Hola mis querido lectores, muchas gracias por todos los comentarios, favoritos y/o alertas, me hacen muy pero muy feliz saber que les está gustando la trama, espero que me sigan apoyando. Disfruten el capi. Va dedicado a todos ustedes.


Capítulo 6

Lamento 54: Como no soy popular, voy a ser mejor estudiante.

Tomoki despertó en el suelo de su habitación, con la espalda adolorida y sin nada que lo cubriera del frio. Maldiciendo un par de veces, se levantó de mala gana y miró con molestia a su hermana que dormía plácidamente. Tenía intenciones de despertarla, pero se detuvo al sentir su mano, generalmente estaban frías, pero ahora se sentían tibias y tenía una sensación de calor humano, como si alguien la hubiese tomado por un largo tiempo.

—"Que raro" —pensó el chico mirando a Tomoko—"¿Acaso ella…?"

— ¡Llegamos! —anunció la madre de ambos desde la planta baja.

—Tomoko, despierta—llamó su hermano zarandeándola un poco, no quería dar explicaciones a su progenitora del porque estaba la chica allí, eso sería demasiado vergonzoso.

—Sírveme un poco más de té Sebastian—murmuró ella en sueños, mostrando una sonrisa de satisfacción.

— ¡Ya despierta! —exclamó apretando la mejilla de Tomoko haciendo que ella se despertara de golpe.

— ¡Eso duele! —Chilló sobándose la zona adolorida mientras miraba a su hermano con enfado— ¿Por qué lo hiciste?

—Mamá y papá ya llegaron y no quiero que te vean aquí—contestó mientras se sacaba la polera para cambiarse de ropa.

— ¿Q-que estás haciendo? ¡Tápate! —dijo Tomoko mirando hacia a otro lado, por un momento se imaginó que Tomoki era uno de los chicos de sus juegos eróticos y eso la hizo enrojecer.

—Si no quieres mirar vete a tu cuarto—dijo sonriendo de medio lado, no fue su intención quitarse la ropa frente a su hermana, pero estaba tan acostumbrado que lo hizo sin pensar. Pero definitivamente tenía que hacerlo más seguido, la cara sonrojada de su hermana mayor lo valía.

— ¡Chicos, bajen! —pidió su madre.

Ambos bajaron al primer piso para recibir a sus padres y aprovecharon la ocasión para desayunar juntos, hablar del viaje y asuntos de la escuela. Tomoki fingía escuchar la plática, sin embargo, no podía quitarse esa sensación en su mano, quizás era su imaginación, pero podría haber sido su hermana. Aún recuerda el momento en que la abrazó, ¿Acaso no podía controlarse aunque sea un poco? Qué bueno que Tomoko estaba dormida o sino no sabría cómo explicarle aquello.

— ¿Qué pasa Tomoki? No has tocado tu comida—dijo su madre.

—Nada importante—respondió tomando sus palillos para comenzar a comer, debía evitar pensar en otras cosas o su madre podría sospechar algo.

—Como les decía, voy a comprar algunas cosas así que no hagan mucho desorden y Tomoko, haz tu tarea, no quiero ver malas calificaciones al final del semestre—advirtió la dueña de casa.

—Sí, si—respondió la chica sin tomarle importancia, hoy vería el live action de Boku ga imouto ni koi wo suru, también jugaría un rato y molestaría a su hermano, ya después consideraría hacer sus deberes.

Después del desayuno, Tomoki fue a su habitación a descansar un poco, él ya había hecho lo que debía así que estaba un poco aburrido y como no tenía práctica decidió ir a sacarle algunos juegos a su hermana, un claro pretexto para saber en qué estaba perdiendo el tiempo.

— ¡Yori pervertido! —escuchó Tomoki al entrar a la habitación de su hermana mayor; que estaba sentada con las manos apoyadas en el suelo mientras miraba la televisión.

— ¿Qué tanto haces? —preguntó él acomodándose al lado de la chica para ver mejor la película.

—Es el live action de la serie que me pasó Akise—contestó Tomoko sin dejar de mirar la pantalla de la televisión.

Ambos se quedaron en silencio al ver que el protagonista; llamado Yori, besaba a su hermana Iku. Tomoko por alguna extraña razón comenzó a imaginarse cosas parecidas con Tomoki y eso la incomodó, no podía tener la mente tan torcida como para pensar en esa clase de cosas. Por otro lado, Tomoki se puso nervioso, él también estaba pensando en la reacción de su hermana si él la besara y eso le hacía querer huir.

