Capítulo 6 Intrusión
—¿De lo contrario que…? —Reto Jack con una sonrisa de suficiencia bien marcada en su blanco rostro. —Porque mientras Jamie este conforme yo…
—Jamie es solo niño, él ni siquiera sabe lo que le quiere para desayunar y tú solo buscas aprovecharte de eso… —argullo el mayor de los Haddock señalando con un dedo al rostro del albino.
Jamie apretó las manos en puños y entrecerró los ojos con furia, ¿Cómo se atrevía Hiccup a decir eso? Está bien, tenía la apariencia de un niño pero… ¿acaso no le había demostrado su madurez al aceptarlo sin prejuicios, al apoyarlo y consolarlo cuando le confeso que estaba enamorado de Rasmus, o hasta cuando encubrió sus salidas a Estoico para que Hiccup disfrutara de su romance con el Dragon?
Pues al parecer NO. Porque nada eso contaba, para Hiccup solo era un niño… UN NIÑO.
—Hiccup. —Llamo Rasmus. Su pareja se estaba metiendo en un tema espinoso. Ahora que sabía la verdad Rasmus podía ver la cólera ir ganando terreno en la mirada dulce de Jamie y a pesar de amar a su pareja y querer verlo contento comprendía que Jamie, no solo debía aprovechar el estar con quien amaba sino que tenía todo el derecho de vivir ese amor.
—Rasmus él es aún muy niño y…
Rasmus negó con la cabeza, ahí estaba el punto, el Jamie con el que hablo la noche anterior ya no era un niño, al menos no en toda la palabra, porque incluso si aun conservaba sus esperanzas, sueños y asombros sin duda su determinación y juicio iba mucho más allá de cualquier adulto que hubiera conocido. Rasmus dio un suspiro para luego desaparecer en dos pasos la distancia entre él e Hiccup, con delicadeza lo tomo de la mano para darle un fuerte abrazo.
—Sé que es difícil de aceptar pero Jamie es incluso quizás más maduro de lo que puedes llegar a imaginar. Además, tu mejor que nadie debería poder reconocer el amor que siente Jack por él. ¿No ves como brilla en sus ojos? ¿Acaso no es el mismo que ilumina los míos cada vez que te veo?
Hiccup se quedó sin habla, ¡Rasmus estaba de parte de ese engendro pasado por blanqueador!
Pero antes incluso de que Hiccup exteriorizara esa molestia Rasmus siguió hablando.
—Jamie te ha apoyado siempre, contra todo y por sobre todo, ¿no crees que es hora de devolverle el favor? — dijo mientras cerraba más el abrazo.
Hiccup miro a su hermanito, era tan pequeño y adorable, un niño lindo que despedía ternura… Hiccup junto sus cejas demostrando con ese gesto el enojo y la indignación que lo inundaba con la sola idea de saber a Jamie en brazos de…
—Pedófilo… —gruño recio para que Jack lo escuchara. No cedería.
Jamie dio un paso al frente irritado, pensaba gritarle muchas verdades a su "hermano mayor". Una mirada suplicante de Rasmus lo contuvo y al volverse para mirar a Jack solo encontró en sus iris azules como el cielo mucha comprensión infinita y mucho amor. Jack no estaba ofendido, ni mucho menos molesto, sabía que tenía que pasar algo así en algún momento debido a la diferencia de edades, aunque tampoco significaba que renunciaría a él.
Las manos grandes y fuertes de Rasmus subieron a los hombros de Hiccup para dar un suave apretón y ese simple contacto pareció calmar al ojiverde que rechinando los dientes y con una mirada asesina bajo la cabeza antes de decir…
—Pobre de ti si lo lastimas, te juro que te encuentro en donde y te castro. Luego are que te tragues tus bolas antes de desollarte y si para entonces aun sigues vivo…
—Creo que ya entendió el mensaje— intervino Rasmus sintiendo calosfríos por la faceta sádica que estaba demostrando su pequeño vikingo. ¡Dioses! ¿En su vida pasada habrá sido así? se preguntó Rasmus mirando detenidamente al chico, o ¿acaso fue ese rasgo lo que le enamoro?
