Primeramente quiero pedir disculpas por no haber actualizado la semana pasada, pero sinceramente con todo lo que tenía que hacer, me resultó imposible concentrarme en otra cosa que no sean mis responsabilidades académicas (maldita educación) bueno como sea. Lo peor ya paso y las semanas que vienen son tranquilas y después por fin vacaciones.
Olvide mencionar que Neal y Robin no aparecerán en esta historia. Lo tomaremos como que Neal murió con el disparo de Tamara y Robin seguirá en el Bosque Encantado del cual nunca debió salir.
Sin más que añadir espero que les guste el capítulo y tengan en cuenta que a partir de este punto la historia tomará un giro distinto ya que no se concentrará cien por ciento en Storybrooke, incluso posteriormente veremos algunos flashbacks como en el anterior capitulo.
Gracias por comentar. Me suben el ánimo lo digo en serio.
Perdón las faltas de ortografía.
Efectivamente, Emma había firmado su petición de divorcio. Así como se había llevado todas sus pertenencias de la mansión. Ahora parecía que su estancia en aquella casa había sido solo un espejismo. Su closet sin rastro de las típicas chaquetas de cuero de la sheriff. Cajones vacíos y un llavero abandonado sobre la mesa que indicaba en fin de una relación.
Regina no sabía que sentir en ese momento, no quería que todo terminara así pero en su conciencia estaba grabado a fuego que no había sido su culpa por lo cual no tendría nada que lamentar, pero ciertamente eso no garantizaba su tranquilidad.
Miró la lista que tenía en sus manos y fue tachando una a una las opciones que tenía hasta dejar solo un nombre intacto. Luego colocó el papel bajo su almohada y extendió su mano izquierda apagando la luz de su lámpara.
- Reconocería esa melodía donde fuera –
- No esperaba menos de ti querida – dijo Gold ante la inminente sabiduría musical de Regina
- Así que Vivaldi inaugura tu primer día – expresó deleitándose con el fragmento "Primavera" de las Cuatro Estaciones.
- La primavera representa el inicio y renacimiento de muchas cosas, al menos así lo creo –
Después de muchas discusiones con el pueblo finalmente los habitantes aceptaron al mago como su nuevo alcalde con la condición de que tanto Snow como Charming siguieran de cerca las decisiones que este tomaba.
Este era su primer día y la reina decidió acercarse a retirar las pocas pertenencias que tenía en la que era su oficina y también para desearle suerte a su sucesor.
- Tal vez tengas razón –
- ¿Y a que debo esta visita? –
- A que vengo a llevarme mis cosas –
- Eso tiene sentido – dijo con gracia observando como la morena guardaba en una caja algunas cosas, entre ellas una foto en la cual estaba ella junto a Emma y su hijo, y otra en la cual solo estaba Henry – podrías dejar esa foto – pidió queriendo sonar indiferente, pero la morena sabía que Henry era lo único que le quedaba de Neal, por lo tanto era muy especial para el
- Claro – dijo comprensiva sacando el portarretratos de la caja y volviendo a ponerlo en su sitio
- Te lo agradezco – la morena había terminado y estaba cerrando la caja - ¿Cuándo te marchas? - preguntó con curiosidad
- No estoy segura… primero quiero asegurarme de que Henry se quede en buenas condiciones –
- Al menos sabrás ya a donde ir –
- Por supuesto –
- En ese caso, espero que no te vayas sin despedirte –
- ¿Acaso el ser oscuro siente aprecio hacia la reina malvada? – dijo divertida ganándose una mirada asesina del hombre – descuida, no pienso marcharme si despedirme de nadie –
Dicho esto se despidieron y la ex alcaldesa se marchó no sin antes decirle
- No te distraigas mucho con tu secretaria – haciendo reír al hombre y sonrojar a la mujer que en ese preciso momento estaba entrando al despacho.
Por supuesto que Belle había sido contratada como su secretaria, el mago quería a alguien de su confianza para ejercer aquel puesto muy importante, y la única indicada para ello era su esposa.
Nunca pensó que una mudanza fuera tan complicada, muchas cosas que hacer y pocas manos para ayudar. Bueno, después de todo no era una simple planificación para vacaciones, así que suponía que era normal.
El día pasó entre conversaciones telefónicas y consultas de internet. Poco a poco las cosas iban saliendo como debían. Decidió que una vez llegada a su destino pasaría los primeros días hospedada en un hotel, posteriormente buscaría un lugar definitivo para vivir y finalmente un empleo. La reina estimaba que en aproximadamente una semana podía empezar su viaje.
