Casi una semana sin verle ni saber nada de el, llamo a su oficina e incluso fue a buscarlo pero las situaciones mas desafortunadas se veían involucradas cada vez que trataba de contactarlo, las flores seguían inertes casi artificiales, el sumo cuidado que Lin les dedicaba era sorprendente, se relajo tomando un café con kagome y sango después pasar al museo de Arte y al final regresar a su mansión para hacer prácticamente...nada, que injusto, tener una mansión como hogar con los lujos que todos quisiesen tener pero ella no lo clasificaba de esa forma si supieran que las mejores de las cosas no están detrás del dinero. las rotundas salidas y al convivir con las demás personas le hiso ver que no todo era asi, la vida estaba llena de experiencias , gozos, gustos, emociones, miedos e incluso amor..., tomo una simple hoja de papel suelta en una de las libretas donde llevaba siempre apuntes de su padre, el lápiz mas cercano, la imaginación al borde de su limite sin siquiera ser percatado por la joven, una línea tras otra, gruesa y delgada, con luz o sin luz, el sombreado o lo subrayado, puntos o líneas , sus pensamientos fueron escritos por su ágil mano antes de que ella se diese cuenta su sorpresa de poder hacer algo tan hermoso sin jamás haberlo puesto en practica., como producto finalizado una pareja abrazándose al desnudo estilo griego, tal vez algo a principios de ese siglo, las finos trazos marcados sobre otros, los diferentes efectos provocaron en Lin un nuevo deseo por su pasión, sonrió satisfecha quitando algunas migajas de goma (borrador) en su obra, el molesto timbre sonó, el mayordomo le dio el paso, esperaba que fuera la persona que la visito la ultima vez, Sesshomaru. pero la acción fue negativa, el hermano menor de su amiga, Kohaku, un estudiante de fotografía, de su misma edad.
-Kohaku, has venido de sorpresa, que te trae por aquí?- se puso de pie guardando su obra debajo de un viejo libro,. - quise venir a pedírtelo personalmente asi que, no se si quieras...ve..nir a...- el chico tartamudeaba con las mejillas rojas a punto de explotar, Lin carcajeo y termino su frase - venir a...cenar? bailar? caminar?.-
-si, a cenar si quieres o ir a caminar como…. gustes.-
-claro me encantaría-
Tomo un bolso que estuviera a la mano, partiendo a lado de kohaku, lo había conocido en la casa de sango justamente ese día después de conocerla, un chico bastante agradable y amigable que a simple vista acomplejaba buenos sentimientos, sus aspiraciones de ser un gran fotógrafo , trabajar para las compañías mas reconocidas en ese sector, asían pensar a Lin que era un joven bastante soñador, muy abierto como un libro en blanco. pero era valido y correcto, admirar el futuro de esa forma sin fantasmas del terror le tenia presente que esta vida no es deporte de mirones donde el observador se queda atrás mientras los otros avanzan explotando al máximo sus sueños y habilidades. tenia que tomarlo mucho en cuenta. Primer pensamiento filosófico no lo creen?
...
las pocas cosas que le quedaban por gusto estaban por extinguirse, era viernes y con el trabajo enzima no le importo quedarse un poco mas, la empresa ahora iba de maravilla con los nuevos datos del seguro resguardado, y la grafica de barras subiendo de numero cada vez mas, a excepción de una cosa que tenia que ver con una niña de cabello negro y ojos chocolate, claro, no quería admitirlo pero…era imposible no hacerlo, imaginen soportando la imagen de una persona vivaz consumiendo tu mente a cada segundo? . dejo de teclear apagando el monitor llevando sus manos a la nuca , alzo la vista ojidorada visualizando un pequeño cajón, se puso de pie y lo abrió, un pequeño dije en forma de luna creciente color amatista, tantos recuerdos claros y a la vez borrosos, lo desconocido se volvía conocido...
FLASH BACK
Las cosas en su entorno giraban conforme el lo decidía, ser el hijo mayor de un importante empresario tenia sus ventajas y desventajas, había olvidado todo lo bueno de su niñes, madurar de una forma avanzada no tenia percances, o si? , de nuevo las estúpidas y aburridas "conferencias" de " trabajo" o mas bien dicho " Hobby" se convertían en platicas sobre mujeres, bebidas, política, dinero , en los adultos incluyendo su padre. la jardinera estaba sola, se inclino recargándose sobre el barandal, una niña corría tras su hermano tratando de quitarle una pelota que parecía ser suya, los gritos y los llantos terminaron de exasperarlo dirigiéndose a su hermano menor quitándole el objeto.
