¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal? Pues yo estoy muy contenta, sobre todo sabiendo que os gusta el fic y por todo lo que me decís. Ya sabéis, os estoy muy agradecida.
No quiero aburriros demasiado, por ello digo que los personajes de Naruto no me pertenecen. ¡Disfrutad de la lectura!
~Dos meses~
~Capítulo 7: Empieza el torneo "Los siete infiernos"
Había hecho mal muy mal el no haberle esperado en su casa, tal y como habían acordado días antes. No estaba de humor y tampoco tenía ganas de verle, todas aquellas palabras fueron veneno, la mataron.
Suspiró, llevaba unos diez minutos esperando a que la mujer de la tienda llegase con su foto. La foto que le prometió. Ella no rompería la promesa.
-Ten muchacha, espero que te guste- Habló la mujer sacándola así de sus pensamientos.
Sonrió, sinceramente si quería ver la foto volver a verle, su cara- Gracias- Susurró cogiendo la foto y saliendo de la tienda con cierta pena.
Sacó la foto, las ansias crecían por segundos. La miró, un aire de nostalgia la había inundando haciendo así que sus lágrimas impacientes saliesen, no debía por ello, las mantuvo.
Empezó a caminar a paso lento, no dejaba de pensar en la noche de ayer, todas las palabras resonaban en su cabeza, sobre todo las que les dijo Shikamaru. Tampoco iba a negar que lo que gritó al salir de aquel local también hizo daño.
No tenía ganas de llegar a su casa, ya había estado demasiado tiempo en ella. Sobre todo llorando junto a su padre, confesándole así todo lo que pensaba sobre Shikamaru, Temari y de todo lo que le rodeaba.
Nunca había visto a su padre así, tan sensible, se había vuelto su mejor amigo todo ello se lo había demostrado en aquella noche, mientras la abrazaba, le daba consejos y sin olvidar lo más importante. La escuchó.
Se había sumido tanto en sus pensamientos que no sabía cuánto tiempo había pasado caminando sin rumbo fijo. Había llegado a casa de Sakura.
Normalmente gritaba, pero hoy sus ánimos estaban muy bajos. Se acercó a la puerta y con cierta pena llamó al timbre.
Esperó a que alguien abriese, quería encontrarse con Sakura, no con su madre. Le caía bien pero era realmente pesada, más con el tema de su madre. Le dolía.
-¡Voy!- Escuchó gritar desde dentro.
La puerta se abrió con rapidez, dejando ver a una Sakura muy feliz, como si todos sus sueños y deseos se hubiesen cumplido. Ahora mismo le venía fatal.
-¡Ino!- Gritó mientras la abrazaba
No correspondió no tenía ganas de nada.
-Ino... ¿Estás bien?- Le preguntó intrigada
-Sakura... He venido a despedirme hoy es el día del torneo y bueno... No quería irme sin despedirme.
-¡Es verdad! ¡Hoy es! ¿Estás nerviosa?
Negó, estaba más dolorida que nerviosa es más el recuerdo le hacía mucho daño- Llego tarde... Nos vemos dentro de poco, ¿vale?- Se despidió mientras la abrazaba
Fue un abrazo largo emotivo, sin saber porque Ino tenía la impresión de que todo aquello que una vez Shikamaru le dijo era mentira. Sentía que no iba a salir bien parada de aquel torneo, que si con vida salía sería algo más que un milagro.
-Me marcho...- Dijo mientras se limpiaba unas lágrimas.
-Ino... ¿porqué? Sabes de sobra que saldrá todo bien, ¿qué pasa?- Le preguntaba mientras con sus manos agarraba su cara.
-Nada... Me he emocionado, no sé, debe de ser que tengo un mal día- Acabó sonriente
-Bueeno, sabes que confío en ti.
-Me tengo que ir, ¡nos vemos!- Dijo mientras salía apurada, no aguantaba más iba a romper a llorar- Debo ir a casa para recoger mis cosas y luego ir a la casa de los Nara- Pensó mientras se secaba las lágrimas, que vencedoras habían salido de sus ojos.
~*****~
No sabía cuánto tiempo llevaba tumbado allí haciendo caso omiso a los gritos de su madre. No quería escucharla, no quería escuchar nada que no tuviese algo que ver con su rubia amiga.
Cuatro palabras eran las que resonaban en su mente sin tapujos "Te odio Shikamaru Nara" Ese gritó fue lo que le ha impedido estar tranquilo, sin dejar de pensar en ella.
