Hola, como siempre debo disculparme por la tardanza, pero es que ocurrió algo terrible, a mi compu le entró un virus y borró todo mi disco duro, incluyendo mis notas en las que tenía escritos los distintos sucesos y detalles de este fic. Pero no teman que aún así lo continuaré, sólo que me tardaré un poco más de lo previsto. Así que para disculparme por la tardanza, les hice un episodio largo, en el que se descubren muchas cosas. Ahora pasemos a los reviews.

Elian: Me da gusto saber que la historia te parece interesante, ojalá que este capítulo también te agrade. Gracias por el review.

Shiroi Tsuki: Que bueno que ahora si le hayas entendido y no te preocupes que al final del capi sabrás quien es la dichosa mujer. No olvides dejar review.

Shingryu Inazuma: Me alegra que te haya gustado el capítulo, ojalá que este también te agrade. Deja review. Ok?

KaT IvanoV: Que bueno que te haya gustado. Algunas de tus preguntas se responden en este capi. Y en cuanto lo de Aleksei no puedes saberlo porque es una pieza importante, pero ya lo sabrás. Gracias por leer.

El verdadero poder del corazón: Gracias por los halagos, siempre es un placer leer tus reviews. Algunas de tus preguntas se responden en este capi, pero si después de eso aún tienes dudas no olvides dejármelas. ¿Sabes? Todos están asumiendo que Kai y Tala serán guardianes y eso no va a ser así de fácil, pero mejor me callo o voy a terminar diciéndote algo que no debo. Gracias por tus ánimos.

Murtilla: No te preocupes, sé que está enredado, pero en este capi empiezan las explicaciones. Espero que te guste el chapter y que le entiendas más. Gracias por leer.

Mayari HiIvKu: Que bueno que te haya gustado a pesar que la pareja no sea de tu total agrado. Como ya había comentado todos están asumiendo que Kai y Tala serán guardianes y que todo será felicidad, lo que ustedes no saben, es que les tengo una pequeña sorpresa. No olvides dejar tu review.

Nekot: Que bueno que mi otro fic te haya gustado, porque la verdad creo que me quedo un tanto raro, pero ya ni modo. Vaya que tienes preguntas (igual que otros lectores) así que en este capi comienzo la tan esperada explicación.

Konoto-chan: Que bueno que te haya gustado, sabes que acabo de ver tu review y precisamente acababa de terminar de leer tu fic amor en la nieve, que por cierto está divino. Espero que te guste este chapter.

Bueno, con eso termino con los reviews, pero antes de comenzar con la historia quisiera comentarles que este capi tiene dedicatoria. ¿A quién se lo dedico? Pues a todos los lectores, pero especialmente a Naomi Hiwatari Kon por reconsiderar lo de su retiro. Espero que te tengamos muchos años más en Ahora sí los dejo con el fic.

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Vínculo Mágico

Por Addanight

Capítulo 7: Traición en la Sangre

Traición era el único nombre que podía recibir la acción que se disponía a realizar. Con suma cautela había dejado de dirigirse a su habitación después de haberse asegurado que nadie se percatara de ello. Con gran sigilo empezó a caminar por los corredores de aquella morada hasta llegar a la sala que le había sido indicada. En medio de la penumbra, distinguió la silueta de la hechicera de cabellos plateados cómodamente sentada en el sofá. Una preciosa sonrisa se dibujó en los labios de la mujer y sin pensarlo dos veces, el joven respondió al cálido gesto. Con paso lento pero seguro, se dirigió hacia ella y se sentó a su lado.

"No pensé que volvería a verte después de tanto tiempo" comentó el pelilavanda, quien no había podido evitar reconocerla desde el primer instante en que la vio. De hecho, no se explicaba como era que los otros no la habían reconocido.

"Ha pasado mucho tiempo Boris. Ambos hemos cambiado tanto. Mírate, ahora eres la viva imagen de Vladimir." Agregó mirando al joven a su lado.

"Gracias." Respondió Bryan al tiempo que ambos decidieron dejar el pasado a un lado y concentrarse en sus acciones futuras.