Primero debía arreglar ciertas cosas en el pueblo para dejarlo todo en orden. El primer paso fue ceder su puesto a Gold, ya que una vez hecho eso tendría tiempo de solucionar problemas más importantes como el tema Henry
Después de mucho hablarlo con su hijo, éste finalmente decidió quedarse en el pueblo. Y en su momento fue una noticia que la entristeció un poco, pero luego al pensarlo se dio cuenta que era lo mejor. Todo cuanto conocía y quería el chico estaba en Storybrooke y apartarlo de aquel pueblo sería un error. Además debía arreglar las cosas con Emma, era su madre y por más daño que le hiciera no podía alejarse de ella y renegarla como si no le importara. Así no era él y lo único que conseguiría era llenar su corazón de rencor y malos sentimientos. Regina no podía permitir que eso pasase.
También el hecho de empezar de cero no sería lo mismo si Henry fuera con ella, inconscientemente la presencia de su hijo le recordaría que tenía un pasado y en ese pasado estaba Emma. Aquello era lo que menos necesitaba, quería un tiempo solo para ella, una nueva vida en la cual podía olvidar todo cuanto la hacía sufrir y consecuentemente perdonar a quienes le habían hecho daño.
Sin embargo, aunque su hijo no fuera con ella, tenía derecho a visitarla cuantas veces él quisiera, siempre y cuando no afectara su rendimiento académico. Había planteado la idea de que se quedara en la mansión con Emma pero él rechazó categóricamente aquella opción, no agregó más pues no quería forzar el acercamiento entre la rubia y el chico. Vivir con sus abuelos tampoco parecía agradarle mucho pero era su única opción, así que acepto sin poner objeción alguna.
- Sabes que no es necesaria esta lista, se perfectamente cuidar a mi nieto – mencionó Mary al ver lo que Regina hacia
- Crees saberlo hacer, pero quiero prepararte para cuando te enfrentes a una emergencia verdadera – expresó precavida
- Soy maestra, he tratado con muchos niños, se cómo actuar ante una emergencia –
- Lo sé, pero Henry no es cualquier niño. Si le pasa algo – fue interrumpida por la otra mujer
- No le pasará nada – dijo hastiada
- Quisiera que fuera conmigo, pero es mejor para todos si se queda aquí –
- Además también estar sola sin preocuparte por él te hará bien –
- Lo sé, pero me hace sentir una mala madre abandonándolo así –
- No lo estas abandonando, haces lo imposible porque se quede en buenas condiciones y no le falte nada, eso es lo que haría una buena madre –
- Gracias – dijo después de un breve silencio
- No las des, solo digo la verdad… ahora deja de hacer esa lista y dime que es lo que quieres para tu cena de despedida –
Agh… aquella estúpida cena. ¿Por qué había aceptado? Henry era la respuesta, él y sus ojos de cachorro la convencieron.
- Con que no invites a todo el pueblo me basta, no quiero que hagan una fiesta solo por mi marcha – expreso irónica
- No es una fiesta, solo una cena para despedir a una persona importante del pueblo –
- No creo que les importe mucho mi ausencia – expresó con desinterés
- Hay muchas personas que te aprecian aquí, además no puedes hacer nada para impedirlo se lo prometiste a Henry –
- No me lo recuerdes, me dije a mi misma que los últimos días en el pueblo no le negaría nada a mi hijo y creo que se aprovecha de eso –
- Eso explica la consola que instaló en casa – dijo recordando el día en que su nieto llegó a su hogar junto a una consola completamente nueva, para instalarla ahí
- Si sigue así pensaré que le alegra que me marche – exclamó divertida
- No digas eso, ahora escucha, esto es lo que he planeado –
Mary le contaba con entusiasmo todo lo que pensaba preparar para aquel día y a la reina no le quedó más remedio que escucharla resignada.