Ahora su temor crecía cada vez que por su mente pasaba la fugaz idea de que quizás su amiga no se presentase, y con ello, no entrar en el torneo como el equipo que siempre fueron.
Suspiró, sus ojos estaban abarrotados de lágrimas quería soltarlas, por una vez en su vida necesitaba sentirse limpio, desahogarse. Pero solo lo haría delante de ella, porque era con ella con la que debía desahogarse, ella había sido quien había conseguido hacerle sentir mal.
Escuchó el timbre sonar. Se levantó de un salto, no perdía la esperanza de encontrarse con ella, antes de que su amigo llegase.
Llegó a la puerta nervioso, con ilusión. Una ilusión que pronto desapareció al ver a su amigo. No se había cumplido lo que él quería.
-Chouji...- Susurró
-Siento no ser ella, pero es que he tardado más pensando que ya había llegado- Habló con desgano
-No Chouji, no te sientas mal, al fin y al cabo ha sido culpa de los dos.
Él al igual que Shikamaru e Ino recordaba aquella cena como la peor, después de su marcha todas las ganas desaparecieron. Shikamaru salió del restaurante sin hablar con nadie, dándole también el dinero a él. El ambiente se quedó amargo.
-¿Puedo entrar?- Preguntó despertando a su amigo
Se apartó, Chouji sabía más que de sobra que no debía de preguntar eso. Pero la educación que recibía por parte de sus padres era algo mayor que la que le "daba" él.
Chouji entró saludando así a los Nara. Él guardó toda su pena para luego soltarla con su amigo, estaba preocupado por Ino.
-Vamos al salón...- Susurró mientras entraba en la sala nombrada- Chouji, ¿de verdad que lo hice tan mal?- Preguntó mientras se tiraba en el sofá.
No supo que decir, no quería hacer daño a su amigo con sus palabras.
Se sentó en el sillón que había al lado del sofá en el que segundos antes, su amigo se había sentado.
-Creo que los dos os asegurasteis de acabar mal. Ella por cabezota y por ir de mala gana y tú... Tú por querer ser caritativo...
Se quedaron en silencio. Un silencio que no tardó mucho en romperse al sonar de nuevo el timbre.
-¡Voy yo!- Gritó Shikaku mientras salía de la cocina.
Shikamaru estaba tenso, deseaba con todas sus fuerzas que fuese Ino la que acababa de llegar a su casa.
Escuchó a su padre saludar alegremente, por lo tanto, dedujo que no era Ino, él no era capaz de saludarla así.
-No es ella...- Susurró
Haciendo así que Chouji bajase su cabeza, también estaba muy apenado por la ausencia de su amiga.
-Buenos días, chicos- Saludaron al unísono los padres de Ino y el del propio Chouji
El corazón de Shikamaru dio un vuelco al escuchar a Inoichi. Estaba al cien por cien seguro de que había visto a Ino llorar o al menos la habría visto llegar tan pronto a su casa.
Le miró con cierto miedo más que nada para no recibir un cuestionario por parte de su padre o alguna reprimenda por parte de Inoichi. Para él, Ino era intocable.
-Inoichi...- Susurró involuntariamente
-¿Qué?- Preguntó. La entonación de la misma estaba mezclada con pena y enfado.
-¿Dó-dónde está Ino?- Preguntó tembloroso
-Ha dicho que ahora vendrá
Suspiró aliviado, aquella respuesta fue la mejor que en ese día podía haber recibido.
-¿Qué has hecho?- Le preguntó su padre enfadado- ¿Qué le has hecho a Ino?- Le preguntó de nuevo mientras le cogía por el cuello de la camisa, levantándolo así.
-¡Shikaku! ¿Qué tal si te calmas? No ha pasado nada, ella ya se fue sin ganas. Los dos tuvieron culpa, ¡déjale!- Habló Inoichi haciendo así que Shikaku soltara a su hijo.
Nunca antes le había agradecido nada a Inoichi, pero hoy le debía una, una grande.
El timbre sonó por tercera vez. Inoichi fue quien abrió la puerta con permiso de Shikaku.
-Princesa...- Susurró al ver a su hija.
-Papá...- Saludó mientras entraba cabizbaja.
Se sentía muy extraña, parecía que era una intrusa y más ahora cuando tenía a todo el mundo mirándola.
-Buenos días señor Nara y señor Akimichi- Saludó con educación.
