Back Home.
Los personajes son de la exitosa S. M.
-Lo viste no estuvo mal.- Alice me dio un empujoncito con una de sus innumerables bolsas mientras buscábamos a Edward entre la multitud.
-Supongo que no.- Sonreí, en realidad fue hasta divertido, Alice hizo todo rápido y parecía un cirujano en operación, al cabo de un minuto casi toda la tienda estaba a sus pies y ella iba repartiendo ordenes como: "Trae esos zapatos" "un talle más grande" "¿Lo tienen en rojo?".
Edward estaba recostado contra su flamante volvo.
-Hola.- Lo saludamos.
-Hola.- Nos abrió la puerta.- A no ser que Bella quiera manejar.
-Ja ja.- Reí irónicamente.
Nos subimos al auto y procuré apartar la vista del velocímetro, recordaba cuando mi papá me enseñó las leyes del tráfico…
¡Bam! El dolor acudió a mí, fue como un golpe en el pecho ¿Se puede extrañar tanto alguien?
"No debo pensar en ellos" Me recordé mentalmente.
-¿Cómo les fue?
-¡Excelente! Conseguimos de todo.
-Todos eran muy amables en la tienda.- Coincidió Esme.
-¿Fue tan horrible Bella?- Edward se estaba riendo.
-No.- Dije secamente, demasiado, quizás soné descortés por lo que añadí riendo sin ganas:- Alice esparcía órdenes a diestro y siniestro.
Ella me sacó la lengua.
Cuando llegamos a la casa pedí amablemente unos instantes a solas.
Me fui corriendo al bosque donde me concedí unos instantes para desquitarme, no lloré porque no podía, pero sentí esa horrible sensación, me calmé y volví a la casa.
Estaban todos sentados en el living y cuando llegué todos los pares de ojos se clavaron en mí. Dije lo primero que se me vino a la cabeza:
-¿Estoy en problemas?
Todos rieron, incluida Rosalie.
-No, en realidad estábamos hablando de lo de la práctica de tu don…
-Ah, genial.- Me senté por pura costumbre, no por necesidad.- ¿Con quien empiezo?
-Estábamos pensando en algo poco complejo, poco complicado…- Empezó Carlisle pero en seguida Rosalie, Jasper, Edward y Alice lo cortaron.
-¡Con Emmet!- Sugirieron al unísono.
Emmet se llevó una mano al corazón.
-¿Están insinuando algo?- Preguntó con un tono dramático.
-Que no eres complejo…- Comenzó Alice.
-…Menos profundo que un charco…- Acotó Edward.
-…Y con menos sentimientos que un mosquito.- Finalizó Jasper.
-¿Rose…?
-Lo siento mi amor.
-Muchas gracias.- Emmet parecía un niñito al que le acababan de decir que no tendría su juguete favorito.
Reí disimuladamente.
-¿Bella…?
-Me parece bien empezar con Emmet.
Me ofreció la mano tomé aire y se la tomé.
No pasan muchas cosas interesantes en la vida de Emmet. No hasta que llega el día en que lo ataca un oso, tenía unos veinte años, estaba gravemente herido y me preguntaba como era que aguantaba tanto dolor, entonces apareció Rosalie, ella no lo dudo y tomó a Emmet entre brazos.
-¿Cómo te llamas?- Le preguntó ella.
-Emmet.- El estaba confundido y no tenía fuerzas para hablar.
-Quédate conmigo, Emmet.- Le pidió ella.
Él pensaba que estaba siendo salvado por un ángel.
Rosalie lo llevó ante Carlisle y él lo convirtió. Hay que admitir la fuerza de Rosalie para aguantar con humano sangrando delante de ella.
Emmet se tomó muy a la ligera el haberse convertido, tuvo un par de problemas algunas veces, pero trató de adaptarse a las normas de los Cullen. Le pidió matrimonio a Rosalie, y se casaron varias veces más debido a algún capricho de ella, que no logré entender bien ya que Emmet no pensaba mucho en ello.
Descubrí que también era capaz de saltearme las cosas de su pasado que no quería ver, bueno… es que había algunas que no debía ver. Ni los menores de dieciséis.
Un día estaba cazando con Edward cerca de Hoquiam. Emmet trataba de convencer a Edward de hacer un combate, pero el estaba demasiado aburrido para eso.
-Maldito vampiro, depresivo, mojigato y llorón.- Susurró Emmet muy bajo.
-Eh, Emmet por si no lo recuerdas leo las mentes y te escucho.
-Maldito vampiro, depresivo, mojigato, llorón y lector de mentes.- Prosiguió él.
Edward puso los ojos en blanco y abrió la boca para contestar pero la cerró en seguida y se puso alerta. Emmet reaccionó igual unos segundos después.
Les llegó el aroma de un par de vampiros.