- No puedo esperar para la primera visita – expresó entusiasmado
- Espero que sea más por verme a mí que conocer la cuidad –
- Claro que será por verte a ti, aunque conocer una cuidad nueva no estaría mal – dijo riéndose – ¿De verdad no te llevaras nada? – preguntó. Estaban cenando mientras veían una película que de vez en cuando quedaba olvidada cada vez que Henry hablaba
- Claro que llevaré algunas cosas indispensables como por ejemplo ropa y otras cosas personales, además pienso comprar un departamento amueblado así evito el estrés de la decoración y todo eso –
- Y yo ¿puedo llevar mis cosas? –
- Por supuesto que sí, lleva lo que quieras al fin y al cabo tendrás una habitación esperando por ti –
- Genial –
Se concentraron nuevamente en la pantalla hasta que terminó la película. Sin duda extrañaría cada momento con su hijo. Crecía tan rápido que tarde o temprano entraría en la adolescencia, tendría su primera novia y se olvidaría de sus madres. Y la mayoría de estos acontecimientos ocurrirían en la ausencia de la morena.
- Me dirás cuando tengas a tu primera novia verdad – dijo de la nada haciendo a su hijo sonrojarse
- No crees que soy demasiado joven para eso – comentó avergonzado
- Es verdad, te prohíbo que pienses en eso hasta que tengas por lo menos treinta años –
- Si eso te hace sentir mejor, te lo prometo –
Y no le creía. Por supuesto que no, pero al menos le hizo sentir mejor.
Los días iban pasando y todo estaba listo. Cada detalle bien pensado y cada inconveniente solucionado, solo faltaba marcar el día de su partida. No quería que pareciera apresurado así que lo fijo dentro de tres días.
Por el momento se concentraría en reservar un vuelo y buscar un hotel en el cual pasar los primeros días. Y eso es justo lo que estaba haciendo, gracias a Dios que existía internet. Regina paso la mitad del día buscando opciones y luego llamando para pedir información más detallada. Hasta que al fin encontró uno que le agradó, llamó e hizo una reservación inmediatamente. Las cosas iban saliendo como había planeado.
- YA LLEGUE – el grito procedente de su hijo la saco de sus pensamientos
- En la cocina – dijo – y no grites tan fuerte –
- Lo siento – expresó antes de abrazar a su madre - ¿Qué haces? –
- Acabo de reservar una habitación en el hotel –
- Así que ya conseguiste uno –
- Si, y me agrada mucho, espero encontrar un departamento similar a ese – dijo poniendo la mesa
- La abuela me dijo que le digas cuándo te marchas –
- Apenas lo he decidido hoy y ya quiere saberlo – expresó irritada
- Dice que sospecha que no le vas a decir nada y te marcharas si despedirte – dijo burlón
- Y es por eso que te ha mandado a ti – hizo un silencio antes de agregar – he pensado que dentro de tres días estaría bien – otro silencio - ¿Qué opinas? – dijo en voz baja e insegura
- Opino que si eso es lo que quieres por mi está bien –
- ¿Seguro? Si crees que es muy apresurado puedo aplazar… –
- No vas aplazar nada – interrumpió decidido – lo que si puedes hacer es disfrutar estos tres días conmigo – completó con una sonrisa
Después de eso solo hablaron de las cosas que podían hacer para disfrutar aquellos días, como visitar los establos y dar un paseo en caballo por el bosque, ante estas propuestas la reina no tuvo más que aceptar, recordando su promesa.
Aquel paseo fue programado para el día siguiente después de que Henry salga de la escuela, y el resto de esa tarde la ex alcaldesa terminó de arreglar ciertos asuntos pendientes antes de su marcha. En la noche cenaron hablando de todo un poco y al fin se fueron a dormir. El chico emocionado y deseando su excursión a bosque y la reina deseando su excursión a una nueva vida.
Al día siguiente después que su hijo se marchara, Regina decidió arreglar el ultimo asusto pendiente, su cripta.
Había muchas cosas ahí que en manos equivocadas podrían causar un desastre, lo mejor sería sellarlo con magia para evitar aquello. Pero antes haría algo.
- No estoy huyendo padre – empezó hablando sobre el ataúd de Henry senior – solo he decidido buscar la felicidad que creí tener junto a Emma – su voz se quebró al mencionar a la rubia, pero recupero la compostura y agregó decidida – Hay muchas cosas que desearía ver y vivir, y creo que ya va siendo hora de que piense en mí. Cuida de tu nieto, sé que tiene a su otra madre y sus abuelos, pero las cosas no van bien en la familia Charming y no quiero que eso le afecte a Henry – continuó contándole a donde iría y sus planes para el futuro. Luego empujo aquel ataúd y bajo hasta encontrar otro
- Madre – tomo un respiro y continuó – creo que tenías razón, y en cierto punto, el amor es debilidad. El amor que sentía por Emma me hizo débil hasta el punto de bajar la guardia y dejar de esperar que las cosas salgan mal. Me confié tanto y ahora estoy pagando las consecuencias. Pero a diferencia de lo que pasó con Daniel, he decidido no rendirme y buscar mi propia felicidad y creo que eso no está aquí, sino afuera en algún lugar. Así que no voy a sentarme a esperar que solo llegue a mí -
Luego de hablar con sus padres se dirigió a Daniel, habló brevemente con él, contándole todo lo que pensaba hacer y finalmente abrazó el frio ataúd antes de marcharse.
