Los personajes no me pertenecen, son creación de Masashi Kishimoto.
Capítulo 7. Onegai.
- ¿Te pasa algo, Shikamaru? – Preguntó Ino, al ver la mirada perdida de Shikamaru. – Llevas así desde que te fui a buscar.
Habían ido a una especie de picadero a las afueras de Tokyo y Shikamaru no había podido parar de pensar en lo sucedido con Temari. Ino hablaba y hablaba pero él no escuchaba nada de lo que decía. "¿Habré hecho bien en irme así? Seguramente ahora esté prendiéndole fuego a todas mis cosas, no debería haberla besado de vuelta. Las cosas ya son bastante complicadas así, lo ultimo que quiero es caerle peor de lo que ya le caigo. ¡Maldita sea! Con un poco de suerte volveré al hotel y estará en casa de Tenten, después de lo que ha pasado seguramente no querrá encontrarse conmigo nunca más en su vida, vaya vergüenza… Sin embargo, mirándolo por otro lado, fue ella la que empezó a besarme, así que igual… Nah, olvídalo, y si así fuera jamás lo admitiría… es tan cabezota."
- ¿Shikamaru? – Llamaba Ino, esta vez golpeándole con el dedo en la frente.
- Eh… Ah Ino, perdona, estaba.. estaba pensando una cosa. – Dijo Shikamaru, rascándose la nuca.
- Como siempre, puede que eso sea lo que me gusta de ti. – Dijo Ino con mirada gatuna.
Estaban sentados en la parte de atrás de la furgoneta, que cuando no tenía los asientos era bastante amplia. Habían cenado unos sándwiches con algunas cervezas, y ahora estaban allí sin saber que hacer. A Shikamaru le empezaron a caer gotas de sudor frio al pensar en lo que se supone que tenia que pasar ahora. Era el día que se había propuesto hacerlo con Ino, pero después de lo pasado con Temari algo dentro de él le decía que no debía.
Ino poco a poco fue acercándose más a Shikamaru, cogió una de sus manos y la puso en su cintura, mientras sonreía. Se aproximó a sus labios, y al no encontrar resistencia por parte de él, le besó torpemente. Shikamaru respiraba con fuerza, nervioso por el contacto físico con otra chica que no fuese la misma de hacía unas horas.
"Oh no, Temari, no vas a conseguir que no haga esto." Pensaba, decidido ya a llevar las cosas más allá.
Cogió a Ino con ímpetu y la tumbó en unas mantas improvisadas. Empezó a besarla con fuerza, pero por más que intentara olvidar los besos de Temari no podía, y se estaba empezando a cansar. Ino le agarraba la espalda y se restregaba debajo suya, pero eso no hacía nada más que recordarle que Temari lo hacía mejor que ella, vaya que sí. Estuvieron así durante un buen rato, hasta que Ino se cansó.
- Oye, si eso no funciona, aquí poco vamos a hacer. – Dijo Ino, señalando la intimidad de Shikamaru, quien ni siquiera se había molestado en intervenir.
- Perdona, es que… creo que estoy más nervioso que de costumbre. – Inventó.
- Ya… Bueno, vayamos a casa.
"¡Maldita mujer! Justo hoy tenía que pasar eso, ¿Porqué no cualquier otro día? Agh, cuando llegue a casa te vas a enterar. ¿Querías jugar? Pues jugaremos, Temari, ya lo creo que sí. Te vas a arrepentir de haber empezado con esto." Pensaba Shikamaru, furioso.
Ino dejó a Shikamaru en la puerta del hotel y se despidieron, sin mucho ánimo. Shikamaru pensaba en como sería la mejor manera de hacer lo que tenía pensado hacer con Temari, así que se dirigió con calma hacia la habitación.
Una vez dentro, se quitó los zapatos sin hacer ruido y se aproximó a la cama de Temari. Y ahí estaba ella, media tapada con la manta, en bragas y con una camiseta que dejaba entrever su ombligo y el nacimiento de sus pechos. Tenía una expresión de tensión en el rosto, parecía como si le hubiese costado mucho dormirse. Poco a poco Shikamaru se subió a la cama, con cuidado de no despertarla y se colocó encima de ella, preparado para aprisionarla en el caso de que se despertara y quisiera huir.
No tenía pensado hacerle nada malo, simplemente jugar un poco y hacer que aprendiese la lección. No se juega con un hombre en pleno auge hormonal. Shikamaru se agachó sobre ella con cuidado y presionó sus labios contra los de ella.
Su sorpresa sobrevino cuando notó que Temari empezaba a mover los labios suavemente y comprendió que le estaba besando de vuelta. Se apartó de ella y la miró con los ojos abiertos como platos. No se esperaba eso, pensaba que pegaría un grito y le insultaría en todos los idiomas, luego la agarraría de las muñecas y le diría que la próxima vez que hiciera algo así, acabara con lo que había empezado, pero no que le besara de vuelta. Temari le miraba con los ojos entrecerrados.
