por lo que en verdad le esperaba allí, las antorchas quedaron atrás y el finalmente se internaba en lo más profundo de la oscuridad, sin embargo se detuvo y admiró el espacio más denso, rápidamente recibió un golpe en su mejilla derecha que lo tiró al suelo, no fue capáz de ver exactamente lo que lo golpeó, sin embargo un extraño jadeo era emitido por lo que sea que lo golpeara, de pronto el suelo sobre el que se encontraba apoyado con sus 4 extremidades se destruye y cae por varios metros hacia un subnivel, a pesar de eso su impacto no resultó tan devastador como aquel que propinó el golpe:
Parecía a rápida vista un Lightfoot, sin embargo tenía una membrana negra mucho más grande alrededor del cuello, su cuerpo era de color rojo, y poseía unas fauces con colmillos gigantescos, con atrevimiento se acercó y abrió sus ojos, pero quitó la mano al sentir de pronto una extraña quemazón en sus dedos, sin embargo pudo observarlos completamente: Un masivo amarillo, casi ácido, se alejó caminando hacia atrás y de pronto un obstáculo le evitó continuar, al voltear, se había encontrado con una reja de prisión, a pesar de la notable oscuridad distinguía en el suelo una piedra muy curiosa, era un "Pedernal de agua", en una exploración a unas cuevas Vivienne le había enseñado, son una piedra que pueden provocar chispas al rasgar cualquier superficie, pero se le decía Pedernal de agua, por que a pesar de eso tendía a encontrarse en lugares húmedos y musgosos, la levantó desesperadamente del suelo, y la golpeó de manera horizontal contra los barrotes, el destello momentáneo mostró al fondo de la reja, sentado a pie de la pared a un Falco sujeto de cadenas desde sus muñecas, con toda la ropa llena de ese líquido anteriormente visto.
―Devon... estás allí? ―Escuchó el lobo, agachaba la mirada mientras se sujetaba la frente debido a la gran incomprensión de toda la situación en sí.
―Si... Falco... ―Respondió enderezando su espalda, a continuación realizó otro golpe con el que iluminó por otro semisegundo la reja, aunque esta vez Falco había levantado la mirada y notó como todo el líquido había sido en verdad vomitado por su parte. ―Falco? ― Cuestionó al no atreverse a creerle a sus ojos.
―Tenían... rifles... y más armas... se llevaron a Fox... y a todos... ―La voz de Falco se hacía pedazos mientras hablaba y cada vez resultaba más difícil creer que sea el mismo guerrero por el que se lo conocía.
―Tratará de sacarte de allí... ― Dijo Devon soportándose en la reja, tomando en cuenta que su estado no era mejor, y no sabía lo que Falco había visto de él exactamente.
―Está diseñado para no tener salida... no solo me han contaminado, se que no vés... pero me he roto las piernas... ― Dijo Falco, esta vez, su voz se acompaño de una rendición y sumisión plena, inexpugnable.
―Conseguiré una salida... buscaré a los demás y regresaré a sacarte de aquí... ―Dijo Devon, suspiró profundo y se alejó de la reja.
―Me... puedes prestar eso que... iluminó? ―Cuestionó Falco, mantenía una migaja de interés, como un leve deseo de vivir en sus palabras.
―No... se consumió... ― Dijo Devon, era obvio que había mentido, pero Falco no fue capáz de comprender entre sus manos lo que había, así que debía mantener la fuente de luz lejos de su camarada, debía comprender, que en el momento en que el mismo observara su imagen en algún reflejo pasajero, sería víctima irremediable de la locura, no importara que tan fuerte fuera. ―Estaré aquí pronto... ― Concluyó, guiándose con la reja tipo prisión que había continuó su camino en orientación hacia la derecha, pero solo continuaba, estaba seguro que se encontraba a gran distancia de Falco ahora, pero toda la estrucutra era una prisión hasta que el tacto del metal se alejó finalmente, y con sus ojos, ahora tremendamente agudos en la oscuridad observó un ancho corredor entre murallas nuevamente, ahora, poseía más versatilidad casi e sentía parte de la oscuridad, incluso su juicio parecía mucho mejor que hace unos segundos, y se cuestionaba si valía la pena dejar a Falco allí y no encontrar una forma inmediata de sacarlo, pero justo cuando el castillo de naipes de sus pensamientos se había forjado la figura femenina de Vivienne con sus suéter fue vista ocupando el centro del corredor, arrastrada y sujetada por dos sombras de cada uno de sus brazos, incluso distinguió las fibras del sueter y de la ropa agitándose confrome continuaban en el camino, empezó a correr desesperadamente tras ella, pero era imposible acercarse, las sombras con pasos lentos llevaban una delantera mucho más extensa.