Una vez fuera realizó un hechizo de protección para salvaguardar todo cuanto yacía dentro de aquella cripta y se marchó pues tenía que encontrarse con Mary donde la abuelita
- Vaya creí que me dejarías plantada – dijo Snow
- Siento el retraso, estaba sellando la cripta – miro su reloj y constato que fueron diez minutos de tardanza
- No pasa nada, solo me preocupé un poco ya que no sueles llegar tarde nunca – dijo antes de llamar a Ruby para hacer su pedido
- Buenos días señora y señorita – dijo la loba refiriéndose a Mary y Regina respectivamente - ¿Qué van a ordenar? –
- No tengo hambre – dijo la morena mayor
- Deberías comer – regañó la maestra - Rubs a mi tráeme lo de siempre -
- Enseguida – dijo y se marchó a la cocina
- Henry me dijo ya cuando piensas marcharte – comentó - ¿vas a decirme a dónde? –
- Claro pero junto a los demás, tampoco se lo he dicho a Henry, pero es un niño muy inteligente y creo que ya lo sabe –
- Pero soy la que organiza tu cena de despedida tengo derecho a saberlo antes – expresó indignada al tiempo que la camarera llegaba con su pedido
- Aquí tienes – dijo sirviendo a Mary – y para ti – esta vez dirigiéndose a la reina
- Yo no ordene nada – dijo suspicaz
- No me mires a mí – defendió la loba – díselo a mi abuela si tienes ganas de enfrentarte a ella – completo mirando hacia donde estaba la dueña del local
- No quiero meterme en problemas – expresó resignada – dile que gracias – completó. La camarera se marchó dejando a las dos mujeres solas
- ¿vas a decirme? – empezó Snow
- Come y calla – dijo indiferente
Dejaron el tema a un lado y se concentraron en comer, cuando terminaron se despidieron dirigiéndose cada quien por su camino
Regina fue en busca de Henry para dirigirse a los establos. El día estaba siendo muy largo
- Creí que me dejarías plantado – expreso indignado su hijo cuando la vio aparecer
- Se nota que eres nieto de Snow – dijo cansada de escuchar la misma frase dos veces
- ¿Qué? – pregunto confuso
- Nada – dijo restándole importancia – ¿listo para irnos? –
- Lo estoy desde que me desperté – contestó más entusiasmado que la noche anterior
Condujo durante 15 minutos hasta llegar al lugar indicado. Una vez aparcado el coche Henry salió a toda prisa ganándose un regaño de la morena.
Hace tiempo que no daba paseos en caballo, principalmente porque Emma nunca aprendió a montar, era evidente que su hijo ya sabía hacerlo gracias a David, pero tuvo más de un susto ante la imprudencia de su hijo.
La tarde a diferencia de la mañana pasó volando y decidieron volver, hicieron una parada para comer algo en Granny's antes de llegar a casa.
Llegó la mañana siguiente y era sábado por lo tanto día libre para Henry o eso es lo que creía el chico. Pero no fue así, su madre había dicho que debían ocupar aquel día para trasladar algunas cosas del chico hasta el hogar de sus abuelos.
Ante esto el pequeño acuso a su madre de esperar hasta ese día solo para hacerlo trabajar, ante lo cual la morena respondió con un evidentemente.
La mañana lo ocupo la mudanza realizada por David, Regina y Henry. Mary estaba en su mundo ya que esa noche daría lugar la tan esperada cena y dado que sería en el restaurante de la abuela, Regina ya se imaginaba a todo el pueblo metidos en aquel local.