-Kef!, después de todo era aburrido- salió de la jardinera buscando alguna otra cosa nueva por hacer mientras que su hermano se quedaba con aquella niña que no dejaba de llorar.
-Ya no llores, toma, disculpa a mi medio hermano no sabe cuando parar su estupidez- la niña hiso una cara de felicidad aceptando la pelota.
-disculpa aceptada...sabes no eres el niño de la otra vez?- asombrada se fijo nuevamente en el niño, si era el. feliz soltó la pelota abrazándolo, el niño no supo como responder. La seguridad en la chicuela al hablar con total rapidez, haciendo demasiadas preguntas a la vez , hasta el tema menos importante surgía con cosas interesantes, las horas en el reloj no perdonaron, no sabían el por que pero las platicas entre ellos comenzaban de una forma mínima terminando a la máxima.
-Me gusta platicar con tigo sabes, me siento muy bien eres mi mejor amigo- sonriendo se aferro a un brazo recargando su pequeña cabeza en sesshomaru, sentía la necesidad de protegerla de tenerla a su lado como símbolo de autoridad, pues era realmente indefensa, tímida, inocente y mas que todo tierna, la diferencia disparaba a un solo objetivo y era que ella no le miraba como las demás niñas que se aconsejaban de el esperando que les hiciera caso para darles un beso en la mejilla ( que inocentes :3), se relajo quedando lo que restaba de paz, ella se giro entusiasmada sintiendo su dije colgar muy debajo de su cuello, lo quito y se lo entrego a sesshomaru.
-Este dije es lo mas apreciado que tengo, y quiero dártelo por ser tan bueno con migo, los demás niños siempre se burlan de mi y me dicen cosas…pero tu no- sus manitas cerraron las manos de sesshomaru con tanta suavidad que ni la mas ligera pluma compararía su sentido del tacto, - no puedo, no conozco tu nombre ni tu el mio- aclaro afirmativo tratando de devolvérselo a su dueña, .- jiji tienes razón….pero creo que ya lo sabes, antes de irnos mi papa dijo mi nombre aquella ultima vez que nos vimos - graciosa espero que sesshomaru atinara su nombre pero desafortunadamente no lograba recordarlo, hiso una mueca de desagrado pero ella le siguió mirando de la misma forma. – mi nombre es…-
- Ya es hora de irnos- su padre camino unos pasos tomándola de su brazo llevándosela consigo bruscamente, cuando menos pensó ella ya estaba lejos , se quedo conforme al conservar el dije que le había regalado como único consuelo,. – Yo tampoco te dije mi nombre-
FIN DEL FLASH BACK
El recuerdo fue apagado al escuchar la puerta abrirse, dejando de nuevo el dije en su lugar donde tanto tiempo estaba escondido y resguardado, ahí estaba su ayudante de seguridad parada con las manos clavadas atrás de su espalda mirándolo de una forma que el ya conocía mas sin embargo la ignoro sentándose de nuevo a teclear y dar por terminado su labor , Sara se aventuro revelando dos copas acomodándolas delicadamente sobre el escritorio seguido esto desvolcanó el vino que sesshomaru tenia atesorado cerca de su librero vaciándolo en las copas, el liquido Vino blanco 1789 obsequio de agradecimiento de Lin le paso demasiado lento para cuando este ya estaba a medio vaciar, - tomas las cosas que no son tuyas no me pongas en desafío-
-vamos joven sesshomaru, después de un sorbo nada es tan malo, además…quien lo obsequio para ser tan importante- como anillo al dedo acertó sin saber en los pensamientos del peliplateado, todo este tiempo para el fue extraño sentir algo por esa chiquilla insolente inmadura pudiendo poseer a cualquier mujer afrodita en su camino. Y vaya que si. Entonces por que preocuparse precisamente por una mujer en especial como Lin, dejo de teclear , se puso de pie, tomo su saco y salió dejando a la mujer en plena rabia junto a dos copas de vino sola sin ningún brindis, eso no le impidió tomar un trago silenciando sus ideas mas corrosivas y despavoridas de su lujuriosa personalidad. –serás mio, no dejare que mis años de trabajo se pasen por el caño-
…..