Entonces llegaron y eran… ¡Alice y Jasper! Ya me preguntaba donde estaban ellos dos.
Ellos miraban con desconfianza a Jasper por las marcas de guerra y creo que no ayudaba mucho tener a Alice a su lado dando saltitos.
-¡Hola!- Los saludó ella como si fuesen conocidos de toda la vida.
Emmet y Edward estaban atónitos.
-¿Alguno de ellos es Carlisle?- Preguntó Jasper.
-No tontin, Carlisle es el rubio.- Alice rió musicalmente.- Ellos son Emmet y Edward.- Los señaló correspondientemente.
-Ah cierto…
-¿Cómo saben nuestros nombres?- Preguntó Emmet ya que creó que Edward ya lo sabía.
-¡Oh! Perdonen, me llamó Alice y él es Jasper, tengo visiones y los vi. Luego nos vi a nosotros viviendo con ustedes. Tienen una hermosa casa por cierto, los hubiéramos visto antes, pero se mudaban muy a menudo…- Los miró tan severamente que Emmet y Edward se disculparon a pesar de no tener idea, Alice recuperó su buen humor.- No hay problema, bueno… ¿Podemos ir a su casa?
-Eh… esto, creo que deberían discutirlo con Carlisle y Esme…
-¡Claro! Bueno nos vamos, solo pasábamos a saludar.- Alice tironeó del brazo de Jasper y corrieron en la dirección correcta.
Se quedaron varios minutos en silencio, demasiados para un vampiro aunque pocos para un humano.
-Eh, OK eso fue raro.- Comentó Edward. Un momento ¿Edward sorprendido? Eso es algo que no se ve todos los días, me empecé a reír y me costó concentrarme.
-Lo se.- Emmet frunció el ceño ¿Emmet frunció el ceño? Seguí riéndome. Luego el sonrió y se le alumbro la cara.- ¿Crees que el aceptara jugar un par de pulseadas conmigo? Me parecería genial…
-¿Realmente, Emmet? ¿Acabas de encontrarte con unos desconocidos que saben todo sobre ti y piensas en jugar?
Eso fue suficiente, me reí tanto que perdí del todo la concentración.
-¿Qué pasó?- Rosalie me miró raro, que sorpresa.
-Eh… jaja, yo… Jajaja.
-¿Viste lo que yo vi?
-No se lo que viste, Emmet.- ¿Por qué nadie se daba cuenta? Me empecé a calmar.
-Bueno, entonces cuéntanos lo que viste Bella.- Me pidió Carlisle amablemente cuando me calmé del todo.
-OK.- Les conté brevemente todo lo que vi.- Entonces conocieron a Alice y a Jasper y…- Volvieron un par de risitas tontas.- Bueno perdí la concentración. En mi defensa no todos los días se ve a un desconocido que sepa todo sobre ti, y tampoco una reacción a sí.- Miré a Emmet con los ojos en blanco.
-Al fin alguien me entiende.- Comentó Edward.
-Bueno Edward, convengamos que es muy difícil encontrar a alguien que te comprenda mínimamente, tiene que ser alguien bastante rarito, como ella…
-¡Cállate Emmet!- Dijeron todos los Cullen al unísono, menos el aludido, claro.
-Hey, no es un insulto, bueno en realidad el insulto era para Edward…
-¡Cállate!
-Que humor.- Masculló él.
-Bella ¿Quieres volver a intentar?- Me preguntó Esme amablemente.
-No, gracias. Pero creo que ya conozco bastante de Emmet.
-Claro ¿Oíste Emmet? Ya se cansó de ti.- Alice le sacó la lengua.
-Bueno, me insultaron suficiente por hoy ¿Quieres agregar algo más Bella? Como que soy tan interesante como un gusano ¿Quizás?
-Oh, no. No creo que seas tan profundo como un charco.
-Gracias.- El me sonrió y hasta Rosalie me dedicó una media sonrisa.
-No te lo tomes tan bien Emmet.- Le advirtió Edward.- ella me comentó que los gusanos sí le parecen interesantes…
-¿En serio?
-Bueno ¿Cuántos bichos conoces que sean capaces de seguir viviendo cuando los partís a la mitad?
-¡Puaj!- Exclamó Rosalie riendo sin querer ser mala, solo fue una acotación.
-Y en eso mi querida familia.- Dijo Alice levantándose.- Es en lo que piensa Bella en vez de ropa.
vanessa121010: ¡Gracias! Y no, no lo voy a hacer. Solamente tuve una semana de mala suerte.
¡Ah! Lo más probable es que no pueda subir muy rápido el próximo cap, o sea no voy a tardar mucho, es que ya tengo programados tres exámenes, lecciones orales y tengo que completar un par de tareas ¡Y solamente es la segunda semana!
Besos!