- Solo estarán las personas más cercanas – expresó ante la pregunta de la reina respecto al número de invitados
- ¿cercanas a mi o cercanas a ti? – preguntó – porque hay una gran diferencia entre esos dos puntos –
- Tú no te preocupes que lo tengo todo solucionado –
- Eso es justamente lo que me preocupa – dijo pensativa ganándose una mirada matadora de la maestra
El resto del día, no se concentraron en otra cosa que no fuera la mudanza. Después del almuerzo Mary se había dirigido donde la abuela ya que Ruby la estaba esperando para ultimar los detalles.
En la tarde David se dirigió a la comisaria al mismo tiempo que Regina y su hijo se marcharon a casa, ya que la morena debía arreglarse por exigencias del chico. La morena no se negó puesto que al día siguiente se marchaba y quería que la noche pasara rápido.
Hace una hora que vio el Mercedes de Regina alejarse del límite del pueblo llevándose entre su equipaje las esperanzas de la rubia, quien se encontraba en su coche mirando la oscura carretera. No tenía sentido seguir ahí, así que arrancó el coche y dio media vuelta para dirigirse a la ciudad.
Tan sumida estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que a lo lejos un par de luces se acercaban. Se limpió las lágrimas que bajaban por su rostro y levantó la mirada a su espejo retrovisor, y lo vio. Era el coche de su ex esposa estaba segura de ello.
Detuvo el coche y bajo apresuradamente, sin importarle nada corrió la distancia que había recorrido al mismo tiempo que la otra persona salía del vehículo.
Era Regina.
Corrió con más fuerzas y llego hasta ella, abrazándola con todas las fuerzas que tenía, la morena le devolvía el abrazo insegura.
- Creí que te había perdido – dijo desesperada la rubia
- Yo… – empezó pero se detuvo un instante – yo no pude hacerlo, avance unos kilómetros y me di cuenta del error que estaba cometiendo… podemos arreglarlo – dijo con una sonrisa que le devolvió la vida a la salvadora – solo necesito volver a confiar en ti, pero sé que podemos hacerlo Emma –
- Voy a luchar cada día para que vuelvas a amarme, yo… –
Emma – interrumpió la morena – Emma , EMMA, EMMA
- Emma despierta – la voz de su padre reemplazaba la voz de Regina. todo fue un sueño
- ¿Qué pasa? – pregunto una vez despierta
- Te quedaste dormida y tu turno termino hace un par de horas –
- Lo siento – dijo – no he dormido bien últimamente –
- ¿Es por Regina? –
- Yo no quiero hablar de eso – dijo triste
- ¿vas a ir esta noche? – pregunto comprendiendo
- No creo ser bienvenida –
- Creo que te equivocas – manifestó seguro – además les vendría bien a las dos hablar y dejarlo todo en buenos términos –
Luego salió asegurándose de que su hija se encuentre bien. Tal vez su padre tenía razón. Al menos debía pedirle perdón antes que se marche
- Muy bien, muy bien, guarden todos silencio que llego la hora del brindis – dijo una entusiasmada Mary, claramente afectada por el alcohol
- No creo que esto sea necesario – dijo avergonzada la homenajeada
- Claro que si – refutó y empezó – Regina cuando era niña me gustaba la idea de que fueras mi madre, veía en ti un ejemplo a seguir, alguien en quien quería convertirme, luego todo cambio cuando empezamos nuestro enfrentamiento, y es mejor no tocar ese tema porque no saldría bien – rio un poco antes de continuar – lo que quiero decir es que a pesar de todo cuanto hemos vivido, en el fondo siempre has sido la Regina que yo conocí, fuerte y decidida a buscar su felicidad. Por muchas dificultades que la vida te ha dado has salido adelante por Henry y por tu familia y ahora más que nunca puedo decir que sigo viéndote como un ejemplo para mí, para todos. Entiendo que quieras buscar tu felicidad, que tal vez no se encuentre en este pueblo y solo me queda decirte que te apoyare en la decisión que estas tomando, vuelve cuanto antes a Storybrooke, este siempre será tu hogar. Te deseo suerte – levanto la copa así como el resto de los asistentes – por una mujer excepcional, por Regina, salud – concluyó
- Salud – continuo David conmovido y el resto lo siguió
No podía llorar, no ese día, mucho menos delante de medio pueblo. Se marchaba mañana y no permitiría que su fachada de reina malvada se viera opacada por unas cuantas lágrimas. Sin embargo las palabras de su ex hijastra le habían conmovido profundamente. Y que su hijo la abrazara en ese momento no ayudo mucho, menos el que su ex esposa entrara en ese preciso momento al local.
