Nuevo capítulo!
espero les guste xD
Después de darme los pormenores de como se dieron las cosas para que mi "recuperación misteriosa" surtiera efecto, Shion se dirigió a mi una vez mas
-Albafica, te encuentras demasiado callado, pasa algo con lo que te acabo de contar, tienes alguna duda al respecto?
-No Shion es solo que no logro entender por qué una pequeña a la cual no conozco haría algo así por mi?
-Alguna vez leí que en algunas ocasiones mientras caminas por la vida sin sentido y en la obscuridad, te encuentras con algo simplemente bueno, no hay razón exacta para eso pero, no crees que es una prueba mas de que nuestra misión no es del todo vacía?
-A que te refieres con eso?
-Me refiero a que siempre peleamos para proteger el amor, la justicia, la verdad, la paz y la bondad entre muchas otras cosas, muchos de nosotros peleamos a ciegas, ya que existen muchas cosas de las que decimos proteger que aún no hemos experimentado esta es una prueba que te da la vida de que la bondad existe en este mundo y que nada, ni el orgullo, está por encima de un corazón bondadoso que busca solo ayudar al prójimo
-Tiene sentido lo que dices, Shion, pero aún así me gustaría hablar con la Pequeña Agasha… Agasha…- Decir su nombre por primera vez en voz alta parecía surreal en alguien como yo, desde que mi maestro murió a nadie le había permitido que hiciera algo por mi o que demostrara alguna clase de sentimiento, me encerré dentro de mi caparazón dorado y decidí no salir ni dejar entrar a nadie ya que no quería lastimar a las personas pero principalmente no quería volver a pasar por aquel dolor tan grande que me causó el perder a mi querido maestro- Crees que pueda verla hoy?
-La verdad es que ella aun se encuentra inconsciente, en recuperación, como te comenté perdió mucha sangre en el proceso y ahora mismo necesita descansar, tal vez cuando recobre el sentido y haya descansado propiamente unos días podrás hablar con ella
- Está bien Shion, tienes razón pero te molestaría decirme si es que se encuentra en el santuario?
-Así es, ella se encuentra en el santuario, en este momento se encuentra en uno de los aposentos de la casa del patriarca bajo el cuidado y protección de un caballero plateado, así que no tienes que preocuparte, considero yo que lo mejor sería que te fortalecieras y una vez que los dos se encuentren en óptimas condiciones pueden intercambiar palabras sobre lo sucedido… Albafica, si no te molesta puedo preguntarte algo?
-Claro que no me molesta, Shion, adelante
-Creo que muy a pesar de que se que Agasha tiene un enorme corazón y que habría realizado esta hazaña por cualquier caballero tu no habrías reaccionado en la manera que lo hiciste por cualquier persona y es más que obvio que se habían visto antes, de donde la conoces?
Sabía que tarde o temprano eso tenía que salir a la luz, el escuchar la predecible pregunta de Shion me saco una leve sonrisa – Pues verás, yo conocí a la pequeña un día lluvioso en el santuario, me encontraba haciendo mi guardia vespertina cuando empezó una copiosa lluvia mientras daba mi recorrido la pequeña apareció en mi camino llevando un hermoso ramo de flores, levemente la escuche decirse creo que a ella misma que la lluvia podría hacer que las flores murieran, lo dijo con una tristeza tan profunda que me enterneció, la verdad es que jamás pensé que conocería a alguien que se entristeciera de esa manera – la misma que yo – al ver morir a unas "simples" flores por lo que al cruzarme en su camino la cubrí con mi capa, quiso acercarse a agradecerme por el gesto pero no se lo permití y esa fue la primera vez que la vi…
-La Primera?
-Si, la primera
-Quieres decir que la haz visto más de una vez?... Vaya! Y pensar que a nosotros no nos dejas ni acercarnos
-No te confundas Shion, respondiendo a tu pregunta si, la he visto más de una vez de hecho la he visto dos veces
-Solo Dos veces?
