DIA 6

Domingo… un maravilloso domingo en el cual Darien había decidido estar en cualquier otro lugar por que definitivamente su apartamento ya no era terreno seguro. Así que allí estaba él, fuera y escondiéndose "si, esconderte de una rubia de un metro cincuenta y ocho, pequeña y delicada, ¡uy qué miedo!" se burló su conciencia.

—¿Pero qué le pasa a Serena? –se preguntó por centésima vez en una hora.

Le había dado una y mil vueltas al asunto y no hallaba la respuesta de porque su novia actuaba así. Ella siempre había sido cariñosa y le entregaba su amor completamente, pero esos últimos días estaba fuera de control…

Y él sufría por eso, ya que un día es divertido, dos días es más que bienvenido… pero cinco días de frustración en ese importante terreno, era una tortura para cualquier hombre. Y por muy serio y caballeroso que él fuera… tampoco era de piedra, y Serena Tsukino estaba presionando todos los botones para volverlo loco de deseo.

Y estaba seguro que su control se rompería pronto. Y cuando eso sucediera…

¿A dónde se había ido su tímida novia? ¿La que normalmente se escandalizaba con las cosas que estaba haciendo? ¿La que lo más atrevido que había hecho hasta el momento era cocinarle una cena "afrodisíaca"?

"Se fue y dejó a su gemela malvada" se dijo él, "claro que solo es malvada porque nunca termina lo que comienza" pensó.

Pasó todo el día de un lado para otro sin saber a dónde ir o que hacer y preguntándose si ese día sería sometido a un nuevo tormento.

Cuando la noche cayó decidió que ya era hora de volver a su apartamento y descansar, por primera vez en casi una semana, porque al siguiente día tenía trabajo que hacer.

El elevador había estado silencioso y le había puesto nervioso, y al salir al pasillo que llevaba a su apartamento noto que estaba oscuro y silencioso, la sensación de ser observado lo invadió, sentía que en cualquier momento alguien saltaría desde atrás de una planta para ponerse frente a él y cortarle el paso.

Y si eso sucedía probablemente sería Serena solo llevando una ramita de muérdago para cubrirse,

—Tengo que estar al límite de mi cordura, si estoy, no solo pensando en eso, sino también deseando que ocurra. –Dijo Darien al pasillo vacío.

Por suerte no pasó nada, así que decidió quedarse en la sala, solo para relajarse se dijo él, pero la verdad es que tenía curiosidad por saber si su novia volvería.

El sonido del timbre lo sacó de sus pensamientos "Allí vuelve tu pequeña tentadora" le dijo su voz interna. Suspirando resignado llegó a la puerta imaginándose lo que sucedería luego de que abriera la puerta, tomo el pomo, lo giro y al abrir…

Estaba su vecina frente a él.

La señora Circonia era una adorable ancianita parecida a la señora Claus y en ese momento le sonreía como si él fuera su nieto favorito.

—¡Ah señora Circonia!, buenas noches, ¿puedo ayudarla? –Preguntó Darien mitad agradecido, mitad extrañamente decepcionado.

—Oh, no es nada querido, solamente vengo a entregarte esto. –Dijo entregándole un paquete de correos.

—Mmm, gracias… pero ¿quién trajo el paquete?

—Un agradable cartero. –Dijo la anciana sonriendo. –Bueno me voy, buenas noches Dari.

—Buenas noches.

Darien estaba seguro que era uno de sus amigos el que había ido a dejar el paquete… parecía inofensivo… pero la última vez que recibió un paquete así, consiguió un bóxer comestible sabor fresa.

La curiosidad le gano a sus dudas, así que sentándose en la mesa del comedor abrió el paquete. Pero dentro solo había una caja de color purpura, con las palabras "NOOKII Board Game*" en ella.

"Serena se dio por vencida" fue lo primero que pensó, regalarle un juego de mesa era algo perfectamente inocente, Aunque él nunca tuviera tiempo para jugar uno y a ella no le gustaran.

Dos minutos después se dio cuenta de que estaba equivocado… el juego de Nookii, resultó ser un juego de mesa para adultos.

—Noooo. –Gimió el pelinegro

El juego traía su cartel de "no molestar", un timer, una venda para los ojos, dados, un lipstick y tarjetas con las palabras ohhh, ahhh y mmm

Las tarjetas llevaban penitencias en todas las tarjetas. Las Mmm; eran las inocentes como un masaje de cabello, las tarjetas Ooh; ya subían un poco el nivel con juegos de roles como policía y prisionera y las tarjetas Aah le provocaron un infarto al ver que con ellas se podían hacer realidad todos sus deseos más oscuros y atrevidos.

En la tarjeta "Vamos a cabalgar" Serena había puesto un post—it:

"Prepárate vaquero, porque no te podrás escapar de mi"

Al imaginarse lo que quería decir Serena, su temperatura alcanzo un nivel parecido al que se sentiría al vivir en el sol, así que decidió intentar, por su propia salud mental, ponerle un alto a todo. Tomando el teléfono la llamó.

"Hola, no puedo contestarte, porque estoy durmiendo o con mi amado Darien, así que deja tu mensaje"

—Serena, soy Darien… por favor ten piedad de mi, conejita… tus regalos me tienen al borde de mi control, terminaré con pulmonía si esto sigue así.

Luego de colgar guardó el juego, cada tarjeta era una tentación para él y la de cabalgar… el pelinegro gimió frustrado pero al mismo tiempo se preguntó en donde tendría su sombrero de cowboy del último Halloween.

"En el sexto día de Navidad mi amor me regalo… un juego para adultos que a mi imaginación descontroló"

¿Que ira a hacer Serena cuando escuche el mensaje de Darien?

*Nookii es un juego para adultos real, y es para... animar... la relación de una pareja y que así no caiga en la monotonía (bien informada yo, ¿verdad?)

N/A: el viernes o el sábado espero poner el resto de la historia.