-¿Nos vamos a la cocina?- Preguntó Shikaku
Los tres padre asintieron mientras desaparecían, dándoles la íntimidad necesaria.
Ino inspiró estaba muy nerviosa, no quería verle y menos que decir. Expiró todo el aire que antes había inspirado y así, con nervios entró en el salón.
Shikamaru se encontraba de pie, esperándola con impaciencia y con miedo, mucho miedo.
-Buenos días, chicos...- Susurró con nervios
-Ino... Pensaba que no ib...
-No pienso decepcionar a Chouji, ya le decepcioné demasiado ayer- Cortó
Aquellas palabras dolieron demasiado, a él no le había metido en aquella frase. ¿Por qué era tan dura?
-¿Cuándo empieza el torneo?- Preguntó mirando a Chouji
-Ahora, dentro de diez minutos- Contestó alegre por tener allí a su amiga.
-Shikamaru, no he traido la foto, no me ha dado tiempo la tienda estaba cerrada.
-¿Shikamaru? ¿Y el diminutivo?- Le preguntó triste
No dijo nada, no tenía ganas de contestar el porqué no le llamaba por el diminutivo. Estaba acobardada, no tenía el valor suficiente como para contestarle ni siquiera como para decirle que veía su amistad rota.
- Tranquila, ¿porqué ibas a dármela tan pronto?
-Porque no sé si quiera si después del torneo nos volveremos a ver, por eso- Habló con pena
Aquellas palabras hicieron daño a los dos, ¿de verdad había dicho Ino eso? No, no lo querían creer, si Ino rompía su amistad con Shikamaru el equipo se rompía con ello. Por nada en el mundo iban a permitir que aquello sucediese, ni Shikamaru ni Chouji.
-¡Chicos! Vais a llegar tarde- Gritó Shikaku
Los tres inspiraron y con cierta pesadez salieron del salón para dirigirse así a la cocina. Tenían que despedirse de sus padres y escuchar como tales les deseaba toda la suerte del mundo.
Inoichi abrazó a Ino con todas sus fuerzas, él al igual que ella tenía mucho miedo más que nada porque no sabían nada de aquel torneo.
Sin embargo fuese lo que fuese no dejaría que su hija se fuese por ello le dejaría muy claro a Shikamaru que era él quien tenía que cuidar de ella.
-¡Shikamaru!- Gritó viendo como se giraba con cierto nerviosismo- ¿Cuidarás de ella?- Le preguntó nervioso- Sin olvidar a Chouji, claro.
Los dos asintieron, estaban seguros de que a Ino no le iba a pasar nada, no mientras ellos estuviesen delante. No tardaron en salir.
-¿Preparados?- Preguntó Shikamaru
Asintieron, ahora no podían echarse atrás y mucho menos pensarlo debían estar al cien por cien concentrados.
Chouji y Shikamaru hablaban de las técnicas que iba a utilizar para estar lo más preparados posible. Mientras, Ino estaba ausente no entendía nada, ya no tenía ganas de hacer nada.
No tardaron en llegar al lugar indicado, era un recinto cerrado -eso se suponía, ya que tenía las puertas abiertas- era una especie de jaula. Construida con grandes pilares de hierro, no dejando así mucho espacio entre ellos. Sin escapatoria.
-Esto es enorme...- Susurró Ino al entrar y mirando por todos los lados.
Lo que más le llamó la atención fue todas las personas que allí se encontraban, había muchísima gente, ¿cuántos? A simple vista unas setecientas y aún faltaban.
Las personas que allí se encontraban, la miraban con cierto auge de superioridad y de ganas de matar.
-Chicos...- Susurró Ino mientras se acariciaba los brazos- Este ambiente da escalofríos- Volvió a susurrar dejando a sus amigos algo confundidos.
Eso le vino genial, aquel comentario venía perfecto ahora se podría acercar a ella, darle apoyo para demostrar así que siempre iba a estar con ella
-Ino, estamos aquí para lo que tú quieras- Le comentó Shikamaru tocando su hombro derecho.
Como anheló sentirla, aunque solo fuese su hombro, pero al fin y al cabo sentirla.
Se apartó- Si, seguro, eres de confianza- Susurró más para sí que no para él
Se sentía tan mal, tan distantes ¡y estaban a centímetros! Nada era igual todo había cambiado, pero solo fue culpa de los dos, de nadie más.
Aquella idea era la más correcta, pese a no haberse molestado en buscar otra, ¡no había más! ¿Qué necesidad hay de culpar a Temari? No hizo nada, se preocupó por Ino, quiso ser su amiga. Si por ello la hacía culpable, Chouji también debería serlo.