Entonces la imagen de un lobo en frente de su rostro le hizo caer, de cabello plateado, ojos negros e inmersivos como el mar y una expresión de lástima en sus fáuces, lo recordaba, el mosntruo que causó que se arrestara a ambos, que se les excluyera y discriminara, la causa de las lágrimas y el sufrimiento de Vivienne, todo...
Pero, de todos los momentos en los que pudo manifestarse un recuerdo tenía que ser allí, cuando el mismo lugar reflejaba la personalidad y las intenciones de la Asociación De Altheros, A.D.A, la organización científica más enferma de destrucción que jamás habría existido, creyentes en que un agente, un pequeño organismo al que se denominó Altheros podría cambiar el mundo...
Después del sobresalto inicial se levantó del suelo y rasgando el pedernal contra el muro a su izquierda se permitió observar a un ser al límite del cruce, delgado, pequeño, y concentrado hacia Devon debido a la iluminación provocada, tan pronto las chispas se apagaron, Devon se recostó contra el muro y se agachó sujetando su cabeza entre sus piernas, en cuanto más pequeño fuera, más difícil resultaría para el ser alcanzarlo.
Los pasos se acercaban y mientras sus pupilas se engrandecían observaba las extremidades delgadas, la cabeza que se sacudía de un lado a otro como si el cuello estuviera roto, el cuerpo pasó justo por delante como un autómata con su objetivo fijado, de pronto varios golpes entre los barrotes empezaron a ser escuchados, el ser había impuesto su extremidad superior mientras caminaba como si jugase, Devon trató de recuperar la tranquilidad, el solo ver esas delgadas piernas pasar delante de él había sido atemorizante, habían un conjunto de vendas rodeándolas y arrastrándose, la reptilínea piel también emitía el líquido grotesco, aunque a diferencia de todo lo que había encontrado salía del cuerpo por cada paso, había sido capáz de escuchar incluso el goteo de éste contra el suelo.
―Solo respira y continúa... ―Decía Devon en susurros como una oración, entonces, empezó a caminar en dirección de la salida de esa bestia y al llegar al cruce descubrió como cientos de cuerpos descansaban tirados a cada lado de ese nuevo corredor, amontonados como escondrijos, cubiertos de sangre inenditificablemente, si... era capáz de distinguir el vivo aroma de la sangre emenando de los muros, y reconoció lo completamente diferente que era ésta de esa extraña sustancia que había visto desde su aparición en esta zona, los pedidos al Dios en el que creía solo estaban en: "Que no sea ninguno de ellos"
Pero el lugar jugaba con su mente cuando escuchaba respiraciones estrechas desde los cuerpos, como si a un ejército le hicieran respirar despacio debajo de una montaña, descansante en el pecho.
―Vivienne? ― Empezó a hablar sin sentido. ―Dónde? ― Cuestionó, mientras volteaba hacia las filas de cadáveres donde cada uno de ellos poseía su rostro robado.
Cayó al suelo inmóvil, sus ojos abiertos le engañaban con la mirada de Vivienne, con su rostro agitado, sudado, y sus ojos dormilones... encantadores, pero su mirada se alejó de él cuando desde su cuello había sido sujetado y arrastrado a los largo del pasillo, mientras las lágrimas trataban de abrise paso entre las manchas de sangre que salían de su cuerpo...