El mensaje en su contestadora estaba guardado, tenia tiempo que no registraba el teléfono, para que? De la única persona que recibía llamadas era de inuyasha, estaba claro que el no quería volver a saber de ella después de lo ocurrido…después de dejarlo solo con la decisión en sus manos y las palabras atoradas aun en su garganta, pero no dejaría que el triunfo y la vida mas plena en ese punto de partida se vieran restringidos por un amor loco y apasionado, sus obras de artes estaban siendo expuestas cada vez mas en diferentes museos de clase baja pero por algo tendría que empezar, abrió su departamento , merendó algo, tomo una ducha y se dispuso a tumbarse sobre su cama, su olor varonil aun estaba impregnado en sus sabanas, aspiro y se dio la vuelta mirando sobre el techo como el abanico daba vueltas hipnotizándola, un destello rojizo parpadeaba con el numero 1, se acercó mientras sus dedos temblaban al esperar escuchar el mensaje:
"Se que todo esto nos ha tomado de repente…no se como explicarlo, pensé que estarías a mi lado…, kami! Quisiera estar con tigo….olvidar que todo esto paso, te amo, pero me has puesto por debajo de tus cosas, entonces yo…creo are lo mismo. Si alguna vez pensaste en mi, solo quiero que sepas que me pesa el lado izquierdo de mi cuerpo…" - el sonido del mensaje terminado finalizo la conexión entre ellos dos, los ojos de kagome se cristalizaron naufragando una vez mas en el mar de lagrimas, por que la persona que mas amas nunca entiende las verdaderas intenciones…es difícil asimilar que ella le ama tanto como para dejarlo y que el triunfe en su vida, no era egoísta…ella no era así…-Nunca! Nunca!- gritaba bajo su almohada, con los nudos esbozados abrazados , aferrados en su garganta. Ojala inuyasha la llegase a comprender si no la perdonaba por amor, que la perdonara al menos por egoísmo, por su propio bienestar, eso solo lo que ella quería…
…
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio, ni el sonido mas fuerte de ese lugar ni tampoco el licor le hacían dejar de pensar, su mejor amigo estaba a lado de algunas mujeres sonriendo distraído de todo problema, lo admiro por un segundo, como le hacia para lucir de esa manera?, no se quedaría a saberlo, dejo la propina de las bebidas tomadas cercas de la barra y con un señal de manos se despidió, su estado estaba mas haya pasado de copas, por un milagro logro llegar y adentrarse a su oficina ante la mirada de todos, se echo en su silla sacando de sus bolsillos la cartera donde tenia una foto de kagome sonriendo, melancólico paso sus dedos sobre la imagen que ya veía distorsionada.
-No se encuentra bien Joven inuyasha, llamare que vengan por usted-
- Todo esta bien,,kikyo, solo…déjeme en paz- los codos amortiguaron el peso de su cabeza siendo sostenida por manos estrujando un poco su cabello largo con los hombros arriba, este hombre no estaba bien, kikyo con algunas palabras convincentes logro persuadirlo de llevarlo a su departamento, no estaba muy lejos así que podía conducir sin ningún problema su auto, el camino estaba demasiado transitado, los semáforos en rojo le servían para verlo por el retrovisor de vez en cuando en el asiento trasero con los brazos extendidos mirándola fijamente con los ojos ámbares perdidos y alterados, llegaron, mientras ella abría su departamento el se echo en el sofá cansado tocando sus frente, la cabeza empezaba a dolerle pero no tanto como para no darse cuenta que tenia a una bella mujer en su departamento. Kikyo se acercó por detrás dejando caer sus manos sobre los hombros formados de inuyasha, masajeando levemente mientras el se perdida ante la sensación gratificante…
-estas tenso, será mejor que te relajes- su voz seductora resonó en sus tímpanos, kikyo beso el lóbulo de su oreja cayendo lentamente a su cuello mordisqueándolo de vez en cuando, inuyasha no trataría de excusarse diciendo que estaba ebrio, si lo estaba, pero no lo suficiente para hacer algo así aunque sus sentidos lo traicionaran, se puso de pie difícilmente mientras ella le miraba fríamente, los ojos de inuyasha distorsionaban su vista, el parecido de esa mujer con kagome era sorprendente…
-tu no eres kagome….- ebrio se echo de nuevo en el sofá, kikyo entendió el juego, si para tenerlo necesitaba hacerse pasar por esa mujer que tanto el llamaba lo haría.