Sacudió su cabeza, dándose a notar a sus amigos.
-Shikamaru... Has cambiado...- Susurró mientras posaba su mano izquierda en su boca, evitando así hacer cualquier ruido.
¡Pum! Eso escuchó dentro de sí, ¿por qué insistía en hacerle daño? Cada vez que abría la boca le hería, puede que sin quererlo, pero era lo que estaba haciendo. Lo estaba matando a base de torturas. ¿Qué hacer ahora mismo? Solo tenía ganas de abrazarla, de pedirle perdón de corazón y para ello, solo había una forma, desahogar toda la pena que había en su corazón.
-Ino... Yo...- Un fuerte golpe le hizo callar, haciendo así que otra vez se acobardase- ¡Mierda!- Se dijo mientras apretaba los puños.
Una mujer salió desde un palco que había arriba de todo, dándole así la oportunidad de ver a todo el mundo, que seguro que para ella eran meros participantes.
Era una mujer joven, de piel pálida y de lo contrario su pelo era negro como el tizón. Sus ojos eran de color verde, no era muy atractiva.
Levantó su mano izquierda y la movió en modo saludo- ¡Buenos días, participantes! ¿Preparados para morir?- Preguntó sonriente
Como tal, nadie contestó, aquella mujer no daba miedo, ni si quiera imponía. Seguro que si hubiese sido Ibiki seguro que más de la mitad hubiese salido despavorida.
-Me llamo Uoya Kana, soy ¿mm? ¿Cómo decirlo? ¡Bah! Eso ahora mismo no importa, lo que importa es que voy a ser yo quien os dicte las reglas de este torneo. Conocido como el de "Los siete infiernos" Supongo que no os cuesta adivinar el porqué se llama así- Pausó, quería dar un poco de emoción a todo aquello- Por si acaso os lo diré. Veréis, hay siete categorías, por así llamarlo. Sabéis de sobra que estaréis aquí metidos durante un mes, como sabréis y si así no es os lo explico. Un mes tiene cuatro semanas, de las cuales cada tres días, se subirá de categoría. Me explico, hoy es martes uno, día en el que da comienzo este torneo, por ello tendréis hasta el día tres para llegar al lugar que os han indicado en unos papeles que os darán cuando inscribáis al vuestro capitán. ¡Pero no nos adelantemos! Paso a paso- Volvió a pausar- Lo dicho, si antes de los tres días no habéis llegado al lugar indicado, directamente estaréis eliminados, si antes, claro está no habéis muerto en el camino. ¡Jaja!- Calló, a nadie le hizo gracia lo que acababa de decir, eran unos participantes muy duros.
-Así que podemos morir en el acto, ¿tan fuerte son estas personas?- Habló Ino, sin quitarle el ojo a Kana.
-Ino...- Susurró mientras la cogía de la mano.
Tuvo mucho miedo a que le rechazase, con Ino ahora mismo no se podía esperar nada, aunque bueno, nunca podía esperarse nada. Mas no imaginó aquello de Ino, no apartó su mano, es más la agarró muy fuerte, tenía miedo.
-¿Esto os ha quedado claro? Espero que sí, porque lo he explicado lo mejor que he podido. ¡Ah sí! Se me olvidaba comentar lo del día libre. No sé si habréis caído en la cuenta, pero si sumáis tres y tres dan seis. ¿Y cuántos días tiene una semana? Siete, queda un día libre un día en que se os elegirá al azar, en ese día no estaréis obligados a luchar, se os dará un mapa en el cual estará escrito un sitio, allí descansareis. Pero claro está que podréis cogerlo o no, ¡todo eso se os apuntará! Lo apuntará estas personas que a mis dos lados se encuentran. ¿Cómo diferenciarlos? Porque tienen una cinta verde en la frente. ¡Esa es su diferencia de los demás! Si alguien les hace algo, ¡eliminados!- Gritó
-Bueno, por lo menos tenemos un día de descanso- Comentó Chouji sonriente.
Sin embargo no fue escuchado por sus compañeros, estaban ensimismados con aquellas palabras.