Ahora no sabía si era un sueño, una ilusión, o una pesadilla, solo estaba allí... levantándose nueamente como un ser ahora sin alma y mirando a su alrededor desde donde niebla oscura se acercaba un modelo de esos... demonios, en verdad, eran tan grandes como la estatua de Vivienne que había visto no hace mucho, o... quien sabe cuanto tiempo, los ojos no eran color ladrillo como creía, eran negros, pero más que la oscuridad misma, sus brazos más parecían ramas de un arbol cortadas estúpidamente y abiertas en diversas direcciones, y sus piernas, raíces de miles de años.
Con un golpe violento lo sujetó del cuello y de la cara mientras lo acercaba así, Devon trató de forzar sus brazos, pero eran tan poco uniformes que no sabía como empezar, sin embargo, desviando su atención de éstos sujetó el cuello del ser, que a pesar de ser como piedra era su única oportunidad de intentar algo para resistirse, ahora todo se había convertido en una fuerza de voluntad de quien quería vivir más... pero Devon estaba confundido, y si ya todos estaban muertos? Y si Falco tan solo era un superviviente de segundos? Y si todo solo fuera mejor si terminaba aquí? ... el lazo imperfecto de sus dedos se hacía débil conforme todo su cuerpo temblaba de dolor... aunque un espontáneo flujo de energía se apoderó de sí, abriendo las fauces y apretando los párpados mordío y desgarró el cuello del ser abruptamente y sin control alguno, esperándose ríos de sangre dignos de una matanza, se sorprendió cuando no sintió más que aire abrazando su cara, el ser soltaba a Devon mientras él se limpiaba con sus manos la boca de un nauseabundo sabor, el gigante caía justo a sus pies...
Incapaz de creer lo que había hecho y la fuerza sobrenatural que lo había poseído se alejó caminando con dificultad del cuerpo entre la oscuridad, que ahora más bien era como un niebla levemente espesa que impedía su vista a más de 3 metros, no era consciente de como había llegado a un cadaver reposando en el suelo justo delante de una pared, pues creía por un momento que estaba en un espacio demasiado grande como para ser limitado.
"Escribo ésto con el dolor de la ignorancia... todos estos años pensé que estaba lo suficientemente cuerdo o me mantenía así como para lidiar con ésto... ahora, no sé quien esté leyendo ésto, pero quiero que sepas, que a este punto no hay salida clara, no hay puerta que lleve a otra habitación, o corredor que dirija a una salida a menos que comprendas, lo que es un engaño y lo que está lo más lejos posible de serlo, debes salir de aquí pronto, ésto... no es... solo una pesadilla... busca una salida, en mi mano derecha encontrarás un arma, llevátela, en la izquierda, las municiones, dentro del cargador de ésta arma hay un mapa improvizado que te llevará a las profundidades de ÉSTO, donde está la salida y el centro de todo...
No tengo más que escribir, solo... buena suerte."
Una nota suicida, pues el arma, está sostenida justo al lado de su cabeza, cubierta por una compleja máscara que le cubría no solo la cara, sino la cabeza entera y hasta parte de los hombros, la ropa era un pantalón verde opaco y una camisa pintada de rojo desgarrador, sea quien sea, ha expandido su tiempo de vida, aumentó sus probabilidades de resistir, y no dejarse apoderar del monstruo horrendo que nacía en él.
―Qué hiciste? ―Cuestionó el "cadaver" de pronto levantándose y sacudiendo toda la parte superior de su cuerpo en círculos. ―Problemas internos, no? ―Continuó... Devon sacudió su cabeza y volteando salió corriendo lejos del horrible lugar.
Esas palabras... esos "problemas internos"...
Devon era el individuo que le pidió a Vivienne que exploraran.
Fue él quien violó las reglas.
Fue él quien entró en el sistema.
Fue él quien se burló de la asociación.
Fue él, culpable, de toda la burla ante la que fueron expuestos, del destierro moderno, de la tortura, del dolor...
Ahora todo tenía sentido, cuando ellos acusaron a A.D.A., la organización infernal, ellos desataron la "realidad" de su "Atheros" de las tribus antiguas, del nuevo "renacer" y el misterio de ese planeta... ahora se convertía en el futuro de todo... pero había... esperanza por más pequeña que fuera...
―Fín del capítulo―
Espero que hayan disfrutado del capítulo, agradezco todas las lecturas que he recibido y sus reviews, en verdad Gracias. =).
