De repente Shikamaru preguntó:

-No decías enserio lo de antes ¿verdad?

-¿El qué?

Todo, pensó Shikamaru pero respondió:

-Lo de que después del trabajo soy todo tuyo. De hecho no era bastante ya con decir que salimos juntos delante de Temari.

-¿Por qué?

-¿Qué por qué? Mi padre es el mejor amigo del tuyo, nunca ha podido ocultarle algo tan personal sobre ti, que tú quisieras ocultar.

-¿Cómo que tú y yo somos novios, quieres decir?- resopló Ino con ira-. Míralo de esta manera, que preferirías Shikamaru ¿enfrentarte a mi padre o hacerlo ante el kazehage y su hermano, por no hablar de la rubia que tienen por hermana?

-Ninguna de las dos cosas- respondió Shikamaru secamente- Ino tienes que hablar con mi padre y pedirle que no diga nada de nosotros aún.

-Con todo lo que tu padre está encargado durante estas semanas, nosotros somos un detalle nimio- se escabulló Ino.

-Como sea, mejor esperamos hasta llegar a tu departamento para hablar de esto, no crees, nunca se sabe quién pueda estar escuchando por aquí.

Shikamaru la miró con atención. - ¿Qué sacaras tú con todo esto Ino?

Ella se acercó a su rostro y susurro- Nada que tú no puedas soportar, con tal de estar a salvo del kazekage, te lo aseguro, mi amor.

Una sensación de escalofrió recorrió la espalda de Shikamaru, acababa de meterse a la boca del lobo.

CAPITULO 7.

Estaban cerca del edificio donde se ubicaba el departamento de Shikamaru, quien realmente tenía los ánimos por los suelos, no salía de su nube negra para nada e Ino no daba importancia a ese hecho, seguían tomados de la mano, al parecer para dejar claro que Ino ahora mandaba en el.

-Buenas noches Shikamaru- saludo sonriente Kiba –veo que tienes visita, que tal Ino

-Hola Kiba- respondio sonriente Ino

Kiba se acercó a Shikamaru y le susurro al oído –Que visita tan grata tienes… tratare de no interrumpir nada… bribón- y se alejo de ahí con una tonta sonrisa en su rostro.

-¿Kiba también vive aquí?

-Sí, se mudo hace poco, es un incordio.

-Es bueno haberlo encontrado, de esa manera lo de nuestra relación parecerá más real, no crees.

¿nosotros? ¿relación? ¿real?

-¿Pasa algo?- preguntó Ino

-¿Es que tienes que preguntar?- la retó Shikamaru en cuanto reunió aire para recuperar el habla- Ino tu padre se enterará mas rápido de este modo.

-Lo discutiremos en tu departamento ¿te parece?- sugirió Ino en un tono suave que ocultaba una determinación de acero-. A no ser que quieras que todos tus demás vecinos presencien una pelea entre nosotros que añada credibilidad a nuestra relación.

Ino estaba junto a él, inclinando la cabeza de un modo que cualquiera podría interpretar como un gesto amoroso, pero Shikamaru decidió que solo era otra muestra de su carácter mandón que tanto le desagradaba. Como no tenía mas opciones, condujo a Ino a su departamento.

Después de un rato de subir escalones Shikamaru preguntó:

-¿Piensas darme un adelanto del precio que me cobraras por tu grata cooperación a mi causa?

Ino se encongió de hombros y siguió caminando, y en ese momento Shikamaru abrió los ojos sorprendido, por que al parecer el piso estaba algo resbaloso haciendo a Ino perder el equilibrio.

Inmediatamente Shikamaru la rodeó con los brazos para sujetarla, pero la soltó y se apartó de ella con igual celeridad.

-Gracias por ayudarme ¿Pasa algo?- preguntó Ino mirando las extrañas muecas que hacia Shikamaru.

-Este piso no es seguro- contestó Shika. Caminó unos pasos más e introdujo la llave en la puerta que tenía de frente, abrió la puerta y la invitó a pasar, la entrada había un pequeño pasillo que conducía a un saloncito con una puerta abierta que sin duda era la habitación, con una enorme cama.

-Hay dos baños- oyó que Shikamaru le informaba-. Y el sofá de la salita se puede convertir en un sofá cama para dos.

-¿Eso es por si queremos hacer un cuarteto? – Ino no pudo resistirse a hacer el comentario- que guardado te lo tenías Shika.

La mirada de Shikamaru fue fría como el acero.

-El único tipo de cuarteto que encontraría aceptable en una cama sería el de una pareja jugando con sus dos hijos. Y si tú has llegado asta…

A Ino se le incendio el rostro.

-Solo era una broma, nada más. No quería decir nada… Supongo que tendrás algo que ofrecerme de comer.

-No lo sé, la verdad me fui sin hacer ninguna compra antes.

-Mejor revisaré tu cocina- decidió Ino siguiendo el camino que pensó llevaría a esta.

-Bueno, ya estamos solos, así que hablemos- dijo Shikamaru detrás de ella.

-Me gustaría hacerlo, pero ese olor tuyo… bueno, no me deja concentrarme en nada.

-¡Ah! Tu quieres hacerme sufrir con esta espera…

-Muy poco, comparado a tu huida de hace días, así que será mejor que te bañes… ahora.

-Como quieras problemática- de manera que refunfuñando Shikamaru se dirigió a su habitación para bañarse.

Ino en su exploración en la cocina logro encontrar un poco de hierbas para hacer un poco de té, y un paquete de galletas, al parecer regalo de Shogi, por que no creía que el flojo de Shikamaru las hubiese comprado.