-De todo esto ya no me queda explicar nada más. Bien, pasemos a lo del capitán y con ello a lo de los equipos. ¡Sólo se apuntará al capitán! A nadie más, ¿porqué? Es muy simple la respuesta. El número de participantes que habrá en un equipo será ilimitado, ¿habéis escuchado? ¡Ilimitado! Quiero decir, en todo el torneo se puede cambiar de equipo, otra cosa es aceptarle o no. No hace falta decir que os arriesgáis a que os maten, ¿verdad? ¡Me encanta ver cuando alguien no es aceptado! Tenéis que ver sus gritos de dolor, ¡jajaja!
Aquella mujer estaba dándole mucho miedo, ya no parecía una mujer tranquila y amable. ¡Se había vuelto una psicópata! Le encantaba ver como la gente moría y encima no es que hubiese demasiada escapatoria.
No sabía si era su mente o qué, pero sentía que todo el mundo tenía un aura asesina, si al principio había pensado que estaban algo tarados, ¡ahora lo estaban hasta las entrañas!
-Ino... Tranquila...- Le susurró Shikamaru.
Pero ¿cómo hacerlo después de todo lo que esa mujer estaba diciendo? ¿Cómo podía estar tan tranquilo? Apretó más la mano, quizás ya le hubiese cortado la circulación.
-Espero que hayáis entendido todo lo que os he querido decir. Ahora ya entendéis el porqué solo se apuntará al capitán y no a nadie más.
-¿Y qué pasa si matan al capitán?- Preguntó una voz al fondo
-Sencillo, ¡el equipo queda eliminado!
Empezó a sollozar, todo aquello la estaba superando, cualquier cosa que se hiciese era un punto para quedar eliminado.
Notó unos brazos rodearla por los hombros, Shikamaru, ¡dios cuanta falta le hacía! Sin pensarlo se abrazó a él y desahogó su miedo en su pecho. No hacía falta decir que Shikamaru sería el capitán y que quizás a él le pasase algo. Se aferró más a él. Antes, muerta.
-Ahora quiero que con tranquilidad os vayáis acercando a la puerta que hay debajo mía, allí se apuntará el capitán, al cual se le dará una cinta, ¡sólo él elegirá dónde esconderla! Por si os sirve de algo, es mejor no tenerla a la vista de los demás.
-Chicos, ¿estáis preparados?- Preguntó Chouji acariciando la espalda de Ino con cuidado, estaba muy nerviosa y lo entendía, todo el mundo allí se habían vuelto unos asesinos, incluso él tenía miedo, pero se lo tragó.
-¡Si alguien quiere abandonar que lo haga antes de que se cierren las puertas!- Gritó mientras le daba a un interruptor y con ello dos puertas enormes empezaron a cerrarse.
-Ino, ¿quieres que lo dejemos?- Preguntaron al unísono
Negó, por nada en el mundo iba a decepcionar a sus amigos, por algo se había estado entrenando tanto, para demostrarles así lo que ella era capaz de hacer. Para demostrarles que ella no era débil.
-¡Oh! Una última cosa, ¡el terreno es libre! Tenéis agua, bosques y montañas, ¡elegid qué queréis! Y con esto, ¡Adiós!- Gritó por última vez.
Kana desapareció y con ello las puertas se cerraron abriendo así lo que quizás se podría decir "El torneo de los siete infiernos"
~CONTINUARÁ~
~Notas adicionales~
~Kelly: ¡Hola! ¡Jaja! Ooh, ya veo, ¡me ha encantado tu idea! Quizás te la robe en otro fic, ¡jaja! No era coña, la verdad es que tengo muchas ideas con esta pareja y siendo sincera en ninguna la mato ¡jajaja! ¡Besos!
~Neith Akemi: ¡Hola! ¿Qué tal? ¡Muchas gracias por tu review! Sí, me ha halagado muchísimo todo lo que me has dicho. Y sobre todo me ha encantado saber que te gusta el fic (no hay mayor recompensa para mí) ¡Gracias!
~Claressa: ¡Buenas! ¿Qué tal? ¡Oh! ¿En serio he hecho que odies a Temari? Pues me he quedado sin palabras por ello, ¡jaja! ¡Gracias por tu review! ¡Un beso!
~Ellie-Kino: ¡Jaja! Como siempre me ha encantado tu review. Aunque me he llegado un sorpresa, al saber que estáis cogiendo manía a Temari. ¡No me lo esperaba! ¡Muchas gracias por tu review! ¡Un beso!
Y gracias a todas las personas que leen mi fic, que ya lo he dicho, pero no hay mejor recompensa que saber que os gusta. ¡Muchas gracias por leerlo!
Prometo no tardar en subir el otro capítulo. ¡Hasta la próxima!