…..
-Me gusto pasar el tiempo a tu lado kohaku, es grandioso saber que tengo un amigo mas- Lin lo abrazo mientras el perdía su vista en otro sitio, - si…claro pienso lo mismo Lin- un poco desapasionado por el pensamiento hablado de la joven este se retiro con una sonrisa, no sin antes toparse con un hombre que se dirigía asía el con una mirada amenazadora, los dos chocaron al instante sin séquiese conocerse, pero no importaba, la primera impresión decía mas que mil palabras. Sesshomaru paso de largo con las manos en los bolsillos mientras kohaku le seguía con la mirada, su suerte fue ver que Lin reacciono de manera familiar ante el extraño. No estaba celoso, por que lo estaría si ella no era nada de el, con una mueca de sarcasmo se retiro.
-Estabas bien acompañada- mas que un comentario fue un reproche, algo sobrio y sarcástico, Lin se sonrojo, aunque no era motivo de hacerlo recordó el detalle que el le había enviado, sabia que no comentaría nada al respecto, como único plan ella lo haría,. – Gracias por las flores, me encantaron- la felicidad de la joven fue mas que suficiente para no pelear , toda la maldita semana pensó en ella como para estropearlo todo, tendría que tomar clases de comportamiento o un instructor profesional de saber como conocer a una fémina mas afondo, estaba impuesto tomar lo que quería de una mujer sin saber mas haya de su nombre, pero el caso de Lin era especial, en ella estaba algo tan familiar y apoderado de el a la misma vez que hacerle el mas mínimo daño le provocaría remordimiento.
-Quería saber de ti…- el lapso corto de silencio corrompido por el comentario de Lin estremeció a sesshomaru por primera vez , ella lo tomo de su brazo y lo condujo hasta un caminar saliendo de las murallas de lo que llamaba "hogar" ,. – ha donde iremos?- su pregunta fue contestaba mas que con una sonrisa – caminaremos, - no tenia ni la menor idea de donde irían pero el destino los guiaría, o mas bien la guiaría para no cometer la estupidez de perderse o estropear lo que seria de nuevo otra velada interesante, tanto un punto para ella como para el. El recorrido fue en mayor parte silencioso escuchando solo sonidos de vehículos pasar o una que otra conversación pasajera de los peatones, sostenía su bolso nerviosamente apretándolo con fuerza casi hasta estrujarlo, su vista solo se fijaba al frente sin poder encararlo, quería correr del lugar y respirar tranquilamente antes de que el registrara todos sus movimientos, no paso mucho tiempo, la noche ya abrigaba su sendero junto algunas nubes amenazando con desplegar su llovizna. Por otro lado Sesshomaru permanecía indiferente e inalterable ante cualquier situación, disfrutando la compañía de su "prometida" que extraño era llamarla de esa forma, Lin tenia que ser llamada de otra forma menos incomoda, que tal novia?. Ridículo. Esposa? .anticuado. Compañera?. Perfecto. …
-por que me enviaste el arreglo con esa tarjeta? Tu personalidad en ella aparentaba otra persona-
-Hmmm- frunció el seño ante una pregunta obvia, no contestaría preguntas tontas, porque de nuevo pregunta? No puede ser feliz en silencio? Porque pide explicaciones? Que la tarjeta no decía claramente lo que expresaba?. Cielos habla demasiado.
-es todo? Eso me vas a responder? Y yo que creía que estabas cambiando, deberás siempre eres así….hola? me estas escuchando?- con señas graciosas trataba de llamar la atención de sesshomaru, la desesperación de no verle callada un momento o responder inteligentemente ante un simple gesto de "cállate" lo condujo a ser frio con tal de apaciguar los reclamos. -hablas demasiado- como pudo extrañar a este hombre? Que sandeces le pasaba , por un beso, regalos y gestos caballerosos olvido que seguía siendo un patán.Se dio la media vuelta dispuesta a irse mientras el le seguía con la mirada, un relámpago ilumino y un trueno sentencio el lugar dejando caer la lluvia a cantaros, Lin se miro el vestido que rápidamente se remojaba y se le adherida a la piel, faltaba mucho por llegar a su casa y aquel hombre tras de ella consiguió alcanzarla y taparla con su gran saco, buscarían un lugar donde resguardarse, si caminaban seguro que la chica pescaría un resfriado. Que débil.
