Título – El Hilo Rojo de los Sueños

Autores – Tanuki-801 y DANHK

Advertencias – Yaoi y escenas explícitas en futuros capítulos.

¡Gracias a todas aquellas personas que se han tomado el tiempo de leer esta historia y dejar reviews!


Capítulo siete

Ciertamente se sorprendió un poco al ver a Rei sentado contra la pared de la azotea, compartiendo el almuerzo con Nagisa, quien como era su costumbre solo llevaba paquetes de la tienda de conveniencia. Pero se alivió al reconocer que tener ambas versiones de una relación sería mejor para su investigación. Saludó a la feliz pareja y antes de elaborar una sola oración, una oleada de preguntas salió de la boca de Nagisa alcanzando un nivel de decibeles que seguramente no era legal.

-Mako-chaaan! Cuéntame, ¿Qué tal la primera noche con el chico de tus sueños?, ¿Lo hicieron?, Kyaa! Dime, quiero saber!- grito a la vez que hacia un puchero, habría seguido el berrinche pero fue interrumpido por su pareja, Rei.

- Nagisa…respira, estas incomodando a Makoto senpai, soltó Rei con toda la seriedad que le caracteriza.

Fue eso todo lo que se necesitó para que Nagisa dejara el tema, por el momento, y dedicara su atención a su amado. Ellos se conocieron en el bachillerato y a decir verdad, ni siquiera ellos saben ni cono ni en que momento fue que su relación comenzó. La primera vez que Nagisa vió a Rei fue cundo se encontraba en la pista de atletismo entrenando, desde ese momento Nagisa supo que Nagisa tenía potencial para ser un nadador así que decidió convencerlo de que entrará al equipo y prácticamente se convirtió en su acosador personal hasta que le hizo hacer una prueba, ese era el método habitual de Nagisa para convencer a las personas de hacer algo. Esa actitud que la mayoría de las personas tachaba de infantil para Rei significó algo más, no estaba seguro de que lo único de lo que estaba convencido era que la vivacidad y insistencia de Nagisa era refrescante, pues estaba acostumbrado a invertir su tiempo en dos cosas, la escuela y el entrenamiento. El verse obligado a compartir tanto tiempo con Nagisa le hizo darse cuenta que había desperdiciado parte de su tiempo en cosas de adultos y se olvidó por completo de vivir como un adolescente. Fue esa misma sensación de libertad la que le llevó a tener una mayor cercanía con el pequeño rubio, pasar tiempo con él le hizo olvidarse del estrés y divertirse como hacía mucho tiempo no hacía.

La relación que surgió entre ambos no sólo había sido benéfica para Rei, sino también para Nagisa. Nagisa tenía una convivencia complicada con sus padres. En su afán de querer que Nagisa hiciera algo útil con su vida que le fuese a traer provecho para su futuro, los señores Hazuki creían firmemente que lo más importante era tener éxito académico: sacar buenas notas, tener opciones en universidades prestigiosas, presentar un currículum envidiable cuando el momento de buscar empleo llegara. Ideales que, de buenas a primeras chocaban aparatosamente con los intereses y deseos de su hijo, quien deseaba poder nadar, ser libre, pero sobre todas las cosas, poder disfrutar del tiempo que poseía.

Al final fue una explosión imponente con su familia lo que llevó a Nagisa a huir de casa y pedir refugio en el hogar de Rei. Éste no le negó el asilo en cuanto el rubio se presentó frente a su puerta con sus maletas, sin embargo, fue la voz de la razón para que Nagisa regresara a encarar a sus progenitores y tratara de alcanzar un entendimiento con ellos. Sus padres, aún no conformes con los argumentos de Nagisa, decidieron ponerle un ultimátum: podría continuar asistiendo a las competencias de natación siempre y cuando su rendimiento escolar no sólo no disminuyera, sino que debía aumentar lo suficiente para posicionarse en los primeros diez lugares del grado.

Con ayuda de Makoto en la natación y de Rei en los estudios, pero, más que nada, gracias a su dedicación y esfuerzo sobrehumano, Nagisa logró cumplir su cometido. Logró obtener un puesto en el torneo regional de natación y había logrado subir sus calificaciones al tercer puesto del grado, superado únicamente por una chica de otro salón y por Rei mismo. Y, de hecho, había sido durante esa competencia regional de natación cuando la amistad entre los dos chicos se transformó en algo más.