Así que una vez servido el aperitivo Ino decidió esperar, pero no sentada, de manera que entró en la habitación.

Tal como se esperaba la habitación era muy sobria, estaba la enorme cama, la mesilla de noche con una lámpara encima y sus kunai, del otro extremo había una mesilla baja con un par de sofás cómodos, y un estante con algunas fotos y pergaminos.

Aun se escuchaba el agua de la regadera del otro lado de la puerta que había en la habitación, que sin duda correspondía al baño. Así que como tal vez tardaría otro rato más Ino no pudo resistir tumbarse en la cama y brincar, rodar y demás cosas que se le ocurrieron.

Shikamaru salió del baño con una toalla anudada a la cintura y otra secándose el cabello, cuando despejo su campo de visión, sorprendido vio a Ino toda acostada boca abajo en la cama, toda tranquilidad ¿es que Ino no tenía delicadeza alguna como para dejarlo tranquilo en privado para poder cambiarse?

Una sorprendida Ino admiraba al casi semi desnudo Shikamaru, se quedó boquiabierta, incapaz de cerrar la boca. Nunca hubiera adivinado que Shika tenía unas piernas largas y poderosas, que se veían claramente gracias a la corta toalla que rodeaba una cintura esbelta. Y más arriba, unos abdominales perfectamente esculpidos en fibra y músculo y aquellos hombros anchos y fuertes.

—Oh —murmuró Ino, soltando todo el aire de golpe.

—¿Qué te pasa? —preguntó Shikamaru—. ¿Estás bien?

Ino se sentía como si estuviera ardiendo por dentro.

Una ola de calor se propagó por todo su cuerpo desde la boca del estómago. Iba a tener como novio falso a un hombre espectacular. Un glorioso espécimen masculino con una musculatura perfecta, la frente perlada por el agua de la ducha, el torso desnudo… Y de repente, todo lo que había leído sobre los deseos, la soledad y la diversión temporal adquirió un nuevo significado. Más intenso, más acuciante y más peligroso.

—Dulces… —exclamó, y dejó caer el adorno con que jugueteaba.

Temía que la hubiera pillado observándolo como tonta, o que hubiera visto el interés femenino como espécimen que le había dirigido. Entonces él se giró y la miró directamente, e Ino tragó saliva sin poder decir palabra, sintiéndose avergonzada, confundida y ardiendo por dentro.

Como si hubiera contraído una fiebre altísima en cuestión de segundos.

Se llevó la mano a la frente para comprobar si estaba caliente. Un medico podía saberlo sólo por el tacto, después de tratar tantas fiebres infantiles. Pero aquella vez no podía estar segura.

Debía de ser por el shock, el Shikamaru que conocía no tenía esos músculos tan tonificados ni esa piel tan bronceada. Era un hombre de apatía, que le encantaba flojear por doquier, donde sea que no pudiera desarrollar esa clase de musculatura.

-Si ya terminaste de alargar este momento desearía que me dejaras cambiar de ropa- gruño Shikamaru enojado

-Adelante, que no te detendré para nada- de donde había salido ese descaro suyo, se dijo Ino sin moverse de su lugar

-Que chistosa, pero prefiero hacerlo sin compañía- asi que señalo con una mano la salida

-Bueno, bueno, pero no te enojes- respondió al tiempo que salía de la cama en dirección al salón.

-No te enojes…ja- como si eso fuera posible con ella se dijo Shikamaru.

-Asta que llegas, por un momento creí que te habías quedado dormido y te asfixiaste con la almohada.

-Ja, que chistosa- respondió Shikamaru, al tiempo que tomaba asiento en uno de los sillones. –Al grano, que es lo que quieres….

-Sabes Shika, deberías salir de compras mas seguido, no hay nada comestible en tu cocina- dijo sorbiendo un poco de su té

-Creo que ya es algo tarde, así que apresúrate con esto

-Bueno, la cosa esta clara Shika, no hay mucho que explicar a cambio del gran favor de tenerme a mi para seguir tu mentirijilla- dijo acercándose a él y tomando su barbilla entre sus manos -harás lo que yo quiera, cuando quiera y obedecerás sin quejarte.

-¡Estas loca! ¡Me pides que sea tu esclavo total, ni pensarlo!

-Bueno… entonces suerte con los de la arena… estoy segura que a Gara le encantará saber la verdad- y sin mas se levanto en dirección a la salida.

Estaba loco, pero tal ves esa tortura con Ino, no sería tan dura como enfrentarse al Kazekage; solo tenía que resisitir.

-esta bien, pero dejemos algo claro, esto solo durará asta que Temari y sus hermanos se hayan ido de la aldea.

-Si… me parece bien- respondió Ino pensando que serie el tiempo suficiente como para vengarse de ese inútil de Shika.

-Bien – respondió igualmente Shika- entonces esta hecho dijo alargando su mano para cerrar el trato

Ino miró la mano extendida de Shika solo un momento, se acercó a él, pero en lugar de estrechar su mano, tomo su cara y dio un ligero beso en su mejilla.

-Trato hecho cerebrito- se alejó de él hacia la salida, pero antes de abrir la puerta agregó - Por cierto, que abdominales tan impresionantes Shika, parecías todo un hombre, asta te considere muy deseable con esa toalla, tanto como para jugar solitos tu y yo- y salió de ahí; dejando a un Shikamaru sonrojado como un semáforo en rojo.