-Así es, solo la he visto dos veces
-Y haz hablado con ella?
-No, de hecho jamás he cruzado ni una sola palabra con la pequeña
-Entonces la segunda vez?
-La segunda vez que la vi me dirigía a las afueras de la villa a montar guardia y prepara el jardín de rosas sangrientas para Minos y sus Espectros, iba caminando por la villa y la note de reojo vi que quería acercarse por lo que en lugar de permitir que lo hiciera solo atiné a regalarle una rosa y prometerle que cuidaría de la villa
-Así que de ahí salió la rosa…
-A que te refieres?
-Me refiero a que la razón por la cual terminé en los hilos de la marioneta cósmica de Minos fue porque me interpuse ante su ataque para proteger a una pequeña, la cual había sido blanco del ataque en primer lugar, mientras me dirigía a intervenir alcance a escuchar que Minos le cuestionaba sobre si te conocía o no y sobre el origen de la rosa que llevaba prendada al pecho
-Quieres decir que Minos la atacó porque la relacionó conmigo? No cabe duda que mi sola existencia en la vida de otra persona solo traerá consecuencias fatales para aquellos que se vean involucrados conmigo- Aunque esa idea ya la tenía incrustada en mi cabeza y corazón desde que mi maestro perdió la vida, desde ese entonces no me había dolido tanto el reafirmar esa posibilidad
-Sabes, olvida lo que dije, lo más probable es que sean tonterías, tal vez fue solo una coincidencia y aquí estoy yo sacando conjeturas…
-No te preocupes Shion, no puedes hacerme sentir mas mal de lo que ya me siento dijeses lo que dijeses… Si eres gustoso puedes continuar descansando un poco yo tengo que dar un pequeño paseo y revisar las barreras de rosas que conectan mi casa con la del patriarca – mentí – muchísimas gracias por la plática y más aun muchísimas gracias por la revelación
-No hay de que Albafica
Me dirigí al jardín donde se encontraban las rosas demoniacas y comencé a caminar por el sin rumbo fijo solo pensando en que era lo que había incitado a esa pequeña a arriesgar su vida por mi, mientras vagaba por aquel jardín sin darme cuenta el cielo se obscureció y me encontré frente a las escalinatas que dan directamente a la cámara del patriarca, no tenía idea de la hora pero ahí estaba yo, a unos insignificantes metros de la pequeña que había casi dado su vida por mi, de repente y sin darme cuenta comencé a adentrarme y a buscar el lugar donde ella se encontraba, sinceramente ni yo mismo entendía esa necesidad de verla, de hablar con ella mis pensamientos fueron interrumpidos por un cosmo que me atacó de la nada
-Sal de las sombras y muéstrate!, dime quien eres!- Dijo una voz femenina
-No debes preocuparte, no estoy aquí para hacer daño mi nombre es Albafica de Piscis…
-Albafica, mi nombre es Yuzuriha caballero plateado de Grulla – Se presentó ante mi la mujer que me había atacado, así conque ella es quien custodia a Agasha? Creo que he dado en el blanco – disculpe pero pasa algo, se siente mal, ha entrado algún espectro al santuario?