A algunos pasillos de ahí, la perfección rusa de Kai Hiwatari, se dirigía a la habitación principal con el adorable chino aún en sus brazos. La aparente calma que se respiraba daba la impresión de que en aquel lugar, nada importante había acontecido. Pero sus cuerpos y sus mentes les recordaban que los sucesos de los últimos días estaban lejos de haber sido una ilusión. El joven bicolor trataba ahora de ordenar sus pensamientos. Ni en sus más locos sueños hubiera imaginado que pasaría por todo esto, pero de algún modo, una aventura con Rei, Tala y Bryan comenzaba a sonar divertida. Seguramente sólo alguien como él podía pensar en algo así, pero no podían culparlo, después de todo, él era Kai Hiwatari y éste era un reto, quizá el más grande que enfrentaría jamás, y él nunca le daba la espalda a un reto. Además, ya estaba muy involucrado para arrepentirse, cosa que en realidad no deseaba hacer.

Por su parte, Rei mantenía los ojos cerrados mientras su cabeza descansaba en el pecho de Kai. Su ser le exigía descanso, pero su mente se encargaba de negárselo cuestionándole sobre todo lo que a partir de ese momento iba a acontecer. Era obvio que las cosas habían cambiado. Ahora, un nuevo guardián se había unido a él y su instinto le decía, que los otros dos rusos no tardarían en hacer lo mismo. De algún modo, esto, lejos de tranquilizarle, le alteraba. No podía dejar de sentir que en vez de tener dos nuevos aliados, pronto tendría a dos nuevos guardianes bajo su cuidado. Después de todo, había sido su culpa que ellos se involucraran, por lo que era normal que asumiera que su protección era responsabilidad suya.

Los gnomos, seres mágicos de la tierra, llevaban tiempo buscando comunicarse con él, pero Rei se había dedicado a ignorarlos. ¿Cómo se habían atrevido a involucrar a los rusos? ¿Acaso no había hecho un buen trabajo protegiendo él solo a los cuatro elementos? ¿En qué había fallado? ¿Por qué habían tomado una decisión como esa sin consultarle? Estaba seguro que ellos tendrían sus motivos, pero por el momento, éstos no le interesaban en lo más mínimo. Lo único que sabía, era que pasaría un buen tiempo antes que él decidiese volver a comunicarse con los seres representantes de su elemento. Estaba conciente de que si entraba en batalla, sería imposible llevar a cabo su cometido, por ello había decidido que no les hablaría a menos que fuera para cumplir con su deber como guardián.

Al igual que la de Kon, la atención de Hiwatari también había sido aprisionada por su mente. 'Sin duda esto es lo más cerca que he tenido a alguien, al menos desde que ella se fue' pensó para si mismo el dueño de Dranzer tratando de no dejarse arrastrar por los recuerdos. Era demasiado triste, ella se había marchado con él y lo había abandonado. No podía odiarla, ya que con sólo recordar los días en que estuvo en sus brazos, toda su tristeza se escapaba, quizá lo peor del caso, es que aún la quería y probablemente, siempre la seguiría queriendo. Había pasado ya tanto tiempo, que mantener su imagen en su mente se hacía cada vez más difícil, sin embargo, era obvio que esta mujer, Derska, tendría un lugar muy especial en su corazón hasta el día en que su vida se extinguiera.

Después de escasos minutos, que a los jóvenes les parecieron siglos, llegaron a la habitación. El dueño de Dranzer ingresó en ella y depositó al joven en la cama. Totalmente exhausto se tendió en su lecho sin molestarse en cambiarse. Fue entonces que sus pensamientos regresaron a su actual enemiga. Algo en esa mujer le parecía muy familiar. No estaba seguro del porque sentía que debía reconocerla. Su tono de voz, su mirada e incluso su actitud. Él ya había visto todas esas características en alguien. Por eso era que no se explicaba que no la recordara puesto que siempre había gozado de buena memoria.

"Kai…yo" comenzó a decir el gato, quien sentía una terrible necesidad de explicarle al joven a su lado lo que había ocurrido.

"Silencio" interrumpió el ex líder de los Blade Breakers.

"¿Qué?" gritó sorprendido e indignado el oriental.

"Que no hables" agregó el ojicarmín buscando ser más explícito.