"Seré masoquista" se reprendió el dragón devenido en profesor ante la imagen sensualmente morbosa de verse sometido por Hiccup. Deseaba con todo su ser recordar esa vida anterior en que estuvo ligado a Hiccup tan estrechamente que sin importar la muerte lo había seguido para mantenerse a su lado.
"Yo era un Dragón" se repitió por millonésima vez sin poder creérselo del todo. Datos como esos, completamente carentes de verosimilitud lo hacían dudar de todo lo escuchado, otro ejemplo de surrealismo era la aseveración de que "Jack Frost fue un espíritu invernal"
La verdad el relato de Jamie tenía huecos históricos importantes y mucha, pero mucha falta de realidad, porque no se imaginaba que relación tendría un Dragón y un espíritu invernal para haber renacido al mismo tiempo. Además Hiccup era un vikingo, de hecho el hijo de un jefe vikingo mientras que Jamie… Jamie había sido, según palabras del mismo niño, una persona normal hasta el día en que pudo ver a Jack Frost y enfrento al Coco.
¿El Coco existe?
Entre más lo pensaba más confundido se sentía, porque su razón gritaba que era una locura pero su corazón… su corazón vibraba emocionado como si el hecho de escuchar a Jamie llamándolo Dragón despertara algo en él, como si hubiera visto a través de una máscara para descubrir a su verdadero ser.
Era como estar cien por ciento seguro de que todo lo dicho por Jamie era verdad aun sin ser capaz de comprenderlo.
Rasmus dio un suspiro por ahora dejaría de lado todo ese tema de las vidas pasadas y se concentraría en ser feliz con Hiccup al tiempo en que impedía que su adorado novio le jodiera la vida a su hermanito. Por eso.
—Hiccup ya casi es hora de tu primera clase.
Hiccup abrió grande los ojos y miro con apremio su reloj de pulsera antes de salir a todo vapor de ahí. Rasmus le sonrió a la parejita y siguió a su novio.
Una vez la puerta se cerró el silencio incomodo se apodero del lugar, ni Jamie, ni Jack sabían que decir.
—Jack —llamo en un susurro Jamie tomando su mano y guiándolo hacia la cama para que pudiera poner al menos una compresa y evitar que se hinchara su mejilla.
Jamie le agradecía a Rasmus el haber sacado a Hiccup para que pudieran hablar, no solo por el gesto sino también por la confianza que estaba claro depositaba en él y que no pensaba defraudar.
—Golpea duro —se quejó Jack sobándose la parte maltratada.
Jamie bajo la cabeza apenado y temeroso del rumbo que podría tomar su relación debido a ese encuentro desagradable. Jack podría decidir que no le gustaba ser llamado pedófilo, estar en constante observación o simplemente darse cuenta de que tendría menos problemas manteniendo una relación con alguien de su misma edad.
¿Entonces que aria?
No quería renunciar a Jack, cierto que el antiguo guardián jamás le dijo o insinuó nada más allá de una amistad pero... pero si MiM les dio una oportunidad era porque Jack sentía lo mismo que él… porque Jack también lo amaba ¿verdad?
Jamie quería llorar, tenía tantas dudas atoradas en su pecho y muy poca seguridad para exteriorizarlas.
—Pero ahora nada me separa de ti —argullo Jack ajeno a la marabunta de pensamientos del niño frente a él mientras su mano blanca dejaba de tocar el golpe para acariciar de forma casi etérea los cabellos castaños.
Jamio soltó un gemido gustoso y cual gato se acurruco contra el pecho del peliblanco en busca de mayor contacto.