Yori, te quiero…

La habitación de pronto se volvió tensa, sólo se escuchaban las voces de la película y la respiración de los hermanos Kuroki. Tomoki quería levantarse e irse a su cuarto, pero no podía dejar de mirar la escena, Yori e Iku estaban besándose y no les importaba que fueran hermanos, ¿Por qué él no tenía el valor suficiente para hacerlo también? A su hermana parecía agradarle, pues no despegaba su vista del televisor, ¿Debería intentarlo?

—"No, de ninguna forma lo haré" —desistió, este no era el momento para hacer locuras, debía controlarse sino quería formar un caos. Maldito Akise y sus videos, todo era culpa suya.

—"Tomoko, cálmate y deja de imaginar cosas con tu hermano" —se dijo la chica a sí misma, por un breve instante se imaginó como besaría Tomoki y no pudo evitar mirar al chico.

Ambos se miraron por un momento y desviaron la mirada hacia la película. El corazón de los chicos estaba latiendo con fuerza y parecía que fuera al unísono, casi podían oírlos palpitar como si estuvieran corriendo una maratón.

— "Que incómodo es esto" — se dijo Tomoki pasándose la mano por la cabeza para luego posarla accidentalmente sobre la mano de Tomoko.

La mayor se asustó y rápidamente sacó la mano mirando hacia otro lado, ¿Acaso su hermano quería hacerle lo mismo que Yori a Iku? Sinceramente no le molestaría tant... ¡No! ¿Pero qué tonterías estaba pensando? Ya debería dejar de ser tan fantasiosa, que Tomoki jamás haría algo como eso.

Iku, te amo…

El chico observó el nerviosismo de ella y entendió que simplemente no podría hacer nada sin que ella saliera huyendo, lo mejor era dejar pasar las cosas antes de que se complicaran más por sus malos impulsos y sus estúpidos sentimientos que no lo querían dejar en paz. Al igual que Yori, cargaría con todo esto él sólo, no permitiría que Tomoko sufriera por su culpa…

Al terminar la película Tomoki no dijo nada y se fue a su habitación, mientras Tomoko apagaba la tele y se acostaba en la cama mirando al techo, la verdad es que esa serie le había hecho pensar en muchas cosas y le asustaba pensar que el cariño que le tenía a su hermano menor fuera algo diferente al usual, después de todo su hermanito siempre ha estado a su lado y no deseaba alejarlo, le dolía el pecho de sólo pensar en Tomoki odiándola o diciéndole que se iría lejos ¿Por qué de pronto sentía tanta tristeza? ¿Qué eran estos sentimientos?

— ¿Qué me está pasando?...

Una nueva semana venía y con ello las prácticas diarias de futbol, por lo que Tomoki se iba más temprano de lo normal y regresaba muy tarde a casa lo que lo aliviaba de cierta manera, pues su hermana había estado muy distante con él desde que vieron esa película y lo ignoraba completamente provocando cierto dolor en él.

—Ya llegue—anunció el chico después de haber estado en una práctica agotadora.

Su hermana; que pasaba por el pasillo, no lo miró ni tampoco se dignó a saludarlo, lo que hizo el chico se molestara completamente. Se quitó los zapatos rápidamente y siguió a Tomoko hacia el cuarto, completamente enfadado.

—Oye, ¿Qué te sucede? —preguntó tomando a su hermana mayor del brazo.

—No me toques—murmuró nerviosamente zafándose del agarre del chico para luego encerrarse en su dormitorio.

El menor de los Kuroki se quedó paralizado en el pasillo, ¿Había hecho algo mal? ¿Por qué lo estaba ignorando de esa manera? ¿Podría ser que se haya dado cuenta de algo? No, imposible que haya sido eso, ella era muy despistada como para notar algo. Entonces, ¿Por qué? Quiso entrar, pero retrocedió. Con el flequillo tapándole los ojos se alejó de allí…Necesitaba pensar.

Tomoko se dejó caer al suelo completamente avergonzada, la última semana había estado leyendo el manga incestuoso y al parecer le había afectado demasiado porque llegaba a soñar con Tomoki y eso la preocupada un poco. Ya ni siquiera podía jugar con sus chicos virtuales sin tener que imaginarse a su hermano menor con el torso desnudo, gimiendo, suspirando o susurrándole cosas pervertidas. Por ello no le quedaba más opción que tratar de evitarlo porque aún no comprendía porque le pasaban estas cosas.

— ¡Kuroki-san! —Exclamó Akise entrando como si nada al salón de la chica—Almorcemos juntos.