-No, perdona que te ponga en alerta innecesaria, solo necesitaba hablar con el patriarca, es todo…
-A estas horas, de verdad no pasa nada grave?- Me replicó la mujer poniéndome verdaderamente nervioso ya que no quería que nadie supiera que iba con la intensión de ver a Agasha
-Mmm – me aclaré la garganta en busca de algo que decir- Si, la verdad es que… que… me siento un poco mal, si eso … me siento mal y creí que el podía ayudarme con… con.. con la armadura de copa
-La armadura de copa se encuentra en la casa de Libra, lamento decirle que aquí no la encontrará además de que el patriarca no se encuentra en sus aposentos en estos momentos, el se encuentra en la cámara de Atena… Lo siento
-No te preocupes, está bien… gracias por la información… me dirigiré entonces a la casa de libra, con tu permiso- tenía que salir de ahí lo más pronto posible, así que sin dudarlo me dí la vuelta y me alejé tan veloz como pude hacerlo sin despertar sospecha alguna, una vez afuera me maldije a mi mismo pensando en lo estúpido que me había comportado, por que? Por que demonios había ido hasta ahí? Que era esta nueva necesidad que se había creado en mi interior exigiéndome ver a la pequeña mujer convaleciente que ahí descansaba? No solo era tremendamente tonto el asecharla, si no que ella aun no podría hablar conmigo ya que estaba totalmente fuera de si… no se que era más estúpido, el hecho de que haya ido a buscarla pensando en que podría colarme a sus aposentos sin que nadie me viera aun sabiendo que estaba custodiada o el hecho de que en este momento estaba pensando en dejar pasar unas horas y volverlo a intentar, mientras me debatía entre esas dos ideas me encaminé de regreso a la casa de Piscis pensando en recostarme y dejar que el sueño me impidiera hacer nuevamente algo estúpido pero una vez ya listo, recostado en la cama además y aburrido de tanto tiempo que había pasado solo dándome vueltas de un lado a otro me dí cuenta que era inútil, no iba a conciliar el sueño, no iba a poder quitar esta urgencia por ver a esa pequeña de mi ser así Alone se presentara y me arrancara el corazón con sus propias manos… espera, de verdad pese eso?- Que demonios te pasa Alabifica!- me dije en voz alta – Es solo una niña, por Atena, compórtate!- me dejé caer en el colchón una vez mas dispuesto a no perder traicionar mi orgullo y dirigirme a la cámara del patriarca una vez mas - Que demonios –Dije levantándome de un salto – Si tengo cuidado nadie se dará cuenta de que esta vez mi orgullo no fue tan valioso – y así emprendí el camino a la cámara del patriarca maldiciéndome por lo bajo por no tener el suficiente autocontrol.
Una vez ahí entré de la manera mas sigilosa que pude solo para encontrarme a la caballero de la grulla descansando junto a la cama en donde se encontraba la mujer más hermosa que jamás había visto, emanaba tanta paz y tranquilidad que el solo verla dormir aliviaría el espíritu quebrado de cualquier persona, sinceramente no se cuento tiempo pasó antes de que saliera de mi trance y decidiera abandonar el lugar, lo único que si se es que fue una absolutamente mala idea haber seguido mis malditos instintos y entrar a esa habitación, ahora era imposible que dejara de hacerlo.
Todas las noches desde aquella lograba escabullirme sin despertar la caballero de la grulla para poder pasar por la cámara del patriarca y ver dormir a ese hermoso ángel, si era hermosa dormida no me imagino que clase de belleza debería ser cuando despertara o cuando riera, una de las tantas noches que me encaminé a su habitación sentí un pequeño cambio, comencé a notar un cosmo cálido y hermoso que si bien era grande se notaba que no estaba entrenado pensé que era algún aprendiz que había sido enviado a la cámara del patriarca por algún asunto pero en cuento me adentré en la misma me dí cuenta de que el cosmo provenía de la habitación de la pequeña lo cual me animó a seguir adelante, una vez dentro de la habitación el hecho de que no se encontrara ahí el caballero de la grulla no fue la única sorpresa, si no que me dí cuenta que el cosmo pertenecía a la pequeña ese cálido y hermoso cosmo pertenecía a Agasha, mi Agasha… Mi Agasha? Pero que demonios estás pensando Albafica, compórtate, sabes que jamás será TU Agasha a menos que quieras matarla con solo saludarla… no seas Idiota! …
Mientras me encontraba absorto reprendiéndome por los pensamientos estúpidos que se generaban en mi cabeza unos hermosos ojos Verdes me miraban curiosos no me hubiera dado cuenta de ello si la dueña de esos hermosos ojos no se hubiera dirigido a mi con la voz más hermosa que había escuchado jamás
-Se encuentra bien Sr. Albafica?