Rei y Nagisa habían mantenido su relación en secreto por los primeros dos años de ésta. Sin embargo, no fue sorpresa para ninguna de las dos familias cuando por fin decidieron hacerla oficial al anunciar que se mudarían a la misma ciudad para estudiar en la misma universidad y en la misma facultad. Al inicio, los padres de ambos habían permanecido un tanto reacios a la decisión de sus hijos, no obstante, habían consentido la situación tras aceptar que ambos chicos habían resultado una buena influencia en el otro y, que, pese a que difería de sus propias creencias, ni Rei ni Nagisa estaban dispuestos a ceder en este punto.

–Nagisa, Rei, necesito hablar con los dos –exclamó Makoto con toda la seriedad que pudo juntar. Su corazón latía a mil por hora y su rostro estaba comenzando a arder.

Nagisa contestó a su emoción con una risita pícara y Rei con un atento silencio.

–Sabía que este día llegaría –anunció orgulloso Nagisa, ensanchando su sonrisa–. Muy bien, ¡suelta la primera pregunta!

Makoto carraspeó antes de comenzar para tratar de volver a encontrar su voz.

-¿Cómo se dieron cuenta que querían estar juntos?- dijó Makoto evitando cualquier contacto visual con la pareja. Y para su sorpresa fue Rei quien respondió primero.

-Pues…yo, no sabría como explicarlo Makoto senpai, supongo que para cada pareja es distinto para mi fue muy claro, me hacía bien la compañía de Nagisa me hacía feliz y aunque fue difícil cuando comprendí que los sentimientos que tenia por el no eran solo de amistad, la sensación que notaba en su cercanía, era como una corriente eléctrica cuando nos tocábamos accidentalmente…fue así como inició y como Nagisa no me rechazó pues… eso lo hizo muy claro para mi.

-Oh Rei! No sabía que pudieras decir cosas tan… cursis- Interrumpió Nagisa con el rostro enrojecido, cosa extremadamente rara en el. Y con ello eliminó la seriedad de la respuesta de Rei.- ¿Te volvió a rechazar Haru-chan?

-No, de hecho todo lo contrario es solo que… no quiero forzar las cosas, todo esto es muy nuevo.

-Oh! Makoto, solo deja que las cosas fluyan.

-Ese no es el problema…-Contestó Makoto, ocultando su rostro con el antebrazo.

-Me parece que lo que Makoto senpai quiere preguntar es sobre…sexo, Nagisa.- Terció Rei, colocándose las gafas en el lugar correcto, como un profesor resolviendo dudas.

-S-sí…

-Por eso hubieras empezado!- Gritó Nagisa- Para empezar, ¿Tu qué quieres? Ya sabes, dar o qué te den, aunque por tu estatura y la de Haru, creo que será más fácil para ti ser el activo, pero tú decides…

-¿El qué?

La pareja se quedó algo boquiabierta ante la respuesta de Makoto. Les parecía poco creible que desconociera esos conceptos mientras se planteaba una relación con otro hombre. Fue Rei quien, de nuevo, interrumpió el incómodo silencio.

-Espero que no te incomode que Nagisa me contara lo de tus sueños…pero creo que pueden ser se ayuda en este momento. Cuando soñabas con él, ¿Quién tenía la iniciativa?

-Creo que yo, aunque casi siempre despertaba cuando todo aquello comenzaba.

-Bien, supongo que te diremos solo lo que necesites.-Interrumpió Nagisa, esta vez con una cara de seriedad y profesionalismo total- Cuando estas con otro hombre es muy diferente que estar con una mujer, sé que no es una buena comparación pero es lo que es, cuando piensas en intimar con otro chico la confianza es muy importante pero lo es también el juego previo, ¿Me entiendes?, el pasivo debe sentirse cómodo y preparado. Cuando se hace sin planearlo puede ser espontaneo sí pero también poco placentero, para ambos.- Nagisa hizo una pausa para asegurarse de que aún tenía la atención de su amigo.- Cuando estés con Haruka, debes iniciar un juego lento o lo asustaras y te será más difícil preparar su cuerpo, debes acariciarlo y poner atención a las partes de su cuerpo que reaccionan a tu tacto, su cuello o sus hombros, su espalda o sus caderas. Notarás cuando sea el momento de comenzar "lo otro" debes prepararlo para recibirte, acariciándolo, lubricándolo, relajándolo y entonces pueden llegar al final. Puede que necesiten más de un intento para llegar a ello, a nosotros nos tomo un par de veces.- Terminó su explicación con algo de rubor debido a su confesión final.