—Hmp—susurró, mirando por la ventana con la cabeza apoyada en sus brazos

— ¿Qué sucede? —preguntó sospechando algo, Tomoki también estaba algo decaído, durante las prácticas de futbol cometía varios errores que hacían que el entrenador lo reprendiera, no prestaba atención en clases y tampoco lo escuchaba, no le quiso preguntar porque sabía que no le iba a decir nada. Tampoco había reaccionado cuando le dijo bromeando que iría con Tomoko a una cita.

—No es nada—murmuró la chica.

— ¿Te peleaste con el hermanito menor? —interrogó observando cómo se tensaba la chica—No sé qué habrá pasado entre ustedes, pero estoy seguro que Tomoki se sentirá muy feliz si lo vas a ver.

—No quiero hacerlo—contestó bajando la mirada, estaba algo confundida con sus sentimientos y la verdad es que no quería ver a Tomoki a la cara porque su imaginación la podría traicionar.

—Yo sé que tú quieres verlo—habló Akise tomándola del brazo y sacándola del salón.

— ¿Q-Que haces? —preguntó alarmada tratando de escapar del chico.

—No pueden estar así por siempre, son hermanos después de todo—dijo Keita sonriéndole con confianza.

— "Es cierto, somos hermanos" — razonó Tomoko aliviada de cierta manera— "Es imposible que entre nosotros pase algo".

— ¡Hermanito menor! —gritó Akise asustando al chico.

—Tomoki, vamos a comer juntos—añadió la chica sonriendo con alegría.

—"Ya volvió a la normalidad" —pensó Tomoki—Pero que sea rápido. No quiero que me contagien de sus tonterías.

— ¡Oye! —exclamaron ambos fingiendo enfado.

Al finalizar las clases Tomoko esperó a su hermano a que terminara su entrenamiento porque quería irse con él a casa, esta semana no lo habían hecho y ya estaba acostumbrada a platicar con el de camino a su hogar. Le pareció buena idea actuar amable con él, después de todo era su hermano y debía tratar de enmendar sus errores con él.

— ¡Se acabó el entrenamiento! — anunció el entrenador.

Tomoko tomó una toalla y se acercó al chico para entregársela.

—Buen trabajo hermanito—felicitó ella colocando la toalla alrededor del cuello de Tomoki.

—G-gracias—dijo algo sorprendido, sus mejillas enrojecieron al ver que la chica limpiaba el sudor de su frente con cariño.

—Qué envidia da Kuroki, ojala tuviera una hermana así—comentó Endo.

— ¿Verdad que Kuroki-san es adorable? —mencionó Akise pasando sus manos por los hombros del arquero del equipo.

—Sí, eso creo—dijo Endo confuso por la mirada de Keita.

Tomoki dejó que Tomoko le secara el sudor, era la primera vez que hacia un gesto tan amable con él y eso lo ponía nervioso, sobre todo porque ella estaba demasiado cerca. Recordó que cuando eran niños, su hermana lo había ayudado en varias ocasiones y siempre lo trató con mucho cariño, eran bellos recuerdos que hasta ahora no los había sabido apreciar y que le hacían desear volver a aquellos momentos en donde todo era mejor.

— ¿Qué ocurre? —preguntó su hermana terminando su labor.

—Nada, ¿Por qué? —respondió intrigado por la pregunta.

—Te has quedado callado—dijo Tomoko pasándole una bebida energética de su bolso.

—Ah…

— ¡Kuroki-san, yo también…!—gritó Akise corriendo hacia los chicos.

—Aléjate—interrumpió Tomoki colocando su pie de forma de que Keita se tropezara.

— ¡Eres cruel hermanito menor! —protestó el chico desde el suelo.

Ambos sonrieron con gracia mientras se miraban cómplices. Akise también sonrió, los hermanos Kuroki eran demasiado interesantes de ver, continuaría observándolos desde lejos, quien sabe si a lo mejor se llevaría una sorpresa más adelante.

Al llegar a casa, su madre los esperaba con una cara muy seria, pues el profesor de la chica la había llamado porque las notas de Tomoko no eran nada buenas.

—Tomoko, todas tus series estarán confiscadas hasta nuevo aviso—sentenció la dueña de casa— .De ahora en adelante estudiaras todos los días.

— ¡No me las quites! — pidió la chica con los ojos llorosos.

—Yo no tengo nada que ver aquí—mencionó Tomoki ignorando a ambas mujeres.

—Detente ahí Tomoki, tú vigilaras a tu hermana—ordenó la mujer.

—Ni hablar—respondió tratando de huir de la situación.

—Tomoki—pronunció su madre con voz tenebrosa.