"Mira Kai no me importa que tan rico seas ni a cuanta gente tratas así diariamente, pero estás muy equivocado si crees que yo te lo voy a permitir. Porque…" respondió el guardián de la Tierra. Si su compañero pensaba que podía tratarlo como a uno de sus sirvientes, él iba a demostrarle lo equivocado que estaba.

"No me refería a eso" comentó el ruso al notar, por la reacción del guardián, que sus palabras habían sido malinterpretadas.

"Entonces ¿Qué querías decir?" cuestionó confundido el chino fijando sus doradas orbes en su futuro protector.

"Que los últimos dos días no han sido precisamente fáciles y que deberíamos descansar" respondió el bicolor dejando ver sus verdaderas intenciones. Estaba conciente que quizá sus palabras no habían sido las más adecuadas, pero le había sido imposible decirle abiertamente al dueño de Drigger lo preocupado que estaba por su estado.

"Sí supongo" respondió el moreno entendiendo el verdadero sentido de aquellas palabras. Sin duda habían sido preocupación, al estilo de Kai obviamente, pero preocupación por él al fin y al cabo.

Varios minutos transcurrieron en absoluto silencio permitiendo que en la habitación no se escuchase ruido alguno que el de sus tranquilas y acompasadas respiraciones.

"¿Sigues despierto?" cuestionó el chico de ojos rubí.

"No estoy cansado" contestó el guardián de la Tierra terminando con su farsa de que dormía apaciblemente, que en realidad, no engañó a nadie.

"Deberías" agregó con su monótono tono de voz el joven de piel nívea.

"Creo que tengo insomnio" dijo Rei.

"Ya veo" respondió el ruso-japonés debido a la ausencia de un mejor comentario.

"Kai ¿Crees que podríamos bajar a comer algo?" preguntó el chino totalmente avergonzado.

"Seguro" contestó el ruso mostrándole una preciosa sonrisa y reclamándose mentalmente el no haber recordado que Kon no había probado bocado desde el día anterior. Así ambos abandonaron la alcoba y se dirigieron hacia la enorme cocina de la mansión. Todo el lugar se encontraba desierto, dado que repentinamente todos los sirvientes habían recibido vacaciones, puesto que Kai no consideró conveniente que permanecieran ahí con todos los extraños sucesos que habían estado aconteciendo.

Los ojos de ambos chicos se abrieron de par en par al llegar a su destino. Sus respiraciones se detuvieron por ligeros instantes por la impresión. Un líquido rojo se expandía por el suelo. Nada de aquella habitación quedaba en pie. Era lógico que una guerra se había desatado ahí. No se necesitaba ser un genio para saber que la magia había sido usada en dicha batalla. Los ojos de Kai se llenaron de ira. Sus ojos viajaron hasta toparse con dos rusos que totalmente cubiertos de aquella rojiza sustancia yacían en el suelo aparentemente sin vida.

"¡Kuznetzov! ¡Ivanov! Se puede saber ¿Por qué insana razón destrozaron mi cocina y bañaron el lugar con mi salsa?" gritó nuestro joven ruso aguantando las ganas de asesinar a sus amigos.

"Pues verás…" comenzó a decir Ivanov tratando de que su mente maquilara una explicación coherente al tiempo que se ponía de pie al igual que el pelilavanda.

"No se atrevan a darme una excusa. Van a limpiar este desastre y les juro que se arrepentirán de lo que hicieron" continuó diciendo con un elevado tono de voz. Aunque por dentro no soportaba las ganas de reír, ya que esta no era la primera vez que los dos rusos hacían de las suyas.

"No exageres Kai no es para tanto" empezó a decir el pelilavanda tratando de salvar al pelirrojo de la reprimenda que a ambos les esperaba.

"Por supuesto que sí. Usaste magia Bryan. ¿Qué acaso no tienes ningún respeto por la naturaleza, el aire, o el pacto que hiciste? " gritó el neko con los ojos totalmente llenos de furia. Los ojos de Kai quedaron prendidos de esa rencorosa mirada. Nunca había visto al gato molesto y esa mirada temible le parecía totalmente ¿sensual? 'Creo que ya estoy delirando' se dijo el ruso a sí mismo.