-De acuerdo, solo no sé como preguntárselo, o iniciarlo, pensé que pasaría algo esta mañana…- Al escuchar esa declaración, la joven pareja se miro con sorpresa.

–Ok… ¿Y qué pasó exactamente esta mañana? –preguntó Nagisa estupefacto. Él jamás había dudado de que los sueños de Makoto se trataban de premoniciones; sin embargo, tampoco hubiera imaginado que las cosas entre ambos avanzarían tan lejos tan pronto.

Las mejillas de Makoto ardían y sus oídos comenzaban a zumbar. En su ofuscación trató de ordenar sus ideas.

–-Pues…

La mirada atenta de ambos chicos sobre él no le estaba facilitando las cosas. Makoto suspiró profundamente. Si ambos ya sabían de sus sueños y de sus extraños (y fallidos) acercamientos con Haruka, qué más daba que se enteraran de los últimos acontecimientos en su vida. Después de todo ellos siempre lo habían apoyado y habían creído completamente en aquello que les había dicho.

–En realidad comenzó desde ayer por la noche.

Al escuchar estas palabras, Nagisa ensanchó su pícara sonrisa y Rei dejó escapar un sonido de sorpresa.

–¡No pasó nada de lo que están pensando! –gritó Makoto al instante–. Anoche solamente estuvimos hablando bastante y descubrimos que en realidad tenemos más cosas en común de lo que habíamos creído hasta ahora. –Hizo una pequeña pausa para decidir si debía contarles o no acerca de su primer beso y, al final, decidió mejor atesorar ese momento mágico para sí–. Y hoy en la mañana, Haruka confesó… que no soy el único loco. –Tragó saliva con dificultad-. Él dijo que… él también había estado soñando conmigo todo este tiempo.

Los rostros de Nagisa y de Rei mutaron a uno de tremenda sorpresa. Parecía que ninguno de los dos sabía cómo interpretar o qué hacer de la información dada, y, a decir verdad, Makoto no podía admitir que él ya hubiese sido capaz de procesar aquella declaración.

–Entonces, ¿por qué él no…? –comenzó Nagisa antes de interrumpirse y cerrar la boca pensativo.

–¿Por qué lo hizo tan difícil? –cuestionó Rei, expresando los pensamientos de su novio–. ¿Ni siquiera le daba curiosidad ver a alguien supuestamente inexistente frente a él?

Makoto musitó unos minutos antes de responder.

–Supongo que simplemente llegamos a conclusiones diferentes. Si yo no hubiera tenido el soporte de ustedes o de mi familia quizá en lugar de tratar emocionarme por conocerlo, hubiera tratado de tener más cuidado y desconfianza de porqué y cómo esto estaba sucediendo. Creo que puedo entender perfectamente sus sentimientos de miedo cuando se dio cuenta que lo inverosímil de su vida privada existía más allá de él y su reacción fue justificada al ver cómo yo además de existircomencé a interesarme por él y hasta a acosarlo. Y también no puedo olvidar cómo ambos… bueno, somos hombres. Esa es una situación aún más atípica… que no puedo decir que… haya asimilado del todo todavía.

Makoto se recriminó mentalmente por estas últimas palabras. Sabía que tocaban algunas fibras sensibles en sus amigos. Ellos habían vivido en carne propia lo que significaba vivir de manera contrariaa una sociedad tan homogénea como lo es la de Japón. Las miradas desagradables, los comentarios hirientes, la intolerancia palpable. Makoto no tenía ningún prejuicio en contra de las relaciones entre personas del mismo sexo; no obstante, sabía que algo en el fondo de su mente seguiría en negación de que él fuera quien estuviera en esta situación.