Por su parte Jack suspiro, estaba feliz de haber podido sobrevivir al primer encuentro con el hermano de Jamie. Hiccup sin duda no lo había tomado a bien y… ¿Quién podía culparlo? Después de todo admitía que Hiccup tenía razón al llamarlo pedófilo.
Él mismo pensó en ese adjetivo en algún momento mientras espiaba a Jamie. Espiar… que fea palabra, pero no podía llamar de otra forma a ese acoso al que sometió a Jamie.
Jack de verdad sentía un enorme cariño por Jamie, de verdad lo amaba. Que importaba que fuera poco el tiempo que llevaban conociéndose. Frost estaba completamente seguro de que nunca encontraría a nadie como Jamie y eso lo conducía a otra nueva incógnita.
¿De dónde venía esa tan imperiosa necesidad de tenerlo a su lado?
Porque eso fue, Jamie se convirtió en un requerimiento apremiante desde el mismo instante en que sus ojos se cruzaron por solo unos segundos en la biblioteca. Un deseo nació y exploto en su pecho inundando todo su ser de tal manera lo obligo a buscarlo, encontrarlo… atraparlo con la firme convicción de jamás dejarlo ir porque era suyo. Jamie le partencia tanto como él le partencia a ese niño.
—Te quiero — le confeso elevándole el rostro para mirarlo de frente.
—Yo también te quiero Jack —contesto acercando sus rostros, muriéndose por volver a sentir sus labios.
Sus alientos se dieron la mano, Jamie entre abrió sus labios, una invitación que Jack no dejaría pasar. Lo sentía temblar entre sus brazos, los mismo que apretaban la casi inexiste cintura; mientras que los del niño le producían corrientes eléctricas mientras envolvían su cuello y sus piernas buscaban un lugar cómodo a cada lado de su cadera.
Jack no sabía si estaba bien o mal, si sus deseos eran egoístas o depravados, de lo único que estaba seguro era que Jamie lo hacía feliz, y que esa alegría solo podía sentirla a su lado, solo con él, solo si era él… Jamie Bennett…
Una luz se encendió en su cabeza. ¿Jamie Bennett? Se preguntó mirando fijamente los ojos caoba del niño. Ese no era su apellido, Jamie a igual que su hermano ostentaban el apellido Haddock pero…
Jamie Bennett…
Porque ese nombre le sonaba más auténtico, más delicioso y nostálgico.
Bennett…
—¡Que le estás haciendo a mi hermano! —grito Hiccup entrando de golpe a la estancia.
Rasmus resoplo, ni por más trato de mantener la cabeza de Hiccup ocupada en otras actividades no pudo evitar que volviera al darse cuenta de que había dejado solo a su hermanito en una habitación a solas con Jack y una cama.
Jack giro los ojos mientras elevaba las manos cual ladrón atrapado infraganti, maldiciéndose pues por sus divagaciones no había alcanzado a besar a su niño.
Jamie apretó los dientes y miro a su hermano con una declaración de guerra escrita en sus iris. Sí no podía tener un momento intimo don Jack, entonces a Hiccup se le acabaron sus horas felices con Rasmus.
El ex-Dragon leyó perfectamente esa amenaza y trago grueso, no quería tener una abstinencia forzada debido al mal humor de su cuñadito.
E Hiccup…. Hiccup seguía despotricando contra Jack sin importarle nada y completamente ajeno al horror de su pareja y a la ira de Jamie.
¿Me pregunto qué dirá cuando sepa que Rasmus es mi tío? Pensó Jack con picardía, o sí, podía hacer probar a hacer rabiar a Hiccup hasta límites insospechados después de todo, ¿con que otra cosa podía castigarlo si ya le estaba prohibiendo tocar a Jamie?
Continuara…
Bueno creo que este fic tiene muchos, pero muchos seguidores… eso me da gusto, para ser mi primer crossover me siento bien.
Por eso aquí les dejo la actualización y espero mantener este ritmo de un cap por semana.
Atte: Ciel Phantom