"Bueno yo…" buscó defenderse el guardián del aire.

"¿Y tú quien te crees para decirle como usar sus poderes? Hasta donde yo sé, el trato es entre él y las sílfides y tu no tienes porque meterte" agregó el pelirrojo buscando rescatar a Kuznetzov, ya que no iba a permitir que ese gato tonto molestara a su amigo. En su opinión, suficiente había hecho ya con meterlos en semejante embrollo.

"Pues sí me meto, porque para tu mayor información yo he cuidado hasta ahora de los cuatro elementos" contestó el joven oriental olvidándose tanto de su actitud pasiva y pacífica como de sus modales.

"Pues te informo que ahora el Aire está bajo la custodia de Bryan y no puedes hacer nada al respecto. ¿Acaso te molesta haber dejado de ser el único guardián? ¿Temes que Bryan sea mejor guardián de lo que tú nunca serás? " agregó el chico de ojos azul ártico. Estaba seguro que le había pegado donde más le dolía. No en vano, era un experto con las palabras.

"Eres un…" empezó a decir totalmente lleno de ira y dispuesto a dejar las palabras y decidirse por algo más efectivo, los golpes.

"¿Quieren calmarse?" agregó Hiwatari tratando de evitar que aquella pelea se desatara.

"¿Rei podrías explicarnos un poco de lo que sucede?" preguntó Bryan con la esperanza de que un cambio de tema acabara con la tensión que se había formado entre los dos chicos.

"A decir verdad no hay mucha diferencia entre lo que yo sé y lo que ustedes saben, pero les explicaré lo que pueda" comentó disponiéndose a dar la tan esperada explicación.

"En el principio, toda la energía fue dividida en cuatro grandes poderes que se encargaban de mantener el equilibrio en la naturaleza: el agua, el aire, el fuego y la tierra. Sin embargo, cuando el hombre apareció comenzó a modificar lo ya existente causando que los cuatro poderes perdieran el control.

Ya que el problema había sido ocasionado por los seres humanos, era lógico que debían ser ellos mismos quienes lo resolvieran. Fue así como cada elemento buscó entre los habitantes del planeta eligiendo a aquel cuyas características fueran compatibles con su elemento.

Y así se formó la primera alianza entre los seres humanos y la naturaleza, y con ella nacieron los primeros guardianes. Desde entonces ese pacto se renueva día a día para evitar que la vida de nuestro planeta se desvanezca." Relató el chino mientras los rusos le escuchaban atentamente.

"Lindo cuento, pero no explica quienes te persiguen o ¿Por qué?" preguntó Ivanov buscando sacar de quicio al oriental.

"Es por la piedra" respondió Kai recordando las palabras de la hechicera.

"¿Qué piedra?" cuestionaron los otros dos presentes.

"¿Cómo lo supiste?" agregó el neko sorprendido.

"Digamos que nuestra reciente invitada me lo dijo" contestó el ruso-japonés.

"Esta piedra que ven" comenzó a explicar al tiempo que les mostraba el pequeño dije. "Es en realidad una llave. Fue creada hace siglos por una poderosa hechicera y guardiana llamada Oudreel. Se dice que ella tenía la habilidad de controlar a los cuatro elementos. Sin embargo, al ver que todo el equilibrio dependía de cuatro hechiceros, decidió crear cuatro templos sagrados, uno para cada elemento. Su función era la de encerrar la energía negativa en caso de que los guardianes fueran incapaces de mantener el equilibrio. Nadie sabe en donde se encuentran, pero se rumora que esta gema tiene la habilidad de revelarle a su poseedor su ubicación" explicó Rei.

"¿Y para que querría alguien encontrar los templos?" esta vez la pregunta había sido hecha por el guardián del aire.

"Porque si los cuatro templos se abren, la energía negativa dentro de ellos se liberará. Sería terrible que todo ese poder cayera en manos de cualquier persona" mencionó el gato, aunque a decir verdad, ni siquiera él estaba seguro de lo que un ser humano podía hacer con tanto poder.

"Pero si no es una mala persona no debería haber problema" dijo el pelirrojo.