- Buenas noches – dijo la rubia dirigiéndose a todos
Esas fueron las únicas palabras que dijo durante la mayoría de la noche, a lo lejos vio a la reina hablando con el que había sido su mentor tantos años. Quería hablar con ella pero estaba esperando el momento adecuado. Vio que Gold se alejó de la morena y se dijo a si misma que ese era el momento.
- Te ves bien – dijo como saludo – yo me preguntaba si podía hablar contigo – continuó insegura
- Por supuesto – concedió
- Quería pedirte perdón por mi actitud respecto al divorcio, actué como una verdadera idiota y si no fuera por Ruby, seguiría siendo esa idiota – dijo mirando hacia donde estaba la loba – lo siento – repitió arrepentida
- … – no dijo nada frente a las disculpas de la sheriff pero si tenía algo que añadir – creo que deberías solucionar las cosas con Henry – aconsejo
- Tengo entendido que se quedara aquí –
- Así es, es por eso que quiero que las cosas entre los dos mejoren –
- Pienso hacer todo lo posible por que así sea –
Un silencio incomodo se apodero del ambiente antes de que Henry llegara hasta su morena madre para comentarle algo.
- Ven tienes que ver esto es increíble – dijo ignorando a su otra madre
- Henry, saluda a tu madre – regaño con voz autoritaria. El chico cedió
- Buenas noches Emma – dijo con voz fría y se alejó llevándose a la reina
- ¿Qué es lo que querías mostrarme? – preguntó la morena una vez fuera del establecimiento
- ¿No están fabulosas las estrellas esta noche? – dijo emocionado buscando una excusa
- No fueron las estrellas ¿verdad? – razonó – Henry sé que las cosas no van bien entre tu madre y tú, pero ahora que ya no estaré en el pueblo, al menos prométeme que arreglaras tu relación con ella – pidió con gentileza
- Hare mi mayor esfuerzo te lo prometo – cedió el pequeño
Entraron nuevamente y la morena se dirigió a la barra
- Deje de darle alcohol a Mary Margaret por favor – pidió al ver que Ruby servía un vaso
- No era para ella –dijo poniendo el vaso frente a la reina – la casa invita – completo con una sonrisa
- Gracias – fue lo único que dijo
- De nada – contestó intentando marcharse pero fue detenida por la morena
- También quería agradecerle por hacer que Emma entre en razón – expresó con gratitud, recordando la conversación mantenida con la rubia
- Ah… eso. No es nada, solo creí que Emma estaba actuando como una verdadera idiota y decidí intervenir, yo lo llamo responsabilidad entre amigas – dijo con obviedad – es mejor que controle a MM, no quiero que haga más el ridículo –
¿Más de lo que ya ha hecho? Imposible – se burló – vaya a ejercer su responsabilidad entre amigas – dijo citándola
La noche continua dando paso al domingo, el día en el cual se marcharía.
Despertó con un peso extra en su cama, se dio la vuelta y ahí estaba su hijo. Sonrió ante esta escena y decidió seguir durmiendo un poco más.
Despertaron después de una hora. Desayunaron hablando de todo un poco, luego llegaron la pareja Charming y pasaron el resto de la mañana ayudando a la reina a empacar ciertas cosas.
Una vez listo todo, se dirigieron al límite del pueblo. Ahí ya estaban varias personas esperándolos, entre ellas Emma.
Las despedidas fueron uno a uno, Kathryn, Tinkerbell, Archie, Belle, Gold, Granny, Ruby y algunos de los enanos.
Llego el turno de la familia Charming y Mary no pudo evitar derramar lágrimas
- Prométeme que llamaras todos los días –
- Suenas como si fueras mi madre – quiso bromear Regina pero al mirar la cara de la maestra se dio cuenta de que era enserio – lo prometo, al menos los primeros días, en cuanto consiga un empleo dudo mucho que tenga tiempo para eso –
- Te visitaremos lo más que podamos –
- Y serán recibidos con los brazos abiertos – dijo antes de abrazar a Snow y susurrarle al oído – San Francisco –
- ¿San francisco? – repitió confusa – SAN FRANCISCO – grito comprendiendo por fin
- Lo sabía – dijo a sus espaldas Henry
Le dio un breve abrazo a David y decidió que era la hora. Acordaron que la morena conduciría hasta el aeropuerto de Boston y al día siguiente David iría a recoger su coche para regresarlo al garaje de su mansión.