Tenía la boca entreabierta, respirando profunda y tranquilamente, en los ojos tenía esa mirada profunda que desmoronaba por dentro a Shikamaru y pensó que ese sería su fin, que esa mirada le tenía hechizado y que siempre que ella le mirase así haría todo lo que le pidiese.
- ¿A que esperas? – Susurró Temari, leyéndole la mente, pidiéndole que lo hiciera.
Fue entonces cuando Shikamaru la besó, no como en la tarde, cuando habían estado luchando, sino con devoción, como si se le fuera la vida en ese beso, quería que fuese el mejor beso que le hubiesen dado jamás. Se separaron durante un segundo para coger aire y Temari aprovechó para atacar ella esta vez. Todo se volvió de repente más rápido.
Shikamaru acariciaba a Temari por dentro de la minúscula blusa de su pijama, rodeando el borde de sus pechos con los dedos, haciéndola desear más su contacto. Temari deshizo su coleta y su pelo cayó suave por encima de su cabeza. Ante tal gesto, Shikamaru empezó a bajar por su cuello dejando un húmedo camino hasta el nacimiento de sus senos, le quitó la blusa suavemente y comenzó a lamer el pezón ya endurecido de Temari. Ella gimió suavemente y poco después despojó a Shikamaru de su camiseta.
La lentitud con la que Shikamaru estaba haciendo las cosas volvía completamente loca a Temari, se moría por que fuera más rápido, más directo, que le diese lo que ella quería de una vez, pero no. Shikamaru masajeaba los pechos de ella mientras alternaba entre un pezón y otro, acariciándolos, apretándolos, lamiéndolos. Ella, ansiosa por obtener más, comenzó a quitarle el pantalón y una vez se encontró en calzoncillos, rozó su intimidad suavemente contra la de él, como había hecho anteriormente. Sonrió al notar que a Shikamaru se le agitaba la respiración a cada roce, y aún más cuando este separó sus cuerpos para empezar a dedicarle más tiempo a su bajo vientre.
Temari gimió y tembló ante ese fugaz contacto, empezó a mover las caderas en su mano, indicándole que siguiera así. Shikamaru le quitó las bragas en un movimiento rápido y pasó sus dedos en su ya húmeda entrada. Continuó haciendo eso hasta que vio que Temari no aguantaba más, entonces paró y se quitó la ropa interior el también. Se posicionó en su entrada y comenzó a frotar su duro miembro contra la humedad de ella.
La visión de una Temari tan frágil, sonrojada y despeinada, a su merced, le encantaba. Podría acostumbrarse muy rápido a ello, era una imagen absolutamente perfecta, tan fuerte y delicada y estaba allí, solo para él. Quería que fuese solo para él.
- Shikamaru… por favor – Suplicó.
Temari se encontraba demasiado abrumada por el deseo que tenía de que Shikamaru estuviese dentro de ella, no entendía como era posible desear tanto algo que creía haber odiado, la descolocaba por completo ese chico, la volvía loca, nunca había suplicado a nadie, pero sentía que se derrumbaría si Shikamaru no la penetraba en ese preciso instante.
- Por favor, te lo ruego…
Lo sensación que surgió en Temari era indescriptible, se sentía tan bien, se sentía completa. Shikamaru introdujo por completo su dureza en ella y eso les arrancó varios suspiros a los dos, empezó el vaivén con lentitud, pero a medida que aumentaba el agarre y los gemidos de Temari, aumentaba también la velocidad de las embestidas.
Finalmente, Temari notó como se aproximaba el orgasmo y se dejó ir, curvándose y retorciéndose debajo de los lujuriosos ojos de Shikamaru, quien se dejó ir poco después, derrumbándose así encima de una Temari enrojecida y exhausta.
- Ha estado bien, genio. – Susurró ella un rato después, acomodándose en la cama.
- Tu tampoco has estado mal, problemática. – Dijo Shikamaru, levantándose de la cama, dispuesto a irse a la suya propia.
- Quédate… - Dijo Temari, justo antes de quedarse profundamente dormida, esta vez con una expresión de paz en el rostro.
"Con mucho gusto, princesa" Pensó Shikamaru, mientras se volvía a tumbar en la cama con una sonrisa bobalicona en el rostro y abrazando a la mujer que no le iba a dejar dormir.
Puesto que ya tuve hoy mi temido examen de Kanji, que me salió bastante bien, aquí tenemos la sorpresita, que sé que muchos/as de vosotros estabais esperando con ansias ¡Pillines! Este es el primer Lemon que hago, así que perdonad si no está a la altura de vuestras expectativas (Si es que tenéis expectativas puestas en mi, claro).
Lo he intentado hacer lo mejor posible, espero que os guste :D Parece que todo va bien pero NO MUAJAJAJAJA.
¡Un besazo a todos!