"Te equivocas. El poder es demasiado. Nadie puede controlar tanta energía." le aseguró el neko. Después de este comentario, todos permanecieron callados pensando cada uno en distintos asuntos.

"Creo que deberíamos irnos a dormir, mañana seguiremos conversando ¿De acuerdo?" sugirió Kai rompiendo el silencio que entre ellos se había formado, a lo que todos asintieron y dándose las buenas noches se retiraron.

El joven de ojos azul ártico apresuró el paso para alcanzar al halcón. Era hora de aclarar las cosas con el pelilavanda. Ya no le cabía ninguna duda de lo que estaba ocurriendo, pero debía escucharlo de él, sólo así creería lo que su mente le decía.

"¿Quién era la mujer que atacó a Kai y Rei?" preguntó el joven yendo directamente al punto que deseaba tocar.

"No tengo idea." respondió el ojilavanda preguntándose el motivo de la pregunta.

"No mientas te escuché hablando con ella." Gritó el ruso.

"Pues verás yo…no puedo decírtelo." Dijo luchando contra su deseo de explicarle todo a su amigo.

"¿Por qué estás de su lado?" reclamó el lobo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Era mentira, todo tenía que ser mentira.

"No lo entenderías." agregó el guardián sin saber que más decir a su compañero. El chico lo había descubierto, ya no tenía más opción que aceptarlo y resignarse a vivir con el hecho de que la persona que más quería le odiaría para siempre.

"Pruébame." respondió el ex líder de los Demolition Boys mirando fijamente a su nuevo enemigo.

"Estoy ligado a ella. No puedo evitarlo así es como son las cosas. No tengo otra opción más que ayudarla. Ella fue una guardiana, la guardiana del aire, por eso es que hay un lazo entre nosotros." explicó Kuznetzov esperando que sus palabras fueran suficientes para convencer a su antiguo líder.

"Hay algo más, lo sé. Exijo que me digas la verdad." Dijo el dueño de Wolborg exigiendo respuestas.

"Ella es mi madre." agregó Bryan.

"¿Qué? ¿Y sólo por eso vas a ayudarla? Ella no ha hecho nada por ti, no le debes nada" le contestó su interlocutor.

"Te dije que no lo entenderías." susurró resignándose a que perdería a su mejor amigo.

"¿Cómo vas a ayudarla?" preguntó el ruso de ojos azules.

"Matando a Rei" afirmó Boris tratando de ignorar la opresión que había sentido en su pecho al pronunciar esas palabras. Se sentía tan sucio, pero sabía que era por una buena causa.

"¿Disculpa? ¿En serio vas a acabar con el gato? Sabes que Kai no lo permitirá." Comentó su amigo tratando de convencerse de que todo no era más que una broma de su amigo de la infancia.

"Haré lo que sea necesario para acabar con el guardián de la Tierra." agregó al tiempo que la ira se asomaba por sus ojos como hace mucho tiempo no lo hacía.

"Lo siento Bryan, pero voy a delatarte." Advirtió Ivanov.

"No lo harás, porque no recordarás esta conversación." Dijo tristemente el aliado de las sílfides.

"No puedes hacer que lo olvide." comentó el pelirrojo deseando poder olvidar todo lo que había descubierto, poder ignorar el hecho de que su mejor amigo iba a traicionarlos.

"Quizá él no, pero yo sí." dijo una voz femenina.

"Lo lamento Yuriy, pero no podemos permitir que arruines nuestros planes." agregó por último el guardián del aire desviando su vista de su pelirrojo compañero. Entonces, una misteriosa luz cegó a Yuriy mandándolo al suelo carente de conciencia.

"Bien hecho mi pequeño. Pronto los cuatro templos serán abiertos y entonces recuperaremos lo que nos pertenece." dijo por último la hechicera mirando con orgullo a su único hijo.

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Comentarios de la Autora:

¿Qué les pareció? Sin duda este es el capítulo más largo que he escrito. Como pueden ver la historia dio un giro bastante peculiar, pero como es una historia mía pueden irse acostumbrando a que eso suceda. ¿Qué pasará ahora? Pues ya les dejé más piezas así que quizá algunos ya puedan comenzar a armarlas. No olviden dejar reviews. ¿ok?

Cuídense.

Addanight.