Emma se acercó cuando las despedidas terminaron
- ¿Crees que podría llevarte hasta el aeropuerto? – pregunto ganándose una mirada de confusión de Regina – creo que sería lo más recomendable así tu auto volvería esta misma tarde a la mansión – continuo sin convencer a la morena – Henry puede venir con nosotras y se despedirá de ti en Boston, así pasarían más tiempo juntos – concluyó esperando la respuesta
Henry al escuchar que podía ir con ellas se emocionó, no quería irse aun. Quería acompañar a su madre, si era posible hasta cuando ésta suba al avión. Por otra parte pensaba que era una forma de pasarlo en familia por última vez. Tal vez no sea una mala idea
- Por mí no está mal – expresó su opinión el chico
Ahora solo dependía de la reina. Todos la miraron expectante hasta que por fin hablo
- De acuerdo – dijo – pero con una condición, tu solo conducirás cuando vuelvan – expresó dirigiéndose a la rubia
Emma no dijo nada más y se subieron al coche. Regina y Henry adelante y Emma en el asiento trasero.
Una última despedida con la mano y cruzaron la línea que divide Storybrooke del resto del mundo. La reina sintió como su magia abandonaba su cuerpo, para dar cabida a una emocionante aventura.
Aquel viaje, paso entre conversaciones por parte de la morena y Henry, y el silencio de la rubia quien solo observaba pasar el paisaje.
Llegaron al aeropuerto y bajaron el equipaje, una vez dentro constataron que llegaron justo a tiempo y mientras la rubia se ocupaba de las maletas Regina se despidió de su hijo.
Palabras emotivas y promesas de que pronto volverían a verse inundaron la conversación que termino con un abrazo en el cual transmitían todo el amor que siente una madre llega a sentir por su hijo.
Emma regreso cuando el abrazo terminaba y descubrió que tenía lágrimas en los ojos, lentamente se acercó a su ex esposa y su hijo les dio espacio para que hablasen.
- No quise que esto terminara así – se lamentó la rubia
- Pero aquí estamos – comentó – adiós Emma -
- Yo… – la salvadora quería decirle muchas cosas
- No digas nada – pero la morena la corto antes de extender la mano como despedida
Emma también extendió la mano y estrecho la de su reina solo unos segundos ya que no aguanto más y se acercó a ella abrazándola por última vez.
Cuando se separaron una lágrima descendió por la mejilla de Regina y se multiplicaron al estrechar en sus brazos a su hijo nuevamente.
La voz anunciando que su vuelo partiría dentro de poco, cortó aquel momento y se marchó caminando segura, y solo miro atrás antes de atravesar la puerta de abordaje.
El viaje de retorno a Storybrooke empezó en completo silencio y a lo lejos se veía un avión desaparecer entre las nubes llevando con él a una morena dispuesta a empezar de nuevo. Dispuesta a ser feliz.
¿Qué le pareció? De nuevo perdón por actualizar tarde.
Gracias por sus comentarios. De verdad me llenan de alegría especialmente los dias difíciles como los de la semana pasada.
evazqueen : como ya leíste Regina viaja sola a descubrir su felicidad. Miami también me gusta pero opte por SF
alex : gracias a dios y no tiene intenciones todavía porque si asi fuera no se como reaccionaria. Henry y emma solucionaran las cosas poco a poco, ya veremos como se da aquello. Me gustan los comentarios largos
guest: me alegra que te guste. Pronto veremos a la loba entrar en acción, saldrá en mas capítulos de aquí en adelante
Ragamuffin47 : gracias por tus palabras. San Francisco será entonces, la verdad también me gusta mucho. Lo de las demas opciones la verdad fueron escritas sin pensar, bueno las pensó mi herma XD
Vainilla47 : jajaja si Regina va a vivir contigo creo que también deberías aguantarme a mi en tu casa y a miles de fans más. Por lo pronto mejor quedémonos con SF
Mills: si Regina va a tu casa yo también. Me alegra que te guste mi fic. Regina se ve bien con todos, pero la loba tiene su encanto.
Pola28: wow es el comentario más largo que he recibido. Me encanta. Sabia en lo que me estaba metiendo al publicar esta historia, no a todos les gustan los temas que estoy tocando pero palabras como las tuyas me motivan. Gracias por comentar tus palabras hicieron que me sonroje. Soy primeriza en esto de escribir fics asi que comprendeme jaja no estoy acostumbrada a que elogien mi forma de escribir. Gracias.