—Está bien, ya entendí—suspiró resignado.

La dueña de casa fue a preparar té mientras Tomoko traía sus libros de mala gana y Tomoki se sentaba en el sofá a mirar la televisión. Su madre les sirvió a ambos y luego se fue a su cuarto para descansar un poco, era demasiadas preocupaciones por hoy.

—No entiendo porque tengo que hacer esto ¡Estúpido profesor! —Murmuraba la chica entre dientes mientras empezaba a hacer sus deberes—Tomoki…

—De ninguna manera, mamá me regañara si no estudias—interrumpió el hermano menor sabiendo de antemano las intenciones de Tomoko.

—Pero…

—No.

—Entonces ayúdame a estudiar, eres bueno en esto—pidió su hermana mayor colocando cara de tristeza.

—No te funcionará conmigo otra vez—dijo pretendiendo ignorarla.

Tomoko se sentó al lado de su hermano menor y quiso abrazarlo, sin embargo, Tomoki no se dejó porque sabía que ella sólo lo estaba tratando de manipular y eso no le gustaba para nada.

—Hermanito, por favor—rogó tomando su mano con fuerza para luego sonreír sombríamente—.Le diré a mamá que estabas viendo Shingeki.

—Está bien…Chantajista—murmuró chasqueando la lengua.

— ¡Bien! —exclamó soltando la mano de su hermano para sentarse en la mesa y abrir el libro de inglés.

Tomoki suspiró con resignación y se sentó a su lado para ayudarla, su hermana no estaba consciente cuanto podía llegar a manipularlo y es que el haría lo que fuera con tal de tenerla cerca de él, se había dado cuenta de que necesitaba de su hermana, la quería a su lado apoyándolo en todo, queriéndolo…Amándolo.

—Tomoki, esta conjugación…

— ¿Qué? Ah sí, esta frase se utiliza para…

Al pasar las horas, el hermano menor de Tomoko se daba cuenta de lo cómodo que se sentía con ella, a pesar de lo rara que podía ser o las locuras que hacía para ser popular, su hermana tenía un buen corazón, era inocente en cierta forma y tierna cuando lo quería. Ya sea fastidiándolo con sus pláticas sin sentido o entrando a su cuarto sin permiso, Tomoko siempre ha sido y será su primer amor, el más doloroso y difícil de su vida. Pero estaba decidido, ya era hora de dar el siguiente paso, primero tenía que aclarar algunas cosas con su hermana mayor y luego…

—Tomoko yo…

—No quiero más dangos Itachi—susurró la chica entre sueños, con la cabeza apoyada en los brazos y encima de todos los libros.

—Tonta—dijo por lo bajo sonriendo al ver las expresiones de molestia de ella.

La contempló por algunos minutos y luego, sin importarle nada más, se levantó de la silla y se acercó a ella colocando su mano alrededor de su espalda. Con su mano derecha le quitó el mechón rebelde de su mejilla y lo puso detrás de la oreja, su dedo índice rozó suavemente sus labios y acortó las distancias hipnotizado por la boca de Tomoko.

—Perdóname por tener estos sentimientos—le susurró en el oído con voz dolida antes de cubrir sus labios con los de su hermana en un tímido y cálido roce.

La sensación que sintió al besar a su hermana no se comparó con nada, su cuerpo reaccionó inmediatamente a las emociones que se acumulaban en su pecho y su corazón palpitaba con emoción, podía sentir claramente cómo sus manos temblaban al intentar controlar sus impulsos inútilmente y su mente le pedía a gritos que se detuviera, pero todo propósito por tomar las cosas con calma se esfumó cuando su hermana inconscientemente le respondió el pequeño roce dando paso a sus sentimientos.

—Tomoko, lo siento, pero ya no…—dijo acercándose para besarla nuevamente.

—Tomoki, ¿Qué estás haciendo? —preguntó su madre confusa e incrédula, su hijo estaba casi abrazando a Tomoko y el rostro del chico estaba a centímetros de tocar los labios de su hermana.

El menor de los Kuroki se paralizó en ese momento, su progenitora lo había visto, ¿Qué se supone debería hacer ahora?

...Esto se pondría más difícil de ahora en adelante.

Continuará...


Shion230 reportandose. Tomoki, te descubrieron besando a tu hermana, ¿Que explicación le darás a tu madre? Ni yo misma lo sé. -U-... Ok, si lo sé, pero lo leeran el el próximo capi. Muchas gracias por sus comentarios. Nos leemos el próximo jueves.

Próximo capitulo: Lamento 56, Como no soy popular, voy a ser otra persona.